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Biografía

Richard Cordery

Richard Cordery

Richard Cordery

Filmografía
Dragonheart 4: Corazón de fuego

2017 | Dragonheart: Battle for the Heartfire

Drago, un dragón que comparte su corazón con el rey de Brittania, debe encontrar un heredero al trono cuando el rey fallece. Pero los herederos potenciales, Edric y Meghan, usan su fuerza del dragón y el poder del fuego para competir por el trono. Cuando los vikingos roben el fuego del corazón y desafíen los derechos de los hermanos, las rivalidades acabarán abriendo paso a la aventura más épica.

Cuando yo no esté

2016 | Mum's List

Una película entrañablemente dolorosa, y que en muchos espectadores hará evocar experiencias comparables en su entorno. Basada en hechos reales, narrados en un libro por uno de sus protagonistas, St John Greene. Describe el modo en que una familia, los Greene, y sus parientes y amigos, afronta la enfermedad y la muerte, que forman parte de la vida. Todo gira alrededor del cáncer de pecho diagnosticado a Kate, casada con Singe, y madre de dos niños, Reef y Finn. La familia ya sabe lo que es lidiar con esta enfermedad mortal, pues el mayor de los hijos, Reefe, también ha padecido un cáncer, y le daban muy escasas probabilidades de superarlo, y a pesar de ello ha salido adelante. Ahora las previsiones son más optimistas, el cáncer se supone que es tratable, pero la medicina no es una ciencia exacta y las cosas van a empeorar. En el ínterim Kate se prepara para lo que pueda venir, y lo mismo quiere hacer con su familia, que sepan aceptar su previsible muerte y seguir adelante con sus vidas. Por eso les propone una serie de metas, con post-its y mensajes de texto, ideas inspiradoras de una felicidad a lo que no deben dejar de aspirar, para cuando ella ya no esté. Niall Johnson, director y guionista –recientemente ha coescrito el guión de Un día más con vida–, maneja con delicadeza lo que es, sobre todo, una gran historia de amor, en la vida y en la muerte. En tal sentido hace pensar en otro dos filmes rodados en inglés con directores españoles sobre el tema, Mi vida sin mí y Vivir para siempre, dirigidos respectivamente por Isabel Coixet y Gustavo Ron. El cineasta sabe atrapar el modo en que el amor guía siempre las acciones de los personajes, cuando la tentación es dejarse hundir por un sufrimiento paralizante; y aunque el visionado del film puede hacer derramar abundantes lágrimas, resulta contenido, no es burdamente manipulador. De modo que resulta emocionante cómo se dibuja un amor duradero, que se remonta a la adolescencia, ese flechazo en la pista de patinaje, que luego continúa con la formación de una familia, y la lucha y la asunción de las contradicciones, la alegría de los hijos y el dolor, también físico, náuseas y mareos, de la enfermedad. Todo se cuenta con un realismo integrador, donde se viene a decir que cuando hay un sentido que viene dado por el amor, las pruebas más difíciles pueden acometerse; incluido el después, la ausencia, el recuerdo, las conversaciones y visitas a la tumba, el cicatrizar de las heridas, las nuevas experiencias que se incorporan a la vida. Los niños aportan una interpretación muy natural, mientras que Rafe Spall y Emilia Fox saben encarnar muy bien a la pareja protagonista, su amor maduro, y el miedo a una muerte cuya proximidad cuesta aceptar. También lo hacen bien Ross McCormack y Sophie Simnet en sus sublimadas y románticas versiones juveniles, y los secundarios, donde destaca la amiga que ha sido testigo de su amor, interpretada por Elaine Cassidy.

6/10
Agu Trot de Roald Dahl

2015 | Roald Dahl's Esio Trot

Romántica adaptación de un cuento de Roald Dahl en cuyo guión ha intervenido el especialista Richard Curtis (Love Actually, Una cuestión de tiempo), con la producción de los hermanos Weinstein. Sigue al solterón ya jubilado Mr. Hoppy, tímido hasta la médula, que se ha enamorado de Mrs Silver, la viuda que acaba de mudarse al piso que está debajo del suyo. Incapaz de confesarle sus sentimientos, y sabedor de la frustración de ella porque su querida tortuga Alfie no crece, orquesta un elaborado y complejo plan que supone comprar un centenar de tortugas, para darle el cambiazo sin que ella se dé cuenta, y así piense que su mascota está engordando. Será una muestra de aprecio que tal vez le facilite declarar lo que alberga su corazón. Con un inteligente uso de la banda sonora, atravesada de canciones con la voz desgarrada de Louis Armstrong, como "A Kiss to Build a Dream On", se imprime a la narración un tono melancólico. Puede cansar y distraer un poco la existencia de un narrador con rostro, que interviene con frecuencia, incluso con su hijita, aunque el recurso es simpático. En cualquier caso el film se sigue con agrado, gracias las maravillosas composiciones interpretativas de Dustin Hoffman y Judi Dench. Introduce además un contrapunto humorístico frustrante Mr. Pringle, un vecino que sólo mira su propio ombligo, interpretado por Richard Cordery.

6/10
Madame Bovary

2014 | Madame Bovary

“Madame Bovary”, obra cumbre de Gustave Flaubert, acumula una docena de adaptaciones al cine y la televisión. Destacan, quizás, la rodada por Claude Chabrol en 1991, con una modélica Isabelle Huppert, o la entregada por Vincente Minnelli, en 1949, eficaz aunque sea más similar a los melodramas de la época que al libro, y que cuente con una Jennifer Jones que no acaba de dar la talla. Ahora, prueba fortuna la francoamericana Sophie Barthes, responsable de Cold Souls. Sigue más o menos el conocido texto. Emma Rovault, hija única de un granjero viudo de Berteaux, contrae matrimonio con Charles Bovary, joven doctor de provincias. Emma no se siente a gusto con su vida conyugal, por lo que busca consuelo en aparentar un estatus social superior al suyo, por lo que también acaba fijándose en otros hombres… Tras un arranque, con la boda, más o menos logrado, pronto queda claro que a Barthes le viene grande la empresa. La novela consigue que se entienda muy bien que Emma Bovary, obsesionada con una idea de la felicidad irreal, acabe desencantada de su esposo, y por tanto siéndole infiel, lo que la conduce al desastre. Aquí, no se acaba de comprender del todo por qué recurre al adulterio, mientras que a tono con los nuevos tiempos, permisivos en materia de sexo, la infidelidad no parece tener peso alguno en su desenlace final, sino que la protagonista se dirige a su propia destrucción por los problemas económicos. Se han eliminado elementos imprescindibles de la obra original, como la hija a la que el personaje no quiere, o su pasión por los folletines románticos de la época, que la convierten en una especie de don Quijote del amor, lo que explica su desencanto y su comportamiento posterior. Se trata de un film dirigido con academicismo, que cuenta con una ambientación más o menos cuidada, pero resulta demasiado insustancial y frío. Casi todos los actores pasan sin pena ni gloria, pues Mia Wasikowska será menos recordada por su Emma Bovary si cabe que por su Alicia en el País de las Maravillas, y ni siquiera el siempre sobresaliente Paul Giamatti parece haberse esforzado para su boticario. Se salva en cierta medida Rhys Ifans, memorable como tendero.

5/10
Una cuestión de tiempo

2013 | About Time

Richard Curtis, veterano guionista de Cuatro bodas y un funeral y Notting Hill, debutó como realizador con la excelente Love Actually, pero decepcionó en cierta medida con su segundo trabajo, Radio encubierta. Ahora recupera la forma como director y guionista en Una cuestión de tiempo, mezcla de drama y comedia, con elementos fantásticos. Una cuestión de tiempo tiene como protagonista a Tim, un joven de 21 años, que el día de Año Nuevo tiene una inesperada conversación con su padre. Éste le desvela el secreto de la familia: los varones pueden viajar en el tiempo. Aunque esto no les permite ir más atrás de su nacimiento, sí que tienen la capacidad de rebobinar hasta el punto de su vida que deseen, lo que resulta muy útil para arreglar pequeños errores. Aunque en un principio no le cree, tras seguir sus instrucciones vuelve a la fiesta de Nochevieja anterior, donde no logró besar a la chica que le había deslumbrado. A los espectadores les vendrán a la mente inmediatamente títulos como Regreso al futuro y sobre todo Atrapado en el tiempo, con cuya trama tiene muchas similitudes, salvo porque aquí el protagonista puede elegir a qué punto de toda su existencia quiere regresar, y no sólo vuelve a revivir el mismo día. Paradójicamente, Una cuestión de tiempo no proporciona una sensación de déjà-vu, sino que logra cierta frescura. Quizás, algunos detractores argumentarán que Una cuestión de tiempo busca de forma demasiado evidente emocionar, o que la voz en off del protagonista a veces se alarga. Pero Curtis acierta al explotar sus puntos fuertes, una capacidad increíble para componer diálogos vitalistas e ingeniosos, y su especialidad en la creación de secundarios estrambóticos memorables. Tampoco se le da mal crear momentos 'mágicos', como aquél en el que la pareja protagonista se puede ver por primera vez, tras una larga conversación a oscuras. Rachel McAdams (To the Wonder, Sherlock Holmes), que realiza una interpretación muy espontánea, es quizá el nombre con más tirón internacional del reparto, pues tiene a su lado a Domhnall Gleeson, un actor que sorprende y logra cargar con la mayor parte del metraje, si bien hasta ahora se le conoce más bien por haber sido secundario en títulos como Anna Karenina o las dos últimas entregas de Harry Potter. Brilla especialmente Bill Nighy, actor fetiche del realizador presente en sus dos anteriores films, muy humano en su papel de progenitor. A diferencia de lo que ocurría en casi todos los trabajos anteriores de Richard Curtis, esta vez el británico no se limita a las risas o los buenos sentimientos, sino que pretende mostrarse algo más reflexivo, en torno a temas sobre el aprovechamiento del tiempo, la importancia de preocuparse por los demás y la necesidad de afrontar antes o después las grandes tragedias de la vida, por muchas triquiñuelas que se pongan en práctica para postergarlas.

6/10

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