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Biografía

Jonathan Pryce

Jonathan Pryce

73 años

Jonathan Pryce

Nació el 01 de Junio de 1947 en Holywell, Flintshire, Wales, Reino Unido

Premios: 0 Oscar (más 1 premios y 1 nominaciones)

Oscar
2020

Nominado a 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Historias del Bucle

2020 | Tales from the Loop | Serie TV

Singular serie de ciencia ficción, creada por Nathaniel Halpern, que ha participado en otras ficciones televisivas como Legión y Outcast. Parte del planteamiento puede hacer pensar en Interstellar, aunque estaba mas lograda la película de Christopher Nolan. La acción transcurre en la pequeña población de Mercer, en cuyo subsuelo trabaja un buen puñado de gente en las instalaciones de “El Bucle”, un experimento comandado por Russ, que permite explorar los misterios más insondables del universo. Todos los capítulos están interconectados, aunque cobran más protagonismo unos y otros personajes, ofreciendo narraciones paradójicas que invitan a preguntarse sobre la propia identidad y el sentido de la vida. Así, a una niña puede ocurrirle que su madre desaparezca de la noche a la mañana, sin dejar rastro, lo que le lleva a una búsqueda angustiosa que concluye con un sorprendente descubrimiento sobre sí misma. Dos buenos amigos pueden encontrar en el bosque una extraña esfera a modo de batiscafo, que les permite intercambiarse, estar uno dentro del cuerpo del otro, lo que les lleva a vivir temporalmente una vida ajena, que no conocían tanto como pensaban. El tiempo puede detenerse y posibilitar una historia de amor, pero que tal vez se quede en simple gratificación, dejando un regusto de amargura. Las ciencias adelantan que es una barbaridad, pero les resulta imposible evitar y explicar la muerte, y deben limitarse a reconocer la frágil condición mortal del ser humano. Hay que reconocer que los guiones de Halpern, basados en la obra con pinturas digitales de Simon Stålenhag, resultan inquietantes y sugerentes. Y los distintos directores –algunos tan prestigiosos como Mark Romanek, Jodie Foster y Andrew Stanton– saben imprimirles, con un tempo muy medido y magnífica puesta en escena, con impecable diseño visual, la atmósfera perfecta, algo a lo que ayuda, y mucho, el tema musical compuesto para la ocasión por Philip Glass, y el resto de la partitura de Paul Leonard-Morgan, a veces con reminiscencias de lo que compuso Max Richter para The Leftovers. El reparto cuenta con buenos trabajos de Jonathan Pryce –de moda por haber interpretado al Papa Francisco en Los dos papas- y Rebecca Hall como la madre que constata que un sueño recurrente puede ser algo más que un sueño. Entre los recién llegados destaca por su presencia en todos los capítulos el joven Daniel Zolghadri, que se diría abonado a la ciencia ficción, ya que apareció en Ready Player One y Fahrenheit 451. Como reproche, cabe tal vez pensar que lo que se nos cuenta tiene menos trascendencia de lo que aparenta. El tono puede ser solemne y reconcentrado, y sin duda late un humanismo de fondo, pero quizá apenas se arañan las grandes cuestiones que interesan al hombre, sobre todo en comparación con los grandes clásicos de la ciencia ficción.

6/10
Los dos papas

2019 | The Two Popes

Película que imagina un supuesto encuentro en Roma del papa Benedicto XVI, con el cardenal de Buenos Aires Jorge Bergoglio. Éste tiene la intención de presentar su renuncia al pontífice como obispo, pero el otro le tiene reservada una sorpresa, dar paso a un nuevo Papa haciendo historia. El guionista Anthony McCarten se ha especializado en historias basadas en carismáticos personajes reales. En el haber de sus libretos figuran el científico Stephen Hawking (La teoría del todo), el primer ministro británico Winston Churchill (El instante más oscuro) y el legendario vocalista de Queen Freddie Mercury (Bohemian Rhapsody). Ahora, con el esquema de “habría podido ocurrir así”, arroja su mirada al papa Francisco y a su predecesor emérito, y el resultado combina momentos brillantes junto a otros que no lo son tanto. Desde el punto de vista de la producción, la película resulta más que notable. Realmente parece que nos movemos por las estancias vaticanas, incluido el imponente marco de la Capilla Sixtina, donde se desarrollan los dos cónclaves en que uno y otro papa acabarán siendo elegidos, con la consiguiente fumata blanca y el ritual del “habemus papam” en la Plaza de San Pedro en Roma. Y se sabe dar aire cinematográfico –mérito de Fernando Meirelles, que sin embargo nunca ha superado el vigor de la obra que le encumbró, Ciudad de Dios– a lo que podría haber sido una obra de teatro. Pero por supuestos estamos ante una historia de dos personajes, que de entrada tienen un carácter bien diferente, Joseph Ratzinger es alemán, Jorge Bergoglio argentino, y con los que se quiere jugar al contraste, para lograr intensidad dramática. Y el film está estructurado alrededor de las conversaciones que ambos mantienen, en Castelgandolfo y en el Vaticano, intensificando las diferencias. Y es aquí donde a ratos la trama resulta un tanto fallida, pues dentro de que se puede entender que hay discrepancias en la forma de entender el servicio ministerial dentro de la Iglesia, se acaba cayendo en simplismos, con el estereotipo “conservador versus progresista”, y también en la personalidad “sabio solitario en las nubes versus hombre del pueblo”. Para el que haya seguido de cerca a ambos personajes, sabrá que Ratzinger tiene muchos y buenos amigos, y que le caracteriza una dulce timidez, y que a Bergoglio el papado le cambió y le volvió inesperadamente risueño y cercano, pues antes era muy adusto. Y pretender que la renuncia de Bergoglio como obispo podía caer mal ante la opinión pública y dejar mal al Vaticano es pretender que Bergoglio era muy conocido por la gente de a pie, lo que no era el caso, incluso en Argentina. En parte estos inconvenientes los salva la interpretación de los dos protagonistas, en que sobresalen Jonathan Pryce, muy conseguido como Francisco, y Anthony Hopkins, que lo tiene más difícil, por ser un actor tan reconocible, y porque su personaje tiene menos matices. De Francisco se ofrece un background, incluso con flash-backs donde le da vida un actor más joven, Juan Minujín, pero Benedicto no tiene el mismo trato. De todos modos sería injusto no señalar que existe un esfuerzo por mantener el equilibrio, y de hacer amables a ambos personajes, como en la escena final de la final del mundial de fútbol, muy simpática. Pero la premisa del film parece clara, hay uno que se ha quedado anclado en el pasado, y que hasta se deja llevar por la vanidad, mientras que el otro está en diálogo con el mundo, y es un hombre sencillo y humilde. Se intenta que esto no sea demasiado evidente, ninguno de los dos es perfecto, pero pueden cargar los planos insistentes de miradas perplejas de Bergoglio a Ratzinger, como si se estuviera diciendo a sí mismo, “pero este hombre qué pasa, que no tiene los pies en el suelo”, o algo semejante.

6/10
El hombre que mató a don Quijote

2018 | The Man Who Killed Don Quixote

Más de 25 años ha tardado Terry Gilliam en ver hecho realidad su sueño de hacer una película inspirada por el Quijote de Miguel de Cervantes. Las múltiples dificultades previas, que parecían gigantes invencibles más que molinos de viento, quedaron recogidas en el documental Perdidos en La Mancha de Keith Fulton y Louis Pepe. Ahora por fin culmina su personal visión del caballero de la triste figura, que deja atrás a los actores elegidos antes para encarnar a Alonso Quijano, Jean Rochefort y John Hurt, es un ajustado y meritorio Jonathan Pryce el que ha ocupado su lugar. El tiempo transcurrido ha hecho que las expectativas en torno a la película, elegida para clausurar el Festival de Cannes, fueran altas, y en tal sentido la cinta de Gilliam, aunque sea coherente con su filmografía –aquí sobre todo con Las aventuras del barón Munchausen y El rey pescador, de 1988 y 1991 respectivamente–, sabe un tanto a decepción. El arranque tiene fuerza, la escena de los molinos de viento, que resulta formar parte de un rodaje. Luego nos enteramos de los esfuerzos de un director de cine, Toby, por llevar la obra de Cervantes a la pantalla antaño, y que ahora rueda anuncios respaldado por un productor que a su vez trata de satisfacer a un oligarca ruso con mucho dinero. Y ello se entremezcla con los flash-backs acerca del rodaje estudiantil en blanco y negro llevado a cabo por el mismo Toby años atrás, una etapa idealista en que conoció a una quinceañera que hizo las veces de Dulcinea, mientras un zapatero local encarnaba a don Quijote. De este modo, y con reminiscencias autobiográficas sobre sus esfuerzos creativos, Gilliam habla de un periplo que sería relativamente paralelo al suyo, y de alguien que perdió el juicio al igual que don Quijote, la actualidad estaría mostrando en las vivencias de Toby la vigencia del personaje que ocupa su película. La idea como base argumental es válida, pero no está bien ejecutada, algo chirría por culpa de estereotipos y personajes grotescos. Le pierde al cineasta su gusto por los excesos delirantes, hay momentos bastante pasados de rosca, sobre todo los relativos a los amoríos y lances sexuales de Toby –un Adam Driver que no acaba de hacerse con su personaje, que sería una especie de Sancho Panza sin serlo del todo, que antaño fue Quijote–, con la amante de su productor y con aquella adolescente ya crecida que ahora está con el ruso.

5/10
Taboo

2017 | Taboo | Serie TV

Una historia siniestra e insana, ambientada en 1814, época de disputas fronterizas entre Reino Unido y los independizados Estados Unidos a cuento de Canadá. James Keziah Delaney es un extraño personaje que tras viajar a remotos lugares y cultivar, tal vez, la brujería, vuelve a Londres, enterado de la muerte de su padre, un tipo bastante odiado, pero que tenía en propiedad un territorio en Canadá. Mientras se resuelve si es él el heredero o su hermanastra, los capitostes de la todopoderosa Compañía de las Indias Orientales, al servicio de su británica majestad, hace todo lo posible por hacerse con esas tierras. Tras la producción, hay nombres de prestigio, como el de Ridley Scott. El protagonista, Tom Hardy, se estrena como cocreador de una serie, con su padre, el desconocido Chips, en compañía de nombres como el del afamado guionista Steven Knight, que en tele ha pergeñado Peaky Blinders. La producción es lujosa y presenta empaque. Y sin embargo... Sin embargo, estamos ante una narración que se hace antipática, brutal, como de tiempos salvajes, imposible conectar con el protagonista ni con los secundarios, en parte por su comportamiento extraño y aberrante, como si ocultaran secretos, esos tabús que en algún momento conoceremos y, tal vez, sólo, tal vez, nos iluminarán. Los flashes como de visiones de brujería descolocan, el criado hipercínico no tiene maldita la gracia, la fulana del burdel nos importa un pimiento... Casi lo más humano que se puede detectar es la corrupción de los jefes de la Compañía de las Indias Orientales, tan bajo es el nivel. Asegura Chips Hardy que el protagonista, por su carácter hosco y cínico, viene a ser una mezcla de personajes literarios, Bill Sykes, Sherlock Holmes, Hannibal Lecter y Heathcliff, pero tal pretensión no da a alguien de una pieza, como mucho, el monstruo de Frankenstein. Todo se reduce a atmósfera, o por si no queda claro, humo que se lleva el viento, vacuidad en estado puro que no puede disimular la aberración.

4/10
La buena esposa

2017 | The Wife

Última década del siglo XX. El escritor estadounidense Joe Castleman aguarda esperanzado, en compañía de su esposa Joan, la comunicación de que le han concedido el Premio Nobel de Literatura. Cuando llega la noticia, el alborozo de ambos es grande, también en el caso de los dos hijos, ya maduros. Pero cuando preparan su marcha a Estocolmo para recibir el galardón, los resentimientos larvados durante largo tiempo se desatan. El director sueco Björn Runge traslada a la pantalla una novela de Meg Wolitzer que se la ve venir de lejos, con su denuncia a la infravaloración de la mujer y la falta de oportunidades para triunfar en un mundo dominado por hombres. No desvelaré, por supuesto, la gran "sorpresa", pero la trama es bastante tradicional, salpicada de flash-backs sobre el modo en que conocieron los esposos, cuando él era un profesor universitario, casado y padre de familia, que sedujo a su aventajada estudiante, que escribía relatos que prometían. Para alimentar la narración, conocemos a un Joe egocéntrico, que sigue siendo un mujeriego, aunque ama de veras a su mujer, y que tiene un hijo aspirante a escritor que se ve eclipsado por su sombra poderosa. Por otro lado, un periodista desea escribir una biografía sobre el autor premiado, lo que supone husmear en los puntos poco claros de la familia Castleman. Película fácil de ver, por su aire clásico, destacan los escenarios auténticos donde suelen tener lugar los actos principales de los Nobel. Los actores están bien, aunque en algún momento se antojen algo impostados, Jonathan Pryce principalmente. Invita a pensar en la famosa frase de que "detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer", que en el caso de Joan, muy bien interpretada por Glenn Close, puede ser una afirmación de más calado que el uso tópico que se le suele dar.

5/10
El hombre que inventó la Navidad

2017 | The Man Who Invented Christmas

Una deliciosa película que describe cómo Charles Dickens concibió su célebre "Cuento de Navidad", y que deviene ella misma en "Cuento de Navidad", como si se nos propusiera un singular juego de muñecas rusas, uno acaba conteniendo encapsulado al otro. Queda un mes para la Navidad de 1843. Charles Dickens ha regresado de una gira por Estados Unidos, y sus finanzas no son especialmente boyantes, debe mantener una familia numerosa, pagar al servicio, y costear los gastos de reforma de su espaciosa casa londinense. Además se presentan de improviso sus padres, y él siempre está dispuesto a pegar un sablazo a Charles. Con los nervios a flor de piel, la solución sería, por supuesto, publicar una nueva obra y que ésta tuviera una buena acogida. Cuando escucha a Tara, una joven doncella irlandesa, contar un cuento a sus retoños, concibe la idea de preparar un Cuento de Navidad. Pero el tiempo apremia, y como los editores no son muy receptivos, él mismo correrá con los gastos de sacar adelante la obra. Susan Coyne se inspira en la biografía de Dickens escrita por Les Standiford, para escribir su libreto, que lleva a buen fin el director de origen indio Bharat Nalluri. Y está concebido al modo de Shakespeare enamorado, mostrando cómo diversas vivencias del escritor, que es un gran observador, las va incorporando a su obra, y le sirven para dar vida, literalmente, a personajes y tramas. Lo que incluye su propia experiencia personal, pues a su modo, y especialmente con su padre, Charles puede ser una suerte de mister Scrooge, el célebre avaro protagonista del cuento, para el que la Navidad se reduce a paparruchas. Así, el film se convierte, por así decir, en el cuento de Dickens personalizado en su autor, y la fórmula funciona, incluido un desenlace rebosante de emotividad, no muy alejado del de otra película que de algún modo versiona al escritor, la célebre ¡Qué bello es vivir! de Frank Capra. El protagonista tiene que enfrentarse a sus propios fantasmas, si quiere llevar a buen puerto una obra con plazo de entrega bien marcado, el día de Navidad. La película se ve con sumo agrado, y ayudan mucho, en ello, los personajes secundarios, que son un perfecto apoyo para que Dickens reconsidere su mal humor y explosiones de carácter: su fiel amigo, la joven doncella, la esposa, el progenitor. O los editores varios, el ilustrador, e incluso el gran rival, el también novelista célebre William Makepeace Thackeray, de estilo muy distinto. Dan Stevens compone bien al creador necesitado de inspiración pero también de afrontar sus propios problemas, y Christopher Plummer, como Scrooge y su correspondiente en el mundo real, resulta magnífico. El recurso de fantasmas y personajes "okupando" la habitación de Dickens mientras escribe también tiene su encanto.

7/10
Juego de tronos (6ª temporada)

2016 | Game of Thrones | Serie TV

Tras el asesinato de Jon Nieve, el noble Davos y los amigos leales al fallecido se unen para velar el cuerpo sin vida y enfrentarse con los traidores en el Castillo Negro. Edd el Penas acude en busca de los Salvajes, con los que el desdichado Jon había tejido una alianza.  Los Lannister entierran a Myrcella, la joven asesinada. Mientras, Sansa Stark ha conseguido huir del psicópata Ramsay Bolton, junto con Theon Greyjoy. Ambos se encuentran con Brienne de Tarr y su escudero, que se convertirán en fieles aliados. La otra joven Stark, Arya, se ha quedado ciega y ha sido expulsada del templo del Dios de Múltiples Rostros. Mientras, Daenerys ha sido secuestrada por Khal Moro y sus hombres. Merren ha quedado bajo el gobierno de Tyrion y Varys. La sexta temporada de la famosa serie ha sobrepasado a las novelas publicadas de George R.R. Martin, lo que abre las posibilidades de los guionistas. Pero pesa demasiado la sensación de que HBO está estirando el éxito, por lo que posiblemente por la falta de ideas se reduce en diez minutos la duración de cada episodio con respecto a entregas anteriores, y se anuncia que las siguientes tendrán menos episodios. La calidad de estos episodios es irregular, algunos personajes mantienen su tirón, otros ya parecen agotados.

5/10
Lo que de verdad importa

2016 | The Healer

Alec es un poco bala perdida. Tiene una empresa llamada The Healer (“el curandero”), dedicada a arreglar objetos eléctricos. Pero tanto su vida laboral como su vida privada son un desastre desde que su hermano gemelo murió de cáncer. Acumula relaciones sexuales esporádicas e importantes deudas económicas que le pueden costar muy caro. Sin embargo, su situación cambiará radicalmente el día conoce a un tío suyo del cual desconocía su existencia. Éste le hace una generosa oferta: pagar todas sus deudas si se compromete a vivir un año en el pueblo de sus ancestros, una pequeña localidad cerca de Halifax, en Nueva Escocia. Paco Arango, fundador y responsable de la Fundación Aladina, dedicada al cuidado de niños con cáncer, sorprendió satisfactoriamente en 2011 con su película Maktub, una film muy personal que lograba una simbiosis perfecta entre drama y comedia y que narraba la penosa situación de un niño con cáncer y lo que eso generaba alrededor. Cinco años después Arango vuelve sobre el mismo tema en Lo que de verdad importa, un proyecto de mayor envergadura, rodado en inglés en localizaciones de Nueva Escocia y con un reparto enteramente internacional, en donde destaca la presencia del veterano Jonathan Pryce. La recaudación en España, Italia, México y Estados Unidos irá destinada íntegramente a ayudar a niños enfermos. De nuevo Arango vuelve a centrar su guión en el terremoto interior que provoca en los adultos el cáncer infantil, capaz paradójicamente de sacar lo mejor de las personas. Como siempre en su cine, Arango imprime a la historia un sano optimismo, una mirada alegre en medio del sufrimiento, con matices importantes que escapan a la visión materialista de la vida, de claro componente cristiano. Tal enfoque aporta una visión ponderada de la existencia terrena como algo provisional, abierta a otras realidades, que él expresa con situaciones milagrosas o inexplicables que hacen su entrada en el mundo. En este caso, el toque sobrenatural viene introducido con el mágico don de curar del protagonista, un talento ofrecido por Dios como una herramienta para ayudar a los demás, tal y como se dice en el film. Aunque se trata de un film correcto y muy positivo, puede pesar que la trama propiamente dicha resulta sensiblera, con escenas idílicas y diálogos perfectamente diseñados, mientras que las situaciones cómicas o dramáticas parecen poco realistas, como en esa escena en que todo el pueblo está reunido en la iglesia o las que hacen referencia al policía. Quizá el problema es que el planteamiento de fondo, la existencia de curanderos ancestrales, no acaba de funcionar del todo y necesita una atmósfera de cuento. Dicho lo cual se agradece que se use tal hecho como una metáfora de la vida real, en la cual los curanderos no serían más que esas personas que dedican su vida y sus recursos a mejorar la vida de los niños enfermos. A tal efecto, Arango dedica emotivamente su película a Paul Newman (1925-2008), que puso en funcionamiento una iniciativa de campamentos infantiles de la cual se benefician anualmente miles de niños con cáncer. A esa labor encomiable brinda los títulos de crédito.

5/10
La dama de oro

2015 | Woman in Gold

Una historia narrada en dos tiempos acerca del cuadro "Retrato de Adele Bloch-Bauer" de Gustav Klimt, que se exhibe en el Belvedere de Viena, y cuya propiedad reclama la anciana judía Maria Altmann, tras fallecer su hermana, y el anuncio, por parte de las autoridades de Austria, de una nueva ley de restitución de obras de arte expoliadas por los nazis. Aunque inicialmente no se implica a fondo en el caso, el joven abogado Randol Schoenberg, también con ilustres antepasados judíos en Austria, acepta encargarse de la reclamación, que se encuentra con mil y un obstáculos, pues la célebre pintura de Klimt, también conocida como "La dama de oro", es una de la joyas de la galería del Belvedere, casi un símbolo nacional, aunque es claro que perteneció a la familia Altmann y que la retratada es una tía suya. La descripción de la lucha legal, que incluye el traumático regreso de la anciana desde Estados Unidos al país del que huyó durante la Segunda Guerra Mundial, se combina con sus recuerdos de las vejaciones que padece su familia de manos de los nazis. Simon Curtis, con una carrera forjada en la televisión británica y director de Mi semana con Marilyn, entrega una película cuya trama atrapa, vibramos con esta historia auténtica acerca de los esfuerzos de una anciana para, de algún modo, hacer las paces con un pasado que no deja de atenazarle. Mientras que la mirada del joven abogado sirve para que el espectador que mira con cierta distancia las injusticias de la historia se implique emocionalmente, de modo que no piense que el olvido o la ignorancia son las mejores fórmulas para pasar página ante lo ocurrido tiempo atrás. El film hace pensar en incursiones británicas recientes basadas en hechos reales como Descifrando Enigma y La teoría del todo, pues de nuevo tenemos una magnífica producción –detrás están los hermanos Weinstein, especialistas en cazar Oscars con filmes como éste–, con una cuidadísima recreación de las dos épocas en que transcurre la trama, en que vemos muy bien fotografiados Viena y Los Ángeles, mostrando de modo convincente el cuadro de Klimt, con buena partitura musical, y grandes trabajos actorales, donde vuelve a sobresalir una auténtica "reina", Helen Mirren, y aguantándole bien el tipo Ryan Reynolds. Pero igualmente están estupendos los secundarios de las dos épocas. Resultamente especialmente interesante la matizada idea de que el tiempo restaña heridas pero tambien puede insensibilizar hasta el punto de caer en la injusticia, o en el no-reconocimiento de lo que en el pasado se hizo mal, con el peligro consiguiente de que puedan repetirse los errores en el futuro.

7/10
Wolf Hall

2015 | Wolf Hall | Serie TV

Espléndida serie de la BBC, que describe algunos de los acontecimientos decisivos del reinado de Enrique VIII en Inglaterra desde un punto de vista inusual en cine y televisión, el de Thomas Cromwell, que llegó a ser consejero principal del rey pese a sus orígenes humildes, y que jugó un papel esencial en cuestiones como la supremacía de la Iglesia de Inglaterra, y en los ascensos y caídas de las nuevas reinas Ana Bolena y Juana de Seymour. El film se basa principalmente en las dos populares novelas dedicadas al tema por Hilary Mantel. Con un sólido guión de Peter Straughan y una buena dirección de Peter Kosminsky, nos encontramos con Cromwell como secretario y hombre de confianza del cardenal Wolsey, a quien guardará fidelidad incluso cuando caiga en desgracia porque Ana Bolena considera que no se esfuerza demasiado a la hora de lograr la nulidad del matrimonio del rey con Catalina de Aragón. El protagonista es pintado con matices, que Mark Rylance plasma en una interpretación sobresaliente: hombre reflexivo, inteligente y agudo, que dice las palabras justas, con cierta rectitud pero a la vez sinuoso, y al que pesan sus orígenes oscuros –era hijo de un simple herrero–, que le reprochan los grandes hombres de la corte de alta cuna. Cuestiones como la muerte de su esposa y dos hijas por unas fiebres, o la cercanía a Wolsey, muestran su lado más humano; pero también se muestra como alguien implacable en línea maquiavélica –hacia Tomás Moro, que no es pintado con demasiada simpatía, presta respeto, pero le reprocha que use la tortura para arrancar confesiones en causas con la justicia–, lo que se acentúa con el paso de los años junto a Enrique VIII y su deseo de que paguen los que posibilitaron la caída de Wolsey. Seguramente uno de los grandes aciertos de esta serie es su contención –no se cae en los excesos de glamurosas intrigas palaciegas como las que se mostraban en Los Tudor–, y su intento por comprender el contexto social, político y religioso, por ejemplo en relación a la cuestión matrimonial y a la de los monasterios. Además sabe cuidar a todos los personajes sin fáciles simplificaciones, no se juzga ni caricaturiza a nadie, todos son de carne y hueso, y se pueden apreciar virtudes y defectos, ya sea en el rey y las reinas, los cortesanos, Moro, Norfolk, etc. Y se insinúan lazos que se estrechan –Enrique VIII es una suerte de padre para Cromwell, como antes, en mayor medida, lo había sido Wolsey; los amores imposibles de Cromwell una vez enviuda–, y sutiles conspiraciones en las luchas por el poder, donde no es fácil distinguir la verdad de las falsas acusaciones. El reparto podría decirse que es casi inmejorable. Aparte del citado Rylance, Damian Lewis compone un muy creíble  Enrique VIII, y lo mismo hace Claire Foy con Ana Bolena, estos componen el terceto principal de la serie, donde también se pueden mencionar las interpretaciones de actores conocidos como Jonathan Pryce, Mathieu Amalric, Joanne Whalley, Anton Lesser, Kate Phillips y Tom Holland, el chaval de Lo imposible.

7/10
Juego de tronos (5ª temporada)

2015 | Game of Thrones | Serie TV

Tras la muerte de Tywin, su progenitor, Cersei y Jaime tratan de tomar las riendas del clan de los Lannister. Mientras, Tyrion ha huido a Pentos con Varys. Jon Nieve trata de conseguir que Mance Rayder, el Rey-Más-Allá-Del-Muro se una a Stannis Baratheon, pero éste se niega. La quinta temporada de la famosa serie sigue en su línea, mostrando las conspiraciones para hacerse por el poder de los personajes principales, contraponiendo la extrema lealtad a sus principios de algunos personajes, como Brienne de Tarth o Jon Nieve, a la extrema mezquindad de otros. A pesar del estancamiento de alguna subtrama, mantiene el nivel esperado por los numerosos fans.

5/10
La mejor receta

2015 | Dough

Nat, un anciano panadero judío en el este del Londres, tiene dificultades para dar continuidad a lo que siempre ha sido su negocio familiar: su hijo es abogado, el dueño de un supermercado quiere hacerse con su local, su único empleado se ha despedido. Aceptará tomar como aprendiz al hijo de la mujer de la limpieza, Ayyash, negro y musulmán, que trapichea con marihuana. Por accidente, parte de este mercancía se convierte en ingrediente de los productos de la panadería, que inesperadamente y sin aparente explicación, se vuelven tremendamente populares. Comedia amable pero un tanto insulsa y de desarrollo irregular, que parece querer abogar por las buenas relaciones familiares, y por el entendimiento entre personas de distintas creencias y religiones. Más allá de la trivialización en torno al consumo de las llamadas drogas blandas, falta al film de John Goldschmidt un planteamiento sólido acerca de lo que se quiere contar, porque todo aparece muy desdibujado: la relación de tipo paternofilial entre Nat y Ayyash, la relación entre los viudos, los "villanos" con la cara de un traficante de drogas y un especulador inmobiliario, la madre trabajadora, los amigos que siempre ven las mismas películas...

4/10
The Salvation

2014 | The Salvation

Un singular western al estar dirigido y coescrito por el danés Kristian Levring, y contar una historia de inmigrantes de su país en el viejo Oeste. Jon y Peter Jensen son dos hermanos que abandonaron Dinamarca hacia 1870, hartos de la guerra con los prusianos. Tras varios años de separación, Jon va a reunirse al fin con su esposa y su hijito, que quedaron en Europa. Pero lo que debía ser un tranquilo viaje en diligencia hasta su rancho se convierte en pesadilla, pues los dos viajeros que les acompañan resultan ser unos canallas que intentan agredir sexualmente a la mujer. Lo que desencadena varias muertes y una historia de venganzas y contravenganzas, donde los habitantes del pueblecito de Jon demuestran ser una comunidad poco unida y cobardica. Levring imprime a la narración cierto aire fatalista y trascendente, que lo conecta en parte con el cine nórdico en la tradición de un Ingmar Bergman. Pero a la vez, el estilo enfático y operístico, incluidos primeros planos y rasgueos de guitarra, junto a una abundante violencia con una verdadera ensalada de muertos, evoca también el spaghetti-western al que dio forma Sergio Leone, y su imitación por Sam Raimi y Quentin Tarantino; y por supuesto, la presencia del pueblo sin redaños remite a Solo ante el peligro, el clásico de Gary Cooper. El reparto está muy bien, encabezado por el danés Mads Mikkelsen.

6/10
G.I. Joe: La venganza

2013 | G.I. Joe: Retaliation

Los G.I. Joe sufren una escabechina en una terrible emboscada, cuando andaban desarmando unas ojivas nucleares. La culpa es de un impostor que ha suplantado al presidente de los Estados Unidos, que se encuentra secuestrado. Los tres supervivientes conectarán con el esquivo Snake Eyes, y con un antiguo coronel retirado, para salvar al mundo mundial, que podría correr directo hacia su destrucción por culpa del archienemigo Cobra y secuaces como Zartan. Secuela de G.I. Joe, donde la trama es casi lo de menos, aunque ésta ofrece un momento desopilante y digno de mención, con todos los mandatarios mundiales jugando con los botoncitos de sus maletines nucleares. De modo que lo que ofrece G.I. Joe: La venganza consiste sobre todo en un puñado de momentos adrenalíticos, servidos por los musculosos protagonistas, hay que olvidar los diálogos, que no se acercan ni a graciosos. Dentro de los pasajes de acción, aparte de las coreografías de peleas de rigor, al más puro estilo oriental y bailarín –no en balde dirige la función John M. Chu, responsable de Street Dance y Step Up 3D–, destaca la escena en un inmenso paredón montañoso, muy vistosa aunque también muy de videojuego.

3/10
Dark Blood

2012 | Dark Blood

Hysteria

2011 | Hysteria

Comedia de época que parte de un extraño suceso de la medicina británica del siglo XIX. El doctor Joseph Mortimer Granville inventó el primer consolador eléctrico para usarlo con fines terapéuticos. Por aquel entonces se diagnosticaba que padecían histeria femenina pacientes insatisfechas sexualmente, aunque la etiqueta era usada como un cajón de sastre, también para las que padecían depresión, insomnio, irritabilidad, etc. Hysteria presenta a Granville como un joven y prometedor doctor, desesperado porque en los hospitales de la época no se presta la debida atención a las nuevas teorías, sobre todo la relativa a proteger a los pacientes de los gérmenes. Acaba consiguiendo trabajo junto con Robert Dalrymple, el más prestigioso especialista en medicina femenina de Londres, que aplica a sus pacientes diagnosticados con histeria un masaje pélvico que consiste en masajear sus genitales. Granville se compromete con Emily, la menor de las hijas de su nuevo jefe, pero se siente deslumbrado por su brillante y díscola hermana mayor, Charlotte, luchadora por los derechos de las mujeres, que ayuda a desfavorecidas y prostitutas. La cineasta americana Tanya Wexler, hasta ahora autora de las poco conocidas Finding North y Ball in the House, consigue en Hysteria una convincente ambientación victoriana. También demuestra que tiene talento para dirigir a un reparto de altura en el que sobresale Hugh Dancy, como Granville, el veterano Jonathan Pryce, que encarna al doctor Dalrymple, y sobre todo, Maggie Gyllenhaal, en un rol de feminista incombustible que parece hecho a medida. También resalta en cierta medida a pesar de la brevedad de su intervención Rupert Everett, como pragmático amigo del personaje de Dancy. Hysteria recuerda en cierta medida a El balneario de Battle Creek, también protagonizada por un médico real, Harvey Kellogg (le encarnaba Anthony Hopkins), e igual de hedonista y frívola en su tratamiento del sexo. Aquí, la visión antropológica de Wexler resulta bastante limitada en su elogio del vibrador, que se presenta como una conquista social, al tiempo que se desvirtúa la práctica de la medicina. Todo esto, unido a un desarrollo excesivamente convencional y previsible, da al traste con las pretensiones del film.

4/10
La conspiración del poder

2009 | Echelon Conspiracy

Un joven ingeniero informático empieza a recibir extraños mensajes de móvil en el que se le comunica cómo puede hacerse rico. Poco después es interceptado por agentes de la CIA y se da cuenta de que algo raro sucede con esos mensajes, pues otras personas que los recibieron han muerto asesinadas. Discreto film de acción e intriga en torno a las nuevas tecnologías. Cuenta con un reparto impresionante, encabezado por Shane West, Edward Burns y Ving Rhames, pero el resultado, con aroma de telefilm, no cubre las expectativas, pese a que se ve con cierto interés. El argumento, que se vende como original, tiene demasiados puntos en común con el de otra película muy superior, de parecido título en español: La conspiración del pánico.

4/10
G.I. Joe

2009 | G.I. Joe: The Rise of Cobra

Después de Transformers, Hasbro prosigue la aventura cinematográfica de llevar sus juguetes a la pantalla con G.I. Joe, basada en unos célebres muñecos de acción creados en 1964, y que eran como la versión masculina de la Barbie para las niñas. El trío compuesto por Stuart Beattie, David Elliot y Paul Lovett, dirigidos por Stephen Sommers, el responsable de La momia, han imaginado una trama situada en un futuro no muy lejano, donde las fuerzas de élite internacionales -aunque lideradas por Estados Unidos, faltaría más- de los G.I. Joe se enfrentan a los villanos complicados con todo tipo de armas sofisticadas. Y justamente McCullen es un supervillano, descendiente de un escocés que vendía armas en el siglo XVII a franceses y escoceses que luchaban entre sí; ha pasado el tiempo, y, 'de casta le viene al galgo', McCullen se dedica a la fabricación de armas. Y acaba de desarrollar para la OTAN un arma vírica que corroe el metal de modo alucinante. Pero tiene trazado un plan maquiavélico para que esta peligrosa arma provoque el caos mundial, de modo que nazca un nuevo orden político internacional que pueda controlar personalmente. Por supuesto los intrépidos G.I. Joe, unos marines de lujo total dirigidos por el general Hawk, van a tener que impedirlo. Sus mejores soldados -entre ellos Snake Eyes y Scarlett- pelearán de firme, respaldados por dos nuevos fichajes del grupo, Duke y Ripcord. Además, deben vérselas con dos secuaces de McCullen: Storm, el viejo enemigo de Snake Eyes, experto como él en artes marciales; y la Baronesa, una antigua novia de Duke. Stephen Sommers entrega lo que se le pide: acción a raudales, explosiones, persecuciones, peleas, armas sofisticadas, adrenalina pura y dura. Casi no hay un sólo plano que carezca de algún tipo de efecto especial. Práctica en este terreno tiene el chico, pues su currículum peliculero va en la línea del cine de acción y aventuras, y aunque se le agradecería un poquito más de fuerza visual, hay que reconocer que trepidación no falta al film, aunque a veces puede llegar a ser cansino. Cierto tipo de escenas las hemos visto mil veces, y aquí se entrega más de lo mismo; pero justo es señalar también que todo el tramo de la película que transcurre en París es tremendamente original, la imposible acción transcurre en pleno centro de la capital francesa, y junto a lugares emblemáticos, lo que da pie planos muy impactantes. En cuanto a la trama, hay cierto esfuerzo en componer algo coherente, con múltiples personajes, que hasta arrastran pequeños traumas del pasado; quizá sean algo estereotipados -nadie debe esperar actuaciones de Oscar-, pero al menos presentan algún elemental rasgo definitorio. Y cuestiones como la venganza y la rivalidad, justifican al menos ciertas acciones. El arranque, que se sitúa en el siglo XVII, se diría marca de fábrica de Sommers, piénsese en sus entregas de la La momia. Y se apuntan críticas a la industria armamentista -¿inspiración de Iron Man?- y a los peligros de la biotecnología, a lo que se suma una malévola broma final a cuento del presidente estadounidense.

5/10
Ella es el partido

2008 | Leatherheads

El actor George Clooney cambia radicalmente de registro en su tercera película detrás las cámaras, después de la vitriólica y oscura Confesiones de una mente peligrosa, y de la excelente Buenas noches, y buena suerte, de marcado contenido ideológico. Aquí todo es fresco y desopilante y da la sensación de que Clooney se lo ha pasado en grande rodando esta comedia romántico-deportivo-costumbrista, que ensalza los gloriosos y despreocupados años veinte en Estados Unidos, que coinciden con el nacimiento de la Liga Profesional de Fútbol americano. Estamos en 1925, una época de libertad, llena de oportunidades y donde apenas hay reglas en la sociedad, ni siquiera en el deporte. El fútbol profesional es muy minoritario y genera muy pocos ingresos, por lo que sus horas están contadas. El jugador Dodge Connolly es el líder de los Duluth Bulldogs, un equipillo de cuarentones, obligado a abandonar el deporte cuando el patrocinador decide retirar su inversión. Por el contrario, en la universidad el fútbol vive un momento de esplendor gracias a la aparición del joven y apuesto Carter “Bala” Rutherford, una gran estrella que además ha visto cómo su celebridad llegaba a lo más alto tras convertirse en héroe de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la historia heroica del soldadito puede no ser tan heroica y la ambiciosa y atractiva periodista Lexie Littleton está dispuesta a descubrir la verdad mientras se camela a Rutherford. Entretanto, Dodge ve la oportunidad de hacer dinero y de salvar el fútbol profesional con la explosión mediática de una celebridad como Rutherford, pues se da cuanta de que la gente pagará mucho dinero para verle. Lo mejor de la película es la química que desprenden George Clooney y Renée Zellweger, que demuestran ser dos comediantes de altura. Ambos le sacan partido a esa gran complicidad, apoyados en unos excelentes diálogos, muy divertidos e inteligentes, llenos de réplicas agudas y ocurrentes, al estilo de la "screwball comedy" de los años 30 y 40. Clooney explota su lado más seductor y cómico, un tipo de personaje que verdaderamente borda y que bien podría ser deudor de los que ya ofreció en las "coenianas" Crueldad intolerable y O Brother!. Y la Zellweger demuestra que le sientan muy bien las damiselas de época y de los sombreritos de plumas, perfectas para dar rienda suelta a su colección de mohines picarones y su rostro de manzanita madura. Frente a ellos es inevitable que el tercero en discordia –Rutherford, interpretado por John Krasinski– quede un poco desamparado. De hecho, el film acusa que su personaje esté poco trabajado y que la rivalidad entre los dos jugadores de fútbol no acabe de funcionar del todo. En este sentido, la historia va de más a menos. La película sirve para ofrecer una idea de cómo surgieron las ligas profesionales en América y de cómo las estrellas se fueron convirtiendo en reclamos de algo que muy pronto dejaría de ser un entretenimiento deportivo ('no rules', sin reglas) para convertirse en una industria, con su publicidad, sus representantes y sus contratos millonarios, y todo supervisado directamente por el Estado. Clooney critica esta visión "regulada" del deporte con mucho humor, sobre todo en el partido final. En cuanto al aspecto formal, destaca la preciosa fotografía de Newton Thomas Sigel. Hay una visión idílica de la época, que Clooney acentúa con profusión de tonos ocres, otoñales, llenos de bucolismo. Por otro lado, la puesta en escena es excelente, en especial en las tomas de tono pastel en los bares nocturnos –estamos en plena prohibición–, con peleas al más puro estilo del Oeste. A la vez todo desprende un aire muy ligero, casi de vodevil, y por momentos uno puede creerse en un film de Woody Allen, con el jazz sonando por doquier. La despiporrante huida de la policía es un genial ejemplo de esta atmósfera cómica, que incluso puede llegar a recordar a los gags del cine mudo.

6/10
Más allá de los sueños

2008 | Bedtime Stories

Skeeter trabaja como mantenedor de un hotel de lujo, perteneciente a un gran grupo. El dueño prometió al padre de Skeeter que un día éste dirigiría el hotel. Pero el tipo parece haber olvidado su promesa, y cuando anuncia un nuevo complejo hotelero, Skeeter es relegado, y se escoge en cambio a un impresentable como gerente. Mientras Wendy, la hermana de Skeeter, va a quedarse sin trabajo pues el ayuntamiento ha aprobado la demolición del colegio del que es directora. Mientras busca nuevo empleo, Wendy pide a Skeeter que se encargue de sus dos críos Barry y Violet; le ayuda en la tarea Jill, una vecina. Para tener entretenidos a los chicos, Skeeter les cuenta cuentos antes de acostarse, adaptando su situación del hotel a marcos fantásticos de la antigua Roma, la Edad Media, el lejano Oeste y las aún más lejanas galaxias. Para su sorpresa, algunas de las ideas que los chicos aportan a sus tramas se hacen realidad. De modo que pergeña un plan para que Barry y Violet imagen un final feliz para su plan de dirigir el nuevo hotel.Al tratarse de un film Disney, el director Adam Shankman adopta la línea contenida de títulos familiares como Un canguro superduro y Doce fuera de casa, y procura atar en corto al otras veces 'zafiete' Adam Sandler, que aunque apunta algún chiste en el filo de la navaja, se ciñe a lo que se espera de él. Hay que reconocer que hay un gran despliegue de producción, con buenos efectos especiales y algunas bromas divertidas, como el del camarero haciendo de intérprete galáctico de Skeeter. Así que el conjunto puede describirse como 'resultón'. No obstante se habría agradecido un mayor esfuerzo en el guión, donde muchos elementos son caprichosos, y no se explican suficientemente; los guionistas Matt Lopez y Tim Herlihy tal vez se agarrarán a la excusa de que, como en los cuentos de los niños, ellos se apuntan a la arbitrariedad. Pero no parece suficiente, por ejemplo, para relacionar la construcción del nuevo hotel con la demolición de la escuela, o para culpabilizar al protagonista de lo segundo, y resolver luego la cosa con un auténtico 'deus ex machina' sacado de la manga; tampoco la historia de amor es precisamente un prodigio de imaginación.

5/10
Cranford

2007 | Cranford | Serie TV

El mundo de la Inglaterra victoriana nacido de la mano de la escritora Elizabeth Gaskell, sirve para ofrecer un amplio retrato costumbrista, no exento de crítica social, de los habitantes, cultura y modos de vida de una pequeña localidad, justo en el periodo en que la revolución industrial está cambiando el mundo. Aparte de la cuidada producción y de las logradas localizaciones, lo mejor es sin duda la presencia de actores y actrices de talento excepcional, como Judi Dench, Michael Gambon o Imelda Staunton.

6/10
Piratas del Caribe: En el fin del mundo

2007 | Pirates of the Caribbean: At World's End

El colofón de la trilogía disneyana de piratas, tras Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra y Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto. Como se recordará, el segundo film dejaba atrapado al capitán Jack Sparrow en el Fin del Mundo, algo de lo que Elizabeth Swann se siente culpable, motivo por el cual impulsa su rescate. Por otro lado, a Will Turner se le parte el alma viendo navegar eternamente a su padre en el Holandés Errante, de modo que está trazando sus propios planes acabar con esa maldición. Y mientras los jerifaltes de la Compañía de las Indias siguen conspirando al servicio de sus propios intereses. Si este film fuera el primero de la saga, en vez del tercero, tal vez el éxito del conjunto habría sido muy diferente. Aquí Gore Verbinski juega “a caballo ganador”, al menos en lo que a taquilla se refiere. Sabe que haga lo que haga, la gente irá a verlo. Y aunque mil críticos al unísono declaren que se trata del peor título de la trilogía (la cosa nos recuerda a El retorno del jedi, la película menos lograda, con diferencia, de la trilogía original de La guerra de las galaxias), muchos espectadores querrán comprobarlo personalmente. Y nostálgicos tal vez por los buenos momentos pasados con Sparrow, sobre todo en el primer film, hasta pueda que algunos defiendan este tercero a capa y espada. Hay algo de pereza en la acumulación de elementos, poco vertebrados en la trama urdida por Ted Elliott y Terry Rossio: la secuencia inicial de ahorcamientos en masa (por cierto, hay más violencia en este film que en los otros), los piratas de Singapur (¿de verdad aporta algo Chow Yun-Fat y sus exóticos corsarios?), la reunión de los piratas ligados por nueve monedas (¿un guiño a la ONU, piratas de todo el mundo mundial, o deseos de agradar a cualquier espectador de los cinco continentes?), la diosa Calipso, las escenas surrealistas de Sparrow… Y resulta difícil entender que la primera aparición de Johnny Depp se haga esperar… ¡tres cuartos de hora! Y si el éxito de la saga reside en el sentido del humor de su personaje, aquí hay que decir que no cuenta con demasiados hallazgos para provocar la risa. En realidad, todos los personajes protagonistas parecen agotados, incapaces de dar más de sí… Convertir a Elizabeth en intrépida capitana tal vez sea un guiño a las feministas recalcitrantes pero, francamente, no es coherente con lo que sabemos de ella. Casi acaban teniendo más gracia y despiertan más simpatía los piratas eternos secundarios, Ragetti, Gibbs y Cotton. Por supuesto que los efectos especiales son espectaculares, y que especialmente el último tramo de batallas en el mar, bajos los efectos de una tempestad, es trepidante. Pero la sensación de una película interminable (casi tres horas, y encima, una escena adicional tras los diez minutos de crédito) y poco mimada domina. Lástima.

4/10
Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto

2006 | Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest

Han pasado tres años desde que los Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra obtuviera un sustancioso botín al desembarcar en las carteleras. Sus responsables daban por hecho desde el estreno que al film le seguirían otras entregas de la saga. Finalmente decidieron rodar a la vez dos nuevos capítulos. Ambos vuelven a estar dirigidas por Gore Verbinski, que también ha contado con la mayor parte del equipo técnico y artístico de la primera. El film retoma la acción justo en el punto donde finalizaba su predecesor. Will Turner está a punto de contraer matrimonio con su amada Elizabeth Swann, en Port Royal (Jamaica). Justo antes de la boda, aparece Lord Cutler Beckett, cazador de piratas, que acusa a la pareja de haber ayudado a escapar al capitán Jack Sparrow. Beckett encarcela a Elizabeth y hace un trato con Will: liberará a su prometida si le trae una brújula en poder del capitán Sparrow. Will encuentra a su amigo embarcado en la búsqueda de un cofre que contiene el corazón del pirata Davy Jones, capitán del Holandés Errante. Resulta que Sparrow hizo un pacto en el pasado con Jones, y si no encuentra el cofre, deberá servir en su tripulación por toda la eternidad. Ciertamente Verbinski logra por momentos superarse a sí mismo en espectacularidad, sobre todo en algunos combates de masas. Los maquillajes de criaturas y efectos especiales son aún mejores, sobre todo en el ataque del monstruo marino al barco, o en algunos momentos divertidos en que Jack Sparrow parece un auténtico personaje de dibujos animados, rebotando mientras permanece atado a un poste. Por su parte, Johnny Depp despliega sus dotes de 'clown' montando un show hilarante, y se luce sobre todo en la parte de la isla de los caníbales, lo mejor del film. Todo esto ayuda a que se conserve parte del encanto del primer film, pero no le llega a la altura por varias razones. Para empezar, se alarga en exceso, introduciendo secuencias innecesarias, mientras que otras, como la lucha de los protagonistas con Jack Davenport, se alargan hasta la extenuación. Y aunque en otras ocasiones han mostrado su altura interpretativa, Orlando Bloom y Keira Knightley no están a la altura de Depp, ni de algunos ilustres secundarios. Y además, la trama está incompleta, pues en el momento más emocionante, el film se acaba para que el espectador pique, y vaya a ver la tercera parte.

6/10
El secreto de los Hermanos Grimm

2005 | The Brothers Grimm

Uno de los directores más originales del cine actual nos entrega esta alucinante y barroca aventura, entre cómica y siniestra, que tiene como protagonistas a dos famosos personajes del mundo de la literatura, nada más y nada menos que a William y Jacob Grimm, creadores de “Caperucita Roja”, “Hansel y Gretel” o “Blancanieves y los siete enanitos”, entre otros cuentos clásicos. Pero la mente traviesa de Terry Gilliam ha transformado a los dos hermanos alemanes en unos caraduras que, en el siglo XIX, se dedican a ir de pueblo en pueblo ofreciendo su sabiduría y sus artes para acabar con fantasmas, brujas y espíritus que aterrorizan a los lugareños. En realidad, es todo una estafa, ya que Jacob escribe cuentos con las historias que les relatan y posteriormente ambos recrean en otro pueblo esos terroríficos sucesos… Así hasta que les llaman para erradicar a los fantasmas y cobrar un dinero por sus servicios. Pero, ¿qué ocurriría si un día los acontecimientos no hubieran sido preparados por ellos? Así ocurre en un pequeño pueblo del bosque: los niños están desapareciendo y las autoridades –los franceses de Napoleón ocupan ahora el territorio– han decidido culpar a los “inocentes” hermanos Grimm. Si algo hay en este film es imaginación. Desde las primeras imágenes nos sumergimos en un mundo de fantasía, tétrico por momentos, que recoge y mezcla personajes e historias de los más variados cuentos clásicos. La atmósfera de misterio y los efectos especiales están plenamente logrados, así como varios golpes de humor. Destaca la dualidad entre los dos hermanos –Will, práctico y escéptico; Jacob, idealista y apasionado–, bien interpretados por Matt Damon y Heath Ledger. Y Jonathan Pryce, actor fetiche del director, tiene también un estimable papel.

6/10
El nuevo mundo

2005 | The New World

Aproximación nada tópica a la exploración del nuevo mundo por los ingleses. El film arranca en 1607, cuando tres barcos avistan tierra tras una larga navegación atlántica. Les empuja el deseo de prosperar, la promesa que nadie garantiza de que se harán ricos en los lugares recién descubiertos. Pero la creación del asentamiento costero de Jamestown se hace penosa, y hay miedo de tratar con los nativos. Así que encomiendan la tarea al capitán John Smith, como mejor alternativa a la de su muerte en la horca por insubordinación. Cuando se adentra en el interior con sus hombres, son atacados y sólo él sobrevive. Contra pronóstico es aceptado en un poblado, donde aprende a apreciar las costumbres indias, al tiempo que surge el amor por la joven hija del jefe powhatan, la hermosa e inteligente Pocahontas. La promesa incumplida del regreso de la expedición a Inglaterra, y la ayuda prestada a Smith por Pocahontas, traerán consecuencias imprevisibles. Me atrevería a decir que este film tiene en su contra esa cursilada animada de la Disney titulada Pocahontas, el triste precedente de Colin Farrell en una película histórica (!), la olvidable Alejandro Magno, y lo que con mirada superficial –e injusta– podría describirse como un aire a El lago azul. Por favor, prejuicios fuera. Terrence Malick saca a pasear su alma de poeta, y recrea la historia de modo pausado, con extraordinaria delicadeza, y sin caer en extremismos no deseables. Ya sólo la belleza del plano en que los indios admiran las naves recién llegadas, que tendrá su correspondencia ulterior en Inglaterra, cuando Pocahontas descubre una catedral, hablan de que la hermosura de las tierras vírgenes tiene su contrapunto en los logros de la civilización. Ciertamente, la vida de los indios tiene algo de edénico, como de tranquila vida lograda, pero quizá su modo de desenvolverse no sea muy distinto al de los habitantes de la campiña inglesa. En cuanto al contraste de nativos y exploradores, son lógicas las diferencias entre quien buscaba algo mejor y encuentra mil y una penalidades, y quien se conforma con lo que tiene. Eso sí, la crueldad en la batalla es equiparable. Acierta Malick al trenzar la historia de amor y la transición gradual de Pocahontas a los modos occidentales. Un Farrell contenido, una sorprendente y bella Q'Orianka Kilcher que tenía quince años cuando hizo el film, y un reposado Christian Bale, constituyen los tres lados de un triángulo atípico, donde se entienden bien el entusiasmo adolescente transformado por el sufrimiento en amor por esposo e hijo, el abandono por satisfacer los anhelos exploratorios, o el amor redescubierto del bondadoso viudo.

8/10
De-Lovely

2004 | De-Lovely

Un anciano Porter recibe la visita de un misterioso personaje, Gabe; y a través de las canciones que compuso tiempo atrás, rememora los principales sucesos de su vida; sobre todo su matrimonio con Linda, donde siempre hubo amor, aun con altibajos. Irving Winkler trata de decirnos en este film que las cosas fueron en realidad un poquito más complicadas. Y lo hace con un original formato de musical, y a través de las propias canciones del artista, rememora los principales acontecimientos de su vida. Una magnífica reconstrucción de época. Un maravilloso uso de las canciones de Porter, con nuevas versiones de algunos temas, en los que han participado gente de la talla de Sheryl Crow, Alanis Morissette, Robbie Williams o Diana Krall: destaca el recurso al final de “In the Still of the Night”, acertado broche de oro para cerrar la historia. Y dos grandes actores, Kevin Kline y, sobre todo, Ashley Judd. El film incide sin tapujos en la bisexualidad del protagonista pero, de modo sorprendente en los tiempos que corren, subraya cómo el único amor verdadero de Porter fue el de su sufrida esposa, que estuvo junto a él en los momentos luminosos y en los oscuros, cuando verdaderamente necesitaba apoyo.

4/10
Un sueño para ella

2003 | What A Girl Wants

Daphne es una jovencita la mar de molona, que tiene la natural curiosidad por saber cómo es su padre, un tipo con quien su madre mantuvo un romance breve pero intenso. Así que coge el avión y se planta en Londres, donde averigua que su progenitor es todo un caballero, lord Henry Dashwood. Agradable comedieta, donde destaca sobre todo el buen hacer de Colin Firth, quien empezó a brillar a raíz de El diario de Bridget Jones.

4/10
Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra

2003 | Pirates Of The Caribbean: The Curse Of The Black Pearl

Con una historia ficticia en torno a la maldición aludida en el título, el productor Jerry Bruckheimer ha conseguido romper otra que presuntamente ocurre en la vida real. Por desgracia para los amantes del cine clásico, ninguna película de piratas ha sido rentable desde hace décadas, incluidas algunas que habrían merecido una mejor acogida por parte del público, especialmente la ingeniosa y desmitificadora Piratas, de Roman Polanski. Significativo fue el fracaso de La isla de las cabezas cortadas, que con todos sus defectos, era un digno espectáculo que tendría que haber obtenido una mayor recaudación. Al contrario, estos nuevos filibusteros se han hecho al abordaje con las arcas de las taquillas de cine este verano, y presumiblemente obtendrán un buen botín en su desembarco en vídeo. Siglo XII. A la colonia británica de Port Royal, en pleno mar Caribe, llega el capitán Sparrow, un excéntrico pirata que pretende robar una embarcación para a su vez recuperar su propio barco, La Perla Negra, cuya tripulación le traicionó. Un joven herrero, Will, enamorado en secreto de Elizabeth, la hija del gobernador, intenta detener a Sparrow, y mantiene con él una pelea que acaba con la detención del pirata por parte de los soldados. Esa misma noche, la tripulación de La Perla Negra ataca la ciudad y captura a Elizabeth, que posee un medallón necesario para acabar con una extraña maldición. Así las cosas, a Will no le queda otro remedio que ayudar a escapar a Sparrow, aliarse con él a su pesar, y ayudarle a robar un barco para rescatar a su amada. A partir de un guión que se inspira fielmente en una famosa atracción de Disneylandia California (que también se puede ver en Disneyworld en París), Gore Verbinski (Un ratoncito duro de roer, The Mexican) demuestra finalmente que puede ser un magnífico artesano si cuenta con los ingredientes adecuados. Con ritmo trepidante y mucho sentido del humor, recupera con elegancia (aunque sin pretender meterse en grandes profundidades) los grandes temas de la novela de aventuras, presentes en la obra de Dumas, Stevenson o London, como la lealtad, el amor, el honor, la amistad, y la sinceridad. El tono es similar al de aquellas viejas películas toleradas para todos los públicos, lo que se ve reforzado por sutiles homenajes a escogidos clásicos del género, especialmente El capitán Blood, El halcón y la flecha y El temible burlón. A través de una ambientación irreal, el director integra con mucho talento los elementos fantásticos de la trama, con ingeniosos diálogos y grandes coreografías de batallas. También se merecen un sobresaliente los encargados de escoger al reparto. Memorables resultan Geoffrey Rush en el papel de villano, pero también el joven Orlando Bloom, que demuestra que no será recordado únicamente como Legolas, en El Señor de los Anillos, y Keira Knightley, la chica británica en Quiero ser como Beckham. Pero se lleva la palma Johnny Depp, que no suele participar en grandes superproducciones de aventuras, y que realiza una exagerada pero divertida interpretación que recuerda a sus trabajos con Tim Burton. Su Jack Sparrow es un pirata enloquecido, con apariencia de borracho, o bien de un tipo que ha pasado demasiado tiempo embarcado. A pesar de su condición de bucanero, Sparrow no miente, por muchos problemas que esto pueda ocasionarle. Cuando los guardias del puerto le preguntan quién es, confiesa sin ningún pudor que es un pirata y que ha llegado allí para robar un barco. Como se puede imaginar, no suelen creerle, aunque diga la verdad como un boy scout. Los espectadores atentos descubrirán que Sparrow siempre dice lo que tiene en la cabeza, incluso si el malo le pregunta cuáles son sus planes para derrotarle.

8/10
Amor sin condiciones

2002 | Unconditional Love

Grace, una mujer de cierta edad, sufre el abandono de su inmaduro marido. Gran admirador del cantante Victor Fox, que vuelve loco a todas las féminas talluditas, gana en un concurso el privilegio de tener una cita con él. Pero antes de que pueda conocerlo, el artista es asesinado. Ella acudirá a su Gales natal, donde descubrirá un secreto que el Fox guardaba celosamente. P.J. Hogan entrega una comedia razonablemente entretenida, con sus reflexiones sobre la madurez, y sus dosis de enredo. El film contiene además un discurso muy políticamente correcto sobre la condición gay, para el que utiliza al actor protagonista, Rupert Everett, un conocido homosexual.

4/10
La novia del viento

2001 | Bride of the Wind

El director australiano Bruce Beresford, célebre por Paseando a miss Dai­sy, dirige este aseadito biopic sobre una de las mujeres más destacadas de la Eu­ropa de entreguerras. La vienesa Alma Schind­ler era independiente, atractiva y apasionada, lo que significa que no cometiera errores en su turbulenta vida amorosa, que le unió con muchos artistas, entre otros el amigo de su padre, pintor como él, Klimt. Atraída desde joven por la música, Alma se dedicó a componer canciones por un breve período. Pero su vida cambió al conocer al compositor checo Gustav Mahler, con quien contrajo matrimonio; lo que le llevó a dejar a un lado su talento musical. Así pues, su vida no fue un camino de rosas, y el film trata de mostrar cómo las convenciones sociales impidieron que volaran libres -"La novia del viento" tituló Oskar Kokoschka el retrato que hizo de Alma- sus cualidades artísticas. El film destaca por sus buenas interpretaciones y el cuidado diseño de producción, junto a la música, que incluye cómo no el trabajo de Mahler y de Schindler. Como película-río es algo académica al pintar las relaciones de Alma con cuatro hombres; no logra provocar demasiadas emociones, resulta algo fría y a veces es algo burda la insistencia en presentar la pasión sexual de la protagonista. Pero sí se detiene con cierta honestidad en el dilema moral de la fidelidad matrimonial, y en la atención a los hijos. Además de Mahler entran en escena el pintor expresionista Oskar Kokoschka, el arquitecto Walter Gropius, su segundo esposo, y el escritor judío Frank Werfel, el tercer marido, conocido por su obra "La canción de Bernadette".

5/10
El misterio del collar

2001 | The Affair Of The Necklace

En vísperas de la Revolución Francesa, tuvo lugar en la corte de Luis XVI el histórico suceso conocido como “l’affaire du collier”. Todo gira alrededor de un precioso collar de 647 diamantes, una pieza de ensueño que Luis XV pensaba regalar a su amante. El rey murió, y los joyeros se quedaron con un palmo de narices. ¿Qué hacer con el encarguito que ha costado una pasta gansa? Entonces entra en escena la condesa Jeanne de la Motte-Valois que, despojada injustamente de sus privilegios nobles, dedica toda su vida a tramar una venganza contra todo y contra todos: y hace creer al ambicioso y libertino cardenal Rohan que Maria Antonieta desea la joya, enredando en sus manejos a un montón de personajes influyentes, hasta configurar un escándalo de proporciones mayúsculas. Hillary Swank, oscarizada por Boys Don't Cry, quizá no tiene el mejor físico posible para un film de época. Pero la intriga que nos cuenta Charles Shyer –que cambia la comedia de El padre de la novia por los misterios palaciegos– es lo suficientemente curiosa para tenernos con la mosca detrás de la oreja durante casi todo el metraje.

4/10
Stigmata

1999 | Stigmata

Una joven que no cree en Dios tiene en el cuerpo los estigmas de la Pasión de Cristo. La causa es un rosario que estuvo cerca de una estatua que lloraba lágrimas de sangre. Un sacerdote investiga el caso y empieza a descubrir la terrible presencia del demonio, a pesar de las trabas que la burocracia vaticana pone a sus indagaciones. Como la chica es bastante atractiva, el cura termina rendido a sus encantos. Película que podríamos denominar de “fantasía religiosa”. El director, el poco conocido Rupert Wainwright, se apoya en una trama inventada, que especula sobre la existencia de un misterioso evangelio perdido, que pondría en peligro la continuidad de la Iglesia, la institución, dicho sea de paso, más antigua del mundo. En el reparto destacan Patricia Arquette como la chica estigmatizada y Gabriel Byrne como sacerdote investigador.

5/10
Ronin

1998 | Ronin

Una activista irlandesa reúne a un grupo de mercenarios, que deben preparar cuidadosamente un golpe. El propósito es hacerse con un maletín, de misterioso contenido. El film dibuja los caracteres de los distintos componentes del comando: gente dura, que hace pocas preguntas pero quiere estar segura de que no van a 'cagarla'. La palabra "Ronin" está relacionada con los antiguos samurais de Japón que no habían sido capaces de salvar la vida de sus señores, y eran condenados a errar como bandidos. Ahora los Ronin modernos son Robert DeNiro, estratega y ex agente de la CIA; Jean Reno, que coordina las acciones del grupo; Stellan Skarsgård, experto en equipos electrónicos, Skipp Sudduth, el conductor; y Sean Bean, especialista en armas. En su camino se cruza el irlandés Seamus (Jonathan Pryce), que también ambiciona hacerse con el maletín. O sea, un reparto de ensueño. El director John Frankenheimer filma un sólido film de acción a la vieja usanza. Ahora que los espías no tienen bloques soviético o americano a los que apuntarse, buscan otro tipo de trabajos. David Mamet (con el seudónimo de Richard Weisz) articula una trama interesante, que incluye magníficas persecuciones automovilísticas, o la emocionante secuencia en la pista de patinaje.

6/10
La Biblia: David

1997 | David | Serie TV

David, que sucedió a Saúl, llegó a ser rey de Israel. Nació en Belén y era pastor de ovejas, pero tocaba muy bien el arpa, algo que gustaba al rey Saúl. Durante la batalla entre los israelitas y los filisteos en el valle de Elah, David llevó provisiones a sus hermanos que se encontraban en la lucha, y el joven supo de la existencia de Goliath, un enorme hombre denominado 'el gigante'. Conocido es por todos la célebre hazaña de David, que se enfrentó al gigante con una honda como única arma. Nueva aventura en este capítulo de la interesante y cuidada serie "La Biblia", cuyo personaje protagonista es ahora el mítico rey David. Jonathan Pryce (Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra), Leonard Nimoy (Star Trek) o Franco Nero (Salario para matar) son algunos de los actores que aparecen en este episodio.

5/10
El mañana nunca muere

1997 | Tomorrow Never Dies

James Bond entra de lleno en el mundo de las nuevas tecnologías. Un magnate de la comunicación (Jonathan Pryce) pretende hacerse con el mundo siguiendo el lema de que "quien tiene la información tiene el poder". Con acción y un punto de humor, Pierce Brosnan, con la inestimable ayuda de Michelle Yeoh (Tigre & Dragón) se encargará de impedir los siniestros planes del malvado... Además aparece como chica Bond Teri Hatcher, antes de convertirse en estrella con la Susan Meyer de Mujeres desesperadas.

6/10
Regeneration

1997 | Regeneration

1917, Escocia. En medio de la Primera Guerra Mundial. Un centro hospitalario acoge a combatientes con estrés postraumático por su participación en acciones bélicas. Allí ingresa el poeta Siegfried Sassoon, en realidad perfectamente sano, se trata de un modo de quitarle de en medio por sus posiciones pacifistas expresadas públicamente, sin tener que ponerle ante un consejo de guerra. Allí se sentirá inspirado por Wilfred Owen, admirador de su obra y que demuestra tener un inesperado talento literario. El oficial médico William Rivers se esfuerza por tratar con humanidad a sus pacientes, aunque él mismo empieza a sentirse minado por los horrores a los que debe enfrentarse día a día; como los que han afectado al soldado Billy Prior, que le llevaron a enmudecer, y al que el amor de una lugareña voluntaria en el esfuerzo bélico y los cuidados de él, ayudan a ir recuperando paulatinamente la cordura. Inspirada adaptación de la novela de Pat Barker, que se basa en hechos reales. Sabe atrapar sin amargura los rasgos clasistas de la Primera Guerra Mundial, especialmente marcados en Gran Bretaña, y el aliento poético que puede encontrarse incluso en los horrores y matanzas de las trincheras enlodadas. También los motivos para participar en una guerra, aunque se esté en contra de ella, aunque sólo sea por ocuparse de las personas, los otros soldados que están inmersos también en esa gran locura. De modo que se apunta a conformación de una nueve generación de personas, nada va a ser igual después de esa guerra que iguala a señores y gente sencilla, aunque los primeros se resistan al cambio. Otro tema de gran interés abordado por el film es el modo en que se trata a los enfermos, no es lo mismo verlos como personas que como unidades de combate que deben ser reparadas, se nos dice. Gillies MacKinnon entrega una buena película, producida por la BBC que siempre sabe cuidar sus productos históricos, con un quinteto de actores principales muy bien dirigido, sus personajes están bien perfilados en el guión de Allan Scott. El diseño de producción es impecable y la partitura musical de Mychael Danna contribuye a la atmósfera de esa especie de burbuja que en medio de la guerra constituye el centro psiquiátrico.

6/10
Evita

1996 | Evita

Interesante y cuidadísimo film, a caballo entre película dramática, musical y documental, y realizada por uno de los directores más personales del mundo anglosajón, Alan Parker (El expreso de medianoche). La película narra la vida de la carismática y controvertida Evita (Madonna). Abandonada en su infancia para lograr sus sueños en el Buenos Aires de 1940, subió rápidamente en la vida social desde actriz de series B hasta casarse con el futuro presidente Juan Perón (Jonathan Pryce) y convertirse en la primera dama de Argentina. Finalmente moriría de un cáncer a la edad de 33 años, entre el fervor popular y el desprecio de los militares. Todo ello es narrado sarcásticamente por el mítico Che (Antonio Banderas). Película de una expresiva calidad visual y magníficamente interpretada y acompañada por la imponente música de Andrew Lloyd Webber. La película ganó un Oscar a la mejor canción además de tres Globos de Oro, uno de ellos a la Mejor Película.

6/10
Carrington

1995 | Carrington

Dora Carrington es una pintora que conoce un buen día al escritor homosexual Lytton Strachey. Ambos son grandes amantes del arte y de la vida bohemia y juntos pasan largas horas discutiendo sobre distintos puntos de vista culturales y sobre sus facetas artísticas. Entre los dos parece haber surgido un amor especial pero todo esto se tambaleará cuando el amante de Dora aparezca en escena. Christopher Hampton dirige esta historia basada en la novela Lytton Strachey. Dora Carrington y Lytton Strachey fueron dos artistas pertenecientes al grupo Bloomsbury, un círculo de intelectuales ingleses de principios de siglo XX. Entre ellos también se encontraba la escritora Virginia Woolf, el pintor Duncan Grant, o el crítico Roger Fry. La encantadora Emma Thompson, ganadora de un Oscar por Regreso a Howards End y nominada por Sentido y sensibilidad, encabeza el reparto junto a Jonathan Pryce, al que se le pudo ver en El mañana nunca muere o protagonizando la kafkiana Brazil, de Terry Gilliam.

5/10
Astucias de mujer (1994)

1994 | A Business Affair

Kate, una atractiva mujer, vive a la sombra de su marido, Alec Bolton, un famoso escritor que en realidad es un hombre egocéntrico e introvertido. Kate sueña con triunfar también con escritora, y acaba manteniendo un idilio extraconyugal con Vanni, un editor estadounidense que está a punto de publicar su primera novela. La directora francesa Charlotte Brandstrom desaprovecha a un gran reparto, en esta fallida comedia romántica. El punto de partida es interesante, pero el film no pasa de ser una sucesión de pasajes sórdidos, que realiza un retrato ridículo de España en uno de sus pasajes.

2/10
Shades of Fear

1994 | Shades of Fear

La edad de la inocencia

1993 | The Age of Innocence

La escritora Edith Wharton llevó a cabo en su novela 'La edad de la inocencia' una notable radiografía de la alta sociedad de la Nueva York de principios de siglo, que ahora se traslada a la pantalla. Newland Archer (Daniel Day-Lewis), un joven producto de esa sociedad, acaba de comprometerse con May Welland (Winona Ryder). Su vida anodina sufre un vuelco cuando irrumpe en ella la condesa Ellen Olenska (Michelle Pfeiffer), la prima de su prometida y una mujer nada convencional. Ellen se acaba de divorciar, ha vivido muchos años en Europa, y no acaba de encajar en los rígidos convencionalismos que gobiernan la sociedad puritana de Nueva York. Los sentimientos de Newland se hallan divididos. Sinceramente desea ser leal a su futura mujer, de modo que se empeña en adelantar la boda. Sin embargo ve en May a un ser aburrido, incapaz de mantener una conversación interesante, la perfecta dama de una sociedad que está empezando a odiar. Todo lo contrario de lo que representa Ellen, por quien se siente cada vez más atraído. Martin Scorsese –que coescribe el guión con Jay Cocks– fue exquisitamente fiel al espíritu de la novela. Del italoamericano podía haberse esperado otra vuelta de tuerca a sus demonios personales, aprovechando una historia que habla de sentimientos reprimidos. En cambio se pone al servicio de la misma con esmero, convirtiendo una mirada, un silencio, un gesto, unas palabras sin aparente contenido, en momentos harto expresivos de un grupo social a veces hipócrita, defensor a ultranza de unos valores y unas apariencias. El principal reparo que se puede poner al film es un uso abusivo de la voz en off, aunque ésta pertenezca a esa gran actriz llamada Joanne Woodward. Le cuesta a Scorsese plasmar la historia en imágenes que puedan sustituir la magnífica prosa de Edith Wharton. Aunque utiliza alguna buena metáfora visual, como la de los leños del hogar de una chimenea, que con su crepitar aumentan la sensación de ahogo, de verdades no dichas con palabras. Acierto pleno hay en la dirección artística de Dante Ferreti, en la fotografía de Michael Ballhaus, en la música de Elmer Bernstein, que dan el perfecto empaque visual y de ambientación a la historia. En éste Scorsese reconoce la influencia de Wyler (La heredera), Ophüls (Madame de...) y Visconti (El gatopardo). Luego están los actores –Day-Lewis, Pfeiffer, Ryder–, que se han metido de lleno en sus personajes, convirtiendo algunos de los momentos del film en memorables. La última conversación entre Newland y May es sencillamente de quitarse el sombrero.

7/10
Glengarry Glen Ross (Éxito a cualquier precio)

1992 | Glengarry Glen Ross

En Chicago, la empresa Glengarry se dedica al negocio inmobiliario. Varios de sus trabajadores se deben enfrentar a un jefe recién llegado que les impone una nueva y agresiva estrategia para hacer frente a la cada día más terrible competencia del sector. De esta forma, su plan consiste en regalar un Cadillac al vendedor estrella y en echar a la calle al resto. Esto llevará al límite la competitividad entre los propios compañeros y la situación se vuelve demasiado tensa. Incluso se produce el robo de las nuevas fichas de clientes, aquellos con más posibilidades de compra. Inevitablemente, todos tienden a engañar a los demás. James Foley consiguió una desgarrante adaptación del magnífico texto teatral de David Mamet (director de largometrajes prestigiosos como Casa de juegos o El caso Winslow), en la que éste reflexionaba sobre la gran competitividad, en algunos casos extrema, que fomentan algunas empresas modernas entre sus empleados, dividiéndoles en ganadores y perdedores. Foley no oculta el origen teatral del texto, y consiguio a los mejores actores, incluso para los papeles secundarios. Así, probablemente la mejor actuación corre a cargo del mítico Jack Lemmon, en un corto papel de vendedor atosigado por la nueva táctica de la empresa. Al Pacino, Ed Harris, Kevin Spacey, Alan Arkin y Jonathan Pryce realizan, como es habitual unos excelentes trabajos, pero la gran sorpresa la dio Alec Baldwin, como el agresivo y neurótico jefe recién llegado.

7/10
Las aventuras del Barón Munchausen

1988 | The Adventures of Baron Munchausen

En plena invasión turca, un teatro representa 'Las aventuras del barón Münchausen'. En mitad de la obra aparece un caballero asegurando ser el mismísimo barón y anuncia que salvará al pueblo de los turcos, pero antes tendrá que recuperar a su antiguo ejército. La gente le toma por loco, a excepción de la pequeña Sally, la joven hija del director del teatro, que le ayudará en sus aventuras. En el camino se encontrará con personajes y mundos fantásticos. Cómica y fantasiosa cinta dirigida por Terry Gilliam (El rey pescador), llena de colorido visual y escenas increíbles. La película cuenta con los rostros de John Neville (El quinto elemento), Oliver Reed (Gladiator) y dos jovencitas Uma Thurman y Sarah Polley (Mi vida sin mí). Mérito tienen los distintos escenarios y la recreación de los viajes del protagonista, como cuando va a la luna o monta en un globo hecho con ropa interior.

5/10
Pasión devoradora

1988 | Consuming Passions

Comedia negra según la obra teatral "Secrets", escrita por Terry Jones y Michael Palin, dos de los miembros del grupo de humor inglés Monty Python. Lamentablemente la labor de ellos se queda aquí, y como en la película no aparecen acreditados ni ellos ni ningún otro miembro del 'clan Python', su pretendida comicidad se pierde por los terrenos de la vulgaridad a la hora de presentar el disparate. Ian Littleton, ejecutivo de una fábrica de chocolate, comienza a escalar puestos en la empresa gracias a que ha conseguido fabricar unas tabletas con un sabor único e incomparable que hace las delicias de la gente. Su secreto es asesinar a la gente y añadir sus cuerpos en la elaboración del dulce. Tiene algunos momentos que apuntan a la hilaridad, pero que no acaban de cuajar.

4/10
Bala blindada

1987 | Man on Fire

Creasy es un ex agente de la CIA que empieza a trabajar como guardaespaldas de una niña, hija de una rica familia italiana. Cuando la pequeña es secuestrada, Creasy hará todo lo que esté en su mano para recuperarla. La célebre película El fuego de la venganza es un remake de este entretenido film ochentero dirigido por el francés Élie Chouraqui (Oh, Jerusalén), basado en la novela de A.J. Quinnell. Se trata de un entretenido producto de acción criminal coproducido por Francia e Italia, y que cuenta con el norteamericano Scott Glenn como el implacable protagonista, el mismo papel que años más tarde encarnaría Denzel Washington.

5/10
Terrorífica luna de miel

1986 | Haunted Honeymoon

Comedia terrorífica de Gene Wilder, en que un tipo cargado de manías en vísperas de casarse es sometido a una peculiar terapia, consistente en pasar un fin de semana en una mansión, donde intentarán asustarle.

4/10
Brazil

1985 | Brazil

Cuando Orwell encontró a Kafka. Delirante film futurista del imaginativo Terry Gilliam, cuenta las tribulaciones de un pobre funcionario que trata de corregir un error, lo que le conduce a una espiral de despropósitos.

6/10
El carnaval de las tinieblas

1983 | Something Wicked This Way Comes

Adaptación de la novela homónima de Ray Bradbury, a cargo del mismo autor, y bajo la batuta de Jack Clayton. El director ya había explorado parcialmente el mundo de la infancia en ¡Suspense!, basada en ‘Otra vuelta de tuerca’, el célebre relato fantasmagórico de Henry James, además de producir el Moby Dick de John Huston, cuyo guión, basado en Herman Melville, firmó Bradbury. Única novela larga del famoso escritor de ciencia ficción, su título alude a una frase del 'Macbeth' de Shakespeare, y su origen se remontaba al relato ‘Black Ferris’, de 1948. Bradbury firmó el guión, desechando uno previo del mismísimo Stephen King. La película narra la llegada a un pueblo, en los años 30, de una siniestra feria de atracciones que promete hacer realidad los anhelos más ocultos de los lugareños: el guión decía hablar de “las terribles necesidades del corazón humano”, y producida por Disney, la película entroncaba con los tramos más oscuros de Blancanieves y los siete enanitos y Pinocho. Dos niños, amigos íntimos, padecían problemas en sus respectivas familias: uno por la ausencia paterna, otro por un padre casi sexagenario, con el que no acababa de conectar. Con correrías no muy diferentes a las que vivió el propio Bradbury en su infancia, y que narró en El vino del estío, situaba su historia con un sentido tono nostálgico en el Illinois de los años 50, en el mes de octubre, una época de colores otoñales bien atrapados por la cámara de Stephen H. Burum. Se trataba de una historia con niños pero con cierto tono adulto, que parece entroncar, en parte, con filmes como Cuenta conmigo, La fuerza de la ilusión, Matar a un ruiseñor e, incluso, E.T., el extraterrestre. Y los pasajes en una biblioteca recuerdan en amor de Bradbury por los libros, manifestado en Fahrenheit 451, que vaticinaba un futuro poco halagüeño donde los libros estaban proscritos. El rodaje padeció algunos contratiempos, pese a lo cual, con el paso del tiempo, se ha convertido en título de culto, y eso que el resultado final irregular es evidente. La tibia acogida en pases previos condujo a efectuar cambios, y los efectos especiales en 1983 no estaban aún maduros. Disney, volcada en la producción de Tron, sólo permitió el trabajo del especialista Lee Dyer una vez terminado ese film. Además, se cambió la partitura original de Georges Delerue por una del entonces primerizo James Horner. Jack Clayton describió la experiencia con Disney como “una tortura”, en parte por sus problemas de salud, y porque tuvo que rebajar el tono oscuro del film, que aun así era notable tras las modificaciones.

5/10
Golpe maestro

1981 | Loophole

Stephen Booker (Martin Sheen) es un arquitecto que pierde su trabajo y el dinero le escasea. Al verse en una siuación límite por la dificultad de encontrar trabajo, decide asociarse con Mike Daniels (Albert Finney), un ladrón que planea robar uno de los bancos más grandes de Londres. Es una película más de atracos que no aporta frescura al género pero se deja ver. El espectador encontrará acción, suspense e incluso algo de comedia en una experiencia que le hará pasar un rato agradable frente al televisor.

5/10
El viaje de los malditos

1976 | Voyage of the Damned

937 judíos alemanes huyen del horror nazi en un barco rumbo a La Habana. Pero nadie desea acogerles. Vueltas al antisemitismo, y un gran reparto coral, es lo mejor del film.

5/10

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