Todo está a punto. El viernes 18 de septiembre arranca la edición número 63 del Festival de Cine de Sebastián. 17 títulos competirán hasta el día 26 para hacerse con la Concha de Oro a la mejor película o alguno de los otros galardones.
La gala inaugural, que tendrá lugar en el cubo grande del Kursaal, será presentada por Cayetana Guillén Cuervo y Mireia Gabilondo, con las intervenciones de Itziar Ituño, Dafne Fernández, Bárbara Goenaga, Paco León y Antonio Resines. A continuación y fuera de concurso, se proyectará Regresión, una película española de terror sobre ritos satánicos con la que Alejandro Amenábar regresa al terreno de thriller inquietante. Rodada en inglés, cuenta en el reparto con Ethan Hawke y Emma Watson. Sin embargo, será otra Watson, Emily Watson, la que recibirá un premio a toda su carrera, el deseado Premio Donostia, será el 25 de septiembre.
Aunque la oferta es enorme y variada, con las habituales secciones como Perlas de otros festivales, Zabaltegi, Horizontes Latinos, Cine Culinario, retrospectivas dedicadas al ultimísimo cine japonés y al dúo Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, la atención se focaliza lógicamente en la sección oficial competitiva. Sobre favoritos para los premios gordos no es fácil hablar en estos momentos, aunque el cronista siempre guarda la esperanza de encontrarse con esa inesperada obra maestra que compensa el continuo visionado de películas durante tan pocos días. En cualquier caso la tarea de conceder los premios recaerá sobre un jurado que no se ha cerrado hasta una semana antes del inicio del Festival, se ve que la cosa ha costado, cabe pensar que algún “pez gordo” no ha terminado de confirmar su presencia. Así las cosas, sus componentes son la actriz Paprika Steen, la actriz y directora Nandita Das, el director Daniel Monzón, los productores Hernán Musaluppi y Julie Salvador, el director y productor Uberto Pasolini y el director de fotografía Luciano Tovoli.
Llama la atención la nutrida presencia de cine hispano, y aunque escame, deseo fervientemente que esté justificada. Pues ya fuera de concurso están los últimos trabajos de Álex de la Iglesia, Imanol Uribe y Pere Joan Ventura, Mi gran noche, Lejos del mar y No estamos solos. Abunda en la sección competitiva el cine español. Así, Agustí Villaronga presenta El rey de La Habana, una cinta sobre la miseria en Cuba. Rodada íntegramente en euskera, con Amama Asier Altuna habla de conflictos generacionales y el choque entre el mundo rural y el urbano. Y Federico Veiroj sigue en El apóstata a un joven desnortado que se ha marcado como gran meta de su vida borrarse de la Iglesia.
En Truman Cesc Gay ha contado con dos grandes actores, Ricardo Darín y Javier Cámara, además del perro que da título al film. Un día perfecto para volar, la última propuesta de Marc Recha, sigue a un padre y su hijo, que tratan de hacer volar una cometa. Mientras que el argentino Pablo Agüero toma las disputas en torno al cadáver de Eva Perón como punto de partida de su film Eva no duerme.
El cine oriental está representado por China con su Regreso al norte, y por Japón. En este caso estamos ante El chico y la bestia, la primera cinta animada que lucha por la Concha de Oro en San Sebastián.
Como es habitual, el cine francés se encuentra bien representado por 21 noches con Pattie, y por Los caballeros blancos, que trata un tema de gran actualidad, el de los refugiados, niños huérfanos de la guerra de Chad. Y precisamente la infancia también forma parte del hilo argumental de la cinta canadiense Los demonios y de la coproducción franco-belga-española Evolution.

Es fuerte la presencia británica en la competición, con High Rise y Sunset Song, esta última dirigida por un cineasta a quien el Festival ya dedicó una retrospectiva, Terence Davies. Por parte de Estados Unidos hay una sola película, Freeheld, con atractivo reparto femenino, Julianne Moore y Ellen Page. Finalmente, la georgiana Moira, y la escandinava Sparrows, completan la lista de títulos a concurso.
