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Entrevistas

A las órdenes de Shyamalan

Tras protagonizar uno de los grandes éxitos del cine reciente, Slumdog Millionaire, el joven Dev Patel vuelve a la carga con Airbender: El último guerrero, un film fantástico repleto de acción para el que se ha puesto a las órdenes de M. Night Shyamalan.

A las órdenes de Shyamalan

¿Cómo fue hacer Airbender: El último guerrero?

Fue muy divertido rodar una película como ésta, soltándose un poco el pelo y yendo a un enorme plató y aprendiendo algunas estupendas llaves de artes marciales. Los actores eran realmente jóvenes y todo era nuevo para mí, pues era mi primera película en EEUU. Y para mí fue muy interesante pasar de algo como Slumdog millionaire a algo como Airbender, donde se pasa de unos 15 millones de dólares a 150 millones con efectos generados por ordenador. Rodamos dos semanas de la película en Groenlandia, lo cual fue espectacular y es un lugar con unas vistas increíbles.

¿Dónde rodasteis la mayor parte de la película?

En Filadelfia, que es donde Night (Shyamalan) tiene su base. Teníamos hangares para aviones que habían transformado en estudios, e hicieron enormes platós, y era impresionante lo que habían creado. Hay una tribu en la película que se llama la Tribu del Agua del Norte, y crearon un reino asombroso, como un Reino de Hielo, y era hermoso verlo.

Háblanos de tu personaje…

Interpreto al Príncipe Zuko, que es un príncipe de la Nación del Fuego. Y para hablar de él, tengo que contar un poco la historia. Es una historia ambientada en un mundo fantástico que está dividido en cuatro naciones, así que están la Nación del Aire, la Nación del Fuego, la Nación del Agua y el Reino de la Tierra, y tienen miembros diferentes y en cada nación tienen ciertos individuos que pueden controlar su elemento y utilizarlo para el combate. Así que por ejemplo, si eres parte de la Nación de la Tierra, puedes mover la tierra, agarrar peñascos y cosas así, y si eres de la Nación del Fuego, controlas el fuego, lo que significa que puedes controlar el fuego y utilizarlo, lo cual es bastante asombroso. Mi personaje es un príncipe de la Nación del Fuego, y lucha por encontrar a un personaje llamado Aang porque es el Avatar, alguien del que todo el mundo pensaba que era sólo un mito. Aang tiene el poder de controlar los cuatro elementos y es el potencial salvador del mundo. Mi nación es básicamente la nación mala que intenta conquistar el mundo.

¿Entonces eres unos de los malos?

En esencia, sí. Mi padre me envía en una misión imposible para encontrar a ese muchacho, a ese mito, el Avatar, y en cierto modo mi personaje se parece al que interpreté en Slumdog, porque ambos son muy obstinados para conseguir algo. En Slumdog quería encontrar al amor de su vida y haría lo que fuera, incluso matarse, para encontrarla: ser torturado por la policía, salir en un programa con millones de personas de audiencia, cualquier cosa. Y en Airbenderse va a matar intentando encontrar a ese chico que todo el mundo piensa que no existe y que ha desaparecido de la faz de la tierra. Está bastante confuso, pues es un joven príncipe e intenta asumir el papel de alguien muy noble y poderoso, pero en el fondo es solamente un chico confuso. Así que para mí fue muy interesante interpretarle.

¿También él tiene poderes?

Sí que tiene. Forma parte de la Nación del Fuego, así que es un maestro del fuego y puede controlar el fuego. Así que, si hubiera una vela en esta mesa, podría moverla y lanzarla por la habitación (risas). Y lo más interesante en realidad de la película es que los elementos asociados a cada personaje son bastante parecidos a la personalidad de cada personaje. Como Katara (interpretada por Nicola Peltz), una amiga que Aang conoce en su viaje, y que es una maestra del agua y es muy tranquila y fluida, y eso se puede asociar con el agua, mientras que yo soy un maestro del fuego, y soy muy agresivo y eruptivo y bastante incontrolable. Y eso se puede ver cuando luchamos. Es interesante hacer una película como ésta porque nos expresamos mucho físicamente mediante la lucha y cosas así.

¿No has practicado tú artes marciales desde que eras bastante pequeño?

Sí, llevo haciendo taekwondo desde los 10 años o así, y eso vino bastante bien. Ayudó mucho. Fui el último en incorporarme a la película y los otros ya estaban en el campo de entrenamiento y habían empezado a entrenar, y Noah (Ringer, quien interpreta a Aang) es fabuloso, si uno ve a ese chaval haciendo artes marciales es prodigioso, va rebotando por las paredes y le sale de una forma natural, y es muy expresivo en su forma de luchar. Realmente es capaz de contar una historia de esa manera, y eso es lo que Night solía decir. Y de algún modo todos nos fijábamos en él a la hora de luchar. Y aunque yo me incorporé un poco tarde a la película, el tener esa formación en taekwondo me ayudó mucho para ponerme al nivel de los otros chicos.

¿Qué disciplinas utilizasteis para la película?

Para la película yo utilicé Shao Lin del norte mezclado con algunos de los movimientos que yo ya sabía. Llegué allí y los especialistas me dijeron: ‘Muéstranos lo que sabes…’, y yo les enseñé algunas cosas. Y les gustó el que yo fuera muy alto y tuviera unas largas piernas, así que tenían mucho interés en que yo enseñara eso. Y la gente de la Nación del Fuego lleva unas ropas como de samurais, todas de negro, y podías hacer un movimiento impresionante y quedaba muy genial.

¿Hacer esta película fue muy exigente físicamente?

Sí que lo fue, fue muy exigente. Para mí, interpretar a este personaje fue peliagudo. En cierto modo es un antagonista, y me recuerda mucho a Anakin Skywalker de La guerra de las galaxias, y yo soy bastante fan de La guerra de las galaxias (risas). Tiene una lucha constante para elegir el camino entre el bien y el mal y no sabe qué dirección debe tomar, y en su fuero interno quiere capturar a ese chico y apresarlo. Pero tiene una relación maravillosa con su tío, quien intenta enseñarle a ser joven y a vivir la vida a tope y disfrutar, y le dice que no necesita realizar esa misión para recuperar su honor. Simplemente, puede ser joven y disfrutar. Así que hay esa lucha constante en su interior.

Entonces, ¿cuál fue el mayor reto?

El mayor reto fue trabajar en esos platós tan grandes y espectaculares, a veces con pantalla verde. ‘Slumdog’ fue fantástica porque en su mayor parte la rodamos en exteriores, y podías verlo y sentirlo delante de ti. Ésta fue una experiencia diferente, porque hasta cierto punto uno tenía que utilizar la imaginación: Night me decía: ‘Vale, vas a coger fuego de ahí y lo vas a lanzar hacia allá…’, y yo tenía que imaginármelo y creérmelo para que funcionara. Así que eso era difícil. Y hacíamos secuencias de lucha separados por una distancia de 40 metros. Bueno, normalmente, si luchas contra alguien esperas que haya algún contacto físico, pero lo estupendo de esta película, lo que va a hacer que sea genial para el público, es que yo puedo agarrar a mi elemento y lanzarlo por la habitación hacia mi oponente, y él puede bloquearlo con un poco de aire y cosas así. Fue muy divertido: ¡sacó el niño que llevo dentro! (risas)

¿Y cómo eran los platós?

Los platós eran espectaculares. ¡Yo hasta tenía un barco! Me construyeron un barco, ¿no es genial? Hay unas escenas en las que estoy entrenando en la cubierta de mi barco que cuando las vean no las van a creer, son buenísimas. Bueno, en gran parte consistía en usar mi imaginación, pero Night era estupendo e intentó hacerlo lo más real posible para nosotros, así que hizo el barco y cosas así, para que tuviéramos algo tangible con lo que trabajar. No todo era pantalla verde, y por eso fuimos a Groenlandia e hicimos allí algunas de las escenas, y supongo que podía haberlo hecho fácilmente por ordenador, utilizando el ordenador para meter los icebergs, pero eso no puede superar el ir allí y ver los icebergs, ver el vapor saliendo de nuestras bocas y sentir el viento en nuestras caras. Sencillamente, no se puede reproducir eso. Ciertamente, también eso nos ayudó mucho, ¡aunque he de admitir que hacía muchísimo frío! (risas).

¿Qué tal es trabajar con Night?

Es estupendo y es fabuloso con los niños. A veces en el fondo es como un niño grande, y es muy energético en el plató, y lo bueno es que es capaz de reírse de sí mismo. Así que cuando está con los niños, como Noah y Nicola, está muy cerca de ellos, no hay separación, y es como si ellos estuvieran hablando con uno de sus mejores amigos. Y creo que eso ayuda mucho: realmente conecta con sus actores y saca cosas estupendas de todos ellos.

¿Conocías los dibujos animados antes de aceptar el papel?

Los había visto algunas veces. Los descubrí yo mismo. En realidad, vi unos cuantos episodios cuando estuve en la India rodando Slumdog millionaire. Estaba zapeando por los canales y me encontré con esos dibujos animados tan geniales en donde los chicos hacían artes marciales con unos movimientos geniales, y como me encantan las artes marciales me puse a verlo. Son unos dibujos animados realmente buenos. Recuerdo que cuando conseguí el papel compré el DVD de la primera temporada y lo vi entero, y entiendo que tenga tanto éxito porque es muy divertido y también hay algo muy adulto en que los personajes tengan grandes conflictos. En cierto modo, es como una pequeña lección de ciencias que incluye a todos los elementos (Aire, Agua, Tierra y Fuego), son unos dibujos animados realmente geniales.

Hubo alguna controversia sobre ciertos miembros del reparto. ¿Qué piensas de eso?

Bueno, para mí es ciertamente el reparto más variado con el que he trabajado. Hice un programa de televisión llamado ‘Skins’, hice Slumdog, y en Airbender trabajé con un chico de Texas, un tipo de Persia, yo soy de ascendencia hindú, y si te fijas es un reparto multicultural. Ciertamente, no tuve ningún problema con eso en absoluto.

Acierto si digo que es tu primera película tras Slumdog?

Sí que lo es. Me habían ofrecido unas cuantas cosas, pero intento no encasillarme.

¿Te habían ofrecido cosas bastante parecidas a Slumdog?

Es mi primera película desde que hice Slumdog, y tuve mucho cuidado en elegir la correcta. Intenté demostrar mi capacidad al máximo con Slumdog, tomando la película y realizando lo que espero que fuera una interpretación con profundidad. Después me enviaron muchos guiones que no me ilusionaban de la misma forma y que me parecía que no me iban a hacer crecer tanto como actor como con Slumdog. Aún me queda mucho por aprender y quería estar seguro de tomar la decisión correcta.

Así que esperé y entonces llegó Airbender. Yo había visto los dibujos animados y soy muy aficionado a las artes marciales, y con M. Night Shyamalan dirigiendo, Frank Marshall produciendo y con Andrew Lesnie como director de fotografía, supe que sería una ocasión increíble para aprender, y también era un papel muy diferente de la clase de papeles que me habían enviado con anterioridad.

Así que me grabé en un video para ello, ya que hubo una gran convocatoria internacional para el casting, y entonces un día me llamó Night y yo le dije: ‘Vaya, creía que ya tenías a alguien para este papel...’, y él me dijo: ‘Cuando vi el vídeo me llamaste mucho la atención, pero fue sólo al ver Slumdog millionaire cuando me di cuenta de que eras el adecuado para el papel’. Como te puedes imaginar, me quedé impresionado.

Tomar una idea de unos dibujos animados y trasladarla a una gran película como ésta es difícil para cualquier realizador. ¿Cómo se las arregló para ello?

Creo que lo ha hecho de una manera brillante. Esta película va de entretenimiento y evasión: uno quiere llegar ahí y evadirse dentro de ese mundo de fantasía, y no se buscan interpretaciones que te vayan a conmover hasta las lágrimas y a cambiar tu vida para siempre y cosas así, sino que uno quiere involucrarse en la historia y meterse en el viaje que están realizando. La forma en la que Night me lo explicó era que le iba a dar un enfoque realmente humano a los personajes y a darle una mayor profundidad de la quizás tengan los dibujos animados. Porque uno ve los dibujos animados y son grandes caricaturas y están ahí para hacer reír, pero en una película como ésta es fascinante lo que se puede hacer, sobre todo si se tiene un director como Night, y él hizo más descarnados a los personajes, más perfilados, y eso es lo que me atrajo muchísimo de mi personaje, que tiene muchos conflictos. Supe que podía ser un reto realmente grande. Se llama Zuko y es un príncipe de la Nación del Fuego, ¿y qué cosa más diferente de Slumdogpodía pedir?

¿Qué has estado haciendo desde Slumdog?

Muchos viajes y algunas obras benéficas. Volví a la India a hacer algunas obras benéficas, y me quedé allí un par de meses. Volví a Bombay. Allí tengo muchos amigos de la película, y me realmente me encantó cuando estuve haciendo la película, y estaba decidido a regresar de nuevo. Me pareció algo natural volver allí.

¿Con qué ONGs has estado colaborando?

En realidad es extraño, porque M. Night Shyamalan ha adoptado a un niño a través de una organización llamada Hope International, y un día llevó al plató a algunos miembros de la organización. Vinieron al plató, y estaban en la cola para la comida y empezamos a hablar. Yo tenía ganas de ofrecer algo a cambio, porque Slumdog ha hecho mucho por mí. Bueno, es que yo era el único británico del reparto de Slumdog, y tuve que hacer muchas cosas para prepararme. Danny Boyle me eligió antes que al resto, así que me pude meter en el personaje, pude ir con los que buscaban las localizaciones y vi las chabolas y todo eso, y me impresionó de verdad. Así que quería ofrecer algo a cambio. Así que la ONG se llama Hope International y tienen una sección llamada Hope India. Para mí, básicamente fue una misión en busca de datos, así que visité escuelas y hablé con los chicos y les dije lo que podemos hacer. Espero que mi nombre pueda ayudar a la organización y aumentar la concienciación al respecto y cosas así. Y al venir de una película como Slumdog, que básicamente trataba acerca de las chabolas y de las vidas de los niños que viven en las chabolas, creo que estaría muy bien seguir por ese camino y arrojar más luz sobre el tema. Estuve allí un par de meses y fue fantástico. Aparte de eso, leía guiones.

¿Pudiste moverte por India sin que te molestaran demasiado, o te reconocían en todas partes?

Era raro, porque fue más difícil de lo que yo había pensado, y había imaginado que todo iba a ir bien. Porque allí son fans de sus propios actores de Bollywood y yo no soy precisamente uno de ellos, así que creí que iría allí y sería divertido. Pero incluso metido en un pequeño rickshaw todo el mundo me reconocía. Todos me conocían de la película y me llamaban ‘héroe’ y ‘millonario’ y gritaban en hindú: ‘Es el chico de “Slumdog millionaire…”’, así que todos conocían mi cara, aunque no sé cuantos sabrían mi nombre. Me quedé sorprendido porque hasta los conductores de rickshaw, la gente de los puestos en los mercados, todos conocían mi cara.

¿Tuviste que tener cuidado?

Bueno, todo el mundo era realmente amable. Esa película fue como un referente nacional para la India y todo el mundo la aprobaba, así que la reacción fue encantadora.

¿Diste alguna clase en las escuelas?

No, eso sería difícil para mí porque no habló hindú. Simplemente me reuní con mucha gente, y espero haber contribuido a recaudar fondos.

¿Cuánto ha cambiado tu vida con Slumdog?

Bueno, Danny Boyle desempeña un papel importante en eso, porque encendió la pasión que siento por actuar. Estaba apartado de la calle y junto a un grupo de chavales, y nos divertíamos muchísimo en el plató. Había una especie de ambiente muy relajado. El hecho de que alguien como Danny Boyle él tuviese fe en mí realmente me dio la confianza que necesitaba. Me enseñó mucho, fue muy paciente conmigo y me inculcó una gran pasión por actuar.

¿Pero cómo has conseguido seguir con los pies en la tierra?

Creo que realmente es muy fácil. Todo el mundo dice que es muy difícil seguir con los pies en la tierra, pero yo creo que no lo es. Realmente, no sé cómo podría cambiar. Quizás sea también por mi familia. Trabajar durante horas en un plató cinematográfico y luego volver a casa con tu madre siempre es algo que te pone los pies en la tierra. Y sigo teniendo los mismos amigos del colegio y esas cosas. Estuvimos protegidos todo el tiempo.

¿Sigues viviendo en tu casa?

Casi nunca estoy allí pero sí, sigo viviendo en mi casa. Mi antiguo dormitorio sigue estando allí y quizás tenga mucho que ver con eso, que vuelvo a casa y es igual que siempre.

¿Es cierto que estás saliendo con Frieda Pinto?

Sí. Es estupendo estar con alguien que entiende lo que hago. No sólo es una gran novia, sino también una buena amiga y un gran apoyo en todo lo que hago.

¿Te permitiste algún lujo con el dinero que has ganado?

¡Sí, me he divertido un poco! Pero realmente no me gasté el dinero en grandes lujos. Lo único que quiero hacer es aprender a conducir y entonces puede que me gaste un dineral en un coche. Pero aún no he llegado a eso, por desgracia aún estoy en la fase de las clases. He hecho algunos tests teóricos pero no he tenido tiempo. Cada vez que intento apuntarme a clases, o bien la auto escuela está completa, o tengo que tomar un avión para ir a algún sitio a hacer algo.

Aparte del cine, ¿qué más te gusta?

Bueno, suena bastante cursi, pero me encanta ver películas. Y el caso es que así parezco muy aburrido, pero me encanta simplemente pasar el rato con mis amigos en su casa. No sé, sencillamente la clase de cosas que les gusta hacer a los chicos de mi edad. Me gusta jugar a la Wii de Nintendo. Es que, ya se sabe, cuando juegas al tenis en la Wii te sientes como Roger Federer en Wimbledon, y además puede llegar a ser muy competitivo. Pero es realmente genial. Y, ¿sabes qué?, me gustaría poder ir a la bolera de mi barrio y divertirme un poco, pero ahora llamo más la atención y así tengo que estar un poco más recluido y ser un poco más cauteloso cuando estoy en público. Ya no puedo montar en metro.

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