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Biografía

Carlos Iglesias

Carlos Iglesias

65 años

Carlos Iglesias

Nació el 15 de Julio de 1955 en Madrid, España
Filmografía
La suite nupcial

2020 | La suite nupcial

El maduro madrileño Fidel lleva una vida de casado normal. Pero una jovencísima compañera de la oficina le ha propuesto un encuentro sexual, para el que deberá reservar en un hotel de Toledo la carísima suite nupcial por dos noches. Así que parte a la ciudad de las tres culturas, donde mientras le corroen los remordimientos. Y se llevará más de una sorpresa, como encontrarse con un conocido amiguete ligón, o convertirse en el paño de lágrimas de la gobernanta del establecimiento en el que se va a hospedar. Cuarto trabajo como realizador de Carlos Iglesias –popular por series y programas televisivos– que debutó tras las cámaras con muy buen pie con la autobiográfica Un franco, 14 pesetas, pero que después no ha llegado a la misma altura con Ispansi (Españoles) y 2 francos, 40 pesetas. Tampoco en esta ocasión acaba de funcionar esta adaptación de su propia obra teatral, pese a sus buenas intenciones, pretende denunciar una sociedad hedonista, donde no sólo se le ríe la gracia al marido infiel, parece que se anima a los ciudadanos a ello, pobre de aquel ‘primo’ que pretenda ser honesto con su esposa. Pese a todo, sus diálogos supuestamente humorísticos se alargan demasiado; en su duda sobre el camino a tomar, el protagonista acaba resultando insoportable, no logra salvarlo pese a su talento el propio Iglesias, que se encarga de darle vida. El guión tiene algún hallazgo humorístico, como que el protagonista desconozca algunos textos del teatro clásico español, pero se les trata de sacar demasiado jugo y no dan tanto de sí. Cae en saco roto el trabajo de actores brillantes, como Eloísa Vargas (la gobernanta), Ana Arias, conocida por su rol de Paquita, en Cuéntame cómo pasó, que aquí da vida a la amante, o Ana Fernández, que protagonizó Solas, como salerosa esposa andaluza. Cabe salvar de la quema a José Mota, o a Santiago Segura, este último en una aparición brevísima, más por la gracia natural de ambas figuras que por otra cosa.

4/10
Abuelos

2019 | Abuelos

Isidro está jubilado pero siente que aún puede hacer mucho más que gastar sus días como canguro de su nieto. Acude con ilusión a entrevistas de trabajo pero pronto se da cuenta de que ése no es ya el camino hacia su futuro. Desesperado, tendrá por fin una lúcida idea: la de fundar su propia empresa con ayuda de sus dos inseparables amigos, Desiderio y Arturo. El objetivo será crear una guardería. Magnífico debut en el largometraje del extremeño Santiago Requejo (1985), que cuenta con una larga y exitosa trayectoria en cortometrajes y piezas audiovisuales. Ofrece con Abuelos una mirada divertida, fresca y reconfortante a la edad madura, en tiempos en los que las virtudes propias que da la experiencia están rebajadas por el predominio tecnológico y la inmediatez de los negocios. Requejo enseña en este film que la juventud y el éxito no dependen tanto de la edad como de las ganas de emprender nuevos caminos y desafíos, no sólo profesionales, sino sobre todo interiores, personales, esos retos que precisamente los años y las dificultades nos pintan por imposibles. Hay que tener empuje para asumir ese planteamiento, sí, quizá haya que tomar decisiones arriesgadas y las dificultades –tedio, rutina, falta de autoestima, cansancio, escasez económica, familia– no se van a esfumar, pero hay que lanzarse y está en la mano de cada uno llevarlo cabo. El guión de Javier Lorenzo y el propio Santiago Requejo no da puntada sin hilo. Se ve que hay detrás una labor depurada de precisión, donde los diálogos nunca suenan a relleno, ayudan al avance de la narración, enriquecen la trama. Pero aquí interesan las personas y sobre todo se percibe un encomiable trabajo a la hora de perfilar a los personajes, muchos y muy variados. Resulta especialmente llamativo que hasta los más secundarios –el matrimonio de Carlos y Lola, la hija de Arturo, la mujer de Isidro- tienen su tiempo y su arco de evolución, nada se olvida. Y no digamos ya los tres amigos protagonistas, cada uno con sus cuitas y dudas, sus miedos y cobardías, sus afanes y alegrías, donde la fuerza de la amistad siempre ejerce de tapiz de fondo. La narración se desarrolla con soltura y, aunque los conflictos poseen entidad dramática, la historia se disfruta constantemente con una media sonrisa, si bien es cierto que en algún momento puede asomar la carcajada. Rodada con corrección y cierto clasicismo, el film está acompañado de un aparato técnico a la altura, con tonalidades cromáticas elegidas sin arbitrio en la fotografía de Ibon Antuñano y con la excelente música de Íñigo Pirfano, que envuelve de sentido las imágenes en escenas escogidas. Todo el reparto brilla en su trabajo, pero quizá destacan especialmente los españoles Ramón Barea, Ana Fernández y Roberto Álvarez y la argentina Clara Alonso.

7/10
2 francos, 40 pesetas

2014 | 2 francos, 40 pesetas

Carlos Iglesias, popular actor, sobre todo por la serie Manos a la obra, acertó con su debut en la realización, Un franco, 14 pesetas, film inspirado en sus propios recuerdos cuando sus padres emigraron a Suiza. Reincidió en la misma temática con la decepcionante Ispansi (Españoles), en torno a niños madrileños acogidos por la Unión Soviética tras la Guerra Civil, cuya cansina voz en off se recuerda con desagrado años después de su visionado. Ahora, el director e intérprete ha rodado una secuela de su ópera prima. 2 francos, 40 pesetas recupera a Martín, y a su familia, protagonistas de aquélla, seis años después de su regreso a España, cuando la crisis energética hace estragos. El pequeño Pablo ha cumplido los 18, y viaja con un amigo a los alrededores de Uzwill, el pueblo de Suiza donde vivió con los suyos una larga temporada. Sus progenitores también acaban allí, cuando reciben la noticia de que el viejo amigo Marcos, que sigue en ese país con su antiguo trabajo, se dispone a bautizar a su segundo retoño. No logra ni de lejos la frescura de su antecesora, como si Carlos Iglesias hubiera agotado sus sugerentes y sentidas anécdotas en torno a la época y el choque de culturas. 2 francos, 40 pesetas no consigue recuperar el toque entrañable de sus personajes, y rompe constantemente el tono amable del original, por su continuo recurso al sexo. Aunque intenta centrarse en la crítica social de la época, con alusiones al blanqueo de capitales en Suiza que hoy en día sigue estando –desgraciadamente– de actualidad, lo cierto es que 2 francos, 40 pesetas fracasa por completo, al estar compuesta por situaciones alocadas carentes de inspiración, que acaban siendo una torpe imitación del cine de Luis García Berlanga. Se trata de un film muy coral cuyos intérpretes parecen esforzarse, pero aún así no logran salvarlo ni siquiera en momentos puntuales.  

3/10
B&B, de boca en boca

2014 | B&B, de boca en boca

Pablo Balboa, veterano periodista que vivía fuera de España, asume la dirección de B&B, una revista de moda que pertenece al padre de su prometida. Cuando toma las riendas de la publicación descubre que le ha robado el puesto a la subdirectora, Candela, su antigua novia, a la que abandonó dos décadas atrás sin darle ninguna explicación. B&B, de boca en boca, producción televisiva de Globomedia, fracasa espectacularmente al intentar jugar sobre seguro, recurriendo a elementos de otras series de éxito de la compañía, especialmente de Los Serrano, pues están presentes los actores Belén Rueda y Fran Perea, se recurre de forma facilona al exhibicionismo de cuerpos 10, predomina el humor facilón, etc. De Médico de familia se ha cogido la pretensión de representar a diversos estratos sociales, y hasta se recupera a la actriz Luisa Martín, en un rol similar a la Juani, de la famosa telecomedia. De Periodistas ha quedado que transcurre entre las paredes de una redacción, y que los protagonistas investigan casos de actualidad... Semejante batiburrillo no funciona. Ni B&B, de boca en boca tiene entidad propia, ni acaban de enganchar ninguno de los personajes, sobre todo porque se nota demasiado que pretenden enganchar a los diferentes segmentos de la audiencia. Cuenta con buenos actores, que sin embargo, parecen fuera de lugar.  

3/10
Holmes & Watson. Madrid Days

2012 | Holmes & Watson. Madrid Days

Sherlock Holmes ha dado mucho juego en la pantalla. En Asesinato por decreto se mezclaban sus peripecias con las de Jack el destripador. Este célebre asesino es una pieza fundamental de Holmes & Watson. Madrid Days, que como su mismo título indica también tiene como eje fundamental la visita del personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle a la capital de la España. Holmes & Watson. Madrid Days presenta a un maduro Sherlock Holmes que mantiene un romance con Irene Adler, una conocida actriz casada. El detective tiene sueños recurrentes con unos crímenes acontecidos en Madrid, que imitan al dedillo los que cometió Jack el destripador en Londres, y cuyo autor empieza a ser conocido como Juanito el Charcutero. En compañía de Watson, que deja en casa a su amada esposa, se traslada al lugar de los hechos, donde conocerá a relevantes personajes de la época a los que sonsacar datos sobre lo ocurrido. Dos tipos de público se sentirán atraídos a priori por una versión de José Luis Garci de las andanzas de Sherlock Holmes: los incondicionales del asturiano y los forofos del personaje. Los primeros saldrán más satisfechos que los segundos, ya que desde el contemplativo arranque queda claro que estamos ante una película de autor, para bien o para mal. Holmes & Watson. Madrid Days viene a ser sobre todo una inmersión en la época, que se detiene para que los personajes conversen detenidamente tomándose su tiempo sobre el cocido de Lhardi, o en torno al Palacio de Cristal, del Palacio del Buen Retiro. Así, los dos protagonistas tienen la función de extranjeros que sirven al director para describir desde su punto de vista los ambientes que le parecen significativos. Por contra, en Holmes & Watson. Madrid Days saben a poco los pasajes típicamente de Sherlock Holmes, que en ocasiones contadas realiza una de sus brillantes deducciones (cuando conoce al periodista encarnado por Víctor Clavijo) o conversa con la señora Hudson. Como tiene por costumbre, José Luis Garci se ha rodeado de ilustres colaboradores, entre los que destaca el fotógrafo Javier Palacios, autor de Casual Days, que sorprende con sus pictóricos planos de época. Por su parte, el propio José Luis Garci firma el montaje, que pretende ser lo más pausado posible, y ha coescrito el guión con su esposa, Andrea Tenuta, y la poco conocida María Sanromán, a partir de una idea desarrollada por el director con el crítico y Fiscal General del Estado Eduardo Torres-Dulce. Siempre ha destacado el realizador por su excelente mano con los actores. En esta ocasión destaca un sobresaliente trabajo de Gary Piquer, actor excepcional que ha demostrado su enorme valía en títulos como Mal día para pescar y Aunque tú no lo sepas, y que hasta ahora ha sido muy desaprovechado. Su Holmes resulta muy sentido, pero por desgracia desentona con el resto del reparto por su acento, que no tienen los otros actores que interpretan a británicos, incluyendo a su inseparable Watson –un José Luis García Pérez estupendo, más espontáneo–. Tampoco se entiende mucho que se haya tomado la opción de que las escenas en las que supuestamente hablan en su lengua natal o interaccionan con compatriotas se hayan interpretado en español, y sin embargo, de repente, se ponen a conversar en genuino inglés con el redactor de prensa. Por lo demás, resultan convincentes actores muy de Garci como Enrique Villén, Juan Calot, Manuel Tejada y hasta el inevitable diplomático Inocencio Arias. Sorprenden agradablemente Belén López, el citado Víctor Clavijo, y las dos principales chicas [Rec], Manuela Velasco y Leticia Dolera, ambas muy por encima de sus interpretaciones precedentes. De todo el reparto femenino sobresale Macarena Gómez, una actriz muy natural con mucha fuerza, que encarna a una cabaretera. Además, Carlos Hipólito, presente en varias cintas 'garcianas' anteriores, realiza una pequeña colaboración como el escritor Benito Pérez Galdós. También es digno de mención que el realizador logre sacarle partido al cómico malo del dúo Cruz y Raya Juan Muñoz, y hasta al ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que para asombro de propios y extraños al menos no desentona significativamente como su ilustre antepasado Isaac Albéniz, a pesar de que incluso interviene en un breve diálogo.

5/10
La venta del paraíso

2012 | La venta del paraíso

Poeta y periodista, Emilio Ruiz Barrachina debutó como realizador con la pretenciosa A la sombra de los sueños, seguida de la irreverente El discípulo, que fracasaba en sus intenciones de provocar al público católico por su absoluta falta de calidad y porque con cierta lógica pasó completamente desapercibida. Mucho más interés tenía Morente, documental que seguía los pasos del célebre cantaor flamenco. Ahora, Ruiz Barrachina vuelve al terreno de la ficción con La venta del paraíso, un film de presupuesto muy bajo, como el resto de su filmografía. En La venta del paraíso, Aura María, una joven mexicana, viaja a España en busca de un futuro, amparada por un contrato de trabajo. Pero éste resulta ser falso, por lo que la muchacha no tiene dónde ir. Acepta acompañar a El Paisa, recién conocido que le propone alojarse en la pensión de doña Pura, una benefactora que acoge a personas con problemas, que ha montado una línea erótica para sostener el establecimiento, en el que Aura María conocerá a curiosos personajes. Los pocos que hayan tenido ocasión de ver alguno de los otros filmes no documentales de Emilio Ruiz Barrachina no esperarán gran cosa de esta cinta. Tal vez por eso, y a pesar de sus evidentes limitaciones, La venta del paraíso sorprende para bien, con algunos hallazgos. En primer lugar, la factura técnica se puede calificar de profesional, lo que supone un enorme avance. Ni la fotografía ni el montaje son magistrales, pero al menos no espantarán al respetable. Además, La venta del paraíso tiene cosas que decir acerca de las dificultades provocadas por la crisis económica, y la capacidad del individuo para sacar lo mejor de sí mismo y ayudar a los necesitados. Lo hace a través de un tono cercano al esperpento de Valle Inclán y al surrealismo, que propicia momentos de cierta altura, como la hilarante llegada al aeropuerto de la protagonista. El conjunto es bastante irregular, con luces y sombras, como la evidente ofuscación del protagonista hacia la religión, lo que da lugar a la presencia de un estrambótico sacerdote y a un homenaje a la irreverente última cena de la por supuesto muy superior Viridiana, de Luis Buñuel. La mexicana Ana Claudia Talancón realiza un trabajo aceptable, lo que no se puede decir de la totalidad del reparto de La venta del paraíso. También se salvan veteranos que le sacan tajada a sus estrafalarios personajes, como María Garralón (la hostalera), Juanjo Puigcorbé (un político travestido por curiosos motivos), Carlos Iglesias (un comerciante de buen corazón) y Mariví Bilbao (operadora de la línea erótica), en el último trabajo de esta actriz, fallecida poco después del rodaje.

4/10
Los muertos no se tocan, nene

2011 | Los muertos no se tocan, nene

En el Logroño de finales de los cincuenta, el joven Fabianito de catorce años, asiste sorprendido a la organización del velatorio de su bisabuelo, ilustre ciudadano logroñés. Fabianito descubre el amor en este inoportuno momento, mientras la familia espera impaciente la llegada del alcalde. Los acontecimientos y las visitas se suceden de una forma incontrolable para la familia, visitas que generan las situaciones más cómicas e inesperadas.

Ispansi (Españoles)

2010 | Ispansi (Españoles)

En plena Segunda Guerra Mundial, Paula acompaña a un convoy de niños españoles, procedentes de un orfanato madrileño, y que han sido acogidos en la Unión Soviética. Le acompaña en el penoso viaje un comisario político, Álvaro, que ignora que tiene ante sí a una mujer de derechas, de familia bien, que por circunstancias personales se ha sumado a la expedición. Carlos Iglesias, director, guionista y actor, se esfuerza en ofrecer un cuadro equilibrado del triste enfrentamiento de las dos Españas, que derivó en cruentísima guerra civil. Lo que no es suficiente para entregar una buena película. El director de Un franco, 14 pesetas aburre con su omnipresente y mustia voz en off, que se dedica a puntear el relato, y su narración carece de algún punto fuerte o meta capaz de mantener el interés. Una vez acontece la muerte accidental de uno de los chavales y vemos en flash-back la vida de Paula antes de la guerra, no sabemos muy bien hacia dónde se dirige la película. La historia de amor carece de ‘punch’, las suspicacias entre los componentes del convoy están poco perfiladas, los personajes sueltan largas peroratas que lastran la narración, hay demasiada pose impostada y falta de naturalidad en muchos pasajes, como en los relativos a la familia de Paula. Incluso al empeño por no ser maniqueo le falta sutileza, véase la escena de la División Azul con la SS, o el retrato de un cura y una monja; y resulta poco realista ver la quema de imágenes religiosas en Madrid, no con el apasionamiento propio de una multitud exaltada, sino con la indiferencia con que destruiría unos documentos un aburrido oficinista. Es una pena que la película sea tan gris, porque hay un destacable esfuerzo de producción, Suiza da el pego de la estapa rusa cubierta por la nieve. Los actores no resultan demasiado memorables, aunque justo es reconocer que con sus diálogos impronunciables no lo tenían fácil.

3/10
Un franco, 14 pesetas

2006 | Un franco, 14 pesetas

España, años 60. Ante la falta de perspectivas laborales, Martín y su amigo Marcos deciden probar fortuna en Suiza. Pronto consiguen trabajo en una fábrica, y se alojan en un pueblo pequeño, donde se les unirán Pilar, la mujer de Martín, y su hijo Pablo, y Mª Carmen, la novia de Marcos. Carlos Iglesias, popular cómico televisivo, sorprende como director, guionista y primer actor de esta comedia agridulce llena de elementos autobiográficos. El propio Iglesias marchó a Suiza con sus padres en los 60, por lo que se puede decir que el niño es una proyección de su propia experiencia personal. Ciertamente, resulta un poco tópica su visión de una Suiza tan idílica y una España tan poco atractiva a la que, si de ellos dependiera, jamás habrían regresado. Pero el producto es honesto y está tan cuidado que Iglesias consigue que sus personajes sean realmente entrañables.

5/10
Sinfín

2005 | Sinfín

Sinfín era un grupo musical exitoso en los 80. Pero una pelea entre sus miembros y la muerte por sobredosis de uno acaba disgregándolos. A final de los 90, Álex, el antiguo manager, decide reunir al conjunto para organizar una gira. Cuando se echan a la carretera, todo parece ir sobre ruedas, hasta que aparece Laura, una mujer que causó tensión entre ellos en el pasado. Los jóvenes Carlos Villaverde y Manuel Sanabria lograron estrenar La fiesta, con pocos medios y mucha ilusión. Ahora,indagan en el mundo de la música. Cuentan como protagonista con Dani Martín, líder de ‘El canto del loco’, una de las bandas de moda del panorama español. Además de la naturalidad que muestra interpretando un papel parecido a sí mismo, Martín compone la banda sonora.

5/10
Torrente 3: el protector

2005 | Torrente 3: el protector

Cuando en 1998 Santiago Segura creó a José Luis Torrente nadie imaginaba que iba a convertirse –para regocijo de algunos y horror de otros– en la encarnación del antihéroe más chabacano y despreciable de toda la historia del cine español. Segura, que de tonto no tiene un pelo, logró plasmar en ese personaje un cúmulo de tópicos sobre el hispano de pro, machista, guarro, caradura, ruin, traidor, cobarde, mentiroso y otras cualidades no demasiado ejemplares. El caso es que, con su talento nato de comediante, el entonces famoso protagonista de El día de la bestia, logró que dentro de esa caricatura grasienta, el público encontrara algo, sí, del más genuino humor español, un tipo de gag, primario y simple, absolutamente ajeno a cualquier otro país del mundo. Quizá tengamos una glándula especial para captar la gracia de este tipo de comedias, llamadas comúnmente “españoladas” y de la que Torrente es el ejemplo más genuino y logrado. Y ése fue el gran hallazgo de Segura: a pesar de que en ocasiones Torrente llegaba a ser realmente vomitivo, también nos arrancaba carcajadas como pocas veces lo había hecho nadie. Visto el éxito, la segunda y la tercera parte eran cuestión de tiempo. En este caso, el patético poli es designado para proteger a una eurodiputada italiana de un probable atentado. Para llevar a cabo su misión Torrente echa mano de un equipo de completos cafres. Y esto es todo... Entre medias, un retahíla de zafiedades, casposidades (y “audacias” de mal gusto como la del accidente aéreo con que da comienzo el film), que pueden dejar en la boca del espectador una mueca a medias, entre la risa y el rechazo. Por otro lado, en esta tercera parte Segura ha cargado la mano en una grosería sexual bastante incisiva, lo cual podría significar que el formato se agota peligrosamente. Y hay dos o tres momentos inspirados, de carcajada máxima, como el reclutamiento de los ninjas o el sueño futbolístico, y una escena, la de la persecución, donde Segura demuestra la pericia técnica que ha logrado con los años. En definitiva, esta tercera parte de Torrente es más de lo mismo, para bien y para mal. Y es que, chavalotes, esto no es Bambi.

3/10
El caballero Don Quijote

2002 | El caballero Don Quijote

En un lugar de la pequeña pantalla, no hace mucho tiempo que Manuel Gutiérrez Aragón consiguió magníficas críticas con su miniserie El Quijote, su adaptación de la primera parte de las aventuras del ingenioso hidalgo más universal de nuestra literatura. En aquella ocasión, los protagonistas eran Fernando Rey y Alfredo Landa. Una década después, el cineasta continúa la trama, y versiona fielmente en este largometraje la segunda parte de la obra de Cervantes, en la que Don Quijote y Sancho se han hecho famosos al publicarse una novela que detalla sus aventuras. Tras una temporada de retiro, y a pesar de la oposición de la sobrina y el ama de Don Quijote, éste vuelve a salir a caballo, con su fiel escudero, para desfacer entuertos. Interpretan a los inmortales personajes un sorprendente Juan Luis Galiardo, y Carlos Iglesias, popular por la serie televisiva Manos a la obra, y que cambia por completo de registro. Ganó el Goya a la mejor fotografía.

5/10
Manos a la obra (2ª temporada)

1998 | Manos a la obra (2ª temporada) | Serie TV

Continúan las andanzas de los dos obreros más desastrosos de la televisión, que no son otros que Manolo y Benito. En esta segunda temporada vuelven con más arreglos y desarreglos, y haciendo chapucillas donde pueden. A pesar que el protagonismo recae en Carlos Iglesias y Ángel de Andrés López, entre el reparto también encontramos los rostros conocidos de Nuria González (Los Serrano), Silvia Marsó (Ana y los 7) o del televisivo Jesús Vázquez. De esta segunda entrega destacan los episodios 'Salpicón de pollo', 'Las Gordini' o 'Madres no hay más que dos'.

4/10
Manos a la obra

1997 | Manos a la obra | Serie TV

Manolo Jumilla y Benito Lopera son dos obreros que han montado un negocio de arreglos, pero lo cierto es que son bastante chapuzas, y el desastre y holgazán de Benito hace que ambos tengan más de un quebradero de cabeza. Serie española con gran éxito de audiencia, protagonizada por Carlos Iglesias (El caballero Don Quijote) y Ángel de Andrés López. En esta primera temporada destacan los episodios "¡Cómo está el patio!", "El muro de Benito" o "Chapuzas de oro".

5/10
Este es mi barrio

1996 | Este es mi barrio | Serie TV

La vida de unos vecinos de un concurrido barrio madrileño, con sus cosas personales, sus problemas, sus amores y relaciones. El protagonista es Cándido, que tras quedarse viudo y en paro lucha por sacar adelante a sus hijos Nacho y Elisa. Serie española de 1996 que tan sólo estuvo una temporada en antena. Aunque no cuajara entre la audiencia, contaba con conocidos actores españoles, tales como José Sacristán (Todos a la cárcel), Alberto San Juan (El otro lado de la cama), Melanie Olivares (Aída), Saturnino García (Justino, un asesino de la tercera edad) o Marta Belenguer (Camera Café).

4/10
La suite nupcial

2020 | La suite nupcial

El maduro madrileño Fidel lleva una vida de casado normal. Pero una jovencísima compañera de la oficina le ha propuesto un encuentro sexual, para el que deberá reservar en un hotel de Toledo la carísima suite nupcial por dos noches. Así que parte a la ciudad de las tres culturas, donde mientras le corroen los remordimientos. Y se llevará más de una sorpresa, como encontrarse con un conocido amiguete ligón, o convertirse en el paño de lágrimas de la gobernanta del establecimiento en el que se va a hospedar. Cuarto trabajo como realizador de Carlos Iglesias –popular por series y programas televisivos– que debutó tras las cámaras con muy buen pie con la autobiográfica Un franco, 14 pesetas, pero que después no ha llegado a la misma altura con Ispansi (Españoles) y 2 francos, 40 pesetas. Tampoco en esta ocasión acaba de funcionar esta adaptación de su propia obra teatral, pese a sus buenas intenciones, pretende denunciar una sociedad hedonista, donde no sólo se le ríe la gracia al marido infiel, parece que se anima a los ciudadanos a ello, pobre de aquel ‘primo’ que pretenda ser honesto con su esposa. Pese a todo, sus diálogos supuestamente humorísticos se alargan demasiado; en su duda sobre el camino a tomar, el protagonista acaba resultando insoportable, no logra salvarlo pese a su talento el propio Iglesias, que se encarga de darle vida. El guión tiene algún hallazgo humorístico, como que el protagonista desconozca algunos textos del teatro clásico español, pero se les trata de sacar demasiado jugo y no dan tanto de sí. Cae en saco roto el trabajo de actores brillantes, como Eloísa Vargas (la gobernanta), Ana Arias, conocida por su rol de Paquita, en Cuéntame cómo pasó, que aquí da vida a la amante, o Ana Fernández, que protagonizó Solas, como salerosa esposa andaluza. Cabe salvar de la quema a José Mota, o a Santiago Segura, este último en una aparición brevísima, más por la gracia natural de ambas figuras que por otra cosa.

4/10
2 francos, 40 pesetas

2014 | 2 francos, 40 pesetas

Carlos Iglesias, popular actor, sobre todo por la serie Manos a la obra, acertó con su debut en la realización, Un franco, 14 pesetas, film inspirado en sus propios recuerdos cuando sus padres emigraron a Suiza. Reincidió en la misma temática con la decepcionante Ispansi (Españoles), en torno a niños madrileños acogidos por la Unión Soviética tras la Guerra Civil, cuya cansina voz en off se recuerda con desagrado años después de su visionado. Ahora, el director e intérprete ha rodado una secuela de su ópera prima. 2 francos, 40 pesetas recupera a Martín, y a su familia, protagonistas de aquélla, seis años después de su regreso a España, cuando la crisis energética hace estragos. El pequeño Pablo ha cumplido los 18, y viaja con un amigo a los alrededores de Uzwill, el pueblo de Suiza donde vivió con los suyos una larga temporada. Sus progenitores también acaban allí, cuando reciben la noticia de que el viejo amigo Marcos, que sigue en ese país con su antiguo trabajo, se dispone a bautizar a su segundo retoño. No logra ni de lejos la frescura de su antecesora, como si Carlos Iglesias hubiera agotado sus sugerentes y sentidas anécdotas en torno a la época y el choque de culturas. 2 francos, 40 pesetas no consigue recuperar el toque entrañable de sus personajes, y rompe constantemente el tono amable del original, por su continuo recurso al sexo. Aunque intenta centrarse en la crítica social de la época, con alusiones al blanqueo de capitales en Suiza que hoy en día sigue estando –desgraciadamente– de actualidad, lo cierto es que 2 francos, 40 pesetas fracasa por completo, al estar compuesta por situaciones alocadas carentes de inspiración, que acaban siendo una torpe imitación del cine de Luis García Berlanga. Se trata de un film muy coral cuyos intérpretes parecen esforzarse, pero aún así no logran salvarlo ni siquiera en momentos puntuales.  

3/10
Ispansi (Españoles)

2010 | Ispansi (Españoles)

En plena Segunda Guerra Mundial, Paula acompaña a un convoy de niños españoles, procedentes de un orfanato madrileño, y que han sido acogidos en la Unión Soviética. Le acompaña en el penoso viaje un comisario político, Álvaro, que ignora que tiene ante sí a una mujer de derechas, de familia bien, que por circunstancias personales se ha sumado a la expedición. Carlos Iglesias, director, guionista y actor, se esfuerza en ofrecer un cuadro equilibrado del triste enfrentamiento de las dos Españas, que derivó en cruentísima guerra civil. Lo que no es suficiente para entregar una buena película. El director de Un franco, 14 pesetas aburre con su omnipresente y mustia voz en off, que se dedica a puntear el relato, y su narración carece de algún punto fuerte o meta capaz de mantener el interés. Una vez acontece la muerte accidental de uno de los chavales y vemos en flash-back la vida de Paula antes de la guerra, no sabemos muy bien hacia dónde se dirige la película. La historia de amor carece de ‘punch’, las suspicacias entre los componentes del convoy están poco perfiladas, los personajes sueltan largas peroratas que lastran la narración, hay demasiada pose impostada y falta de naturalidad en muchos pasajes, como en los relativos a la familia de Paula. Incluso al empeño por no ser maniqueo le falta sutileza, véase la escena de la División Azul con la SS, o el retrato de un cura y una monja; y resulta poco realista ver la quema de imágenes religiosas en Madrid, no con el apasionamiento propio de una multitud exaltada, sino con la indiferencia con que destruiría unos documentos un aburrido oficinista. Es una pena que la película sea tan gris, porque hay un destacable esfuerzo de producción, Suiza da el pego de la estapa rusa cubierta por la nieve. Los actores no resultan demasiado memorables, aunque justo es reconocer que con sus diálogos impronunciables no lo tenían fácil.

3/10
Un franco, 14 pesetas

2006 | Un franco, 14 pesetas

España, años 60. Ante la falta de perspectivas laborales, Martín y su amigo Marcos deciden probar fortuna en Suiza. Pronto consiguen trabajo en una fábrica, y se alojan en un pueblo pequeño, donde se les unirán Pilar, la mujer de Martín, y su hijo Pablo, y Mª Carmen, la novia de Marcos. Carlos Iglesias, popular cómico televisivo, sorprende como director, guionista y primer actor de esta comedia agridulce llena de elementos autobiográficos. El propio Iglesias marchó a Suiza con sus padres en los 60, por lo que se puede decir que el niño es una proyección de su propia experiencia personal. Ciertamente, resulta un poco tópica su visión de una Suiza tan idílica y una España tan poco atractiva a la que, si de ellos dependiera, jamás habrían regresado. Pero el producto es honesto y está tan cuidado que Iglesias consigue que sus personajes sean realmente entrañables.

5/10
La suite nupcial

2020 | La suite nupcial

El maduro madrileño Fidel lleva una vida de casado normal. Pero una jovencísima compañera de la oficina le ha propuesto un encuentro sexual, para el que deberá reservar en un hotel de Toledo la carísima suite nupcial por dos noches. Así que parte a la ciudad de las tres culturas, donde mientras le corroen los remordimientos. Y se llevará más de una sorpresa, como encontrarse con un conocido amiguete ligón, o convertirse en el paño de lágrimas de la gobernanta del establecimiento en el que se va a hospedar. Cuarto trabajo como realizador de Carlos Iglesias –popular por series y programas televisivos– que debutó tras las cámaras con muy buen pie con la autobiográfica Un franco, 14 pesetas, pero que después no ha llegado a la misma altura con Ispansi (Españoles) y 2 francos, 40 pesetas. Tampoco en esta ocasión acaba de funcionar esta adaptación de su propia obra teatral, pese a sus buenas intenciones, pretende denunciar una sociedad hedonista, donde no sólo se le ríe la gracia al marido infiel, parece que se anima a los ciudadanos a ello, pobre de aquel ‘primo’ que pretenda ser honesto con su esposa. Pese a todo, sus diálogos supuestamente humorísticos se alargan demasiado; en su duda sobre el camino a tomar, el protagonista acaba resultando insoportable, no logra salvarlo pese a su talento el propio Iglesias, que se encarga de darle vida. El guión tiene algún hallazgo humorístico, como que el protagonista desconozca algunos textos del teatro clásico español, pero se les trata de sacar demasiado jugo y no dan tanto de sí. Cae en saco roto el trabajo de actores brillantes, como Eloísa Vargas (la gobernanta), Ana Arias, conocida por su rol de Paquita, en Cuéntame cómo pasó, que aquí da vida a la amante, o Ana Fernández, que protagonizó Solas, como salerosa esposa andaluza. Cabe salvar de la quema a José Mota, o a Santiago Segura, este último en una aparición brevísima, más por la gracia natural de ambas figuras que por otra cosa.

4/10
2 francos, 40 pesetas

2014 | 2 francos, 40 pesetas

Carlos Iglesias, popular actor, sobre todo por la serie Manos a la obra, acertó con su debut en la realización, Un franco, 14 pesetas, film inspirado en sus propios recuerdos cuando sus padres emigraron a Suiza. Reincidió en la misma temática con la decepcionante Ispansi (Españoles), en torno a niños madrileños acogidos por la Unión Soviética tras la Guerra Civil, cuya cansina voz en off se recuerda con desagrado años después de su visionado. Ahora, el director e intérprete ha rodado una secuela de su ópera prima. 2 francos, 40 pesetas recupera a Martín, y a su familia, protagonistas de aquélla, seis años después de su regreso a España, cuando la crisis energética hace estragos. El pequeño Pablo ha cumplido los 18, y viaja con un amigo a los alrededores de Uzwill, el pueblo de Suiza donde vivió con los suyos una larga temporada. Sus progenitores también acaban allí, cuando reciben la noticia de que el viejo amigo Marcos, que sigue en ese país con su antiguo trabajo, se dispone a bautizar a su segundo retoño. No logra ni de lejos la frescura de su antecesora, como si Carlos Iglesias hubiera agotado sus sugerentes y sentidas anécdotas en torno a la época y el choque de culturas. 2 francos, 40 pesetas no consigue recuperar el toque entrañable de sus personajes, y rompe constantemente el tono amable del original, por su continuo recurso al sexo. Aunque intenta centrarse en la crítica social de la época, con alusiones al blanqueo de capitales en Suiza que hoy en día sigue estando –desgraciadamente– de actualidad, lo cierto es que 2 francos, 40 pesetas fracasa por completo, al estar compuesta por situaciones alocadas carentes de inspiración, que acaban siendo una torpe imitación del cine de Luis García Berlanga. Se trata de un film muy coral cuyos intérpretes parecen esforzarse, pero aún así no logran salvarlo ni siquiera en momentos puntuales.  

3/10
Ispansi (Españoles)

2010 | Ispansi (Españoles)

En plena Segunda Guerra Mundial, Paula acompaña a un convoy de niños españoles, procedentes de un orfanato madrileño, y que han sido acogidos en la Unión Soviética. Le acompaña en el penoso viaje un comisario político, Álvaro, que ignora que tiene ante sí a una mujer de derechas, de familia bien, que por circunstancias personales se ha sumado a la expedición. Carlos Iglesias, director, guionista y actor, se esfuerza en ofrecer un cuadro equilibrado del triste enfrentamiento de las dos Españas, que derivó en cruentísima guerra civil. Lo que no es suficiente para entregar una buena película. El director de Un franco, 14 pesetas aburre con su omnipresente y mustia voz en off, que se dedica a puntear el relato, y su narración carece de algún punto fuerte o meta capaz de mantener el interés. Una vez acontece la muerte accidental de uno de los chavales y vemos en flash-back la vida de Paula antes de la guerra, no sabemos muy bien hacia dónde se dirige la película. La historia de amor carece de ‘punch’, las suspicacias entre los componentes del convoy están poco perfiladas, los personajes sueltan largas peroratas que lastran la narración, hay demasiada pose impostada y falta de naturalidad en muchos pasajes, como en los relativos a la familia de Paula. Incluso al empeño por no ser maniqueo le falta sutileza, véase la escena de la División Azul con la SS, o el retrato de un cura y una monja; y resulta poco realista ver la quema de imágenes religiosas en Madrid, no con el apasionamiento propio de una multitud exaltada, sino con la indiferencia con que destruiría unos documentos un aburrido oficinista. Es una pena que la película sea tan gris, porque hay un destacable esfuerzo de producción, Suiza da el pego de la estapa rusa cubierta por la nieve. Los actores no resultan demasiado memorables, aunque justo es reconocer que con sus diálogos impronunciables no lo tenían fácil.

3/10
La suite nupcial

2020 | La suite nupcial

El maduro madrileño Fidel lleva una vida de casado normal. Pero una jovencísima compañera de la oficina le ha propuesto un encuentro sexual, para el que deberá reservar en un hotel de Toledo la carísima suite nupcial por dos noches. Así que parte a la ciudad de las tres culturas, donde mientras le corroen los remordimientos. Y se llevará más de una sorpresa, como encontrarse con un conocido amiguete ligón, o convertirse en el paño de lágrimas de la gobernanta del establecimiento en el que se va a hospedar. Cuarto trabajo como realizador de Carlos Iglesias –popular por series y programas televisivos– que debutó tras las cámaras con muy buen pie con la autobiográfica Un franco, 14 pesetas, pero que después no ha llegado a la misma altura con Ispansi (Españoles) y 2 francos, 40 pesetas. Tampoco en esta ocasión acaba de funcionar esta adaptación de su propia obra teatral, pese a sus buenas intenciones, pretende denunciar una sociedad hedonista, donde no sólo se le ríe la gracia al marido infiel, parece que se anima a los ciudadanos a ello, pobre de aquel ‘primo’ que pretenda ser honesto con su esposa. Pese a todo, sus diálogos supuestamente humorísticos se alargan demasiado; en su duda sobre el camino a tomar, el protagonista acaba resultando insoportable, no logra salvarlo pese a su talento el propio Iglesias, que se encarga de darle vida. El guión tiene algún hallazgo humorístico, como que el protagonista desconozca algunos textos del teatro clásico español, pero se les trata de sacar demasiado jugo y no dan tanto de sí. Cae en saco roto el trabajo de actores brillantes, como Eloísa Vargas (la gobernanta), Ana Arias, conocida por su rol de Paquita, en Cuéntame cómo pasó, que aquí da vida a la amante, o Ana Fernández, que protagonizó Solas, como salerosa esposa andaluza. Cabe salvar de la quema a José Mota, o a Santiago Segura, este último en una aparición brevísima, más por la gracia natural de ambas figuras que por otra cosa.

4/10
Los hombres de Paco (6ª temporada)

2008 | Los hombres de Paco | Serie TV

De Gaulle pide la dimisión de Paco. Este agente de la Interpol está muy indignado por la desaparición de un informe, y habla con Don Lorenzo para que cese a Paco. Curtis y Kike escuchan la conversación y deciden usar un método para convencer a De Gaulle de las virtudes de Paco. La sexta temporada de la famosa serie continuó manteniendo el favor del público.

4/10

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