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Biografía

Emmanuelle Bercot

Emmanuelle Bercot

52 años

Emmanuelle Bercot

Nació el 06 de Noviembre de 1967 en París, Francia

Premios: 1 Festival de Cannes

Ganador de 1 premio

Filmografía
Jumbo

2020 | Jumbo

Fête de famille

2019 | Fête de famille

Las chicas del sol

2018 | Les filles du soleil

En algún lugar de Kurdistán, no hace mucho tiempo, Bahar (Farahani), una joven abogada, visita a su familia. En un sangriento ataque liderado por extremistas, matan a su marido y la toman prisionera junto con su hijo y miles de otras mujeres y niños. Unos meses después de su fuga, Bahar se convierte en la comandante de "Girls of the Sun", un batallón femenino cuyo objetivo es recuperar la ciudad donde fue capturada y liberar a su hijo que sigue de rehén. Por su parte, Mathilde (Bercot), una veterana periodista de guerra sigue la vida cotidiana de las "Chicas del Sol" durante los 3 primeros días de la ofensiva. El encuentro entre las dos mujeres, unidas por su búsqueda de esperanza y justicia, devolverá a la superficie la trayectoria de Bahar desde que los hombres de negro irrumpieran en su vida.

La última lección

2018 | L'heure de la sortie

A la imponente escuela rural de S. Joseph llega Pierre, que viene a cubrir la vacante por intento de suicidio del anterior profesor. Pierre se ocupará principalmente de una clase muy especial, de pocos alumnos, integrada por los más inteligentes del colegio. Pronto notará en que las altas capacidades de los estudiantes no son sinónimo de educación y normalidad, más bien al contrario, y poco a poco sus tareas docentes empezarán a ser poco gratificantes para él, cuestión en la que tampoco ayudan demasiado los demás profesores. Segundo largometraje del francés Sébastien Marnier, que adapta una novela de Christophe Dufossé. Presenta una situación un tanto insólita, un colegio en donde los alumnos se erigen casi en dominadores de los adultos, con situaciones verdaderamente desconcertantes para el profesor protagonista, presa de insolencias, desprecios e incluso burlas que, y aquí está la clave, lo que generan es inquietud y temor, pues los estudiantes no se comportan como simples jóvenes sino como seres faltos de alma, de sentido común, diríase que carecen por completo de empatía, casi como si provinieran de una de las novelas marcianas de Bradbury. Pero el guión juega muchas veces al despiste: ¿es un problema sólo de los alumnos? ¿o están todos locos, alumnos y profesores? ¿o es el propio profesor quien está perdiendo la cabeza? De fondo, el film hace hincapié en el desastre medioambiental que inunda el planeta, algo de lo que sólo parecen ser conscientes los alumnos aventajados, a quienes su exacerbada conciencia ecológica les ha convertido en una especie de ancianos existenciales, incapaces de disfrutar de su vida. Y también se incide en la posición de fuerza que los estudiantes están adquiriendo en la educación actual, la falta de autoridad del profesorado, las barreras impuestas en esta materia por lo políticamente correcto, etc. De todas maneras, sin lugar a dudas lo mejor de La última lección es la atmósfera que ha sido capaz de generar el director. Apoyado en una banda sonora bien usada, con escenas inquietantes como la de los puñetazos y el ahogamiento en la piscina o casi oníricas como la del paseo equilibrista en la cantera, Marnier genera la turbación requerida, una especie de temor enigmático que va “in crecendo”. Eso no quita que se incluyan ciertos momentos tramposillos, como la desaparición del ordenador o la presencia gratuita de las cucarachas, recursos un tanto simplones. Los actores, en especial Laurent Lafitte y la jovencita Luàna Bajrami, están bien.

6/10
Mi amor

2015 | Mon roi

La actriz Maïwenn en su faceta como guionista y directora no resulta nada acomodaticia. Lo probó en Polisse, donde describía la rutina diaria de la brigada policial de menores, y vuelve a hacerlo aquí con una singular historia de amor, que descoloca inicialmente en sus modos narrativos, hasta que el espectador entiende que la trama discurre en dos tiempos. Por un lado tenemos a Tony, una mujer que ha sufrido una importante lesión de rodilla mientras esquiaba, da la sensación de que hasta cierto punto autoprovocada; y la seguimos en sus esfuerzos de rehabilitación, mientras permanece ingresada en un centro. Mientras que el otro hilo narrativo nos retrotrae al pasado, cuando ella, abogada, acompañando a su hermano y a su novia en una fiesta, conoce al irresistible Georgio, dueño de un restaurante y de arrolladora personalidad, con el que enseguida inicia una relación que la lleva al matrimonio, pero que dista mucho de ser sencilla. La película de Maïwenn está atravesada de una enorme vitalidad, extrema incluso, su pareja protagonista –bien Vincent Cassel, pero aún mejor Emmanuelle Bercot– parece deseosa de vivir eufóricamente su relación, y de tener un hijo. Pero, leit-motif de la película, lo que les acerca es lo que les aleja, pues en los excesos se odian hasta distanciarse el uno de la otra, momento en que, desde cierta lejanía, vuelven a sentirse atraídos, acción-reacción donde se hace presente un amor inmaduro, que no se sabe adónde les puede conducir. La directora procura mantener ella misma una distancia, sin duda que tiene simpatía por los dos personajes principales, pero no oculta sus defectos, de algún modo subraya unos anhelos de felicidad inefables, que asoma en momentos sencillos como en las salidas de Tony con sus compañeros de rehabilitación, y en cambio puede cobrar formas groseras dictadas por cierta superficialidad y el consumo de sustancias que acaban pasando factura.

6/10
Rue Mandar

2012 | Rue Mandar

Polisse

2011 | Polisse

La rutina diaria de la Brigada Policial de Menores en París. El film sigue a cerca de una decena de agentes que se ocupan de casos muy variados, muchos relacionados con delitos sexuales, a veces en el ámbito de la propia familia de la víctima, pero también de robos callejeros, incapacidad de los padres para cuidar de los menores. La mirada de Maïwen Le Besco es original, y no sólo porque además de dirigir y firmar el guión se reserva el papel de una fotógrafa, que documenta el trabajo de los policías para el ministerio del interior, sin ser ella agente, lo que permite cierta identificación con el espectador, también por la reserva inicial con que lo ve todo. Resulta también inteligente, y cala, la idea de pintar la vida personal de los policías, que tienen sus problemas: infidelidad, divorcio, discusiones conyugales, estrés, rencillas, impotencia ante los crímenes a los que se enfrentan día a día... Ellos no son ajenos a un caldo de cultivo social, donde abundan los prejuicios, la falta de integración, el sexo omnipresente, la frustración, la ignorancia, las adicciones... un cóctel que lo está cambiando todo y a cuya influencia resulta difícil, por no decir, imposible, sustraerse. Así las cosas, lograr un equilibrio personal y familiar resulta, cuando menos, complicado. Polisse, justo Premio del Jurado en Cannes, tiene la virtud de lograr una fuerte cohesión en su visión caleidoscópica del quehacer policial. Procura ofrecer una mirada objetiva, casi documental, sin juzgar a las personas, y donde domina el pesimismo ante un panorama poco halagüeño, donde crímenes como la pedofilia horrorizan, y en que al bando de “los buenos” también les falta el fundamento sólido que permite resistir sin venirse abajo. El título parece proponer un juego de palabras acerca de cómo suena en francés “policía”, pero también “educado” y “pulido”.

7/10
Hoy empieza todo

1999 | Ça commence aujourd'hui

El director francés Bertrand Tavernier maneja un tema de enorme calado: la educación. En torno orquesta una historia, la de Daniel, director de una guardería en Hernaing, un pueblecito de un área deprimida del norte de Francia. Con estilo naturalista, Tavernier presenta la vida de un educador, preocupado sinceramente por los problemas de los niños y sus familias. Se trata de uno de esos héroes anónimos, desconocidos del gran público. No es perfecto, pero hace cada día su papel: no se limita a cumplir un horario, o a tragarse situaciones injustas, como quien no se da cuenta de lo que pasa. Uno de los mayores méritos del film es el matiz, que ayuda a la credibilidad: lo fácil era caer en la denuncia maniquea de ministerios e inspectores, en contraposición al profesor superhéroe o a las sufrientes familias; y Tavernier lo evita. Existen personas insensibles o derrotadas de antemano, en el ayuntamiento o en educación; pero también las hay que se esfuerzan por usar los medios de que disponen; y el director sabe mostrar las dos caras de la moneda. El título del film es, ya, toda una declaración de principios. Dificultades en la vida personal y profesional las habrá siempre; pero frente al lamento por los fracasos del pasado (o por la gloria de éxitos que ya... pasaron) y las fantasías acerca del porvenir, no hay que olvidar nunca que "hoy empieza todo", que en el momento actual es cuando uno tiene la posibilidad de mejorar las cosas, de ocuparse de los demás. Con tal principio trabaja Daniel (una magnífica composición del actor Philippe Torreton), que tiene bien aprendida una lección: la victoria de ayer no tiene por qué impedir la derrota de hoy, hay que dar la batalla cada día.

7/10
La doctora de Brest

2016 | La fille de Brest

La doctora de Brest parte de unos hechos acaecidos en Francia en 2007 y sacados a la luz por la neumóloga Irène Frachon, quien relacionó la muerte de varios pacientes que padecían dolencias cardíacas con Mediator, un fármaco que se solía recetar a diabéticos, y que era recetado a muchos pacientes para perder peso. Emmanuelle Bercot, actriz que tiene también una amplia trayectoria tras la cámara como guionista y directora, acomete este film con rigor documental, con modos clásicos, a ratos algo convencionales, pero que funcionan la mayor parte del tiempo. Y sigue una estructura típica, donde la protagonista se movería al estilo del bíblico David, luchando contra un gigantesco e invencible Goliat, que estaría conformado por un todopoderoso laboratorio farmacéutico, arropado por el mundo académico y regulatorio. Éstos no atenderían las razones de esta provinciana chica de Brest, una pequeña población de la Bretaña, a pesar del rigor del equipo que va reuniendo poco a poco pruebas sobre los problemas de Mediator. Protagoniza la correcta película una actriz con carácter que va a más, desde que llamó la atención como primera ministra danesa en la serie Borgen. Sidse Babett Knudsen sabe imprimir una fuerte personalidad a su Irène, mujer resolutiva e impaciente, pero humana, que necesita el apoyo de su familia, su esposo y sus cuatro hijos, y el de muchos profesionales –el médico investigador buena persona pero más débil, los otros médicos, la mujer del comité, el Papá Noel de la Seguridad Social, el editor, la periodista...– para no cejar en lo que considera una tarea irrenunciable, ponerse del lado de los pacientes y denunciar los abusos.

6/10
La cabeza alta

2015 | La tête haute

Dunquerque, Francia. Desde los seis años Malony Ferrandot ha estado entrando y saliendo de los juzgados de menores, debido a una deficiente atención familiar, y a su mal comportamiento: ataques de ira, ausencias de la escuela, robos de coches... La juez que le trata desde hace años no encuentra un resquicio por donde ayudar al irascible joven, que a sus quince años lleva camino de convertirse en un delincuente peligroso. Prosigue la directora francesa Emmanuelle Bercot con sus historias relativas a los problemas derivados de la infancia y adolescencia tras el guión de Polisse y sus películas Clément y la más reciente El viaje de Bettie, sobre las relaciones entre una abuela y su nieto. En La cabeza alta ha vuelto a contar con el trabajo de Catherine Deneuve, esta vez en la piel de la jueza de menores que ha de lidiar con la vida del protagonista. Éste se erige como absoluto centro de la historia desde el primer plano, con esa inicial conversación fuera de campo mientras el encuadre permanece fijo en el rostro del pequeño. Procedente de una familia desestructurada, con padre ausente y madre irresponsable y descuidada, el joven ha vivido sin la más mínima disciplina, esclavo de sus vaivenes y caprichos, incapaz de querer a nadie, con absoluta despreocupación por las consecuencias de sus actos. El guión de la propia Bercot no esconde las causas que han hecho de Malony un joven huraño, hiperactivo, violento y difícil de soportar, pero centra el hilo narrativo en el encomiable empeño de la juez y de los servicios sociales por “salvar” a ese joven de sí mismo. Una y otra vez se darán con la misma piedra, pero no cejarán en el empeño. La película puede hacerse algo reiterativa y lineal en este sentido, aunque la trama siempre ofrece puntos de interés que irán haciendo evolucionar al joven: la relación con su tutor, su interés por la joven Tess, la preocupación por su hermano pequeño. Esas aperturas a los demás (algo que irá aprendiendo con enorme dificultad) serán pasos necesarios para aprender a querer, a aceptarse, a asumir sus responsabilidades, a sentirse parte de la sociedad. Justo es reconocer el trabajo del joven debutante Rod Paradot, que aguanta el tipo magníficamente y resulta tremendamente creíble en sus accesos violentos, en su crispación interna. Le acompañan con oficio la citada Deneuve y el actor Benoît Magimel (Pequeñas mentiras sin importancia), que interpreta al sufrido tutor.

6/10
El viaje de Bettie

2013 | Elle s'en va

Bettie, antigua Miss Bretaña, pasa ya de los sesenta años. Regenta un restaurante que se mantiene a duras penas, vive con su madre, ya anciana, y tiene una hija y un nieto que viven otra ciudad y con los que apenas tiene trato. La noticia de que su amante la ha abandonado, provocará en Bettie una reacción drástica que romperá con su rutina vital. Se subirá al coche y comenzará a conducir presa de la ansiedad y del desasosiego. Será el comienzo de un viaje de varios días que le llevará muy lejos. Paso adelante significativo de Emmanuelle Bercot, directora, guionista y eventual actriz (Polisse), que anteriormente había estrenado películas de calidad inferior, como Los infieles. A modo de "road movie", El viaje de Bettie narra el itinerario interior de una mujer madura cuya vida es un cúmulo de frustraciones y desamores y que al tocar fondo experimenta una especie de catarsis progresiva, abriendo su vida a los demás –los que siempre han estado allí y aun los extraños–, de modo que es capaz de dejar atrás el pasado y recobrar la esperanza por el futuro. Es magnífico en este sentido el primer plano del film. Suerte tremenda ha sido para Bercot contar con Catherine Deneuve, absoluta protagonista de todos los planos de este film. Mucho más que en otras películas está Deneuve natural, desvalida, de carne y hueso. Se toma su tiempo la directora para retratarla, para mostrar su vulnerabilidad, hasta que paulatinamente iremos conociendo su inseguro interior, su anquilosamiento anímico, en realidad causado por un corazón vacío que pugna con ser llenado. En sus etapas entablará Bettie relaciones que influirán en ella como un zarpazo –aunque no sea más que en forma de un externo roce: el anciano, el vigilante de la tienda, etc.–, de entre las cuales sobresale, claro, la mantenida con su díscolo nieto Charly (excelente Nemo Schiffman, a la sazón hijo real de la directora) en la mayoría del metraje. Bercot brilla especialmente dirigiendo a abuela y nieto; logra mucha verosimilitud en ese tira y afloja, con los vaivenes continuos tan propios de la infancia. Aunque el inicio algo premioso puede pesar, el tono ligero de la película, bien elegido, ayuda a suavizar el conjunto. También funciona el fresco uso de las canciones y la mezcla de comedia y drama, con momentos que sugieren la carcajada y escenas emocionantes de desconsuelo, expuestas sin regodeo. Todo enmarcado en un decidido optimismo.

6/10
Los infieles

2012 | Les infidèles

Comedia coral en torno a la infidelidad, impulsada por Michel Hazanavicius, que también ha dirigido uno de los episodios. Como otras creaciones colectivas, Los infieles tiene altibajos, si bien prima cierto sentimiento de decepción, sobre todo para espectadores que acudan con el recuerdo de The Artist, el trabajo inmediatamente anterior de Hazanavicius, ganador de cinco Oscar, con el que poco (o nada) tiene que ver. En todo caso, que cuenta con el protagonista de aquélla, Jean Dujardin, aquí en varios papeles, al igual que Gilles Lelouche (Pequeñas mentiras sin importancia), otro de los astros del cine francés. La parte de Hazanavicius se titula "La Bonne Conscience", con Dujardin como un patético individuo que durante un viaje organizado intenta ponerle los cuernos a su esposa, con la que ha discutido. Aunque algunos momentos tienen su gracia, y subyace la idea de que es importante mantener el amor estable a pesar de los bajos instintos, el cineasta parece haber buscado el extremo contrario a la elegancia de su película muda, sobre todo en la repetición de planos del actor principal masturbándose en su habitación de hotel. En la misma línea se sitúa "Lolita", de Eric Lartigau, sobre un dentista que mantiene una relación con una muchacha mucho más joven. La imposibilidad de que haya entendimiento entre un maduro, amante de los planes tranquilos, y una chica que prefiere el alboroto de las discotecas, y pasar el tiempo con los amigos, recuerda en cierta forma a la subtrama de Manhattan protagonizada por el propio Woody Allen, pero los resultados cinematográficos no están a la altura. El mejor segmento de Los infieles es sin duda "La Question", de Emmanuelle Bercot (una mirada femenina sobre el tema central se hacía necesaria), que tiene como protagonistas a Dujardin y a Alexandra Lamy, su esposa en la vida real. Después de que un amigo opine que la infidelidad está a la orden del día, una mujer le pide a su marido despreocupadamente que le confiese si ha estado con otra durante su matrimonio, lo que supuestamente ella toleraría, pues se siente moderna. Pero cuando él desvela que tuvo una amante, le provoca a su cónyuge –lógicamente– un ataque de celos... Es la única parte donde aunque también hay risas, se alcanza un tono dramático. Poco interés tiene "Les infideles anonymes", de Alexandre Courtes, en torno a un grupo de hombres que acuden a una sesión de terapia colectiva con una especialista, para tratar su adicción al sexo. Predominan los chistes tópicos con poca gracia. Cierra el conjunto "Las Vegas", prescindible crónica de la visita a Las Vegas de dos hombres casados deseosos de tener aventuras y que en realidad parecen sentir atracción el uno por el otro. Dirigida al alimón por Jean Dujardin y Gilles Lelouche, que encarnan a los dos personajes, logran un corto técnicamente impecable, pero con poco interés.

4/10
La doctora de Brest

2016 | La fille de Brest

La doctora de Brest parte de unos hechos acaecidos en Francia en 2007 y sacados a la luz por la neumóloga Irène Frachon, quien relacionó la muerte de varios pacientes que padecían dolencias cardíacas con Mediator, un fármaco que se solía recetar a diabéticos, y que era recetado a muchos pacientes para perder peso. Emmanuelle Bercot, actriz que tiene también una amplia trayectoria tras la cámara como guionista y directora, acomete este film con rigor documental, con modos clásicos, a ratos algo convencionales, pero que funcionan la mayor parte del tiempo. Y sigue una estructura típica, donde la protagonista se movería al estilo del bíblico David, luchando contra un gigantesco e invencible Goliat, que estaría conformado por un todopoderoso laboratorio farmacéutico, arropado por el mundo académico y regulatorio. Éstos no atenderían las razones de esta provinciana chica de Brest, una pequeña población de la Bretaña, a pesar del rigor del equipo que va reuniendo poco a poco pruebas sobre los problemas de Mediator. Protagoniza la correcta película una actriz con carácter que va a más, desde que llamó la atención como primera ministra danesa en la serie Borgen. Sidse Babett Knudsen sabe imprimir una fuerte personalidad a su Irène, mujer resolutiva e impaciente, pero humana, que necesita el apoyo de su familia, su esposo y sus cuatro hijos, y el de muchos profesionales –el médico investigador buena persona pero más débil, los otros médicos, la mujer del comité, el Papá Noel de la Seguridad Social, el editor, la periodista...– para no cejar en lo que considera una tarea irrenunciable, ponerse del lado de los pacientes y denunciar los abusos.

6/10
La cabeza alta

2015 | La tête haute

Dunquerque, Francia. Desde los seis años Malony Ferrandot ha estado entrando y saliendo de los juzgados de menores, debido a una deficiente atención familiar, y a su mal comportamiento: ataques de ira, ausencias de la escuela, robos de coches... La juez que le trata desde hace años no encuentra un resquicio por donde ayudar al irascible joven, que a sus quince años lleva camino de convertirse en un delincuente peligroso. Prosigue la directora francesa Emmanuelle Bercot con sus historias relativas a los problemas derivados de la infancia y adolescencia tras el guión de Polisse y sus películas Clément y la más reciente El viaje de Bettie, sobre las relaciones entre una abuela y su nieto. En La cabeza alta ha vuelto a contar con el trabajo de Catherine Deneuve, esta vez en la piel de la jueza de menores que ha de lidiar con la vida del protagonista. Éste se erige como absoluto centro de la historia desde el primer plano, con esa inicial conversación fuera de campo mientras el encuadre permanece fijo en el rostro del pequeño. Procedente de una familia desestructurada, con padre ausente y madre irresponsable y descuidada, el joven ha vivido sin la más mínima disciplina, esclavo de sus vaivenes y caprichos, incapaz de querer a nadie, con absoluta despreocupación por las consecuencias de sus actos. El guión de la propia Bercot no esconde las causas que han hecho de Malony un joven huraño, hiperactivo, violento y difícil de soportar, pero centra el hilo narrativo en el encomiable empeño de la juez y de los servicios sociales por “salvar” a ese joven de sí mismo. Una y otra vez se darán con la misma piedra, pero no cejarán en el empeño. La película puede hacerse algo reiterativa y lineal en este sentido, aunque la trama siempre ofrece puntos de interés que irán haciendo evolucionar al joven: la relación con su tutor, su interés por la joven Tess, la preocupación por su hermano pequeño. Esas aperturas a los demás (algo que irá aprendiendo con enorme dificultad) serán pasos necesarios para aprender a querer, a aceptarse, a asumir sus responsabilidades, a sentirse parte de la sociedad. Justo es reconocer el trabajo del joven debutante Rod Paradot, que aguanta el tipo magníficamente y resulta tremendamente creíble en sus accesos violentos, en su crispación interna. Le acompañan con oficio la citada Deneuve y el actor Benoît Magimel (Pequeñas mentiras sin importancia), que interpreta al sufrido tutor.

6/10
El viaje de Bettie

2013 | Elle s'en va

Bettie, antigua Miss Bretaña, pasa ya de los sesenta años. Regenta un restaurante que se mantiene a duras penas, vive con su madre, ya anciana, y tiene una hija y un nieto que viven otra ciudad y con los que apenas tiene trato. La noticia de que su amante la ha abandonado, provocará en Bettie una reacción drástica que romperá con su rutina vital. Se subirá al coche y comenzará a conducir presa de la ansiedad y del desasosiego. Será el comienzo de un viaje de varios días que le llevará muy lejos. Paso adelante significativo de Emmanuelle Bercot, directora, guionista y eventual actriz (Polisse), que anteriormente había estrenado películas de calidad inferior, como Los infieles. A modo de "road movie", El viaje de Bettie narra el itinerario interior de una mujer madura cuya vida es un cúmulo de frustraciones y desamores y que al tocar fondo experimenta una especie de catarsis progresiva, abriendo su vida a los demás –los que siempre han estado allí y aun los extraños–, de modo que es capaz de dejar atrás el pasado y recobrar la esperanza por el futuro. Es magnífico en este sentido el primer plano del film. Suerte tremenda ha sido para Bercot contar con Catherine Deneuve, absoluta protagonista de todos los planos de este film. Mucho más que en otras películas está Deneuve natural, desvalida, de carne y hueso. Se toma su tiempo la directora para retratarla, para mostrar su vulnerabilidad, hasta que paulatinamente iremos conociendo su inseguro interior, su anquilosamiento anímico, en realidad causado por un corazón vacío que pugna con ser llenado. En sus etapas entablará Bettie relaciones que influirán en ella como un zarpazo –aunque no sea más que en forma de un externo roce: el anciano, el vigilante de la tienda, etc.–, de entre las cuales sobresale, claro, la mantenida con su díscolo nieto Charly (excelente Nemo Schiffman, a la sazón hijo real de la directora) en la mayoría del metraje. Bercot brilla especialmente dirigiendo a abuela y nieto; logra mucha verosimilitud en ese tira y afloja, con los vaivenes continuos tan propios de la infancia. Aunque el inicio algo premioso puede pesar, el tono ligero de la película, bien elegido, ayuda a suavizar el conjunto. También funciona el fresco uso de las canciones y la mezcla de comedia y drama, con momentos que sugieren la carcajada y escenas emocionantes de desconsuelo, expuestas sin regodeo. Todo enmarcado en un decidido optimismo.

6/10
Polisse

2011 | Polisse

La rutina diaria de la Brigada Policial de Menores en París. El film sigue a cerca de una decena de agentes que se ocupan de casos muy variados, muchos relacionados con delitos sexuales, a veces en el ámbito de la propia familia de la víctima, pero también de robos callejeros, incapacidad de los padres para cuidar de los menores. La mirada de Maïwen Le Besco es original, y no sólo porque además de dirigir y firmar el guión se reserva el papel de una fotógrafa, que documenta el trabajo de los policías para el ministerio del interior, sin ser ella agente, lo que permite cierta identificación con el espectador, también por la reserva inicial con que lo ve todo. Resulta también inteligente, y cala, la idea de pintar la vida personal de los policías, que tienen sus problemas: infidelidad, divorcio, discusiones conyugales, estrés, rencillas, impotencia ante los crímenes a los que se enfrentan día a día... Ellos no son ajenos a un caldo de cultivo social, donde abundan los prejuicios, la falta de integración, el sexo omnipresente, la frustración, la ignorancia, las adicciones... un cóctel que lo está cambiando todo y a cuya influencia resulta difícil, por no decir, imposible, sustraerse. Así las cosas, lograr un equilibrio personal y familiar resulta, cuando menos, complicado. Polisse, justo Premio del Jurado en Cannes, tiene la virtud de lograr una fuerte cohesión en su visión caleidoscópica del quehacer policial. Procura ofrecer una mirada objetiva, casi documental, sin juzgar a las personas, y donde domina el pesimismo ante un panorama poco halagüeño, donde crímenes como la pedofilia horrorizan, y en que al bando de “los buenos” también les falta el fundamento sólido que permite resistir sin venirse abajo. El título parece proponer un juego de palabras acerca de cómo suena en francés “policía”, pero también “educado” y “pulido”.

7/10

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