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Biografía

Emma Watson

Emma Watson

30 años

Emma Watson

Nació el 15 de Abril de 1990 en París, Francia

Esta chica promete

17 Noviembre 2010

Su experiencia cinematográfica se inició con la saga Harry Potter, y se ha prolongado durante más de una década, tiempo en que ha pasado de niña a mujer. Emma Watson ha demostrado cualidades actorales encarnando a Hermione Gringer, pero lo que le deparará el futuro es aún una incógnita.

Una de las reglas impuestas por J.K. Rowling para elegir a los actores que debían encarnar en cine a sus criaturas de la saga Harry Potter, fue su nacionalidad británica, pues así habían sido concebidas. Sin embargo una excepción, aunque sea coyuntural, la protagonizó Emma Watson, pues la futura Hermione Gringer nació nada menos que en París, Francia, el 15 de abril de 1990. Sus padres, abogados, eran ingleses, aunque parece que una de sus abuelas era francesa. De todos modos la estancia parisina de Emma se reduce a cinco años, pues en ese momento sus padres se divorciaron, y la niña se trasladó con su madre y su hermano pequeño Alexander a la muy inglesa ciudad de Oxford. De cada uno de sus padres tendría hermanastros, tres por parte de él, dos por parte de ella.

Si de Daniel Radcliffe se dice que con 5 años ya quería ser actor, en este caso la empollona por excelencia de la pantalla perdió por un año, pues 6 primaveras es la edad que se le adjudica para expresar tan interesante deseo. El caso es que Emma siguió pasos similares a los de su futuro compañero de Harry Potter, pues sus primeras experiencias interpretativas fueron en el colegio, a partir de los diez años.

Lo cierto es que cuando se convocaron los masivos castings para escoger a los personajes de Harry Potter, Emma no tenía ninguna experiencia profesional al respecto, ni en teatro ni en tele ni, por supuesto, en cine. Parece que los buscadores de talentos escucharon las recomendaciones de una profesora de Oxford sobre cierta alumna muy espabilada que... Lo cierto es que fue la elegida, y probablemente del trío Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson, ella es la “más actriz”, si se nos permite la expresión, resultó encantadora como chica sabelotodo, con encanto femenino y su punto de picardía. Además, al crecer como su personaje se ha convertido en una atractiva mujercita.

Sobre que tiene la cabeza bien amueblada da idea las notazas que ha sacado durante sus años ‘casada’ con Harry Potter, sus deseos de estudiar literatura en la Universidad de Brown, en Providence, y el estar tranquila incluso pensando que no pasaría nada si abandonara su carrera de actriz para dedicarse a otras cuestiones. Aunque, la verdad sea dicha, esto último sería muy extraño. No le gusta que la identifiquen demasiado con Hermione, y ha llegado a decir que le gustaría interpretar a una colegiala de instituto americano, para dar otra imagen. En cualquier caso tiene en su cuenta en el banco una bonita fortuna, diez millones de libras, se ha convertido en imagen de marcas como Chanel y Burberry, y colabora con el proyecto benéfico relacionado con la moda People Tree. Y tiene su propia página en internet, emmawatson.com.

Sobre la vida sentimental de la jovencita, hay mucho rumor y pocas nueces. Parecen falsos los romances que se le adjudicaron con el cantante George Craig, con quien coincidió en una campaña publicitaria de Burberry, y con el español Rafael Cebrián, hijo del directivo de Prisa Juan Luis Cebrián.

De momento la experiencia de Watson más allá de la magia potteriana es escasa. Ballet Shoes, de 2007, fue una tv-movie para la BBC basada en la novela de Noel Streatfeild, sobre una joven aspirante a actriz, la ficción imitaba a su realidad, aunque en esta ocasión la actriz se tiñó de rubio. Además en 2008 puso voz a la princesa de la ratonil peli animada El valiente Despereaux. Se habló de ella para ser la Lisbeth Salander hollywoodiense del remake de la trilogía Millenium de Stieg Larrson, pero la cosa quedó en nada. No obstante tiene intervención en la por llegar My Week with Marilyn. Tal vez ver en esta peli lo que fue la vida de Marilyn Monroe haya desanimado a la chica a seguir siendo actriz, cualquiera sabe. Además se aguarda su protagonismo en The Perks of Being a Wallflower, donde será una adolescente poco popular, que relata sus desventuras a través de cartas dirigidas a un personaje indeterminado.

Filmografía
Mujercitas

2019 | Little Women

“Mujercitas”, la novela de Louisa May Alcott, ha resistido de modo maravilloso el paso del tiempo. Lo demuestran las numerosas adaptaciones cinematográficas a las que ha dado lugar, incluida la que nos ocupa, de cuyo guion y dirección se ha ocupado una mujer, Greta Gerwig que confiesa una especial deuda de gratitud, su dedicación artística la debe en parte a la obra de Alcott. De hecho el film, que muestra a una Jo March mujer fuerte y escritora, reflejo de Alcott, también reverbera en la propia trayectoria de Gerwig. El espectador que dude en acometer el visionado de esta película debería renunciar a los prejuicios, tal vez alimentados por una palabra en desuso –nadie habla de “mujercitas” en sus conversaciones en los tiempos que corren–, que puede sonar a ñoñería, pero que en realidad es muy hermosa, pues alude a niñas, adolescentes, que se están convirtiendo en mujeres adultas que toman sus propias decisiones. Quizá uno de los momentos más tiernos de Mujercitas es aquel en que el señor March, recién regresado de la guerra, se refiere a sus hijas como “mis mujercitas”. La trama transcurre básicamente en dos tiempos que se alimentan e influyen reciprócamente. Por un lado tenemos a las hermanas March ya convertidas en una mujercitas, cada una viviendo su vida: Jo vive en Nueva York, desarrollando su talento literario con relatos para la prensa; Meg se ha casado con un maestro, y lleva una vida modesta con sus dos niños; Amy ha viajado a París con su tía solterona, buscando encontrar un buen partido matrimonial; y Beth ha quedado en el hogar familiar, debido a su frágil salud. Las vicisitudes en este marco temporal, se entrelazan con las del pasado, cuando las cuatro hermanas viven con su madre Marmee, pasando con alegría y paz las estrecheces y penurias que tocan, y compartiendo con los más necesitados lo poco que tienen, el padre está en el ejército, son los tiempos de la guerra de secesión; son momentos de crecer y forjar el carácter, de desarrollar su imaginación con obras de teatro compuestas por Jo, y de comenzar a interesarse por los chicos, empezando por Laurie, el nieto y único heredero del vecino señor Dashwood. En tiempos de empoderamiento y lucha por los derechos de la mujer, se advierte con claridad meridiana que Alcott se adelantó a su tiempo con esta obra donde son ellas las más fuertes. No hace falta forzar mucho el original para mostrar mujeres independientes, con ilusiones y metas que persiguen con denuedo, también reconociendo con realismo las limitaciones sociales. Pero quizá vale la pena subrayar cómo en tiempos en que en aras a objetivos profesionales y de tocar poder, muchas mujeres se dejan el alma en el camino, Gerwig recuerda las satisfacciones que ofrece una vida familiar plena, madres y hermanos a los que querer, la aventura de fundar un nuevo hogar: metas que pueden y deben ser compatibles con una carrera laboral, que no debería ser una losa que aplasta todo lo demás. Y también se habla de la importancia de la educación en virtudes, encantadora Marmie de Laura Dern, que tiene su contrapunto en su hermana solterona rica de Meryl Streep. La directora sabe plasmar en la pantalla el gozo grande de querer y ser querido incondicionalmente. Tiene mucho mérito que Gerwig vuelva a abordar una historia que tan gratos recuerdos ofrece a sus admiradores, y que lo haga sin rutina ni cansinismos, con mirada personal y fiel. Sus más de dos horas se pasan en un santiamén, pues la narración es agilísima, por su acertada estructura de guion, y una interpretaciones de ensueño, incluso de los personajes más secundarios, aquí la tentación es ofrecer la lista completa del reparto, y cantar las virtudes de todos, pero en fin, destaquemos quizá a Saoirse Ronan y Timothée Chalamet, por aquello de que repiten con la directora tras hacer Lady Bird. Además es preciosa la dirección artística, la fotografía, el vestuario y la banda sonora, obra del compositor del momento, Alexandre Desplat.

8/10
La Bella y la Bestia

2017 | Beauty and the Beast

Traslación a imagen real de la emblemática película del mismo título en dibujos animados producida por Disney en 1991, cuya repercusión fue enorme y ayudó a consolidar la nueva etapa creativa de los estudios Disney, tras el remonte que supuso La sirenita en 1989, ratificado luego por el éxito de El rey león en 1994. La historia basada en el libreto escrito entonces por la especialista de la compañía Linda Woolverton, se ha mantenido esencialmente idéntica, si bien ahora las pequeñas modificaciones del guión hay que apuntárselas a Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos, éste último ya con una amplia trayectoria como guionista de la productora. Es bien sabido que el argumento narra los prolegómenos de un amor más que improbable entre una hermosa y espabilada chica de pueblo, ávida de lecturas, de fuerte personalidad y libertad interior, y un ser abominable, horrible criatura cuyo aspecto terrorífico es fruto del hechizo al que fue sometido por un hada. El tenebroso castillo encantado, con sus simpáticos personajes parlanchines convertidos en objetos, será el escenario del cuento de hadas. Al frente de esta versión de La bella y la bestia se sitúa Bill Condon (Dioses y monstruos, Mr. Holmes) un director que rueda elegancia extraordinaria y para quien supuestamente el proyecto debería de ser una perita en dulce. A este respecto hay que constatar que la factura general es buena, pero que a la vez no regala apenas momentos memorables y algunos de los que a priori deberían serlo –el baile entre los protagonistas, la batalla contra la turba que asalta el castillo– saben a poco. Tampoco consigue Condon un buen arranque (ese baile de mujeres en el castillo), una secuencia precipitada que no logra el propósito de presentar eficazmente al personaje de la bestia, motivo por el cual su personalidad ya queda algo deslucida durante toda la película. Por el contrario sí funcionan las pocas escenas de acción –los encuentros con los lobos son fantásticos– y la presencia viva de los objetos animados, el reloj, el candelabro, las tazas, dando fe de las virguerías técnicas a las que ha llegado el cine. Los mejores momentos del film son los que tienen lugar en el castillo y sus alrededores, pues el tono misterioso y romántico atrapa, y casa a la perfección con la fotografía oscura y nevada. En general destaca sin duda el diseño de producción y la ambientación dieciochesca, propia del relato original escrito por la francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711-1780), que resalta la atmósfera gótica, sobre todo en esos efectistas y sombríos planos exteriores. Sin embargo, el equilibrio se rompe al trasladar la acción a las aventuras de los antipáticos Gastón y su compañero Le Fou, especialmente en las escenas de la taberna. Quizá en el original también era esa la parte que peor funcionaba pero es que además en este caso, más allá de algunos amaneramientos totalmente gratuitos –esos "momentos gay" de los que tanto se ha hablado (Disney rendida a la ideología de género, quién lo iba a decir)–, la comicidad frívola, casi de cuchufleta, con que se trata esa subtrama nos saca del meollo dramático central y no prepara precisamente un terreno propicio para la seriedad del enfrentamiento final. En verdad si se eliminaran esos personajes tan sumamente desagradables la historia ni lo notaría. Capítulo aparte merece la música, porque La bella y la bestia es también un musical y la presencia de las canciones es constante, sobre todo en los dos primeros tercios del film. La inolvidable partitura original de Alan Menken brilla aquí en todo su esplendor, con una magnífica y a veces apabullante orquestación. Y es una verdadera sorpresa la voz de Emma Watson, con modulaciones y alturas nada fáciles que ella supera con sobresaliente. Así que la actriz es lo mejor de un film del que ya conocemos la historia, su personaje es a veces conmovedor –esa fascinación cuando entra en la biblioteca– y en todo momento resulta creíble.

6/10
El Círculo

2017 | The Circle

Por intercesión de una amiga, Mae Holland logra que le contraten para el departamento de atención al público en El Círculo, la empresa más poderosa de internet, fundada por el carismático Eamon Bailey. Éste la animará a formar parte de un experimento innovador que consiste en que compartirá online todo lo que haga las 24 horas del día, con pequeñas pausas para ir al cuarto de baño y poco más… Adaptación de la novela homónima publicada en 2013 por David Eggers, que ha coescrito el guión con el director, James Ponsoldt (Aquí y ahora). Tiene un tono desenfadado, no es casualidad que esté al frente del reparto Emma Watson, pues parece dirigida a los jóvenes, quienes crecieron viéndola actuar como Hermione Granger en la saga de Harry Potter, que hoy por norma general abusan de las redes sociales. Propone (sobre todo para ellos) una reflexión sobre los peligros de exponer la vida privada, se muestra que puede tener partes positivas, por ejemplo el estar siempre frente a la cámara puede prevenir accidentes. Pero todo eso no compensa si se destruye por completo la intimidad, y hasta pueden acabar con las relaciones normales al estilo tradicional, e incluso alejarnos de la familia. Cinematográficamente hablando, se trata de un producto digno, con un buen trabajo de la protagonista, que compone el típico personaje ingenuo que poco a poco va perdiendo la inocencia. Junto a ella, Tom Hanks aporta el magnetismo que se le supone al creador de la compañía, claramente inspirado en Steve Jobs. Por el contrario se desaprovecha a John Boyega (Star Wars, el despertar de la Fuerza), con un personaje mínimo que parece metido únicamente para sembrar la incertidumbre a la protagonista, pero que no está bien desarrollado. El film acaba de forma apresurada, se podía haber logrado más tensión en el desenlace. En cualquier caso, cualquier defecto se pasa por alto porque da que pensar sobre un fenómeno en boga, en la línea de “Nosedive”, el capítulo de la serie Black Mirror dirigido por Joe Wright.

6/10
Regresión

2015 | Regression

Una historia de ritos satánicos ambientada en los Estados Unidos de los años 90, y basada vagamente en casos reales. Alejandro Amenábar vuelve a rodar en inglés, él escribe y dirige este film, que cuenta con un atractivo reparto internacional encabezado por Ethan Hawke y Emma Watson; y vuelve un poco a sus orígenes, el thriller inquietante, capaz de incomodar al espectador. Las snuff-movies de Tesis y los fantasmas de Los otros dejan paso en Regresión a los demonios. Y de nuevo el cineasta demuestra que se encuentra instalado en su personal bucle melancólico, el de quien educado en el catolicismo, desembocó primero en el agnosticismo y luego en el ateísmo, posturas especialmente nítidas en Mar adentro y Ágora. Una vez más, los creyentes no salen demasiado bien parados en su cine, aunque aquellos personajes de su film que logran racionalizar su terrible experiencia no podrían describirse exactamente como felices o satisfechos, su “sabiduría” no deja de provocarles una terrible desazón, la de la imposibilidad de alcanzar certezas. Quizá lo más novedoso es que amplía todavía más el campo de la desconfianza. Bruce Kenner es un detective de la policía que investiga los supuestos abusos sexuales sufridos por la joven Angela Gray de parte de su padre en una pequeña población de Pensilvania. Un psicólogo, el doctor Raines, ayuda a Bruce aplicando su terapia de regresión al presunto verdugo y a su víctima para averiguar la verdad. Todo indica que el caso está ligado a terribles y sangrientos ritos satánicos, en los que se habría visto enredada la familia Gray, que para solucionar los problemas de su hogar desestructurado se habría refugiado en la fe, con la ayuda del pastor de su iglesia. Amenábar cineasta es como una esponja que ha sabido “chupar” lo mejor del cine de terror psicológico, huellas de La semilla del diablo, El exorcista o el primer cine de su coetáneo M. Night Shyamalan se detectan en su película, cuyo mejor logro es la creación de una atmósfera desasosegante. De todos modos lo que pierde al cineasta es su carga ideológica demasiado obvia; y no nos referimos sólo a la cuña “sodomita”, el caso es que no puede haber demasiado margen para la sorpresa en las tramas que orquesta si se trata de lanzar puyas a los seguidores de una religión, y en cambio loas a los capaces de sobreponerse a semejante lastre. De todos modos procura ofrecer el pertinente desenlace más o menos sorprendente, un tanto abrupto, que tiene algo de truco de trilero, y riza el rizo de la incredulidad. La religión, la ciencia, las personas, de mente y voluntad frágiles, ¿en quién se puede creer? ¿En el individuo? ¿En uno mismo? ¿Cómo saber que no nos engañamos? Sólo quedan la oscuridad, el vacío y el miedo, y procurar sobrevivir con ellos.

5/10
Colonia

2015 | Colonia

Lena trabaja como azafata en una aerolínea, y está enamorada del activista alemán Daniel, ambos se ven en Santiago de Chile, donde él utiliza su talento para diseñar la cartelería de apoyo al presidente Salvador Allende. Pero su idílica felicidad se pone patas arriba con el golpe de estado de Augusto Pinochet en 1973, las detenciones se suceden, incluidas las de Daniel y Lena. Él será llevado a Colonia Dignidad, la sede de una secta evangélica dirigida por el siniestro Paul Schäfer, de nacionalidad alemana. Debajo del centro, y con su connivencia, existe una red de sótanos y túneles donde las autoridades han montado un centro de interrogatorios donde se practica sin ningún recato la tortura, cuya existencia ignoran los pobres incautos que siguen a Schäfer. Daniel será una de sus víctimas, y tras someterle a electroshocks y creer que le han dejado lelo y sin memoria, se lo entrega a Schäfer para que haga trabajos manuales; entretanto, Lena, que sospecha que Daniel está en Colonia Dignidad, se ha presentado voluntariamente allí, asegura haber visto la luz y querer vivir con los miembros de la secta, que llevan una vida sencilla de agricultores, aunque con una estricta vigilancia, y una completa separación entre hombres y mujeres, padres e hijos, en lo que supone una verdadera y sistemática anulación de su personalidad. Dictadura chilena. Prácticas sectarias. Historia de amor. Son tres elementos potentes con los que juegan los guionistas Torsten Wenzel y Florian Gallenberger, el segundo además director. Y lo triste es que la trama no funciona en absoluto, aunque el telón de fondo lo constituyan hechos reales, por supuesto en lo referente a la cuestión política, pero también en las prácticas sectarias de Schäfer. No se da con el tono, ni estamos ante una buena denuncia política, ni es cine de terror al uso, ni tampoco un romance intenso y emocionante. El risible guión está lleno de agujeros, muchos hechos casuales –Daniel tomando fotografías y revelándolas no se sabe cómo, la existencia de un túnel justo donde Lena pela patatas, por ejemplo–, y actitudes no demasiado creíbles, a veces algunas escenas rozan la caricatura: los interrogatorios a que es sometida Emma Watson (la actriz parece haber tomado gusto a las pelìculas con fanatismo religioso de por medio, véase Regresión), Daniel Brühl haciéndose el tonto y urdiendo burdos trucos, la actitud de los funcionarios de la embajada alemana… Parafraseando aquello de que la mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo, la película debería haberse esforzado un poco en contar las cosas de modo consistente. Hasta en la cuestión idiomática –Brühl hablando español sólo cuando le torturan, en cambio en las manifestaciones habla en inglés– falta coherencia.

3/10
Noé

2014 | Noah

Vistosa película espectáculo de teología ficción, que parte de las páginas que el Génesis dedica a Noé y el diluvio universal para ampliar el lienzo. Ocho generaciones han transcurrido desde la pareja primigenia constituida por Adán y Eva. Después de que Caín matara a su hermano Abel, dos linajes pueblan la Tierra. El que viene de Caín es poco respetuoso con la naturaleza, son carnívoros y tienen en muy poca estima la vida humana. Mientras que los descendientes de Set, de los que quedan sólo unos pocos, se alimentan de plantas y sí tienen conciencia de que deben cuidar la creación. Noé, uno de ellos y patriarca de una familia, tiene una visión. Dios le anuncia la destrucción del mundo y le encomienda la construcción de una gran arca donde habrá parejas de todas las especies animales y que albergará también a su familia. Pero dentro de la libertad de acción que Dios le ha dejado, piensa que su misión es dejar que se extinga la estirpe humana, sólo debe pervivir el resto de la creación, donde no hay maldad ni pecado. Darren Aronofsky dirige y coescribe con su colaborador habitual Ari Handel esta película bíblica, alrededor de la cual se ha generado una polémica un tanto artificial acerca de si era suficientemente fiel a la fuente que la inspira, y de si respetaba las creencias de judíos, cristianos y musulmanes. Desde nuestro punto de vista la película no debería ser problemática en ese sentido. Pero el caso es que con muchos millones de dólares en juego, había temor al batacazo y al rechazo del público creyente, lo que parece notarse en un film algo frío y muy calculado, con estrategias demasiado obvias como la de tratar de conseguir el beneplácito del Papa acerca de la película. Más allá de estos elementos extracinematográficos –pero que han influido en el resultado final–, la película funciona en algunos aspectos y muestra su debilidad en otros. Lo más logrado es el carácter de Noé –bien Russell Crowe–, entre patriarcal y profético, investido de una misión, de ánimo apesadumbrado, y al que se le han insuflado rasgos de otros personajes bíblicos, hace pensar en Jonás a la hora de mostrar falta de compasión por el ser humano pecador, y en Abraham cuando se plantea sacrificar la vida de los de su propia sangre. Y alrededor de esto se suscitan cuestiones de carácter religioso de indudable interés, como la existencia del pecado, el castigo que merece, y las oportunidades que da el Creador, todo en un marco veterotestamentario, o sea, no vemos a un Dios personal interactuando con el hombre, a no ser a través de señales y visiones, y está ausente la idea de la oración. Ideas como la de escudarse en que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios para suplantar precisamente a Dios, resultan sugerentes. Igual que las consideraciones sobre el don de la libertad, y cómo se concilia la idea de justicia con la de misericordia. Pero en lo que es el puro entramado argumental, no todo funciona con igual eficacia. Por un lado el toque ecologista está algo pasado de rosca, no hace falta ser vegetariano para preocuparse del medio ambiente. Además, se quiere plantear un drama familiar y doméstico, y no todos los integrantes del clan tienen la misma fuerza. El abuelo Matusalén en plan ermitaño en una cueva anda algo perdido, y de los tres hijos de Noé, Sem y Jafet quedan muy desdibujados, sólo al rebelde Cam se le perfila un poco mejor, al igual que a los personajes femeninos de Naamé –Jennifer Connelly–, esposa de Noé, y la huérfana y suerte de hija adoptiva Ila –Emma Watson–. El villano de turno de linaje cainita se salva gracias al poderío de Ray Winstone, porque resulta demasiado arquetípico. Aronofsky es un director que visualmente siempre ha sido muy potente, pero aquí parece algo ahogado –si se nos permite la expresión– por los efectos especiales, llamativos –los bosques milagrosos, los animales que acuden al arca, el mundo cubierto por las aguas...­– pero no especialmente imaginativos. En tal sentido se llevan la palma una especie de ángeles de roca semicaídos, los Vigilantes, que parecen haber sido concebidos con el mismo software que los Transformers.  

6/10
Juerga hasta el fin

2013 | This Is the End

Jay Baruchel viene a pasar una temporada a Los Ángeles y se aloja en casa de Seth Rogen. Como éste ve al otro un poco bajo de tono le anima a acudir a una fiesta que da en su recién inaugurada lujosa mansión James Franco. Por ahí pululan Craig Robinson, Michael Cera y Emma Watson, entre otros actores famosetes. Ninguno sospecha que lo que arranca como un tremendo terremoto es nada menos que el apocalipsis. Comedia gamberra perpetrada por Seth Rogen y Evan Goldberg. Se supone que la gracia de Juerga hasta el fin se fundamenta en dos extremos: 1) Los actores hacen de sí mismos, y no tienen ningún reparo en dibujarse como tipos vanidosos e impresentables, obsesionados por el sexo, el alcohol y las drogas, que van a su bola 2) Hacer parodia de las películas catastrofistas, apocalípticas, de demonios y posesiones, e incluso de comedias celestiales, al estilo Aterriza como puedas pasado por el filtro de la modernidad tipo Judd Apatow (el hombre no figura en los créditos, pero no habría sorprendido ver ahí su nombre) El film sólo gustará a los varones incondicionales con complejo de Peter Pan. En realidad este humor frívolo y supuestamente transgresor suena a rancio, y resulta sintomático del estado de decadencia en que se encuentra la comedia americana, a pesar del talento de algunos actores, que son indudablemente graciosos. Pero ser gracioso no basta, de ahí la paradoja de que quien mejore está en el film es Emma Watson, la más seria de la función.

2/10
The Bling Ring

2013 | The Bling Ring

Una historia basada en hechos reales. Estimulados por Rebecca, un grupo de adolescentes seducidos por los oropeles de las “celebrities” de Hollywood se cuela en sus casas, programando tales incursiones a partir de informaciones obtenidas via internet, de que tal o cual actor está en otra ciudad rodando o tiene previsto acudir a una fiesta. Sus espléndidas mansiones, sorprendentemente, presentan muy escasas medidas de seguridad, de modo que liderados por Rebecca, Marck, Nicki, Chloe, Sam y compañía cotillean entre sus pertenencias, y roban tal o cual prenda que les queda bien, para estar a la última moda. Paris Hilton, Orlando Bloom y Lindsay Lohan serán algunas de sus víctimas en una serie de robos que crecen en entidad hasta alcanzar lo sustraido el valor de 3 millones de dólares. Sofia Coppola se inspira en el artículo "The Suspect Wore Louboutins" de Nancy Jo Sales -quien entrevistó a los precoces ladrones-, y en los numerosos “reality shows” que ensalzan la belleza, el lujo y la fama, para componer una pintura muy precisa de cierta juventud increíblemente superficial, en cierto modo infantiloide, que sólo piensa en trapitos, lujo, alcohol, droga, fama, todo lo que se asocia al éxito y a ser “cool”. Presumir de las “proezas” y de imagen en fiestas y redes sociales es casi lo único que ocupa sus cabezas. Y aunque las figuras paternas brillan por su ausencia en casi todos los casos, la madre a la que da vida Leslie Mann es representativa de una banalidad no muy diferente a la de sus hijas, incluida la muy ridícula oración matinal familiar. Quizá el film es algo reiterativo, pero le sirve a la cineasta para crear la atmósfera de vértigo adictivo en que respiran los protagonistas. Resulta de este modo muy efectivo, el choque de bruces con la dura realidad de la intervención de la policía, aunque, efectos paradójicos, su fama sube un nuevo peldaño gracias a la repercusión mediática de sus robos, lo que les permite interpretar un nuevo rol, de algún modo ser protagonistas de su propio “reality”. Los actores juveniles son casi todos poco conocidos, la excepción es Emma Watson, y todos componen con naturalidad a sus frívolos personajes. El mundo de lujo está bien recreado, aunque Coppola ha contado con la ventaja de poder rodar en la auténtica mansión de Paris Hilton, representativa de ese afán de tener que impide cultivar el ser.

6/10
Las ventajas de ser un marginado

2012 | The Perks of Being a Wallflower

Charlie acude por primera vez al instituto. Es un chico inseguro, reconcentrado, tímido. Su mejor amigo se ha suicidado poco tiempo atrás y él ha pasado una temporada en una clínica psiquiátrica. Aún tiene vacíos de conciencia y va vertiendo su interior en una carta imaginaria a su amigo fallecido... Sus miedos irán desapareciendo poco a poco cuando conozca a varios compañeros del instituto, sobre todo a la guapa Sam y a su simpático hermanastro Patrick. Ella arrastra un pasado de abusos, mientras que él es gay y mantiene una difícil relación con un chico. Con Sam, Patrick y otros colegas más bien frikis, Charlie vivirá diversas experiencias (drogas, espectáculos underground, alcohol, etc.) y se sentirá vivo por primera vez. Además conocerá el valor del cariño y la amistad. El escritor y cineasta Stephen Chbosky (guionista de Rent y la serie Jericho) lleva a la pantalla su propia novela, de gran éxito en Estados Unidos. Las ventajas de ser un marginado, un drama que encierra turbios acontecimientos que pueden marcar una vida para siempre, tiene sin duda varios puntos de interés. Quizá un acierto considerable es haber dado el enfoque adecuado. Salvando en todo momento la explicitud desagradable Chbosky se las arregla para dar a conocer eficazmente el mundo de una serie de jóvenes poco convencionales, cuyos traumas acaban uniéndolos como un imán. Lo hace remarcando la hipersensibilidad del protagonista (y, por extensión, también de sus amigos), quien guarda un secreto pasado que le ha convertido en un ser inadaptado, inseguro, confuso. Desde luego llega al espectador el modo en que el protagonista reflexiona acerca de su presente, de su aquí y su ahora, haciendo hincapié en que no se trata de una adolescente sublimación de los sentimientos, de algo superficial que se mirará con desdén en la vida adulta, sino de una situación real, dolorosa, exaltada, triste o feliz, pero siempre vivida consciente e intensamente (ese “somos infinitos” que se repite como un leitmotiv). El modo respetuoso de acercarse a los más serios problemas que pueden acuciar a tantos jóvenes desorientados es el motivo por el que esta película sea quizá un poquito más redonda que tantas otras que miran las problemáticas del mundo adolescente con cierta displicencia. Es innegable asimismo que Las ventajas de ser un marginado es una denuncia del terrible daño que ciertas acciones adultas pueden ocasionar en la niñez. Todo tiene consecuencias. A la vez hay mucha sutilidad a la hora de mostrar cómo se puede ayudar a salir a un joven de una difícil situación. Ejemplo preclaro es la presencia de ese profesor de literatura, buen profesor, que en tan sólo un par de escenas sabe calar el potencial de un alumno y a la vez darse cuenta de su dificultad para encontrarse a sí mismo. También funcionan las breves palabras del hermano mayor, que resulta sincero y sobrio. En este sentido, es algo extraño que los padres queden demasiado de lado, aunque siempre estén ahí, pendientes pero sin atosigar, al igual que la hermana. Y, por supuesto, la amistad es un camino seguro. Que las tribulaciones del protagonista hagan mella en el público se debe en gran parte al meritorio trabajo de Logan Lerman, que borda su desorientación existencial con un personaje que despierta ternura y cercanía, y que confirma que su buen papel en El tren de las 3:10 no fue una casualidad. También destaca, y mucho, la fenomenal Emma Watson, cuyo provenir se antoja exitoso, alejada definitivamente del rol mágico de Hermione Granger.

6/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
Mi semana con Marilyn

2011 | My Week with Marilyn

El londinense Simon Curtis es un veterano de la televisión de su país. Ahora, debuta en la pantalla grande con esta adaptación de los libros "My Week with Marilyn" y "The Prince, the Showgirl and Me", de Colin Clark –director que se especializó en documentales televisivos sobre arte–, en los que documenta su pequeño romance con Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista, dirigida por Laurence Olivier, que también era el protagonista masculino. Según sintetiza muy bien uno de los brillantes diálogos de esta cinta, el encuentro era muy importante tanto para Olivier, "un gran actor que anhelaba convertirse en estrella", como para Monroe, "una gran estrella, que deseaba mejorar como actriz". Reconstruye la época en la que a pesar del poco apoyo de su familia, Clark, joven veinteañero apasionado del cine, decide entrar a trabajar en la productora de sir Laurence Olivier, uno de sus ídolos, justo cuando llega armando mucho ruido la estadounidense Marilyn, acompañada del dramaturgo Arthur Miller, su marido entonces. Pero Olivier pronto empieza a estar muy preocupado, pues la diva ha traído a su profesora de interpretación que manda más que él, es una actriz del método –lo que a él le parece una modernez desconcertante–, se deprime si no se le hace la rosca, y se hace esperar horas en el set. El hecho de que después el trabajo de Marilyn brilla en la pantalla no le apacigua. El único que parece poder comunicarse con ella y captar su atención es curiosamente Clark, el muchacho recién llegado, que aunque ha iniciado un romance con futuro con una buena chica, se verá tentado por la actriz... El realizador de Mi semana con Marilyn aprovecha muy bien un guión de Adrian Hodges (Tom y Viv), de primera, sobre todo por sus frases llenas de sarcasmo británico, elegante pero corrosivo (no se sabe muy bien por qué, arremete con gracia contra el sindicalismo inglés en dos ocasiones). Describe a la perfección a los personajes –desde los protagonistas hasta los más episódicos son humanos y tridimensionales–, pero sobre todo ha sabido captar la esencia de Marilyn, una mujer que aparentemente lo tenía todo, inteligente y deslumbrante en sus películas, pero extremadamente vulnerable e insegura, destinada a su propia autodestrucción. El reparto sin duda se merece un diez. Sobresale Kenneth Branagh en el papel de su vida, ese Laurence Olivier que en el fondo es quien siempre quiso ser, como actor shakespeariano y realizador, que a pesar de su aureola queda desbordado por los acontecimientos. Ha sido nominado al Oscar al mejor secundario, al igual que compite como actriz principal Michelle Williams, quien realiza un notable esfuerzo, y aunque su trabajo no es memorable sale airosa de un reto complicado, ya que le toca definir a una mujer muy compleja. El protagonista es el británico Eddie Redmayne, que fue secundario en El buen pastor, y que mantiene el tipo como jovencísimo aprendiz de los entresijos del cine. En cuanto al resto del elenco, llama la atención Emma Watson, como chica trabajadora que se convierte en el amor ideal, pero también mundano, del personaje central; Judi Dench como la actriz Sybil Thorndike –que daba vida a la reina, madre del príncipe Olivier, en la película que están rodando– eleva al infinito sus ingeniosas frases; a pesar de su poco parecido físico, la poco prolífica Julia Ormond es una gran Vivien Leigh en horas bajas; Zoë Wanamaker es una convincente Paula Strasberg –esposa de Lee– y Toby Jones le da un toque estrafalario estupendo al entonces publicista de Marilyn, después productor, Arthur P. Jacobs. Finalmente, Mi semana con Marilyn se queda en un film anecdótico que sólo pretende documentar el encuentro de los personajes y poco más. Apunta temas profundos, como la iniciación amorosa, y sobre todo la soledad de los modernos famosos mediáticos, a los que nadie quiere por lo que son, sino por cómo les han vendido, lo que puede llevar a consecuencias trágicas. Pero al final no pretende tener mucho calado. En cualquier caso, la disfrutarán especialmente los mitómanos del Séptimo Arte.

7/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
Harry Potter y el misterio del príncipe

2009 | Harry Potter and the Half-Blood Prince

Sexta entrega de las aventuras del famoso mago, y segunda dirigida por David Yates, responsable de Harry Potter y la Orden del Fénix, que además fue el artífice de la excelente serie televisiva La sombra del poder (2003). Curiosamente ha recuperado al guionista Steve Kloves, que se encargó de la adaptación de las cuatro primeras, es decir de todas menos de la anterior. Su tarea no era nada fácil, ya que estamos ante una novela extensa y compleja. Esta vez Harry Potter ayuda a Dumbledore, el director de Hogwarts a reclutar al profesor de pociones Horace Slughorn, que aunque está retirado, al ver al chico acepta, por su fama y su enorme potencial para la magia. Dumbledore pretende también que Harry le sonsaque a Slughorn sobre su participación en un oscuro hecho del pasado. El profesor Slughorn entrega a Harry Potter un viejo libro de magia que una vez perteneció a alguien llamado el Príncipe Mestizo, y que será muy útil para el joven mago. Mientras tanto, Draco Malfoy ha recibido instrucciones para llevar a cabo una misteriosa y malvada misión, bajo la protección del profesor Severus Snape. Harry Potter y el misterio del príncipe cuenta con todos los ingredientes mágicos que hicieron funcionar a las anteriores entregas: un gran presupuesto que permite reconstruir con todo lujo de detalles el universo de J.K. Rowling, un director bastante competente, convincentes efectos especiales y un nutrido plantel de actores de primera. Esta vez, se incorpora Jim Broadbent, que logra una sentida interpretación del atormentado Horace Slughorn. Destaca también el trabajo de los chicos protagonistas, que conocen al dedillo a sus personajes. Se luce especialmente Rupert Grint, pues esta vez Ron Weasley tiene mucho papel. Todo esto bastará para contentar a un amplio sector del público, pues es cierto que estamos ante una producción de cierta calidad. Sin embargo, Harry Potter y el misterio del príncipe está muy lejos del nivel de otros títulos de la saga, especialmente de Harry Potter y el prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón, quizás la cinta más brillante hasta la fecha. Además, no se puede hablar de una buena adaptación literaria. David Yates no logra plasmar ni de lejos la tensión de la trágica novela, sobre todo por culpa de que el cineasta recurre en exceso al humor. Era difícil condensar la esencia de la obra original en las dos horas y media que suele durar cada film, lo que se agrava porque en las anteriores entregas ya se suprimieron detalles que luego cobraban gran importancia conforme se iban sucediendo las novelas. Se comete un grave error al hacer hincapié sobre todo en las relaciones adolescentes con el sexo opuesto. Ron se echa novia, para desesperación de Hermione, que se siente celosa al tiempo que intenta ocultar sus sentimientos. Mientras tanto, Harry se siente atraído por Ginny Weasley, la hermana de Ron. Todo esto proporciona en un primer momento varios gags divertidos, pero acaba agotando, y afectando gravemente al dramatismo de la cinta, que se convierte por momentos en una especie de culebrón juvenil estilo Sensación de vivir.

6/10
Ballet Shoes

2007 | Ballet Shoes

Londres, años 30 del siglo XX. Pauline, Petrova y Posy son tres huérfanitas que son acogidas por un excétrico explorador, el tío Matthew, y su sobrina Silvia. las tres niñas tendrán sueños de futuro y comenzarán haciendo sus pinitos en una academia de danza. Quiza están destinadas al mundo de la interpretación y del teatro. Sandra Goldbacher (La institutriz) entrega un bonito drama familiar que cuenta con el protagonismo de una jovencitas Emma Watson y Lucy Boynton. Se trata de una cuidada producción de la BBC que adapta una novela de Noel Streatfeild y puede arrancar algunas lagrimillas.

5/10
Harry Potter y la Orden del Fénix

2007 | Harry Potter and the Order of the Phoenix

Han pasado cinco años desde que Harry Potter ingresó en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, al que se accede desde el andén 9 y 3/4. Ya no es un niño, ni tampoco sus fieles amigos Hermione y Ron, y las aventuras y peligros con los que se tienen que enfrentar están más acorde con su mayor madurez. Después de la terrible aventura del pasado año, en la que Harry tuvo que enfrentarse al malvado Voldemort, la sorpresa del chico de la cicatriz es que a su vuelta nadie cree que “el que no debe ser nombrado” haya regresado al mundo de los magos para establecer su tiranía de terror. Por otra parte, el Ministro de Magia, temeroso de que el director de Hogwarts, Albus Dumbledore, le birle el puesto, nombra a una nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras, Dolores Umbridge, que apenas enseña a defenderse a los alumnos. Al sentirse desvalido ante la inminente lucha, Harry comprende que tendrá que prepararse por su cuenta y decide fundar el llamado “Ejército de Dumbledore”. Tras la cuatro primeras entregas, un nuevo director –el inglés David Yates– toma el mando en la adaptación a la pantalla de esta quinta novela de J.K. Rowling. Además se despide el guionista Steve Kloves y debuta en la serie Michael Goldenberg, responsable de los libretos de Contact o Peter Pan. Yates ha seguido la estela de sus predecesores Mike Newell y Alfonso Cuarón, al imprimir un gran ritmo al film y dotarlo de una atmósfera muy oscura y tenebrosa. Destaca en este aspecto el espléndido y sobrecogedor comienzo en el parque despoblado y el posterior ataque de los dementores. Quizá pueden achacarse al guión algunos descuidos al dejar o sugerir cabos sueltos, y también que en torno al desenlace reine un poco la confusión respecto a la profecía y al papel que juegan algunos personajes. Por lo demás, es interesante comprobar las evoluciones en la vida de Harry: a la vez que nota que los años no pasan en balde y que se siente cada vez más atraído por la bella jovencita Cho Chang, descubrirá que en el amor no es oro todo lo que reluce. Y también se llevará una enorme sorpresa al descubrir ciertos aspectos desconocidos de la vida de su padre, en una original escena que arroja luz a la hora de comprender los modales del profesor Snape. Por otro lado, aunque Hermione y Ron tienen menos protagonismo en la aventura, su profunda amistad se revelará esencial para el mago de cicatriz. Y hay que elogiar a la actriz Imelda Staunton, que ofrece una fantástica, divertida y repelente composición de la profesora Umbridge.

6/10
Harry Potter y el cáliz de fuego

2005 | Harry Potter And The Goblet Of Fire

Harry Potter asiste con sus amigos al Campeonato Mundial de Quidditch, donde aparecen los mortífagos, crueles seguidores de Lord Voldemort, que proyectan en el cielo la marca de su señor. Poco después, los chicos vuelven a Hogwarts, donde empieza el curso académico. Y el profesor Dumbledore anuncia una novedad: este año Hogwarts es el escenario elegido para el Torneo de los Tres Magos, una competición tradicional entre hechiceros. Con ayuda de un oficial del ministerio de Magia, Dumbledore pone en marcha un curioso objeto, el cáliz de fuego, que elige tres estudiantes (uno de Hogwarts y los restantes de otras escuelas de magia) para participar en una sucesión de pruebas. Curiosamente, escoge a Harry Potter, a pesar de que tiene sólo catorce años y se supone que los participantes deben tener diecisiete. Las pruebas consisten en eludir a un dragón que escupe fuego, sumergirse en un lago para rescatar a un ser querido y entrar en un misterioso laberinto. Pero Harry se enfrenta a una prueba que para él será aún más difícil: pedir a Cho Chang, una encantadora estudiante que le hace ‘tilín’, que sea su pareja en el baile de Navidad. La cuarta entrega del mago más famoso del mundo, con permiso de Tamariz, suponía un reto sin precedentes. Por un lado, el listón estaba muy alto, y aunque Mike Newell, director de Cuatro bodas y un  funeral, ha demostrado ser un correcto artesano, parecía menos indicado para este proyecto que sus predecesores, el director de Solo en casa y el de La princesita. La novela de J.K. Rowling no sólo está considerada de los mejores, sino que es una de los más cruciales. Y su argumento es tan complejo, que se suponía una enorme dificultad condensarlo en un film de unas dos horas y media. De hecho, Newell barajó dividir la historia en dos películas distintas, aunque esta idea se desechó, porque chocaba con la intención inicial de los productores de rodar una película por libro. Tan oscura como la entrega anterior, trata sobre el fin de la inocencia de los personajes, su iniciación amorosa y las inseguridades propias de esta etapa. También gira en torno a la superación personal y el mantenimiento de la amistad por encima de las adversidades. El desarrollo de la trama sorprenderá a quienes no hayan leído el libro, pero el punto fuerte son las espectaculares recreaciones de escenarios y criaturas, y sobre todo, las vistosas secuencias de acción, como el impagable partido de quidditch.

6/10
Harry Potter y el prisionero de Azkaban

2004 | Harry Potter and the Prisioner of Azkaban

Harry Potter crece. La saga del niño mago también. Estrena nuevo director, el mexicano Alfonso Cuarón (Chris Columbus quedó agotado con las dos primeras entregas), aunque manteniendo al guionista Steve Kloves, y contando con el necesario "placet" de J.K. Rowling, la madre de la criatura. Tercer curso en Hogwarts. La incorporación de Harry, Hermione y compañía trae consigo una novedad. Ha escapado de prisión Sirius Black, un poderoso mago relacionado con la muerte de los padres de Harry. Las medidas de seguridad en la escuela se han extremado, sobre todo con los dementores, siniestras criaturas policiales, capaces de introducirse en la cabeza del que tienen delante, y cuyos interrogatorios mentales Harry no soporta nada bien. Como puede verse, la imaginación de Rowling depara nuevas sorpresas, y sólo presentamos la punta del iceberg. Cuarón asume el mundo de Potter, utilizando lo mejor de su capacidad de cuentacuentos (recuérdese que dirigió La princesita), y evitando el error de pasarse de listo (su fallida adaptación contemporánea de Grandes esperanzas de Dickens); apunta lo justo la entrada en la adolescencia de Harry (la rabieta con sus tíos, que le lleva a hacer magia en el mundo de los "mugles", algo archiprohibido), y da un toque un pelín más oscuro a la saga. Los personajes más mimados son Harry y Hermione entre los niños, y el profesor Lupin (estupendo David Thewlis) entre los adultos. Donde el mexicano se gana un diez es en el capítulo visual. El autobús que recoge a Harry, el sortilegio de conjurar los miedos con un pensamiento ridículo, la clase sobre el hipogrifo, el viaje en el tiempo o los terroríficos dementores, resultan deslumbrantes. También hay asombrosas transformaciones (atención al hombre lobo, o las sorpresas que depara Scabbers, la rata de Ron), y hechizos que dan pie al humor, como aquel con que Harry castiga a la tía Marge, conviertiéndola en una auténtica mujer-globo. Concretamente Cuarón se esforzó en la creación de los dementores, según explica el productor, David Heyman: “Alfonso quería que los dementores tuviesen una cualidad completamente distinta de las restantes criaturas míticas de la historia. Comenzó el proceso de diseño experimentando con movimiento a cámara lenta. Y luego reprodujo el movimiento a cámara lenta al revés, como si los dementores fueran por delante de un personaje al entrar en una habitación, en lugar de seguirlo.” Y sí, dan miedo estas criaturas, que recuerdan un poco a los Jinetes Negros de El Señor de los Anillos.

6/10
Harry Potter y la cámara secreta

2002 | Harry Potter and the Chamber of Secrets

Ya está aquí por fin la segunda aventura del mago más famoso de todos los tiempos. Tras el primer año en Hogwarts, Harry vuelve a estar aburridísimo en casa de los Dursley, sus horribles tíos, y echa de menos a sus inseparables Ron y Hermione, los mejores amigos que ha tenido nunca. Un buen día recibe la inesperada visita de un elfo doméstico –nada que ver, por cierto, con los elegantes aliados de Frodo Bolsón–, el cual le comunica que un gran peligro le espera si regresa a su querida Escuela de Magia y Hechicería. Claro está que al intrépido Harry le basta ese aviso para que sus ganas de aventura se incrementen hasta el infinito y allá ira, después de un pequeño encontronazo con el andén 9 y 3/4, surcando los aires en el coche volador de Ron para aterrizar en el mismísimo jardín de Hogwarts. Es justo el momento de tomar aliento y respirar a fondo, porque desde ese instante las adversidades se multiplicarán: desde un sauce que está a punto de tragárselos hasta un ejército de peludas arañas dispuestas a prepararse un jugoso banquete. Pero el mayor peligro acecha tras unos extraños mensajes que aparecen en la escuela y que hablan de la apertura de la famosa Cámara de los Secretos, un lugar recóndito donde se dice que habitaba un monstruo. Una serie de calamidades –la pobre Hermione se quedará tiesa– avisan de que la malvada criatura ha despertado para llevar a cabo su deseo: acabar con todos los muggles, es decir, los magos de sangre sucia. Pero, tranquilos, Harry Potter esta más que dispuesto a dar la vida por salvar a sus amigos. Si en algo se diferencia de su predecesora es que en esta segunda parte de Harry Potter no hay respiro. El director Chris Columbus dispara la acción con ritmo frenético y adopta un tono general más tenebroso: “La cámara secreta es más sombría y más divertida. La primera película trataba sobre Harry dándose cuenta de que era realmente un mago. En contraste con los pintorescos y excesivos personajes que le rodeaban, Harry era algo pasivo y no se lucía hasta el tercer acto de la película. En esta segunda parte, Harry irradia mucha más confianza y fortaleza ya desde el comienzo”. La contrapartida cómica la toma de los gestos y palabras de Ron y de un actor felizmente recuperado: Kenneth Branagh. Y, cómo no, podremos disfrutar con un partido de quidditch con efectos especiales de los que hacen época.

6/10
Harry Potter y la piedra filosofal

2001 | Harry Potter And The Philosopher's Stone

¿Qué pasa cuando vives con una familia adoptiva, los Dursley, que no te quieren demasiado? Pues puede pasar que empieces a saber quién eres realmente cuando un buen día recibes una carta de Hogwarts, una escuela de magos, que dice haberte admitido en su primer curso. Siempre que haya una lechuza persistente en entregar sus mensajes, y un gigante, el simpático Hagrid, dispuesto a echarte una mano. Una vez que Harry se hace con sus enseres de mago, acude al andén nueve y tres cuartos, y de allí parte rumbo a un mundo nuevo, donde los “profes” son magos, y donde se pueden hacer amigos estupendos como Ron y Hermione, y hasta crearte alguna que otra rivalidad con la casa de Slytherin. El film abunda en situaciones humorísticas (magnífico el sombrero seleccionador), pero también en otras dramáticas (como Harry ante el espejo que devuelve el reflejo de sus padres muertos, cuando Dumbledore le dice que “no conviene atarse a los recuerdos demasiado” sabiendo que las nostalgias paralizantes pueden ser un peligro), o de suspense sin límites (la partida de ajedrez). El secreto del éxito del film viene dado por la fidelidad que Chris Columbus (Solo en casa, Señora Doubtfire) y su guionista Steve Kloves (Jóvenes prodigiosos) guardan al libro original de J.K. Rowling, con la clásica historia de un internado, donde los chicos van mostrando sus virtudes y defectos, siempre con deseos de ir mejorando. La escritora reconoce que le encantaban las 'Crónicas de Narnia' de C.S. Lewis, aunque ella trata de ser más subliminal en los contenidos de sus historias. En cuanto al parecido con la serie 'Los cinco de Enid Blyton', dice que la diferencia principal es que ella pretende que sus personajes crezcan. A los que critican su visión optimista de la vida, lo que se refleja en sus filmes, Columbus les replica: “Puedo entender que es válido mostrar a la gente las cosas feas de este mundo, pero también pienso que hay un lugar para películas que dejen a la gente un sentido de esperanza. Si tu película no consigue eso, creo que no vale la pena hacerla.” Este hombre familiar, casado y con cuatro hijos, ha vuelto a las raíces más puras de su cine para toda la familia. Y hasta se ha trasladado a vivir a Inglaterra, y puede que acabe dirigiendo las siete películas que pueden dar los libros de Rowling. Dice haberse inspirado, a la hora de dar con el aire adecuado, en sus tempranos trabajos en Gremlins y El secreto de la pirámide.

7/10

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