IMG-LOGO
Zona friki

Los peores bodrios que he visto en un cine

Los peores bodrios que he visto en un cine

¿Cuándo te lo pasas mejor en una sala de cine? Casi siempre cuando das con un film tan excelente que vives una experiencia cinéfila enriquecedora, lo que en los últimos tiempos ocurre muy poco a menudo. Pero también cuando das con un espanto tal que te mondas de la risa.

Éstos son mis despropósitos cinéfilos favoritos:

Batman y RobinBatman y Robin. Estábamos equivocados cuando pensábamos que el peor villano del hombre murciélago era el Joker. No, no, su enemigo más letal es el realizador Joel Schumacher, que como no consiguió acabar con la franquicia con la anterior entrega, Batman Forever, aquí le asestó el golpe definitivo.

A George Clooney le preguntaron hace poco qué pensaba de que Ben Affleck fuera a interpretar al personaje. "Soy el menos indicado para opinar sobre ese tema, ya que yo hice una chapuza con Batman", reconocía el actor. No lo tenía fácil con un mazacote de goma como traje que no le permitía mover el cuello, ni las extremidades, y que se hizo célebre porque tenía... ¡pezones!

Se acumulan en el film los secundarios que no aportan nada, que si Uma Thurman como la femme fatale Poison Ivy, que si un insoportable Chris O'Donnell como Robin, celoso cuando la sobrina londinense de Alfred (Alicia Silverstone, posteriormente Batgirl) le roba la atención de Bruce Wayne. Lo peor, el desafortunado Arnold Schwarzenegger, con un maquillaje ridículo, que dejó helado al auditorio como Mr. Freezer, un villano con el poder de congelarlo todo, y la capacidad de generar los juegos de palabras más patéticos que se han escuchado en el cine, estilo "Que no se os enfríe el ánimo", o "Hola, he venido a romper el hielo". Y eso que el guionista era... ¡Akiva Goldsman! Un tipo al que le dieron un Oscar y todo por Una mente maravillosa (el título no se refiere a su mente creativa).

Rambo 3Rambo III: Como John Rambo ha matado a tanta gente en las anteriores entregas, al principio de ésta ha decidido recluirse en un monasterio budista, ¡en busca de la paz interior! Pero se entera de que han capturado en Afganistán a su único amigo, el coronel Trautman, ése que dijo "Rambo es capaz de comer cosas que harían vomitar a una cabra". Ya lo adelantaba la impagable frase promocional del cartel del film:

"La primera fue por él mismo. La segunda por su país. Esta vez es por su amigo".

Así, el prota rompe su exilio y se va a salvar a Trautman y al mismo tiempo ayudar a los talibanes (por aquel entonces aliados, quien iba a decir que con el tiempo serían tan desagradecidos), en su lucha contra los comunistas. Lo mejor, la secuencia en la que Trautman le explica a los malos que no les tiene ningún miedo, porque va a venir su colega, Rambo, y les va a matar a todos.

–Ese Rambo, ¿quién es? ¿Dios?

–No, porque Dios tendría piedad de vosotros.

Sam Jones Flash GordonFlash Gordon. Cuenta con uno de los argumentos más bizarros jamás concebidos. Ming, emperador del planeta Mongo (el pobre Max Von Sydow con unos bigotes ridículos, ¡lo que hay que hacer para comer!), descubre que existe la Tierra. Como el hombre es tan rematadamente malvado y retorcido decide destruir nuestro planeta, sólo por hacer el mal y pasar un rato de diversión, así que no se sabe muy bien cómo provoca desastres naturales: volcanes que entran en erupción, tormentas. Ningún científico de la Tierra sabe por qué está sucediendo todo eso, salvo un 'pirao' llamado Zarkov, que adivina la verdad. Así que construye ¡un cohete espacial!, que recuerda al que montan los chatarreros de El astronauta, con Tony Leblanc. Decide emprender un viaje para solucionar el problema, acompañado por un jugador de fútbol americano, Flash Gordon, y por la bella Dale Arden. Tienen que darse un poco de prisa, porque el emperador Ming acabará con nuestro planeta en catorce horas.

Decorados de cartón piedra, efectos especiales tan malos como las alas de los hombres halcón, superpuestas de mala manera, ropa ochentera robada de la Movida Madrileña, y un rubio que daba mucha grima como protagonista cuyo único mérito antes de salir en el film es que había salido desnudo en la revista Playgirl. Eso sí, se salva la canción de Queen, imposible de entonar salvo que seas la reencarnación de Freddie Mercury: Flaaaaash!!!! Aaaaaaa! He save everyone of us!!!!

Tiburón La VenganzaTiburón. La Venganza. Último trabajo como actriz de Lorraine Gary, que tras ver la peli terminada debió quedar tan conmocionada que dejó el cine para siempre. Volvía a encarnar a Ellen Brody, la esposa del jefe de policía de Tiburón, el film original de Steven Spielberg. El marido ha fallecido, y ha sido sustituido en su cargo por uno de sus hijos, que aparece muerto, devorado por un gran tiburón blanco. Ellen Brody llega a la conclusión de que la muerte no ha sido casual, sino que el escualo la tiene tomada con su familia, o sea que debe ser un animal muy rencoroso que ansía ajustarles las cuentas porque el sheriff mató al de la primera parte, un familiar suyo. La mujer decide volar lejos de allí, con su otro hijo, a las Bahamas. Pero el tiburón les huele o algo así, y atraviesa a nado medio mundo para ir a su encuentro. Si los protas llegan a ocultarse en Madrid, habría aparecido en el lago del Retiro. A Mario Van Peebles se lo come el tiburón, pero al final emerge del estómago de la criatura, pues ha permanecido vivo cual Geppeto o Jonás en las ballenas.

Una vez le preguntaron a Michael Caine, primer actor del film, cómo era posible que hubiera rodado una película tan tremenda. El mítico actor lo tenía muy claro.


Lo último del mundo del cine