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Oscar 2020

La quiniela de Decine21

¿Quién va a ganar el Oscar 2020 al mejor actor principal?

Hasta quienes no han pisado una sala de cine desde que vieron “Ben-Hur” conocen sobradamente quién va a ganar este año el Oscar al mejor actor.

Pero siempre puede ocurrir lo mismo que en 1992, cuando Robert De Niro se había hecho a la idea de que recoger la estatuilla por El cabo del miedo suponía un mero trámite, pues ya había hecho en la estantería un hueco para colocarlo. Pero a última hora galardonaron a Anthony Hopkins, por El silencio de corderos. Ese mismo año las cuatro personas en el mundo que habían cometido la locura de apostar por el triunfo de Marisa Tomei con Mi primo Vinny debieron hacerse de oro.

1) Dolor y gloria

Antonio Banderas

Primera nominación para el malagueño, lo que supone un reconocimiento de que forma parte de la industria, y se le tiene en consideración.

A favor: Como trasunto de Pedro Almodóvar ha logrado uno de sus trabajos más sentidos. Ganó el Premio de Interpretación en Cannes, se llevó el Premio del Cine Europeo, y aunque se suponía que todas las asociaciones de críticos iban a honrar a Joaquin Phoenix, dio un golpe sobre la mesa y arrampló con las de Nueva York y Los Ángeles, que son las más prestigiosas.

En contra: Hasta el momento, sólo ha habido un triunfador en esta categoría por un film no hablado en inglés, Roberto Benigni por La vida es bella.

2) Érase una vez en... Hollywood

Leonardo DiCaprio

Tardó en ganar el Oscar, después de cinco nominaciones, pero al final lo consiguió en 2016 por El renacido. Ahora ha logrado un impecable trabajo como el actor en horas bajas Rick Dalton, en el film dirigido por Quentin Tarantino.

A favor: La crítica ha alabado su trabajo. Ha sido nominado en todos los premios importantes.

En contra: Todo indica que la Academia piensa que ya han enmendado el error de haberle hecho esperar tanto para premiarle, así que ahora ya ni se les pasa por la cabeza recompensarle otra vez. Juega también en su contra que su compañero de reparto, Brad Pitt, sea el favorito como secundario, sobrevuela la idea de que con aquel reconocimiento se evita ningunear a Érase una vez en... Hollywood, uno de los mejores títulos del año.

3) Historia de un matrimonio

Adam Driver

Ya fue nominado al Oscar como actor de reparto el año pasado, por Infiltrado en el KkKlan. No cabe duda de que estamos ante uno de los ases del celuloide actual, por lo que tarde o temprano le reconocerán sus méritos.

A favor: Uno de sus mejores papeles, pues logra transmitir la angustia de quien se enfrenta repentinamente a la desestructuración familiar, sin asumir sus propios errores. Se luce en varias escenas, sobre todo en la conversación final con el personaje de Scarlett Johansson.

En contra: Perdió en los Globos de Oro, y en los premios del Sindicato de Actores, lo que según las estadísticas presagia su derrota.

4) Joker

Joaquin Phoenix

Cuarta nominación para un actor que hasta ahora corría el riesgo de convertirse en el Paul Newman de su generación, al que le dieron el honorífico en 1986 porque hasta entonces se lo habían negado sistemáticamente.

A favor: El favorito. Ya se ha llevado el Globo de Oro, el BAFTA y otros galardones importantes que presagian que nadie le va a amargar el día. A la Academia tradicionalmente le encanta premiar a actores que encarnan a desequilibrados. Pero sobre todo, lo merece porque realiza una labor sobresaliente, y aunque se trata de uno de los grandes de la pantalla hasta ahora no tiene la estatuilla. Ha perdido con trabajos memorables, en concreto Gladiator, de 2000, En la cuerda floja, de 2005, y The Master, de 2012.

En contra: No tiene nada en su contra, salvo por aquello de que “quien ríe el último ríe mejor”, y al Joker se le puede cortar la risa por alguna sorpresa inesperada. Puede ser que algunos votantes le tengan manía, pues hasta ahora le habían negado la victoria, así que a la hora de la verdad, igual se decantan por otro competidor.

5) Los dos papas

Jonathan Pryce

Primera nominación para un veterano y brillante actor, que ofrece una transformación muy conseguida como el Papa Francisco, pese a tratarse de unos de los personajes más reconocidos en el mundo entero.

A favor: A sus 72 años, podría ser su última oportunidad de hacerse con el Oscar.

En contra: No parece probable que dé la sorpresa. La última vez que se hizo con el galardón un actor por una película que no estaba presente en la categoría máxima, fue en 2009, cuando Jeff Bridges lo consiguió por Corazón rebelde.