La producción islandesa “Sparrows", de Rúnar Rúnarsson, se ha alzado con la Concha de Oro a la mejor película, el máximo premio de la 63ª edición del Festival de Cine de San Sebastián.
Ha vuelto a ocurrir. Las decisiones del Jurado Oficial del Festival de San Sebastián, presidido esta vez por la actriz escandinava Paprika Steen, han generado polémica. Es cierto que nunca llueve a gusto de todos, pero menos todavía en Donosti, donde cuesta que público, crítica española e internacional y jurado coincidan en sus gustos. De todos modos no deja de tener cierta guasa que algunos hispanos tachen de chauvinista a Steen por premiar a los gorriones islandeses de Sparrows, y en cambio aplaudan a rabiar los premios acaparados por las películas españolas, que no son pocos.
La Concha de Oro tiene sentido en una sección oficial en que no descollaba ningún título, y donde por tanto varios tenían opción a ser los grandes ganadores. Es una apuesta por un film que señala el desconcierto de la juventud actual, pero también su inesperada sensibilidad y disposición para el sacrificio, en un mundo donde los adultos han abdicado de la obligación de guiar a las nuevas generaciones y darles una buena educación, tal vez porque ellos mismos vagan por la vida sin rumbo. Sparrows es dura, incluso muy dura en su último tramo, pero está hecha con inteligencia, y merecería que alguna distribuidora española tomara la valiente decisión de darla a conocer en nuestro país.
Sobre el resto de premios, se pueden decir muchas cosas y no todas buenas. Por ejemplo, que se corre el peligro de que el certamen adquiera paulatinamente un carácter un tanto provinciano, si sólo se premia cine producido en España o en Francia, país amigo claramente del Festival. En tal sentido, la Concha de Plata al mejor director otorgada a Joachim Lafosse, por Les chevaliers blancs. puede parecer excesiva, aunque no sea escandalosa; el tratamiento casi documental de los modos buenistas del neocolonialismo blanco en África tiene interés, pero le falta un punto de garra y emoción. Yordanka Ariosa se ha hecho con el galardón relativo a la mejor actriz, por El rey de La Habana, y quizá lo mejor de la película sea su actuación, pero la cinta es tan fallida en su tremendismo deshumanizado de trazos grotescos, que sorprende. Mientras que el hecho de que Javier Cámara y Ricardo Darín hayan recibido ex aequo el de mejor actor, por Truman, aunque previsible y poco arriesgado, tiene sentido, que diría Darín y resulta incontestable. Lo que tiene delito es lo de Evolution, de Lucile Hadzihalilovic, marcianada sobre una sociedad distópica en la costa con misteriosos niños y mujeres que podrían ser sus madres o no, que ha ganado los premios especial del Jurado, y de la fotografía, doblete que llama poderosamente la atención en una cinta irritante y de difícil salida comercial.
Como si tuvieran entre manos verdaderas perlas, el Jurado ha usado la opción de conceder una Mención Especial para premiar a El apóstata, de Federico Veiroj, cinta española-uruguaya muy elemental sobre un antihéroe que como gran proeza dentro de su mediocridad y falta de metas mínimas en la vida, desea que le borren de la Iglesia Católica, que no figure en el registro de bautizados. Mientras que el galardón al guión ha sido para Arnaud Larrieu y Jean-Marie Larrieu, por 21 noches con Pattie, se ve que los largos monólogos casi pornográficos de club de la comedia de la tal Pattie son el colmo de la escritura fílmica, y no podían pasar sin premio.
Con este panorama, el gran perdedor es el cine oriental, ignorado por el Jurado –aunque por suerte, los espectadores lo valoran otorgando sendos premios a Nuestra hermana pequeña, de Hirokazu Koreeda y Mountains May Depart, de Jia Zhang-Ke–, parece mentira que no haya habido ningún premio para El niño y la bestia y Regreso al Norte. Ni siquiera la georgiana Moira ha impresionado al jurado, en general se puede decir que se ha apostado por lo hispanofrancés iconoclasta, aunque lo que algunos consideran rompedor a mí me parece bastante apolillado.
Por los demás, ha habido otros premios que no son del Jurado Oficial, así el premio Irizar al Cine Vasco fue para Amama, de Asier Altuna, que tendrá que pensar que menos da una piedra, y también hubo mención especial para Irene Escolar, por Un otoño sin Berlín. Nadie podrá hablar desde luego de presiones para premiar el cine en euskera en los premios oficiales, porque igual que ocurrió el año pasado con Loreak este año a Amama le ha tocado irse sin figurar el palmarés oficial. El premio Otra mirada de TVE ha ido para Paulina, de Santiago Mitre, que también se ha llevado el premio Horizontes Latinos, y el Premio del Público a la Mejor Película para La mejor película de la sección Nuevos Directores es la francesa Le Nouveau, mención especial para Drifters y Vida sexual de las plantas.
Por su parte, Truman, de Cesc Gay, ha sido distinguida con el Premio Feroz Zinemaldia, con el que la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE) destaca a la mejor película de la sección oficial. FIPRESCI se ha decantado por El apóstata, de Federico Veiroj.
Lista de Premios de la 63ª edición del Festival de Cine de San Sebastián:
Concha de Oro a la mejor película
Sparrows, de Rúnar Rúnarsson (Islandia-Dinamarca-Croacia)
Premio Especial del Jurado
Evolution, de Lucile Hadzihalilovic
Concha de Plata a la Mejor Dirección
Joachim Lafosse, por Les chevaliers blancs
Concha de Plata a la mejor actriz
Yordanka Ariosa, por El rey de La Habana
Concha de Oro al mejor actor
Ex aequo, para Javier Cámara y Ricardo Darín, por Truman
Premio del Jurado a la mejor fotografía
Manu Dacosse, por Evolution
Premio del Jurado al mejor guión
Arnaud Larrieu y Jean-Marie Larrieu, por 21 noches con Pattie
Mención especial del Jurado
El apóstata, de Federico Veiroj
OTROS PREMIOS
Kutxabank-Nuev@s director@s
Le nouveau, de Rudi Rosenberg, mención especial para Tjuvheder, de Peter Grönlund, y Vida sexual de las plantas, de Sebastián Brahm.
Premio Horizontes
Paulina, de Santiago Mitre. Mención especial para Desde allá, de Lorenzo Vigas, y Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón
Premio Irizar al cine vasco
Amama, de Asier Altuna. Mención especial para Irene Escolar, por Un otoño sin Berlín
Premio del público
Nuestra hermana pequeña, de Hirozaku Koreeda. Mejor película europea, para Mountains May Depart, de Jia Zhang-Ke
Premio EZAE de la Juventud
Premio Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine
Primer premio para Nueva vida, de Kiro Russo. Segundo premio para El enemigo, de Aldemar Matías. Tercer premio para Wada', de Khaled Mzher. Premio Orona para Nueva vida, de Kiro Russo. Torino Award, para Volando voy, de Isabel Lamberti.
Premio Tokyo Gohan Film Festival
Noma, My Perfect Storm, de Pierre Deschamps
Premios Cine en Construcción
Era o Hotel Cambridge, de Eliane Caffé
Foro de Coproducción España-América Latina. Premio EGEDA al mejor proyecto
La omisión, de Sebastián Schjaer
PREMIOS PARALELOS
Premio TVE-Otra mirada
Premio Cooperación Española
La tierra y la sombra, de César Augusto Acevedo
Premio FIPRESCI
El apóstata, de Federico Veiroj
Premio Feroz Zinemaldia
Premio SIGNIS
Moira, de Levan Tutberidze. Mención Especial para Amama, de Asier Altuna
Premio de la Asociación de Donantes de Sangre de Gipuzkoa, a la Solidaridad
Premio Sebastiane
