¿Quién va a ganar el Oscar 2020 al mejor diseño de vestuario?
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Oscar 2020

La quiniela de Decine21

¿Quién va a ganar el Oscar 2020 al mejor diseño de vestuario?

El diseño de vestuario es una de esas categorías en que no es fácil hacer justicia. De entrada, llama más la atención en una película de época, o de corte fantástico, que en aquellas que transcurren en la actualidad o casi, donde puede haber mucho trabajo que pasa inadvertido.

Cinco títulos compiten por el Oscar al mejor diseño de vestuario. La percha de los actores importa, y mucho, pero las prendas que se ponen contribuyen, y mucho también, a que se sientan cómodos con su interpretación. Y por tanto, a la credibilidad general de la película. Repasamos sus posibilidades y señalamos nuestra favorita al triunfo final.

1) El irlandés

Sandy Powell es una habitual de los Oscar, con 13 nominaciones y 3 estatuillas por Shakespeare enamorado, El aviador y La reina Victoria, mientras que su colaborador Christopher Peterson consigue su primera nominación. En esta larga película río tienen el mérito de vestir a los personajes en un período que abarca desde poco después de la Segunda Guerra Mundial a la actualidad.

A favor: La sutileza de atrapar los cambios en los modos de vestir en 200 personajes y 6.000 figurantes, una labor titánica. Como dice Powell, “nos ocupamos principalmente de tres décadas, los años 50, los 60 y los 70, aunque también hay algo de los 80 y los 90. El vestuario difiere muchísimo entre una década y otra. No siempre es fácil cambiar de periodo a mitad de semana. Y no digamos ya a mitad de día... ¡o incluso en una misma hora!”

En contra: Que no se trata de un vestuario glamouroso y llamativo, se trata de vestir a personas bastante normales, y el esfuerzo de dar a cada uno su personalidad, puede no ser suficientemente valorado.

2) Jojo Rabbit

La mexicana Mayes C. Rubeo recibe su primera nominación al Oscar, aunque tiene un currículum notable, que incluye el escaso vestuario de los indígenas de Apocalypto y los na'vi de Pandora en Avatar. Aquí hay un cambio de registro notable, la Alemania nazi, aunque aderezada con un toque surrealista.

A favor: Un sutil trabajo para dar tamizar el vestuario que se puede esperar de la época, de las juventudes nazis, de Hitler y de los oficiales de la Gestapo, con la deformante mirada infantil. También en lo relativo a la madre del protagonista, que transpira un sencillo encanto.

En contra: Que justo el aspecto caricaturesco de la ropa –por ejemplo Hitler casi se asemeja a un payaso con sus pantalones bombacho, y Sam Rockwell con su personaje recuerda a un showman–, chirríe hasta descartar el voto del académico por esta opción.

3) Joker

Mark Bridges ya tiene en su estantería dos Oscar por The Artist y El hilo invisible pero como no hay dos sin tres, podría convencer los académicos su vestuario para pintar una sociedad más o menos contemporánea crispada, algo que está plenamente logrado.

A favor: Bridges le tenía tomada la medida, y nunca mejor dicho, a Joaquin Phoenix, pues le había vestido en The Master y Puro vicio, que en sus palabras, “se desarrollan en períodos de transición, una en la década de 1950 y la otra en la de 1970”. Y atrapa la evolución de Arthur hacia Joker precisamente con su vestuario.

En contra: Las propias palabras de Bridges le delatan: Arthur “se parece mucho a un hombre corriente y moliente; su estilo es eminentemente práctico. Se viste para estar cómodo y la ropa le dura bastante. Además, tiene un aspecto tanto de niño como de viejo. Con Joaquin, no me gusta hacer demasiado hincapié en su aspecto porque sus actuaciones ya son lo suficientemente fuertes.” O sea, servir a la película le obliga a ser discreto.

4) Mujercitas

Jacqueline Durran tiene un Oscar en su haber, gracias a su trabajo en Anna Karenina. Ha estado nominada en otras ocasiones, como Orgullo y prejuicio y La bella y la bestia. De modo que sabe lo que es vestir a mujeres, y dotarles de personalidad, algo que hace a la perfección en el caso de Mujercitas, y ello sin estridencias.

A favor: Nuestra favorita. Se ajusta a las pautas de Greta Gerwig, un “diseño fuerte, auténtico y táctil, pero que también pareciese ropa del día a día y no disfraces, porque eso ayuda a que parezca moderno”. Cada hermana refleja su personalidad en el vestuario, con una paleta de colores diferenciada: Jo tiene reflejos de rojo intenso, Meg sombras lilas y verdes, Beth rosas y Amy frescos tonos de azul claro.

En contra: La abundancia de películas que se desarrollan en la época victoriana: la película puede transmitir en ese sentido una sensación de “déjà vu”. Y que la mayoría de los vestidos buscan la normalidad, excepción hecha de los que lleva la más presumida de las hermanas, Amy, o su tía.

5) Érase una vez… en Hollywood

Arianne Phillips ha sido nominada en otras dos ocasiones, por sus trabajos en En la cuerda floja, de James Mangold, y Wallis y Eduardo: El romance del siglo, de Madonna. Aquí hace un trabajo glamouroso para pintar la magia de los rodajes, con las salas de cine y las fiestas, y la vestimenta de la comuna hippy a finales de los 60.

A favor: El cuidado en los detalles, para dar carácter propio a la vestimenta de cada personaje. Por ejemplo Rick Dalton (Leo DiCaprio) lleva un medallón con una R, mientras que Cliff (Brad Pitt) tiene una hebilla inspirada en el mundo de los especialistas. En el caso de Sharon Tate, un personaje real, se recreó el vestuario de malograda esposa de Polanski.

En contra: Que al desarrollarle la trama hace tan sólo 50 años, el miembro de la Academia no valore el esfuerzo de recrear esa época, tarea tanto más difícil cuanto que muchos de los votantes la han conocido de primera mano.