Reportajes
El director recurre a los héroes que frustraron un ataque terrorista para “15:17: Tren a París”
¿Es buena idea que los protagonistas de un hecho se interpreten a sí mismos en una película, como propone Clint Eastwood?
Poco después de que evitaran un ataque terrorista en un tren con dirección a París, el 21 de agosto de 2015, se empezó a hablar de que se rodaría una película sobre ellos. Fue entonces cuando Alek Skarlatos, Spencer Stone y Anthony Sadler pensaron quiénes eran los actores que mejor les encarnarían en la pantalla, al parecer Zac Efron, Chris Hemsworth y Michael B. Jordan.
Ya en la época del cine clásico, hubo personalidades que pasaron por reconocidas películas para hacer de ellos mismos. Se recuerda especialmente a Cecil B. DeMille, que acude a dirigir a la vieja estrella del cine mudo Norma Desmond, en El crepúsculo de los dioses. En la surrealista Adorables estrellas dos ancianos productores tratan de organizar un espectáculo para subir la moral de las tropas durante la guerra, por lo que reclutan a grandes estrellas como Humphrey Bogart, Ida Lupino, Olivia de Havilland, Bette Davis, y hasta a Errol Flynn y Olivia de Havilland (en su última aparición conjunta en pantalla).
El caso más significativo es el de Audie Murphy, considerado el soldado estadounidense más condecorado de la Segunda Guerra Mundial. Por su valor recibió la Medalla de Honor, máximo galardón militar de EE.UU., junto con otras 32 medallas de su país, entre ellas la Estrella de Plata dos veces en tres días, cinco de Francia, y una de Bélgica. Al licenciarse se reconvirtió en actor, apareciendo en 44 películas, algunas tan conocidas como La roja insignia del valor, protagonizada por él. En su mayor éxito, Regreso del infierno, se adaptaba su libro autobiográfico, y se interpretaba durante los años del conflicto.
Woody Allen compuso uno de sus gags más recordados para la secuencia de Annie Hall en la que su personaje, Alvy Singer, estaba en desacuerdo con las teorías sobre Marshall McLuhan que mantenían los tipos de delante en la cola del cine. Soñaba con que apareciera por allí este teórico de la comunicación para rebatir sus argumentos y dejarles bien claro que estaban equivocados. Consiguió que aceptara encarnarse a sí mismo.
En las últimas décadas
Cameos de grandes estrellas ha habido bastantes, especialmente en El juego de Hollywood, ácido retrato de las miserias de la meca del cine, por donde se paseaban Jack Lemmon, Andie MacDowell, Anjelica Huston, Bruce Willis y Julia Roberts, entre otros muchos, demostrando gran sentido del humor a la hora de retratarse. En la imaginativa Cómo ser John Malkovich, el actor de Las amistades peligrosas también se tomó muy a broma a sí mismo. En la secuencia inicial de la disparatada Austin Powers en miembro de oro, el mismísimo Steven Spielberg rodaba la historia del protagonista, con Tom Cruise como el agente secreto, acompañado por Gwyneth Paltrow y Kevin Spacey. Seth Rogen y otros cómicos acuden a la fiesta de inauguración de la nueva casa de James Franco en Juerga hasta el fin.
Locos por su propia música
Los villanos de Kingsman: El círculo de oro habían capturado al mismísimo Elton John, que quedó tan encantado con el director del film, Matthew Vaughn, y con la estrella Taron Egerton, que ha animado a ambos a rodar un biopic centrado en sus inicios en el mundo de la música.
Otras veces han sido protagonistas. Mejor olvidar Spiceworld, la película, con las tremendas Spice Girls nerviosas ante su primera actuación en el Royal Albert Hall. Ha resistido mejor el paso del tiempo ¡Qué noche la de aquel día!, donde The Beatles dan esquinazo a sus admiradores y a los periodistas para saborear la libertad.
A Hayao Miyazaki le parece "insultante" la IA generativa
La escena se ha convertido en uno de los momentos más citados cada vez que se debate la relación entre inteligencia artificial y animación.
Dua Lipa y Callum Turner ya son marido y mujer
La cantante Dua Lipa y el actor Callum Turner ya son marido y mujer. La pareja contrajo matrimonio el domingo en una ceremonia privada celebrada en el histórico Old Marylebone Town Hall, uno de los lugares más emblemáticos de la capital británica para las bodas civiles.