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Biografía

Jon Bernthal

Jon Bernthal

43 años

Jon Bernthal

Nació el 20 de Septiembre de 1976 en Washington D.C., EE.UU.
Filmografía
The Many Saints of Newark

2020 | The Many Saints of Newark

La familia que tú eliges

2019 | The Peanut Butter Falcon

Una deliciosa y fresca cinta de aventuras contemporáneas, claramente deudora de la narrativa de Mark Twain, es como si estuviéramos viviendo nuevas andanzas de Huckleberry Finn o Tom Sawyer, ya que los protagonistas viajan, navegan y se meten en líos perseguidos por delincuentes, mientras forjan su singular camaradería. Describe la amistad improbable entre Zak, inocente y bondadoso joven con síndrome de Down fugado de la residencia de ancianos estatal que le acogía, y Tyler, tipo asocial con problemas desde la muerte de su hermano. Contra pronóstico, éste ayudará al otro en su peculiar sueño de conocer a un luchador de wrestling al que admira, y que podría introducirle en tan singular disciplina. Aunque les pisan los talones una cuidadora del centro, la dulce Eleanor, y dos matones que quieren saldar cuentas con Tyler. Los debutantes Tyler Nilson y Michael Schwartz escriben y dirigen su film con buen pulso, con un desarrollo de la relación de los personajes protagonistas en línea con la oscarizada Rain Man. La idea, también con Eleanor, es subrayar la fuerza de los lazos que llevan a constituir una familia. Arriesgan y logran nota alta en el clímax de la pelea, arriesgadísimo, pues la línea entre lo sublime y lo ridículo, ya se sabe, puede ser muy tenue, y el caso es que funciona a la perfección. Zack Gottsagen, que es realmente Down, demuestra una enorme naturalidad, al estilo de Jesús Vidal en la celebrada Campeones. Y está muy bien arropado por todo el reparto, donde Shia LaBeouf y Dakota Johnson saben mostrar su lado más encantador.

7/10
Le Mans '66

2019 | Ford v Ferrari

Años 60. En Ford creen que están perdiendo la carrera de la imagen pública y la modernidad frente a empresas automovilísticas como Ferrari, apreciadas por los apasionados de la velocidad por su participación en prestigiosas carreras. Tras dar un paso en falso para comprar Ferrari, que atraviesa problemas económicos –Fiat se acaba llevando el coche al agua–, en Ford deciden contraatacar en el terreno en que los italianos son líderes, fichando al diseñador automovilístico Carroll Shelby, que además es el único estadounidense que ha ganado la carrera de Le Mans. Apartado del circuito por problemas de corazón, Shelby quiere contar con su amigo Ken Miles como piloto, lo que choca con la visión de los capitostes de Ford, a los que gusta tener todo bajo control, lo que no será posible si Miles maneja el volante. Película basada en hechos reales, que funciona tan maravillosamente bien como uno de los Ford GT40 que tan buen papel hicieron en Le Mans en 1966 y años sucesivos. Tras Logan, quizá su mejor película hasta la fecha, James Mangold sigue demostrando ser un sólido director, cada vez más seguro, nunca se pasa de frenada, ni acelera locamente su película hasta dejarla sin control. Firman el guion que dirige los hermanos Jez y John-Henry Butterworth, ambos avezados en libretos inspirados en hechos reales –Caza a la espía, I Feel Good, Black Mass–, junto a Jason Keller. No figura acreditado Mangold, aunque a buen seguro que ha contribuido a la forma final del libreto. El film sabe combinar la épica deportiva de la competición ­– las imágenes introducen al espectador dentro del coche, casi se siente el contacto de las ruedas sobre el asfalto y el vértigo de la velocidad–, con una mirada al mundo de la empresa a menudo fría, donde imperan los egos y la visión del “business is business”, y a las relaciones humanas, sobre todo a la amistad entre Shelby y Miles, de caracteres muy diferentes, pero también al entorno familiar del piloto. Algunas de las escenas sobresalen por su fina escritura y ejecución en imágenes. Por ejemplo, en una película en que dominan los hombres, tiene perfecta lógica la escena de la discusión con Mollie, la esposa de Miles, en que ella conduce el automóvil a lo loco, para afirmar su personalidad y el deseo de que el otro sea franco al hablar de sus planes profesionales, lo que sirve para dar poderosa presencia a Caitriona Balfe, conocida por Outlander. Los pasajes que comparten unos estupendos Christian Bale y Matt Damon están muy bien pensados y sirven para mostrar su conexión, pero también su distinta personalidad. Quizá se cargan las tintas en los ejecutivos de Ford –Leo Beebee, interpretado por Josh Lucas, se lleva la peor parte con su exagerado personaje, frente a unos medidos Lee Iacocca (Jon Bernthal) y Henry Ford II (Tracy Letts)–, pero se logra no caer en el ridículo, sino todo lo contrario, en la escena en que Shelby monta a Ford en el GT40, y la idea del helicóptero sirve para apuntalar las distintas concepciones empresariales de Ford y Ferrari.

7/10
Baby Driver

2017 | Baby Driver

Una sorpresa. Edgar Wright, director y guionista, ha logrado algo ciertamente increíble, una especie de milagro: un equilibrio de géneros, maridaje perfecto de acción, criminal a lo Tarantino con humanidad, romántico con un punto de inocencia, musical… No es fácil explicarlo con palabras, hay que verlo para creerlo. Baby es el apodo de un joven de aspecto aniñado, siempre con gafas de sol y auriculares con los que escucha música adecuada a la acción en la que se encuentra inmerso. De pocas palabras, parece estar en babia, pero es listo, muy listo, y capta todo lo que le dicen. Es además un mago del volante, y el misterioso Doc ejerce una extraña y misteriosa influencia, pues esta mente criminal le obliga a ejercer de conductor en los vehículos con los que planifica audaces atracos, cada vez con un equipo humano distinto. A pesar de todo Baby parece buen chico, vive con su negro y discapacitado padre adoptivo, le encanta grabar conversaciones, que colecciona con fines misteriosos, y ahorra lo que le pagan por sus “trabajos”. Acaba de conocer a una dulce camarera, Deborah, flechazo a primera vista, y sueña con una nueva vida, que sería posible tras un último golpe. El británico Wright ya había apuntado imaginativas maneras narrativas en cintas muy dinámicas y con puntos de humor, como el film que le puso en el mapa, Zombies Party, aunque incurriera en desparrames como la apocalíptica Bienvenidos al fin del mundo. Aquí da pruebas de lo que puede dar de sí su talento cuando no se deja llevar por las gracietas fáciles. Baby Driver es divertida, emocionante y muy brillante, con un ritmo asombroso, el uso de la música como columna vertebral, con la que se orquestan coreografías que incluyen persecuciones automovilísticas, carreras por las calles, o personajes simplemente moviéndose en interiores, es de matrícula de honor, decididamente la película da lo que no esperas. Además, cuenta con un reparto perfecto, están muy bien escogidos los actores: Ansel Elgort, conocido por la saga distópica juvenil Divergente, y el dramático y romántico film Bajo la misma estrella, la última Ceniciente Lily James, un Kevin Spacey al que le basta la contención para hacer a su villano memorable, los compinches de atracos Jon Hamm, Jamie Foxx, Jon Bernthal, Eiza González, cada uno con rasgos propios, el padre adoptivo y sordo en la vida real CJ Jones.

8/10
Sweet Virginia

2017 | Sweet Virginia

Tres hombres juegan a las cartas en un garito por la noche. El establecimiento está cerrado pero un desconocido entra e insiste en que le sirvan el menú. Ante la negativa primero abandona el local y luego regresa y la emprende a tiros contra los tres, la muerte es es el resultado inevitable. Lo que parece obra de un loco resulta ser el trabajo de un "profesional", la viuda de uno de esos hombres le había contratado para librarse de un marido que le ponía los cuernos, pero el tipo se ha excedido. Las cosas se complican porque la parte contratante pensaba pagar al asesino con la herencia, pero resulta que el marido estaba arruinado. Por otra parte Sam, antiguo campeón de rodeo, regenta el motel donde se aloja el asesino. Y mantiene una relación con una de las viudas. Thriller violento que trata de ofrecer el perfil de una serie de hombres y mujeres rotos psicológicamente por distintas circunstancias. Se esfuerza en combinar la intriga de cómo acabará resolviéndose todo, con un asesino frío, pero de instintos agresivos, con el drama de las carencias afectivas de los personajes. Jamie M. Dagg dirige con cierto estilo, pero la trama urdida por los hermanos China no da para mucho, en literatura lo suyo sería un relato corto. Los actores, correctos en su laconismo.

5/10
Wind River

2017 | Wind River

Montañas de Wyoming. En las cercanías de la reserva india Wind River, vive el cazador Cory Lambert, empleado por el estado para hacer labores de caza y pesca. En una de sus salidas con la motonieve encontrará el cadáver de una joven, que ha recorrido varios kilómetros descalza sobre la nieve antes de morir. El shock para Lambert es grande porque conocía muy bien a la chica: era la mejor amiga de su hija, fallecida también tiempo atrás. Para investigar el caso llegará una joven agente del FBI poco familiarizada con el entorno, por lo que pedirá a ayuda a Lambert. Potente película criminal, de desarrollo sencillo pero de hondura dramática importante, dirigida con buen pulso por el actor Taylor Sheridan (12 valientes), en su segunda incursión como realizador. Ambientada en tierras inhóspitas de Wyoming, nevadas y sin apenas población, la atmósfera nos traslada a la dura vida en la naturaleza, en donde el hombre es capaz de perder su humanidad y emparentar sus actos con el de las fieras salvajes. Por su referencia a los indios que subsisten en tierras remotas, olvidados en sus reservas, Wind River entronca con filmes como Frozen River y por la agresividad de ese tipo de vida, implacable y violenta, tiene reminiscencias con Winter's Bone. Para esa ambientación es magnífica la música de Nick Cave y Warren Ellis. Aunque la trama propiamente policial es bastante simple, la fuerza de la narración se centra en los personajes, en especial en la pareja compuesta por Cory Lambert (espléndido Jeremy Renner), el cazador lugareño, experto en la supervivencia física y emocional, pues arrostra una tragedia familiar de grandes proporciones, y por la recién llegada Jane Banner (convincente Elizabeth Olsen), joven agente del FBI, algo inexperta.

7/10
The Punisher

2017 | The Punisher | Serie TV

Nueva York- Tras la violenta muerte de su familia, Frank Castle se ha convertido en un brutal justiciero, para el que todo vale con tal de aniquilar a los delincuentes. Cuando le envían una cinta con grabaciones de la Guerra de Afganistán, en donde se ve cómo se asesina y tortura a afganos por parte de un grupo estadounidense, todo el brutal pasado de Castle se actualiza; en su camino se cruzará además con la agente Madani, que también investiga la muerte de un policía de su equipo en Kandahar. Netflix concede una serie propia a The Punisher, personaje Marvel que tras varios intentos fallidos de traslado a la gran pantalla, fue aclamado cuando apareció en la segunda temporada de la serie de la plataforma Daredevil. Ofrece lo que se espera, por ejemplo reencuentros con personajes conocidos de las producciones hermanas de la casa, y aunque tarda un par de entregas en arrancar, después trae grandes dosis de acción, eso sí, más violentas de lo acostumbrado. De nuevo el protagonista vuelve a estar interpretado por Jon Bernthal, perfecto como un individuo ofuscado, lo que apasiona a los fans. Sin embargo, conforme se suceden los capítulos empieza a resultar evidente que no se aprecia ningún arco de evolución en su personaje. Así, a juzgar por los flash-backs del pasado, antes del suceso que cambió su vida ya estaba igual de loco, y posteriormente no muestra ningún signo de arrepentimiento tras masacrar a criminales. Otro punto débil reside en la falta de un villano de entidad, como Vincent D’Onofrio en la piel de Wilson Fisk, antagonista del héroe ciego, o David Tennant como Kilgrave, que se enfrenta a la protagonista de Jessica Jones. Al final todo esto acaba pesando.

5/10
El guardián de la reliquia

2017 | Pilgrimage

Irlanda, 1209, en el borde del mundo. Un grupo de monjes inicia su peregrinaje para llevar una reliquia sagrada al Vaticano a través de una tierra desolada tanto por siglos de guerra tribal como por la creciente amenaza de los invasores normandos. Tras descubrir la verdadera y peligrosa naturaleza de la reliquia, los peregrinos se enfrentan al hecho de que la misma fe que les une puede estar conduciéndoles a la destrucción.

El contable

2016 | The Accountant

Christian Wolff arrastra su autismo desde niño, vive en su propio mundo, tiene dificultades para empatizar y adivinar lo que sienten los otros. Esto fue una losa en su hogar, los progenitores se separaron, y el padre le educó a él y a su hermano con mano dura, su profesión de militar le impulsó a prepararles para los desafíos de la vida. Ya adulto, Christian ha utilizado su prodigiosa cabeza para las matemáticas para ejercer de contable, lavando las cuentas a impresentables criminales. Su asesora le recomienda un trabajo más tranquilo, pues el Departamento del Tesoro va tras su pista. Pero investigar incongruencias en los libros de una empresa de robótica va a resultar más peligroso que cualquiera de sus trabajos previos. Después de ver El contable, uno casi está esperando ver en los créditos la leyenda "basada en una novela de John Grisham", por el tipo de historia e incluso el título, pero no, su guionista es alguien bastante desconocido, Bill Dubuque, aunque firmó hace dos años el libreto de una película bastante apañada, El juez, el primero de sus guiones llevado a la pantalla. Tras la cámara está Gavin O'Connor, un director que llamó la atención en 1999 con una historia diferente, Tumbleweeds, aunque luego ha derivado a tramas más comerciales, como la épica deportiva que dio lugar a El milagro, o la que nos ocupa, un thriller que tiene al espectador más o menos en vilo durante todo el metraje. El guión maneja diversos puntos de vista, y también juega con saltos temporales, sobre todo flash-backs de la infancia del protagonista. La mención en varios momentos al concepto "puzzle" bien puede aplicarse al entramado narrativo, donde las piezas encajan bastante bien, es una lástima que el desenlace, bastante forzado estropee el conjunto un tanto. Lo que es una pena, porque hay escenas casi de manual de guión, muy bien escritas, por citar alguna del principio, la de la consulta del neurólogo con tres niños en danza, el médicos, y los padres de uno de ellos. De algún modo el esquema argumental responde al paradigma de algunos superhéroes Marvel relativamente normales como Daredevil al que curiosamente Ben Affleck dio vida en la mediocre versión cinematográfica. Ahí tenemos a alguien lacónico que no tiene superpoderes, pero sí habilidades especiales que trata de manejar con cierta honradez, aunque fuera de la legalidad y anónimamente, y en sus peligrosas andanzas pone en riesgo la vida de los que se cruzan con él, ya sea el pacífico matrimonio cuyas cuentas lleva, o la colega contable a la que da vida la menudita Anna Kendrick. El conjunto es bastante entretenido, con una correcta puesta en escena y un reparto bien escogido. Carga un poco la violencia, últimamente el realismo en los disparos en películas y series resulta excesivo.

6/10
Daredevil (2ª temporada)

2016 | Daredevil | Serie TV

Con Wilson Fisk entre rejas, Nueva York debería ser un lugar más tranquilo, y el equipo de abogados formado por Matt Murdock, Foggy Nelson y Karen Page funcionar como la seda, en franca camaradería, pero las cosas no son tan sencillas. Sobre todo porque un personaje misterioso, bautizado como "The Punisher", "El Castigador", se está cargando de modo brutal a diversas organizaciones criminales; y resulta ser un marine heroico, cuyo comportamiento es difícil de explicar. Además asoman en el paisaje Elektra Natchios, hija de un millonario a la que Matt conoció en su época estudiantil, y que ha tenido al mismo maestro en la lucha que él, Stick, con el que comparte la condición de ciego. Y los designios de un grupo esotérico conocido como "La Mano", unos yakuzas a lo bestia, que consideran a Elektra como pieza de un maquiavélico plan. Daredevil en su versión "netflixera" sigue gozando de buena salud, y hasta se ponen los mimbres para conectarla con Jessica Jones. Quizá abusa de las escenas de acción, muy violentas, aunque hay que reconocer que están muy bien coreografiadas. Pero lo mejor es el mimo de los personajes, sus conflictos y puntos oscuros, la dificultad de estrechar lazos pese a que se intenta –de amistad, sentimentales, en relación maestro-discípulo al más puro estilo Kung Fu–, y el tratar de encontrar fundamentos y principios para combatir el mal. Cuando el "background" católico de Matt-Daredevil aflora, la trama cobra fuerza, por ejemplo en esas conversaciones en que filosofa con The Punisher. En cambio cuando se nos habla de cosas como "El cielo negro" para ejecutar no se sabe qué siniestro plan esotérico, la cosa suena confusa, a artificio argumental no demasiado brillante. A los actores se les nota muy cómodos en sus personajes, empezando por Charlie Cox, pero también los "nuevos", como Jon Bernthal; se echa en falta más presencia de Vincent D'Onofrio, un villano poderoso, pero es lo que hay. Y la nueva faceta periodística de Page sólo se justifica al final, aunque ese artículo leído en off sobre los héroes tiene su fuerza.

6/10
Yo, él y Raquel

2015 | Me and Earl and the Dying Girl

Original cinta sobre la difícil adolescencia premiada en Sundance, a cargo del texano Alfonso Gomez-Rejon, cineasta que se ha bregado en las series televisivas Glee y American Horror Story, y que ha ejercido de ayudante de dirección de gente tan conspicua como Martin Scorsese o Alejandro González Iñárritu. Adapta una novela de Jesse Andrews, autor también del guión. Greg está en su último año de instituto, y se siente presionado por su madre, que le insta a escoger estudios universitarios, además de que le toca vivir las excentricidades de su grandilocuente padre, que tiene la extraña manía de ponerse faldas y otras prendas de mujer. Por si fuera poco, su madre le pide que se ocupe de Raquel, una chica de su edad, hija de una íntima amiga, a la que acaban de diagnosticar un cáncer. Lo hace un poco a regañadientes, tratando de inyectar a la situación un poco de sentido del humor, tarea en que le secunda Earl, un chico negro amigo de su infancia, con quien comparte una verdadera pasión por el cine. Pasión que les ha llevado a rodar, a lo largo de muchos años, en vídeo doméstico, películas caseras en forma de parodia-homenaje a títulos míticos como La naranja mecánica, Terciopelo azul, Cowboy de medianoche... El cine en los últimos tiempos se arriesga a tratar un tema siempre incómodo, el de la enfermedad terminal y la consiguiente previsible muerte, más si afecta a gente joven; el resultado ha dado pie a títulos interesantes que han gozado de cierta popularidad como Bajo la misma estrella y Un paseo para recordar. El que nos ocupa tiene su encanto, y coincide en los títulos citados en la mirada romántica, aunque aquí hay sobre todo más sentido del humor, aunque con delicado equilibrio, no se trivializa el drama y el dolor, lo que tiene su mérito. La voz en off del protagonista está usada con talento, no se hace pesada para nada, tampoco cuando tranquiliza al espectador casi desde el principio, para que no se deprima o renuncie a ver la película, que no hay que preocuparse, que la chica no muere. Gomez-Rejon usa bien de la música, y las películas dentro de la película, incluida la hecha en honor de Raquel, tienen su fuerza. Hay buenas ideas formales –los cojines, las miniaturas en papel, los dibujos, la decoración de las distintas habitaciones–, incluido también el uso de grandes angulares que hacen los dormitorios más grandes, aumentando la distancia entre los personajes, como invitando a buscar el acercamiento que inicialmente no existe. Es muy meritorio todo el pasaje de la noche del baile del instituto, que logra sorprender al discurrir por derroteros imprevisibles. No se ha buscado la lágrima fácil, lo que no quita para que haya algunos momentos muy emotivos. Los jóvenes y desconocidos actores –Thomas Mann, RJ Cyler y Olivia Cooke–, así como los secundarios adultos, donde destaca Molly Shannon.

7/10
Show Me a Hero

2015 | Show Me a Hero | Serie TV

Inteligente miniserie de HBO basada en hechos reales que Lisa Belkin ha narrado en un libro de no-ficción, que encaja a la perfección con los intereses habituales del creador de The Wire, David Simon, y del director de Crash, Paul Haggis. Transcurre en 1987 en Yonkers, uno de los municipios del estado de Nueva York, próximo a la Gran Manzana. Allí los ediles se resisten a ejecutar una sentencia del juez Sand para llevar a cabo la construcción de 200 viviendas de protección social, pues la población actual, de mayoría blanca, teme la llegada de negros e hispanos que podrían traer consigo sus propios problemas de delincuencia y tráfico de droga. Esta circunstancia propicia la inesperada elección como alcalde del joven Nicholas Wasicsko gracias a que apeló en su día la decisión del magistrado Sand. Pero una vez rechazada la apelación, parece poco menos que inevitable el cumplimiento de la ley, lo que caldea aún más la presión social, algo parecido a una "guerra" podría estar a punto de estallar. El resultado, pese al detalle de la lucha política y legal, en el que puede perderse el espectador poco atento, es brillante. Se diría que estamos siendo testigos presenciales de los hechos, y el acompañamiento paralelo a las vicisitudes de los políticos de los ciudadanos de a pie, blancos, negros e hispanos, refuerza y hace más rico el cuadro general. No hay maniqueísmos facilones ni esquemas reduccionistas, de modo que se entiende la forma de proceder de los políticos, que se mueven entre hacer lo justo, contentar a sus electores y mirar a su poltrona; o la reacción airada de los ciudadanos de Yonkers, donde caben los prejuicios racistas toscos o un rechazo más inteligente y medido, que poco a poco se atempera. Y ver las dificultades una familia hispana y otra afroamericana ayuda a entender que un barrio mejor podría concederles nuevas oportunidades para salir de ciertos pozos de marginalidad. Resulta muy adecuada la paleta fotográfica de colores que maneja Andrij Parekh, la sensación es de regreso a los 80, en que los índices de criminalidad en Nueva York y el miedo consiguiente eran altos. El reparto es excelente, muy bien escogido, y donde cada uno tiene el mérito de que parece, por así decir, que ninguno está haciendo de sí mismo, en lo relativo a los nombres más conocidos, estupendos Oscar Isaac, Winona Ryder, Bob Balaban, Alfred Molina, James Belushi, Catherine Keener; mientras que detectamos nombres a retener, como el de Carla Quevedo.

8/10
Sicario

2015 | Sicario

Verdaderamente no acabamos de hacernos cargo del modo en que el consumo y el tráfico de drogas destrozan vidas y conciencias de modo permanente y creciente. Sicario ahonda en esa dirección a través de Kate Macer, una dura agente del FBI, que hace de particular guía para el espectador en un descenso a los infiernos que es también el suyo. El guión del primerizo en estas lides Taylor Sheridan, más conocido como actor en series televisivas como Hijos de la anarquía, se demuestra muy inteligente. Porque la escena de arranque y presentación de Macer, en que está al mando de una operación de campo relacionada con los cárteles de la droga, la muestra tremendamente resolutiva, y a la vez somos testigos de un horror donde abundan los cadáveres de personas salvajemente torturadas. Por ello Macer será la escogida para representar a su bureau, en una operación encubierta de enorme envergadura y dudosa legalidad, para propinar un golpe importante al cártel de Sonora en México. Entre los participantes, además de soldados de élite, hay personajes de misteriosa identidad, como Matt, seguramente ligado a la CIA, y Alejandro, un asesor mexicano de pasado desconocido, pero que parece saber más que nadie acerca del modo de funcionar de las organizaciones criminales del narcotráfico. El canadiense Denis Villeneuve hace suya la historia, que encaja a la perfección en su filmografía, de personajes más o menos corrientes sometidos a situaciones límite, cuyo sentido moral es puesto duramente a prueba. Algunos han cruzado ya la línea, piensan pragmáticamente que el fin justifica los medios, que hay que optar por el mal menor; pero también pueden mediar motivos personales, la venganza pura y dura, o el gusto por sumergirse en el meollo de la acción. Si difícil puede resultar el cambio en quien se mueve con tan cínicos planteamientos y que ya ha hecho callo, la duda estriba en qué harán los que se estrenan incursionando en terreno tan fangoso. A tal respecto Josh Brolin y Benicio del Toro en el primer campo, Emily Blunt y Daniel Kaluuya en el segundo, son los actores principales, sobre todo ella, aunque también tengan su papel los secundarios, eficaces dando vida a funcionarios gubernamentales, y mafiosos y sus familias. Pero además de por sus temas, Villeneuve tiene justa fama de creador de atmósferas, aquí de tensión creciente, a medida que Macer y su compañero se van metiendo por partida doble –física y moralmente– en la boca del lobo narcotraficante. Su nueva colaboración con el director de fotografía Roger Deakins, el director artístico Patrice Vermette y el compositor musical Jóhann Jóhannsson tras Prisioneros se revela otra vez fructífera, he aquí un equipo conjuntado que funciona con la perfección de un preciso mecanismo de relojería.

7/10
Corazones de acero

2014 | Fury

Al final de la II Guerra Mundial, los Aliados inician su ofensiva final en el frente europeo. Norman Ellison, joven taquígrafo que sólo lleva ocho semanas alistado, es enviado a servir al tanque Sherman dirigido por el veterano sargento Wardaddy. Aunque se siente superado por las duras situaciones que sobrevienen, el chico aprende poco a poco a afrontar el horror bélico. David Ayer está detrás de dos brillantes películas que mostraban el día a día de los agentes de policía enfrentados a la violencia, pues ejerció como guionista en Training Day (Día de entrenamiento) y escribió y dirigió Sin tregua. También fue el autor del libreto del film sobre los tripulantes de un submarino U-571. Corazones de acero tiene muchos elementos en común con estos títulos, pues se centra en el compañerismo de los protagonistas, también en un entorno hostil, y encerrados en un espacio muy cerrado, como en el último largometraje citado. Esto trae inevitablemente a la memoria la magistral La diligencia, de John Ford, también por su énfasis en la relación entre personajes de caracteres variopintos, en este caso los hombres que se ocupan de un tanque. Los protagonistas están descritos con tridimensionalidad, lo que da pie a grandes interpretaciones, sobre todo por parte de Brad Pitt –productor, que se ha reservado el papel más complejo, pues da vida a un sanguinario implacable con el enemigo, pero que también tiene aspectos nobles–, y el joven Logan Lerman, que fue Percy Jackson en la conocida saga juvenil, y que aquí tiene el arco de evolución más amplio. Pero también brillan como secundarios sus compañeros de vehículo acorazado, Michael Peña –el latino y racional–, Shia LaBeouf –el religioso– y Jon Berthal –el desequilibrado peligroso–. Aunque no se recrea en la violencia, ésta no se escatima cuando procede, muy en la línea de La cruz de hierro, de Sam Peckinpah. Todo parece enormemente realista y bien documentado (salvo curiosamente los disparos, artificiosamente superpuestos a la imagen). Y si bien pone de manifiesto la crueldad de los nazis, que provocaron la guerra, también muestra las brutalidades y el fanatismo de los estadounidenses, que surgen de la reacción ante la barbarie, pero igualmente injustificables. Además, Corazones de acero cuenta con algunas secuencias brillantes, como la entrada de los protagonistas en la casa de dos primas alemanas, llena de suspense, o el enfrentamiento con el 'antitanques' alemán, donde Ayer deja claro que aunque tiene más prestigio como libretista, también es un realizador de primera.

7/10
El mensajero (Snitch)

2013 | Snitch

El luchador de wrestling Dwayne Johnson se reconvirtió en estrella del cine de acción tras aparecer como secundario en El regreso de la momia. Se ha mantenido en el género, aunque ocasionalmente, ha interpretado también alguna comedia familiar como Papá por sorpresa o Rompedientes. En esta ocasión da un giro importante a su carrera, pues El mensajero (Snitch) viene a ser una especie de thriller, pero con muchos elementos dramáticos y un tono realista, que se basa en una historia real. En El mensajero (Snitch), Johnson interpreta a John Matthews, empresario de éxito del sector de la construcción, divorciado, que ha rehecho su vida con otra mujer. Pero el hijo que tuvo con su primera esposa, Jason, de 18 años, se mete en líos. La policía le detiene con un paquete de éxtasis. El chico se enfrenta a una condena de entre diez y treinta años, aunque la podría reducir si delata a otro narcotraficante. Como no conoce ninguno, el padre habla con la fiscal general para saber si aceptaría que fuera él quien cooperara para detener a algún narco. El mensajero (Snitch) supera la media de calidad de los subproductos que suele interpretar el actor protagonista, con personajes más tridimensionales, y un guión con algo de calado en torno al sacrificio, la unión familiar y a las relaciones paterno-filiales. También es justo reconocer que a pesar de sus limitaciones, y de su evidente falta de expresividad, Johnson se ha esforzado mucho por componer por una vez a un protagonista de carne y hueso, incapaz de las superhazañas que suele realizar en sus películas de siempre, pero que se ve obligado a superarse a sí mismo por su hijo. No realiza un trabajo memorable, pero tampoco desentona. Además, Dwayne Johnson está bien arropado por secundarios tan competentes como Susan Sarandon y Barry Pepper. El veterano especialista y coordinador de especialistas Ric Roman Waugh, reciclado en director con títulos como La sombra del crimen, le da un aire cercano al documental al film, y consigue crear tensión dramática.

5/10
Mob City

2013 | Mob City | Serie TV

Estilosa serie de televisión ambientada en Los Ángeles al poco de termina la Segunda Guerra Mundial, y que evoca los enfrentamientos auténticos entre la policía comandada por William Parker y grupos gangsteriles donde destaca el impulsor de la ciudad del juego, Las Vegas, Bugsy Siegel. Está creada por Frank Darabont, que dirige varios de los episodios, y adapta la obra de John Boutin. Se centra sobre todo en el misterioso detective de la policía Joe Teague, que tiene misteriosos tratos con delincuentes poco recomendables, todo tiene que ver con la mujer que ama, su esposa Jasmine, de la que está separado, y que está enredada en un turbio caso de fotos que se usan para un chantaje. Aunque esta serie para TNT ha sido cancelada, está muy bien realizada y utiliza los románticos elementos del cine negro, con personajes malhadados y la inevitable mujer fatal. Los flash-backs a la juventud de algunos personajes tienen su encanto, y aunque con pasajes violentos, todo está conscientemente suavizado con un estilo comiquero que hace pensar en el Dick Tracy de Warren Beatty.

6/10
El lobo de Wall Street

2013 | The Wolf of Wall Street

La trayectoria real del corredor de bolsa Jordan Belfort, desde sus inicios como principiante en Wall Street, cuando está casado con una sencilla peluquera, hasta el momento en que alcanza la cúspide del poder, la riqueza y el placer, al precio de una vida desquiciada y sin principios, y del acoso del FBI. Enseguida su entrada en el mundo profesional supone una inmersión en la depravación moral, a partir de las lecciones que le imparten sus superiores sobre su trabajo y los -a su entender-, necesarios hábitos sexuales y de consumo de drogas para no perder el paso en la vertiginosa actividad de compraventa de acciones. Lo que parece un bache en su andadura laboral se convertirá en la construcción de un imperio gracias a la venta de activos de muy dudoso valor, primero a incautos paletos, luego a gente adinerada que puede permitirse el lujo de perder dinero. Martin Scorsese adapta las memorias de Belfort, convertidas en guión por Terence Winter, uno de los responsables de la gangsteril serie televisiva Los Soprano, que colaboró luego con el italoamericano en Boardwalk Empire, también centrada en el mundo criminal y de los políticos corruptos. Lo hace con tono de comedia esperpéntica muy pasada de vueltas y no exenta de cinismo, usando la voz en off de Belfort al modo en que lo ha hecho en tantas ocasiones a lo largo de su filmografía, de un modo especial en Uno de los nuestros, con la que mantiene no pocos puntos de conexión, con su atractivo reparto de múltiples personajes, lo dinámico de la narración, las canciones de la banda sonora, y también con en el modo en que finalmente se resuelven –es un decir– las cosas. Sorprende la larga duración de la cinta, tres horas, con muchos paisajes reiterativos, que no hacen más que ofrecer más de lo mismo, en forma de discursos estimulantes para empleados, engaños a compradores codiciosos, desmadres orgiásticos mostrados muy gráficamente y subidones procurados con el recurso a la droga. De un algún modo Scorsese conecta con el discurso de otras cintas de su filmografía en que muestra el lado feo de América, el capitalismo insolidario y egocéntrico llevado hasta sus últimas consecuencias, donde en realidad nada importa, más allá de satisfacer las pulsiones más primarias. Por supuesto, el italoamericano es un gran virtuoso, las imágenes y el ritmo muestran en bastantes ocasiones el poderío que le conocemos a este astuto prestidigitador, lo que no impide que acabe produciendo finalmente hastío. En su momento el Gordon Gekko de Wall Street de Oliver Stone –citado en un momento del film– se convirtió en referente popular de aspirantes a yuppies, para sorpresa de propios y extraños. Resulta difícil pensar –aunque nunca se sabe– que pueda ocurrir lo mismo con El lobo de Wall Street, más en tiempos de crisis en que se estrena el film, algo posteriores a los hechos narrados, donde los productos financieros y sus creadores se miran con lógica desconfianza y repulsa. El personaje encarnado por Leonardo DiCaprio resulta tremendamente antipático, sólo piensa en sí mismo y su supervivencia, incluso su familia no parece tener una entidad mayor que otra cualquiera de sus posesiones, como su yate de recreo. Por supuesto la amistad y la lealtad no existen en su mundo de “lobos”, los otros depredadores son en el mejor de los casos socios útiles y compañeros de francachelas. Poco hay en Belfort del granuja impresentable y nada modélico, al que, no se sabe por qué, se le acaba mirando con indulgencia, el personaje es odioso, patéticamente odioso. A Scorsese no le van las narraciones con advertencias morales, muestra al emperador desnudo pero no hay ni un amago de cómo volver a vestirle para que recupere su dignidad. Quien busque moralejas o alguna indicación de cuál es el camino a emprender cara a la redención, puede seguramente esperar sentado largo tiempo. Ya que le hemos citado, podemos decir que el modo de presentar las cosas de Scorsese recuerda un tanto a Salvajes, de Oliver Stone: de algún modo se pinta un mundo frenético de delincuencia criminal, el espectador participa en un adrenalítico viaje de puras sensaciones, pero al final no queda nada. Como mucho, una sensación de que ‘éste no es el camino’, pero la alternativa, viajar oliendo a sudor en el metro, la experiencia del agente del FBI, no resulta mucho más atractiva.

6/10
La gran revancha

2013 | Grudge Match

Película que parte de una idea de enorme gancho. La gran revancha reúne a los dos pesos pesados del cine pugilístico del último tramo del siglo XX, Robert De Niro, que fue Jake LaMotta, en Toro salvaje, de 1980, y la estrella que triunfó como actor y guionista con Rocky, en 1976, un Sylvester Stallone que últimamente parece triunfar únicamente repitiendo la fórmula 'reunión de viejas glorias', como en Los mercenarios y secuelas. La gran revancha sigue el periplo de Henry Razor Sharp (Stallone) y Billy Kid McDonnen (De Niro), dos púgiles de Pittsburgh que mantuvieron una enconada rivalidad treinta años atrás, hasta que el primero se retiró inesperadamente del ring, antes de poder mantener un tercer combate con el otro, que desempataría, tras una victoria de cada uno. Ambos se reencuentran cuando Dante Slate, Jr., el hijo de un tramposo promotor con el que trabajaron en el pasado, les ficha para prestar su imagen para un videojuego de boxeo, pero acaban a puñetazo limpio. Un vídeo casero de lo sucedido triunfa en la red, lo que revive su popularidad nacional, así que Slate decide organizar una pelea que desnivele la balanza. Poco cabe esperar de una cinta rodada por el rutinario especialista en comedias Peter Segal (50 primeras citas, Ejecutivo agresivo), que cuenta con guionistas televisivos de medio pelo, que además apuestan por un tono disparatado, y aluvión de palabras groseras. Pero a pesar de que su duración cercana a las dos horas se hace desmedida, La gran revancha mantiene el interés, está llena de momentos hilarantes –especialmente los diálogos rudos en los que los dos actores principales se descalifican mutuamente–, y hasta tiene cierto fondo, en torno a la importancia de la familia, y aunque éste resulta predecible, otorga al film una mínima entidad. Sin hacer grandes alardes, De Niro se toma La gran revancha un poco más en serio que la mayoría de comedias que interpreta en las últimas décadas, mientras que el poco versátil Stallone retoma el único registro que se le da bien. Además, el film cuenta como secundarios con la siempre convincente Kim Basinger, y con Alan Arkin, hilarante a pesar de que repite el mismo papel de viejo verde al que tanto jugo le sacó en Pequeña Miss Sunshine. El principio de los títulos de crédito contiene un memorable cameo deportivo.

5/10
Rampart

2011 | Rampart

Esta película sólo puede describirse con un adjetivo: decepcionante. Más teniendo el nombre de James Ellroy, conocido autor de novela negra -una obra suya dio pie a la genial L.A. Confidential- como coguionista. Dirigida por Oren Moverman, sigue a Dave, un conflictivo policía de Los Ángeles, de métodos heterodoxos, con fama de violento y racista, y al que persiguen los escándalos. Su vida familiar es muy peculiar, pues tiene dos hijas, cada una de dos hermanas que fueron, una detrás de otra, sus esposas; y comparten la misma casa, aunque la situación no parece sostenible. Como, para la división Rampart de la policía, Dave se ha vuelto un personaje incómodo -los pleitos en los juzgados se multiplican y el acoso mediático persiste-, todo apunta a que le están tendiendo una trampa para poder deshacerse de él. El principal problema de este retrato de policía que ha tocado fondo es que la trama no avanza, todo es dar vueltas sobre lo mismo, el interés así se pierde pronto. Woody Harrelson hace uno de esos personajes alocados que le encantan, y que puede componer en un santiamén sin apenas despeinarse.

4/10
The Walking Dead (2ª temporada)

2011 | The Walking Dead | Serie TV

Rick Grimes huye con sus acompañantes de Atlanta ante el acoso de los zombies. Pero sufrirán un importante retraso por culpa de que Sophia se ha perdido, mientras que Carl ha caído herido, por culpa del disparo de un cazador. Temporada crucial para la serie de zombies, pues Frank Darabont, maestro de ceremonias, dejó la producción. Fue sustituido por Glen Mazzara, guionista y desde entonces responsable del proyecto. Hay quien piensa que esta temporada ralentiza demasiado las aventuras del grupo superviviente por delimitarlas dentro de una sola localización, la de una enorme granja a la cual presumiblemente no han llegado aún los caminantes. De cualquier forma, aunque tarda varios episodios en arrancar, finalmente logra crear una enorme tensión y depara algunas sorpresas inestimables.

6/10
El escritor

2010 | The Ghost Writer

El ex primer británico Adam Lang prepara la publicación de sus memorias con ayuda de un 'negro'. Pero éste aparece ahogado en la costa estadounidense, cerca de donde Lang tiene una espléndida mansión. Todo apunta a una muerte accidental, y pronto llega el relevo, otro 'negro' dispuesto a dar forma a las parrafadas escritas por el político. El comienzo de su labor coincide con una convocatoria del Tribuna Internacional de La Haya para Lang, por supuestos crímenes de guerra durante la guerra de Irak. El 'premier' retirado despotrica contra los medios y lo que parece una traición de su ministro del Foreign Office, quien cuestiona la postura de Lang en este delicado tema. Mientras, el 'negro' se ve inmerso en una atmósfera artificiosa, donde Lang parece estar perpetuamente actuando, mientras su amargada esposa Ruth le echa en cara su infidelidad con una secretaria.Adaptación de un best-seller de Robert Harris, el propio autor ha coescrito el guión con Roman Polanski, el director del film. El resultado es un thriller político apasionante, con una atmósfera de conspiración que se prolonga durante todo el metraje, un logro muy meritorio. En manos de otro director la trama de El escritor podía ser absolutamente convencional, pero el cineasta polaco da con el tono –no en vano, ha entregado filmes encomiables de este género, como Chinatown y Frenético–, al que ayuda una inteligente paleta de colores donde domina el gris, cielos siempre cubiertos, con predominio de la lluvia. Polanski logra que nos identifiquemos con el punto de vista del protagonista -un entonado Ewan McGregor-, un escritor acostumbrado a hacer anónimamente un trabajo que suele ser anodino, pero que de pronto se ve inmerso en una complicada maraña de intereses. La sensación de indefensión y falta de control de los acontecimientos es permanente, con lo que la emoción del riesgo está presente en todo momento. Como resulta obligado en un film de este tipo, hay espacio para la sorpresa, pero también para la acerada crítica política, donde tanto Estados Unidos como Gran Bretaña quedan bastante malparados, los primeros como torpes manipuladores en el escenario de la política internacional, la segunda como títere manejado por su poderoso aliado. Es verdad que hay algún truco de guión 'facilón' -sobre todo el viejecillo pescador, cuya opinión invita a dudar acerca de la causa de muerte del primer 'negro'-, pero en líneas generales resulta llamativa la alta calidad de este título netamente comercial; el reparto es impecable, y el modo visual en que resuelve algunos pasajes -por ejemplo, el desenlace-, justifica que Polanski se hiciera merecedor del premio al mejor director en el Festival de Berlín.

7/10
The Walking Dead

2010 | The Walking Dead | Serie TV

Rick, un policía local, resulta herido en acto de servicio. Despierta en el hospital, que está completamente vacío. Cuando sale de su cuarto descubre que no hay nada en los pasillos, y que unos monstruosos cadáveres vivientes han tomado las calles. Acude a su casa en busca de su esposa y de su hijo, pero estos han desaparecido. Frank Darabont (Cadena perpetua) está detrás de esta impecable adaptación del cómic, creado por el guionista Robert Kirkman, que contó con los dibujantes Tony Moore y Charlie Adlar. Debido a su ambientación inquietante y a su ágil ritmo se convirtió en un gran éxito.

6/10
Noche en el museo 2

2009 | Night at the Museum: Battle of the Smithsonian

Estupenda secuela de Noche en el museo, que logra superar a la película original. Larry, el vigilante nocturno del Museo de Historia Natural de Nueva York, ha dejado su antiguo empleo, ahora es un exitoso empresario que comercializa inventos como la linterna fluorescente. Pero siente nostalgia por sus amigos del museo, maniquíes y miniaturas que representan personajes históricos, y que cobran vida por la noche gracias a una antigua tabla egipcia. En una de sus visitas al lugar para recordar viejos tiempos, se encuentra con que el museo está de reformas: va a incorporar las nuevas tecnologías, hologramas e interactividad, de modo que las viejas figuras van a ser trasladadas al complejo del Museo Smithsoniano de Washington. Lo que muchas de las figuras a trasladar ignoran es que la tabla egipcia se queda en Nueva York, con lo que ya no volverán a cobrar vida. El éxito de la primera Noche en el museo, hacía previsible una nueva película. Lo primero que hay que decir, es que se beneficia de un holgado presupuesto para pensar nuevas aventuras a lo grande. Y tal planteamiento no defrauda, pues hay una tormenta de efectos especiales apabullante, muy bien utilizada, que deja permanentemente con la boca abierta. El Museo Smithsoniano permite la introducción de un montón de nuevos personajes y sus mundos especiales: ahí están Ivan el Terrible y sus cosacos, Napoleón y sus soldados, y Al Capone con sus gángsteres, servidos en blanco y negro. Hay estatuas diversas que cobran vida, la parte dedicada a la era espacial y aérea permite la presencia de aviones y naves... Y hay una gran idea en los cuadros animados, y que llevan a que los personajes puedan meterse, por ejemplo, dentro de la célebre foto de "El beso" del día de la Victoria al acabar la Segunda Guerra Mundial. La trama es muy clásica, pero efectiva: el rescate de los amigos, que corren peligro por las pretensiones del egipcio Kahmunrah de utilizar la tabla egipcia para traer del inframundo a un ejército de criaturas del averno. El mérito del guión de Robert Ben Garant y Thomas Lennon es entregar una trepidante aventura de acción, que no deja un instante de respiro, con una espina dorsal lo suficientemente sólida, y que permite además la entrega de muchos momentos cómicos ciertamente ocurrentes, donde Ben Stiller da lo mejor de sí mismo. Botón de muestra de los ingeniosos gags que recorren la cinta puede ser el modo en que Larry birla a otra vigilante su pase de guarda del Smithsoniano; o los muñequitos cabezones de Einstein. Mención aparte merece Amy Adams, uno de los nuevos muñecos que cobra vida, la heroína de la aviación Amelia Earhart, que la primera mujer que cruzó en avión el Atlántico. Su composición es perfecta, da el tipo del papel clásico de las clásicas "screwball comedies" de los 30 y 40, al estilo Katharine Hepburn, gracias a su arrolladora personalidad, y a su modo anacrónico y rápido de expresarse.

6/10

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