El actor neozelandés Sam Neill, uno de los rostros más queridos del cine de las últimas décadas gracias a su interpretación del paleontólogo Alan Grant en la saga "Jurassic Park", ha fallecido a los 78 años en Sídney (Australia). La noticia fue comunicada por su familia a través de las redes sociales del intérprete, donde explicaron que su muerte fue "repentina e inesperada". Neill murió rodeado de sus seres queridos y, según el comunicado, se encontraba libre del cáncer de sangre contra el que había luchado en los últimos años gracias a un tratamiento experimental desarrollado en Australia.
Nigel John Dermot Neill (nombre completo del actor) nació el 14 de septiembre de 1947 en Omagh, Irlanda del Norte, hijo de un oficial neozelandés destinado en los Guardias Irlandeses y de una madre inglesa. Aunque nació en territorio británico, su vida quedaría ligada a Nueva Zelanda, país al que se trasladó con su familia en 1954. Años después explicaría con humor el origen de su nombre artístico: "En el colegio había dos Nigels en la clase, así que decidieron llamarme Sam".
Tras estudiar Literatura Inglesa en las universidades de Canterbury y Victoria de Wellington, comenzó a trabajar en la Compañía de Cine de Nueva Zelanda como actor, guionista y director. Su gran oportunidad llegó con Perros dormidos (1977), considerada una de las películas fundacionales del cine moderno neozelandés.
Dos años más tarde llamó la atención internacional junto a Judy Davis en Mi brillante carrera (1979), interpretación que le abrió las puertas de Hollywood. En 1981 dio vida al Anticristo Damien Thorn en La profecía III: El conflicto final, una de las secuelas de la popular saga de terror. Ese mismo año protagonizó Posesión, convertida con el tiempo en una película de culto.
Durante aquella década alternó cine y televisión con enorme facilidad. Fue el protagonista de la miniserie Reilly: Ace of Spies, por la que obtuvo una de sus primeras nominaciones al Globo de Oro, y también destacó en Un grito en la oscuridad y Calma total, donde compartió protagonismo con Nicole Kidman.
Pocos saben que estuvo muy cerca de convertirse en James Bond. Tras la retirada de Roger Moore realizó pruebas para interpretar al agente 007 en Alta tensión. El director John Glen quedó convencido, pero el productor Albert R. Broccoli prefirió finalmente a Timothy Dalton.
En los primeros años noventa consolidó su prestigio con La caza del Octubre Rojo, Memorias de un hombre invisible y, sobre todo, El piano, el gran éxito de Jane Campion que obtuvo la Palma de Oro en Cannes.
Pero el gran cambio llegó en 1993 cuando Steven Spielberg lo eligió para interpretar al paleontólogo Alan Grant en Parque Jurásico. Su mezcla de autoridad científica, ironía y humanidad convirtió al personaje en uno de los más queridos del cine de aventuras. Sam Neill reconocería años después que jamás imaginó el impacto de aquella película: "Pensé que sería un éxito, pero nunca imaginé que cambiaría mi vida para siempre".
El éxito de Parque Jurásico hizo que retomara el personaje en Parque Jurásico III (2001) y, más de dos décadas después, en Jurassic World: Dominion (2022), donde volvió a reunirse con Laura Dern y Jeff Goldblum. Durante el rodaje de la última entrega confesó que regresar había sido "como volver a casa".
Lejos de encasillarse, Sam Neill siguió construyendo una filmografía muy diversa con títulos como En la boca del miedo, Sirenas, Horizonte final, El hombre bicentenario y numerosas producciones independientes. También dirigió y narró el documental Cinema of Unease, un recorrido personal por la historia del cine neozelandés.
La pequeña pantalla ocupó igualmente un lugar importante en su carrera. Fue Merlín en la miniserie Merlín, papel que le valió otra nominación al Globo de Oro y a los Emmy, interpretó al cardenal Thomas Wolsey en Los Tudor y dio vida al implacable inspector Chester Campbell en las dos primeras temporadas de Peaky Blinders, uno de sus personajes televisivos más recordados.
Además participó en series como Los Simpson, Alcatraz o Rick y Morty, demostrando una enorme versatilidad.
Fuera de los focos, Sam Neill encontraba su refugio en Two Paddocks, la bodega que fundó en Central Otago. Solía bromear sobre ella: "Me gustaría que el viñedo me mantuviera, pero me temo que es justo al revés". En otra ocasión resumió así su pasión por el campo: "Es un negocio ridículamente caro en tiempo y dinero. No lo haría si no fuera tan gratificante y divertido". Las redes sociales descubrieron una faceta entrañable del actor, que compartía vídeos con sus ovejas, patos, cerdos y burros, muchos de ellos bautizados con nombres de compañeros de profesión.
En su vida privada, Sam Neill llevó una existencia mucho más tranquila que las aventuras de sus personajes en la pantalla. Estuvo casado en dos ocasiones: primero con la actriz neozelandesa Lisa Harrow, con quien tuvo a su hijo Tim, y posteriormente con la maquilladora japonesa Noriko Watanabe, con quien tuvo a su hija Elena y adoptó a Maiko, hija de Noriko de una relación anterior. Tras separarse de Watanabe en 2017, Neill mantuvo una relación con la actriz australiana Laura Tingle.
En 2023 reveló que padecía un linfoma angioinmunoblástico de células T en estadio 3, diagnosticado durante la promoción de Jurassic World: Dominion. El tratamiento le obligó a apartarse temporalmente del trabajo y aprovechó ese periodo para escribir sus memorias, "Did I Ever Tell You This?" Con la sinceridad que le caracterizaba explicó entonces: "No tengo miedo de morir, pero preferiría no hacerlo todavía. Hay muchas cosas que quiero seguir haciendo".
En abril de 2026 anunció que el cáncer había remitido, una noticia recibida con enorme alegría por sus seguidores. En sus últimos años también se implicó en causas medioambientales, especialmente en la oposición a un proyecto de mina de oro a cielo abierto en Nueva Zelanda, convencido de que suponía un grave perjuicio para el paisaje de Central Otago.
