Woody Allen está a punto de volver a ponerse detrás de una cámara en España. El director comenzará el próximo 5 de octubre el rodaje de su nueva película, todavía sin título definitivo, y Madrid será su principal escenario. Pero lo verdaderamente llamativo no es tanto que Woody Allen haya elegido la capital como que su rodaje se suma a una tendencia mucho más amplia: Madrid se está convirtiendo en uno de los grandes centros de producción audiovisual de Europa.
La capital batió en 2025 su récord de rodajes de largometrajes. Se filmaron al menos 71 películas, frente a las 47 de 2022, hasta ahora la cifra más alta registrada por Madrid Film Office. A ellas se sumaron 52 series y más de 410 anuncios, para superar los 1.000 proyectos audiovisuales de media y gran envergadura.
Y no se trata solamente de producciones españolas. Entre las películas rodadas en Madrid durante 2025 estuvieron Day Drinker, de Marc Webb, protagonizada por Penélope Cruz y Johnny Depp; The Postcard Killer, dirigida por Renny Harlin; y Journey to You, de Terry Ingram. También pasaron por la capital dos proyectos especialmente vinculados al cine español: Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
En el terreno televisivo, la lista tampoco es precisamente de cine de barrio. Madrid acogió nuevas temporadas de The Walking Dead: Daryl Dixon, además de producciones como Anatomía de un instante, Reina Roja, Berlín, Clanes, Machos Alfa, Muertos SL, El inmortal, Marbella y Poquita Fe. También se rodaron nuevas series como Aquel y Salvador, Yakarta, El centro, Por cien millones, Matar a un oso, Barrio Esperanza, Sin gluten, La agencia y Pura Sangre, entre otras.
Woody Allen pone la guinda
En este contexto aterriza Woody Allen. Su nueva película será una comedia contemporánea producida por Wanda Visión, Gravier Productions Inc. y 3Six9 Studios. El reparto anunciado incluye a Alexi Wasser, Jemima Kirke, Peter Vives, Marton Csokas y Jakob Oftebro.
El rodaje comenzará el 5 de octubre y tendrá Madrid como escenario principal, con buena parte de las localizaciones en el centro de la capital. También está previsto rodar en Aranjuez.
El proyecto tiene además una peculiaridad: Madrid deberá figurar en el título de la película, de acuerdo con las condiciones anunciadas para el apoyo institucional. El Ayuntamiento aporta 1,5 millones de euros mediante un patrocinio destinado a la promoción internacional de la ciudad. La Comunidad de Madrid también participa en la financiación del proyecto.
La operación tiene un precedente evidente en la filmografía del director. Woody Allen convirtió Nueva York en uno de los grandes personajes de su cine y después hizo algo parecido con París en Midnight in Paris, Roma en A Roma con amor, Barcelona en Vicky Cristina Barcelona y San Sebastián en Rifkin's Festival. Ahora le toca a Madrid.
La capital, por tanto, no se limita a pagar la película para salir guapa en pantalla: quiere que salga mucho.
Madrid está trabajando para atraer rodajes
La creciente presencia de producciones internacionales no es fruto únicamente de que Madrid tenga una Gran Vía fotogénica y una gastronomía capaz de solucionar cualquier crisis de guion. El Ayuntamiento lleva años desarrollando una estrategia específica para convertir la ciudad en centro de producción audiovisual.
Madrid Film Office, integrada en el Área Delegada de Turismo del Ayuntamiento, presta asistencia a las producciones en la búsqueda de localizaciones, la gestión de permisos, la coordinación con organismos públicos y privados y la conexión con empresas y profesionales del sector.
Los números muestran el crecimiento de esta actividad. En 2025 la oficina prestó 4.115 servicios especializados, casi un 7 % más que el año anterior. El Ayuntamiento, además, tramitó 11.001 solicitudes de rodaje en la vía pública.
Madrid también está intentando que las productoras no se limiten a venir, rodar durante unas semanas y marcharse con las latas bajo el brazo. La estrategia pasa por consolidar un ecosistema audiovisual que incluya productoras, técnicos, efectos visuales, animación, posproducción y producción virtual.
En 2024, Madrid Film Office ya ofrecía más de 3.853 asistencias a producciones y contabilizaba 52 series y 64 largometrajes de ficción entre los proyectos apoyados. La oficina destaca además que la ciudad concentra alrededor del 29 % de las empresas españolas dedicadas a actividades audiovisuales, según los últimos datos disponibles del INE utilizados por Madrid Film Office.
No es solamente cuestión de subvenciones
El Ayuntamiento también ha incrementado las ayudas al sector y la promoción internacional de Madrid como destino audiovisual. Según el director de Madrid Film Office, Raúl Torquemada, el atractivo de la ciudad no depende únicamente de los incentivos económicos.
Madrid ofrece, según explica, una combinación de profesionales especializados, empresas de producción, localizaciones, alojamiento, conexiones internacionales y servicios auxiliares que permite utilizar la capital como "base práctica" para proyectos que ruedan también en otros lugares de España.
Y hay un factor que quizá resulte menos espectacular que enseñar la Puerta de Alcalá: la posibilidad de resolver rápidamente los problemas logísticos de un rodaje. Encontrar una localización está muy bien; conseguir los permisos, los técnicos, los vehículos, los hoteles y todos los servicios necesarios sin que el productor quiera arrojarse por una ventana también ayuda.
Más de 1.500 millones de euros
La apuesta tiene una explicación económica considerable. Un estudio elaborado por Madrid Film Office junto al Instituto Universitario de Predicción Económica L. R. Klein de la Universidad Autónoma de Madrid cifra en 1.541,9 millones de euros el impacto en producción de los largometrajes y series rodados en Madrid entre 2021 y 2024.
Durante esos cuatro años se rodaron en la ciudad 173 largometrajes y 242 series, un total de 415 proyectos. La actividad generó una contribución de 883,6 millones de euros al Valor Añadido Bruto y estimuló la creación de 10.101 empleos equivalentes a tiempo completo.
Las series son especialmente importantes: representan el 64,8 % del impacto total en producción y el 66,5 % del empleo generado por los proyectos analizados. El estudio calcula además que por cada euro de producción directa el impacto total alcanza 1,6 euros en el caso de las series y 1,5 euros en los largometrajes.
La estrategia municipal se extiende también al turismo cinematográfico. Madrid Film Office está trabajando en iniciativas destinadas a convertir las localizaciones y el patrimonio audiovisual de la ciudad en reclamo turístico y ha impulsado proyectos como el documental Madrid Collage, realizado a partir de imágenes de películas rodadas en la capital.
De Pedro Almodóvar a Hollywood
El resultado es una mezcla cada vez más variada. Madrid acoge producciones españolas, coproducciones europeas, proyectos iberoamericanos y rodajes de compañías estadounidenses y británicas.
En los últimos años han utilizado la capital como escenario o centro de producción títulos tan distintos como The Walking Dead: Daryl Dixon, Berlín, Reina Roja, La bola negra, Amarga Navidad o Day Drinker. Y la lista internacional continúa creciendo con nuevos proyectos que, según Madrid Film Office, incluyen The Interrogator, Love Affair y Murderbot, además de otras producciones internacionales.
El Ayuntamiento pretende además repartir los rodajes por los 21 distritos de Madrid. Usera, Villaverde, Carabanchel o Tetuán pueden ofrecer localizaciones diferentes a las habituales estampas del centro, al tiempo que permiten que la actividad económica del sector no se concentre siempre en las mismas calles.
El objetivo, en definitiva, es que Madrid no sea simplemente una ciudad donde se rueda, sino una ciudad donde se producen películas y series.
Y ahí es donde Woody Allen encaja perfectamente. Su película será otro escaparate internacional para Madrid, pero la verdadera noticia es que cuando el director abandone la capital, las cámaras no se marcharán con él. Hay demasiados proyectos esperando turno.
