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Biografía

Martina Eitner-Acheampong

Martina Eitner-Acheampong

Martina Eitner-Acheampong

Filmografía
Este niño necesita aire fresco

2018 | Der Junge muss an die frische Luft

Película basada en un libro autobiográfico escrito por el cómico alemán homosexual Hape Kerkeling (Recklinghausen, 1964) –conocido sobre todo en su país, aunque en España tiene publicado “Bueno, me largo”, libro sobre su experiencia al hacer el Camino de Santiago–, en el que rememora con tono amable su infancia, donde abundan los momentos entrañables, pero donde también asoma la tragedia. Lo adapta a la pantalla Caroline Link, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera por En un lugar de África en 2001. Y siguiendo las pautas de la obra original, domina la mirada optimista y esperanzada, todo se tamiza por un sano sentido del humor, destacando la idea de que para alcanzar la felicidad la mejor receta es tratar de hacer felices a los demás. Algo que parece tener bien interiorizado Kerkeling, al fin y al cabo su dedicación profesional consiste en hacer reír a la gente. La narración transcurre durante la década de los 70, cuando Hape es un niño, y vive con sus padres y su hermano mayor. La familia acusa los viajes por trabajo del progenitor, y la madre, que trabaja en una tienda familiar, sufrirá una enfermedad a la que acompaña una depresión. Las circunstancias obligan a idas y venidas al campo y a la ciudad, donde conviven con los abuelos maternos y paternos. Hape, desde pequeño, demuestra ser un completo “ganso”. Gordito, tiene una capacidad increíble para hacer imitaciones, disfrazarse, gastar bromas y escenificar situaciones, lo que provoca las risas de su numerosa parentela, y también sorprende en el ambiente escolar y entre los otros chicos de su edad. La película contiene momentos muy emotivos. Conmueven los esfuerzos de Hape para divertir a su madre cuando la ve triste; y el modo en que ella resuelve una situación incómoda en una fiesta familiar, en que el chico se ha disfrazado de princesa. Link logra un ajustado equilibro entre los momentos divertidos, la repetición satírica de los comentarios de una señora cotilla o el chico con los abuelos atendiendo a la asistente social, con los trágicos, la noche en que la madre está muy enferma y sólo Hape está con él. Incluso un momento tan sencillo como la tía monja descubriendo su cabellera siempre oculta por la toca, resulta mágico. Hape Kerkeling, con sentido y sensibilidad, no ha concebido el film para apuntarse a la militancia gay. En algunos rasgos del pequeño se apunta una posible inclinación, pero si estuviéramos en una ficción no tendríamos modo de saber a ciencia cierta adónde va a evolucionar Hape. Porque la película de Link pone sobre todo el acento en las emociones, subrayando la idea de que los lazos familiares, la amistad, el amor y el ocuparse de la alegría de los demás, es lo que verdaderamente nos llena. Todo el reparto está magnífico, pero sobresale el niño debutante en las pantallas Julius Weckauf.

6/10

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