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Biografía

Loïc Dury

Loïc Dury

Loïc Dury

Filmografía
Nuestra vida en la Borgoña

2017 | Ce qui nous lie

Con motivo de la enfermedad de su padre, Jean regresa a su casa de la infancia, en una pequeña localidad de la Borgoña francesa, tras pasar varios años ilocalizable. Su familia se dedica a cosechar la uva y elaborar vino, un trabajo que él y sus hermanos, Juliette y Jerémie, aprendieron desde muy pequeños de la mano de su padre. El reencuentro entre los hermanos marcará un periodo en que los tres tendrán que afrontar sus vidas de modo diferente. Estupenda y reconfortante película francesa, de esas que permiten comprender que las pequeñas y cotidianas historias son a veces las más hermosas. El director francés Cédric Klapisch, que goza de gran prestigio en su país gracias a comedias como Una casa de locos o Las muñecas rusas, no echa mano en esta ocasión de su actor fetiche Romain Duris (con quien ha rodado más de media docena de filmes) y cuenta por primera vez con Pio Marmaï (El primer día del resto de tu vida), un actor que es todo un prodigio de naturalidad. El guión –escrito por el propio Klapisch junto con uno de sus colaboradores habituales, Santiago Amigorena– despliega la historia con sutileza y los conflictos de cada personaje, sus miedos y sus retos, entran con primor en una trama sencilla, estructurada a lo largo de todo un año, según los trabajos estacionales que son necesarios emprender en la viña. Además el director demuestra tener una gran sensibilidad para hablar de la fraternidad.  Sin espectáculo, desprende Nuestra vida en la Borgoña una visión realista y positiva del amor, de la unión familiar, del encuentro reposado con la felicidad, ésta enmarcada en una visión auténtica de la vida, un modo de ser que el film sabe encarnar en los tres hermanos y en su modo de disfrutar del vino, en contraste con la visión utilitarista de sus vecinos viticultores. Todas las interpretaciones son espléndidas, con Marmaï a la cabeza, pero destacan también los trabajos de Ana Girardot y de la española María Valverde.

6/10
Call my Agent / Dix pour cent

2015 | Dix pour cent | Serie TV

París

2008 | Paris

El director francés Cédric Klapisch encontró el éxito con el film Una casa de locos en 2002, y repitió buenas críticas con la segunda parte, Las muñecas rusas en 2005. Cuatro años después no ha podido emular la altura de esas obras con París, la película que nos ocupa. Por primera vez se aleja del aire tragicómico de sus otros guiones y entrega un drama coral, de resultado correcto pero falto de la emoción y la vitalidad de sus otros filmes. El planteamiento es atractivo: se trata de ofrecer una visión coral de las vidas de unas cuantas personas que confluyen en París. El nexo de unión es Pierre, un joven a quien han diagnosticado una grave enfermedad de corazón. Ante la perspectiva de la muerte comienza a ver con otros ojos a las personas que le rodean. Ese es el resorte que le sirve a Klapisch para introducirnos en las existencias de un grupo de personajes mínimamente conectados, que pasan su días normalmente, que trabajan, sufren, ríen y buscan el amor: la hermana de Pierre, trabajadora social; el vendedor de fruta y verdura; una guapa vecina que estudia en la universidad; el profesor de ésta, enamorado como un quinceañero; el hermano arquitecto; un emigrante africano; la dependienta de una panadería, etc. Quizá el mayor defecto de la película es haber querido abarcar demasiado. Hay dispersión en la historia y aunque los personajes resultan verosímiles, apenas avanzan e interesan poco. Es cierto que hay algunos momentos logrados, magníficamente ambientados con la escogida música (uno de los puntos fuertes del cine de Klapisch), pero al final sólo planea la idea algo manida de la dura realidad de la muerte, que tarde ayuda a darnos cuenta de la maravilla de estar vivo. Lo mejor son los actores, con especial mención al formidable y cómico Fabrice Luchini y a la sempiterna Juliette Binoche.

4/10
Como los demás

2008 | Comme les autres

Los tiempos cambian que es una barbaridad. Este film francés así lo quiere hacer notar con un planteamiento de lo más “moderno” y todo lo políticamente correcto que uno se pueda imaginar. Manu y Philippe son gays, están enamorados y viven juntos en el barrio parisino de Belleville. Ambos son cuarentones, buena gente, tienen buenos trabajos y aparentemente son felices. Sin embargo, un día la pareja discute porque Manu quiere tener un hijo y Philippe prefiere no oír hablar del tema. Pero como Manu está dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para lograrlo, deciden separarse. La solución para Manu pasará por una boda de conveniencia con Fina, una joven argentina, atractiva y sin papeles, que está dispuesta a alquilar su vientre a Manu para que tenga al hijo deseado. La película dirigida en clave de comedia por Vincent Garenq no esconde su aire amablemente reivindicativo a la hora de mostrar lo normal que es ser homosexual, llevar una maravillosa vida gay y tal y tal. De hecho, el título es muy claro a este respecto: la ideología de género ha de incluir también la cuestión de la adopción. Manu y Philippe son como cualquier otra pareja heterosexual que se quiere, discute, etc., o incluso parecen más sensatos y equilibrados, ya que ellos son ejemplares en sus trabajos –Manu es pediatra, nada menos– y la relación con sus familias, padres, tíos, cuñados y sobrinos, es todo lo idílica que uno puede desear. Son la pareja perfecta, como dice uno de los personajes. La historia no aporta demasiado, pero los responsables han hecho lo posible por vender su idea satisfactoriamente y sin acritud. Y así han dado entrada a un sentido del humor simpático y a un lenguaje decididamente poco agresivo, lo cual se agradece, y también el guión retuerce el planteamiento de la ‘homoparentalidad’ hasta extremos tan exagerados, que la historia se transforma en un auténtico culebrón al más puro estilo Almodóvar, aunque ciertamente mucho más elegante de lo habitual en el cineasta manchego. Por lo demás, hay un buen trabajo interpretativo, con Lambert Wilson a la cabeza, y también destaca el papel de la española Pilar López de Ayala, aunque no deje de ser una comparsa. De todas formas, quien sorprende con los mejores momentos del film es quizá la actriz Anne Brochet (Cyrano de Bergerac), quien en sus pocas apariciones está llena de comicidad y ternura.

4/10
Las muñecas rusas

2005 | Les Poupées russes

Hace cinco años el francés Xavier coincidió en un piso de Barcelona con estudiantes de Erasmus de varios países. Ahora, con motivo de la boda de uno de ellos, va a volver a reunirse con ellos en Rusia. Pero no se piense que en este lustro, el desorientado y egoísta Xavier –buena gente pero un completo desastre en temas laborales y amorosos– ha avanzado algo en mejorar su carácter: sigue tan despistado como siempre. Entre las mujeres que pululan por su vida en este film están su ex novia, su amiga lesbiana, una dependienta de la que se encapricha, una modelo de postín, y Wendy, una antigua compañera del piso. Y Xavier va de una a otra como un amoral pato mareado (una búsqueda sincera del amor, se supone), al igual que intenta triunfar escribiendo guiones para un culebrón televisivo. Como se ve, el director Cédric Klapisch repite la fórmula frívola y entretenida de Una casa de locos (2002), aunque, la verdad, seguramente el resultado tenga más encanto debido a un guión más trabajado y maduro. La música acompaña y la veta cómica de varias escenas es bastante divertida.

5/10
En la piel de Jacques Chirac

2005 | Dans la peau de Jacques Chirac

Sarcástico documental que recopila imágenes de Jacques Chirac. Una voz en off, que desvela los supuestos pensamientos del presidente de la República francesa, comenta sus trucos para mantenerse en el poder, sus métodos para hacerse el simpático, sus opiniones sobre sus rivales, etc. Rico en momentos hilarantes, los directores son bastante críticos con Chirac, en la línea del film italiano contra Berlusconi Viva Zapatero!. Por extensión lanzan una mirada desencantada a todos los políticos, a los que acusa de saltarse a la torera sus propios valores con tal de conservar el cargo. ¡Y se podría hacer con tantos otros políticos…!

4/10
Tu veux... ou tu veux pas?

2004 | Tu veux... ou tu veux pas?

Mala leche

2003 | Mauvais esprit

Un frustrado estudiante se reencarna en el cuerpo del bebé del tipo que le atropelló, un hombre al que odiaba. Thierry Lhermitte, (La cena de los idiotas) y la española Leonor Watling, se esfuerzan infructuosamente por salvar esta comedieta francesa, que recuerda a Mira quién habla, pero con un tono grosero.

2/10
Novo

2002 | Novo

Como Guy Pearce en la celebrada Memento, Eduardo Noriega sufre aquí de una rara enfermedad por la cual sólo recuerda lo acontecido en los últimos diez minutos. Pero en lugar de tatuarse el cuerpo, lo apunta todo en una libreta. Y cuando una chica se interesa por él, decide experimentar el sexo siempre como si fuera la primera vez. Jean-Pierre Limosin dirige una película difícil por su sofisticación, a ratos bastante obtusa, de tinte intelectualoide y muy “naturalista”. Todo muy francés, aunque junto a Noriega, la española Paz Vega cuente también con un pequeño papel.

3/10
Ni a favor ni en contra (sino todo lo contrario)

2002 | Ni pour, ni contre (bien au contraire)

casualmente, conoce a Jean, un atracador, en plena faena; y éste le propone filmar sus atracos. Se produce entonces una peculiar relación, por la cual Caty está cada vez más fascinada con lo que parece un modo fácil de hacer dinero rápido. Sin ningún reparo moral, se convertirá en cómplice, y será requerida para lo que debe ser ‘el último golpe’. Eso sí, los otros miembros de la banda de Jean no acaban de ver la cosa tan clara. Aunque el film tiene aire de thriller, no está tan lejos del anterior trabajo de Cédric Klapisch, Una casa de locos. En efecto, los robos son una hábil excusa para volver a pintar a un grupo de jóvenes cuyas vidas carecen de sentido, y que desean emociones fuertes, espíritu de grupo, y el dinero suficiente para poder costearse una vida cómoda y placentera, lejos del mundanal ruido… El director filma la escena del último robo con relativa emoción, y arranca una buena actuación a Marie Gillain.

4/10
Peut-être

1999 | Peut-être

Fábula futurista 'a la francesa', o lo que es lo mismo con cierto mensaje de por medio. Su director, Cédric Klapisch, había realizado anteriormente tres comedias de bastante éxito popular, por lo que se le ve un poco perdido ante este nuevo reto donde mezcla fantasía, aspectos dramáticos y una moraleja familiar compleja de asimilar. Debido a su alto coste en cuestión de decorados y efectos visuales para recrear el París del futuro, la película pasó por algunos problemas de producción, y sólo la intervención de la Warner pudo hacer que se completase. Todo comienza el día de fin de año de 1999, cuando un joven que se niega a tener un hijo con su novia viaja en el tiempo y se encuentra a sí mismo 70 años después. Una vez allí descubre que debe volver al pasado y tener el bebé si no quiere que todo el futuro se desmorone.

5/10

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