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Biografía

Maribel Verdú

Maribel Verdú

49 años

Maribel Verdú

Nació el 02 de Octubre de 1970 en Madrid, España

Premios: 2 Goya (más 1 nominaciones)

Tres décadas de cine

11 Febrero 2008

Maribel Verdú tiene 37 años y más de sesenta títulos de bagaje. Tres décadas dedicadas al cine, que finalmente han encontrado su recompensa en el séptimo arte patrio con un Goya por su trabajo en Siete mesas de billar francés.

Maribel Verdú es una de las actrices más prolíficas del cine español. A pesar de su juventud –tiene 37 años– ­el espectador hispano lleva tres décadas viéndola en las pantallas de cine, sobre los escenarios y en el televisor. Es inevitable que su rostro y nombre sean de los más reconocidos del cine español, pues acumula más de sesenta títulos. Sin embargo, el cine nacional todavía no había reconocido su trabajo en forma de gran premio, cosa que ha sucedido este año con el Goya a la mejor interpretación por Siete mesas de billar francés.

Una experiencia tan vasta tiene su explicación en unos inicios precoces. Maribel nació en Madrid el 2 de octubre de 1970. Apenas si era una adolescente cuando comenzó a participar como modelo en anuncios y catálogos de moda. La pequeña contaba con el beneplácito de su madre, mientras que su padre se mostraba más reticente a que se convirtiera en artista. Con 13 años Vicente Aranda le dio su primera oportunidad en la serie de televisión La huella del crimen con el capítulo El crimen del capitán Sánchez. Su debut en cine se produjo dos años después como secundaria en El orden cómico (1986). Ése mismo año debutó sobre los escenarios y a partir de ese momento, no ha parado de trabajar, de hecho con 15 años abandonó los estudios para dedicarse por completo a su carrera como actriz.

Tiene el privilegio de haber trabajado con la mayoría de los directores y actores más reconocidos del cine español. Entre su colección particular de cineastas figuran Montxo Armendáriz con 27 horas (1986), Eloy de la Iglesia con La estanquera de Vallecas (1987), Mario Camus con La femme et le pantin (1990), Fernando Trueba con Belle epoque (1992) –ganadora del Oscar a la mejor película extranjera–, Bigas Luna con Huevos de oro (1993), José Luis Garci en Canción de cuna (1994), Ricardo Franco con La buena estrella (1997) y Carlos Saura con Goya en Burdeos (1999). Sin embargo, su gran momento, como ella reconoce, llegó de la mano de Vicente Aranda, que además de darle su primera oportunidad, le dio el papel de la provinciana Trini de Amantes (1991). La actriz confiesa que esta película supuso un antes y un después en su carrera. Compartió cartel con Victoria Abril y Jorge Sanz, y con éste último unas tórridas escenas de sexo. Su relación profesional con Jorge Sanz ha sido larga, pues han coincidido en siete ocasiones, en la mayoría de las cuales han sido pareja. A partir de Amantes, las películas se dedicaron a explotar su lado más sensual como sucedió en Huevos de oro. Pero un año después cambió radicalmente de imagen para interpretar a una joven huérfana que era criada en un convento en Canción de cuna (1994).

El interesante papel de la joven cuidada por las monjas dio paso a un receso cinematográfico de dos años, en los que Maribel protagonizó la serie de televisión Canguros. De vuelta al cine, interpretó un papel muy alabado en La buena estrella, donde era una minusválida mujer maltratada. El retorno prometedor al celuloide quedó diluido con una sucesión de películas menores y papeles poco interesantes, cosa que cambió cuando el mexicano Alfonso Cuarón la llamó para protagonizar Y tu mamá también (2001). Era la primera producción internacional de la actriz, que hasta la fecha sólo había hecho coproducciones. Esta película, con un argumento cercano al de Carreteras secundarias, que había protagonizado en España, confirió una nueva cara al prisma interpretativo de la actriz. La cinta que protagonizó junto a Gael García Bernal y Diego Luna, volvía a hacer hincapié en su lado erótico, pero la actriz supo mostrar una nueva dimensión. Esta película se puede considerar como el principio de una nueva Verdú, algo que todavía no se pudo percibir en títulos como Tuno negro (2001) o Lisístrata (2002), pero que alcanzó su máximo esplendor de la mano de otro mexicano, Guillermo del Toro, en El laberinto del fauno (2006). Su buena interpretación de una viuda de postguerra volcada en su hija pequeña, fue el revulsivo de su carrera.

Cuando lo habitual es que alguien de su experiencia comience a estancarse, Maribel consiguió encontrar su mejor forma. El fauno le abrió las puertas a nivel internacional y le brindó interesantes papeles en coproducciones como El niño de barro y La zona, ambas de 2007, aunque quizás la puerta más interesante fuera la que tenía al otro lado a Francis Ford Coppola. Todavía cuenta emocionada cómo en Estados Unidos el cineasta se había acercado a presentarse. Afirmó que le había encantado su trabajo en El laberinto del fauno y le comentó que la llamaría para un proyecto. Maribel estaba en una nube porque el director de El padrino le había hablado, aunque obviamente ella pensaba que se había equivocado de persona. Pero nada más lejos de la realidad, el cineasta no sólo sabía perfectamente quién era la española, sino que la llamó para protagonizar su próximo proyecto, Tetro, donde compartirá cartel con Javier Bardem y Matt Dillon.

Esta proyección internacional no le ha hecho olvidarse de España, donde ha participado en Oviedo Express y Siete mesas de billar francés. Su trabajo en ésta última le ha valido el Goya a la mejor actriz, galardón al que había estado nominada en cinco ocasiones más. Algo que se repetirá si continúa a este ritmo de trabajo y con estas buenas interpretaciones. Recientemente ha rodado con José Luis Cuerda Los girasoles ciegos, donde vuelve a ser una madre coraje de postguerra. Mientras se prepara para rodar con Coppola, Maribel pasa sus escasos días libres con su artística familia, pues no hay que olvidar que lleva ocho años casada con Pedro Larrañaga, lo que la convierte en nuera y cuñada de actores. Una profesión a la que la renovada Maribel le ha dedicado la mayor parte de su vida.

Goya
2018

Nominado a 1 premio

Goya
2013

Ganador de 1 premio

Goya
2008

Ganador de 1 premio

Filmografía
El año de la furia

2020 | El año de la furia

En el convulso Montevideo de 1972, mientras el país se despeña irremisiblemente hacia el precipicio de la dictadura, Diego y Leonardo, dos guionistas de un conocido programa de humor de televisión, luchan por mantener su integridad ante las presiones de sus superiores para que rebajen el tono de sus mordaces sátiras políticas y eviten ofender a los altos militares que se están apoderando del control del país. Paralelamente, del lado de los opresores, Rojas, un teniente del ejército que ha sido presionado para torturar a militantes o simpatizantes de la guerrilla de los Tupamaros, exorciza sus demonios con Susana, una prostituta con la que encuentra una suerte de refugio emocional ante su fuerte sentimiento de culpabilidad. Poco a poco, las confluyentes vidas de los guionistas y del militar se ven profundamente afectadas por el yugo de la dictadura que se va cerniendo sobre ellos, y tanto uno como otros luchan por encontrar una escapatoria, una salida digna que les permita aguantarse la mirada ante el espejo.

El doble más quince

2019 | El doble más quince

Ana, médico de profesión de Bilbao, se sienta hastiada. A través de una web de sexo en internet conoce a Eric, un menor de edad. Decide quedar con él para conocerle en persona. El bilbaíno Mikel Rueda alarga su corto Caminan, con los mismos protagonistas, Germán Alcarazu, que protagonizó A escondidas, su ópera prima, y la veterana Maribel Verdú. Salvo por unos flash-backs que presentan a los protagonistas, sigue la estructura de Antes del amanecer, el film dirigido por Richard Linklater, pues retrata el encuentro entre dos personajes. Por desgracia, las comparaciones son odiosas, sobre todo porque no encierra reflexiones del mismo calado, ni resulta del todo creíble, por ejemplo no se entiende que una mujer seria y madura como Ana se comporte en varias ocasiones de forma irresponsable. Los diálogos están a años luz, aquí resultan demasiado básicos, el guión del propio Rueda necesita una reescritura. De esta forma, intriga en el arranque, pero acaba desencantando progresivamente. Se salva Maribel Verdú, una actriz que siempre vuela alto, que esta vez logra transmitir la desesperación de su personaje a través de sus miradas. Alcarazu tiene el mérito de no desentonar demasiado, por lo que se le puede calificar como una joven promesa.

4/10
El asesino de los caprichos

2019 | El asesino de los caprichos

David Fincher logró una estupenda y perturbadora película sobre asesinos en serie, imaginando uno que ejecutaba sus crímenes con una puesta en escena inspirada en los siete pecados capitales. Seven era magnífica y creó escuela, en series y películas, pero no basta repetir esquema –un motivo ornamental que une una cadena de salvajes asesinatos–, algo que deja bastante claro El asesino de los caprichos. Y si bien Gerardo Herrero no es un novato en este terreno –ya dirigió antes Silencio en la nieve y La playa de los ahogados–, en la cinta que nos ocupa no logra sacar partido a la idea de una serie de crímenes en el madrileño barrio Salamanca, que afecta a gente bien de la zona, y donde el modus operandi del asesino se inspira en grabados de los caprichos de Goya, que las víctimas coleccionaban. De entrada, resulta sugerente un film de caza del asesino con estos elementos goyescos, y en que visitamos distintas escenas del crimen, aunque a estas alturas ya estemos saturados de cintas que nos muestran a la policía científica recabando pistas con guantes y pinzas. En cualquier caso, no se acierta en el dibujo algo grotesco de una inspectora de policía con perpetua cara de mala leche –toca a Maribel Verdú apechugar con tan antipático personaje–, más aceptable es de la compañera más ingenua con la que le toca trabajar, a la que da vida Aura Garrido. Es una lástima, porque se podía haber explorado algo más la idea de la maternidad, lograda o frustrada, y que apenas queda apuntada. También resulta un tanto caricaturesco el dibujo de la alta burguesía madrileña, incluso con la insistencia en mostrar banderas de la llamada España de los balcones, no está claro con que propósito: por supuesto que hay mucha gente adinerada que resulta patética, pero varios personajes familiares de las víctimas caen sin disimulo en el cliché, por no hablar de la presidenta de la comunidad ávida de atención mediática, y a la que resulta inevitable asociar al partido popular, aunque no se cite explícitamente. Además, algún giro de guión quizá pretende ser sorpresivo, pero lo cierto es lo que tenemos en el desenlace se ofrece con extrema brusquedad y sin garra. Es una lástima, porque Herrero, además de un productor con olfato, ha sabido entregar en el pasado un buen puñado de películas en que demuestra que le viene bien la descripción de “estupendo artesano”; pero claro, necesita buen material, con una buena estructura de guión. Y la que le ofrece Ángela Armero, curtida en series –Velvet, Cita a ciegas– resulta a todas luces insuficiente.

4/10
No te puedes esconder

2019 | No te puedes esconder | Serie TV

Una enfermera huye de México con su hija, dejando atrás a su marido y el narcotráfico. Aunque adoptan nuevas identidades, el peligro sigue acechándolas en Madrid.

Superlópez

2018 | Superlópez

Los López recogen en la carretera cerca de Lérida a un extraño bebé con bigote que ha aterrizado en una nave extraterrestre, ignorando que se trata de Jo-Con-Él, que proviene del planeta Chitón. Conforme crece, su padre adoptivo le advierte de que esconda sus poderes extraordinarios, porque en España sólo triunfan los mediocres. Así, vive una vida normal hasta que empieza a trabajar como contable en una oficina de Barcelona, donde se reencuentra con Luisa Lanas, antigua compañera de la universidad, por la que se siente atraído, al igual que su supervisor, el envidioso Jaime González. Pese a todo, no puede evitar usar sus habilidades especiales para tratar de evitar un accidente en el metro, lo que llama la atención de alguien que también procede de su planeta, y que alberga siniestras intenciones. Creado en 1973 por Juan López, que firma sus historietas como Jan, se diría que Superlópez supuso el mayor éxito del cómic español, sólo superado por los excepcionales Mortadelo y Filemón. Pero resulta muy complicado trasladar a la pantalla a personajes de los tebeos que no sean realistas, como ocurría en el caso de estos últimos, pero también en el de Astérix o Tintín. Asume el reto Javier Ruiz Caldera, a quien no se le dio mal hacer lo propio con Anacleto: Agente secreto, pese a recibir algunas críticas por no dar con el tono al mezclar humor y acción tipo Tarantino. Esta vez se centra en la comedia pura y dura, basándose en un guión de Borja Cobeaga y Diego San José, que han demostrado bastante talento, pero que parecen haberse quedado un poco faltos de ideas tras el inusitado éxito de Ocho apellidos vascos. Componen un libreto que no logra muchas risas, quizás se encuentran incómodos en el terreno del absurdo, y la parodia de Superman, ya que lo suyo es el costumbrismo, como se puede ver en la inclusión de un vasco en un momento dado. Por otro lado, el realizador no consigue siempre darle ritmo al film, salvo en algún segmento, y no ha sido muy exigente a la hora de supervisar los efectos visuales –que cumplen y poco más– y la estética de la cinta, con unos decorados de interior, sobre todo los de astronaves o escenarios tecnológicos, muy pobres, de diseño bastante cutre. Pese a todo, cuenta con un reparto bastante adecuado, en el que sobresalen sobre todo Alexandra Jiménez, que no sólo ha captado el espíritu de Luisa Lanas, sino que logra carcajadas por sí misma, en momentos como aquel en el que aparece un clon de su personaje. Lo mismo ocurre en el caso de Pedro Casablanc, hilarante como progenitor en la Tierra del protagonista. Muy criticado tras su elección, Dani Rovira cumple, pese a que compone un Superlópez tierno muy distinto al del cómic, mientras que Julián López sobreactúa, y la siempre inmensa Maribel Verdú no parece tan convencida en esta cinta como cuando dio vida a otra villana (de forma magistral) en Blancanieves. Como en los filmes de superhéroes Marvel, conviene quedarse hasta el final de los créditos para ver la secuencia de propina.

5/10
Sin rodeos

2018 | Sin rodeos

A punto de cumplir los 40 años, en la vida de Paz hay de todo menos paz. Divorciada y sin hijos propios, vive con su nueva pareja, Dante, un argentino con ínfulas de artista, que no pega golpe, y que aporta al hogar, por llamarlo de algún modo, a un adolescente no menos gandul. Aunque es buena en su trabajo, creativa publicitaria, se encuentra alienada por un jefe hijo de papá, que ha heredado su empresa, y que sólo piensa en contratar mujeres espectaculares por motivos poco profesionales; la última que le ha hecho, es colocarle por encima a una jovencita que sólo piensa en redes sociales. Al borde de un ataque de nervios, decide acudir a la consulta de un chamán indio muy publicitado, que le prescribe una pócima que va a cambiar del todo su personalidad. Primer largometraje de Santiago Segura como director sin su emblemático cutrepolicía Torrente. Su propuesta es una comedia más comedida y de enredo, aunque ha tenido la mala pata de coincidir con otra reciente y con la misma protagonista, Maribel Verdú, de temática comparable, Abracadabra. Curiosamente el guión original pertenece a un film mexicano-chileno también de este año, Una mujer sin filtro, y la jugada corre paralela a la de un amiguete de Segura, Álex de la Iglesia, quien recientemente entregó la versión hispana de una comedia italiana en Perfectos desconocidos. La cinta es entretenida, con algunos gags divertidos, pero desde luego no es memorable. De desarrollo poco elaborado, se podría decir que tiene dos posiciones, off y on. En off, la primera parte, Paz es una mujer que se traga todo tipo de desplantes y comportamientos impresentables de las personas que la rodean; la trama pasa al on tras la visita al chamán, personaje secundario que Segura interpreta con gracia, y entonces ella es capaz de soltar cuatro frescas y decir todo lo que se le antoja, al fin ha tomado las riendas de su vida. Como le gusta al director, abundan en el film los famosetes amigos haciendo cameos, como la absurdamente célebre Cristina Pedroche, que debuta en el cine. Si se pretende hacer una lectura de fábula contemporánea, hay poco que rascar. Su visión antropológica resulta bastante paupérrima, porque de la alienación inicial de Paz, se pasa a una posición de autorrealización individualista que tampoco da para mucho; ni siquiera parecen muy sinceras las pretensiones feministas. En cualquier caso queda la ligera diversión, mientras se reparten críticas suaves a la cultura del postureo en internet, el culto al aspecto físico y a la eterna juventud, y a los excesos en el cariño a los animales, aquí mininos.

5/10
Ola de crímenes

2018 | Ola de crímenes

Película vertebrada en torno a la confesión de Leyre a un sacerdote de los crímenes que han ocurrido a su alrededor, con ocasión de la visita de su ex Cosme, corrupto empresario, que viene a su casa con intención de desahuciarles a ella y a su hijo adolescente Asier. Éste acaba matando al progenitor, y el intento de ocultar el crimen lleva a un encadenado de más muertes violentas, que parece no tener fin. Sorprende ver a la directora Gracia Querejeta embarcada con el guionista Luis Marías en esta insulsa comedia negra. La colaboración resulta completamente fallida, la película está pidiendo a gritos un alocado ritmo dinámico, pero a cambio entrega un conjunto de sinsordadas sin chispa, que no logran arrancar apenas la sonrisa. Lo mejor del film es Maribel Verdú, que inasequible al desaliento, trata de imprimir gracia a su personaje. Peor paradas salen las compañeras femeninas de reparto, Juana Acosta y Paula Echevarría no tienen las pobrecitas nada que hacer. Mientras que a los dos actores adolescentes, Asier Ricarte y Miguel Bernardeau, les tocan unos personajes bobos, el segundo resulta especialmente soso como chaval guaperas con las hormonas disparadas por la atracción que siente por la mamá de su amigo, hasta dos veces repiten la misma gracieta zafia a cuento de su incontinencia. Los otros actores masculinos de más peso son puros comparsas, Raúl Arévalo, Javier Cámara, Antonio Resines y Luis Tosar, en este último resulta especialmente patética su intervención de apenas cinco líneas, en que escuchamos salir de su boca cerca de una docena de veces la palabra "cojones".

3/10
Llueven vacas

2017 | Llueven vacas

Historia simbólica, que se desarrolla siempre entre cuatro paredes, donde seguimos a una pareja, Margarita y Fernando, donde ella trata siempre de complacer al otro, es una mujer sumisa incluso ante la injusticia más ostentosa, mientrás que él ejerce un papel dominante y manipulador, distorsionando la realidad descaradamente, y descargando su frustración con malos modos y violencia. La intención del film de Fran Arráez, que maneja un texto de Carlos Be junto a un presupuesto limitado, es concienciar acerca de los malos tratos que padecen tantas mujeres. Pero la fórmula resulta tremendamente artificiosa y cansina, muy teatralizada; y los cambios de actores para los mismos roles, con la fórmula del espejo como plano de transición, parecen un capricho o estar motivados por la falta de tiempo de quienes han trabajado en el film desinteresadamente. Por supuesto, cabe la interpretación metafórica, Margarita y Fernando son tipos universales que se repiten todo el tiempo, un ciclo que se hace necesario romper, antes de que lo haga la muerte. Definitivamente "la lluvia de vacas" es una expresión opaca y poco lírica. Y falta emoción genuina, todo resulta muy reiterativo. Queda muy lejos de, por ejemplo, Te doy mis ojos, sobre el mismo tema, que protagonizaba Laia Marull, que también se deja ver brevemente en este film.

4/10
Abracadabra

2017 | Abracadabra

Carmen y Carlos están casados, y tienen una hija adolescente. Ella es ama de casa de vida gris, sensible y con capacidad de aguante, que se conforma con lo que le ha tocado; él maneja una grúa en la construcción, y es tosco y desconsiderado, sólo vibra con las hazañas futbolísticas del Real Madrid, no parece capaz de cambiar. En el banquete de una boda a la que acuden invitados, algo extraño ocurre. Carlos acepta participar en una sesión de hipnosis que dirige Pepe, primo de Carmen, más que nada para burlarse de él. Inesperadamente, un espíritu que pululaba por ahí posee a Carlos, y de vez en cuando se manifiesta transformándole en alguien encantador. ¿Podrían quedarse las cosas tal y como están ahora? ¿O habría que recuperar la normalidad? Una propuesta demasiado audaz de Pablo Berger, un cineasta al que le gusta el riesgo, como ha demostrado con Torremolinos 73 (un matrimonio gris protagoniza cintas caseras eróticas para salir adelante) y Blancanieves (cinta muda en blanco y negro con enanitos toreros). Mezcla tonos y géneros, logrando algunos pasajes brillantes, que parecen arte de magia, pero falta equilibrio, y su discurso feminista, explícito en el tramo final, no resulta demasiado convincente. Berger, director y guionista, combina escenas de auténtica comedia, donde aporta mucho el especialista José Mota, con otras de gran tensión, la función hipnótica, acompañada de música de Mike Oldfield, acción surrealista, la grúa con un mono salido de no se sabe dónde, e incluso de algo parecido al terror, una casa desocupada donde ocurrió un terrible crimen. Y los actores, Maribel Verdú y Antonio de la Torre, además del mentado Mota, tienen el mérito de saltar de unas a otras sin despeinarse, aportando algo de credibilidad a lo que resulta increíble. Visualmente colorista en unos momentos, en penumbra otros, con fondo absolutamente blanco en un tramo final, los sucesivos vaivenes resultan excesivos y descolocan, porque muchas situaciones no tienen explicación ninguna, y ni siquiera se busca. El conjunto parece un atrevido número circense sin red, y aunque no haya aparatoso batacazo, sí deja un poso de irritante insatisfacción.

5/10
El faro de las orcas

2016 | El faro de las orcas

Tras Entrelobos, Gerardo Olivares vuelve a ofrecer un largometraje basado en hechos reales que aúna drama humano y amor por la naturaleza. Parte del relato contado por el propio protagonista, Beto Bubas, que estuvo a cargo durante años de un faro en la Patagonia, en la provincia de Chubut, con el propósito de estudiar de cerca a las orcas. Con una vida casi de ermitaño, Beto ve turbada su paz cuando se presentan ante su puerta Lola, madre de un niño autista, Tris; inmerso en su propio mundo interior y con escasa conexión con el mundo exterior, el chico mostró cierta empatía ante un reportaje televisivo donde aparecía Beto con sus orcas, de modo que Lola, que lo ha probado ya todo, quiere ayudar a su hijo en ese entorno natural tan especial. Coproducción hispanoargentina cuidadísima, es muy hermosa la fotografía, y resulta difícil adivinar en que escenas tenemos a los auténticos animales, y en cuales se ha acudido a animatronics y efectos visuales. Los pasajes costumbristas de la fiesta de la esquila, con bellas canciones, contribuyen a crear un bucólico “mood”. El interés humano es indudable, y resulta más o menos eficaz la metáfora de que no sólo Tris (Joaquín Rapalini Olivella) es autista, de algún modo su madre Lola (Maribel Verdú) y el naturalista Berto (Joaquín Furriel) también lo son, han conocido lo que es el sufrimiento y el dolor, y esto les ha endurecido hasta el punto de levantar barreras emocionales ante el prójimo. A pesar de que en el guión ha intervenido, además del propio Olivares, la argentina Lucía Puenzo, no es el apartado más logrado del film, resulta demasiado previsible. Además se antoja artificioso el modo en que se escamotean, hasta bien avanzado el metraje, las circunstancias familiares de los protagonistas –¿quién es el padre del chico?, ¿por qué Berto está sólo?–, y el recurso repetido del chico perdido por despiste de su madre hasta en tres ocasiones no es de recibo. Tampoco el personaje del supervisor de Beto está muy conseguido, presenta una ambigüedad innecesaria, algo parecido a lo que ocurre en la subtrama romántica, aunque se agradece la sobriedad con que se aborda. Es cierto que la película parece concebida a modo de fábula, pero se estira demasiado y cuesta creerse el desenlace. 

5/10
Felices 140

2015 | Felices 140

Reunión de amigos tras mucho tiempo sin verse. Elia cumple 40 años y literalmente ha tirado la casa por la ventana, invitando a la panda de toda la vida a celebrarlo en una lujosa casa rural con magníficas vistas al mar y alejada de la civilización. Lo que se supone debe ser motivo de alegría y servir a la anfitriona para comunicar la gran noticia de cómo acaba de sonreírle inesperadamente la fortuna, va a servir más bien para todo lo contrario: pues comenzarán a asomar resquemores y frustraciones, propiciados no sólo porque el antiguo novio que Elía deseaba recuperar se presenta acompañada por una joven actriz de deslumbrante físico, sino porque todos llevan vidas insatisfactorias, no se conforman con lo que tienen. Y aunque achacan sus penas a cuestiones económicas, por supuesto, hay algo más. Gracia Querejeta –también directora– y Santos Mercero, vuelven a firmar un guión que quiere fijarse en las personas de nuestra sociedad contemporánea y sus problemas muy enraizados en el egocentrismo, temas también muy queridos por el productor del film, Gerardo Herrero. Aunque las intenciones sean loables, y permitan al atinado reparto componer unos personajes reconocibles en sus virtudes y debilidades, bien compuestos por Maribel Verdú y compañía, el film, desgraciadamente, no es redondo ni mucho menos. El quiebro que se produce a mitad de metraje resulta demasiado artificial, y las mezquinas reacciones de unos y otros sobre cómo afrontar la nueva situación no acaban de convencer, se acaba cayendo en un bucle donde cuesta que la trama avance. Aunque aún más dificultoso es tratar de dar con una resolución satisfactoria a los dilemas planteados –que no es cuestion aquí de desvelar–, y lo cierto es que el desenlace no tiene la deseable fuerza catártica.

5/10
Sin hijos

2015 | Sin hijos

Desde que se separó años atrás, Gabriel sólo vive para su trabajo y su hija Sofía, de 9 años. Cuando le surge una cita amorosa, se ocupa de dejar claro su nulo interés por la mujer de turno. Hasta que se reencuentra con Vicky, antiguo amor de la adolescencia, de la que se enamora al instante. Lo malo es que ésta manifiesta una especie de fobia hacia los niños, por lo que Gabriel decidirá ocultar la existencia de su pequeña. Cuarto largometraje de ficción del bonaerense Ariel Winograd, que tras las desconocidas fuera de Argentina Cara de queso ‘mi primer gheto’, Mi primera boda y Vino para robar se mantiene en el terreno de la comedia. Al guión le falta alguna vuelta de tuerca para que sus personajes resulten más creíbles, y para aprovechar mejor el trasfondo, una certera crítica hacia la superficialidad de quienes optan por vivir a tope sin descendencia, especie cada vez más extendida en la sociedad moderna. Por desgracia, esta idea sólo queda apuntada. Pero ahí está un elenco de auténtico lujo para elevar el nivel, pues Diego Peretti suple con su enorme expresividad las carencias del texto, y logra hacer reír, sólo apareciendo en la cama repitiéndose a sí misma que no debe ‘mencionar a Sofia’. Y la todoterreno Maribel Verdú deja claro que la comedia también es uno de sus fuertes, bordando a una mujer ‘liberal’ pero que en el fondo también tiene su corazoncito. A pesar de todo, les llega a robar la función con su desparpajo la niña Guadalupe Manent, que con su encanto es capaz de hacer cambiar de opinión a cualquier militante anti-niños.

5/10
La punta del iceberg

2015 | La punta del iceberg

Correcto debut en el largometraje de David Cánovas, describe un mundo laboral cada vez más deshumanizado, donde en aras a la productividad se sacrifica a las personas, lo más importante, una forma tan gélida de ver el mundo como el iceberg que da título al film, idea que además se subraya con la paleta de colores de la fotografía. Sigue el punto de vista de Sofía Cuevas, enviada por sus superiores de una importante empresa ingenieril a una de sus sedes con mayor productividad, para investigar la muerte de tres de sus empleados por suicidio. El jefe admite presiones para entregar los trabajos en el plazo previsto, pero achaca lo ocurrido a sus problemas personales. La duda es si Cuevas se limitará a cubrir el expediente con un informe que permita a sus jefes seguir obteniendo pingües beneficios, o si cuestionará el modo en que se funciona. Sin duda que la premisa es apasionante, y que resulta importante cuestionar la moralidad de ciertas prácticas empresariales, en que el individuo no cuenta, con ambientes enrarecidos que dan lugar a todo tipo de patologías. Además, Cánovas ha contado con un buen reparto, encabezado por Maribel Verdú. Pero se enreda a la hora de explicar las motivaciones de los suicidios, con planteamientos conspiranoicos más propios de un thriller que de un drama serio sobre las lacras a las que se enfrenta el mundo del trabajo; además, sobran los flash-backs en torno a los suicidios, y algunos personajes secundarios se encuentran demasiado desdibujados.

5/10
Ultravioleta

2014 | Ultravioleta

Uno de los 4 cortos que forman parte del proyecto Cinergía de Gas Natural Fenosa, se encuadra en el género de terror con final sorprendente, al estilo de las historias de Cuentos asombrosos y Alfred Hitchcock presenta, o mirando al suelo patrio, La cabina y La Gioconda está triste. Sigue los esfuerzos durante una noche de una restauradora de cuadros, para quitar la pintura que recubre un cuadro del demonio. Paco Plaza firma el guión y dirige con dos actores que encajan, Maribel Verdú como la dama en apuros, y Julián Villagrán aportando el toque humorístico.

6/10
15 años y un día

2013 | 15 años y un día

Sexto largometraje de Gracia Querejeta, cinco años después de Siete mesas de billar francés, período en el que la realizadora ha estado dedicada sobre todo a episodios de series televisivas de éxito. Ella misma ha coescrito el guión con Santos Mercero, hijo del prestigioso Antonio Mercero, que ha centrado su carrera en la pequeña pantalla. En 15 años y un día, a Jon, un chico problemático, le expulsan del colegio por sus gamberradas, al tiempo que también envenena al perro del vecino. Su madre, actriz sin demasiadas perspectivas que se quedó viuda en circunstancias traumáticas, le envía a pasar una temporada con su abuelo, un rígido militar retirado que se separó de la abuela por razones no especificadas pocos años antes. Se estrena casi al mismo tiempo y coincide en la sección oficial del Festival de Málaga con Hijo de Caín, otra cinta española de joven inadaptado con la que comparte que el protagonista mata a un can al principio del film. Pero mientras que aquélla se va por los derroteros del thriller y la comercialidad en busca del suspense –opción muy respetable por supuesto–, Gracia Querejeta se esfuerza por seguir un sendero muy distinto, centrándose en las relaciones humanas, por lo que logra tocar la fibra sensible del espectador. Versa fundamentalmente sobre los adolescentes conflictivos, pero también sobre las relaciones entre miembros de familias que esconden secretos, tema omnipresente en todas las películas de la realizadora. Está claro que su cine tiene siempre interés, lo que disculpa que en 15 años y un día, como en el resto de su filmografía, se eche de menos una mayor capacidad de riesgo, y algo de la brillantez visual que sí tienen otros cineastas, como Isabel Coixet. La labor de Gracia Querejeta con los intérpretes de 15 años y un día puede calificarse como desigual. Maribel Verdú, que ya estaba presente en el anterior trabajo de la autora, realiza un gran trabajo como madre esforzada fracasada por culpa de sus errores del pasado. Frente a ella, demuestra su enorme valía Fernando Valverde, más conocido como Tito, que sólo se ha asomado episódicamente a la gran pantalla desde los años 90, centrado en la serie El comisario. Por contra, la mayoría de los jóvenes actores no acaban de resultar realistas.

6/10
Gente en sitios

2013 | Gente en sitios

Juan Cavestany, director de las comedias El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo y Gente de mala calidad, dio un giro surrealista a su carrera con Dispongo de barcos, de carácter experimental, y un tono críptico. El cineasta ha continuado en la misma línea en su trabajo posterior, El señor, concebida para su descarga en internet por un precio simbólico, y en Gente en sitios, que bien podría ser uno de los vértices de una peculiar trilogía. Gente en sitios parece desafiar lo que se entiende generalmente como pelicula. Encadena pequeños sketches, sin ningún nexo aparente de unión, con múltiples personajes. Una pareja acude a visitar un piso en venta, pero el empleado de la inmobiliaria les juega una mala pasada, un tipo le ha dicho a un desempleado que le ayudaría pero no sabe cómo, un marido que contempla aburrido la televisión recibe una reprimenda por parte de su esposa porque se le ha pasado por alto que ésta se ha cambiado de cara... En los diversos fragmentos de Gente en sitios predominan las risas, pero también hay espacio para el drama (una mujer se golpea brutalmente al caerse cuando intenta devolverle su bufanda a una desconocida) y el surrealismo más absoluto (un tipo enseña a caminar a un hombre parado en la calle). Algunos destilan cierta frescura, aunque otros resultan interminables a pesar de su brevedad, y ofrecen la sensación de que el director se ha limitado a encadenar material diverso, sin ningún sentido planificado de antemano. Aunque el espectador medio de las salas de cine que acuda a ver este film sin estructura aparente pensará con toda probabilidad que le han tomado el pelo, Gente en sitios no resulta del todo desdeñable, pues aunque sólo están esbozadas se pueden entresacar pequeñas reflexiones sobre la incomunicación ciudadana, y la falta de miras y el desconcierto del hombre actual. A Juan Cavestany se le debe reconocer una enorme valentía a la hora de arriesgarse, y su capacidad para sacar adelante Gente en sitios con un presupuesto nimio, y aún así haber podido convocar a destacados actores del cine español más interesados por el proyecto en sí que por cobrar sus cachés habituales. Muchos de ellos sostienen por sí mismos con talento momentos aislados del metraje, como Eduard Fernández (un excelente padre al que convencen para rodar un vídeo televisivo cuando acude a buscar a su hijo a su centro escolar). También cumplen Raúl Arévalo, Carlos Areces, Luis Bermejo, Antonio de la Torre, José Ángel Egido, Tristán Ulloa, Maribel Verdú, y hasta Ernesto Sevilla, Santiago Segura y Adriana Ugarte, que incluso saben a poco.

4/10
Fin

2012 | Fin

Un grupo de amigos, antaño uña y carne, se perdieron la pista después de que un incidente padecido sobre todo por uno de ellos, apodado “El profeta”, les distanciara. Ahora les ha convocado Sara, conocida como “Madre Teresa”, a pasar juntos un fin de semana campestre, en una casita rural, lejos del mundanal ruido. Aunque la intención es conciliadora, olvidar los malos rollos del pasado, e inicialmente todo son risas y camaradería, pronto afloran las asperezas y los resentimientos. Ello coincide con un extraño fenómeno –¿la explosión, tal vez, de una supernova?–, y la atmósfera empieza a teñirse de tintes apocalípticos, tal vez estemos en los umbrales del fin del mundo. Digno e incluso prometedor debut en el largometraje de Jorge Torregrossa, curtido sobre todo en el mundo de las series televisivas, ha dejado su impronta en algunas tan populares como Herederos, La señora, Tierra de lobos, Gran Hotel, 14 de abril. La República o Imperium. Fin es la adaptación de una novela de David Monteagudo, con guión escrito por Jorge Guerricaechevarría y Sergio G. Sánchez, los guionistas habituales, respectivamente, de Álex de la Iglesia –El día de la bestia– y Juan Antonio Bayona –El orfanato, Lo imposible–. El planteamiento resultan inquietante, y se logra cierta atmósfera angustiosa, con una deuda clara al esquema de Diez negritos de Agatha Christie, o más recientemente, a la serie televisiva Perdidos. En Fin Torregrossa logra entregar escenas con gran poderío visual, como la de la estampida de cabras montesas. Pero hasta que esto llega, tenemos un prólogo algo convencional de reunión de amiguetes, que además ofrece un contraste chirriante con los pasajes más cercanos al final, a los que se intenta dar un tono, no diremos a lo Ingmar Bergman o Lars Von Trier en Melancolía, pero casi. Quizá es el libreto de Fin –y no sabemos hasta qué punto, también la novela–, la mayor debilidad de la cinta, sobre todo en lo referente a la construcción de los personajes, de trazos demasiado bruscos, y conflictos apenas sugeridos. De modo que algunos reproches e histerismos se antojan exagerados, da la impresión en tal sentido de que los actores, aún siendo adecuados a los personajes, no están suficientemente dirigidos, y en algún pasaje se pasan de rosca. Maribel Verdú es la que da más lustre a un reparto donde priman los jóvenes guaperas, incluido el modelo Andrés Velencoso.

4/10
Blancanieves, de Pablo Berger

2012 | Blancanieves

Película muda, y en blanco y negro. Basada en Blancanieves, el clásico de los hermanos Grimm. Pese a que todo suene, no hablamos de The Artist, la gran triunfadora de los Oscar 2012, ni tampoco de las dos versiones hollywoodienses del cuento que han protagonizado Julia Roberts y Charlize Theron, sino de Blancanieves, de Pablo Berger, una joyita con Maribel Verdú. Sin duda la mejor Blancanieves del trío, que se atreve a llevar un poco más lejos la propuesta de Michel Hazanavicius. Porque aquí no existe el recurso de cine dentro del cine, ni tampoco la tragedia, para algunos, del paso del mudo al sonoro. No faltan guiños cinéfilos abundantes, por supuesto, con audaces variaciones de tono, pero aquí tenemos el cuento de Blancanieves en clave melodramática -nada de comedia o planteamientos épicos tipo Juana de Arco-, la acción se traslada con enorme inteligencia a la Sevilla de los años 20 y el mundo de los toros. Y tiene gracia que se juegue con la idea de que la realidad de la historia va imitando al popular cuento de Blancanieves, con la pobre Carmencita que se queda huérfana, con su padre torero impedido y una madrastra absolutamente odiosa. Porque la cosa funciona, lejos de ser una ocurrencia exótica, todo está perfectamente insertado en Blancanieves, de Pablo Berger, y resulta muy visual, piénsese en el blanco vestido de primera comunión convertido en ropa de duelo. Hay emociones genuinas, risas, tono sombrío... La madrastra, los enanos, la manzana, etcétera, se introducen sin fantasía para sorpresa de propios y extraños, y nada chirría, dando pie a una historia nueva y perenne, en que bastan las imágenes fotografiadas por Kiko de la Rica y la estupenda banda sonora de Alfonso Vilallonga para contar la historia. Pablo Berger (Torremolinos 73) demuestra ser un director a tener muy en cuenta, que tiene muy en cuenta a los clásicos del cine mudo, Griffith o Murnau. Destacan obviamente los toros, ingenioso marco del que no hace falta ser experto para advertir que confiere a importantes escenas un tono épico que pone la carne de gallina, hasta el punto de que el film bien podría crear afición entre los no conocedores del mundo de la arena, tan genial resulta el entrelazado con la tauromaquia. Mientras que conferir a un cortijo el aire siniestro propio de una película gótica tiene su mérito, y en los pasajes en la solitaria casa de Antonio Villalta, él Blancanieves niña, la madrastra y el gallo Pepe hay momentos magníficos. Por no hablar de las escenas feriales finales, muy, muy emocionantes. Sobresalen en Blancanieves, de Pablo Berger un puñado de personajes memorables. Es curioso porque ninguno de los actores puede proclamarse protagonista absoluto del film, no hay quien deje de descollar, es de esas películas que merecería un premio al mejor reparto. Pues son estupendos Blancanieves-Carmen adulta (Macarena García) y niña (Sofía Oria), su padre célebre torero (Daniel Giménez Cacho), su madre cantaora, Carmen de Triana (Inma Cuesta), la abuela (Ángela Molina), la enfermera convertida en madrastra (Maribel Verdú), los seis enanos (¿quizá no hay siete porque Mudito ya está suficientemente representado?), el apoderado (José María Pou), el chófer (Pere Ponce)...

8/10
De tu ventana a la mía

2011 | De tu ventana a la mía

Tres mujeres, tres épocas, tres historias tamizadas por el dolor en tierras de Aragón. En la montaña, junto a Canfranc, en los años 20, una frágil e inocente Violeta vive con su abuelo; en los 40, en el campo de las Cinco Villas, a Inés le toca padecer las consecuencias de la represión política, de que es víctima su marido; finalmente en los 70, en que se adivina el cambio de régimen, a la apocada Luisa, que reside en Zaragoza, le diagnostican un cáncer, puede ser la ocasión de descubrir lo que es la libertad. Debut en el largometraje de la zaragozana Paula Ortiz, guionista y directora, que aborda una ambiciosa trama donde se entrelazan las vicisitudes de las tres protagonistas, con continuos saltos temporales, “de una ventana a otra”. De tu ventana a la mía es un film introspectivo, que busca atrapar el alma femenina, demasiado autoconsciente de su búsqueda de la belleza a lo Víctor Erice o al temprano Juanma Bajo Ulloa, abundan en él los silencios y los cuidados planos sostenidos que invitan a la contemplación, el paisaje, rural y urbano, es un personaje más en la historia. Con un magnífico elenco de actores, que saben lo que es la contención, Ortiz tiene la virtud de ser evocadora de las penalidades femeninas, una mirada al dolor y a la fuerza de la mujer sin grandes alharacas ni reivindicaciones chirriantes, aunque quizá lo que cuenta acaba siendo demasiado leve, le falta un punto de la buscada emoción.

5/10
Tetro

2009 | Tetro

Bernie, un joven a punto de cumplir los dieciocho años, llega a casa de su hermanastro Angelo en Buenos Aires, huyendo de la sombra del padre. El propio Angelo, que se hace llamar Tetro y vive con su novia Miranda, también trata de librarse de esa influencia paterna. Lisiado físico –está cojo por un accidente– y emocional, Tetro es un hombre ensimismado, de humor cambiante, que deseaba ser escritor, y tiene una obra inacabada. No le gusta hablar de sí mismo, y rehúye las preguntas de Bernie, mucho más joven que él, sobre la familia y lo que ha estado haciendo. Con setenta años, Francis Ford Coppola se encuentra en una etapa muy especial como cineasta. Diez años después de entregar su última película, En legítima defensa, un título netamente comercial basado en una novela de John Grisham, ha vuelto a dar la cara con dos películas personales, Juventud sin juventud y Tetro. Esta última parte de un guión original de Coppola, lo que es una completa novedad, pues hay que remontarse a La conversación, de 1974, para encontrar otro libreto del cineasta en que él sea el único autor. Y hay una sensación en el film de añoranza del pasado, de recobrar las oportunidades perdidas, de reemprender el tipo de historias que Coppola habría hecho si no se hubiera cruzado en su vida El padrino. En tal sentido Tetro es una película de otra época, suena a ‘antigua’, con reminiscencias confesadas de Tennessee Williams, Michelangelo Antonioni y Elia Kazan. Se trata de una historia desgarrada, de un tema que siempre le ha interesado, la familia, que aúna además la cuestión del talento artístico en una familia donde padres, hijos, hermanos, manifiestan tener un don especial. De modo que hay una mirada al choque de egos, cómo uno puede anular a otro. Hay secretos oscuros de familia, hechos que cambiaron la vida de unos y otros para siempre; por tanto, amargura, reproches, soledad, incapacidad de perdonar y pedir perdón. Casi toda la película está rodada en un blanco y negro que recuerda al cine de Robert Bresson, con momentos puntuales en color, con tamaño de pantalla más pequeño, flash-backs sobre el pasado y su influencia en la obra artística de Tetro. Son ideas estilísticas que, junto al tono operístico que domina toda la trama, prestan a la película una indudable elegancia, pero no sirven para hacer de ella una gran obra. Hay un buen montaje y un inteligente uso del sonido, a los que no es ajeno, claro está, su habitual colaborador Walter Murch, pero el conjunto está descompensado, algunas cosas funcionan mejor que otras. Es un completo hallazgo el novel actor Alden Ehrenreich, que recuerda a un juvenil Leonardo DiCaprio, y que atrapa bien el desconcierto propio de su edad de descubrimiento del mundo. También hace un buen trabajo Maribel Verdú, como la tierna novia de Tetro. Más difícil es valorar el trabajo de Vincent Gallo en este personaje, demasiado frío y atormentado; hay un esfuerzo notable en la composición, pero resulta distante, no emociona. Sobre Carmen Maura poco hay que decir, su interpretación de una crítica literaria es grotesco y de escasa presencia. Quiere prestar Coppola a su narración una cualidad de tragedia griega, con la vieja idea de ‘matar al padre’ para tener vida propia. Hay motivos para que Tetro, y en menor medida Bennie, hayan alimentado el resentimiento, pero sorprende la frialdad con que acogen la noticia de la delicada salud paterna, y las exageradas escenas del concierto-homenaje. Toda la idea de presentar la obra de Tetro en el Festival de Patagonia, y el viaje con iniciación al sexo de Bernie, tiene difícil encaje en la historia, podía haberse omitido. En general la sensación es de una historia alargada y autocomplaciente, incluida la cita a Los cuentos de Hoffman de Powell y Pressburger, compuesta con elementos levemente autobiográficos –la familia de Coppola es una familia de artistas de origen italiano–, con la que el director afronta el paso del tiempo, ‘su’ tiempo, y que le lleva a una historia ‘artística’ con puntos de interés, pero no redonda, ni mucho menos.

5/10
Gente de mala calidad

2008 | Gente de mala calidad

Manuel (Alberto San Juan), un tipo que abandonó su pasado y se dedicó a trabajar de gigoló, decide volver a contactar con sus amigos. Entre ellos se encuentran Fernando (Javier Gutiérrez), un ser patético que no tiene un duro y se hace pasar por militar, la inestable ex novia Osiris (Maribel Verdú), que está liada con José Luis (Francesc Garrido), que ha perdido todo su dinero en una inversión, el peluquero deprimido Andrés (Fernando Tejero) y su esposa Mónica Carmen Ruiz), Lola (Pilar Castro) y su esposo adúltero David Antonio Molero), que van a adoptar a un niño africano, etc. El film es un retrato coral y zafio de la relación –llamarla amistad sería sencillamente absurdo– entre este grupo de patéticos personajes, a cual más penoso y deplorable. Cada uno de ellos es un compendio de los peores vicios y facetas que puede tener un ser humano con respecto a os demás: egoísmo, falsedad, hipocresía, adulterio, etc. Todos ellos se mueven solamente por los más puros y básicos (o bajos) sentimientos y en ningún momento hay el más mínimo afecto sincero por el otro. Juan Cavestany (El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo) entrega por tanto una película necesariamente deprimente y también muy monótona y aburrida (la comedia es casi inexistente), a la que además parece faltarle una intención clara, como no sea la simpleza de mostrar un grupo de vidas sin sentido. Así las cosas, no hay mucha originalidad en el conjunto, y es una pena que se desaproveche un grupo de espléndidos actores. El chiste es demasiado fácil, pero también irresistible: la película tiene la misma calidad que la gente del título.

2/10
Los girasoles ciegos

2008 | Los girasoles ciegos

  Una trama muy novedosa en el cine español. Ambientación en la época inmediatamente posterior a la guerra civil, represión implacable de los vencedores, policías sádicos con las familias de los vencidos, curas libidinosos, curas manipuladores... El “Cara al sol” por partida doble... En fin, por si alguien no lo ha pillado, lo del párrafo anterior pretendía ser una ironía, pues estamos ante la enésima incursión de la cinematografía patria en la triste guerra fraticida, y como es habitual, desde una óptica de los vencidos muy poco sutil. Ignoramos si la trama original de la novela de Alberto Méndez se aguantaba sobre el papel, pero podemos constatar que no lo hace sobre el celuloide. El film describe la tragedia que le toca vivir en Orense a una familia, los padres Ricardo y Elena, los hijos Elenita y Lorenzo, tras el final de la guerra. El padre es un hombre significado de izquierdas, se oculta en un escondite secreto de la casa familiar. La hija huye con su novio fuera de España (o eso pretende), así que Elena vive la ficción de ser una viuda con un niño. Mientras Salvador, diácono que tiene intención de ordenarse sacerdote, vive una cierta crisis después de los horrores que ha visto en el campo de batalla. Sus dudas vocacionales conviven y se alimentan con su obsesión lasciva por Elena desde el primer momento en que la ve. Firman el guión del film el fallecido Rafael Azcona y José Luis Cuerda, quien también dirige. Una vez planteada la situación, con la metáfora de "los girasoles ciegos", que alude al desconcierto de los personajes, el conjunto resulta tremendamente reiterativo, y muy poco creíble. Que nadie detecte los deseos lujuriosos de Salvador hacia Elena resulta complementa inverosímil, y que éste la siga por la calle como un tímido colegial, que cuenta “trolas” al superior del “cole” donde da clases, producirá sonrojo en cualquier espectador inteligente. Y ver a Ricardo blasfemando a grito pelado por la ventana, en un momento en que se viene abajo, resulta sencillamente patético. Muchos episodios se añaden al metraje sin que contribuyan a la progresión –los avatares de hija y novio, el registro nocturno…– y el gran drama que debiera ser el obligado encierro, en ningún momento parece tal. Con tal panorama, lo mejor del film es Maribel Verdú, que aguanta el tipo en un film que hace aguas por todas partes.  

2/10
La zona

2007 | La zona

Después de dos cortos debuta en el largometraje el uruguayo Rodrigo Plá, con este thriller dramático rodado en México, coproducción por España y que se presentó en una sección paralela en el Festival de Venecia, donde recogió el Premio a la mejor Opera Prima (León del futuro). Ha nacido una joven promesa del cine latinoamericano. Tres ladrones entran a robar en un chalet de “La Zona”, una urbanización de lujo. Sorprendidos por la propietaria acaban asesinándola, y al intentar huir se desencadena un tiroteo con los guardias privados, que aniquilan a dos de los asaltantes. El otro ladrón, un pobre diablo adolescente, logra escapar pero no puede salir de “La Zona”, por lo que se esconde en un sótano. Allí le encuentra Alejandro, un chico de su edad que duda en entregárselo a su padre, pues éste ha decidido con los otros vecinos que le atraparán ellos mismos para aplicarle el ‘ojo por ojo’. El joven autor muestra su pericia para la planificación cinematográfica, los movimientos de cámara y la dirección de los actores con los que cuenta, algunos tan solventes como Daniel Giménez Cacho y la española Maribel Verdú, en un breve papel. Pero no sólo eso, sino que Rodrigo Plá también demuestra que tiene cosas que contar. El film analiza las consecuencias de una sociedad que sufre una grave crisis de valores. Habla del aumento de la delincuencia, que incrementa a su vez la inseguridad ciudadana, en una zona residencial de lujo de una ciudad que podría ser tantas otras. Reflexiona asímismo sobre el peligroso camino de la venganza. Plá se muestra ciertamente fatalista a la hora de mostrar las consecuencias de la escalada de violencia, iniciada por los asaltantes y que los vecinos continúan al tomarse la justicia por su mano. Intentar parar la sinrazón se antoja una tarea ardua, que choca con la incomprensión, la insolidaridad y hasta la corrupción administrativa.

7/10
Oviedo Express

2007 | Oviedo Express

El veterano escritor y cineasta Gonzalo Suárez ha escogido su ciudad natal, Oviedo, aludida en el título, para rodar esta historia sobre la infidelidad en la que se cita en todo momento “La Regenta”, la inolvidable novela sobre ese mismo tema de Leopoldo Alas ‘Clarín’, que también transcurría en la capital asturiana, rebautizada como Vetusta. El reparto coral está encabezado curiosamente por Aitana Sánchez-Gijón, cuyo apellido hace referencia a la ciudad de al lado, y Carmelo Gómez, que interpretaron a los personajes principales de La Regenta, en la esforzada adaptación televisiva de Fernando Méndez Leite, y que encadenaron este rodaje con La carta esférica, que también les emparejaba. El propio Gonzalo Suárez filmó otra versión para el cine de La Regenta, en 1974, con Pilar Bardem. Aitana Sánchez-Gijón encarna a Mariola Mayo, una famosa diva del teatro que está a punto de estrenar en los escenarios “Campoamor de Oviedo”, una versión teatral de “La Regenta” (una labor imposible teniendo en cuenta la extensión de la novela). Mariola dejó plantado al actor Álvaro Mesía (que se llama igual que su personaje en la obra), para iniciar un idilio con Benjamín Olmo, que también forma parte de la compañía, pues interpreta al sacerdote don Fermín de Pas. Nada más llegar, este último traiciona a Mariola Mayo, iniciando una tórrida relación con la mujer del alcalde, que a su vez tiene como amante a una periodista. Gonzalo Suárez compara el mundo con un escenario, en el que todos interpretan y nadie dice la verdad. De esta forma, para el autor no tiene sentido mantener una relación, porque la infidelidad y las mentiras surgirán en cualquier momento. Para conseguir el efecto de que el mundo parezca un teatro, las interpretaciones son exageradas y los diálogos grandilocuentes. Se diría que el resultado es un estrambótico juego, entre el surrealismo y las bromas metaliterarias, que no puede ser tomado demasiado en serio. El film ha sido subvencionado por el gobierno español y diferentes instituciones asturianas, y sus imágenes promocionan lugares emblemáticos de Oviedo, como su inigualable catedral, el teatro Campoamor y hasta la estatua de Woody Allen. En otro orden de cosas, resulta cuanto menos curiosa la obsesión del director por ir sacando desnudo a cada uno de los miembros del reparto, venga a cuento o no.

4/10
Siete mesas de billar francés

2007 | Siete mesas de billar francés

Gracia Querejeta ha demostrado ya en su filmografía una capacidad de abordar historias y situaciones de interés humano. La película que nos ocupa no es perfecta, pero se mira con simpatía y está muy por encima de la media del cine español. Aunque es un drama, contiene muchos puntos de humor que la suavizan. Pero si uno trata de analizar con un poquito de rigor el guión de Gracia y de David Planell, hay demasiados excesos, lo que no ha impedido el premio al mejor guión en el Festival de San Sebastián. El crudo resumen del punto de partida –el mismo día que se le muere su padre, Ángela descubre que su marido policía es un corrupto, y encima tenía un hijo con otra mujer– suena a increíble culebrón. Quizá la virtud de la directora es “colar” esto y otros puntos, para llevarnos a la decisión de Ángela de trasladarse a Madrid con su hijo, y poner a punto el negocio en decadencia que regentaba su padre, un salón de billares; para revitalizar aquello Ángela decide formar un equipo de billar, que con sus esperados triunfos atraiga a los clientes. Lo integrarán viejos amigos de la familia, y ayuda a Ángela Charo, la mujer que vivía con su padre, a la que nunca llegó a proponer matrimonio. La película despliega una serie de personajes más o menos entrañables –Evelin, la empleada hondureña, Antonio, el dueño de una zapatería, enamorado de toda la vida de Charo, “El tuerto”, Jacinto y su sobrino Fele, el niño…–, y se aplica un esquema propicio para el enfoque “culebrón” y que viene “al pelo” en una película de billar: la jugada a tres bandas, la sombra del padre muerto rebota y afecta a las vidas de Ángela, Charo y Antonio. Un reparto ajustado hace el resto –están muy bien Maribel Verdú y Blanca Portillo, esta considera mejor actriz en San Sebastián–, una partida apañada, aunque se nota demasiado que lo del billar es una excusa, poco nos importan las habilidades de los personajes con el taco.

6/10
El niño de barro

2007 | El niño de barro

El madrileño Jorge Algora lleva años dirigiendo documentales como Terra de náufragos y Camino de Santiago. El origen. Ahora, debuta en el cine de ficción con este thriller, cuyo guión le llegó de Argentina y le dejó fascinado. Aunque pensaba que era una historia inventada, el guionista le dijo que su trabajo se basaba libremente en los asesinatos del Petiso Orejudo, un peculiar asesino de niños que aterrorizó a la sociedad bonaerense a principios del siglo pasado. Le apodaron así porque un testigo afirmó que había visto junto a la víctima “a un individuo ‘petiso’ (bajito) y orejudo. Cuando fue detenido, resultó ser menor de edad, como sus víctimas. La acción transcurre en Buenos Aires, en 1912. Mateo, un niño de 10 años que ha sufrido una experiencia muy negativa, tiene extrañas visiones que le muestran asesinatos. El comisario Petrie cree que Mateo es el asesino, por lo que Estela, su madre, con el apoyo del Dr. Soria, forense de la policía, intenta demostrar que Mateo es inocente, y buscar una explicación lógica a las visiones. Película muy dura, aunque Algora aborda la violencia en el mundo infantil con cierta elegancia y sutilidad. El director le saca partido a sus actores, sobre todo a Juan Ciancio, un niño de lo más expresivo, y a Maribel Verdú, en un eficaz trabajo como mujer maltratada, similar a su personaje en El laberinto del fauno. El film combina una efectiva trama de intriga criminal, con toques fantásticos y numerosos elementos dramáticos en torno a la soledad, la pederastia y los malos tratos, males que siguen aquejando a la sociedad moderna. Sobre todo, analiza las consecuencias de la violencia en los niños, los traumas que pueden sufrir, y la impotencia de quienes han sido víctimas de algún tipo de ataque. Con un ritmo más ágil habría devenido en un correcto film de género.

4/10
El laberinto del fauno

2006 | El laberinto del fauno

Una viuda de la guerra española, con una hija pequeña, se ha casado con un comandante de la guardia civil en busca de seguridad. Encinta de su nuevo esposo, la familia se instala en una casa en medio del bosque, donde el comandante y sus hombres tratan de acabar con el maquis, hombres que se refugian en la montaña y que no admiten la derrota de la pasada contienda bélica. La pequeña, ajena a ese entorno de enfrentamiento político y amante de los cuentos, se internará en un misterioso mundo mágico habitado por un fauno. Éste le hace una sorprendente revelación a la niña: Ofelia es en realidad una princesa. Para poder regresar a su verdadero mundo, y recuperar su estatus real, deberá superar tres pruebas. El mexicano Guillermo del Toro dirige una sólida película, quizá la mejor que ha realizado desde Cronos (1993), donde juega a que las diferencias entre el mundo mágico y el real no son tantas: en ambos espacios hay buenos y malos, y se hacen necesarios el amor y el sacrificio para sobrevivir a la crueldad y al egoísmo. De exuberante imaginería y envidiable ritmo, choca no obstante la violencia desmedida de algún pasaje. Como en otros filmes ambientados en el franquismo, carga la tópica imagen maniquea al uso, aquí camuflada con la estructura de cuento, que hace más aceptable que los guardias civiles sean ‘malos malísimos’ y los ‘chicos’ del maquis héroes sin fisuras. De interpretaciones impecables, sobresale la parte fantástica.

7/10
Mar rojo

2005 | Mar rojo

Telefilm, entre el drama y el thriller sórdido, protagonizado por la actriz Maribel Verdú bajo la batuta de Enric Alberich. Desdice algo la barata puesta en escena televisiva, pero la película está bien interpretada. Una banda de ladrones que ha perpetrado un robo huye de la policía. Uno de ellos entra en el coche de Julia, una mujer que se gana la vida como stripper. El joven malherido lleva consigo medio millón de euros y la vida de Julia ya nunca será igual.

4/10
Las mansiones de Jericó

2003 | Jericho Mansions

Leonard Grey vive entregado a su trabajo como conserje de “las mansiones de Jericó”, un bloque de apartamentos. Un día, uno de los inquilinos aparece asesinado en el vertedero, y Leonard se propone descubrir al asesino. Todas las pistas señalan a algún inquilino del lugar. James Caan, que fue el hijo mayor de El padrino, demuestra su buen hacer en este típico thriller, que al menos mantiene la intriga hasta el final. Entre los sospechosos encontramos a la española Maribel Verdú y las veteranas Geneviève Bujold y Jennifer Tilly.

4/10
Tiempo de tormenta (2003)

2003 | Tiempo de tormenta

Dos matrimonios –Chus y Elena, y Óscar y Sara– sufren el ocaso y el distanciamiento de su vida conyugal. A pesar de que ambas parejas no se conocen, los cuatro coincidirán años después en un hospital. Buen pulso narrativo en esta película gris de Pedro Olea, interpretada por conocidos actores (Verdú, Sanz, Barranco y Grandinetti). A pesar de todo, la trama se enreda con la continua acción del principio, y la historia no engancha pues acaba cayendo en un insulso convencionalismo.

3/10
Lisístrata

2002 | Lisístrata

Película basada en un cómic de Ralf König, que a su vez pone la mirada en las atrevidas comedias de Aristófanes, escritas allá por el siglo V antes de nuestra era. El disparatado punto de partida del film es la huelga de sexo que propone Lisístrata, para lograr la deseada paz entre Atenas y Esparta. La audaz heroína está convencida de que esta forzosa abstinencia obligará a los hombres a hacer el amor y no la guerra. Protagoniza la cinta Maribel Verdú.

2/10
Tuno negro

2001 | Tuno negro

Salamanca. La tuna. Estudio a tope, y buen rollo. Hasta que aparece un asesino psicópata al que le da por matar a la gente embutido en traje de tuno. Como el chico es muy moderno, escoge a sus víctimas por internet. Dos jóvenes y noveles directores, Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín, firman una nueva muestra de Scream a la española.

4/10
El palo

2001 | El palo

Cuatro mujeres, hartas de cómo les trata la vida, deciden atracar un banco. La clave está en una de ellas, que trabaja ahí como señora de la limpieza. Sin petulancia y con toque feminista moderno que evita ser irritante (y eso que los personajes varones son una nulidad), la directora Eva Lesmes aprovecha bien el guión de Luis Marías (Kasbah, Mensaka) para servir una comedia muy divertida. Cuatro estupendas actrices encarnan tipos muy distintos de mujer: Carmen Maura es la señora venida a menos, Adriana Ozores la esposa separada con un hijo, Maribel Verdú la chica mona ligera de cascos y Malena Alterio la macarra educada en un orfanato. El film tiene el encanto de las viejas comedias españolas, sin por ello tener un aire anticuado. Despierta simpatía y es deudor de títulos inolvidables del cine español como Atraco a las tres.

5/10
Y tu mamá también

2000 | Y tu mamá también

Julio y Tenoch son dos adolescentes con las hormonas a pleno rendimiento. Separados temporalmente de sus novias, intentan ligar con Luisa, una joven española cuyo matrimonio no marcha bien. Y el caso es que la convencen para viajar a una supuesta playa, a la que llaman Boca del Cielo. Ambos jovencitos harán todo lo posible para acostarse con Luisa, lo que provoca su distanciamiento. Alfonso Cuarón firma un film de alto voltaje erótico, que demuestra de modo agridulce que no todo lo que llamamos amistad merece tal nombre.

4/10
El portero

2000 | El portero

España de postguerra. Forteza es un legendario guardameta, que actualmente sobrevive viajando de pueblo en pueblo, y sometiéndose a tandas de penaltis de los lugareños, a cambio de unos durillos. Cuando llega a un pueblecito asturiano, es recibido con alborozo por las fuerzas vivas, guardia civil incluida. Forteza conoce a una joven, madre de un niño mulato, por quien se ve inmediatamente atraído. Adaptación de un cuento del periodista y escritor Manuel Hidalgo, dirigida por el veterano Gonzalo Suárez. El director abandona por un momento su cine sesudo, y nos cuenta una pequeña fábula, donde el enfrentamiento entre maquis y guardia civil en el tramo final se revela hermosa metáfora de cómo las diferencias deberían procurar resolverse por medios pacíficos. Suárez ha definido su film como un western. Y algo de eso hay en una película que él mismo califica como "la más amable que he hecho". En el ajustado reparto destaca Carmelo Gómez como el portero, y Maribel Verdú como la chica que alegra su triste corazón.

5/10
Goya en Burdeos

1999 | Goya en Burdeos

Un Goya octogenario vive exiliado en Burdeos. Le acompañan su amante Leocadia Zorrilla de Weiss (Josefina Bayeu ha muerto) y su hija Rosarito, que llevan con paciencia sus achaques y cabezonerías. Los últimos meses de vida del genial pintor se convierten en una rememoración de su vida y su arte. Entre delirios seniles se presentan momentos decisivos de su existencia: la concepción de algunos cuadros, su paso por la corte, el amor por la duquesa de Alba, los momentos de camaradería… La fructífera relación artística entre Carlos Saura y Vittorio Storaro (Flamenco, Taxi, Tango) alcanza sus cotas más altas en este original acercamiento a la vida y obra de Francisco de Goya. Saura y Storaro juegan con la luz y el cromatismo como nunca: como si estuviéramos dentro de un sueño, o quizá en el interior del alma de Goya, nos movemos por escenarios imposibles, con paredes que se transparentan, una pradera de San Isidro de estudiada irrealidad, o el paisaje de una guerra de subyugante coreografía, obra de La Fura dels Baus. Si la belleza formal de la película resulta indiscutible, lo mismo ocurre con la cuidada narración. Tenemos personajes, y personajes sólidos. Francisco Rabal presta enorme humanidad y presencia a Goya anciano: cascarrabias, cariñoso aunque le cueste expresarlo, enamorado de su arte, siempre a la búsqueda de la inspiración; y José Coronado, como Goya joven, sirve la que es, seguro, su mejor interpretación. El film se llevó 5 premios Goya, entre ellos el de mejor actor para Rabal.

7/10
El entusiasmo

1998 | El entusiasmo

Fernando e Isabel se trasladan a Arica, una ciudad entre Chile y Perú. Les acompaña su hijo Miguel. El matrimonio pretende crear una empresa especializada en organizar actividades para los turistas, relacionadas con los deportes de aventura. Se les une Guillermo, un viejo amigo reportero. Interesante drama sobre la ambición, que cuenta con un sólido reparto encabezado por dos de las actrices más representativas del cine español: Maribel Verdú y Carmen Maura.

4/10
Frontera Sur

1998 | Frontera Sur

Curiosa película de Gerardo Herrero, con toque de realismo mágico. Pintan las andanzas de un inmigrante español y su hijo en Argentina, donde traban amistad con un músico alemán. También mantienen buena relación con una mujer que regenta un prostíbulo, que como el protagonista tiene la facultad de ver a un fantasma.

4/10
Carreteras secundarias

1997 | Carreteras secundarias

Debido a una serie de circunstancias, un adolescente interpretado por Fernando Ramallo y su padre, interpretado por Antonio Resines, viajan por la España de 1974 en su Citroën Tiburón, que es lo único que tienen. Se alojan en apartamentos de la costa, en temporada baja. Así, padre e hijo corren diferentes aventuras. Hasta que el rumbo de su vida bohemia cambia cuando conocen a una atractiva joven que viajará con ellos, interpretada por Maribel Verdú. Basada en un relato del escritor español Ignacio Martínez de Pisón. Esta película ofrece una peculiar visión de la situación social en nuestro país el año antes de iniciarse la transición. Los personajes, interpretados con brillantez por Resines, Ramallo y Verdú, tienen contenido y rezuman humanidad.

6/10
La buena estrella

1997 | La buena estrella

Un carnicero (Antonio Resines) recoge a una chica (Maribel Verdú) que está siendo golpeada por su novio (Jordi Mollà). Se quedan a vivir juntos, pero el novio acecha. Duro enfoque del amor y sus peligros, con un soberbio guión dramático y unas intensas interpretaciones, que fue recompensado con 5 Goyas por la Academia española.

7/10
La Celestina

1996 | La Celestina

Gerardo Vera adapta el clásico castellano de Fernando de Rojas. El film describe los amores de Calisto y Melibea, y cómo se valen de los servicios de una vieja alcahueta. La pareja de amantes guapines, Juan Diego Botto y Penélope Cruz, no salvan la película.

3/10
Canguros

1994 | Canguros | Serie TV

Serie protagonizada por Maribel Verdú, donde da vida a una chica de provincias, que llegada a la gran ciudad comparte piso con otras tres chicas, y se gana la vida como canguro de niños. En realidad, todo era una excusa para reunir actores y actrices de buen ver, porque los guiones eran de una gran pobreza, con los chicos traviesos realmente insoportables. Fue emitida por Antena 3 en España durante dos temporadas.

3/10
Al otro lado del túnel

1994 | Al otro lado del túnel

Un guionista al que se le han acabado las ideas decide recluirse en la hospedería de un monasterio, a ver si avanza la historia que tiene entre manos. Le acompaña otro escritor, y ambos quedarán fascinados por una joven panadera, con la que tendrán una relación amorosa. Ello mientras divagan sobre el sentido de la vida y tal. Jaime de Armiñán dirige a Fernando Rey en la que fue la última película del actor. Podía haber sido una buena reflexión sobre el proceso creativo y la inspiración, pero al no haber ideas de calado al respecto, se queda en poca cosa. Lo mejor, los actores.

4/10
Canción de cuna

1994 | Canción de cuna

Espléndido melodrama basado en la obra teatral homónima de Gregorio Martínez Sierra, que ya había sido adaptada al cine anteriormente. A principios de siglo, unas monjas acogen en su convento a una niña abandonada. Su único vínculo con el exterior es un médico cascarrabias, pero buena persona. Unos años después la niña se ha convertido en una apuesta joven, que ha conocido al hombre de su vida, con el que desea contraer matrimonio. Un guión espléndido, una puesta en escena de altísima calidad y unas interpretaciones antológicas convierten a Canción de cuna en la mejor película de José Luis Garci y en uno de los mejores filmes españoles de los últimos años. Para llorar a gusto.

7/10
El cianuro... ¿solo o con leche?

1994 | El cianuro... ¿solo o con leche?

Traslación a la gran pantalla de la obra de teatro escrita por Juan José Alonso Millán y estrenada en 1963. Se trata de una comedia negra, de calidad bastante dudosa, en que una madre y una hija planean la muerte del abuelo. Pero la llegada de un primo médico con su amante dará un giro a los acontecimeintos. El reparto reúne a grandes estrellas del cine español.

3/10
Huevos de oro

1993 | Huevos de oro

Al acabar el servicio militar, Benito González, pretende casarse con su novia, pero ésta le ha engañado con su mejor amigo. Bigas Luna describe al típico ‘chulito’ español, apoyándose en una magnífica interpretación de Javier Bardem.

5/10
Tres palabras

1993 | Tres palabras

Alfredo Puente es un cineasta que en su juventud vivió un apasionado romance con María Galván, una cantante de boleros. Años después, desea recrear aquella aventura y comienza el rodaje de una película biográfica. Para ello cuenta con Lupe, la hija de María, en el papel de su propia madre. Drama flojito con Fernando Guillén Cuervo y Maribel Verdú de protagonistas.

4/10
El amante bilingüe

1993 | El amante bilingüe

Adaptación de la novela homónima de Juan Marsé, por el director que más ha abordado su obra en cine, Vicente Aranda. Sigue la trayectoria de Juan, que logra casarse con la adinerada Norma. Pero el matrimonio no funciona, porque ella vive inmersa en un mundo de fantasías sexuales y el marido no le complace. Para solucionar el problema, Juan se inventa un doble campeón sexual, Joan; así piensa recuperar a la amada perdida. Vicente Aranda se siente a sus anchas con la trama, pues le sirve de excusa para todar numerosas escenas eróticas. Eso sí, en el camino sacrifica cualquier acercamiento psicológico a los personajes medianamente coherente, a los que encarnan con escasos matices Imanol Arias y Ornella Mutti.

3/10
Salsa rosa

1992 | Salsa rosa

Ana y Koro son dos mujeres que se conocen por casualidad en una discoteca, y terminan tramando un plan para comprobar si sus respectivos maridos les son fieles. Ana intentará seducir al marido de Koro y Koro al de Ana. Comedia española cuyo director Manuel Gómez Pereira (Boca a boca) recibió una nominación al Goya en 1992.

4/10
Belle epoque

1992 | Belle epoque

Son los días previos a la Segunda República española. Un joven soldado llamado Fernando abandona el ejército y en su escapada llega a parar a la casa de Manolo, un librepensador muy excéntrico. Cuando las cuatro hijas de Manolo: Rocío, Violeta, Clara y Luz, vuelven al hogar, el joven Fernando iniciará una aventura amorosa, intentando enamorar a cada una de ellas, una tras otra, sufriendo continuas decepciones. Fernando Trueba rodó esta comedia que consiguió nada más y nada menos que nueve premios Goya y el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, el segundo que fue a parar a una producción española, tras el cosechado por Volver a empezar. Fernando Trueba dirige con una gran eficacia una comedia con muchos puntos en común con El año de las luces, uno de sus grandes éxitos anteriores, también con Jorge Sanz en el papel de un joven obsesionado con las mujeres. Le acompañan grandes nombres del cine español, como Fernando Fernán Gómez, en un papel excepcional. El citado Jorge Sanz y el también joven Gabino Diego aportan el toque de humor justo para no decepcionar, y las actrices Ariadna Gil, Maribel Verdú y Miriam Díaz Aroca también están a la altura. Lo mismo ocurre en el caso de Penélope Cruz, en uno de sus primeros papeles en cine tras Jamón Jamón, que obtuvo con su trabajo un impulso para su carrera en España, antes de cruzar el charco hacia nuevos triunfos internacionales. A pesar de que tiene cierto nivel artístico, y de que acumula momentos divertidos, ofrece una visión tópica de la Segunda República española. Pesa sobre todo su injustificado anticlericalismo, pues el sacerdote interpretado por Agustín González parece una auténtica caricatura. También desluce bastante el film su constante recurso a lo soez.

5/10
Amantes (1991)

1991 | Amantes

Es la posguerra española, y Paco acaba de terminar la mili y quiere encontrar un trabajo estable para ganar dinero y poderse casar con su novia Trini, la cual trabaja como asistenta en la casa de un comandante. Mientras encuentra un empleo, Paco se instala de alquiler en la casa de una viuda con la que poco a poco mantiene una relación sexual. Basado en un hecho real, la película de Vicente Aranda fue todo un éxito de crítica y taquilla. Sus personajes están bien definidos; el joven sencillo y timorato confundido entre lo que le conviene y lo que no, la novia inocente, pura y fiel, que espera resignada, y la astuta y manipuladora viuda que maneja a los hombres a su antojo. Por otro lado, el film incluye las sempiternas obsesiones sexuales de su director. Victoria Abril logró el Oso de Plata en la Berlinale. Producido por Pedro Costa, originalmente este film forma parte de la serie televisiva "La huella del crimen", que recrea famosos casos policiales reales sucedidos en España.

4/10
Ovejas negras

1990 | Ovejas negras

Barcelona connection

1988 | Barcelona connection

La ciudad de Barcelona es un hervidero de delincuencia, mafia y agresiones, y en este ambiente es donde va a actuar Huertas, un policía que investiga un asesinato. Discreto thriller español de Miguel Iglesias.

4/10
Soldadito español

1988 | Soldadit español

Un joven muchacho perteneciente a una familia de militares, se declara objetor de conciencia y se niega a realizar el servicio militar. Esto hace que comience a ser presionado por su entorno para que reconsidere su decisión y no coloque a la familia en el descrédito. Cuento antimilitarista según un buen guión de Giménez-Rico y Rafael Azcona. A pesar del tono de comedia que rodea al producto, el dramatismo se palpa en cada una de las situaciones planteadas, hasta culminar todo trágicamente. Tuvo una aceptable acogida crítica y comercialmente alcanzó los 61.461.732 millones de pesetas (369.392 euros). A destacar su gran reparto con Juan Luis Galiardo, Maribel Verdú, Luis Escobar, Amparo Baró y José Luis López Vázquez.

5/10
Sinatra

1988 | Sinatra

Antonio se queda solo cuando su mujer le abandona. Acabará en una pensión trabajando de portero de noche, mientras intenta por todos los medios encontrar la compañía de una mujer. Así conocerá a Natalia, una joven a la que le falta un tornillo; Isabel, una prostituta de la que enamora; Hortensia, una señora mayor que busca marido; y hasta un transexual... Comedia, con toques de drama, que no logra despegar, pese al esfuerzo del protagonista Alfredo Landa, en un papel que le va como anillo al dedo, el de buenazo del que todos se aprovechan. De fondo suenan a menudo las canciones de Joaquín Sabina, que hace un cameo al inicio vestido de Groucho Marx.

3/10
El aire de un crimen

1988 | El aire de un crimen

El cadáver de un hombre aparece en la plaza de Bocentellas en el territorio de Región. Para investigar el asunto los vecinos pedirán ayuda al capitán Medina, oficial al mando de un puesto militar de la zona. Adaptación de una novela de Juan Benet ambientada en Región, un emplazamiento geográfico imaginario creado por el escritor catalán. Fue la última película de ficción rodada por Antonio Isasi-Isasmendi (Vamos a contar mentiras), diez años después de filmar su anterior película. Se trata de un sólido drama criminal, de lograda atmósfera rural, que reúne a un reparto impresionante de actores españoles.

5/10
El juego más divertido

1988 | El juego más divertido

Ada y Bruno son estrellas televisivas, especialistas en series de amor. Surgirá la chispa entre ambos, pero no podrán vivir su pasión fuera de las pantallas, lo cual generará todo tipo de situaciones. Comedia al uso firmada y filmada por Emilio Martínez Lázaro, antes de encontrar el estrellato con El otro lado de la cama y Ocho apellidos vascos. Tiene sus momentos divertidos y cuenta con un estupendo reparto.

4/10
La estanquera de Vallecas

1987 | La estanquera de Vallecas

Un albañil sin trabajo y un amigo deciden atracar un estanco en la zona de Vallecas. El problema viene cuando la dueña del estanco se niega a darles el botín.

El señor de los llanos

1987 | El señor de los llanos

A Fuenterrabía regresa Fabián Insausti, un hombre de negocios, español, que marchó a Venezuela y allí hizo fortuna. En España acude a un prostíbulo y allí se enamora locamente de una de las chicas, Ana, hasta el punto de que propone a la "madame" que trasladen su negocio a Venezuela, para poder vivir con su amada. Drama coproducido por España y Venezuela, cuyo guión discurre por caminos desconcertantes. El tono es devergonzado y la historia tiene muy escaso interés. Se salva el esfuerzo de los actores protagonistas, Juan Luis Galiardo y de Maribel Verdú.

3/10
El año de las luces

1986 | El año de las luces

Tras la Guerra Civil, Manolo y su hermano menor son enviados a un hospital porque tienen síntomas de tuberculosis. Allí la vida les cambiará por completo. Fernando Trueba contó con un guión del veterano Rafael Azcona.

4/10
27 horas

1986 | 27 horas

El crimen del capitán Sánchez

1985 | El crimen del capitán Sánchez | Serie TV

Episodio de la serie televisiva producida por Pedro Costa La huella del crimen que se basa en casos célebres de la crónica española de sucesos del siglo XX. Este episodio se centra en una historia de celos ocurrida en 1913, que implica a un padre que asesina al pretendiente de su hija, pues mantiene con ella una relación incestuosa. El cadáver del asesinado apareció descuartizado en el interior de un saco. Dirige el siempre excesivo Vicente Aranda, que aquí está más contenido de lo que acostumbra. Supuso el debut en la pantalla de Maribel Verdú, que entonces contaba quince años.

El orden cómico

1985 | El orden cómico

Uno de los candidatos a la presidencia tiene como principal promesa electoral acabar con la delincuencia. Cuando un día después de un mitin llega a casa con su mujer, encuentran el cuerpo sin vida del hijo de ésta que había entrado a robarles. El joven era un drogadicto, justo con lo que quiere acabar el candidato. Así que decide que lo mejor será esconder su cuerpo hasta que sean las elecciones para que el asunto no salpique a su candidatura. Debut cinematográfico de una adolescente Maribel Verdú que interpreta a una prostituta.

4/10

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