En la nueva entrega de "¿Hablas conmigo... DECINE?", nos acompaña Marta González de Vega, que estrena el 10 de julio "Haciendo amigos", una película que lleva su sello por partida doble, porque ha escrito el guion y además se pone delante de la cámara para interpretar a Lucía, uno de los personajes de esta historia de humor, emociones y prejuicios que se desmontan a golpe de risa.
Juan Luis Sánchez: Oportunidad de hacer amigos, porque tenemos con nosotros a Marta González de Vega, que aparte de ser una de las guionistas más sólidas del cine español en este momento, está a punto de estrenar “Haciendo amigos”, una película de la que ella ha escrito el guion y que además esta vez interpreta a un personaje secundario y tienes bastante papel.
Marta González de Vega: Sí, como tengo la doble personalidad de actriz-guionista, que además para mí es por igual, pues en todas mis películas, en todas las que escribo, también interpreto. Y interpreto también en otras que no escribo, pero al final casi siempre estoy escribiendo, con lo cual casi todo lo que interpreto es de mis propias pelis. Y es muy bonito, la verdad, tener la oportunidad de crearlo y de luego vivirlo, encarnarlo en el set.
J.L.S.: Yo creo que hay un personaje que incluso la gente recuerda mucho, que es Leticia, en Padre no hay más que uno, la madre envidiosa. O sea, es que es un personaje muy reconocible.
M.G.V.: Sí, a mí Leticia me ha dado muchas alegrías porque me paran muchísimo los niños. Y además que es un personaje que genera mucho cariño en los niños, que siendo la antipática, la enemiga de Santiago Segura, como que le cae bien a los niños, porque es una mala así como más de cómic.
J.L.S.: Claro, es gracioso.
M.G.V.: Claro, porque además le sale mal. Y yo creo que siempre nos aliamos con el que pierde. Y a mí me encanta. Me encanta cuando escribo, buscar personajes que no tengan nada que ver conmigo, porque es mucho más divertido y ser malos y tal. Y, sin embargo, por ejemplo, Haciendo amigos, que estrenamos ahora el 10 de julio, que es la peli de la que vamos a hablar, soy Lucía, que soy una monitora, junto a Megan Montaner, que es la protagonista de un grupo de personas con discapacidad. Y ahí sí es una peli que tiene... Es muchísima comedia, pero como tiene muchísima emocionalidad también, también por el tema que aborda, está hecho como mucho más desde la naturalidad y se asemeja mucho más a mí la chica que encarna, que también me apetecía también.
J.L.S.: Sí, es un personaje más normal, positivo.
M.G.V.: Sí, más cercano a mí, simpática, agradable. Por fin sonrío un poco. Y quieres que... Ojo, lo que rejuvenece es sonreír, de verdad. Es verdad que me dicen: Pareces mayor en las películas de Padre no hay más que uno. Digo: Es que poner cara de pedo no favorece a nadie.
J.L.S.: Sí, parece mayor eso no.
M.G.V.: Pero es verdad que cuando sonríes y cuando estás así, que puedes ser más... Un personaje más amable, pues como que eres más juvenil.
J.L.S.: En Haciendo amigos tenías un reto muy complicado, porque primero, lo primero que hace es reír, hace reír bastante. Pero también hace reflexionar sobre los prejuicios que hay, que existe en la sociedad. Es un tema triste. Y entonces, hacer algo gracioso con eso tiene mucho mérito.
M.G.V.: Claro, a mí es lo que me parece más interesante, porque a mí, yo siempre digo que la comedia es el arma más poderosa para decir las cosas más serias y que precisamente una buena comedia, desde mi punto de vista, no hace su fiesta, su fiesta no la celebra a espaldas de la oscuridad. La comedia tiene que entrar exactamente igual que el drama en la oscuridad, solo que una vez dentro tiene que encender la luz. Y eso es lo que se consigue con la comedia, profundizar tanto como el drama, plantear el conflicto y encender la luz a través de la risa, que además es lo que más hondo nos llega, porque cuando nos reímos de algo, como que apela a lo más instintivo de nosotros y se queda grabado a fuego. Entonces, tenemos muchas conversaciones, creo, en la película, muy profundas y además que se entablan de tú a tú, entre sobre todo el personaje de Antonio y los personajes que tienen discapacidad. Y son conversaciones muy serias desde la risa. Entonces, eso me parece lo interesante.
J.L.S.: Ha habido ahí un encuentro, yo creo que afortunado, con David Marqués, que muchos de nuestros oyentes sabrán que es el guionista de Campeones. Hay una sinergia.
M.G.V.: Claro, hay una sinergia maravillosa, maravillosa, porque claro, David Marqués tiene mucha experiencia, fue el creador de Campeones y para mí tiene el mérito de haber sido el primero en atreverse a una abrió una compuerta que era muy difícil de abrir y que se aceptara con naturalidad una comedia en la que quedara claro que somos todos iguales y, por lo tanto, no pareciera que te ríes de nadie, sino que te ríes con... Y entonces, cuando me dijeron que le iba a dirigir David Marqués, dije maravilla, porque conoce perfectamente el mundo y tiene esa experiencia. Y luego, aparte, teníamos muchas ganas de trabajar juntos desde hace tiempo, porque yo le admiro mucho a él, yo creo que también a él le gusta cómo escribo yo. Y teníamos muchas ganas, aunque hubiera sido en cualquier otra película, precisamente en esta, como más. Y entonces hemos hecho un proceso muy bonito, muy unidos, de entendernos muy bien, de entender el humor muy parecido. Entonces, ha sido muy chulo, muy chulísimo. Yo he rodado una peli de una manera preciosa y con una sensibilidad espectacular.
J.L.S.: Y crees que el cine puede ayudar a cambiar la mirada que tenemos. Sí. Cambiar los prejuicios. O sea, gente que vea la película. No, no. Le vas a hacer pensar.
M.G.V.: Sí, sí, pero lo sé seguro solo por una cosa, por lo que me ha pasado a mí. Claro, yo realmente a mí me ha transformado la película por escribirla y por interpretarla, con lo cual a una persona que le vea le va a pasar igual, porque yo cuando empecé a escribir, yo intenté traspasar al guion todo-- las dudas que yo realmente tenía como persona que no se relaciona habitualmente de cerca con personas con discapacidad, porque no me toca de cerca, todos, aunque tengamos buena voluntad de hacer las cosas bien, de usar los términos adecuados, de dirigirnos a las personas como corresponde... Estás un poco perdido a veces, ¿no? Y entonces me parecía muy interesante trasladar al guion todo eso para que todos aprendiéramos, porque es lo que tuve que aprender yo. O sea, la película está muy asesorada por las distintas asociaciones a las que pertenecen los doce actores protagonistas de nuestra película, que pertenecen a tres asociaciones distintas. Sus coaches, que-- con los que ellos trabajan habitualmente, algunos de ellos en un grupo de teatro, la Fundación Alas, estaban en la película todo el tiempo con nosotros y estuvieron en la fase de guion. Y yo me reuní no solo para hablar con, con cada uno de los actores, porque ahora te contaré el proceso de casting, que ha sido muy interesante en esta película, pero yo me reuní con todos los coaches y además les dije: «¿Qué queréis que se cuente en esta peli? Contad cosas que creéis que la, que la sociedad necesita saber, entender, comprender, y yo lo voy a integrar en la trama de una manera que no sea panfletaria ni educativa, sino que realmente esté ahí y cuando salgamos del cine lo hayamos incorporado sin darnos cuenta, mientras nos reímos como el que ve una comedia cualquiera».
J.L.S.: Es una de las cosas que admiro del guion, que es que no te sugiere esto que tú dices, pero no te sermonea. Se va por la risa.
M.G.V.: Me alegra, me alegra.
J.L.S.: Es que cuando, cuando tú lo sabes perfectamente, o sea, cuando una película te intenta adoctrinar, se nota y la gente: «No, no, aquí tienes que pensar», pero te vas siempre a la-- a la risa genial.
M.G.V.: Claro, totalmente. Claro.
J.L.S.: La estás metiendo doblada.
M.G.V.: Claro, es que yo creo que cambias mucho más a la gente. Si va a ver una película que está protagonizada por personas con discapacidad y personas con, con-- sin discapacidad, y no hay ninguna diferencia entre ellos. Y además, la peculiaridad de los personajes proviene de la forma de ser de cada uno, no del hecho de que tengan discapacidad. O sea, te quedas con cada personaje y te parecen personajes muy divertidos porque Isra es superdivertido, por ejemplo, por su forma de ser, por su amaneramiento, por su diversión.
J.L.S.: Es la mejor.
M.G.V.: Isra es una estrella, una diva del pop.
J.L.S.: Este era el más...
M.G.V.: Bueno, bueno, bueno. Cada uno tiene su personalidad y los personajes los he creado en función de cómo son ellos de verdad y de sus peculiaridades, no en función de que tengan discapacidad. Entonces, yo creo que la forma más interesante de llegar a la gente es que cuando salgan del cine digan: «Qué bien me lo he pasado», sin hacer alusión a son personas con discapacidad o sin, o sin ella. Porque eso querrá decir que lo que has incorporado es el único mensaje que importa, que es que no hay barreras. Entonces, yo prefiero que la gente sienta a que la gente piense, y mucho menos que piense porque tú le has dicho que tiene que pensar de determinada manera.
J.L.S.: Pues está conseguido y tenías el riesgo de que pareciera que te quieras reír de ellos en vez de con ellos.
M.G.V.: Claro.
J.L.S.: Lo consigues.
M.G.V.: Qué bueno, porque sí, exacto, ese riesgo siempre existe y por eso es muy importante escucharles a ellos. A mí, una cosa, cuando yo empecé a reunirme, yo iba, con la... Nosotros teníamos muy claro, desde dirección y desde mí, que teníamos que primero hacer el casting y luego hacer el guion, porque claro, en una película convencional, tú escribes el personaje y luego los actores se adaptan al personaje. Pero aquí tú no podías pretender que personas con discapacidad se adaptaran a una cosa, porque cuanto más ellos mismos... Claro, porque además ellos lo basan en la naturalidad absoluta y tal. Entonces, sí necesitábamos perfiles que fueran muy interesantes por sí mismos. Entonces, yo me fui con la directora de casting y luego también con David Marqués, con el director, a ver, a ver personas, hablar con ellas. Ellos me aportaron no solo sus personalidades, sino cómo viven, sus historias personales, lo que ellos sienten, que la sociedad siente y lo que les molesta y lo que no les molesta, ¿no? Y entonces, por ejemplo, cosas que yo aprendí y que creo que la gente va a aprender también con la peli. O sea, yo, por ejemplo, cuando estaban los coach con nosotros y a lo mejor le decían: «Oye, ¿y él cómo se siente cuando tal?» Decía: «Pregúntaselo a él, que está aquí». Entonces, claro, por ejemplo, una cosa en la que me hicieron muchísimo hincapié y creo que está conseguida, es en no infantilizarlos. Tendemos a infantilizar a las personas con discapacidad, a las personas mayores también lo hacemos. O sea, a los colectivos que consideramos vulnerables, los infantilizamos, si son adultos, ¿no?
J.L.S.: Sí, lo cuentan en la, en la película.
M.G.V.: Claro.
J.L.S.: Uno se lo reprocha.
M.G.V.: Claro. Entonces, yo... Claro, yo todo lo que vi que a ellos querían visibilizar y qué tal, está incorporado de una manera natural, porque cualquiera lo haríamos. Es más, a mí una cosa que me, que me mola haber hecho es incluso tener discusiones sobre la nomenclatura, ¿no? Sobre cómo dirigirse a ellos y tal, pero de tú a tú y además poniendo en tela de juicio cosas. Es decir, ¿no? Cuando --no quiero hacer spoiler, pero cuando Antonio Resines se pone a hablar con Mario y le dice: «Ah, bueno, ¿por qué sois discapacitados?» Y dicen: «No, somos personas con discapacidad». Bueno, tío, es lo mismo, o sea, no seáis pejigueros, porque yo no quiero hacer el chiste que tal, pero, pero porque yo lo pienso de verdad, a mí lo que me parece interesante en los conflictos es crear argumentos válidos desde las dos partes y que realmente al final, efectivamente, uno gana la discusión porque es más tal. Pero los argumentos que ha dado el otro por el camino están bien y mucha gente lo puede pensar. Entonces, yo dar respuesta a lo que mucha gente puede pensar es, es clave. Y al final decir: "No, pero yo también he pasado por ahí, también he pensado lo que tú, pero me he dado cuenta de esto. Entonces, te lo muestro para que..." Pues eso me parece interesante.
J.L.S.: Yo en tus guiones siempre veo muchas referencias al cine clásico. O sea, yo pienso, creo que debes ser muy buena-- muy cinéfila. Posiblemente. O sea, porque yo, por ejemplo, aquí veo referencias a Con faldas y a lo loco, el enamoramiento con, con Megan Montaner. Te estás fingiendo tras...
M.G.V.: Claro, pues, pero fíjate que, que a ver, que queda mal decir que no soy cinéfila. Pero no, pero sí lo soy. Pero... Pero no soy tan de fijarme mucho en referentes. O sea, supongo que a nivel inconsciente, evidentemente todo te... ¿no? Todo te cala. Pero... Pero precisamente yo me gusta más ver drama que comedia, por ejemplo, porque me gusta hacer la comedia a mí, ¿no? Me parece que la comedia es un filtro que le pones a la vida y me gusta ponérselo yo. Y entonces me interesa más la vida y el drama para luego yo hacer el... ese clic de más que hace falta ponerle al drama, como te decía antes, para hacer el chiste, que ya como la comedia preparada, ¿no? Pero en cualquier caso, evidentemente todos somos... somos fruto de todo lo que hemos visto, de todo lo que hemos aprendido y es muy interesante saber. Yo a veces, pero lo que quiero decir es que tengo amigos como mucho más intelectuales que yo, a efectos de saberse toda la cinematografía y todo, y yo a veces pienso: "Y nos quita libertad". Yo de broma digo, digo: "Hay cierta, cierta libertad en ser más inculta", porque, porque así, si te ocurre algo, sabes que se te ha ocurrido a ti. Luego ya, digo, si ves todo, todo, todo, todo lo que hay, es verdad que sí, que te puede pasar, que se te ocurra algo, tú no sepas que existe y existe, ¿no? Que a veces... Pero, pero es cierto que, ¿cómo distingues, cuando ya lo has visto todo, lo que realmente ha salido de tu alma o lo que te suena de por ahí?
J.L.S.: Claro, está bien. Bueno, es muy importante los actores porque yo creo que, bueno aquí, y con Quim Gutiérrez y Antonio Resines como de señor cabreado. Bueno, sacando lo de tus diálogos y demás. O sea, yo ¿ya se sabía que se sabía que iban a ser ellos los protagonistas?
M.G.V.: Sí. Sí, sí, sí, sí. Mira, y a propósito de- Sí, exacto. Y a propósito de esto que decías de la trama, a ver, el guion, o sea, parte de una comedia francesa que ha tenido muchísimo éxito el año pasado. Y entonces, como pasa con Padre no hay más que uno o con A todo tren o con todas las pelis que yo he escrito, he cogido el punto de partida y es completamente original a partir de que se plantea el conflicto, ¿no? O sea, los personajes.
J.L.S.: Yo la verdad es que nunca he visto la versión-- yo creo que era italiana la de Padre no hay más que uno, ¿no?
M.G.V.: La de Padre no hay más que uno era argentina. Pero nada que ver, nada que ver. Porque Padre no hay más que uno, en realidad, no tiene nada que ver, porque es como... En realidad, lo que hacemos fue, claro, la idea de padre que se queda con los niños y la lía. Y es todo, todos los personajes, todos los diálogos, todo lo que pasa, absolutamente todo, todo, todo, todo, todo. Esta, el punto de partida, parte de la francesa, que efectivamente es los dos atracadores, que, que, que se ve-- que por una confusión, acaban consiguiendo escapar gracias a que aquí lo confunden como una persona con discapacidad y se ven metidos en un retiro rodeados de personas con discapacidad y diciendo: "¿Y ahora qué?". ¿No? Pues claro, a partir de ese ahora qué, claro, evidentemente hay mucho nuevo también antes del ahora qué, porque son cosas que se van sembrando y todos los personajes no tienen nada que ver. Entonces, claro, pero ya desde luego, desde el ahora qué, ya nada absolutamente que ver, ¿no? Ni los personajes, ni los diálogos, ni tal. Y te decía, por ejemplo, esto de que la, esto de que haya una trama romántica entre Quim Gutiérrez y, y... y, y Megan Montaner, estaba, pero claro, era tan difícil de tratar que a mí lo interesante me parece... Claro, en la, eh... A ver, claro, no quiero hablar de eso... Pero es muy difícil de tratar.
J.L.S.: Sí, es, es complicado, porque lo bonito es que ella piensa que es discapacitado y que está teniendo sentimientos-
M.G.V.: Claro, era, pero-
J.L.S.: No quiero hacer spoilers.
M.G.V.: Claro, era una cosa muy delicada porque no es una discapacidad física. Con una discapacidad física no tienes absolutamente ningún problema. O sea, es una historia de amor convencional, pero con una discapacidad intelectual hay una línea ahí...
J.L.S.: Sí, sí.
J.L.S.: Sutil, delicada...
J.L.S.: Que puedes ofender también, ¿sabes?
M.G.V.: Claro, había que-- había que tratar Sí, sí, sí, con mucha delicadeza.
J.L.S.: Este guion es muy complicado.
M.G.V.: Sí, era, era... Claro. Pero, y, y, por ejemplo, con lo que me preguntabas ahora de Antonio Resines y Quim Gutiérrez, o sea, no eran ni los, los primeros candidatos. O sea, yo escribí el guion diciendo: "Por favor, que sean ellos". Porque, de hecho, los tres protagonistas, Antonio Resines, Quim Gutiérrez y Megan Montaner, que eso es un honor para nosotros, la verdad, aceptaron la película sin haber leído el guion. Sabían que la dirigía David Marqués, que la escribía yo y que era sello de Santiago Segura, que eso es muy importante. Y dijeron que sí sin haber leído el guion, con lo cual imagínate qué responsabilidad. Y, y, pero, claro, pero aun así yo tuve que escribir el guion aún antes de que ellos dijeran que, que sí que la iban a hacer. Con lo cual, en mi cabeza, yo estaba escribiendo para Antonio Resines, para Quim Gutiérrez y para Megan Montaner. Gracias a Dios salió todo bien.
J.L.S.: No, pero yo creo que eso es bueno porque has hecho gags que-
J.L.S.: Se nota.
J.L.S.: Que se ve que estos aprovechan.
M.G.V.: Claro, es que... Yo creo que... Mira, yo estoy con-- encantada porque Antonio Resines, que es muy amigo y que ya llevamos unas cuantas pelis juntos y que no se casa con nadie y que, y que si todos lo queremos tanto es porque es muy natural y te dice las cosas como son... "Es buenísima, me he muerto de risa con la..." Y el otro día dice: "Cuarenta carcajadas, me las conté, digo: 'En una peli de hora y media, cuarenta carcajadas'". Estaba encantado y todo. Y me dijo, y me dijo, dice: "Jo, y yo no estaba siendo consciente de la química tan buena que tenemos Quim Gutiérrez y yo". O sea, yo la-- yo-
J.L.S.: Hasta verse.
M.G.V.: Hasta verla, ¿no? Entonces, yo estoy muy contenta, si, si además tú me lo confirmas, lo cual te agradezco, de, de, de que de verdad resulte una pareja cómica sólida con personalidades tan diferentes. Y, um, y de-- yo creo que lo interesante también para un guionista es captar la personalidad de un actor, también saber cómo va a decir las cosas para aprovechar por ahí.
J.L.S.: Sí, aquí has tenido esa ventaja y la has aprovechado yo creo que al máximo. Y estos, tenían que estar en la pantalla con actores que son de un grupo de teatro... Exacto. De asociaciones...
M.G.V.: Claro. La cosa es que ellos, cuando empiece la película, que se ha visto en todos los tráilers, están atracando una joyería y cuando llegan adonde habían dejado el coche, el coche se lo han de-- llevado porque estaban en una plaza para personas con discapacidad. Y a la vez, pues Megan Montaner, que está subiendo al autobús para, para ir, para ir a un retiro de, de un grupo de teatro, de personas con discapacidad, pues ve a Quim Gutiérrez y lo confunde con un chico nuevo que están esperando. Entonces, les invita a subir y ahí ven la oportunidad de escapar de la policía porque no tienen cómo y ya medio los están rodeando. Y entonces Antonio Resines se hace pasar por el cuidador de Quim Gutiérrez y allá que se van. Yo creo que no se esperaban que... Es que se iban allá al medio del monte una semana.
J.L.S.: Entonces, pues has tenido que coger actores de... que son prácticamente aficionados, eran hasta ahora. Ahora ya-
M.G.V.: Claro, mira...
J.L.S.: Profesionales.
M.G.V.: Claro, claro. Mira, además son un montón porque nos enamoramos de sus personalidades y hay una cosa que yo he tenido siempre presente desde que hicimos Padre no hay más que uno, es que trabajes con niños, con cualquier tipo de grupo, ¿no? Niños, personas con discapacidad, personas mayores, yo siempre he querido que cada personaje tuviera su propia personalidad. En Padre no hay más que uno ya no, no vale que sean niños a barullo montando escándalo. Tienen que ser niños que tengan sus propios chistes, su propia forma de pensar, procesos mentales a los que no llegaría el hermano y, por lo tanto, no, no serían intercambiables.
J.L.S.: Sí, eso, eso lo haces muy bien. Por ejemplo, en Padre no hay más que uno, que, que sobre todo porque hay muchos secundarios y cada secundario es único.
M.G.V.: Claro, claro. Porque está, claro, porque todos los que van entrando de secundarios se van haciendo protas de la siguiente.
J.L.S.: Pero siempre consigues que tengan su momento...
M.G.V.: Yo no sé cómo lo hemos hecho, porque, porque cada vez metemos más gente y claro, cuando... Claro, en la, en la quinta, cuando Santiago Segura y yo nos vemos: "Vale, ya tenemos, ya vamos por veinte protas y no queremos que ninguno pierda protagonismo, tú me dirás". Y...
J.L.S.: Y el guionista tiene que lidiar con todo eso.
M.G.V.: Claro, ¿no? Y, y claro, en ese caso Santiago Segura también, pero... Y, y ahora con, con los chicos nos pasaba igual. Queríamos que fuera un grupo grande, pero que todos tuvieran su que con todos te quedaras, que tú fueras capaz de salir del cine a decir: "Jo, pues Isra esto, Mario lo otro, Christopher lo otro", y que no estuvieran ahí de bulto ninguno, ¿no?
J.L.S.: No, no, lo consiguen. Lo consiguen. Me recordó a los enanitos de Blancanieves y los siete enanitos de Walt Disney, que la de Walt Disney... No son siete enanitos genéricos. Uno es el gruñón, otros son...
M.G.V.: Claro, claro, claro. Y de, entonces, lo que hicimos fue buscar a estas personas. Entonces, de los doce, que son doce, cuatro de ellos sí están en un grupo de teatro que en, en la Fundación ALAS, que son Pablo, Mario, Isra y Cristopher. Entonces, sí tenían experiencia escénica, no de cine, pero sí escénica. De hecho, Cristopher hizo La vida es sueño en, en el Teatro Clásico, con actores con y sin discapacidad. Y, y luego los otros nunca habían hecho nada, pero lo han hecho increíble. O sea, increíble. Yo, te digo una cosa, la profesionalidad de los niños y ahora que he comprobado de las personas con discapacidad, o sea, nos dan cien vueltas a los actores profesionales en cuanto a actitud, sabérsele todo perfecto, no quejarse nunca de nada, una disposición maravillosa todo el tiempo, o sea...
J.L.S.: Mejor que muchos actores profesionales, que a lo mejor van de divos...
M.G.V.: Vamos, vamos, vamos. Es que, es que yo he aprendido tanto de ellos, tanto como guionista, como actriz y como ser humano. Y decir, bueno, a mí se me caería la cara de decir ni mu en un plató cuando gente que, o sea, que están ca-- cansados, de madrugada, tal... Intentábamos adaptarlo a un horario que fuera cómodo para ellos, pero hubo alguna sesión de madrugada y, y, y siempre dando abrazos, siempre, tal. Raquel, que es maravillosa, que siempre estaba: "Eres muy guapa, eres muy guapa". Luego, en cuanto le decías: "Gracias, Raquel", te decía: "Es que me gusta hacer la pelota". Y entonces, digo: "Pero Raquel, así da... Así". Que, hombre, son tan naturales... A todo el mundo le iba preparando, pero todo el mundo le reconocía que era por hacerle la pelota. Digo, igual, digo, no...
J.L.S.: Sí, sí. Esa...
M.G.V.: Y está en la peli. Está en la peli, claro. Es, es que son así, son, son ellos. O sea, y hay unas anécdotas, bueno, maravillosas.
J.L.S.: Siempre que te hago... Bueno, pediste una entrevista también con Padre no hay más que uno 4. Campanas de boda y, me gustó mucho que me empezaste a hablar de la mujer en la comedia, en el mundo de la comedia, porque das muy buena entrevista por ahí. Porque es que cuando tú empezaste, no apostaba por ti nadie.
M.G.V.: Claro. No. Claro, a ver, no. En realidad, cuando yo empecé... Yo empecé hace veinticinco años en El Club de la Comedia. Yo tuve la suerte de que mi primer trabajo fue mi primer yo me vine a Madrid, porque soy de Tenerife, para ser actriz. Porque, sí, ya te digo que soy las dos cosas. Lo que pasa es que, bueno, la vida te va llevando, ya estoy consiguiendo equilibrar... Y sobre todo con mi espectáculo de De Caperucita a loba, que llevo diez años. Y entonces, bueno, ya, ya la industria me va viendo como las dos cosas. Pero es verdad que mi primer trabajo fue como guionista de El Club de la Comedia, y ahí empezó mi carrera de guionista y tal. Y no, en realidad, no, no, yo me siento muy afortunada, la verdad. Creo que, que, que he sido una guionista muy afortunada, porque en una época en que las mujeres lo tenían más... o sea, como más complicado, quizá, no, a mí me pasó al contrario, que es como precisamente había menos mujeres, mi sensación, sí, mi sensación fue que, que, que dice: "Jo, queremos que estés".
J.L.S.: Te necesitamos.
M.G.V.: Claro, te necesitamos.
J.L.S.: Porque tienes una visión... Porque si no tengo...
M.G.V.: Claro, entonces, te conviertes en doblemente valioso si eres... si, si consideran que eres buen guionista, no sé yo quién para decir si lo soy o no, ¿no?
J.L.S.: Ya lo decimos los dos, además, muy ra-- muy rápido.
M.G.V.: Pero si lo si lo consideran, es un plus, se-- la gente considera un plus, que también te digo, que yo creo que cualquier persona con sensibilidad se pone en los dos lados, porque yo en El Club de la Comedia y, durante el resto de mi carrera, he he he hecho muchísimos chistes con compañeros guionistas, que cualquiera hubiera dicho: "Seguro que es de M.G.V.", y yo he hecho muchos chistes que dicen: "Seguro que es de Santiago Segura o seguro que es de tal", y es más gestia que-
J.L.S.: Nadie es capaz de...
M.G.V.: Entonces, yo, yo creo que, que cualquier buen guionista tiene que ser capaz de ponerse en el lugar de todos, ¿no? A mí cuando me ha molestado que, que, que llamen a una mujer para ser guionista, ya te digo que, ya te digo, me ha pasado pocas veces porque gracias a Dios, cuando ya empiezas a trabajar y la gente te conoce a ti, entonces... Yo siempre digo que todo prejuicio sobrevive solo en la generalidad, porque en el momento en que tú conoces a alguien, ya se acaba el racismo, se acaba el sexismo, se acaba todo, porque esa es buena, porque conviertes a la gente en personas, ¿no? Y entonces, ya-- entonces yo he tenido la suerte de que una vez que trabajo con alguien, ya nadie se plantea: «Voy a llamar a M.G.V. porque es mujer». Voy a llamar a M.G.V. porque me gusta o no voy a llamarla porque no me gusta. Pero exactamente igualdad de condiciones...
J.L.S.: Bueno, más que que no me guste, si vas a hacer un trabajo que no es del tipo...
M.G.V.: Pero entiéndeme, que...
J.L.S.: Que a lo mejor luego harías una cosa completamente distinta. Perfectamente.
M.G.V.: Ah, no, claro, por supuesto. Pero me refiero, entiéndeme, que no hay ninguna diferencia, ¿no? Pero es verdad que cuando de repente, eh... Creo, creo, sinceramente, que ya no ocurre tanto, pero cuando alguien no te conoce y tal, sí, a lo mejor alguna vez en mi carrera he recibido una llamada de alguien que no me conoce a mí, pero me han recomendado... Y entonces esta llamada que es: «No, mira, es que necesito una mujer para el equipo», que yo ahí siempre contestaba: «¿Y no tienes madre o hermana?».
J.L.S.: Es que es un prejuicio. Claro. Que te están sobreprotegiendo.
M.G.V.: No, digo, cómo que necesitas una mujer, necesitarás una guionista.
J.L.S.: Claro, necesitas una guionista. Llámame por ser profesional.
M.G.V.: Claro, si tú necesitas una guionista que además consideras que te va a aportar algo más por ser mujer, entonces, ¿cómo que te falta una guionista para completar el equipo? Entonces, sería la primera a la que llamarías. ¿No? Porque va a ser la más cualificada, porque estás adjudicando un punto de vista que no vas a encontrar en un hombre, cosa que, como ya te he dicho, tampoco comparto, pero bueno, ¿sabes? Pero puestos a compartirlo, entonces deberías estar llamando a la primera, no la última. ¿Qué ocurre? Que es verdad que en aquella época, cuando yo contestaba eso de qué pasa, no tienes amigas, no tienes hermanas. Claro, si solo te basta una mujer...
J.L.S.: Con que esa mujer ya vale.
M.G.V.: Claro. Y entró la gente... Claro, pero yo no lo hacía molesta, lo hacía para que cayeran, que es también lo que hablamos cuando haces un guion, también quie-- no quieres ofender a la gente por no saber. Quieres que les cale...
J.L.S.: Pues es lo mismo.
M.G.V.: Es verdad.
J.L.S.: No lo hacían por maldad.
M.G.V.: Claro, digo, yo se lo decía de buen rollo. Dice: «Coño, tienes razón. O sea, es verdad. O sea, ¿cómo puedo entrarte así y pensar que estoy siendo cortés o educado o razonable?» ¿Sabes? Porque no...
J.L.S.: Esto que has dicho me recuerda a una película que se ha estrenado, una película española que se ha estrenado esta semana que se llama Viaje al país de los blancos.
M.G.V.: ¿Sí? ¿La has visto ya?
J.L.S.: Sí, es de uno que a mí-- Es fantástica.
M.G.V.: Ay, qué bueno, tengo ganas de verla.
J.L.S.: Está muy bien, pero es que precisamente lo que te muestra es el lado de la gente que ha emigrado aquí y a lo mejor venden el top manta, pero nunca te has planteado su punto de vista.
M.G.V.: Qué interesante.
J.L.S.: Entonces, por esto me acabas de recordar a eso.
M.G.V.: Claro.
J.L.S.: Y ya una última pregunta. Empezaste a trabajar con Santiago Segura con Sin rodeos, yo creo.
M.G.V.: Sí, sí, sí. Sí, exacto. Nosotros nos conocimos...
J.L.S.: Es una película estupenda en coro a Maribel Verdú.
M.G.V.: Pues sí, en esa peli fue. Nosotros nos conocimos en 2016 en Uruguay, en Punta del Este, porque yo escribía la gala de los Premios Platino, que como sabes, son los Óscar iberoamericanos, y él presentaba la gala. Y entonces hicimos mucho match artístico, porque teni-- pues, conectamos... Al final, para hacer pareja, para escribir con alguien, tienes que tener mucha química.
J.L.S.: Sí, Luis García Berlanga y Rafael Azcona.
M.G.V.: Claro.
J.L.S.: Que cuentan que se iban a un bar, se ponían y hablar.
M.G.V.: Claro, claro, claro. Es que...
J.L.S.: Y de repente surgían ideas.
M.G.V.: Exacto, exacto.
J.L.S.: Debes de ser algo así porque... Hombre, la verdad es que está muy bien vuestras colaboraciones.
M.G.V.: Claro, muchas gracias. Y sí, surgió la química. Yo he tenido a lo largo de mi carrera la honra de escribir con amigos con los que he tenido muchísima química y que son buenísimos, y con Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña y con Santiago Segura, pues ya ves qué fructífera ha sido la relación, Arturo González Campos, Marcos Más, José Mota. O sea, la verdad es que en ese sentido ha sido muy bonito. Y, y ahí empezamos, y él ya estaba preparando Sin rodeos y me dijo: «Oye, ¿por qué no te incorporas?». Y tal. Y entonces ya me incorporé, ta ta ta, y ya luego todos los padres.
J.L.S.: Claro, pues algún-- (hablamos a la vez)
M.G.V.: Ya diez, dieciséis. Sí. Diez pelis que llevamos juntos.
J.L.S.: Bueno, pues muchas gracias, M.G.V.. Recordad, sí, porque ya no tenemos más tiempo, recordad... De hecho, me he pasado de hora, pero recordad que el 10 de julio es cuando se estrena.
M.G.V.: El 10 de julio en todos los cines.
J.L.S.: Haceos un favor, id a verla, porque, bueno, no solo pasaréis un rato divertido, sino que os hará pensar como...
M.G.V.: Yo espero que sí lo vais a pasar muy bien.
J.L.S.: Muchas gracias.
M.G.V.: Gracias.
