La gala de los Oscar se ha remozado, ahora hay hashtags, tuits, selfies y fotos en instagram, y si no eres trending topic no eres nadie. Está claro que algunos directores que han sido ignorados en las nominaciones, no son muy adeptos a todo este nuevo circo propiciado por internet y las redes sociales, que ha cobrado inusitado protagonismo en los premios de la Academia.
Y es que se abre paso una nueva generación, la veteranía de los directores ya no es un grado, al menos cara a los Oscar. No están entre los nominados, y tenían película en 2016, Clint Eastwood (86 años, Sully), Martin Scorsese (74 años, Silencio), Woody Allen (81 años, Café Society), Steven Spielberg (70 años, Mi amigo el gigante) u Oliver Stone (70 años, Snowden).
En cambio, son insultantemente jóvenes los nominados Damien Chazelle (32 años, La la land) y Barry Jenkins (37 años, Moonlight), y el resto –Denis Villeneuve (49 años, La llegada), Kenneth Lonergan (54 años, Manchester frente al mar), Mel Gibson (61 años, Hasta el último hombre)– no es muy mayor, ninguno ha alcanzado la edad típica de la jubilación.
Si, como es previsible, Chazelle se lleva la estatuilla a mejor dirección, se convertirá en la persona más joven en ganar ese galardón; cuando lo obtuvo Norman Taurog por Las peripecias de Skippy, también tenía 32 años, pero a ello sumaba 260 días, mientras que Chazelle el próximo 26 de febrero tendrá 32 años más 38 días.
