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Biografía

Gwyneth Paltrow

Gwyneth Paltrow

47 años

Gwyneth Paltrow

Nació el 27 de Septiembre de 1972 en Los Angeles, California, EE.UU.

Premios: 1 Oscar

Estrella del hoy

01 Marzo 2005

Es una mujer de altos vuelos, que ha vuelto a las alturas del estrellato con Sky Captain y el mundo del mañana. Y es que el Oscar que obtuvo por Shakespeare enamorado no le sentó del todo bien a la carrera de Gwyneth Paltrow. Aunque rodó a continuación El talento de Mr. Ripley, a partir de ese momento la actriz acumuló fracaso tras fracaso.

Primero se estrelló con A dúo, que rodó precisamente “a dúo” con su padre, el director de cine Bruce Paltrow, con quien paradójicamente no había trabajado hasta entonces. El cineasta falleció poco después, dejando desconsolada a su hija, que pasaba unos días de vacaciones con él, en Italia. Algo que contar, The Anniversary Party, Posesión, Volando alto y Sylvia no dieron los resultados esperados, Los Tenenbaums pasó desapercibida a pesar de su calidad, y sólo salvó los muebles con Amor ciego, la típica comedia chabacana de los hermanos Farrelly.

No se puede quejar de su vida personal, pues va viento en popa a toda vela. Se recuperó dentro de lo que cabe del fallecimiento de su padre cuando dio a luz a Apple, su primera hija, en mayo pasado. Declara sentirse feliz con su marido, C. Martin, líder del grupo musical Coldplay. La actriz parece haber encontrado al fin la estabilidad que le faltaba, tras los fallidos romances con Brad Pitt y Ben Affleck. Y es que para ella el éxito y los premios no significan nada. “Desear la fama no es el camino, sólo lleva a un mundo vacío. La gente que desea la fama busca respuestas en una dirección equivocada”, explica con sorprendente lucidez.

Se rumorea que el matrimonio Paltrow-Martin podría tener previsto construirse una casa en Buenaventura, la localidad toledana donde les han regalado una parcela. Resulta que el terreno está al lado de Talavera de la Reina, donde la actriz residió cuando tenía quince años. No sólo aprendió a hablar español a la perfección en un intercambio, sino que también guarda un buen recuerdo de nuestro país. “Adoraba sobre todo a la gente, que fue muy hospitalaria. Eran personas muy abiertas. Salíamos a bailar todas las noches, y a menudo nos daba la madrugada. También recuerdo la comida y la bebida. Fue una época muy especial de mi vida”, comenta la actriz, que sin duda habrá pensado más de una vez en la calidad de vida que iba a tener su pequeña en nuestros lares.

No cabe duda de que en España la actriz podría alcanzar su sueño, el que confiesa constantemente en las entrevistas, recuperar la intimidad perdida. De momento no vive en Hollywood, donde se siente “un bicho raro”, sino en Londres, donde por lo visto la gente no le molesta si sale a la compra o a tomar un café.

En cuanto a la forma de conciliar la maternidad con su carrera, Gwyneth Palthrow lo tiene claro. “He vivido mucho, he viajado mucho, he trabajado un montón. Y ahora que tengo marido y una hija, mi perspectiva del mundo es diferente. Creo que lo más importante en la vida es la familia”, comenta la actriz, que seguirá en el mundo del cine, aunque ha planeado disminuir el ritmo. “Rodaré menos que antes. Quizás una película al año”, ha explicado. De momento dice que se siente satisfecha de Sky Captain y el mundo del mañana, y sobre todo sorprendida, tras verla montada, pues se pasó todo el rodaje delante de una pantalla azul, sin tener ni idea de cómo iba a quedar. De su primera producción de aventuras destaca “la relación entre Polly Perkins, mi personaje, y el capitán Sky, es decir Jude Law. Me encantan las historias de hombres y mujeres que se pasan todo el tiempo discutiendo, pero que en realidad se quieren mucho”, explica la intérprete.

Además, la estrella ha terminado el rodaje de La verdad oculta, donde ha vuelto a ponerse a las órdenes de John Madden, a quien según ha repetido en más de una ocasión le debe el Oscar que le dieron por Shakespeare enamorado, dirigida por el cineasta británico. En este drama, recién finalizado, Gwyneth interpreta a Catherine, una joven que intenta reconfortar a su padre, un eminente profesor de matemáticas a punto de morir, al que da vida Anthony Hopkins.

Oscar
1999

Ganador de 1 premio

Filmografía
Vengadores: Endgame

2019 | Avengers: Endgame

Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.

7/10
The Politician

2019 | The Politician | Serie TV

Payton Hobart tiene una meta en la vida: ser presidente de Estados Unidos. Pero de momento este joven adoptado por una adinerada familia, tiene que conformarse con intentar que le admitan en Harvard, y en ganar las elecciones de presidente de los alumnos de Saint Sebastian, la escuela secundaria donde estudia. Este primer objetivo parecía sencillo hasta que su mejor amigo –compañero de instituto, profesor suyo de mandarín y amante homosexual, relaciones que incorpora por este orden– se postula también al puesto. Será una lucha sin cuartel, y Payton, con su equipo de campaña, intenta conseguir a un candidato a vicepresidente que despierte simpatía por su autenticidad. Su elección resulta ser Infinity, que padece cáncer desde niña, y a la que cuida su abuela. La pega es que tal enfermedad podría ser fingida, lo que echaría a perder sus posibilidades para el triunfo final. Una serie Ryan Murphy cien por cien, que traslada el mundo de la política a un colegio, telón de fondo también de Glee, una creación con la que comparte la idea de usar canciones, aunque aquí con menos presencia. La narración, en la que también han intervenido Ian Brennan y Brad Falchuk, se caracteriza por la mirada cínica a sus personajes, que sólo buscan satisfacer su propio interés, sus ambiciones personales, al precio que sea. De modo que vemos la utilización de las personas y sus discapacidades físicas de modo torticero, o una sinceridad en la exposición de los sentimientos poco recta, pues nunca se hace para conectar de verdad, o con intenciones generosas guiadas por el amor. En tal sentido, el panorama que se nos presenta es desalentador. Un buen plantel de actores –Ben Platt, Gwyneth Paltrow, Jessica Lange, Zoey Deutch, Lucy Boynton, Bob Balaban...– ayuda a apuntalar el dibujo de un mundo de trepas cuyo corazón es difícil de conocer, es como una veleta que fácilmente cambia según la dirección del viento, donde lo único fijo es "ir a tu bola". Llama la atención la frivolidad en las relaciones amorosas, no existe la lealtad o la entrega, sino que dentro de la diversidad sexual de la que Murphy se muestra firme partidario, todo es de quita y pon, y hasta los supuestos sacrificios no lo son tanto. La mirada al amor es definitivamente disolvente, de modo que el humor que se nos ofrece resulta amargo e  insatisfactorio.

6/10
Vengadores: Infinity War

2018 | Avengers: Infinity War

Meritoria película en lo que supone de enorme desafío de desarrollo y producción, al reunir a la mayor constelación de superhéroes Marvel jamás vista, lo que incluye idear una trama que justifique y dé algo de lustre a la presencia de cada uno de ellos, cuadrar las agendas de los actores que los interpretan y manejar una parafernalia de efectos especiales que hace realidad el dicho circense “más difícil todavía”. Los hermanos Russo, Anthony y Joe, avezados en el mundo de los superhéroes con sus películas de Capitán América -Capitán América: El soldado de invierno es de lo mejor que se ha hecho en este terreno en los últimos años, si exceptuamos la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan-, parten de un guión hipersimple, concebido por dos colaboradores habituales, Christopher Markus y Stephen McFeely. Cuando se produjo el Big Bang que dio origen al universo, seis gemas se desperdigaron por los cuatro puntos cardinales, dando lugar a la diversidad galáctica que se observa en el film, con nuestra vieja amiga la Tierra, planetas ocupados por personajes olímpicos al estilo Thor y guardianes de la galaxia más de andar por casa. Ante el riesgo de la extinción total, el poderoso Thanos intenta reunir las seis piedras para aplicar una evolución selectiva, y salvar, principio del mal menor, la mitad del universo. Pero los vengadores, divididos antaño, volverá a unir fuerzas con otros poderosos aliados para tratar de impedirlo. Espero hasta ahora no haber hecho “spoilers”, desde la distribuidora nos ruegan encarecidamente silencio, plis. ¿Será “spoiler” decir que la Viuda Negra luce pelo rubio? Uy, perdón, ya me callo. En fin sea como fuere, el esquema argumental de defender o reunir piedras, según el bando donde uno se encuentre, permite dar entrada a todos los personajes e ir avanzando a golpe de espectaculares enfrentamientos a mamporro limpio, la acción no puede faltar, aunque ello punteado con algún pasaje más dramático y con muchos chistes y juegos de palabras. Y así el lienzo poco a poco se amplía, pasamos de la lucha persona a persona, o grupo a grupo, a la que mantienen auténticos ejércitos. Todo esto podía estar bien, pero el film guarda sorpresas en su chistera, y verdaderamente el clímax y desenlace que no deja a la espera de la próxima entrega, resulta muy notable y poderoso. Como cabe imaginar, no es una película para destacar las interpretaciones. Los actores se pliegan a sus personajes, la mayoría es de suponer que no habrán tenido que trabajar muchos días, y sus trajes y los efectos habrán facilitado su ausencia en escenas donde en otros tiempos deberían haber estado presentes. La película, naturalmente, es lo que es, pura diversión, pero se arriesga a ir un poco más allá sin duda, en la concepción de su final.

6/10
Spider-Man: Homecoming

2017 | Spider-Man: Homecoming

Tras el enfrentamiento de los Vengadores en Nueva York contra la invasión chitauri, Adrian Toomes trabaja recogiendo escombros provocados por la refriega al frente de sus empleados. Como le despiden de mala manera cuando agentes del gobierno se hacen cargo de la tarea, decide no entregar la basura alienígena que ya ha retirado. Con estos desechos creará con el tiempo un traje que le convierte en el temible Buitre, y también diversas armas tecnológicas que vende a delincuentes. Por su parte, Peter Parker siente auténtica devoción por su mentor, Tony Stark, alter ego de Iron Man, que le reclutó para ayudarle en la guerra civil contra el Capitán América y sus partidarios, y le regaló un sofisticado traje con el que mejora su eficacia en la lucha contra los delincuentes. Mientras, trata de llevar una vida normal en casa con la tía May, que piensa que el millonario le ha concedido una importante beca. En el instituto está a punto de celebrarse un importante baile, aunque Michelle, la chica que le gustaría como acompañante, no le hace demasiado caso. Parecía que la franquicia arácnida estaba ya sobreexplotada, y que reiniciarla por tercera vez en menos de dos décadas no era buena idea. Pero ha sido un acierto buscar savia nueva, encomendándole la realización al joven lleno de ideas Jon Watts –hasta ahora responsable de dos largos ‘indies’ poco conocidos, Clown y Coche policial–, que también forma parte del equipo de seis guionistas, se diría apasionados del universo Marvel, tanto en cine como en los comics. Quizás debe advertirse que el argumento está muy integrado en el resto de películas de personajes de la editorial, hasta el punto de que quien no esté al tanto podría perderse un poco. Y que ofrece numerosísimas referencias a las viñetas, a los filmes de Sam Raimi y Marc Webb, y hasta la banda sonora brillantísima de Michael Giacchino se convierte de repente en la sintonía de la serie televisiva del Trepamuros. Se reinventa al personaje con gran originalidad, pues se le ha convertido en un adolescente, iniciándose en la vida, que a pesar de su potencial carece de la suficiente experiencia para tomar las decisiones adecuadas. Establece una relación paternofilial con el millonario Stark, al tiempo que depende emocionalmente de su adorada tía May, aquí más rejuvenecida que nunca. Se incorporan también rasgos fundamentales de Spider-Man en los comics, sobre todo su sentido del humor a la hora de enfrentarse a los malos, y sus meteduras de pata. Todo funciona a la perfección gracias al trabajo del joven Tom Holland, al que le va mejor este papel que a Andrew Garfield, dándole un carácter muy juvenil, con locuras propias de su edad. Le apoyan bien la carismática Marisa Tomei (aunque se echa de menos que tenga más presencia), y Robert Downey Jr., que no necesita de muchas variaciones en su papel de ególatra con gracia. Se acierta también con el poco experimentado Jacob Batalion, como aliado friki del protagonista, la cantante Zendaya como contrapunto amoroso, o al darle cancha al guardaespaldas de Stark, Happy Hogan, de nuevo interpretado por Jon Favreau. El reparto depara alguna sorpresa, y por supuesto no falta un divertido cameo de Stan Lee, creador del Hombre Araña. Pero en cuanto a actores se refiere, se apropia de la función Michael Keaton. Tras triunfar como superhéroe, Batman, y una candidatura al Oscar por dar vida a un actor encasillado en este rol, en Birdman, aquí interpreta a un villano con entidad, pieza clave en las mejores películas del género, luciéndose sobre todo en un momento que transcurre en un coche. Con personajes tan bien definidos, grandes dosis de simpatía y un ritmo trepidante, funcionan a la perfección las secuencias de acción, que logran no ser tópicas a pesar de la saturación de supertipos en pijama. Se llevan la palma una en el obelisco del Mall de Washington, otra en torno a un barco que se parte en dos, y un enfrentamiento aéreo. Quien piense que la película no podría dejarle mejor sabor de boca, que espere a ver todos los títulos de crédito, con dos escenas extras, la segunda hilarante.

7/10
Mortdecai

2014 | Mortdecai

Agobiado por sus problemas económicos, el pícaro pero supuestamente elegante marchante de arte Charlie Mortdecai fracasa cuando intenta vender un jarrón a un mafioso oriental al que ya estafó una vez. De regreso a su mansión, se desencadena una crisis conyugal, pues a su esposa no le agrada que se haya dejado un bigote similar al de sus ancestros. Acude a visitarle un viejo conocido, el inspector Alistair Martland, que le presiona para que investigue el paradero de una pintura de Goya robada. Para ello, Mortdecai se trasladará a diversas ciudades con su abnegado guardaespaldas Jock. David Koepp se labró un enorme prestigio como guionista, tras escribir títulos como Atrapado por su pasado, Misión imposible y Spider-Man, y generó buenas expectativas como realizador con su debut, El efecto dominó. Tras unos años estancado en proyectos de baja calidad, ha aceptado ponerse al frente de un nuevo vehículo para el lucimiento de Johnny Depp, a quien ya dirigió en la fallida La ventana secreta. La carrera del actor también languidece, pues empieza a ahuyentar a sus incondicionales por exceso de histrionismo. A la estrella se le ha subido Jack Sparrow a la cabeza. Finalizadas sus colaboraciones con Tim Burton, que había llegado al punto de reírle demasiado las gracias, él mismo ejerce como productor e impulsor de este proyecto basado en una saga de novelas del británico Kyril Bonfiglioli. Su protagonista debió parecerle lo suficientemente estrambótico para añadirlo a su lista de personajes 'freaks', pues se trata de un antihéroe fanfarrón, en teoría de clase alta pero arruinado, supuesto buen espadachín pero incapaz de salir airoso de una pelea si no fuera por su duro criado, al que además entorpece. Pero sin una dirección apropiada que le contenga, el actor acaba resultando agotador, repetitivo y fuera de sitio, con sus gestos exagerados y caminando otra vez como un dibujo animado. Su labor oscurece demasiado la de los eficaces secundarios Gwyneth Paltrow, como su dominante esposa, Ewan McGregor en la piel del romántico agente del gobierno, Paul Bettany en el rol del fiel criado y matón que trae a la memoria a Kato, de El inspector Clouseau, y hasta Jeff Goldblum (un tratante de arte). Por lo demás, si se elimina algún chiste demasiado facilón, Mortdecai funciona, al menos de cara a un público sin demasiadas pretensiones. Cuenta con un ritmo ágil, y la trama rinde tributo a los clásicos del cine de atracadores y ladrones.

4/10
Iron Man 3

2013 | Iron Man 3

En esta ocasión, Tony Stark recibe la visita de Maya Hansen, una mujer de su pasado, brillante científica que quiere advertirle del llamado Virus Extremis, que en las manos equivocadas pondrá en apuros al frívolo millonario. Éste ha desarrollado diversas armaduras con las que protegerse, y cuenta con la ayuda de su mejor amigo, el coronel Rhodey, capaz de manejarlas con la misma pericia que él, y de Pepper Potts, su novia. Mientras tanto, un siniestro villano conocido como El Mandarín perpetra terribles atentados. Aunque Jon Favreau, director de las dos primeras entregas de Iron Man, estaba dispuesto a encargase en un primer momento de la tercera, decidió renunciar a la silla teóricamente por disconformidad con la decisión de unir la franquicia con Marvel Los Vengadores. También se dice que pedía demasiado dinero, por lo que decidieron sustituirle. En cualquier caso, Favreau se ha quedado como productor ejecutivo, y como actor secundario retomando el papel del guardaespaldas Happy Hogan. Le pasa el testigo nada menos que a Shane Black, toda una leyenda entre los guionistas del cine de acción, por sus influyentes libretos al servicio del productor Joel Silver, sobre todo la saga de Arma letal. Supone su segundo trabajo como realizador tras Kiss Kiss, Bang Bang, también protagonizada por Robert Downey Jr., que muy posiblemente habrá tenido algo que ver en su fichaje. Fiel a su estilo, Black se limita a enlazar secuencias de acción, con numerosos toques de humor tendente al surrealismo. Ha seguido el sendero trazado por Favreau, lo que significa efectos especiales cuidadísimos a mansalva. Esto propicia –como era de esperar– diversas secuencias de enorme espectacularidad, como un rescate aéreo colectivo, el ataque de las armaduras, el atentado contra la mansión del protagonista, los villanos aparentemente humanos normales que parecen quemarse por dentro, etc. En Iron Man 3 los actores están todos en su papel, pues Robert Downey Jr., Gwyneth Paltrow y Don Cheadle parecen conocerse a sus personajes al dedillo, mientras que aportan aires nuevos los recién llegados Rebecca Hall (la científica), Guy Pearce en un registro de antagonista sin escrúpulos y sobre todo un Ben Kingsley que aporta cierta gracia a su personaje. ¿Se echa de menos algo de fondo en la película? Más allá de la típica advertencia pro buen uso de la tecnología, poco hay detrás de las imágenes de Iron Man 3, por lo que gran parte del público que no busque efectos a mansalva se puede sentir un tanto desplazado. Lo mejor, todas las referencias a la muy superior Marvel Los Vengadores, como el niño seguidor del grupo, y una secuencia de propina también relacionada con aquel film que se hace esperar tras unos títulos de crédito interminables.

5/10
Amor sin control

2013 | Thanks for Sharing

Adam (Mark Ruffalo) es un adicto al sexo. Su vida puede cambiar cuando conoce a la bella Phoebe (Gwyneth Paltrow). Lleva cinco años “limpio” gracias a su esfuerzo y al apoyo del grupo de terapia al que acude. Su mentor es Mike (Tim Robbins), padre de familia con problemas en el pasado. A su vez, Adam ejerce de tutor de Neil (Josh Gad), un joven médico con serios problemas para controlar su impulso sexual. Los tres personajes tendrán que lidiar con sus adicciones y los problemas derivados. Debut en la dirección de Stuart Blumberg, guionista de filmes como Más que amigos y Los chicos están bien. Blumberg pone el dedo en el centro de una de las llagas de la sociedad actual, cuya hipersexualización deriva no pocas veces en patologías adictivas que se convierten en un verdadero calvario para sus víctimas. La historia –que aúna tres hilos narrativos diferentes y conectados– está abordada en clave de comedia, pero es muy clara a este respecto y avisa del peligro de dejarse llevar por los bajos instintos que continuamente despiertan todo tipo de agentes externos: la moda, la publicidad, la televisión, Internet, etc. La adicción al sexo –dice el film– destruye a la personas y las convierte en guiñapos cuya autoestima cae por los suelos, seres incapaces de amar, siempre al filo de la navaja, y cuyas acciones pueden causar graves trastornos familiares. Aunque no obvie algunas escenas sexualmente explícitas, Blumberg se muestra realista pero comedido y afortunadamente este panorama lo plantea desde un punto de vista netamente optimista: quizá las cosas pueden cambiar con esfuerzo personal, ayuda externa y ese tipo de virtudes que son las bases de una vida verdadera: la humildad y la sinceridad. El reparto de Amor sin control –¿no hubiera sido mejor traducir directamente el título original por “Gracias por compartir”?– es estupendo y está sobresaliente, y seguramente tiene mucho que ver con el resultado, que si no es notable, sí funciona. Destacar a alguno de los intérpretes sería una injusticia con los demás.

5/10
Marvel Los Vengadores

2012 | The Avengers

Loki, el acomplejado hermano de Thor, aprovecha la apertura de un portal de acceso a la Tierra, en el contexto de un experimento militar, para apoderarse del Teseract, un artilugio cúbico que le puede dar la clave para adueñarse del planeta con un poderoso ejército alienígena. Enormemente preocupado, Nick Furia pone en marcha con discreción desde S.H.I.E.L.D., una misteriosa organización, el proyecto de “Los Vengadores”, una reunión de superhéroes que, unidos, pueden constituirse en los guardianes de la Tierra. Ellos son Iron Man (el famoso magnate Tony Stark), Hulk (el doctor Bruce Banner), el capitán América (Steve Rogers), Thor, la Viuda Negra (la agente Natasha Romanoff) y Ojo de Halcón (Clint Barton), y deben dejar a un lado sus egos, correr el riesgo de ser manipulados por los que mandan, y soportar con paciencia las provocaciones del petulante Loki, para cumplir sus objetivos. Furia cuenta con la competente colaboración de sus ayudantes Hill y Coulson. Marvel Los Vengadores es la película con mayor densidad de superhéroes Marvel por fotograma de la historia del cine. Tras irlos presentando uno a uno en anteriores filmes, los personajes creados por Stan Lee y Jack Kirby tienen al fin una historia que los reúne a todos, igual que ocurrió en el cómic desde 1963. Se pone tras la cámara Joss Whedon, bien conocido por ser el creador de la popular serie televisiva Buffy, la cazavampiros, además de haber participado en guiones de filmes tan importantes como Toy Story. Y hay que reconocerle el mérito de un libreto sólido y coherente, donde el argumento “salvar la Tierra” es mera excusa para construir razonablemente a los personajes y sus relaciones, con un divertido sentido del humor que descubre el matiz que define la personalidad de cada uno y da pie a determinados roces. Sirva de botón de muestra de sus gags el relativo a las malas relaciones fraternales de Loki y Thor, definidas con guasa como Shakespeare en malo, una divertida alusión a la dirección de Thor por parte del shakespeareano Kenneth Branagh. Incluir tanto personaje, y que ningún actor pueda quejarse de que no se le han dado un puñado de escenas interesantes, es un logro indudable de Whedon. Incluso los no-superhéroes tienen presencia, incluida Potts, la eficaz secretaria de Stark, o el científico Selvig. El estelar reparto parece encontrarse, definitivamente, muy a gusto, no parece que se hayan pegado para robar plano. El capítulo de los efectos especiales brilla por su espectacularidad en Marvel Los Vengadores. A estas alturas parece que queda poco por inventar, pero ver a Hulk arremetiendo contra un caza, o darse de bofetadas con Thor, el camuflaje de la fortaleza espacial y Iron Man tratando de solucionar ciertos desperfectos, más la espectacular invasión y destrozos de Nueva York por una especie de escorpiones gigantes, constituyen momentos que son un regalo para los sentidos, especialmente en una gran pantalla de cine. Sobre el uso del 3D, puede ayudar a hacer más vistosos algunos pasajes, pero la verdad, no aporta gran cosa, una vez más, aparte de justificar el sobreprecio de una entrada para sufragar los gastos del costoso juguete en que consiste el film.

6/10
Contagio

2011 | Contagion

Beth vuelve de un viaje de negocios en Hong Kong. Llega con tos y una buena jaqueca, que atribuye al jet lag. Pero enferma gravemente y muere, en apariencia de una meningitis. Ante el estupor de su marido Mitch, su hijo también fallece. No son casos únicos. Una epidemia de dimensión mundial empieza a hacer estragos por todas partes, lo que obliga a los científicos a competir en un carrera contra el reloj para dar con una vacuna que detenga un virus tan letal como lo fue en el pasado la gripe española. Y hay reacciones de todo tipo, desde el bloguero que denuncia un complot del gobierno y la industria farmacéutica, al abandono que padecen determinados países menos favorecidos, o a la tentación de alertar del peligro a los más allegados en vez de pensar en el bien común. Segunda colaboración del guionista Scott Z. Burns con Steven Soderbergh tras ¡El soplón!. La película, por su abundancia de personajes secundarios -¡qué gran reparto!-, de los que se muestran sus reacciones ante una situación extrema, se encuadra dentro del subgénero catastrofista, pero hay que reconocer que Soderbergh sabe inyectarle cualidades especiales. Juega mucho el director con un ritmo endiablado, donde partitura musical y sonidos múltiples extraños contribuyen a una atmósfera desasosegante e incómoda muy adecuada. Sin duda que el desarrollo de una carrera fílmica que se mueve entre lo más o menos experimental y lo comercial, le ha ayudado a lograr aquí el perfecto “mix” que configura un film diferente que atrapa. Acierta Soderbergh en no bombardearnos con una sobredosis de momentos límite. Sabe reflejar bien las reacciones globales, mostrar el despliegue mediático y preventivo, o los efectos del virus, pero con medida. Y se fija en la humanidad de los personajes, quizá incidiendo sobre todo en la debilidad, en cómo se sobrepone el instinto de supervivencia a otras actitudes más heroicas. Por supuesto, los científicos, cada uno a su modo, hace un gran trabajo, incluso con el riesgo de la propia vida, y hasta existe el siempre difícil camino de la rectificación, pero se echan en falta más reacciones generosas -apenas vislumbramos a una monjita asistiendo a un enfermo-, frente a la elemental de velar por los tuyos, o la decididamente egoísta de buscar sacar tajada de una situación de pánico.

7/10
Country Strong

2010 | Country Strong

Kelly Canter, toda una celebridad de la música country, abandona la clínica donde ha tratado de superar su alcoholismo, que dio pie al incidente de Dallas, por el que perdió al bebé que esperaba de su marido y promotor James. No está claro que esté lista para volver al tajo, pero James le ha preparado una gira de conciertos con el propósito de recuperar el tiempo perdido. Se sumarán al grupo dos jóvenes teloneros: Beau Hutton, que se ha convertido en amante de Kelly, y Chiles Stanton, una jovencita que podría ser la sucesora de la famosa cantante. El segundo film de Shana Feste, guionista y directora, presenta las mismas virtudes y sobre todo defectos del título con el que debutó, El mejor (The Greatest). La cineasta se esfuerza en ofrecer un estudio de personajes, con sus altibajos emocionales, esta vez en el destructivo mundo de la fama que propicia la musica country. El problema de esta cinta no es que todo –la celebridad en horas bajas, el matrimonio descuajeringado, los jóvenes que vienen con ganas...– suene a archisabido, al fin y al cabo hay historias universales, que se cuentan una y otra vez con nuevos matices. Lo peor es no dar con el necesario equilibrio, y el claro miedo a arriesgar. Feste no desea que la tachen de blanda, con lo que introduce alguna que otra desgracia, pero está tan enamorada de sus personajes que no es capaz de pintar algo parecido a un descenso a los infiernos, o las decisiones equivocadas con todas sus consecuencias. De modo que las buscadas aristas resultan terriblemente chocantes, falta al conjunto consistencia. Al final quedan unas esmeradas interpretaciones, con Gwyneth Paltrow demostrando sus habilidades cantarinas, y el buen hacer de los jovencillos Garrett Hedlund y Leighton Meester. El tema musica “Coming Home” fue nominado al Oscar.

4/10
Iron Man 2

2010 | Iron Man 2

Puesto que Iron Man superó las previsiones más optimistas de recaudación (se embolsó más de 572 millones en todo el mundo), la secuela era inevitable. Repite como director Jon Favreu, que como en la primera parte también interpreta a un personaje secundario, el guardaespaldas de Tony Stark, que aquí tiene más peso. Como se vio al final de la primera entrega, el industrial Tony Stark ha declarado públicamente en rueda de prensa que él es Iron Man, cuando se pone una sofisticada armadura de combate de alta tecnología. Poco después de inaugurar Expo Stark, donde muestra las innovaciones tecnológicas realizadas en su empresa, y sus aplicaciones humanitarias, los políticos pretenden que el empresario revele los secretos de su revolucionaria armadura al ejército, para salvaguardar la seguridad nacional. Además, el ruso Ivan Vanko, que culpa al padre de Stark de la desgracia de su familia, se ha propuesto vengarse enfrentándose a él con ayuda de sus propios inventos. El film ofrece lo que se supone que los espectadores esperan de una secuela como ésta: más efectos, más villanos y más explosiones que la primera parte. Además, cuenta con actores carismáticos que permiten pasar por alto que sus personajes sean esquemáticos, sobre todo en el caso de Robert Downey Jr., que ha pasado de ser un intérprete de películas un tanto minoritarias a una estrella que sabe captar la atención del espectador. Se luce especialmente Mickey Rourke, cuyo personaje es el típico villano caricaturesco muy desdibujado, pero que el protagonista de El luchador se empeña en interpretar como si estuviera sacado de una tragedia de Shakespeare. Sam Rockwell logra imprimirle cierto humor a su personaje, Justin Hammer, rival de Stark. El militar James ‘Rhodey’ ya no está interpretado por Terrence Howard, que ha debido ser despedido, sino por Don Cheadle, que cumple con su trabajo. Otras estrellas sin embargo, parecen un poco desaprovechadas, como Gwyneth Paltrow, cuyo personaje pasa a dirigir la empresa, pero no se le saca punta a esta subtrama. Scarlett Johansson es la Viuda Negra, sobradamente conocida por los seguidores de los cómics, pero se limita a componer a una mujer rusa tan fría como excepcional luchadora, que resulta un tanto plana. Especialmente decepcionante es la inclusión de Samuel L. Jackson, el duro Nick Furia, pues su presencia en un par de escenas sólo se justifica como promoción de la inminente película de Los vengadores, pero si se suprimieran sus apariciones, los espectadores no se darían cuenta. El guión de Justin Theroux (Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!) funciona más o menos, aunque es un tanto plano y previsible y parece pasar de largo por algunas cuestiones que plantea, sobre todo el problema del alcoholismo, sacado de una de las sagas más famosas de los cómics: “El demonio en una botella”. Pero aquí no se profundiza en el tema, ni tampoco en la relación paternofilial del protagonista con su padre fallecido, otro de los asuntos que se supone que son fundamentales en la trama. Como era de esperar, los reyes de la función son los efectos especiales. Es cierto que se echa de menos alguna escenita más, pero las que hay resultan lo suficientemente espectaculares como para justificar el dinero de la entrada, sobre todo la aparición de Iron Man en la Expo Stark, el combate en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, y sobre todo la gran confrontación final. Todas ellas a ritmo de música de rock duro, con grupos como AC/DC.

5/10
Two Lovers

2008 | Two Lovers

Es muy posible que, más allá de su argumento y calidad, este film sea recordado como el último que dijo que rodaría Joaquin Phoenix, ya que tras su conclusión, en octubre de 2008, el actor anunció que sería su canto del cisne frente a las cámaras. Luego se supo que esa retirada formaba parte de un montaje... Se trata de su tercera colaboración con el director James Gray, con quien antes había rodado La otra cara del crimen y La noche es nuestra, dos películas que, como Two Lovers, reflejan un mundo poco esperanzado, con personajes atormentados que viven crisis de identidad. Leonard padece un estado semi depresivo e inestable, desde que él y su prometida se separaron porque eran incompatibles genéticamente para tener hijos. Es un tipo muy sensible, que disfruta haciendo fotografías artísticas en blanco y negro, pero que, como consecuencia de su desarreglo emocional, ha intentado suicidarse más de una vez. La vida con sus padres dista mucho de ser alegre en su casa de Brooklyn, con la única compañía de algunos amigos judíos de sus padres y el empleo poco halagüeño en el negocio de tintorería familiar. Un día conoce a Sandra, hija de un amigo de su padre. Ambos se atraen y se diría que forman una pareja perfecta. Sin embargo, una tercera variable entra en liza cuando Leonard se enamora de su atractiva vecina Michelle, que está atormentada por su relación con un hombre casado. Película tristona, de argumento poco atractivo y cuya evolución dramática resulta tópica y no acaba de ser muy satisfactoria. Gray ofrece una puesta en escena muy urbana, casera, llena de intención en sus encuadres cerrados en interiores, luz mortecina, y con ambiente exterior apagado, neblinoso. La propia historia y el estado interior del protagonista hacen el resto. Se trata, sobre todo, de un film de actores, de primeros planos. Por eso, quizá, lo único que mantiene el interés del conjunto es el trabajo del espléndido reparto, en donde sobresalen el atormentado Phoenix, sus dos amores Vinessa Shaw y Gwyneth Paltrow, y la veterana Isabella Rossellini en una comedido y efectivo papel de madre.

4/10
Iron Man

2008 | Iron Man

Tony Stark es un geniecillo desde que era un crío, cuando ganó todo tipo de premios científicos, además de licenciarse en el MIT con tan sólo 17 años. Es además el heredero de la más importante industria armamentística del planeta. Por supuesto, su principal cliente es el ejército de los Estados Unidos, y aunque lleva una vida de auténtico playboy, Tony se considera un patriota, que vende armas a "los buenos". Pero tras hacer una demostración de su nuevo misil en Afganistán, es capturado por una facción guerrillera que le insta a fabricar el misil para ellos. Tony hace como que accede, pero en realidad fabrica una prodigiosa armadura con la que logrará evadirse. De vuelta a casa, toda la concepción acerca de su negocio ha dado un giro de 180 grados. Porque se ha producido la ironía de que Tony fue hecho prisionero con sus propias armas. Nueva adaptación de un superhéroe de Marvel. El Hombre de Hierro fue creado por Stan Lee (que hace su tradicional cameo en la cinta), Jack Kirby y Don Heck en 1963, inspirados por el visionario millonario Howard Hughes; y para la ocasión, se ha actualizado el contexto en que transcurren sus andanzas. Es decir, en vez de Vietnam, tenemos a nuestro protagonista en un contexto contemporáneo, y aunque se evitar ser muy explícito, tal vez para no herir susceptibilidades, está al fondo el polvorín de Oriente Medio, con Afganistán mencionado, y unos villanos refugiados en cuevas que recuerdan a un tal Osama Bin Laden, aunque haya alguno de los malotes que habla hasta... ¡húngaro! La idea es pintar el camino a la redención del protagonista, que de despreocupado empresario de herramientas asesinas, pasa a utilizar sus conocimientos y creatividad en una búsqueda más concreta y menos manipulable de la paz en el mundo. Por supuesto, su nueva visión no sienta nada bien entre los accionistas de Stark Industries, sobre todo en su mentor Obidiah Stane, que hasta el momento había sido como un padre para Tony. También despierta dudas en los que más le aprecian, o sea, en su amigo militar James Rhodes (cuya mirada a una armadura de metal nos permite pensar por dónde irá su personaje en una futura secuela, o al menos eso harán los conocedores de la saga), y en su fiel secretaria Pepper Potts. La película es entretenida, pero no memorable. Se habría agradecido un poco más de ingenio y sentido del humor en la trama, no confiarlo todo a la parafernalia de la trepidante acción; incluso empezar con una especie de flash-back, sólo para "animar" enseguida la narración, metiendo unas pocas explosiones y tal, parece un pelín torpe, como si hubiera sido una decisión de última hora cambiar el arranque, tras uno de esos tests que tanto gustan a Hollywood. Tiene el film, por supuesto, mucha tralla, acentuada con su música, muy 'heavy metal', como reclama el férreo protagonista. Los efectos especiales de las armaduras están muy logrados, y puede adivinarse que hay una deuda con títulos como Transformers y Stealth: La amenaza invisible. Hay acierto en el casting de los secundarios (Jeff Bridges de malvado, y Gwyneth Paltrow como la eficaz Pepper), aunque algo más sosillo se nos antoja Robert Downey Jr., simplemente correcto.

5/10
La chica de mis sueños

2007 | The Good Night

Martin Freeman es Gary, una estrella del pop en decadencia. Su nueva situación le hace plantearse la relación con su novia Dora (Gwyneth Paltrow). Harto de la vida que tiene en pareja, comienza a imaginarse cómo sería su relación perfecta, que personaliza en Anna (Penélope Cruz). Nueva película que reflexiona, aunque de manera no muy profunda, sobre la crisis de los adultos de mediana edad: ya no son tan jóvenes pero, desde luego, tampoco son unos abuelos. Como es habitual en los filmes de este tipo actuales, se da mucha importancia a las relaciones sentimentales y al sexo.

4/10
Historia de un crimen

2006 | Infamous

Nuevo acercamiento a la figura del novelista Truman Capote, prácticamente simultáneo al del film Truman Capote, que le valió a su protagonista Philip Seymour Hoffman el Oscar al mejor actor. Justamente éste es el principal handicap de la interesante película escrita y dirigida por Douglas McGrath (Emma): que había una demasiado próxima en el tiempo, lo que hacía difícil que entre los espectadores hubiera avidez por tomar "doble ración" del escritor. Porque aunque los enfoques pueden ser diferentes (la fuente de Bennett Miller era la biografía de Gerald Clarke, la de McGrath la de George Plimpton), ambos filmes se estructuran, como no podía ser de otra manera, alrededor de la confección de la obra maestra de Capote, su libro "A sangre fría", sobre el horrible asesinato de una familia de granjeros en Kansas a mano de dos tipos que acabaron siendo condenados a la pena capital. Partiendo de ahí, se insertan elementos que ayudan a conocer la biografía de Capote, proporcionados por el propio personaje, o por sus conocidos, en forma de declaraciones a un supuesto programa televisivo, una novedad esto último en el film que nos ocupa. Hay que subrayar el maravilloso reparto de este film, con un Toby Jones verdaderamente transfigurado en Capote, una inteligente Sandra Bullock como su amiga Harper Lee, y un sorprendente Daniel Craig como uno de los asesinos. McGrath subraya convenientemente el marcado narcisismo de Capote, pero al tiempo se esfuerza en humanizarlo para que el espectador empatice mejor con él. Acierta al describir sus numerosas extravagancias y su irresistible afición al cotilleo, y el modo en que finalmente se gana la confianza de un cerrado entorno rural con sus anécdotas de Hollywood, una de las mejores escenas del film. Hay detalles finos, como aquel en que el sheriff recibe la noticia de que han atrapado a los dos asesinos: el egocéntrico Capote se alegra por sí mismo y su libro, pero él mismo detecta lo mezquino de su reacción espontánea y, maravilloso matiz, rectifica al felicitar al que ya puede llamar su amigo. Como ocurría en el film de Miller, se subrayan ciertos paralelismos biográficos entre Capote y Perry Smith, uno de los asesinos. Pero la impresión es que McGrath se toma excesivas licencias al pintar su relación, como la del supuesto enamoramiento homosexual entre ambos, y una agresión física en la celda, a punto de transformarse en violación. De alguna manera parece querer justificar la posterior sequía creativa de Capote con lo que sería un amor truncado, lo que no deja de ser, como mucho, una hipótesis.

8/10
Recortes de mi vida

2006 | Running with Scissors

Adaptación fílmica de las memorias de Augusten Burroughs, nacido en una familia desestructurada, y cuya educación acabó en manos de un excéntrico psiquiatra. Lo que vemos en la película es una experiencia horrible, que no desearíamos a nuestro peor enemigo. Augusten debe primero pasar su infancia con una madre desequilibrada, con ínfulas de artista poetisa, y con un padre incapaz de manejar la situación, que se quita de en medio. Más tarde, ya adolescente, se irá a vivir por una serie de avatares con su psiquiatra, que se diría más loco que la mayoría de sus pacientes, por sus pretensiones de genio y su desconexión de la realidad; lo que le obliga a convivir también con la rarita familia del doctor Finch, que incluye anciana y rara esposa, hija de rasgos puritanos, otra hija de sexualidad desinhibida… Y más al fondo, un primo homosexual, con el que tendrá una relación. Dirige y firma el guión el poco conocido Ryan Murphy, uno de los responsables de la serie televisiva Nip/Tuck. El tipo se pliega a la narración de esta ‘horribilis’ etapa vital del protagonista donde no existe una educación digna de ese nombre; cuesta adivinar a quién puede interesar conocer lo que se cuenta. El film tiene un buen reparto, la narración es correcta, se plasma la atmósfera opresiva de la que el protagonista, al ser menor de edad, tiene difícil escapatoria… Pero no deja de ser la colección de recortes del título de un tipo y su familia ‘tronada’, que encadena excentricidades que lo máximo que pueden provocar es perplejidad. Quizá sea encomiable la falta de rencor en Augusten, la capacidad de aprovechar los momentos humorísticos de esa etapa para no deprimirse, pero eso no justifica la existencia del film.

4/10
Amor y otros desastres

2006 | Love and Other Disasters

El mediocre cineasta británico Alek Keshishian (En la cama con Madonna) se inspira en las comedias románticas de éxito rodadas últimamente en su país, como Love Actually y El diario de Bridget Jones, que retratan a personajes típicamente londinenses, en busca de la pareja ideal. También ha tomado como modelo el clásico Desayuno con diamantes, y más concretamente la novela original de Truman Capote, en la que Holly Golightly, la protagonista, mantenía una gran amistad con un homosexual, que en la película no lo era. De esta forma, el film narra la relación entre Emily Jackson, más conocida como Jacks, estadounidense que ejerce como reportera en la edición británica de la revista Vogue, y Peter, su compañero de piso gay. Jacks intenta emparejar a Peter con Paolo, un argentino que parece el prototipo de gay, pero que en realidad está enamorado de ella y parece su media naranja. El film se queda muy lejos de los modelos originales, por culpa de su ligereza, y por sus detalles groseros y se asemeja más bien a un episodio poco inspirado de Sexo en Nueva York. Se salva ligeramente de convertirse en el desastre que predice su título por algunos diálogos ingeniosos de corte clásico, y por la resultona interpretación de la siempre eficaz Brittany Murphy. Orlando Bloom y Gwyneth Paltrow aparecen brevemente en una secuencia final que tiene cierta gracia.

4/10
La verdad oculta

2005 | Proof

Catherine es una joven que ha cuidado durante años de su padre Robert, un genio de las matemáticas, con un punto de locura. Cara a evitar el ingreso de su progenitor en una institución psiquiátrica, le ha dedicado lo mejor de su tiempo. Lo que ha redundado en una carrera profesional limitada –ella también es matemática, y se le da bien la materia–, y en la imposibilidad de enamorarse, casarse, formar una familia… Por ello, cuando se produce la muerte del padre, se despiertan los recelos hacia su hermana Claire, que no arrimó el hombre todo lo que debía. Y también hacia Hal, un brillante y joven licenciado que estaba haciendo su tesis con Robert, y que tal vez esté detrás de robar algún `descubrimiento´ de su maestro, aprovechando las carencias afectivas de Catherine. Cuidada adaptación de la obra teatral de David Auburn, ganadora del Pulitzer. En la elaboración del complejo guión, donde se incide en la introspección de los personajes, y se producen saltos temporales, ha intervenido el propio autor y Rebbeca Miller. La hija del maestro Arthur Miller, que ha desarrollado una carrera como cineasta, puede entender muy bien lo que es trabajar `a la sombra de un genio´, cuando ese genio es el propio padre. El film explora en varias direcciones, y John Madden sabe insuflar en todas ellas densidad dramática. Así, se exploran las dudas acerca de si Catherine habrá heredado del padre algo más que sus aptitudes con los números, la capacidad de sacrificarse hasta el extremo por un ser querido, los resentimientos por el comportamiento del prójimo, la sed de amar y ser amado inherente a todo hombre… Tras el fiasco de La mandolina del capitán Corelli, Maddem ha vuelto la mirada a la musa que le cubrió de estatuillas doradas en Shakespeare enamorado, o sea, con Gwyneth Paltrow. Y acierta, porque la rubia actriz entrega una composición memorable. El resto del reparto está bien: Anthony Hopkins, con un papel que puede hacer con los ojos cerrados; Jake Gyllenhaal, que sigue afianzando su carrera; y Hope Davis, con un papel ingrato, la `mala´ hermana, muy bien llevado.

7/10
Sky Captain y el mundo del mañana

2004 | Sky Captain And The World Of Tomorrow

Los buenos y los malos. El chico, la chica, la rival y el amigo. Y todos, dispuestos a salvar al mundo de cuantos villanos haga falta. Aventuras de toda la vida, vaya. Las típicas de los seriales, que se proyectaban en las animadas sesiones matinales de los sábados, destinadas a un público joven ávido de ser entrenido con imágenes en movimiento. Eso sí, las de este film están servidas con un ‘look’ diferente, y recurriendo a técnicas digitales usadas a una escala nunca abordada hasta la fecha. He aquí la original propuesta de Sky Captain y el mundo del mañana. El film arranca en un estilizado Nueva York, en el año 1939. Una seria amenaza se cierne sobre el mundo mundial: los científicos más prestigiosos del planeta están desapareciendo misteriosamente. A lo que poco después sigue una invasión de la Gran Manzana por parte de enormes robots, y extraños fenómenos climáticos. A la hora de enfrentarse al peligro, y desvelar el alcance de la conspiración, juega papel principal un prestigioso piloto de avión: Joseph H. Sullivan, más popularmente conocido como ‘Sky Captain’. Y éste no tiene más remedio que asociarse con un antiguo amor: la intrépida Polly Perkins, reportera del Chronicle, quien cree que tiene aquí el 'scoop' de su vida, si se pega a los talones de Sky. Porque ella tiene algo que interesa a su ex novio, y que podría conducirles hasta el misterioso Dr. Totenkopft; y si quiere su colaboración, le debe dejar estar junto a él. Como se ve, la trama se inscribe plenamente en el género de aventuras. Tenemos un ritmo trepidante, con un montón de situaciones límite, un enigma por aclarar, y unos personajes algo elementales, pero con diálogos ingeniosos, no exentos de humor. ¿El peligro de este esquema de juego? Que la parafernalia tecnológica que ha rodeado la producción del film saca al espectador un poquito de la historia. Ese mismo aspecto visual, de imágenes como desvaídas, parece que obligan al espectador a contemplar la historia un poco desde fuera. Estamos en un mundo de nebulosa, lejos de la realidad, pero tampoco completamente inmerso en la pura fantasía. Pero a cambio vemos tanto mimo en la composición de cada plano, que el resultado sólo puede ser descrito con un adjetivo: deslumbrante. Hay mucha cinefilia detrás de cada imagen, e influencias del cine negro, del expresionismo, del mundo del cómic, de las novelas conocidas como 'pulp fiction'… Los hermanos Kerry y Kevin Conran son tan forofos del mundo imaginario que han creado, que han plagado todo el film de detalles primorosos, como el zeppelín que atraca en el Empire State Building. Eso sí, se han obligado a no descuidar la historia. Como dice Kevin, “la gente puede quedarse impresionada por el solo hecho de que se haya realizado la película, pero no van a cambiar ese quedarse impresionados por entretenerse.” Algo muy sencillo da idea de lo convencidos que están los Conran de esta afirmación: aunque usan en cada fotograma el ordenador, han escogido una historia de aventuras que bien podían haber disfrutado nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos. Y al fin y al cabo, ¿no está haciendo lo mismo Peter Jackson con su nueva versión de King Kong, o con su trilogía de El Señor de los Anillos?

7/10
Sylvia

2003 | Sylvia

Sylvia Plath y Ted Hughes. Ella americana, él inglés, ambos poetas. Se conocen en Cambridge en 1956 y tras un rápido flechazo, se casan. Tendrán dos hijos. Pero su apasionada relación no estará exenta de negros nubarrones. El duro y deprimente film, basado en personajes reales, toma inspiración de los poemas "Ariel" (de Sylvia) y "Cartas de cumpleaños" (de Ted). Y se esfuerza en describir una relación complicada, donde pesa el éxito de él y las dificultades de ella para escribir. La infidelidad, los celos y los trastornos mentales conducirán a un duro final. Meritorio trabajo interpretativo de Gwyneth Paltrow.

4/10
Amor en el aire

2003 | View from the Top

Una comedieta que nunca llega a despegar del todo, a pesar de que la protagonista candidata a azafata de aviones es Gwyneth Paltrow. La actriz da vida a una chica de pueblo, que a pesar de no haber subido nunca a un avión, sueña con ser azafata. Dirige sin demasiada fortuna el brasileño Bruno Barreto.

4/10
Posesión

2002 | Possession

Mientras estudia la obra de un poeta victoriano, un investigador americano descubre unas cartas que prueban su relación con una misteriosa amante. Con ayuda de una académica inglesa, seguirá diversas pistas en varios países europeos. El cuarto largometraje de Neil LaBute (Persiguiendo a Betty), adapta una novela de A.S. Byatt, que entrelaza dos historias románticas, en diferentes épocas. Pero la cosa no acaba de interesar demasiado.

4/10
The Anniversary Party

2001 | The Anniversary Party

Una matrimonio de "celebrities" decide celebrar su aniversario por todo lo alto con una fiesta. El evento no tendrá desperdicio, se cometerán todo tipo de excesos y acudirán invitados que no son bienvenidos, lo que acabará poniendo a prueba la relación de la pareja protagonista. Debut como directores de largometraje de los actores Alan Cumming y Jennifer Jason Leigh. Para ella ha sido la primera y última película como directora.

4/10
Los Tenenbaums

2001 | The Royal Tenenbaums

Una familia de genios con un punto, largo, de excentricidad. Son los Tenenbaums, cuyos 3 hijos exhiben su talento en distintas disciplinas: Chas es un as de los negocios, Margot escribe teatro, y Richie maneja la raqueta de tenis como nadie. Pero la excesiva racionalización de sus dones produce una disfunción afectiva, que conduce al naufragio vital. Con el correr de los años, los padres viven separados, y cada miembro del clan arrastra en soledad profundas heridas amorosas. El director y coguionista Wes Anderson toma sin duda elementos autobiográficos para su historia, como el divorcio de sus padres, que le tocó vivir con ochos años, o la sensación de no ser comprendido a causa de su sensibilidad artística. Lo que no impide que el film adopte a veces un tono disparatado, de situaciones extremas, que a veces no toma demasiado en serio como el amor imposible entre hermanos adoptivos. Se apunta con acierto el intento de redención de Royal Tenenbaum, el padre (espléndido Gene Hackman), que simula una enfermedad mortal para recuperar el afecto de los suyos. O la necesidad de contar con el apoyo de los demás para salir adelante. El desgarrador grito “Necesito ayuda”, o el simbólico secreto de Margot –lleva doce años fumando sin que nadie lo sepa–, hablan de esa necesidad tan humana de tener alguien a quien abrir el corazón. Con un ritmo agilísimo, y a través de un entorno de colores pastel y música nostálgica, Anderson y Wilson dibujan una galería de personajes entrañables –acierto pleno en el reparto– que, para vivir con aquello que les hace “diferentes”, necesitan el amor de los que les rodean.

4/10
Amor ciego

2001 | Shallow Hal

Hal es el típico salido. Piensa en ligar a todas horas, y su canon de belleza responde a las chicas modelo portadas de revista. Como además de grosero y torpe, no es precisamente un Adonis, lo tiene un poco difícil. Pero un día se topa en el ascensor con un gurú de la autoayuda. Y tras una sesión de hipnosis algo ocurre: ya no se fijará en el físico de las chicas, sino en su belleza interior. De modo que jovencitas que son como un callo, a él le parecen auténticos bombones. Hasta el punto de enamorarse de Rosemary, una chica muy maja y de gran corazón, pero que desplaza un considerable tonelaje de grasa. Y es que él la ve con el aspecto de la dulce Gwyneth Paltrow. Nueva gansada a cargo de los hermanos Farrelly, que tanto nos hicieron reír con Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary. Aquí se ponen un poco más trascendentes que de costumbre, al jugar con el concepto de belleza, demasiado manoseado en los tiempos que corren. De modo que el superficial Hal, interpretado por Jack Black en su primer papel protagonista, va a encontrar a una chica de ensueño, pero no la que él creía.

4/10
A dúo

2000 | Duets

La vida de seis personajes, entrelazada por un campeonato de karaoke que se celebra en Omaha. A la hora de formar tres duetos tenemos a un padre bala perdida que se reencuentra con su hija, una camarera y un taxista que sueñan con la fama, y a un comercial de vida mediocre que lleva en su automóvil a un ex convicto de voz prodigiosa. El director, Bruce Paltrow, padre de Gwyneth, que tiene un papel en el film, ha tratado de combinar comedia y drama en el hortera mundo del karaoke. Eso sí, considera que esto del karaoke es una audaz metáfora: “En cierto sentido, todos estamos programados para encajar en un ideal. Y hace falta mucho valor para dejar atrás tantas expectativas y lanzarse a buscar algo distinto.”

4/10
Algo que contar

2000 | Bounce

Buddy, ejecutivo de éxito, se encuentra atrapado en el aeropuerto de Chicago a causa de un temporal. En su larga espera conocerá a Greg, un padre de familia que va a pasar las navidades con los suyos, y una bella y enigmática mujer. Buddy tendrá que decidir embarcar en su vuelo o disfrutar de una aventura amorosa en Chicago. Affleck y Paltrow, dos estrellas en alza, protagonizan este drama romántico cuyo argumento esconde más de un enigma, porque aquí no todo es lo que parece. Don Roos escribe y dirige con pulso firme esta historia llena de verdades a medias.

4/10
El talento de Mr. Ripley

1999 | The Talented Mr. Ripley

Tom Ripley es un joven brillante, pero sin posición social. Le gusta aparentar más de lo que es. Una confusión le lleva a recibir un encarguito de un rico constructor: debe traer de vuelta a casa a su hijo Dickie, que lleva una vida de playboy en Italia junto con su novia Marge. Es el comienzo de un juego de fingimientos, donde Tom, en palabras del director Anthony Minghella, empieza a comportarse "como un niño que ha vertido jugo de tomate sobre el mantel y, en un intento por ocultar su error, vuelca una tetera, rompe un plato, araña la mesa, le pega fuego y acaba por prender la casa entera". El film recrea de modo maravilloso la Italia de los años 50, y la atmósfera de dolce vita de unos jóvenes desocupados. Desasosegadoras son las situaciones que conducen al crimen, y más de uno ha discutido la atracción homosexual entre Tom y Dickie sugerida por Minghella, que según el director está latente en la novela original de Patricia Highsmith. En cualquier caso, lo más fascinante del film es el planteamiento de que "esquivar la responsabilidad no es lo mismo que eludir la justicia. No se sale impune de nada. (...) El pacto con el diablo de Ripley consiste en preferir ser una falsa persona importante que un don nadie auténtico. (...) Se describe el precio implícito por abandonar la propia personalidad para convertirse en aquél que te gustaría ser". El film ha servido para confirmar lo buen actor que es Jude Law, candidato al Oscar por su papel. El resto está a la altura. Estupenda la música de Gabriel Yared.

6/10
Dos vidas en un instante

1998 | Sliding Doors

El día empieza mal para Helen. Sin comerlo ni beberlo le despiden de su trabajo. Hecha polvo, se dirige al metro para volver a casa. Y aquí empieza la peculiaridad del film, que se despliega en dos líneas, narradas de modo paralelo. a) Helen coge el metro. James, que se sienta a su lado, parece que trata de ligar con ella; pero Helen pasa. Antes de llegar a casa, sufre un atraco. Para acabar de arreglar las cosas se encuentra a Gerry, su marido, en la cama, con una amiguita. Las contrariedades hacen fuerte a Helen, que trata de rehacer su vida y crea su propia empresa. Y James comienza a tener cierta importancia en su vida. b) Helen pierde el metro. Con lo cual llega más tarde a casa y no descubre que su marido le engaña. Algo empequeñecida por su despido y los reproches de Gerry acepta un trabajo de camarera. Por nuevos vericuetos acaba conociendo a James y descubriendo la catadura de Gerry. Es gracioso el punto de partida de Peter Howitt, escritor y director del film. Todos hemos hecho la elucubración de pensar qué habría ocurrido si hubiéramos estudiado esto en vez de aquello, si hubiéramos aceptado ese trabajo en el extranjero, si no hubiéramos leído aquella maldita carta. Howitt también, pues asegura que la idea de la película surgió "un día de 1992 que caminaba por Charing Cross Road. Tenía que hacer una llamada y me encontré decidiendo si cruzar la calle e ir a una cabina que había enfrente, o seguir hasta casa y llamar desde allí. Decidí cruzar, y casi me atropella un coche. Así que pensé: ¿y si me hubiese matado por culpa de una simple llamada telefónica?". Howitt sigue los dos hilos de su historia con habilidad: primero juega bien la carta del desconcierto –el espectador no sabe al principio de qué va el juego del director–, hasta optar por un cambio de look en la adorable Gwyneth Paltrow para que sea más fácilmente reconocible la parte de la historia en que nos encontramos.

6/10
Grandes esperanzas (1998)

1998 | Great Expectations

Adaptación libre de la novela de Charles Dickens, que ya conoció una excelente versión de David Lean,con el título de Cadenas rotas. Presenta la historia de Finn, un niño pobre que se cría con su tío. Cuando consigue trabajo para una excéntrica ricachona se enamora perdidamente de Estella, su sobrina. El mexicano Alfonso Cuarón (La princesita) apuesta por un tratamiento muy sensual de la historia de amor. Y cuida con mimo el diseño artístico. Atentos a la partitura musical de Patrick Doyle: hermosísima.

4/10
Relación mortal

1998 | Hush

Jackson y Helen, un matrimonio de recién casados, acuden por Navidad a la casa de Martha, la madre de él. El objetivo es que Helen y su suegra se conozcan y congenien. Todo parece estupendo, sonrisas y tal, hasta que poco a poco se descubre el verdadero rostro de Martha. Se trata de una madre posesiva que hará lo que sea para tener consigo a "su chico". Para que la película funcione, hace falta una actriz que pueda ponerse francamente desagradable. El director Jonathan Darby ha podido contar con la carismática Jessica Lange para perfilar su villana. En cambio, como su encantandora nuera, nada mejor que la dulce Gwyneth Paltrow, cuyo aspecto frágil le ayuda mucho a componer su papel.

4/10
Shakespeare enamorado

1998 | Shakespeare in Love

El joven autor William Shakespeare está preparando una obra de teatro que piensa titular "Romeo y Ethel, la hija del pirata". Pero no se encuentra demasiado inspirado. Hasta que se presenta a los ensayos un joven que dice llamarse Thomas Kent, y que resulta ser una mujer disfrazada (Viola), cuya mayor ilusión en la vida es actuar en la escena. Descubierta su identidad femenina, Shakespeare se enamora sin remedio de la chica. De tal modo que se convierte en su musa para una obra que será, finalmente, Romeo y Julieta. El guión de Marc Norman y Tom Stoppard es superoriginal. Ambos inventan una conjunción de posibles sucesos que podrían haberle ocurrido al genial autor inglés, hasta inspirarle de modo decisivo en la obra. Así conjugan humor, ingenio (es un buen entretenimiento para el espectador descubrir qué sucesos de los narrados recoge luego Shakespeare en la historia de los Capuleto y los Montesco) y romance amoroso. John Madden, el director, ha querido acabar con la idea de que la obra de Shakespeare es para gente sesuda: "He devuelto a Shakespeare a su sitio, junto a la gente". No es de extrañar que el film arrasara en la ceremonia de los Oscar de 1999. Se llevó 7 estatuillas, entre ellas las de mejor película (desbancando a la favorita Salvar al soldado Ryan), guión original y actriz principal, una estupenda Gwyneth Paltrow. La actriz confiesa que "crecí mirando y escuchando las obras de Shakespeare. Creo que si eres una actriz es imposible no estar perdidamente enamorada de él".

7/10
Un crimen perfecto

1998 | A Perfect Murder

Adaptación de "Dial M for Murder", obra teatral de Frederick Knott, llevada al cine por Alfred Hitchcock como Crimen perfecto. Un millonario planea el asesinato de su mujer, que le engaña con otro. Motivo: el dinero y los celos. Se fabrica una coartada perfecta pero su esposa no sólo salva la vida sino que mata, en defensa propia, al hombre que debía cometer el crimen. Andrew Davis es un director hábil, como demostró en El fugitivo, su mejor film. Aquí pone al día una vieja obra, lo cual supone ambientes millonarios, lujosos y sofisticados, y un caso de adulterio, servido con erótica minuciosidad. Hay aspectos destacables en el film, y buenas interpretaciones de Michael Douglas (en un papel parecido al que hizo en Wall Street) y Gwyneth Paltrow. Virgo Mortensen se esfuerza en su difícil y poco agradecido papel de amante; de modo que procura hacer creible la transformación de apasionado amante en oportunista. Aunque el argumento está salpicado de cambios con respecto a la versión Hitchcock, las notas de mejor suspense coinciden con el original: el intento de crimen y el asunto de las llaves.

5/10
Hard Eight

1996 | Hard Eight

Primer largometraje como director de Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición), donde ya se veían sus buenas maneras tras la cámara y su gran capacidad para narrar historias intensas, con un "tempo" preciso, imágenes y encuadres poderosos y cuidados, y una gran dirección de actores. Sidney (Philip Baker Hall) es un hombre mayor de ademanes resueltos, elegante, de pocas palabras y gran seguridad en sí mismo. Por eso, cuando recoge a John (John C. Reilly), un joven sin un céntimo y un poco perdido, y le propone ayudarle a salir adelante, John acepta. Irán a Reno a ganar dinero en el casino. Con el tiempo ambos hombres se hacen íntimos, como padre e hijo, y conocerán a una empleada de un casino, Clementine (Gwyneth Paltrow), de la que John se enamorará. Durante muchos minutos el espectador asiste a lo que parece ser una relación de "pobre y buen samaritano". Pero bajo ese envoltorio se esconde una rara sensación de que algo raro ocurre. El film irá desarrollándose como un drama hasta que evolucione a un sorprendente thriller. Los cuatro actores principales están soberbios, sobre todo Philip Baker Hall en el papel de Sidney.

6/10
Emma (1996)

1996 | Emma

Douglas McGrath debuta como director con esta película, y lo hace brillantemente. Basada en una de las novelas más conocidas de Jane Austen, nos narra la historia de Emma, una joven que tras considerarse artífice de la boda de su mejor amiga, la señorita Taylor, planea emparejar a los solteros de la ciudad de Highbury, una pequeña y pacífica localidad inglesa. No obstante, pronto comprobará que sus conocimientos acerca de los sentimientos del prójimo son tan escasos como los que ella tiene de su propio corazón. Romanticismo, elegancia, sentido del humor son elementos de este film realzados por una exquisita fotografía y una excelente banda sonora, ganadora de un Oscar. Emma es interpretada por la cada vez más valorada Gwyneth Paltrow (Grandes esperanzas, Shakespeare enamorado), que se ve acompañada por Toni Collette, Alan Cumming y Ewan McGregor. En definitiva estamos ante una gran película que ningún amante del buen cine debería perderse.

6/10
Seven

1995 | Se7en

David Fincher (The Game, El club de la lucha) le sacó partido a su impactante estilo visual, al servicio de un guión sorprendente, muy impactante y a la vez reflexivo, sobre la corrupción en la sociedad actual. A punto de jubilarse, el teniente Somerset, de homicidios, va a ser reemplazado por el joven detective David Mills. Antes, ambos deben enfrentarse a un violento psicópata, que asesina a sus víctimas horrible y fríamente, “inspirado” en los siete pecados capitales. Una angustiosa y oscura ambientación enfatiza las dramáticas interpretaciones de Morgan Freeman, Brad Pitt y, sobre todo, Kevin Spacey. Los asesinatos son realmente retorcidos y algunas escenas permanecen en la memoria del espectador por mucho tiempo. La escena final, antológica.

7/10
Jefferson en París

1995 | Jefferson in Paris

El siempre exquisito James Ivory recrea la vida de Jefferson antes de ser presidente de EE.UU.: su estancia en París en los años de la revolución, la relación que mantuvo con una esclava...

5/10
Mujeres bajo la luna

1995 | Moonlight and Valentino

Rebecca Lott espera la llegada de su marido, que vuelve del trabajo. Pero le comunican que ha muerto, atropellado por un autobús. Sylvie, su mejor amiga, Alberta, su madrastra, y Lucy, su hermana pequeña, tratan de consolarla, pero a ella le cuesta trabajo aceptar la pérdida. Convencional drama, con un reparto irregular, en el que destaca la presencia como secundarias de la joven Gwyneth Paltrow y de la veterana Kathleen Turner.

5/10
La Sra. Parker y el círculo vicioso

1994 | Mrs. Parker and the Vicious Circle

Dorothy Parker, poetisa, escritora y guionista, formó parte del círculo de intelectuales que en los años veinte se reunía en la neoyorkina Mesa Redonda del Algonquin. Sus encuentros constituían un curioso cóctel de conversación ingeniosa, cotilleos y comentarios a la producción artística reciente, sazonado todo con un punto de ironía. Alan Rudolph evita la tentación de entretener su mirada en algunos personajes de ese círculo, del calibre de Scott Fitzgerald, Edna Ferber o Robert E. Sherwood, por citar sólo tres, para centrar su mirada en quien le interesa: la Sra. Parker, como la conocían sus compañeros. El personaje de la escritora se presenta patético; pese a la belleza de su poesía, recitada a lo largo del film con breves insertos en blanco y negro, predominan las sombras sobre las luces en el cuadro de su trayectoria personal. Se describen un matrimonio roto, un romance con Charles McArthur y el posterior desengaño, y una relación platónica con Robert Benchley —los dos estaban casados—, que aparece como el que debía haber sido gran amor de la Sra. Parker. Esta mujer esconde sus desgracias tras una gruesa capa de cinismo; trata de aparentar una fría aceptación de sus problemas, como si no afectaran a su brillante intelecto: así lo hace cuando decide abortar, ironizando sobre sus supuestos remordimientos. En su interior, la Sra. Parker está desgarrada, más por tratar de ocultar la fragilidad común a todo ser humano; el alcohol es el refugio donde trata de olvidar. Rudolph, director y coguionista, logra una película pulcra, esmerada y un tanto fría, de maravillosa ambientación, que da idea de los problemas de determinados artistas. Como otros films sobre creadores artísticos —por ejemplo, Balas sobre Broadway, de Woody Allen—, maneja la equívoca idea de que éstos deben considerarse por encima del bien y del mal. El director no oculta las debilidades y el desencanto de su personaje principal —espléndida la actuación de Jennifer Jason Leigh—, pero evita juzgarlo y, por supuesto, condenarlo.

6/10
Como uña y carne

1993 | Flesh And Bone

Kay Davis (Meg Ryan) es una mujer marcada por su pasado, que escapa de un matrimonio fracasado. Sin un destino fino, su única idea es escapar hacia cualquier lugar. En alguna parte de una carretera perdida conoce a Alis Sweeny (Dennis Quaid), un vaquero seductor al que su trabajo le obliga a viajar de pueblo en pueblo. La atracción surge entre ambos enseguida, pero todo se complica con la aparición del padre de Arlis, interpretado por James Caan. Sus vidas entonces se ven envueltas en unos turbulentos sucesos, en los que se mezclan los oscuros recuerdos con la malicia del padre de Arlis. Un thriller que lleva hasta el extremo más malvado la confusión de sus personajes. Cuenta con unos buenos actores algo desaprovechados por una trama demasiado enrevesada. Busca como puede la lágrima del espectador.

4/10
Malicia

1993 | Malice

Endy y Tracy están casados y un día traban amistad con un atractivo cirujano. Pero cuando Tracy sufre una hemorragia y tiene que ser intervenida de urgencia, la vida de Endy se encontrará envuelta en traiciones, mentiras, adulterios y asesinatos.

4/10
Deadly Relations

1993 | Deadly Relations

Leonard es un militar que es demasiado autoritario con sus cuatro hijas, de modo que casi controla su vida en todos sus aspectos. Sobre todo, está pendiente de con qué hombres salen, y si los desaprueba lo deja saber claramente. Cuando una de sus hijas queda embarazada, la tensión aumenta hasta límites patológicos, lo cual derivará en el asesinato. Thriller televisivo de bajos vuelos y con poquito atractivo, a pesar de que se basa en una truculenta historia real. Dirige quien años más tarde triunfara con Dioses y monstruos y Dreamgirls, el neoyorquino Bill Condon. Entre el reparto, destaca la presencia de unos jovencitos Gwyneth Paltrow y Matthew Perry.

4/10
¡Grita!

1991 | Shout

1955. Jack Cabe es un nuevo profesor de música que llega a un internado de chavales en el oeste de Texas. Son los años del nacimiento del Rock & Roll, y entre clases de solfeo, corcheas y semicorcheas, Cabe irá inculcando en los alumnos el espíritu de rebeldía propio del rock. Un cercano colegio femenino y las hormonas a flor de piel harán el resto. El planteamiento del film es todo menos novedoso, y hay otros muchos ejemplos que hablan de lo mismo pero mucho mejor. Entre el reparto hay algunas caras conocidas, sobre todo entre el elenco femenino, como las de Linda Fiorentino o Heather Graham. Además, aparece una pizpireta Gwyneth Paltrow, que debutó en el cine con este film. Aunque hay películas mucho peores, el 'profesor' John Travolta tuvo el dudoso honor de ser nominado a los premios Razzie al peor actor.

4/10
Hook

1991 | Hook

Peter Banning, es un importante hombre de negocios, casado y con dos hijos. Brillante en su trabajo, lo tiene todo. Pero descuida a su familia, y ha perdido el recuerdo de quién fue en el pasado: Peter Pan, el niño que no quería crecer. El secuestro de sus hijos, llevado a cabo por el villano Capitán Garfio, le hará despertar del letargo en el que ha estado sumido tantos años. Recupera así su identidad, y regresa al País de Nunca Jamás donde, con la ayuda de Campanilla, tratará de liberar a sus retoños, recuperar su amor y enfrentarse a su mortal enemigo. Steven Spielberg, -¡quién si no él!- dirige este magnífico espectáculo sobre las peripecias de Peter Pan. Aventuras, barcos piratas, luchas de espadas, nos harán volver a sentirnos niños, y olvidarnos de los agobios de la vida diaria, aunque sólo sea durante un par de horas. Hay que destacar, el magnífico reparto: Robin Williams es un creíble Peter Pan, en un papel hecho a medida para él; Dustin Hoffman encarna al mítico capitán Garfio; y Julia Roberts es la adorable hada "Campanilla".

6/10

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