The Blue Caftan
- Duración: 01h 58 min
- Género: Drama
- Público apropiado: Jóvenes-adultos
- Valoraciones: decine21 (5) | usuarios (7.8)
-
- Título original: The Blue Caftan
- Año: 2022
- Fecha de estreno en España en cines : 10-03-2023
- País: Francia
- Dirección: Maryam Touzani
- Intérpretes: Lubna Azabal, Saleh Bakri, Ayoub Missioui, Abdelhamid Zoughi
- Guión: Maryam Touzani
- Música: Kristian Eidnes Andersen
- Fotografía: Virginie Surdej
- Distribuye en cine: Karma Films
Temas relacionados:
Sinopsis oficial
Halim lleva mucho tiempo casado con Mina, con quien tiene una tienda tradicional de caftanes en la medina de Salé, en Marruecos. La pareja vive desde siempre con un secreto que Halim ha aprendido a ocultar. La enfermedad de Mina y la llegada de un joven aprendiz perturbarán el equilibrio de esta pareja. Unidos por el amor, cada uno tratará de ayudar al otro a enfrentarse a sus miedos.
Crítica El caftán azul (2022)
Tres amores
Marruecos. Halim está casado con Mina desde hace muchos años. No tienen hijos y ambos viven en una casa en la medina de Salé. El matrimonio regenta una tienda tradicional del lugar, en donde aún elaboran caftanes a mano, con un primor difícil de igualar por las máquinas. Pero ahora Mina está enferma, por lo que necesitan ayuda. Y entonces llegará hasta allí el aprendiz Youssef, por quien Halim se sentirá inmediatamente atraído.
La marroquí Maryam Touzani se adentra con El caftán azul en una historia de temática delicada, la de la homosexualidad en las sociedades islámicas. Lo hace tejiendo una trama poco convencional que habla del ocultamiento externo de las tendencias sexuales pero también de que el amor tiene otras muchas vertientes. Hay en este caso una especial ternura en la mirada de Touzani al acercarse a su sufriente protagonista, un hombre que ama enormemente a su mujer, a la persona con quien ha compartido muchos años de su vida, tanto en su piso familiar como en el trabajo en la tienda. Pero a la vez vive una mentira, una máscara que se quita de vez en cuando en sus visitas al Hamam.
Ya en sus películas anteriores, como Adam o Razzia (ésta como guionista), Touzani ha mostrado un interés especial en acercarse a sus compatriotas con solidaridad para desentrañar después el clima social de su país, en donde un cúmulo de dificultades agosta la libertad de las personas, ya sea en el ámbito político, sexual o cultural, convenciones y prejuicios que acogotan a los ciudadadanos. Mientras que en Adam, su enfoque se centraba en la vida de las mujeres, en su empatía y su fortaleza, en El caftán azul lo hace en la cuestión homosexual (algo que ya se apuntaba en Razzia, aunque en menor medida). Touzani no quiere herir sensibilidades burdamente y ofrece para ello un relato delicado (miradas, gestos, silencios) en forma de tragedia íntima –ante todo matrimonial– que resulta por momentos conmovedora. Para lograrlo es clave la composición de Saleh Bakri como Halim, de una gran contención emocional, y de Lubna Azabal, quien ya trabajó en la anterior película de la directora y que aquí está, una vez más, magnífica.
El caftán azul es por otro lado una defensa del trabajo tradicional, de los ancestrales oficios que se transmitían de padres a hijos, en este caso el del bordado. Touzani acerca al espectador el esfuerzo y amor que se pone cada jornada en los pequeños detalles, el cuidado de la tela, de los materiales, el tratamiento del hilo, la perfección de las puntadas, una dedicación encaminada a la elaboración del vestido como obra de arte. La cámara transmite esta sensibilidad con parsimonia, con la cuidada fotografía de Virginie Surdej.
Trailers
Últimos comentarios de los lectores
Vicente García Giménez - Hace 3 años
EL CAFTÁN AZUL
Una película marroquí de las que nos perdemos, por desconocimiento, los espectadores que acudimos a dos o tres películas visionadas semanales. Un filme con el que la crítica oficial se solaza con sus ropas de comentarista de Festival para crear iconos de época y creer que se descubren nuevas formas de arte cinematográfico, creando legión de seguidores o de acérrimos opositores al arte fílmico. La suerte, se suele decir, va por barrios. El espectador de cine cultivado en los clásicos y en el cine tenido hasta ahora por clásico, por cine-cine, por cine de siempre, no tiene suerte. El cine busca nuevas formas de acercamiento al público, pero parece que el resultado es un mayor alejamiento (ver “Titanio”).
El amor es vida; siempre lo ha sido. Las historias de amor, en cualquier etapa de la vida, en cualquier lugar, siempre han buscado acomodo en el sentir de los públicos. El amor siempre ha conmovido hasta los corazones más secos y agrietados. Esta vez y con fondo marroquí, una directora apenas conocida para el público que ojee esta reseña, nos presenta una historia de amor maduro entre adultos y, a la vez, una historia de dolor personal en la enfermedad del dolor de la pareja frente al dolor no acompañado por la naturaleza, de pasión juvenil entre corsés colectivos de represión.
Halim y Mina, matrimonio marroquí, han iniciado el invierno de su andadura amorosa. Viven en la ciudad de Salé, una de las más antiguas de Marruecos y tienen su negocio en la medina. Han convivido con un secreto: la homosexualidad de Halim. Al mismo tiempo a Mina le viene consumiendo la enfermedad (cáncer de mama en fase terminal). A la tienda entra como aprendiz un joven que va a activar a la pareja de veteranos.
En la vida de los adultos siempre hay algo oculto sobre quién se es en el fondo y quién se intenta ser socialmente. El estatus y el rol. Al mismo tiempo se muestran o se disponen tradiciones por respetar y otras que deben ser arrinconadas. Mina es la matriarca dominadora dentro de su fragilidad. Halim no sabe o no quiere enfrentarse al mundo; con su pasión como sastre se protege del mundo exterior. Así compensa la equivocación de la naturaleza (su homosexualidad). Tal vez la protección de Mina debilita al esposo, pero piensa que cuando ella no esté, él necesitará otra protección. El filme resulta excesivamente teatral y de exigencia minuciosa, inquisidora, con el espectador que busca un cine menos tenso. Eso sí: la película es una lección completa de gramática fílmica; cada momento tiene su lectura. El plano final del cementerio invita a quedarse en la butaca hasta que funde. Cinéfilos, parada obligatoria; los que buscan acción y movimiento vean en otra sala.
Comenta esta Película
- Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
- No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
- La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
- Tu dirección de email no será publicada.
- Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
