Desde que he llegado hoy a la redacción de decine21.com no he parado de redactar noticias sobre personajes decadentes. Sólo hemos
Desde que he llegado hoy a la redacción de decine21.com no he parado de redactar noticias sobre personajes decadentes. Sólo hemos hablado hoy de figuras que antaño tenían cierta consideración, pero que actualmente andan hundidas en el fango. La actualidad cinematográfica parecía una señal de algo, reflejo de los tiempos que corren, pues estos días flota en el ambiente la corazonada de que asistimos al final de una civilización.
Entiendo que si colaboras profesionalmente con alguien en un proyecto que sale bastante bien, te entren ganas de repetir. Pero jamás entenderé por qué la actriz Sharon Stone, según acaba de anunciar, volverá a ponerse a las órdenes de Pitof, realizador francés con el que rodó Catwoman, una de las peores películas de superhéroes jamás rodada.
El tal Pitof, cuyo nombre me ha sonado siempre, para qué nos vamos a engañar, a 'Pitof-rreo', intentará recuperarse de aquel fiasco, que le ha dejado 9 años fuera de las pantallas de cine merecidamente, después de la relevancia que obtuvo tras debutar con Vidocq. Ahora ha contratado a la estrella de capa supercaída de Instinto básico para ponerse al frente del reparto de Twisted, su nuevo film. Pero lo mejor es que la rodea de fichajes a la altura de las circunstancias, todos ellos en caída libre, por ejemplo está Billy Zane, prometido malvado de Kate Winslet en Titanic, últimamente relegado el pobre hombre a subproductos como El rey Escorpión 3 - Batalla por la redención (vídeo), cuyo título ya lo dice todo.
También anda en el ajo nada menos que Edward Furlong, convertido en una gran celebridad cuando era adolescente con Terminator 2, y que protagonizó con Edward Norton la excelente American History X. Desde entonces, su vida ha sido un infierno de drogas, alcohol, problemas de peso, aspecto descuidado, prisión por agresión, y lo peor de todo, intentó volver al cine con The Green Hornet, que puede no ser peor que Catwoman, pero andan más o menos a la par.
Qué injusto el mundo del cine, pues puede transmutar a cualquiera de estrella de moda a juguete roto de la noche a la mañana. Recientemente, Vulture ha publicado la lista de las 10 estrellas más estrelladas de Hollywood. En cabeza, como no podía ser de otra manera, nada menos que Jaden Smith, deseadísimo hasta hace nada por los productores tras el éxito de The Karate Kid, que se ha ido a la porra tras el desastre de After Earth, protagonizada por su padre, y dirigida por M. Night Shyamalan, el rey del declive. Tras unas poco apropiadas entradas en Twitter, recientemente le pidieron a un directivo de un gran estudio que valorara su interés por Jaden de 1 a 10 y respondió que cero patatero.
La lista de actores considerados totalmente inútiles incluye a Sam Worthington, aunque éste podría recuperarse con las siguientes entregas de Avatar, actualmente en marcha. También están Keanu Reeves (que se lo ha currado, para qué lo vamos a negar), Sacha Baron Cohen, Katherine Heigl, Gwyneth Paltrow y Jim Carrey. No entiendo cómo no se les ha ocurrido meter a Nicolas Cage, se ve que ya le olvidan incluso en este tipo de listas. Lo que está claro es que todos ellos están tan muertos como la gente que veía en El sexto sentido Haley Joel Osment, otro que tal baila tras su espeluznante transformación en un adulto feo y gordo.
Negros nubarrones se avecinan, pues esta mañana también he escrito sobre Freida Pinto y Manuel Gómez Pereira. Todo este asunto me recuerda a un legendario programa televisivo de los 90, titulado "¿Qué pasó con?", que presentaba Consuelo Berlanga (¿qué habrá pasado con ella?). El programa era terrible, pues si te sacaban era porque estabas completamente hundido (mejor quedarse con el recuerdo de Parchís y Enrique y Ana que verles en la actualidad).
En fin, cantemos todos juntos para no olvidarnos de que no somos nada: sopa de amor, lalala, sopa de amoooor, sopa de amor camareeeerooooo.
