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Biografía

Frank Grillo

Frank Grillo

55 años

Frank Grillo

Nació el 08 de Junio de 1965 en Nueva York, EE.UU.

Músculo actoral

14 Febrero 2012

De envidiable forma física, Frank Grillo se ha especializado en papeles de tipo duro en series y filmes policíacos. Poco a poco, pasito a pasito, se ha convertido en un rostro reconocible, de modo que es capaz de mantener un intenso duelo actoral con Liam Neeson en Infierno blanco.

Frank Anthony Grillo, el mayor de tres hermanos, nació en Nueva York, Estados Unidos, el 8 de junio de 1963. Aunque de un porte atlético que le hizo soñar con descollar en el deporte profesional, sería su hobby en el instituto, la intervención en obras de teatro, lo que devendría con el paso del tiempo en su dedicación laboral. Y eso que Grillo, hombre de buena cabeza, se licenció en administración de empresas en la Universidad de Nueva York, llegando a trabajar incluso en Wall Street. Pero su elección de un director de casting para un anuncio de cerveza, le llevó a convertirse en hombre de spots, publicitando productos tan variados como la tarjeta de American Express.

Su primer papel de entidad como actor fue en la pequeña pantalla, en la telenovela telenovela Guiding Light, emitida entre 1996 y 1999. Estaba casado por aquella época con Kathy Grillo, con quien tuvo un hijo, pero se divorciaron en 1998. Posteriormente contrajo matrimonio en 2000 con Wendy Moniz, su compañera en la mentada serie, con la que tiene dos hijos.

En cine se involucra en 2002 en títulos que al menos suenan, como La cosa más dulce y, sobre todo, Minority Report, donde es un policía que evita los crímenes del futuro, bajo la dirección del mismísimo Steven Spielberg. Su buena forma física, y el gusto por el boxeo y las artes marciales, le convierten en intérprete adecuado en filmes policiacos o que exigen aguante para la acción, así que está presente en Cuestión de honor (2008), Al límite (2010) y Almas condenadas (2010), amén de moviditas series televisivas como For the People, The Shield, Justicia ciega, Prison Break, The Kill Point y The Gates.

Grillo se ha hecho notar, y la prueba es que en 2012 tiene anunciados seis proyectos, el primero de ellos la angustiosa y trepidante Infierno blanco, donde es uno de los supervivientes de un avión estrellado en Alaska, el menos solidario, y que con sus compañeros sufre el acoso de los lobos. El actor, amigo del director Joe Carnahan, explica que vio la película Defensa con Liam Neeson y el resto del equipo como preparación: “Queríamos ver a un grupo de tíos que en realidad no se conocen a sí mismos antes de enfrentarse a unas circunstancias extremas. Se ven obligados a transformarse. Al final de la película, puede que el héroe no sea tan valiente, y puede que el malo no sea tan malvado.” Ha trabajado con Tom Hardy y el nominado al Oscar Nick Nolte en Warrior, y tiene en cartera títulos tan atractivos como The Gangster Squad, con Ryan Gosling, y End of Watch, con Anne Hendrick.

Filmografía
Boss Level

2019 | Boss Level

Once Upon a Time in Staten Island

2019 | Once Upon a Time in Staten Island

Vengadores: Endgame

2019 | Avengers: Endgame

Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.

7/10
Black and Blue

2019 | Black and Blue

Point Blank

2019 | Point Blank

Reprisal

2018 | Reprisal

Jacob es un director de sucursal bancaria que vive obsesionado con un robo que sufrió en el trabajo y por el cual murió un amigo. Junto con su vecino James, ex policía, intentará descubrir la identidad del atracador, pero éste parece conocer todos sus movimientos. Rutinario thriller de acción con una factura que le acerca al telefilm, en donde se asocian de nuevo Bruce Willis y el director Brian A. Miller, tras The Prince y Vice. El guión, por lo demás, va en la línea habitual de la pareja: entretiene más o menos aunque no es precisamente muy original. Ayuda el reparto, con la presencia de un convincente Frank Grillo (Election: La noche de las bestias) como protagonista.

4/10
Jekyll Island

2016 | Jekyll Island

Capitán América: Civil War

2016 | Captain America: Civil War

Siguen las aventuras de los superhéroes Marvel, y la nueva entrega se presenta bajo el paraguas “Capitán América”, aunque igualmente podía encuadrarse como una película de “Los Vengadores”, tanto monta, monta tanto. Porque si nos apuran, este film seguramente es el que más superhéroes concentra por metro de película, en reñida competición con cualquier otro film de los mutantes X-Men. Y de hecho, lo que nos cuenta el film, acontece cronológicamente tras lo narrado en Los Vengadores: La era de Ultrón. En una de sus valerosas acciones para ayudar a la humanidad, se van a producir daños colaterales en un país africano, un edificio se viene abajo, y hay muchas víctimas inocentes. Los gobernantes de todo el mundo, empezando por el Secretario de Estado de EE.UU., consideran que los superhéroes no deberían actuar a su aire, sino bajo el mandato de Naciones Unidas y bajo circunstancias muy específicas. Pero no todos están de acuerdo con esta visión de las cosas, consideran que a veces hay que actuar rápido, y no da tiempo a reuniones y demás zarandajas. De modo que se va a producir una escisión entre los Vengadores, y la composición de los bandos de lo que podría derivar en guerra civil resulta bastante sorprendente: pues son partidarios de firmar el protocolo de la ONU algunos de los que les gusta ir por libre, como Iron Man y la Viuda Negra, mientras que por ejemplo un soldado como el Capitán América, que debería estar acostumbrado a obedecer sin cuestionar las órdenes, no lo tiene tan claro. Detrás de Capitán América: Civil War se encuentra el equipo que entregó uno de los mejores filmes de superhéroes producidos por Disney, Capitán América: Soldado de invierno. En efecto, vuelven a dirigir los hermanos Anthony y Joe Russo, y repiten los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, responsables de la saga Las Crónicas de Narnia, y se nota que el equipo está bien conjuntado, el libreto es sólido, y explota bien las novedades de la trama: las bofetadas entre distintos superhéroes, un divertidísimo Spider-Man adolescente, y la idea ya comentada de las bondades y desventajas de someterse a un mecanismo de control externo, en vez de actuar según un parecer individualista que puede ser muy interesante, pero puede tener efectos imprevistos. El film da lo que promete, diversión a tutiplén, con buenos efectos especiales. Y ello con una trama coherente, que respeta al espectador, y que hará las delicias de los fans, y de los menos conocedores, pero que también gustan de los filmes adrenalíticos vistosos y espectaculares. El reparto, repleto de caras conocidas, cumple con unos personajes resultones con sus rasgos básicos, pero que los hacen reconocibles.

7/10
Election: La noche de las bestias

2016 | The Purge: Election Year

Tercera entrega de la saga donde para reducir el crimen y el exceso de población, el gobierno permite que una noche al año, durante doce horas, se desarrolle cualquier actividad criminal, incluido el asesinato, lo que tiene como resultado que se elimine a los ‘deshechos’ sociales. Recupera a Leo Barnes, protagonista del film anterior, ahora convertido en jefe de seguridad de la senadora Charlie Roan. Ésta sobrevivió a la Purga en la que fue asesinada toda su familia, por lo que se ha propuesto llegar a presidenta de Estados Unidos, para eliminar esta infernal práctica, en la que cada año mueren numerosos inocentes. Repite como director y guionista James DeMonaco, artífice de las dos anteriores, que acierta al explorar cierto trasfondo social, al estilo de su claro referente, el John Carpenter de los 70. Viene a denunciar que los intereses de los poderosos pueden dar lugar a leyes inmorales, aunque aquí la premisa resulte exagerada, y que las minorías étcnicas, sobre todo negros e hispanos, llevan las de perder. En año de elecciones presidenciales, Election. La noche de las bestias presenta a una mujer candidata, como Hillary Clinton, en un claro paralelismo con la realidad. Pero que nadie se llame a engaño. En realidad, aquí la dimensión política se queda en mera excusa, pues lo que importa son las secuencias de tensión y acción, muy bien concebidas. En este aspecto DeMonaco se supera a sí mismo, y demuestra que sabe sacarle jugo a un presupuesto, que sin ser desorbitado, ha aumentado respecto a las cintas precedentes. También aprovecha que cuenta con actores que sin ser superestrellas saben trabajar, como Frank Grillo, que repite su personaje del film anterior, un tipo duro y cínico, pero con corazoncito. A su lado también cumple Elizabeth Mitchell, recordada Juliet de Perdidos.

6/10
Capitán América: El soldado de invierno

2014 | Captain America: The Winter Soldier

Tras haber permanecido hibernado varias décadas, Steve Rogers, más conocido como el Capitán América, no lo tiene fácil para adaptarse al siglo XXI. Además de echar de menos a sus coetáneos, y verse obligado a aprender tantas cosas nuevas, su código de honor como soldado choca con el pragmatismo actual y las nuevas tecnologías: le preocupa cómo se introducen en la vida de las personas, con la excusa de combatir a un peligroso y anónimo enemigo, y ahí tiene mucha importancia la agencia S.H.I.E.L.D. con la que colabora. Un nuevo y sofisticado sistema apadrinado por el secretario de defensa, Alexander Pierce, podría tener algunos agujeros según Nick Fury, quien va a sufrir un terrible atentado. Para aclarar las cosas el Capitán América sólo podrá confiar en la Viuda Negra y en un veterano de la guerra de Irak, Sam Wilson. Pero enfrente tienen poderosos enemigos, entre ellos el letal soldado de invierno. Agradabilísima sorpresa con esta nueva película del universo Marvel que tiene al Capitán América como protagonista, tras Capitán América: El primer Vengador. El hecho de que tras la cámara estuvieran los hermanos Anthony y Joe Russo no era a priori la mejor garantía de un buen resultado, pues en su haber no tienen gran cosa, los largometrajes Bienvenidos a Collinwood y Tú, yo y ahora... Dupree, más mucha televisión, sobre todo Community, donde sin duda han ganado en experiencia. El caso es que aquí siguen la estela de acción trepidante y sentido del humor de Marvel Los Vengadores, a lo que suman una trama intrigante bastante sólida, con mucha, muchas sorpresas. El libreto es de Christopher Markus y Stephen McFeely–ya con una sólida experiencia guionística en películas Marvel, más su contribución a toda la saga de Las crónicas de Narnia–, que saben dar con el equilibrio perfecto para no apabullar por un lado o por otro. El film basado en los populares cómics se beneficia argumentalmente de los miedos de hoy en día al terrorismo, que pueden convertirse en coartada perfecta para el recorte de libertades y los abusos de poder, para entregar una narración que atrapa. A la vez hay un cuidado dibujo de los personajes, sobre todo de Steve Rogers, interpretado por Chris Evans, que se enfrenta al conflicto de encontrar su sitio en una época que no es la suya, y en que los conocidos del pasado asoman con nuevo e inesperado rostro. Tiene, además, buena química con la Viuda Negra Scarlett Johansson, o con ese jefe que compartimenta la información, Samuel L. Jackson. La incorporación a la función de un veterano de la talla de Robert Redford es todo un acierto, aparte de que da la impresión de que el actor se lo ha pasado de lo lindo haciendo la película. Los efectos visuales son de primera división, esa inmensa nave industrial que alberga un supersecreto proyecto de defensa resulta apabullante, de nuevo da la sensación de que con las nuevas tecnologías cualquier cosa en la actualidad es susceptible de ser representada con éxito en la pantalla. Las escenas de acción, ya sea entre las cuatro paredes de un ascensor, a bordo de un inmenso barco, o en medio de una autopista, son un alarde del dicho circense 'más difícil todavía' y se encuentran bien integradas en la narración.

7/10
Anarchy. La noche de las bestias

2014 | The Purge: Anarchy

En The Purge. La noche de las bestias, el gobierno de Estados Unidos permite que una noche al año durante 12 horas, cualquier ciudadano pueda cometer crímenes impunemente. Al final del exitoso film un letrero anunciaba que aunque el horror había terminado momentáneamente, 365 días después comenzaría una nueva purga. Cuando ha pasado más o menos ese tiempo llega a las carteleras Anarchy. La noche de las bestias, la inevitable secuela. En Anarchy. La noche de las bestias, Leo, un misterioso individuo, aprovecha la purga anual para salir de su casa y arreglar cuentas por un episodio del pasado. Pero no puede evitar parar su coche para salvar a una madre y su hija, secuestradas por un grupo de violentos individuos. Gracias a su entrenamiento militar, Leo consigue liberarlas, y también le echa una mano a una pareja a punto de divorciarse a la que se le ha estropeado el coche. Pero el tiempo corre, y debe llegar a su destino antes de que se cierre la veda para delinquir. Repite como director y guionista James DeMonaco, aunque utiliza actores completamente nuevos. Para darle originalidad a la secuela, ha trasladado la acción a las calles, a diferencia de su predecesora, que transcurría en el interior de una vivienda, donde los protagonistas sufrían un intenso acoso. Rodada con una destacable economía de medios, el film tiene un aire de película de serie B, y por su crítica social recuerda especialmente al cine de John Carpenter. Esta vez, las numerosas secuencias de acción también traen a la mente películas ochenteras de Walter Hill como Calles de fuego y The Warriors (Los amos de la noche). Frank Grillo, secundario en títulos como La noche más oscura, encarna muy bien al lacónico protagonista, acompañado por actores más o menos desconocidos pero eficientes. Se disculpa en cierta forma que Anarchy. La noche de las bestias sea mucho menos sutil que su sugerente antecesora, con clichés como que todos los millonarios sean malvados, en una diatriba que acaba resultando un tanto ridícula. Además, el desarrollo resulta un poco previsible. Como cabía esperar, al final se sugiere una nueva 'purga' para el año que viene.

5/10
La noche más oscura (Zero Dark Thirty)

2013 | Zero Dark Thirty

El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambió para siempre. Pero sobre todo cambió el modo en que Estados Unidos se iba a enfrentar al terrorismo a partir de entonces. Eliminar a los responsables de las masacres se convirtió en el primer objetivo de un país encolerizado y fuera de sí. Millones de dólares, de recursos y de agentes se pusieron manos a la obra. Diez años después las noticias del mundo entero se hicieron eco de la muerte de Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda. Este film es una crónica de más de dos horas y media acerca de esos años. El hilo conductor es Maya, una joven agente de la CIA que es enviada desde Washington hasta Pakistán para obtener pistas acerca del paradero de Bin Laden. Una vez allí los esfuerzos de Maya se centrarán en la búsqueda de un hombre, Abu Ahmed, presumiblemente el correo de Bin Laden. Maya está segura de que encontrándole a él podrán llegar hasta su objetivo número uno. La noche más oscura tiene un comienzo discreto, quizá poco imaginativo, que remite a las típicas películas de denuncia, con esas primeras secuencias tan sucias, tan desagradables, de las torturas que los estadounidenses infligen a los presos para sacarles información; sin embargo, tal impresión inicial es un espejismo, porque poco a poco todo va adquiriendo una inusitada intensidad, una visión más amplia, más traumática, hasta llegar al impactante clímax final, ya en escenario bélico, visión nocturna de por medio, con el objetivo claro de abatir al hombre más buscado del mundo. Entre medias, muchos días, años, de pesquisas, de interrogatorios, de testigos, de decisiones, de muertes, de atentados en diferentes países. Después de En tierra hostil, la oscarizada Kathryn Bigelow vuelve a demostrar que se ha convertido en una directora muy, muy seria. Sigue buscando el hiperrealismo, que en este film está remarcado con la efusión con movimientos de cámara a menudo nerviosos y una planificación cuidadísima para que parezca “descuidada”, real, como si viéramos un trozo de lo que ocurre en el enorme puzzle de los conflictos bélicos, del terrorismo, del mundo de los agentes, de las cárceles secretas e inhumanas, de las reuniones de despacho, etc., con encuentres abiertos y una tendencia enorme a cambiar de localizaciones, no vaya a ser que la cosa resulte aburrida o previsible... En este aspecto destaca el buen uso temporal de la historia, que no acusa debilitamiento alguno pese a abarcar desde 2001 hasta 2011, y que va situando al espectador en numerosos lugares del planeta –aunque centre su base de operaciones en Pakistán y Estados Unidos–, mostrando los hechos que en ese momento suceden, sus investigaciones y avances en cuanto a las pistas que llevan hacia el posible paradero de Bin Laden. Para realizar el film, el equipo de Bigelow ha contado con información privilegiada acerca de los hechos reales que llevaron a la localización y muerte del jefe de Al Qaeda. Y parece bastante lógico que todo lo que se cuenta sea más o menos lo que ocurrió. Porque hay en La noche más oscura algo que llama mucho la atención: el poco interés que se presta a la investigación propiamente dicha. En el fondo, todo el film es una investigación, pero a Bigelow no le interesa mostrar las migas de pan que llevan al objetivo, ni trasladar al espectador una serie razonamientos que ofrezcan a lo Sherlock Holmes la solución matemática de la ecuación. Para Bigelow y su guionista Mark Boal (que ya trabajó con ella en En tierra hostil) cuenta la intensidad de esa investigación (que en realidad es la obsesión de todo un país, y así se enfatiza), las vivencias traumáticas de sus personajes protagonistas, la presión a la que están sometidos, sus tomas de postura, sus crisis, sus enfrentamientos, su frustración. Resulta genial el dibujo a trazo grueso que hace del organigrama de la CIA, donde cada uno cree una cosa, donde todo son dudas y la presumible infalibilidad del mejor sistema de espionaje del mundo se desmorona al revelarse simplemente como ineficiente. Y donde, al final, quien tiene el poder de decisión es capaz de doblegarse ante una sola persona con verdadera seguridad en sí misma. Jessica Chastain ofrece excelentes secuencias con este enfoque gracias a su portentosa interpretación de Maya, de una altura que raya la perfección. El Oscar llama a su puerta. Pero, lógicamente, para que La noche más oscura pueda ser tenida en consideración ha de poner en la picota toda la sucia realidad de la lucha contra el terrorismo. Aquí no hay casi nada para la galería. Todo es directo, despiadado, frío. No se esconden las intenciones inmorales, asesinas, de la CIA, a quien sólo interesa llegar a hasta su objetivo, da igual las vidas que siegue en su camino. Se muestra la falsedad de la Casa Blanca, pero Bigelow lo hace con enorme displicencia y a la vez sabe enfocar (o desenfocar) la mirilla para huir del puro maniqueísmo y, así, muestra, por ejemplo, cómo la inhumanidad de la tortura también acaba pasando factura a los verdugos. Visualmente el film está tan cuidado como todo lo demás aunque hay momentos destacados y de un atroz realismo, como en la escena del atentado del restaurante o en la incursión final en Abbottabad. Desde luego lo más llamativo es ese peculiar aire documental que se imprime a toda la narración, hecho que adquiere mayor entidad a la hora de sembrar la historia de numerosos personajes, sin que ninguno, salvo la Maya de Chastain, se lleve la gloria. Así, con un elenco de actores excelentes en papeles menores –Jennifer Ehle, Stephen Dillane, Mark Strong, James Gandolfini, etc.– la narración aumenta en verosimilitud a la hora de ofrecer una trama equilibrada que quiere acercarse lo más posible a lo que ocurrió en la realidad.

8/10
Mary y Martha. El coraje de dos madres

2013 | Mary & Martha

La madre de George descubre que sufre acoso escolar y decide llevárselo con ella a África para vivir una vida paradisiaca. Sin embargo, la malaria se cebará en la familia, al igual que en la de otra mujer. Ellas son Mary y Marta y sus vidas van a cambiar para siempre. Sentido drama producido para la televisión que cuenta con el inestimable trabajo de las prestigiosas Hilary Swank y Brenda Blethyn. La historia es dura, por momentos triste, pero el guión del gran Richard Curtis resalta la inabarcable esperanza del ser humano. Dirige el competente Phillip Noyce (Salt).

6/10
El protector (Homefront)

2013 | Homefront

Tras compartir la pantalla con él en la saga iniciada con Los mercenarios, Jason Statham parece haber hecho buenas migas con Sylvester Stallone. Por esta razón, el británico ha desempolvado un viejo guión del veterano Rocky, que adapta una novela de Chuck Logan. Hasta ahora, "Sly" sólo había sido guionista de un film en el que no actúa una única vez, en Staying Alive, donde ejercía como director. En El protector (Homefront), Statham interpreta a Phil Broker, agente de la DEA amenazado de la muerte por un narcotraficante al que envió entre rejas. Decide refugiarse en una remota localidad junto con su pequeña hija, a la que cría en solitario tras la muerte de su esposa. Pero la niña se pelea en el colegio con la sobrina de un capo local que se entera de quién es Broker y decide delatarle al tipo que le persigue para sacar tajada. Statham se repite una y otra vez, y en El protector (Homefront) vuelve a interpretar a un ex poli con niña, como en Safe, envuelto en las típicas secuencias de acción que inundan su filmografía. Pero es consciente de que últimamente sólo tiene éxito con las reuniones de viejas glorias propiciadas por Stallone, así que necesitado de salvar su carrera, se asocia a profesionales con talento. Aquí comparte la pantalla con actores de enorme talento, especialmente James Franco, que consigue hacer cercano a su personaje, un villano, que por desgracia pese a sus esfuerzos no tiene nada de particular. Tampoco logra sobresalir la prácticamente olvidada Winona Ryder, en un papel muy insulso, y otros actores solventes que pasan por la pantalla como Kate Bosworth, Frank Grillo o Rachel Lefevre. También desperdicia en cierta medida su talento el director seleccionado, Gary Fleder, responsable de títulos como Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto, que poco puede hacer para sacar adelante una trama que transcurre por caminos muy trillados. Al menos, logra una realización digna cuyo máximo acierto consiste en que se esfuerza por traer a la mente y rendir tributo a los subproductos de acción de videoclub de los años 80.

4/10
Doble o nada

2012 | Lay the Favorite

Adaptación del libro de memorias del mismo título de Beth Raymer. En 2001, Beth llega a Las Vegas con la esperanza de trabajar como camarera en algún casino importante. Al principio, tuvo que conformarse con servir mesas en un simple restaurante, pero uno de los clientes del local le presentó a Dink, un profesional de las apuestas deportivas que andaba buscando a alguien de confianza.

Infierno blanco

2012 | The Grey

Un grupo de trabajadores de una explotación petrolífera en Alaska toma un vuelo de la compañía, para disfrutar de unos días de asueto. El avión sufre un accidente cayendo en medio de ninguna parte; los supervivientes, siete hombres, dudan entre quedarse esperando un hipotético rescate, o ponerse en marcha. El acecho de una manada de lobos acelera la decisión, deberán huir del territorio dominado por estos animales. Lidera la expedición Ottway, que precisamente en la explotación se ocupaba de matar o ahuyentar a los animales salvajes que ponían en peligro la vida de los trabajadores. Una trama de supervivencia a cargo de un director vigoroso, Joe Carnahan, que ha contado con el respaldo en la producción de los hermanos Ridley Scott y Tony Scott. Infierno blanco está bien rodada, y el cineasta logra captar la atmósfera de una naturaleza hostil, junto al instinto por sobrevivir de los personajes, con sus discusiones, momentos de abatimiento, recuerdos, reproches a Dios... El gran problema es que acaba siendo reiterativa, y su esquema tipo Diez negritos, en que uno a uno van cayendo los miembros de la expedición, resulta algo elemental y previsible. También hay cierto abuso de los sustos y situaciones angustiosas, con su gráfica violencia.

5/10
Desconexión

2012 | Disconnect

Un abogado muy trabajador, unido a su teléfono móvil, no encuentra tiempo para comunicarse con su familia. Una pareja se ve arrastrada a una situación peligrosa cuando sus secretos quedan al descubierto en la red. Un ex policía viudo lucha por sacar adelante a su irreflexivo hijo, que acosa por internet a un compañero de clase. Un ambicioso periodista cree haber encontrado el reportaje de su vida sobre una adolescente que actúa en una página solo para adultos. Son desconocidos, vecinos y compañeros, y sus historias se cruzan en este thriller fascinante sobre gente corriente que lucha por formar parte del mundo interconectado de hoy.

Gangster Squad (Brigada de élite)

2012 | Gangster Squad

Los Ángeles, 1949. La ciudad se halla bajo una ola criminal debido al dominio de la mafia. El sanguinario Mickey Cohen ha decidido eliminar al antiguo capo de la zona, Dragna, y asciende como la espuma sembrando de violencia las calles. Su plan es convertirse en amo y señor de toda la costa oeste de Estados Unidos, y para conseguirlo ejercerá todo su poder de persuasión: asesinato, extorsión, soborno, etc. El incorruptible jefe de policía, Parker, está harto de tener las manos atadas y decide crear en secreto una brigada para acabar con Cohen. El duro inspector John O'Meara, de los pocos que se ha atrevido a actuar en el territorio del mafioso, será el elegido para liderar el grupo: escogerá a sus propios hombres y podrán actuar fuera de la ley. El director de Bienvenidos a Zombieland ofrece una espléndida recreación de la ciudad de Los Ángeles inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Se nos traslada a una ciudad de ensueño, que parece salida de las novelas de Raymond Chandler. Grandes sedanes negros, bellas mujeres, música de jazz, gabardinas y sombreros Stetson, balas y metralletas. El tema y el escenario remiten a un film con el cual es imposible eludir comparaciones: L.A. Confidential. La corrupción campea en todos los estamentos de la sociedad: policías, políticos, jueces, etc. Los asesinatos y el crimen están a la orden del día y los pocos policías honrados han de actuar con contundencia. La otra referencia clara es Los intocables de Eliot Ness, donde también un policía sin mancha creaba su equipo para encerrar a Al Capone, en ese caso en Nueva York. Como fusión de estas dos películas, el atractivo de Gangster Squad (Brigada de élite) es innegable y Ruben Fleischer filma como los ángeles (nunca mejor dicho) esa ciudad a donde tanta gente llega para cumplir un sueño y acaba encontrando una pesadilla. A este respecto, algunas secuencias son fantásticas, como la presentación de O'Meara, un poli tan noble como rudo y tendente a la violencia (como el Bud White de L.A. Confidential) que actúa bajo la poderosa presencia de un estupendo Josh Brolin. Desde luego uno de los distintivos de este film es su explícita violencia. La escena inicial es una declaración de principios de lo que vamos a ver. A lo largo de la historia las balas vuelan con inusitado realismo, los huesos crujen a cada puñetazo, la sangre mana a borbotones. Paradójicamente, a la vez hay algo que resta entidad al resultado: un cierto aire de ligereza y simplicidad en su desarrollo, al estilo cómic. De hecho, no hay más que fijarse en el personaje de Mickey Cohen para remitirnos a viñetas del tipo Dick Tracy. La composición mafiosa del siempre un poquito sobreactuado Sean Penn es aquí demasiado exagerada, no hay un solo plano en que no se desmadre con una mueca o un aspaviento de desequilibrado psicópata. El toque cercano también a los videojuegos lo explicita Fleischer con planos muy visuales, como esos barridos para despachar las redadas policiales o el exceso de congelados y ralentizaciones, véase el tiroteo en el hall del hotel. De cualquier forma, aunque Gangsters Squad (Brigada de élite) es un film poderoso, visualmente contundente, hay cierta falta de hondura en las relaciones entre los personajes. Se insinúan buenos mundos interiores, pero sólo se incoan, y la trama se centra casi exclusivamente en actuaciones trepidantes, en pura acción policial. Quedan así un poco en el aire la amistad y compenetración entre O’Meara y Wooters (sobresaliente otra vez Ryan Gosling), apuntada en un par de momentos de conversación (magnífico ese diálogo en la cocina entre Wooters y la mujer de O'Meara); la relación casi filial entre los polis interpretados por Robert Patrick y Michael Peña; o la presencia del bombón de turno interpretado a la perfección por Emma Stone, pero que no supera en densidad la comparación con la Lynn Bracken de Kim Basinger. Todas estas carencias, que no son las únicas, se deben a un guión quizá no defectuoso pero sí escaso, como incompleto, de modo que el espectador se queda con la sensación de que aquí había una historia, unos actores y un presupuesto para crear una obra maestra, cosa que no se ha conseguido.

6/10
Sin tregua

2012 | End of Watch

Los jóvenes Brian Taylor y Mike Zavala. Una pareja de la policía de Los Ángeles que patrulla las calles y combate el crimen a diario, sin tener la sensación de hacer algo extraordinario. No sólo son compañeros de trabajo, muy buenos profesionales ya curtidos, sino que comparten una auténtica amistad, se consideran verdaderos hermanos. Mike es de origen hispano, muy enamorado de Gabby, su mujer embarazada de su primer hijo, a la que siempre ha sido fiel. Brian se comporta más como un “bala perdida”, aunque envidia la estabilidad sentimental y familiar del otro frente a su saltar de cama en cama; tal vez la dulce Janet sea la mujer que necesita para encauzar su vida. David Ayer se ha convertido en un auténtico especialista en cine policíaco de tintes realistas, ya sea como guionista -Training Day (Día de entrenamiento)- o sumando a esta faceta la de director -Harsh Times, Dueños de la calle-, lo que también hace en el título que nos ocupa, Sin tregua. Aquí logra imprimir grandes dosis de verismo a la trayectoria cotidiana de los protagonistas, enfrentados a muy variadas situaciones, y donde su empeño en hacer bien las cosas les lleva a toparse con crímenes de envergadura, los cárteles de la droga y el tráfico con seres humanos, que corresponden a los federales pero a cuyo combate aportan su muy apreciable granito de arena, arrostrando innegables riesgos. El principal logro de Ayer en Sin tregua consiste en pintar héroes ordinarios, guiados por una recta concepción del bien y del mal, cuya principal cualidad es que no se lo creen, simplemente hacen lo que tienen que hacer, ni siquiera los reconocimientos en forma de condecoraciones afectan exageradamente a su ego. Además, a diferencia de otras cintas, incluidas las anteriores del propio director, no se pone el acento en la posible corrupción del estamento policial, sino que se toma el riesgo de centrar la mirada en los agentes honrados, esa mayoría silenciosa que no llama la atención, menos atractiva a priori argumentalmente. Lo hace con una buena historia, que progresa adecuadamente, con las justas dosis de dramatismo y acción trepidante en ambientes degradados. A la credibilidad de lo narrado ayuda la decisión del director de ofrecer el punto de vista de innumerables cámaras que se supone recogen la actividad de la pareja policial o de los delincuentes, empezando con la que porta consigo el propio Brian, que medio en broma, medio en serio, mantiene una especie de diario videográfico, un intento personal de documentar su tarea cotidiana. Las cámaras que tienen los vehículos policiales, u otras cámaras de seguridad, que recogerían la actividad de los personajes, evitando apabullar con los distintos formatos, dan esa sensación al espectador de estar siendo testigos de la realidad. También ayuda el buen trabajo actoral, los estupendos Jake Gyllenhaal y Michael Peña, muy entrañables en su relación de camaradería -donde está claro que ambos están dispuestos a dar incluso la vida por el otro- y en su vida social -tienen el encanto del auténtico las escenas de la fiesta de la quinceañera o la de la de la boda, relacionándose las familias de los Brian y Mike-.

8/10
Warrior

2011 | Warrior

Al límite

2010 | Edge of Darkness

Thomas Craven, un maduro policía de Boston, acoge en su casa a Emma, su única hija, a la que hace tiempo que no ve. Inesperadamente sufre en la puerta del hogar un ataque brutal donde Emma se lleva la peor parte. De modo no oficial Craven investigará quién está detrás del atentado; sus compañeros de la policía creen que se trata de la venganza de un criminal relacionado con alguno de sus casos, pero nuestro hombre empieza a sumar razones que apuntan a que el ataque tenía que ver más bien con su hija, ingeniera nuclear, que trabajaba con una empresa privada, contratista de Defensa. Poderosa adaptación de una miniserie británica de los 80, a cargo del mismo director, Martin Campbell. Se trata de un trepidante thriller que supone el regreso a la interpretación de Mel Gibson tras siete años de ausencia en las pantallas. Y recuerda a algunos títulos de Gibson, como Conspiración y Rescate. Destaca el ritmo endiablado, con golpes inesperados que te descolocan, y la composición de los personajes a base de lo que se diría trazos impresionistas, sin que tengamos en ningún momento su ‘foto completa’. El guión de William Monahan y Andrew Bovell funciona, crean una incómoda sensación de que fuerzas ocultas, con la connivencia de las autoridades, ponen en peligro la vida de los ciudadanos con métodos nada ortodoxos; una tupida telaraña de intereses y falta de escrúpulos, a la que debe enfrentarse el héroe corriente y moliente en solitario, el ‘amigo’ Mel, que compone bien su personaje. No estamos ante una película de tesis –las críticas a la industria armamentísticas o la falta de ética de determinadas instancias paragubernamentales, encarnadas por el villano de Danny Huston, no dejan de ser excusas argumentales–, aunque sí se subraya la necesidad de un código moral para funcionar por la vida, en el intercambio que tiene Craven con su compañero interpretado por Jay O. Sanders. En tal sentido también proporciona un interesante contrapunto la némesis de Craven, el ‘arreglaproblemas’ Jedburgh (Ray Winstone), que empieza a cuestionarse sus acciones.

6/10
Almas condenadas

2009 | My Soul to Take

El veterano especialista en terror Wes Craven estuvo cinco años sin rodar un largometraje tras Vuelo nocturno. Antes de recuperar el éxito con Scream 4 en 2011, rodó en 2010 esta cinta, que sin embargo no tuvo una buena acogida ni críticas positivas. El protagonista es Adam 'Bug' Hellerman, joven estudiante de instituto que nació el día en el que en su ciudad, Riverton, murió supuestamente el Destripador, un despiadado asesino. El día en el que cumple 16 años, alguien le persigue a él y a los otros 6 chicos que también están de aniversario. Wes Craven rueda una cinta de terror protagonizada por adolescentes, que remite a sus películas Scream y Pesadilla en Elm Street. La presentación del asesino en serie en la secuencia inicial resulta impactante, y Craven dosifica la intriga, de forma que logra sorprender en algún momento. Además, se agradece cierto esfuerzo del propio Craven, también guionista, por apartarse de los tópicos del género 'slasher' (cintas de adolescentes que van muriendo a manos de un asesino). Pero la trama no tiene tirón, y los personajes resultan insulsos, de forma que el film acaba resultando aburrido. El reparto se esfuerza, sin ser memorable. Destaca la presencia como secundario de Denzel Whitaker, que no es hijo de Forest Whitaker, aunque éste interpretó a su progenitor en The Great Debaters.

4/10
Cuestión de honor

2008 | Pride and Glory

  Cambio absoluto de registro del cineasta Gavin O'Connor (El milagro), que ha coescrito el guión en el que también ha colaborado Joe Carnahan (Narc). A pesar de la calidad de la cinta, ha tardado mucho en estrenarse por razones curiosas. Ha llegado a los cines un año después de la fecha inicialmente prevista, porque la distribuidora se echó atrás alegando que tendría menos éxito porque iba a competir en las carteleras con otros trabajos de Edward Norton (El increíble Hulk) y Colin Farrell (Escondidos en Brujas). El director ha realizado declaraciones criticando duramente esta decisión. Ray Tierney, agente de la policía de Nueva York, acepta a regañadientes un encargo de su padre, un alto cargo del departamento. Deberá resolver la muerte de cuatro compañeros del cuerpo, abatidos a tiros cuando iban a detener a unos narcotraficantes. Ray no le puede decir que no a su padre, porque los agentes eran conocidos suyos, estaban a las órdenes de su propio hermano (también agente), y servían junto a Jimmy Egan, que es el marido de su hermana. Pero cuando Ray empieza a investigar, descubre que alguien del departamento informó a los sospechosos de que iban a ser detenidos, por oscuros intereses en el negocio de la venta de drogas. El asunto parece que salpica a su hermano y a su cuñado... Estamos ante un violento film, que describe el lado oscuro de la ley y la corrupción policial, en una línea que se parece al mundo nebuloso del novelista James Ellroy (L.A. Confidential), pero en la época actual. También recuerda a cintas sobre este tema como Sérpico, pero con una trama mucho más descarnada, que no escatima detalles turbios. En este sentido cabe mencionar una brutal secuencia con un menor, que si bien no muestra nada –sólo sugiere– no dejará indiferente ni al espectador más insensible, en la línea de la secuencia más dura de American History X, también con Edward Norton. ¿Es quizás la marca de la casa de este actor? El film cuenta con un conjunto de actores de primera fila, con el citado Norton en el papel más difícil, pues su personaje se enfrenta a un duro dilema moral al debatirse entre la lealtad a su familia y la ética profesional. No desentona un actor en línea ascendente desde hace algunos títulos, Colin Farrell, al que se le da tan bien el rol de ‘poli malo’ que llega a hacerse bastante odioso.  

6/10
Prison Break

2005 | Prison Break | Serie TV

Michael Scofield intenta sacar del corredor de la muerte a su hermano Lincoln, injustamente encerrado por asesinato en una prisión de máxima seguridad. Como da la casualidad de que Michael es arquitecto y trabajó en los planos del penal cuando se construyó, se le ocurre un elaborado plan para evitar su inminente ejecución. Ni corto ni perezoso, Michael se tatúa sobre su cuerpo el mapa de la institución penitenciaria y comete un atraco, para que le manden entre rejas, cerca de su hermano. Una vez dentro, recluta a un curioso grupo de prisioneros, incluyendo a un importante capo de la mafia. En teoría, una vez fuera, podrá demostrar la inocencia de Lincoln con ayuda de Veronica Donovan, ex novia de éste, que actuó como su abogada defensora. Las series estadounidenses viven un buen momento, tocando palos tan variados como la comedia (Mujeres desesperadas), el thriller (24), los superhéroes (Heroes) y hasta el realismo político (El ala oeste de la Casa Blanca). Consciente de que faltaba una serie de evasiones carcelarias, el guionista Paul Scheuring decidió desarrollar una idea sugerida por una amiga suya: un tipo entra deliberadamente en prisión para escaparse de allí. Aunque las productoras rechazaron continuamente el proyecto, Fox dio luz verde cuando comprobó el tirón de Perdidos y otros títulos de ese jaez. Destaca la presencia de Stacy Keach, veterano protagonista de la serie Mike Hammer, que da vida al alcaide. 

7/10
Minority Report

2002 | Minority Report

Cuando en 1983 un joven Tom Cruise rodaba Risky Business conoció a Steven Spielberg y surgió entre ellos un amor a primera vista. Desde entonces, el protagonista de Top Gun buscaba un proyecto para trabajar con él. Los años pasaron como una exhalación y así hasta que en 1999 llegó a manos de Cruise una historia que le pareció fascinante y se la envió a Spielberg. Éste la leyó y quedó maravillado. Había nacido Minority Report. La película está ambientada en el año 2054, en la ciudad de Washington. El modo de impartir justicia en el planeta ha progresado considerablemente, pero por senderos peculiares y bastante sinuosos. El caso es que ahora los crímenes no se cometen, son impedidos antes de que se produzcan y las personas son encarceladas por ser criminales en potencia. La clave de esta práctica es la existencia de tres personas denominadas pre-cogs (abreviatura de pre-cognoscentes), instrumentos de la todopoderosa organización Pre-Crimen, de la que el agente John Anderton (Tom Cruise) es su principal líder. Sin embargo el departamento de Justicia piensa que en Pre-Crimen puede haber errores y que algunos inocentes han podido ser arrestados, y para investigarlo envía hasta allí al agente Danny Witwer (Colin Farrell). Anderton, por el contrario, cree fervientemente en su empresa y se refugia de la soledad en su trabajo, como si fuera un bálsamo para dolor que años atrás le produjo la pérdida de su único hijo. Pero su fe en Pre-Crimen se esfuma cuando uno de los pre-cog profetiza que en el plazo de 36 horas él mismo asesinará a una persona que ni siquiera conoce: el cazador se convierte en presa y dispone de muy poco tiempo para descubrir la verdad. Si ya desde la trilogía de Indiana Jones Steven Spielberg demostró ser un maestro en películas de acción y más tarde hizo lo propio con el drama humano en La lista de Schindler, ahora se supera a sí mismo y ofrece un trepidante thriller de ciencia ficción, asentado sobre planteamientos que remiten directamente a cuestiones filosóficas y morales. La película es mucho más que un divertimento, que lo es, y ahí reside su grandeza. Y por encima de la atmósfera a lo Blade Runner, de los encomiables efectos visuales y de un guión sin fisuras, se alza la imponente figura de Tom Cruise, un tipo que aguanta cámara como nadie y que demuestra una vez más que es un actor como la copa de un pino.

7/10
La cosa más dulce

2002 | The Sweetest Thing

La sombra de los hermanos Farrelly es alargada. Cameron Díaz, protagonista de la comedia más popular de los cineastas, Algo pasa con Mary, protagoniza una cinta en la misma línea, dirigida por Roger Kumble (Crueles intenciones), que curiosamente aparecía en los agradecimientos de esa comedia. También aquí, se parte de un argumento que podría funcionar como comedia romántica, salpicado hasta la saciedad del humor más soez y alocado posible que se le ha ocurrido a la guionista, Nancy Pimental, curtida en la gamberra serie televisiva South Park. Como Mary, Christina Walters, el personaje de Cameron Díaz, es la chica más deseada por los varones que tiene alrededor. Pero ella, en vez de comprometerse, prefiere una vida frívola y salir cada noche con sus dos compañeras de piso, en busca de nuevas emociones y romances pasajeros de una noche. Hasta que da con la horma de su zapato, un chico a quien conoce fugazmente en una discoteca, que no sucumbe enseguida a sus encantos, lo que la saca completamente de quicio. De hecho, Christina decide acudir a la boda de su hermano, a la que ha sido invitada, para descubrir si está enamorada de él. Pero allí descubre que ha cometido un error, pues su objetivo es el que realmente va a contraer matrimonio. Acompaña a la protagonista la célebre Christina Applegate, protagonista de la serie televisiva Matrimonio con hijos.

3/10

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