"Oliver Twist" visto por Roman Polanski
Que a Roman Polanski le fascine Oliver Twist no le habrá resultado extraño la que conozca la infancia ‘dickensiana’ del director de El pianista. Nacido en una familia judía polaca, sus padres huyeron a Francia antes de la invasión alemana. Poco después, fueron capturados por los nazis y enviados a campos de concentración. Separado de los suyos, el joven Roman Polanski descubrió al término de la Segunda Guerra Mundial que sólo su padre había sobrevivido. No extraña que quedara fascinado por el cine, uno de los mejores métodos de evadirse de la realidad en los peores momentos, ni que se haya convertido en un cineasta fascinado por el mal, el demonio y el lado oscuro del ser humano. Tiene la mirada de las personas curtidas por la vida, que han ido cimentando su sabiduría superando problemas inimaginables. Se mantiene siempre igual, con el paso del tiempo, lo que da pie a especular si el autor de La semilla del diablo no habrá hecho un pacto con el maligno.




















