Lucy Pierce creció creyendo que tenía una infancia normal con una madre cariñosa y solidaria, hasta que descubre viejos artículos sobre la desaparición de la "Bebé Victoria", un caso de secuestro sonado que ocurrió cuando ella nació. Se sorprende al comprobar que la publicación incluye su foto de bebé. Decidida a encontrar respuestas, Lucy encuentra a su madre biológica, Elizabeth Marshall, una fiscal penal que se postula para gobernadora de Pensilvania. De la noche a la mañana, Lucy pasa de ser una veinteañera anónima a una sensación mediática. Si bien el reencuentro de Lucy con Elizabeth es sincero, la hija de Elizabeth, Terri, mimada, y acostumbrada a ser hija única, está resentida con su nueva hermana.
 
Convencional producción televisiva, de bajísimo presupuesto, que se resiente de su sentimentalismo facilón. Pese a todo, está rodada con soltura, mientras que los actores realizan esforzados trabajos. Como ocurre con otros trabajos similares, se sigue con interés, si no se tienen muchas pretensiones.