Leyenda del teatro, apareció también en largometrajes como "La colmena" o "Las cosas del querer", y triunfó en televisión con "Aquí no hay quien viva". La actriz Gemma Cuervo ha fallecido a los 91 años, dejando atrás una trayectoria que la convirtió en una de las intérpretes más queridas y reconocidas de la escena española. La capilla ardiente se ha abierto este domingo 15 de marzo en el Tanatorio de la Paz. Hasta allí han acudido sus familiares, entre ellos sus tres hijos (Cayetana, Natalia y Fernando Guillén Cuervo), sus nietos, amigos cercanos y compañeros de la profesión como la actriz Paz Vega.
Nacida en Barcelona, su padre falleció al inicio de la Guerra Civil Española cuando ella tenía dos años, un suceso que marcó su infancia. Tras interrumpir sus estudios en gestión de empresas para dedicarse a la actuación, inició su carrera en el teatro en 1956 con "Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín", de Federico García Lorca, en el Teatro Español Universitario de Barcelona. Más tarde debutó en Madrid con Adolfo Marsillach en "Harvey", incorporándose posteriormente a la “Compañía Lope de Vega”, donde se formó con algunos de los grandes del teatro español.
A lo largo de su carrera en las tablas interpretó a decenas de clásicos —desde Esquilo o Pedro Calderón de la Barca hasta William Shakespeare, Jean-Paul Sartre, Luigi Pirandello o Harold Pinter— y llegó a fundar una compañía teatral junto a su esposo, el también actor Fernando Guillén, con quien tuvo tres hijos, entre ellos los actores Fernando Guillén Cuervo y Cayetana Guillén Cuervo. En una entrevista, Gemma Cuervo definió su relación con Fernando Guillén con ternura: “Será siempre la luz de mi vida”, poniendo de manifiesto cómo el amor marcó su trayectoria personal y profesional. En diversas declaraciones, Gemma Cuervo destacaba la importancia de la familia y el afecto en su vida: “Mi familia es mi refugio y mi fuerza; todo lo que soy y lo que he hecho está conectado con ellos”.
En cine, Gemma Cuervo tuvo una carrera extensa y diversa, con más de 60 películas en su filmografía, abordando géneros que iban desde la comedia al drama histórico. Participó en títulos como La colmena, donde compartió pantalla con un elenco coral que retrataba la España de la posguerra, y La viuda andaluza, También trabajó en Las cosas del querer, película que, según sus propias palabras, le permitió “sumergirme en la música y en la emoción de una España de otra época, con personajes muy reales y humanos”. A lo largo de su trayectoria cinematográfica colaboró con directores como Mario Camus, José Luis García Sánchez o Rafael Gil.
Debutó en televisión en 1963 con la obra en vivo Don Juan de Maraña y participó en espacios como Estudio 1, que contribuyeron a consolidar su presencia en los hogares españoles. Fue en la década de 2000 cuando alcanzó una popularidad aún mayor al interpretar a Vicenta Benito en la comedia de Antena 3 Aquí no hay quien viva, formando parte de un trío inolvidable de vecinas junto a Mariví Bilbao y Emma Penella. Sobre aquel cariño del público, Gemma Cuervo dijo que “el afecto en general para mí es la vida entera y el del público es mi vida profesional absolutamente”.
Tras el final de esa serie, continuó en La que se avecina, donde dio vida a Mari Tere Valverde hasta la cuarta temporada, dejando huella también en este universo de ficción que prolongó el cariño de los espectadores. Su versatilidad le permitió estar presente en más de 30 series de televisión, más de 60 películas y más de 100 obras de teatro, un legado que abarca comedia, drama y clásicos.
Su carrera también fue reconocida con numerosos galardones, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes o el Premio Max de Honor por toda una trayectoria, homenajes que subrayaron su importancia en la cultura española. Aunque en los últimos años vivió retirada de los medios debido a problemas de salud, su presencia seguía siendo celebrada cada vez que reaparecía, como cuando en 2025 sorprendió al público en el programa "La revuelta", saludando a los espectadores y afirmando con cariño que no podía dejar a quienes la seguían.
