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Biografía

Anne Suarez

Anne Suarez

Anne Suarez

Filmografía
En buenas manos

2018 | Pupille

Fascinante película sobre el mundo de la adopción en Francia, arranca con la comunicación a Alice de que ha sido seleccionada para concederle un bebé recién nacido en adopción, lo que supone una mezcla inenarrable de sorpresa y felicidad. Han sido casi diez años de espera hasta que le llega esa noticia. El film, que transcurre en la pequeña localidad de Brest, en la Bretaña, describe con muchísimo detalle y siempre sin cansar, la cadena de acontecimientos que ha conducido a esa situación, a partir de la llegada de Clara, joven encinta a punto de dar a luz, que no se ve capaz de ocuparse de su bebé, y los pasos para entregar a la criatura al procedimiento de adopción, para buscarle unos padres, lo que incluye la intervención de una trabajadora social, y el trabajo temporal de unos padres de acogida; por otra parte, flash-backs puntuales muestran el laborioso procedimiento que afrontan potenciales padres adoptivos como Alice, pues en el sistema el punto de vista es encontrar unos padres a un bebé, no un bebé a unos padres, la criatura, un bebé o un menor de edad, es siempre la parte principal con la que no se puede jugar. Jeanne Herry, guionista y directora, sólo tenía en su haber hasta el momento otra película, Elle l'adore. Aquí demuestra una habilidad inmensa a la hora de ofrecer una historia coral con conciencia social, con múltiples personajes y numerosas subtramas muy bien hilvanadas, donde no falta ni sobra nada; y sabe pintar, con apenas unas pocas pinceladas, pequeños y grandes dramas cotidianos, introduciendo cuando es preciso un puntito de humor. La película ofrece emociones genuinas, y el espectador nunca tiene la sensación de que están intentando convencerle de algo. Simplemente se muestra la belleza de la vida, que merece la pena valorar y amar, y de la necesidad que tiene cualquier niño de un entorno familiar sano y acogedor; y cómo un conjunto de profesionales se empeña en buscárselo, en un precioso proceso de acompañamiento a las personas implicadas, la madre que entrega y, en este caso, la madre que adopta. Llama la atención los cuidados primorosos que merece un bebé, donde se insiste en que cualquier elemento perturbador cercano puede afectarle, y que en cambio ayuda mucho hablarle con cariño y dulzura, como si pudiera entendernos perfectamente. Esto podía haberse contado en un documental, pero el gran logro de Herry es hacerlo con una historia de ficción tremendamente humana, de personajes que aprendemos a querer, y con distintos rasgos: Alice, que fue con su marido para adoptar porque no podía tener niños, y que tras divorciarse ha perseverado en su intención de ser madre adoptiva; Clara, la joven que no quiere hipotecar su futuro con el hijo que lleva en su vientre; Mathilde, la trabajadora social que atiende a Clara, acogedora, que no intenta condicionarla, que le explica con claridad todo lo que puede hacer para ayudar a su hijo antes de entregarlo; Jean, el padre de acogida que ha aceptado su rol de “amo de casa”, mientras su esposa trabaja; Karine, la pediatra y supervisora de Jean, por el que tiene un amor imposible; Lydie, la trabajadora social que habla con los candidatos a adoptar; Irène, la directora del centro de adopción... Todos y otros tienen fuerza, y están encarnados por un reparto excepcional, Élodie Bouchez, Leïla Muse, Clotilde Mollet, Gilles Lellouche, Sandrine Kiberlain, Olivia Côte, Miou-Miou...

8/10
La cabeza alta

2015 | La tête haute

Dunquerque, Francia. Desde los seis años Malony Ferrandot ha estado entrando y saliendo de los juzgados de menores, debido a una deficiente atención familiar, y a su mal comportamiento: ataques de ira, ausencias de la escuela, robos de coches... La juez que le trata desde hace años no encuentra un resquicio por donde ayudar al irascible joven, que a sus quince años lleva camino de convertirse en un delincuente peligroso. Prosigue la directora francesa Emmanuelle Bercot con sus historias relativas a los problemas derivados de la infancia y adolescencia tras el guión de Polisse y sus películas Clément y la más reciente El viaje de Bettie, sobre las relaciones entre una abuela y su nieto. En La cabeza alta ha vuelto a contar con el trabajo de Catherine Deneuve, esta vez en la piel de la jueza de menores que ha de lidiar con la vida del protagonista. Éste se erige como absoluto centro de la historia desde el primer plano, con esa inicial conversación fuera de campo mientras el encuadre permanece fijo en el rostro del pequeño. Procedente de una familia desestructurada, con padre ausente y madre irresponsable y descuidada, el joven ha vivido sin la más mínima disciplina, esclavo de sus vaivenes y caprichos, incapaz de querer a nadie, con absoluta despreocupación por las consecuencias de sus actos. El guión de la propia Bercot no esconde las causas que han hecho de Malony un joven huraño, hiperactivo, violento y difícil de soportar, pero centra el hilo narrativo en el encomiable empeño de la juez y de los servicios sociales por “salvar” a ese joven de sí mismo. Una y otra vez se darán con la misma piedra, pero no cejarán en el empeño. La película puede hacerse algo reiterativa y lineal en este sentido, aunque la trama siempre ofrece puntos de interés que irán haciendo evolucionar al joven: la relación con su tutor, su interés por la joven Tess, la preocupación por su hermano pequeño. Esas aperturas a los demás (algo que irá aprendiendo con enorme dificultad) serán pasos necesarios para aprender a querer, a aceptarse, a asumir sus responsabilidades, a sentirse parte de la sociedad. Justo es reconocer el trabajo del joven debutante Rod Paradot, que aguanta el tipo magníficamente y resulta tremendamente creíble en sus accesos violentos, en su crispación interna. Le acompañan con oficio la citada Deneuve y el actor Benoît Magimel (Pequeñas mentiras sin importancia), que interpreta al sufrido tutor.

6/10
El señor Ibrahim y las flores del Corán

2003 | Monsieur Ibrahim et les fleurs du Coran

Años 60. Una barriada obrera en París. El adolescente Momo, judío, vive con su padre, un fracasado. La madre les dejó. Con importantes carencias afectivas, encuentra en qué entretenerse frecuentando a las prostitutas del barrio. Aunque le ven como a un crío, logrará al final encamarse con ellas. Pronto comienza una relación especial entre Momo y el señor Ibrahim, el tendero de la esquina, un musulmán que deviene en sustituto de la figura paterna. Adaptación de la novela de Eric Emmanuel Schmitt, que a modo de cuento para adultos habla de la convivencia entre los pueblos y razas (en este caso un judío y un islámico). Lo que sin duda es un deseo muy loable. De todos modos François Dupeyron (quien se supone sigue fielmente el libro de Schmitt) tiene una clara dificultad: al insistir en las obsesiones sexuales de Momo, la satisfacción de sus instintos más elementales, quita humanidad al interesante vínculo entre Momo y el señor Ibrahim. Este último está encarnado por un maduro y convincente Omar Sharif, que logra insuflar apariencia de sabiduría a su personaje.

4/10

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