IMG-LOGO

Biografía

Simon Farnaby

Simon Farnaby

Simon Farnaby

Filmografía
Caballeros, princesas y otras bestias

2010 | Your Highness

Tadeo y Fabio son dos príncipes del medievo, hijos del gran rey, que se aprecian mutuamente, pero cuya personalidad no puede ser más diferente. El primero es grosero y pícaro, más bien cobardica, sólo piensa en sí mismo. Mientras que el otro, heredero al trono, es un guaperas valiente y triunfador, capaz de realizar hazañas casi sin pestañear. Recién llegado de brillar en una gesta en que ha vencido a un cíclope, Fabio presenta en sociedad a su prometida Belladona, rescatada de tan temible enemigo. Pero pronto es secuestrada por el malvado Leezar, que pretende engendrar de ella un dragón, la noche en que confluyan en el cielo dos lunas. Los dos hermanos acudirán al rescate, uno de mejor buen grado que el otro. Parodia de las películas de aventuras medievales, no tiene la gracia de los Monty Python de Los caballeros de la mesa cuadrada, ni siquiera la de la saga animada Shrek. Juega con las frases grandilocuentes que se asocian a las tramas de caballería -en alguna ocasión aislada graciosas-, entremezclándolas con una sarta de zafiedades que no cesa, y que agota a cualquiera, también porque son expresiones anacrónicas. Entre medias está la trama del rescate, con algunos elementos que recuerdan a La guerra de las galaxias -el sabio pervertido, una especie de Yoda, o el pájaro mecánico, una suerte de R2D2- y la aparición estelar de Natalie Portman, que hasta en un engendro como éste demuestra ser buena actriz, lo que no impide que nos preguntemos, ¿qué hace una chica tú en una peli como ésta?

3/10
The Yellow House

2007 | The Yellow House

Tv-movie británica que cubre el breve período en que Paul Gauguin y Vincent Van Gogh convivieron en la campiña francesa, en Arlés. Muestra la amistad de los dos artistas, pero también el choque de sus poderosas personalidades. Los interpretan con convicción John Simm y John Lynch.

6/10
Paddington 2

2017 | Paddington 2

El oso Paddington encuentra el regalo ideal para su tía, a punto de cumplir cien años, un antiguo libro desplegable. Pero mientras desempeña todo tipo de trabajos de cara a reunir el dinero necesario para comprarlo, un ladrón entra en la tienda de antigüedades para apropiarse de él. Una de esas excepciones en las que la secuela supera al original. Ya aquél, que adaptaba las peripecias del personaje de los cuentos de Michael Bond, sorprendía con su retrato de Londres a través de los ojos de un oso parlante y filántropo llegado de Latinoamérica, con buenas dosis de humor inglés. Pero aquí se eleva todavía más el listón, con inteligentes hallazgos que se suceden a un ritmo trepidante. La clave está en que reivindica la sencillez, propone una mirada a un pasado nostálgico ideal mostrando trenes y todo tipo de objetos del ayer, y aboga porque siempre se puede sacar el lado positivo de cada ser humano. De hecho su humor, pensado para el público de todas las edades, tiene la típica ironía británica, pero está tratado con un gran sentido del equilibrio, ataca a actitudes y comportamientos inadecuados pero no al humano en sí, que siempre puede regenerarse, incluso en el caso de brutales criminales. Repite como realizador Paul King, centrado sobre todo en series televisivas hasta que abordó esta saga, que demuestra que ha aprendido muy bien de los mejores. Sus imágenes remiten a Charles Chaplin (la hilarante secuencia de la barbería), a la animación clásica (la limpieza de cristales) e incluso a Woody Allen y su Misterioso asesinato en Manhattan, de donde bebe la esposa investigadora y el marido escéptico y la secuencia de las grabadoras. Pero sobre todo ha tomado como modelo al mejor Frank Capra, el oso tiene la actitud de los personajes de Gary Cooper y James Stewart del cine del italoamericano, y provoca las mismas reacciones positivas. Abundan los momentos valiosos, como la encantadora animación del libro desplegable con los mejores lugares de la capital británica, o la secuencia del militar retirado de carácter gruñón que no permite que le limpien los cristales. Repiten los actores de primer nivel en registros exageradamente divertidos de la primera entrega; se lucen Sally Hawkins y Hugh Bonneville, mientras que Julie Walters y Jim Broadbent saben a poco. Pero aparte del pequeño papel del siempre sorprendente Brendan Gleeson, aquí roba la función sobre todo el recién llegado Hugh Grant, grande como comediante y showman, que además tiene un papel múltiple y demuestra una sana capacidad de reírse de sí mismo.

7/10

Últimos tráilers y vídeos