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Biografía

Trent Opaloch

Trent Opaloch

Trent Opaloch

Filmografía
Vengadores: Endgame

2019 | Avengers: Endgame

Vengadores: Infinity War tuvo el acierto de concluir con un álgido final que dejaba al espectador compungido y con el corazón en un puño, al observar cómo Thanos lograba reunir las seis gemas del poder, que colocadas en su guantelete y con un chasquido de dedos daba lugar a una tragedia de proporciones planetarias, la desaparición de la mitad de la población de la Tierra, entre ellos algunos de los más queridos superhéroes. El shock era comparable al que recorre de cabo a rabo la impactante serie The Leftovers: no querías creer que aquello pudiera ser verdad. Tras un arranque en que se nos aclara el destino dudoso de algunos de los Vengadores, y la inestimable nueva ayuda de la Capitana Marvel, pasan cinco años en que cada uno ha sobrellevado el gran drama a su manera. Hay quien ha logrado rehacer su vida, más o menos, otros ejercen de vigilantes superhéroes venidos a menos, y hasta uno se pasa todo el tiempo bebiendo cerveza y vegetando, viendo series en la tele (no, no se dice que sean las de Netflix, competencia de la inminente Disney+). El inesperado regreso de Ant-Man, retenido en una trampa cuántica –no era consciente del tiempo transcurrido, para él sólo han sido cinco horas–, deviene en catalizador de un plan que básicamente consiste en viajar en el tiempo, a distintos momentos en que los Vengadores puedan recuperar las seis gemas y así, cambiado el pasado, cambiará el futuro. Aunque hay que andarse con mucho ojo, para no revolver mucho el tiempo y dar pie a peligrosas paradojas temporales, y persuadir a unos y a otros para que vuelvan a formar un equipo. Los hermanos Anthony y Joe Russo vuelven a demostrar que se mueven como peces en el agua en el Universo Marvel, sus cuatro películas –dos del Capitán América, dos de los Vengadores– son de lo mejorcito que ha dado el subgénero de superhéroes. Aquí saben jugar con varias bazas de modo inteligente, sacando todo el partido a las tres horas de metraje. Funciona bien la nostalgia, el sentimiento agridulce por muertes, desapariciones, ausencias, el mantra de “pasar página” que no acaba de funcionar, ni siquiera para el optimista Capitán América; y hay acierto en el modo en que se idea cómo cada uno encara su vida tras la tragedia, y el subrayado de la importancia de trabajar en equipo, no estamos solos. El mecanismo que se idea para arreglar las cosas, viajar en el tiempo, no es el colmo de la originalidad, pero precisamente hasta se hace chanza con ello, incluso con citas de películas, la punta del iceberg de los momentos humorísticos que recorren el film, y que saben asomar cuando toca drama, heroísmo y sacrificio, sin que suenen absurdos o forzados, están perfectamente calzados. Y a partir de los viajes al pasado, se desarrollan varias subtramas, que dan cancha a los personajes, los lazos se estrechan, se sabe limar asperezas, aprender a confiar, etcétera, quizá en este film, frente a su precedente, hay menos sensación de que algunos personajes se limitan simplemente a aparecer (aunque, no nos engañemos, algún caso hay de éstos). Casi al estilo de El Señor de los Anillos, hay espacio para la épica de una gran batalla, y momentos de homenaje y reconocimiento a quien ha sabido dar la vida por el resto. Funciona bien el clímax de auténtica reunión de todos, o casi, y se dejan bien asentado que determinadas acciones y decisiones, aunque cuesten, son las que hacen que la vida valga verdaderamente la pena. El reparto multiestelar está muy bien, unas pocas pinceladas bastan para perfilar sus personales y colectivas encrucijadas, y el modo en que las afrontan; quizá sobresalen, porque tienen más espacio, Robert Downey Jr., Chris Evans, Scarlett Johansson, Liam Hemsworth, Karen Gillan, Paul Rudd y Jeremy Renner.

7/10
Vengadores: Infinity War

2018 | Avengers: Infinity War

Meritoria película en lo que supone de enorme desafío de desarrollo y producción, al reunir a la mayor constelación de superhéroes Marvel jamás vista, lo que incluye idear una trama que justifique y dé algo de lustre a la presencia de cada uno de ellos, cuadrar las agendas de los actores que los interpretan y manejar una parafernalia de efectos especiales que hace realidad el dicho circense “más difícil todavía”. Los hermanos Russo, Anthony y Joe, avezados en el mundo de los superhéroes con sus películas de Capitán América -Capitán América: El soldado de invierno es de lo mejor que se ha hecho en este terreno en los últimos años, si exceptuamos la trilogía del caballero oscuro de Christopher Nolan-, parten de un guión hipersimple, concebido por dos colaboradores habituales, Christopher Markus y Stephen McFeely. Cuando se produjo el Big Bang que dio origen al universo, seis gemas se desperdigaron por los cuatro puntos cardinales, dando lugar a la diversidad galáctica que se observa en el film, con nuestra vieja amiga la Tierra, planetas ocupados por personajes olímpicos al estilo Thor y guardianes de la galaxia más de andar por casa. Ante el riesgo de la extinción total, el poderoso Thanos intenta reunir las seis piedras para aplicar una evolución selectiva, y salvar, principio del mal menor, la mitad del universo. Pero los vengadores, divididos antaño, volverá a unir fuerzas con otros poderosos aliados para tratar de impedirlo. Espero hasta ahora no haber hecho “spoilers”, desde la distribuidora nos ruegan encarecidamente silencio, plis. ¿Será “spoiler” decir que la Viuda Negra luce pelo rubio? Uy, perdón, ya me callo. En fin sea como fuere, el esquema argumental de defender o reunir piedras, según el bando donde uno se encuentre, permite dar entrada a todos los personajes e ir avanzando a golpe de espectaculares enfrentamientos a mamporro limpio, la acción no puede faltar, aunque ello punteado con algún pasaje más dramático y con muchos chistes y juegos de palabras. Y así el lienzo poco a poco se amplía, pasamos de la lucha persona a persona, o grupo a grupo, a la que mantienen auténticos ejércitos. Todo esto podía estar bien, pero el film guarda sorpresas en su chistera, y verdaderamente el clímax y desenlace que no deja a la espera de la próxima entrega, resulta muy notable y poderoso. Como cabe imaginar, no es una película para destacar las interpretaciones. Los actores se pliegan a sus personajes, la mayoría es de suponer que no habrán tenido que trabajar muchos días, y sus trajes y los efectos habrán facilitado su ausencia en escenas donde en otros tiempos deberían haber estado presentes. La película, naturalmente, es lo que es, pura diversión, pero se arriesga a ir un poco más allá sin duda, en la concepción de su final.

6/10
Capitán América: Civil War

2016 | Captain America: Civil War

Siguen las aventuras de los superhéroes Marvel, y la nueva entrega se presenta bajo el paraguas “Capitán América”, aunque igualmente podía encuadrarse como una película de “Los Vengadores”, tanto monta, monta tanto. Porque si nos apuran, este film seguramente es el que más superhéroes concentra por metro de película, en reñida competición con cualquier otro film de los mutantes X-Men. Y de hecho, lo que nos cuenta el film, acontece cronológicamente tras lo narrado en Los Vengadores: La era de Ultrón. En una de sus valerosas acciones para ayudar a la humanidad, se van a producir daños colaterales en un país africano, un edificio se viene abajo, y hay muchas víctimas inocentes. Los gobernantes de todo el mundo, empezando por el Secretario de Estado de EE.UU., consideran que los superhéroes no deberían actuar a su aire, sino bajo el mandato de Naciones Unidas y bajo circunstancias muy específicas. Pero no todos están de acuerdo con esta visión de las cosas, consideran que a veces hay que actuar rápido, y no da tiempo a reuniones y demás zarandajas. De modo que se va a producir una escisión entre los Vengadores, y la composición de los bandos de lo que podría derivar en guerra civil resulta bastante sorprendente: pues son partidarios de firmar el protocolo de la ONU algunos de los que les gusta ir por libre, como Iron Man y la Viuda Negra, mientras que por ejemplo un soldado como el Capitán América, que debería estar acostumbrado a obedecer sin cuestionar las órdenes, no lo tiene tan claro. Detrás de Capitán América: Civil War se encuentra el equipo que entregó uno de los mejores filmes de superhéroes producidos por Disney, Capitán América: Soldado de invierno. En efecto, vuelven a dirigir los hermanos Anthony y Joe Russo, y repiten los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely, responsables de la saga Las Crónicas de Narnia, y se nota que el equipo está bien conjuntado, el libreto es sólido, y explota bien las novedades de la trama: las bofetadas entre distintos superhéroes, un divertidísimo Spider-Man adolescente, y la idea ya comentada de las bondades y desventajas de someterse a un mecanismo de control externo, en vez de actuar según un parecer individualista que puede ser muy interesante, pero puede tener efectos imprevistos. El film da lo que promete, diversión a tutiplén, con buenos efectos especiales. Y ello con una trama coherente, que respeta al espectador, y que hará las delicias de los fans, y de los menos conocedores, pero que también gustan de los filmes adrenalíticos vistosos y espectaculares. El reparto, repleto de caras conocidas, cumple con unos personajes resultones con sus rasgos básicos, pero que los hacen reconocibles.

7/10
Chappie

2015 | Chappie

Año 2016. Una fuerza policial de robots patrulla las calles de Sudáfrica. Deon Wilson, ingeniero de la empresa que ha desarrollado estos modelos, inventa un sistema de inteligencia artificial, que probará en una unidad que ha sufrido un percance durante un tiroteo. Pero le asaltan unos criminales callejeros necesitados de dinero que se quedarán con el androide, al que bautizan como Chappie. Tercer trabajo del sudafricano Neill Blompkamp, que vuelve a situar la acción en su natal Joburg (como se ve en la cinta, palabra coloquial para referirse a Johannesburgo), como en District 9, tras el paréntesis de Elysium. De nuevo hace gala de su puesta en escena realista, cercana al documental, donde los efectos digitales quedan muy bien integrados, aunque su estética recuerda demasiado a sus trabajos anteriores, lo que le quita frescura a la cinta. Este cruce entre Robocop y las peripecias del desertor mecánico de Cortocircuito apunta alguna idea interesante, como la relación entre el protagonista, Chappie, y su creador, donde se esbozan en cierto modo reflexiones sobre la fugacidad de la existencia y la libertad. También logran la atención del espectador las secuencias del robot con su madre adoptiva, interpretada por la debutante Yo-Landi Visser, cantante junto al también presente en el film Ninja del grupo sudafricano Die Antwoord. Pero el libreto, coescrito por el propio Blomkamp con Terri Tatchell, su coguionista habitual, navega sin rumbo a la hora de plantear la “humanidad” superior de Chappie a la de muchos que se autodenominan seres humanos, cayendo incluso en la contradicción a la hora de hablar de inteligencia artificial, conciencia y máquinas; se nota sobre todo en el desenlace, y en el desdibujamiento de la mayoría de personajes. Todo esto influye en las interpretaciones, pues salvo la citada Visser, el resto no sabe bien por dónde tirar, por ejemplo en el caso del que le ha tocado a Hugh Jackman, pues aunque se intuye cierta justificación de sus actos, acaba siendo un villano estereotipado, mientras que el de Dev Patel resulta demasiado ingenuo, y ni siquiera acierta la publicitada a los cuatro vientos Sigourney Weaver, en su escasa presencia en pantalla.

5/10
Capitán América: El soldado de invierno

2014 | Captain America: The Winter Soldier

Tras haber permanecido hibernado varias décadas, Steve Rogers, más conocido como el Capitán América, no lo tiene fácil para adaptarse al siglo XXI. Además de echar de menos a sus coetáneos, y verse obligado a aprender tantas cosas nuevas, su código de honor como soldado choca con el pragmatismo actual y las nuevas tecnologías: le preocupa cómo se introducen en la vida de las personas, con la excusa de combatir a un peligroso y anónimo enemigo, y ahí tiene mucha importancia la agencia S.H.I.E.L.D. con la que colabora. Un nuevo y sofisticado sistema apadrinado por el secretario de defensa, Alexander Pierce, podría tener algunos agujeros según Nick Fury, quien va a sufrir un terrible atentado. Para aclarar las cosas el Capitán América sólo podrá confiar en la Viuda Negra y en un veterano de la guerra de Irak, Sam Wilson. Pero enfrente tienen poderosos enemigos, entre ellos el letal soldado de invierno. Agradabilísima sorpresa con esta nueva película del universo Marvel que tiene al Capitán América como protagonista, tras Capitán América: El primer Vengador. El hecho de que tras la cámara estuvieran los hermanos Anthony y Joe Russo no era a priori la mejor garantía de un buen resultado, pues en su haber no tienen gran cosa, los largometrajes Bienvenidos a Collinwood y Tú, yo y ahora... Dupree, más mucha televisión, sobre todo Community, donde sin duda han ganado en experiencia. El caso es que aquí siguen la estela de acción trepidante y sentido del humor de Marvel Los Vengadores, a lo que suman una trama intrigante bastante sólida, con mucha, muchas sorpresas. El libreto es de Christopher Markus y Stephen McFeely–ya con una sólida experiencia guionística en películas Marvel, más su contribución a toda la saga de Las crónicas de Narnia–, que saben dar con el equilibrio perfecto para no apabullar por un lado o por otro. El film basado en los populares cómics se beneficia argumentalmente de los miedos de hoy en día al terrorismo, que pueden convertirse en coartada perfecta para el recorte de libertades y los abusos de poder, para entregar una narración que atrapa. A la vez hay un cuidado dibujo de los personajes, sobre todo de Steve Rogers, interpretado por Chris Evans, que se enfrenta al conflicto de encontrar su sitio en una época que no es la suya, y en que los conocidos del pasado asoman con nuevo e inesperado rostro. Tiene, además, buena química con la Viuda Negra Scarlett Johansson, o con ese jefe que compartimenta la información, Samuel L. Jackson. La incorporación a la función de un veterano de la talla de Robert Redford es todo un acierto, aparte de que da la impresión de que el actor se lo ha pasado de lo lindo haciendo la película. Los efectos visuales son de primera división, esa inmensa nave industrial que alberga un supersecreto proyecto de defensa resulta apabullante, de nuevo da la sensación de que con las nuevas tecnologías cualquier cosa en la actualidad es susceptible de ser representada con éxito en la pantalla. Las escenas de acción, ya sea entre las cuatro paredes de un ascensor, a bordo de un inmenso barco, o en medio de una autopista, son un alarde del dicho circense 'más difícil todavía' y se encuentran bien integradas en la narración.

7/10
Elysium

2012 | Elysium

Segundo largometraje escrito y dirigido por el sudafricano Neill Blomkamp también adscrito al género de la ciencia ficción, como su ópera prima, la sorprendente District 9, rodada tras una trayectoria de varios años como cortometrajista. La acción transcurre en el año 2154, cuando la mayor parte de la población vive en condiciones infrahumanas en la Tierra, gobernada por una élite despótica. Los pocos que pueden permitírselo viven a lo grande en Elysium, una estación espacial segura llena de urbanizaciones de gran lujo, y con el mejor sistema sanitario que quepa imaginar. A cambio de ser transportado ilegalmente allí, el desafortunado Max acepta la misión de secuestrar a un rico que visite el inframundo en que se ha convertido la Tierra por motivos de negocios; la idea es extraerle de su cerebro datos de sus cuentas bancarias. Algo no saldrá como se esperaba. Superior a otras superproducciones veraniegas, que anteponen la espectacularidad al contenido, Elysium está repleta de reflexiones de interés sin que por ello se descuide la acción, verdaderamente trepidante. Sobre todo, insiste en la crítica a la segregación de los individuos del primer film de Blomkamp, que era una clara metáfora del apartheid que se vivió en su país. En esta ocasión, todo está presentado de forma tan realista que parece plausible, pues por ejemplo la zona rica se llama Elysium, término que designa en inglés a los Campos Elíseos de París, mientras que en la paupérrima superficie de la Tierra y concretamente en Los Ángeles domina la presencia de latinos, que hablan en español. El film aborda temas como el despotismo a la hora de ejercer el poder, la solidaridad y la dignidad de cada persona, y el sacrificio, todo ello sin resultar pedante en ningún momento ni inaccesible para el público 'palomitero'. Además, Blomkamp aprovecha que cuenta en su primera cinta estadounidense con un presupuesto elevado, lo que le permite un diseño de producción vistoso y efectos especiales de primera. El aspecto de los robots, armas y naves resulta lo suficientemente fresco, frente a tantas producciones insulsas y convencionales que dominan las carteleras. No resulta sorprendente a estas alturas que tanto Jodie Foster –cada vez más selectiva en sus apariciones en la pantalla– como Matt Damon realicen trabajos de altísimo nivel. Pero además, el film cuenta con un elenco muy bien ensamblado de secundarios de diversas nacionalidades ideales para sus personajes, sobre todo el también sudafricano Sharlto Copley, protagonista de la anterior cinta del realizador, que en Elysium realiza un trabajo excepcional en un registro muy diferente, como villano psicótico. También brillan el estadounidense William Fichtner en el rol de ejecutivo de una megacorporación, la brasileña Alice Braga como amiga latina del personaje de Damon, el compatriota de esta última Wagner Moura (protagonista de Tropa de elite) como un contrabandista-pirata algo cínico pero carente de maldad, el tremendamente expresivo Diego Luna en el papel de inseparable socio del personaje central y la pequeña Emma Tremblay, que debuta como una niña enferma de leucemia.

7/10
District 9

2009 | District 9

Peter Jackson apadrina como productor el prometedor debut como director de largometrajes del sudafricano Neill Blomkamp, con quien estuvo a punto de colaborar para adaptar al cine ‘Halo’, un conocido videojuego. El proyecto nunca llegó a buen puerto, pero Blomkamp logró encandilar al director de El Señor de los Anillos con sus brillantes ideas para esta rompedora cinta. En el fin de semana de su estreno en Estados Unidos, se encaramó al primer puesto de recaudación, a pesar de que no cuenta con grandes estrellas en el reparto. El original argumento da un giro de tuerca al cine de extraterrestres. Para empezar, la nave alienígena de esta cinta no aparece en Washington ni en Nueva York como siempre, sino en Johannesburgo. El sofisticado vehículo ha dejado de funcionar por completo, por razones desconocidas, y sus tripulantes son unas criaturas que parecen refugiados, en condiciones deplorables. El gobierno les instala de forma temporal en el Distrito 9, en las afueras de la ciudad. El control de todos los asuntos relativos a estos extraterrestres lo lleva a cabo la Multi-National United (MNU), una compañía privada que pretende ganar pingües beneficios comercializando el armamento que llevan consigo los alienígenas, aunque éste no puede ser activado salvo por ellos. Más de veinte años después de la llegada de la nave, un operario de MNU, Wikus van der Merwe, se encarga de dirigir el desalojo de los extraterrestres de sus casas y enviarlos a otro lugar más apartado, donde tendrán viviendas más pequeñas. Pero mientras cumple su misión, encuentra un extraño fluido que le causa una extraña mutación. Su brazo se convierte en el de un alienígena y es capaz de operar con sus armas. Decide huir de sus compañeros, que pretenden estudiarle y buscar una cura en el Distrito 9. Narrada en forma de falso documental, District 9 cuenta con efectos especiales integrados con brillantez en imágenes que parecen sacadas de informativos. Por eso logra una inusitada sensación de hiperrealismo, y sus criaturas y astronaves parecen reales. Esto explica que resulten tan impactantes las secuencias de acción, tiroteos y astronaves en vuelo. Ayuda a proporcionar esa sensación de realidad el hecho de que los actores no sean nada conocidos, empezando por el expresivo Sharlto Copey (Wikus Van De Merwe), amigo personal de toda la vida del director. Como los mejores exponentes de la ciencia ficción, la trama propicia un tratamiento bastante amplio, y complejo del tema central: en este caso, el choque cultural. No por casualidad se desarrolla en Sudáfrica, el país del ‘apartheid’, esta denuncia de la marginación de quienes son diferentes. Expone los problemas de convivencia entre los recién llegados y los que ya estaban allí, critica a quienes pretenden sacar tajada de una situación injusta sin ningún tipo de escrúpulos morales y da que pensar sobre el racismo. District 9 muestra que los que antes fueron marginados, como la mayoría negra sudafricana, no son desgraciadamente inmunes al peligro de convertirse a su vez en racistas. “Si fueran de este planeta no me importaría convivir con ellos, pero siendo extraterrestres...”, declara uno de ellos. Estos contenidos compensan sobradamente sus excesos sangrientos y su humor negro, que no gustarán a todo el mundo, y que sus personajes quizás no acaban de conectar con el público, por lo que resulta un tanto fría.

6/10

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