Cambió los mandos del Halcón Milenario por el periscopio, en una nueva demostración de que para eso de escoger papeles interesantes tiene precisamente “ojo de halcón”, y que posee la precisión de este ave rapaz para interpretarlos. Ya ha tenido suficiente “guerra de las galaxias”, por lo que su personaje en "K-19: The Widowmaker" intenta evitar la escalada bélica que se produciría si el submarino nuclear a sus órdenes estallase muy cerca del territorio estadounidense.
Por fin los españoles que hemos crecido con Han Solo y Rick Deckard le hemos tenido muy cerca, algo bastante inusual, pues oficialmente sólo se ha pasado por nuestro país para rodar unas secuencias de la tercera parte de Indiana Jones. En la multitudinaria rueda de prensa que ofreció en un hotel madrileño, destacaron dos cosas: lo arregladas que iban todas las asistentes femeninas y lo bien que se conserva el actor, que a sus sesenta años daría el pego de nuevo con el látigo y el sombrero.