Zielona granica
- Duración: 02h 27 min
- Género: Drama
- Público apropiado: Jóvenes-adultos
- Valoraciones: decine21 (6) | usuarios (8)
-
- Título original: Zielona granica
- Año: 2023
- Fecha de estreno en España en cines : 14-06-2024
- Fecha de estreno en España en Filmin: 04-10-2024
- Países: Alemania, Bélgica, EE.UU., Francia, Polonia, República Checa, Turquía
- Dirección: Agnieszka Holland
- Intérpretes: Behi Djanati Atai, Jan Aleksandrowicz-Krasko, Jalal Altawil, Maja Ostaszewska, Tomasz Wlosok, Al Rashi Mohamad, Dalia Naous, Monika Frajczyk, Jasmina Polak, Maciej Stuhr, Agata Kulesza, Michal Zielinski
- Guión: Agnieszka Holland, Gabriela Lazarkiewicz-Sieczko, Maciej Pisuk
- Música: Frédéric Vercheval
- Fotografía: Tomasz Naumiuk
- Producción: Agnieszka Holland
- Distribuye en cine: Vercine
- Distribuye en formato doméstico: Filmin
Premios
Festival de Venecia
2023
Ganadora de 1 premio
- Premio Especial del Jurado Agnieszka Holland
Temas relacionados:
Reparto
Sinopsis oficial
En los bosques traicioneros y pantanosos que conforman la llamada “frontera verde” entre Bielorrusia y Polonia, los refugiados de Medio Oriente y África que intentan llegar a la Unión Europea están atrapados en una crisis geopolítica cínicamente diseñada por el dictador bielorruso Alexander Lukashenko. En un intento de provocar a Europa, los refugiados son atraídos a la frontera mediante propaganda que promete un paso fácil a la UE. Peones en esta guerra oculta, las vidas de Julia, una activista recién reclutada que ha renunciado a su vida confortable, Jan, un joven guardia fronterizo, y una familia siria, se entrelazan.
Crítica Green Border (2023)
Una cruel partida de ping pong
Una familia siria busca refugio en Europa, y espera que les concedan el asilo político por un camino “fácil”, viajando por vía aérea a Bielorrusia para pasar la frontera a Polonia. Y allí, ya en la Unión Europea, podrán pasar a Suecia, donde les aguardan unos parientes, que han pagado todos los gastos del desplazamiento. Pero no es tan sencillo, tampoco para una mujer afgana que se les une. Porque en la frontera boscosa, la frontera verde, hay un juego geopolítico donde ellos son peones: los bielorrusos de Alexander Lukashenko, espoleados por Vladimir Putin, empujan a que todo tipo de inmigrantes procedentes de Oriente Medio, crucen al otro lado, al modo de “proyectiles humanos”; y en Polonia, las autoridades los devuelven “en caliente”, para que no se les cuelen criminales o terroristas. Se trata de una especie de lamentable partida de ping-pong donde los seres humanos son las pelotas. Una situación que se hace insoportable para Jan, uno de los guardias fronterizos, cuya esposa está embarazada, y a la que tratan de poner remedio un grupo de activistas que prestan ayuda humanitaria, al que se sumará Julia.
La veterana cineasta polaca Agnieszka Holland coescribe y dirige una cinta con la clara intención de concienciar sobre el terrible drama de la inmigración, mostrando cómo las consideraciones políticas de diversa índole orillan lo más importante, los seres humanos y su dignidad inviolable bajo ningún concepto. Opta por rodar en blanco y negro, y concibe un buen puñado de situaciones tremendas, que son un auténtico aldabonazo en la conciencia del espectador; además algunos de los actores, como Jalal Altawil y Al Rashi Mohamad, son auténticos refugiados sirios. La escena en la bosque cenagoso con la mujer afgana y el adolescente sirio, asistidos por una activista polaca, interpretada por Maja Ostaszewska, es de gran impacto. Se puede entender su premio en el Festival de Venecia, aunque sin duda pesaron también consideraciones extrafílmicas.
Porque, y a pesar de sus indudables cualidades cinematográficas, Holland se pasa de rosca en la denuncia, a veces demasiado histérica, seguramente guiada por la idea de que es mejor pasarse que quedarse corta, porque sino algunos no se enteran; la inclusión de los personajes de las dos hermanas activistas, una más transgresora que la otra, que procura respetar las reglas, de algún modo vienen a sugerir que la directora se decanta más por la postura de la segunda, en la mirada de su cámara. Y así, abundan los pasajes en que los militares o los guardias fronterizos muestran una crueldad inusitada, una auténtica tortura física y psicológica, lo que contrasta con la sencillez y bondad de los refugiados, que simplemente buscan una vida mejor. El obvio mensaje político mete el dedo en el ojo de las autoridades polacas de cuando se hizo la película, del partido Ley y Justicia, sugiriendo en el final que hay inmigrantes de segunda y de primera, al mostrar cómo se acoge a los que huyen de la guerra de Ucrania.
Trailers
Comenta esta Película
- Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
- No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
- La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
- Tu dirección de email no será publicada.
- Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
