No sé qué tiene el número tres –¿será por aquello de la Santísima Trinidad, que Dios, la Perfección con mayúscula, son tres personas?–, pero el caso
No sé qué tiene el número tres –¿será por aquello de la Santísima Trinidad, que Dios, la Perfección con mayúscula, son tres personas?–, pero el caso es muchas sagas cinematográficas se perfilan en forma de trilogía. Están las dos trilogías galácticas del avispado George Lucas, El padrino de Francis Ford Coppola, la épica tolkieniana de El Señor de los Anillos, las aventuras de Indiana Jones… Incluso ‘autores’ como Krzysztof Kieslowski (Tres colores: azul, Tres colores: blanco y Tres colores: rojo) e Ingmar Bergman (su trilogía sobre el silencio de Dios, Como en un espejo, El silencio y Los comulgantes) se han apuntado a la cosa.
Bien es cierto que a veces las trilogías son un poco forzadas, y en cuanto un cineasta tiene tres películas listas, las envuelve en un lazo rojo, y las declara trilogías de no se sabe qué. Muy aficionado al asunto es Lars von Trier, con su famosa trilogía americana (Dogville, Manderlay y Wasington), aunque antes ya se inventó la trilogía europea (El elemento del crimen, Epidemic y Europa) y otra que bautizó como ‘corazón de oro’ (Rompiendo las olas, Los idiotas y Bailar en la oscuridad). Ahora se descuelga Alejandro González Iñárritu con que Babel es la última película de su trilogía sobre la incomunicación (junto a Amores perros y 21 gramos), y Aki Kaurismäki hace lo propio con Luces al atardecer, que conformaría una trilogía con Nubes pasajeras y El hombre sin pasado.
No sé, se me antoja un jueguecito interesante; atrapar con el lazo tres películas de un cineasta, y hala, a inventar trilogías a troche y moche. Estarían la trilogía de la II Guerra Mundial de Spielberg (El imperio del sol, Salvar al soldado Ryan y La lista de Schindler, a la que podría sumarse el apéndice de 1941), la trilogía de la sangre de Mel Gibson (Braveheart, La Pasión de Cristo, Apocalypto), la trilogía diabólica de Guillermo del Toro (El espinazo del diablo, y las dos entregas de Hellboy), la trilogía dicapriana de Martin Scorsese (Gangs of New York, El aviador, Infiltrados)… ¡La imaginación al poder!
