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Biografía

Edoardo Maria Falcone

Edoardo Maria Falcone

Edoardo Maria Falcone

Filmografía
Cuestión de karma

2017 | Questione di Karma

Giacomo, heredero de una gran fortuna, es un tipo despreocupado que más que centrarse en el negocio vive fantaseando. Cuando un experto en esoterismo le comunica que ha encontrado a la persona en donde se ha reencarnado su padre, muerto cuando Jacobo era pequeño, su vida está a punto de cambiar. El susodicho es un tal Mario, un joven a quien sólo parece importarle el dinero. Simpática comedia italiana, narrada con gusto por Edoardo Maria Falcone, responsable de la divertida y reconfortante Si Dios quiere, y que cuenta con el buen hacer de algunos actores italianos de renombre, en especial del comediante Fabio de Luigi. Para pasar el rato.

5/10
Eternamente jóvenes

2016 | Forever Young

Sigue el periplo de varios personajes. Franco, abogado septagenario, está obsesionado con participar en una maratón. Pero su vida cambiará cuando se convierta en abuelo. Giorgio tiene 50 años, pero mantiene una relación con una chica muy joven a la que acaba engañando con una mujer madura, de su edad. La esteticista Angela tiene una aventura con un chico de menor edad. Producción italiana sin demasiadas pretensiones, pero que logra resultar amena. El reparto coral realiza un correcto trabajo.

4/10
Si Dios quiere

2015 | Se Dio vuole

Divertida, inteligente y amable comedia italiana, menos acomodaticia de lo que podría pensarse a simple vista, y que supone todo un canto a la tolerancia y a la apertura de mente frente a las ideas de los demás, cuando no coinciden con las propias. Sigue los pasos a Tommaso, un cirujano excelente profesional, casado y con dos hijos adultos, de pensamiento liberal, que niega la existencia de Dios, una fantasía propia de personas poco maduras. Se supone que es un amante de la libertad, y el hogar debería rebosar felicidad. Pero no es oro todo lo que reluce: su esposa Carla, ama de casa, se siente ninguneada y es desdichada; la hija mayor, Bianca, ya casada, es bastante superficial, y su marido no es muy apreciado por Tommaso; y el otro hijo, Andrea, está estudiando medicina, pero Tommaso está con la mosca detrás de la oreja, pues se le ve "distraido" y ahora convoca a la familia porque tiene algo importante que comunicarles... Conviene no avanzar mucho más de la trama de Si Dios quiere, para su completo disfrute, pues el guión del debutante en la dirección Edoardo Maria Falcone –que ya escribió el libreto de la prometedora ¿Te acuerdas de mí?– depara unos cuantos giros inesperados, incluido el que lleva al desenlace, además de contener una buena ristra de gags desternillantes. Hay que poner en el haber de Falcone entregar una película que invita al entendimiento entre las personas, superando los prejuicios, en lo relativo a un tema que a veces puede ser causa de fricciones como el de las creencias religiosas y el ser consecuente con las mismas, la práctica de la fe y el respeto delicado a lo que piensa el otro. Lo hace sin caer en obviedades ni seguir atajos fáciles, más bien hay que reconocerle la capacidad de riesgo en algunas soluciones argumentales. Falcone no se complica con la puesta en escena, sencilla y eficaz, sin grandes alardes. Lo que sí sabe hacer es partir de un guión sólido, con situaciones bien trabadas y personajes bien definidos, sobre todo los dos principales, el médico Tommaso (Marco Giallini) y el cura don Pietro (Alessandro Gassman), jugando con los contrastes de sus personalidades y el juego de apariencias y disimulos que ambos se traen, como una suerte de variación de Peppone y don Camilo, los célebres personajes humorísticos de Giovanni Guareschi. En tal sentido, el resto son secundarios, pero como es bien sabido, en la comedia este tipo de caracteres suelen resultar fundamentales, y aquí funcionan maravillosamente la hija, el yerno y el detective, mientras que la esposa y el hijo cumplen con su rol, aunque podían haber resultado más graciosos.

6/10
¿Te acuerdas de mí?

2014 | Ti ricordi di me?

Bea es narcoléptica y tiende a perder la memoria. Roberto es un cleptómano en tratamiento. Ella es profesora y él quiere ser escritor de cuentos infantiles, pero trabaja como reponedor en un supermercado. Un día se conocen en la consulta de su psiquiatra y Roberto se enamora perdidamente de ella. Pese a que tienen muy poco en común, les unen las mismas manías. Así, empieza una curiosa relación de tira y afloja que cambiará sus vidas. El segundo film de Rolando Ravello es una comedia romántica que encaja tanto en forma como en contenido en los cánones del género: tiene momentos dramáticos y momentos felices, y en su elegante humor encuentra una forma muy hábil de suavizar las pequeñas tragedias. Los pequeños hurtos de Roberto o las peculiares manías de Bea proporcionan algunas carcajadas al espectador. La premisa dramática recuerda a la de 50 primeras citas, aunque con un desarrollo distinto, que entretiene y sorprende en momentos puntuales. La cinta no tiene más pretensión que la de contar a un público amplio una historia de amor entrañable, con sus vaivenes y sus problemas. Y es indudable que esto lo consigue sobradamente. Quizás lo más reprochable sea la planificación, que abusa de los planos con grúa, que dan al conjunto a veces un aspecto demasiado artificial. Sin embargo, esto no impide el disfrute de la simpática trama, que habla con buen tino sobre el amor y su capacidad para mejorar a las personas de forma muy entretenida, como si estuviéramos escuchando uno de los cuentos que escribe el protagonista. 

6/10
Cuestión de karma

2017 | Questione di Karma

Giacomo, heredero de una gran fortuna, es un tipo despreocupado que más que centrarse en el negocio vive fantaseando. Cuando un experto en esoterismo le comunica que ha encontrado a la persona en donde se ha reencarnado su padre, muerto cuando Jacobo era pequeño, su vida está a punto de cambiar. El susodicho es un tal Mario, un joven a quien sólo parece importarle el dinero. Simpática comedia italiana, narrada con gusto por Edoardo Maria Falcone, responsable de la divertida y reconfortante Si Dios quiere, y que cuenta con el buen hacer de algunos actores italianos de renombre, en especial del comediante Fabio de Luigi. Para pasar el rato.

5/10
Si Dios quiere

2015 | Se Dio vuole

Divertida, inteligente y amable comedia italiana, menos acomodaticia de lo que podría pensarse a simple vista, y que supone todo un canto a la tolerancia y a la apertura de mente frente a las ideas de los demás, cuando no coinciden con las propias. Sigue los pasos a Tommaso, un cirujano excelente profesional, casado y con dos hijos adultos, de pensamiento liberal, que niega la existencia de Dios, una fantasía propia de personas poco maduras. Se supone que es un amante de la libertad, y el hogar debería rebosar felicidad. Pero no es oro todo lo que reluce: su esposa Carla, ama de casa, se siente ninguneada y es desdichada; la hija mayor, Bianca, ya casada, es bastante superficial, y su marido no es muy apreciado por Tommaso; y el otro hijo, Andrea, está estudiando medicina, pero Tommaso está con la mosca detrás de la oreja, pues se le ve "distraido" y ahora convoca a la familia porque tiene algo importante que comunicarles... Conviene no avanzar mucho más de la trama de Si Dios quiere, para su completo disfrute, pues el guión del debutante en la dirección Edoardo Maria Falcone –que ya escribió el libreto de la prometedora ¿Te acuerdas de mí?– depara unos cuantos giros inesperados, incluido el que lleva al desenlace, además de contener una buena ristra de gags desternillantes. Hay que poner en el haber de Falcone entregar una película que invita al entendimiento entre las personas, superando los prejuicios, en lo relativo a un tema que a veces puede ser causa de fricciones como el de las creencias religiosas y el ser consecuente con las mismas, la práctica de la fe y el respeto delicado a lo que piensa el otro. Lo hace sin caer en obviedades ni seguir atajos fáciles, más bien hay que reconocerle la capacidad de riesgo en algunas soluciones argumentales. Falcone no se complica con la puesta en escena, sencilla y eficaz, sin grandes alardes. Lo que sí sabe hacer es partir de un guión sólido, con situaciones bien trabadas y personajes bien definidos, sobre todo los dos principales, el médico Tommaso (Marco Giallini) y el cura don Pietro (Alessandro Gassman), jugando con los contrastes de sus personalidades y el juego de apariencias y disimulos que ambos se traen, como una suerte de variación de Peppone y don Camilo, los célebres personajes humorísticos de Giovanni Guareschi. En tal sentido, el resto son secundarios, pero como es bien sabido, en la comedia este tipo de caracteres suelen resultar fundamentales, y aquí funcionan maravillosamente la hija, el yerno y el detective, mientras que la esposa y el hijo cumplen con su rol, aunque podían haber resultado más graciosos.

6/10

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