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Lista de cine

Lista de películas del año 2018

(2018) | 90 min. | Thriller
Agatha Sayers, autora de novelas de intriga, ha logrado un enorme éxito con sus últimos trabajos. Pero deja de recibir noticias de su hija, Sarah, que acaba de ingresar en una prestigiosa universidad. Decide ir al apartamento donde vive la joven, pero ésta ha desaparecido en circunstancias similares al argumento de su ultima novela. Correcto telefilm, que homenajea las obras de intriga de las dos grandes autoras británicas de este género, Agatha Christie y Dorothy L. Sayers, de ahí que la protagonista se llame Agatha Sayers. Los actores le ponen mucha pasión.
4/10
(2018) | 95 min. | Documental Tráiler
Deborah Feldman es una mujer que se educó en el más estricto judaísmo hasídico en Brooklyn, Nueva York. Sentía que su vida no tenía voz y decidió abandonar su pasado ortodoxo. Leyla Hussein es una psicoterapeuta somalí que sufrió de niña la mutilación genital y ahora es una activista contra la ablación e imparte conferencias y realiza grupos de trabajo en todo el mundo. Rokudenashiko es una joven artista japonesa que causó un escándalo en su país por sus reproducciones de vaginas al estilo pop-art, actividad por la que fue arrestada. Doris Wagner es una ex monja alemana que fue violada varias veces en su convento por un sacerdote. Vithika Yadav es una activista de la India que se negó a casarse en un matrimonio concertado y fundó la asociación “El amor importa”. Con Placer femenino Barbara Miller ofrece un combativo documental con las historias de estas cinco mujeres que luchan por reafirmar su identidad en unas situaciones adversas en las que la condición femenina es o ha sido muchas veces sinónimo de esclavitud y desprecio, y en donde a menudo se las cosifica como meros instrumentos de placer y objeto de dominio por parte del hombre. Por medio de entrevistas a las protagonistas conocemos sus historias, siempre duras, al hilo de las cuales hablan de la situación de la mujer en el mundo, muchas veces consideradas personas de segunda clase –también aún en los países occidentales–, y de cómo ellas han afrontado sus problemas. La culpa de todo ello, según Barbara Miller, es de la religión. El documental deja claro que la responsabilidad de las muchas veces penosa vida de la mujer en el mundo recae en primer lugar sobre las religiones. Judaísmo, islam, cristianismo, budismo y sintoísmo son atacadas y señaladas explícitamente como caldo de cultivo para que los hombres hayan modelado las culturas a su manera. Se citan palabras textuales de los libros sagrados de estas religiones para acusarlas de denigrar a las mujeres, aunque otras veces se incide en que el mal proviene de interpretaciones extremistas de hombres que usaron la religión para su provecho. Ni que decir tiene que no hay ejemplos aquí de mujeres que se hayan sentido bien tratadas, consideradas y amadas. En este film sólo hay denuncia. Algunos enfoques de fondo causan menos impacto (aunque no dejen de ser terribles), como el tema de los matrimonios concertados; otras provocan un tremendo horror, como la cuestión de la ablación; y otras son un triste escándalo, como la violación de la monja, quien ya secularizada ataca a la Iglesia con desprecio y llega a afirmar que la existencia del estado religioso no tiene otro cometido que mantener la estructura de poder en la Iglesia. Quizá el enfoque más pintoresco es el de la artista japonesa, cuya personalidad de la protagonista se presta más al humor. Placer femenino quiere reivindicar también el cuerpo de la mujer como algo bueno, lejos del calificativo de tabú con el que muchas veces es considerado, relacionándolo con algo sucio o usándolo únicamente como reclamo en anuncios publicitarios. Barbara Miller cuida el aspecto formal y procura no resultar desagradable para espectadores sensibles, lo que no quita que ofrezca momentos impactantes que buscan concienciar acerca de la crudeza de ciertas costumbres, como la clase práctica que da Leyla Hussein sobre la ablación a unos cuantos jóvenes. Lo hace sobre una gran maqueta de plástico y aun así es espeluznante.
5/10
(2018) | 102 min. | Comedia Tráiler
Julie, Kayla y Sam, amigas desde niñas, pactan perder la virginidad el día del baile de graduación. Cuando los padres de las dos primeras descubren lo que va a ocurrir, harán todo lo posible para impedirlo; pero acabará uniéndose también Hunter, progenitor de Sam, porque conocedor de su homosexualidad, no quiere que se acueste con un varón, ya que sabe que no le va a gustar la experiencia. Debut como realizadora de Kay Cannon, guionista de Dando la nota, y secuelas, que tenían algunos elementos interesantes, pero que abusaban del humor grueso. Aquí sólo ha quedado lo segundo, pues #SexPact parte de un planteamiento bastante trillado, el de los jóvenes obsesionados por perder la virginidad, a lo American Pie, aunque en este caso son chicas (¡igualdad incluso en el patetismo!). Añádanse padres sobreprotectores que como siempre en el cine de Hollywood moderno, aprenderán que no pueden interferir en la sexualidad de sus retoños, ellos mismos deben aprenderlo todo, ni siquiera unos pequeños consejos están bien vistos por la corrección política; y un personaje para el público LGBT, como manda la moda. Acumula sal gruesa hasta la extenuación, llegando al extremo en una secuencia de vomitonas contagiosas que sólo puede calificarse como espeluznante, y otra… ¡con una competición para absorber cerveza por el trasero! Por salvar algo, se debe reconocer el talento para la comedia de Leslie Mann, por una vez en un film no producido por su marido, Judd Apatow (como Lío embarazoso, Virgen a los 40), aunque su espíritu está presente, ya que sirve de inspiración, y del luchador de wrestling John Cena, que demostró tener cierta gracia en Y de repente tú…, otro producto de Apatow.
4/10
(2018) Serie TV | 300 min. | Animación | Comedia
Tiabeanie, más conocida como Bean, princesa de Utopía, está más interesada por el juego y el alcohol, que por el trono que debe heredar, para desesperación de su padre, el rey Zøg. Éste ha previsto su matrimonio de conveniencia, con el primogénito del monarca del cercano Bentwood un reino mucho más rico, pero ella no está por la labor de aceptar. Su destino se unirá al de Luci, un demonio que le han enviado para tentarla, y al de Bean, un elfo que se ha hartado de la felicidad en la que se supone que tiene que vivir eternamente en su mundo mágico. Netflix se apunta un tanto al fichar a Matt Groening, que ejerce como creador de su tercera serie original, tras Los Simpson, uno de los grandes hitos televisivos, y Futurama, que tuvo una repercusión mucho menor. Quizás las expectativas que ha generado lleven al desencanto de los espectadores. Pese a que el humor caústico e irreverente –pero que guarda cierta sutilidad– y sus toques de humor negro son marca de la casa, sorprenden en esta ocasión sus furibundas críticas a la religión, y el tono amargo, en la primera tanda de las dos previstas (al menos inicialmente). A diferencia de sus predecesoras, bastantes gags decepcionan, se tiene la sensación de que no se han logrado las risas deseadas. Sin embargo, tiene grandes aciertos, por ejemplo una animación bidimensional (con algunos detalles en CGI) muy eficaz si se compara con otras producciones de presupuesto similar, concebidas para la pequeña pantalla. Y también algunos golpes de mordacidad acertados, como la secuencia de los humildes granjeros (que recuerda a los británicos Monty Python), o los hermanos antropófagos, así como buenas dosis de crítica social (sobre todo se apunta al carro del feminismo). También cabe mencionar la animada banda sonora de Mark Mothersbaugh, frecuente colaborador de Wes Anderson. Por otro lado, el giro final promete de cara a los diez capítulos finales, donde quizás la serie mejore. Cabe recordar que incluso la familia amarilla superó con creces su arranque.
5/10
(2018) | 0 min. | Ciencia ficción
(2018) | 88 min. | Thriller

Lewis (Luke Evans ) es un hombre aparentemente normal que en realidad esconde una terrible obsesión: busca vengarse de Cathy. Después de secuestrarla a plena luz del día, la encierra en una celda insonorizada y de pequeño tamaño, concretamente de 10x10, donde pretende descubrir el oscuro secreto de su pasado. Pero Cathy, protagonizada por Kelly Reilly, no tiene intención de entregarse tan fácilmente y resulta ser tan resuelta como su secuestrador.

(2018) | 130 min. | Histórico | Bélico | Drama Tráiler
Adaptación del libro “Horse Soldiers”, de Doug Stanton, que recrea la primera operación encubierta de Estados Unidos en Afganistán, post 11-S. El capitán Mitch Nelson ha conseguido un puesto de oficina, que le permitirá estar más tiempo con su familia. Pero cuando sobrevienen los atentados que conmovieron al mundo en 2001, solicita que le manden con sus antiguos hombres al frente, para combatir a los talibanes y desmantelar la organización terrorista Al Qaeda. Al mando de once soldados deberá buscar al general Dostum, un señor de la guerra uzbeco, con el fin de ayudarle a tomar Mazar-i-Sharif, ciudad de enorme importancia estratégica. Nicolai Fuglsig, reportero gráfico nacido en Dinamarca, se inició como realizador mientras cubría la guerra de Kósovo, cuando grabó metraje del que sacó un documental de 15 minutos. Tras el poco conocido largometraje de ciencia ficción Exfil, vuelve al terreno bélico con esta producción de Jerry Bruckheimer, especializado en filmes con mucha acción, por norma general ligeros y superficiales, como Dos policías rebeldes. Esto explica que se haya puesto el énfasis en las secuencias de combate, que están resueltas con la suficiente espectacularidad, y cierto realismo, se nota que el realizador conoce cómo es una guerra. El guión, en el que está involucrado nada menos que Ted Tally, oscarizado por El silencio de los corderos, se anota algunos tantos, por ejemplo al hablar de sacrificio patriótico, en militares capaces de dejar temporalmente a sus familias para acudir a la llamada del deber. Está bien resuelta la secuencia que recurre al humor para resumir la desorientación del ejército estadounidense en suelo afgano, cuando el uzbeco llama al enemigo, en plan Gila. En España se verá con cierta simpatía y esbozando una sonrisa que nuestra Elsa Pataky, unida a Chris Hemsworth, interprete aquí a su abnegadísima esposa en la ficción. En el reparto destaca Navid Negahban, conocido como el terrorista Abu Nazir de Homeland, que dota de cierta complejidad a Dostum, movido por la venganza, y los todoterreno Michael Shannon y Michael Peña, capaces de insuflar vida a personajes poco desarrollados por el guión. Por lo demás, el citado Hemsworth parece Thor con subfusil, y el resto de secundarios están desdibujados. Desentona sobre todo Numan Acar, un mulá de opereta exageradisímo al frente de los villanos.
5/10
(2018) | 94 min. | Histórico | Acción | Thriller | Drama
Clint Eastwood sigue su línea ascendente de contar historias esperanzadoras sobre el heroismo cotidiano de las personas corrientes, que empezó a incoar con Gran Torino, una trama de redención. Como en Sully, parte de un caso real, el valeroso comportamiento de tres amigos -Anthony Sadler, Alek Skarlatos y Spencer Stone- de turismo por Europa en agosto de 2015, y que a bordo del tren que les llevaba a París se enfrentaron a Ayoub El-Khazzani, un terrorista yihadista armado hasta los dientes, que pretendía ejecutar una matanza entre los pasajeros. Y rizando el rizo, ha querido que fueran ellos mismos, sin ninguna experiencia interpretativa previa, quienes compusieran sus propios personajes, algo que también han hecho otros pasajeros. Suena a audacia loca, pero la fórmula funciona, los tres resultan muy naturales ante la cámara. El octogenario director no se ha roto la cabeza, está claro que su objetivo no era otro que el de recordar una preciosa página de heroicidad a cargo de tipos normales, de ésas que engrandecen a los seres humanos, donde con cierto sentido providencialista, se viene a decir que hay que saber estar donde a uno le corresponde, y hacer algo, lo que haya que hacer, aunque cueste. No hay que confundir la sencillez con la simpleza, e Eastwood se inclina por la primera entregando una película tremendamente eficaz en lo que pretende. El film parte del libro que publicaron los héroes, con la ayuda de un escritor profesional, y el guión lo ha compuesto, siguiendo la línea de los actores no estelares, una completa desconocida, que responde al nombre de Dorothy Blyskal. Y el planteamiento resulta bastante minimalista, pues unos planos iniciales que nos anticipan el ataque del tren, van seguidos de flash-backs sobre la infancia de Anthony, Alek y Spencer, su entorno familiar y escolar, y el modo en que se forja la amistad. Y a esto se suma la normalidad absoluta de los días previos al atentado, en que simplemente disfrutan de sus vacaciones, en Roma, Venecia, Berlín –el punto donde se reúnen los tres– y Amsterdam. Tenemos así simplemente, pero en realidad no es poco, a unos buenos amigos pasándolo bien, gastando bromas, disfrutando del arte y la fiesta, ayudando a las personas mayores. Es la humanidad que nunca deberíamos perder, lo que nos hace buenas personas, y que nos equipa para las pruebas que depara la vida, viene a decir Eastwood, quien de nuevo, con unos sencillos mimbres, sabe filmar con poderío. Aunque el enfrentamiento con el terrorista en sí, sea breve, está rodado con gran fuerza y meticulosidad, perfectamente montado, sin artificios musicales o ralentíes que no vengan a cuento, la veteranía de un gran cineasta es un grado, y reducir al atacante y ayudar a los heridos, es todo una en esa inspirada escena.
7/10
(2018) Serie TV | 450 min. | Thriller | Drama
Serie polaca creada por Joshua Long, que al estilo de The Man in the High Castle, imagina una historia alternativa, a partir de una cadena de terribles atentados ocurridos en Polonia en 1983, en las ciudades de Varsovia, Cracovia y Gdansk, que habrían reforzado el autoritario régimen comunista, con rasgos que asemejarían al país a lo imaginado por George Orwell en "1984". En 2003 las autoridades preparan actos conmemorativos por los 20 años de los trágicos sucesos. En tal tesitura Anatol, un inspector de policía,  investiga unos extraños asesinatos, en que le está vedada la información que necesita para dar con la verdad. Existe un motivo de resistencia subterránea, liderado por la decidida Effy. Y Kajtan, cuyos padres murieron en el atentado, y que fue criado por su abuela, es un brillante estudiante de derecho, cuya novia es hija de un jerifalte del partido. Pero el estímulo de su profesor, también juez, le llevará a buscar una verdad elusiva, más cuando su mentor muere en un extraño atropello. Aunque el planteamiento es sugestivo, la narración resulta morosa y no acaba de enganchar. Quizá lo que más choca, es que la Polonia dibujada se parece muy poco a la de antaño o a la de ahora, ya sea al describir las prácticas del comunismo, el movimiento obrero, o el papel de la Iglesia. Resulta todo muy artificioso y la intriga se pierde en cierta nebulosa. Es una lástima, pues en la dirección de los capítulos figura un nombre tan prestigioso como el de Agnieszka Holland. En el ajustado reparto destaca Robert Wieckiewicz, quien hiciera de Lech Walesa en Walesa. La esperanza de un pueblo de Andrzej Wajda.
5/10
(2018) | 85 min. | Drama
1985. Adrian Lester, que trabaja como publicista en Nueva York, vuelve a casa por Navidad. Supone el reencuentro con sus padres y su hermano adolescente tras varios años de ausencia, y un auténtico shock emocional, pues le lleva a sumergirse de nuevo en un pasado del que huyó, el de una ciudad provinciana de la América profunda, lejos de las sofisticación neoyorquina, donde todo el mundo daba por hecho que se casaría con su amiga de la infancia Carly. Y en circunstancias dolorosas que no se atreve a expresar, pues la familia ignora su homosexualidad, y que está enfermo de sida. Notable cine indie estadounidense, a modo de pequeña pieza de cámara. El director de origen malayo Yen Tan alarga su corto homónimo, para entregar una historia delicada y atravesada de sentimientos, donde domina el amor entre los miembros de la familia protagonista, por encima de cualquier otra consideración sobre distintos modos de ver la vida y posibles reproches. Con inteligencia no se ha jugado la carta de la confrontación y las discusiones violentas, a la que habría sido fácil acudir para construir el drama. Se incide en cambio en la tristeza por no ser comprendido, el rechazo que se manifiesta en pequeños gestos, o la descripción de la atmósfera asfixiante en la que habría crecido Adrian, por ejemplo con el audio radiofónico incidental del sermón fustigador de un clérigo. Casi siempre se apuesta por la sutileza, aunque al final Tan no puede evitar sugerir la posible condición gay del hermano pequeño, algo completamente innecesario, y que se acerca al cliché al apuntar que el no-gusto por el deporte y la sensibilidad artística resultan sintomáticos al respecto. De todos modos tal apunte no malogra el conjunto, bastante equilibrado y que invita a la reflexión, hay que saber convivir y quererse por encima de las diferencias. Rodada en exquisito blanco y negro, una fotografía de Hutch, también coguionista, tiene el mérito de no demonizar a nadie, y con pausa y sin aspavientos atrapa las emociones que embargan a todos los personajes, empezando por el protagonista, bien interpretado por Cory Michael Smith. Están también muy bien Virginia Madsen y Michael Chiklis, los padres, con mayor clarividencia de la que se podría suponer, Jamie Chung, la novia coreana, y el joven Aidan Langford, el hermano pequeño.
6/10
(2018) | 0 min. | Documental

La reconstrucción minuciosa de lo que pasó aquel día en la Conselleria de Economía y Hacienda de Barcelona, en la sede de la CUP y en las calles de la ciudad, el 20 de septiembre de 2017.

(2018) | 25 min. | Biográfico | Animación | Documental
Original documental preparado por TCM España con ocasión de los 50 años del mítico film de Stanley Kubrick 2001: Una odisea del espacio. Recrea acudiendo en la mayor parte del metraje a técnicas de animación 2D y 3D, la entrevista que mantuvo con él el periodista Eric Norden para la revista Playboy. Ello se combina con imágenes reales de la aventura espacial, acontecimientos históricos relevantes de la época, o simples imágenes que recogen lo mejor del hombre, sobre todo su etapa infantil. Aunque no pretende recoger la entrevista en su integridad, su director Pedro González Bermúdez consigue dotar cierta cohesión al conjunto, incidiendo en el esfuerzo indagatorio del entrevistador, sobre lo que había en la cabeza de Kubrick al rodar el film, y en la honestidad exenta de frivolidades y petulancia con que responde el célebre cineasta. Por supuesto, no logra agotar, ni lo pretende, la riqueza del film, pero apunta los temas principales, y el hecho de que sea Keir Dullea, el protagonista del film, quien presta su voz a Stanley Kubrick, concede a la pieza un particular encanto. De modo que se recogen las ideas de Kubrick acerca de Dios y de potenciales civilizaciones extraterrestres más avanzadas que la nuestra. Dentro de su agnosticismo, se agradece la mirada antropológica del cineasta, que ni es pesimista a machamartillo, ni pretende conceder al hombre una omnipotencia que no tiene.
6/10
(2018) | 86 min. | Acción | Drama
Durante una patrulla rutinaria un poli anciano, otro agente y su acompañante se verán atrapados en el robo de un banco por parte de una banda de exmercenarios. Producto de acción de poco calado y presupuesto reducido, de esos con que Nicolas Cage fue decidiendo engrosar su filmografía desde hace tiempo. Todo es bastante simplón, aunque podrá entretener a quienes gusten de la acción sin demasido poso.
4/10
(2018) | 133 min. | Histórico | Thriller | Drama
Cuidada dramatización del ataque terrorista ocurrido en Noruega el 22 de julio de 2011, con un doble golpe que incluía la explosión de una furgoneta cargada de explosivos en las cercanías de la oficina del primer ministro, y la masacre a tiros de la isla de Utoya, donde un numeroso grupo de jóvenes acudía a un campamento organizado por el partido laborista en el poder. Detrás se encontraba una única persona, Anders Behring Breivik, que actuó guiado por sus ideas ultraderechistas, consideraba que el gobierno estaba vendiendo el país al multiculturalismo, una guerra que debía ser contestada golpeando donde más dolía, dañando a los que podían constituir las futuras élites de Noruega. Hubo 77 muertos, además de numerosos heridos. A pesar del título, la película no se centra únicamente en la fatídica fecha de los atentados de Breivik, sino que podemos decir que se alarga indefinidamente hasta que se dicta sentencia contra su responsable; y recoge con detalle la defensa del terrorista, la reacción gubernamental que encarga una investigación para averiguar qué ha fallado, y el modo en que sobrellevan los ataques las víctimas, representadas fundamentalmente por Viljar Hanssen y su familia, el joven recibió cinco tiros, y además de quedar tuerto y con múltiples lesiones, tiene restos de una bala alojados en el cerebro, sin posibilidad de serle extirpados. El film sigue la estela de otros que recrean con un estilo casi documental atentados terroristas, vienen a la cabeza Elephant, inspirados en los ataques del instituto de Columbine, United 93 sobre uno de los aviones secuestrados en el 11-S, o Día de patriotas, sobre el atentado durante la maratón de Boston. Su director y guionista Paul Greengrass tiene una acreditada trayectoria en este terreno, suyas son además de la citada United 93, Bloody Sunday (Domingo sangriento) y Capitán Phillips. El cineasta imprime a la narración un ritmo brioso, donde tras el impactante arranque del atentado, consigue que el interés no decaiga cuando toca abordar aspectos más “tranquilos”, las secuelas en las víctimas, la frialdad de un asesino poseído por el fanatismo, la estrategia de la defensa que pasa inicialmente por alegar demencia. Uno de los logros a destacar es evitar deslizarse por el sentimentalismo, o por el discurso ideológico demasiado obvio. Greengrass se acerca mucho a eso tan raro llamado objetividad, y logra conmover al mostrar a la joven que se preocupa por Viljar, o por el modo en que su familia le arropa en los momentos más duros. Especialmente electrizante resulta el momento del juicio en que Viljar se encuentra frente a frente con Breivik, pasaje climático donde era muy difícil lograr un deseable equilibrio para no caer en lo que describiríamos peyorativamente como “hollywoodiense”. Todo el reparto trabaja muy bien, son actores desconocidos noruegos, aunque la película se ha rodado en inglés, buscando llegar al público internacional. Destacan Anders Danielsen Lie como el terrorista y el joven Jonas Strand Gravli, como la víctima a la que se presta más atención.
7/10
(2018) | 125 min. | Comedia | Drama Tráiler
Tras el final del curso en la universidad, Jule, de 24 años, estudiante de Biología en Berlín, decide hacer un viaje en caravana para hablar con su novio. Está embarazada y necesita aclararse. De camino, otro joven, Jan, que ha emprendido una viaje para conocer a su padre biológico, le pedirá ayuda en el transporte. Jule decide ayudarle y llevarle hasta Colonia. Una sencilla y vivísima comedia dramática, verosímil y romántica, narrada en forma de road movie con enorme fluidez. La dirección corre a cargo de Hans Weingartner responsable de la estimable Los edukadores. Es inevitable que su planteamiento retrotraiga a otra película del mismo cariz, Antes del amanecer, así como que su desarrollo eminentemente discursivo recuerde las interminables conversaciones que mantenían entonces Hawke y Delpy. Hablamos efectivamente de películas similares. En este caso los guionistas –el propio Weingartner y Silke Eggert– ofrecen igualmente una verborrea reiterada, pero resulta igualmente encantadora y está tamizada además por el cambiante paisaje, que a menudo invita a la contemplación, la mirada se explaya y los sonidos se evitan. Presenta 303 dos personas que resultan entrañables y cercanas, con buen corazón y mucha cordura. Por supuesto tienen un no se qué de la inocencia de la juventud, un cierto idealismo que se revela en sus discusiones y defensa vehemente de sus puntos de vista, actitudes auténticas que provocan ternura. Resultan agradables sus encontronazos intelectuales y cómo se preocupan por la marcha de la humanidad, que si la sociedad comunista o capitalista, blablabla, o se preguntan por la naturaleza del amor y de la sexualidad. Cada uno, Jule y Jan, arrastran traumas y tristezas en su vida, cuestiones y estados de animo que irán saliendo poco a poco a la luz. Y así, paulatinamente –la evolución es creíble–, de lo general pasarán a lo concreto, de los problemas del mundo a los suyos y de mirar hacia fuera a mirarse mutuamente. Hay encanto en su relación. Filmado con elegancia Hans Weingartner no se deja llevar por derroteros fáciles e incluso hace quiebros asombrosos –ese baño en el mar– y saca partido a la atmósfera veraniega que recrea todo el film. En cierto modo es una historia de lo más idílica, donde chico y chica recorren miles de kilómetros de preciosos pueblos y paisajes –Alemania, Bélgica, Francia, España–, con sus momentos de carretera, pero también de estancias tranquilas, descanso del camino. Funciona razonablemente una banda sonora compuesta esencialmente de canciones sencillas, guitarra y voz, que cuadra sin contraste con lo que estamos viendo. Los actores están verdaderamente perfectos.
7/10
(2018) | 82 min. | Drama | Romántico
(2018) | 106 min. | Thriller | Drama Tráiler
Crónica de a crisis internacional que tuvo lugar entre los días 27 de junio y 4 de julio de 1976, cuando un grupo de terroristas, principalmente del Frente de Liberación Palestino, secuestró un avión de Air France con 260 pasajeros y desvió su rumbo hasta Entebbe, ciudad de Uganda. Desde allí exigieron la liberación de presos palestinos por parte de Israel; de lo contrario ejecutarían a los rehenes. El director brasileño José Padilha (Tropa de élite, Narcos) sabe a la perfección lo que es narrar operaciones militares y consigue salir airoso (quizá por los pelos) con 7 días en Entebbe, a pesar de asumir plenamente dos importantes premisas que pueden hacer naufragar cualquier película de este tipo. Por un lado, hay que contar hechos ya conocidos cuyo desenlace alcanzó importante relevancia internacional, y por otro, el guión de Gregory Burke ('71) se ciñe prácticamente a lo esencial –secuestro, retención en el aeropuerto y operación de rescate–, de modo que se deja estrecho margen para la ficción, si bien hay lógicamente invención en las conversaciones, tanto las del gobierno israelí como las provenientes de los secuestradores, junto con algunos mínimos mimbres que buscan que el espectadores se implique más en la trama, como las que vienen a expresar las dudas personales en ambos bandos, secuestradores, soldados, políticos. Tampoco se pone el énfasis en la acción (mucho más escasa de lo previsible), lo cual podría haber ampliado fácilmente el arco de público objetivo. Desde el punto de vista histórico, tiene especial interés el tira y afloja en el gabinete israelí, entre el entonces presidente Isaac Rabin, dudoso con la intervención armada, y su Ministro de Defensa, Shimon Peres, ajeno a cualquier negociación y decidido partidario de la respuesta militar. Ambos sienten que viven momentos críticos y sus personajes son veraces, muy bien interpretados por el más diplomático Lior Ashkenazi y su oponente Eddie Marsan, ajeno a palabras ambiguas a la hora de mostrar su opinión. Visualmente la película es correcta, sobria, y logra trasladarnos a los turbulentos años 70, una época de revueltas antisistema, de sentimientos románticos y revolucionarios que entre otras cosas derivó hacia el antiimperialismo todavía hoy vigente, del que la llamada causa palestina era su mejor estandarte. Es la historia de los dos secuestradores alemanes interpretados por Daniel Brühl, en un papel reflexivo que le cuadra a la perfección, y por una metamorfoseada Rosamund Pike.
6/10
(2018) | 140 min. | Comedia | Romántico

En un abarrotado barrio de Karachi (Pakistán), un chico joven, Tipu, se embarca en la búsqueda del amor verdadero con la ayuda de Dwarka Prasad (Javed Sheikh). Deberá superar obstáculos tanto espirituales como físicos para conseguir sus retos. Tipu (Sheheryar Munawar), Neeli (Mahira Khan), la princesa Sonu (Mira Sethi) y Ghazala (Amna Ilyas) son los cuatros personajes que protagonizarán esta divertida comedia.

(2018) | 100 min. | Comedia | Thriller Tráiler
Una película de atracos que juega a la intriga, porque se guarda argumentalmente varias cartas en la manga. Seguimos a Raquel, que escoge cuidadosamente una sucursal bancaria de Bilbao para solicitar un crédito. Necesita 35.000 euros –o sea, 70 binladens, en el argot delictivo así se conocen los billetes de 500 euros–, para el tratamiento de una enfermedad de su hijita, o eso asegura al director de la entidad. Pero justo cuando se está tramitando loa operación, una pareja de ladrones asalta el lugar. Las cosas se complican y el atraco se convierte en una situación con rehenes, en toca negociar con dos especialistas de la ertzaintza, la policía autonómica vasca. Curiosamente Raquel va a convertirse en una especie de intermediaria, por la torpeza de los atracadores. Koldo Serra tiene a sus espaldas una larga década de experiencia como cineasta desde su debut en el largo de Bosque de sombras, un thriller que prometía más de lo que daba, ahí está la ambiciosa Gernika, sobre el bombardeo a esta población durante la guerra civil, que también dejaba parcialmente insatisfecho al espectador. El caso es que 70 binladens, sin ser una película perfecta, resulta mucho más redonda. El director maneja bien los recursos del género, con escenas típicas en torno al nerviosismo de los atracadores, la negociación con la policía y la actitud de los rehenes. Sin duda que lo más novedoso es el comportamiento singular de la protagonista, muy bien interpretada por Emma Suárez, su manejo de la situación, conversando con asaltantes y policía, despierta el interés acerca de por qué es alguien tan especial. Los toques humorísticos y de crítica social con la crisis económica y de valores como telón de fondo, pueden hacer pensar en El mundo es nuestro, pero los giros y sorpresas, y las conversaciones telefónicas, también remiten a la exitosa serie La casa de papel.
6/10
(2018) Serie TV | 0 min. | Thriller | Acción | Policiaco

911 traslada al espectador la presión que supone trabajar para un servicio de emergencias, donde a diario hay que lidiar con todo tipo de situaciones, algunas de ellas más cotidianas, como pequeños accidentes de índole doméstica, y otras mucho más peligrosas e inesperadas, hasta el punto de que la ansiedad hace mella en los integrantes del servicio, sometidos a una gran tensión, no sólo física, sino emocional. La serie sigue el día a día de estos profesionales, en el trabajo y también en su vida personal, donde a menudo se trasladan sus frustraciones. Hasta aquí nada nuevo, aparentemente. Pero la capacidad creativa de Murphy dota de altos vuelos a un argumento que en sus manos y en las de un reparto de estrellas eleva la serie a cotas mucho más altas y demuestra que lo que el argot televisivo conocemos como procedural de corte clásico puede tener mucho que aportar a la ficción de hoy.

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