Estrenos findecine 10-12 de enero: Las películas que hay que ver
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Estrenos findecine 10-12 de enero: Las películas que hay que ver

¡Es la guerra! La primera. Se adentra en las trincheras de los estrenos de esta semana “1917”, una de las películas favoritas para los Oscar, cuyas nominaciones conoceremos el lunes 13. Pero tenemos otra guerra, de corrientes, además de otra guerra muy privada en un faro, y un poquito de inocencia, que falta nos hace en estos tiempos tan atravesados de cinismo.

El estreno más destacado de la semana, y que recomiendo por activa y por pasiva –hay que verla, sí o sí–, es 1917, una cinta que no sólo es visualmente asombrosa, un alarde la narración apabullante aparentemente en un solo plano, sino que es emocionante, humana, épica. Sam Mendes rinde homenaje a la memoria de su abuelo, combatiente de la Gran Guerra, y cuenta con la interpretación de dos estupendos actores desconocidos, especialmente George MacKay.

A partir de aquí, recorrer el resto de estrenos es otra cosa, jugamos en otra división, pero vamos a meternos en harina. También es vistosa la coproducción ruso-china El misterio del dragón, acción aventurera y diversión exótica con actores secundarios de lujo, Arnold Schwarzenegger y Jackie Chan.

Viene con mucho bombo El faro, cinta claustrofóbica rodada en blanco y negro, donde la naturaleza cobra gran fisicidad. Cierto que Robert Eggers es un cineasta estiloso, y que el duelo interpretativo entre Willem Dafoe y Robert Pattinson, experimentados lobos de mar encerrados en el islote que alberga un faro, tiene su punto. Pero resulta un tanto pesadita y reiterativa, ahí queda el aviso. También va de duelos, por así decir, La guerra de las corrientes, sobre la guerra comercial entre Thomas Edison y George Westinghouse –que apoya al innovador Nikola Tesla– por dar luz a una nueva era. La pena es que la película más que luminosa es un tanto gris y plomiza, le falta el deseable punto de emoción. Con otro personaje real, del que se dan atinadas pinceladas, merece la pena el visionado de Pavarotti, documental de Ron Howard dedicado al célebre tenor.

El cine español ofrece una de drama y otra de humor. La inocencia sigue la tónica de muchos títulos recientes con directora detrás –aquí se trata de Lucía Alemany–, que cuenta la entrada en la edad adulta de una adolescente o jovencita –la debutante Carmen Arrufat– que va a descubrir que la vida es algo más que un elemental “pasárselo bien”. Por su parte Carlos Iglesias ficha a humoristas como José Mota y Santiago Segura –además de actuar él también– para la no demasiado graciosa La suite nupcial, sobre un tipo casado que quiere echar una cana al aire con una compañera de oficina. También hablada en español, pero de nacionalidad chilena, El príncipe, de Sebastián Muñoz, es un duro y sórdido drama ambientado en la cárcel, donde los encuentros sexuales entre reclusos parecen el único aliciente de sus miserables vidas.

Finalmente, tenemos el retorcido drama francés El reflejo de Sibyl, con psicoterapeuta que quiere ser novelista, quien se diría más chiflada que sus pacientes, sobre todo una que debería inspirar el libro que está escribiendo. Los juegos metaliterarios y metacinematográficos en que se sumerge Justine Triet son pretenciosos y vacuos.

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