En una decisión poco habitual para un gran estreno de Hollywood, Universal Pictures ha decidido prescindir de los tradicionales pases previos para influencers y creadores de contenido de “La Odisea”, la esperadísima nueva película de Christopher Nolan. En lugar de inundar las redes sociales con primeras reacciones entusiastas, el estudio ha optado por proyectar la película directamente a la prensa especializada tras su estreno mundial en Londres, el próximo 6 de julio.
La decisión supone toda una declaración de intenciones. En los últimos años, los grandes estudios han convertido en rutina organizar proyecciones anticipadas para influencers, blogueros y administradores de páginas de fans, permitiéndoles publicar sus primeras impresiones en redes sociales varios días antes de que aparezcan las críticas profesionales. Estos comentarios, generalmente muy favorables, han acabado convirtiéndose en una poderosa herramienta de marketing.
Sin embargo, Universal ha decidido romper esa dinámica con la nueva superproducción de Christopher Nolan. Después de la première londinense, los primeros en ver la película serán los críticos de cine acreditados, relegando a un segundo plano las habituales campañas de "hype" en redes sociales.
La medida llega en un momento en el que parte del público observa con creciente desconfianza la relación entre los departamentos de marketing de los estudios y determinados creadores de contenido. Un ejemplo reciente fue Supergirl, cuyas primeras reacciones en redes la calificaban como "el mejor blockbuster del verano", mientras que las críticas profesionales fueron mucho más tibias, reflejándose finalmente en un 59 % de aprobación en Rotten Tomatoes.
También Disney recibió críticas recientemente por presentar como espontánea una aparición sorpresa de Pedro Pascal en Disneyland para promocionar The Mandalorian & Grogu, cuando numerosos usuarios denunciaron que la acción formaba parte de una campaña cuidadosamente organizada.
Universal tampoco es ajena a este fenómeno. En el estreno de El día de la revelación, varios influencers llegaron a afirmar que era "la mejor película de Steven Spielberg en veinte años", una frase que posteriormente fue ridiculizada tanto por detractores como por algunos críticos profesionales.
Con La Odisea, el estudio parece querer transmitir un mensaje de absoluta confianza en la película. La estrategia evita cualquier sospecha de que las primeras reacciones puedan estar condicionadas por invitaciones promocionales y devuelve el protagonismo a la crítica especializada.
La nueva adaptación del poema épico de Homero llegará a los cines el 17 de julio. Protagonizada por Matt Damon como Odiseo, cuenta además con Tom Holland como Telémaco, Anne Hathaway como Penélope, Charlize Theron como Calipso, Robert Pattinson como Antínoo, además de John Leguizamo y Jon Bernthal en papeles destacados.
Más allá de la propia película, la decisión de Universal podría marcar tendencia. Si el experimento funciona, otros estudios podrían volver a confiar antes en el juicio de los críticos que en el entusiasmo —a menudo interesado— de los influencers. En una época en la que cada vez cuesta más distinguir entre opinión y publicidad, el movimiento de Christopher Nolan y Universal reivindica una idea casi revolucionaria: que una película se defienda, ante todo, por su calidad.
