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Biografía

Boyd Holbrook

Boyd Holbrook

39 años

Boyd Holbrook

Nació el 01 de Septiembre de 1981 en Prestonsburg, Kentucky, EE.UU.
Filmografía
Two/One

2019 | Two/One

El lado siniestro de la luna

2019 | In the Shadow of the Moon

Original película policíaca con ribetes de ciencia ficción, sobre un futuro poco halagüeño y una trama que juega con las paradojas de los viajes en el tiempo. El agente de la policía Locke debe atender una emergencia de varios crímenes en su ciudad, Filadelfia, terribles asesinatos inexplicables donde las víctimas presentan unas marcas en el cuello, y en que mueren desangradas tras una imparable hemorragia; la culpable parece ser una mujer afroamericana, que lleva una sudadera azul; y los hechos ocurren la misma noche en que la esposa de Locke se pone de parto. Nueve años después, cuando la asesina se daba por muerta, vuelve a aparecer en una noche con las mismas condiciones lunares; a Locke le tocará enfrentarse cada nueve años con esta misteriosa mujer, en lo que se convierte en un caso obsesivo, que pone en peligro su equilibrio y mental, y su vida familiar. El no excesivamente conocido Jim Mickle logra entregar una cinta inquietante, con un magnífico ritmo en su primera media hora, modélica como cinta de acción en un entorno urbano. El guión de Gregory Weidman y Geoffrey Tock, conocidos por la serie Zoo, manejan una trama intrigante en esa línea, en que nos hacen dudar acerca de si estamos ante un simple policíaco, si anda suelta una psicópata, o si más bien estamos ante la enésima película de vampiros sedientos de sangre, que actúan en noches en que las condiciones de la luna lo permiten. Y la opción de jugar con los viajes en el tiempo y la idea de cambiar el futuro no chirría en absoluto. Probablemente la película habría funcionado mejor con un actor más carismático que Boyd Holbrook, al que le toca llevar el peso de la película, y es que su desquiciamiento no está descrito todo lo bien que sería de desear. Funciona mejor la relación con la familia y colegas policías, pero no dejan de estar aquí presentes ciertos estereotipos, que las interpretaciones de los actores no consiguen disimular. Pero en fin, el conjunto tiene suficiente capacidad de enganche.

6/10
O.G.

2018 | O.G.

Interesante muestra del subgénero de drama carcelario, dirigido con buen pulso por una mujer especialista en documental, Madeleine Sackler. Y quizá es el verismo bien llevado uno de los aspectos que más destacan en O.G., pues los filmes que transcurren en una prisión con frecuencia sucumben a efectismos fáciles. Louis es un afroamericano, preso convicto por asesinato, que ha pasado veinte años en prisión. Dentro de pocos días saldrá en libertad condicional. Trabaja en el taller de automóviles de presidio, y sus últimos días de estancia en la cárcel coinciden con la llegada de un nuevo interno, el joven Beecher, al que de algún modo toma bajo su protección, querría que no cometiera errores como el convertirse en pieza prescindible de las bandas rivales. Con ritmo tranquilo, el film aborda cuestiones de gran interés, bien insertadas en la trama, como la de las dificultades de una reinserción social tras permanecer tanto tiempo encerrado, y las dificultades del arrepentimiento, de perdonar y aceptar el perdón, que conforman una de las mejores escenas del film, en que Louis tiene un cara a cara con la hermana del hombre al que asesinó. Jeffrey Wright interpreta muy bien al protagonista, asume muy bien su envejecimiento prematuro, su deseo de cambiar de vida, y las presiones que recibe de distintas partes –otros presos, los guardianes que quieren su colaboración para evitar enfrentamientos, las víctimas– en esos últimos días de confinamiento.

6/10
Predator

2018 | The Predator

Quinn McKenna, ex francotirador que trabaja como mercenario, cumple un encargo liberando un rehén en México con su equipo, cuando se convierte en testigo del choque de una astronave extraterrestre. Pese a la hostilidad del ocupante, logra escapar con el sofisticado casco de combate, y un brazalete de éste. Le enviará el equipo a Rory, su joven hijo con Síndrome de Asperger, de cuya madre está distanciado. Mientras, a la bióloga Casey Brackett le reclutan para una misión gubernamental de alto secreto. Pese a que Depredador, dirigida en 1987 por John McTiernan, arrasó en las taquillas, su secuela supuso un descalabro económico que aún hace temblar a Hollywood, por no hablar de las impresentables Alien vs. Predator y su continuación, Alien vs. Predator 2. Hasta la fecha el último intento de revitalizar la franquicia había sido Predators, de 2010, que dejó un sabor agridulce. Ahora, Fox lo intenta de nuevo encomendándole la realización y la coescritura del guión a un profesional de enorme prestigio, Shane Black, que curiosamente participó como actor en el film original, con un papel breve, pues su soldado era una de las primeras víctimas del alienígena. Como cabía esperar, el cineasta se lleva el film a su terreno, pues combina humor –muchas veces basado en diálogos soeces de dos personajes que se atacan sin perder la camaradería– con explosiones, al más puro estilo de Arma letal, y El último boy scout, sus trabajos como escritor más representativos. El conjunto resulta en cierta forma ameno, con algunos gags eficaces, como las frases metacinematográficas que bromean sobre el título de la saga. Pero la jugada no acaba de salir bien del todo, pues su responsable no está tan inspirado como en Dos buenos tipos, su anterior estreno como realizador, no aporta mucho a la saga, las secuencias de acción se quedan en fuego de artificio sin demasiada frescura, y a los personajes les falta credibilidad. No ayuda que se haya recurrido a un reparto desigual. En carisma gana por goleada Jacob Tremblay, niño de La habitación, mientras que Olivia Munn resulta eficaz como doctora. Por el contrario, desentona como macho alfa del film Boyd Holbrook (Narcos, Logan), pues le falta carisma y acaba siendo un Indiana Jones de pacotilla. Tampoco logran el encanto que se les supone a sus personajes Thomas Jane y el resto de secundarios que encarnan a la panda de inadaptados que se enfrenta al invasor.

5/10
Logan

2017 | Logan

Sorprendente entrega de la saga mutante, la mejor de las que ha dado el cine de los X-Men de Marvel, gracias a la capacidad de James Mangold de reinventar a los personajes de Lobezno-Logan y el profesor Charles Xavier, al situarlos en un futuro próximo, el año 2019, de tintes algo apocalípticos, que retrotrae al mundo Mad Max. Vemos el mundo en decadencia, con los mutantes prácticamente desaparecidos, con Logan trabajando... ¡como conductor de limusinas para gente pintoresca! Guarda escondido a su mentor el profesor Xavier, ya nonagenario, y que sufre unos terribles ataques que exigen medicación muy bien dosificada; su idea es ahorrar dinero para ir a un sitio mejor. La aparición de una mujer mexicana con una niña que no habla, Laura, altera su vida. Resulta tener poderes especiales, y estar perseguida por una poderosa organización; y sólo por dinero, Logan aceptará llevarles a un lugar llamado Edén, donde teóricamente se refugian otros mutantes. No conviene describir mucho más de la trama. Sí hay que señalar en cambio, lo imaginativo del arranque, y las muchas sorpresas que contiene un film con formato de road-movie, donde a Logan le toca emprender su muy personal "viaje del héroe", que tal vez le ayude a reencontrarse consigo mismo y exorcizar la mucha rabia que alberga en su interior. El guión, modélico y muy bien trabado, obra de Mangold, Scott Frank y Michael Green, combina la acción trepidante, con el desarrollo de los personajes y sus relaciones, lo que incluye pasajes que son como un remanso de paz, esa familia afroamericana que acoge a Logan, Xavier y la niña en su casa por una noche, que habla de la añoranza por tener un hogar, frente a otras poderosas tendencias. La mención al western Raíces profundas no es sólo un detalle para atrapar a cinéfilos incautos, que también, por qué no, sino que es una poderosa referencia que resuena en la particular relación que va surgiendo entre el deshumanizado Logan y una niña que es niña, pero que posee poderes letales que usa sin demasiados remordimientos, aleccionada por los cómics de los X-Men, que han alimentado la leyenda mutante. Aunque por supuesto que nos movemos en un mundo de superhéroes, con Lobezno y sus garras y metaesqueleto, Xavier y sus poderes mentales, y la presencia del interesante Calibán, llama la atención el tono realista, como de serie negra, que impregna la narración, al estilo de las series televisivas de Daredevil y Luke Cage. No son tan importantes las peleas y efectos espectaculares, que los hay, como el logro de atrapar el alma de personas cansadas y a punto de rendirse, y que no obstante, encuentran causas en las que involucrarse y tal vez redimirse. Hugh Jackman y Patrick Stewart repiten con sus conocidos personajes, pero quizá nunca antes les habíamos sentido tan cercanos. Es muy expresiva también la niña Dafne Keen, una recién llegada, aunque puede ser discutible si resulta apropiado involucrarla en algunas escenas de violencia bastante inusitada para personajes de su edad.

7/10
The Free World

2016 | The Free World

La venganza de Jane

2016 | Jane Got a Gun

Nuevo México, 1871. Jane Ballard ve llegar a su marido Bill Hammond a su casa, una de las pocas que hay en un árido y amplísimo valle cerca del pueblo de Lullaby. Bill está a punto de morir, debido a múltiples heridas de bala, y le explica que ha sido atacado por la banda de Bishop y que se dirigen hacia allí. Ante esta noticia Jane pondrá a salvo a su hija y pedirá ayuda a uno de los pocos vecinos de la zona, un tal Dan Frost, con quien ella parece tener una difícil relación. El competente Gavin O’Connor, responsable de sólidas películas, como El milagro o Cuestión de honor dirige este violento western, producido por su protagonista Natalie Portman y coescrito por su compañero de reparto Joel Edgerton. El planteamiento es sencillo, pues en realidad todo el film es la espera de un enfrentamiento, donde hombre y mujer se preparan para ofrecer resistencia. Pero el guión se adereza con mínimos apuntes sobre el pasado que relaciona a los personajes principales, y que viene a explicar cómo han acabado en esa situación desesperada. O’Connor dota a estos flashbacks del necesario sentido narrativo, enriquecen justamente el dibujo de los personajes y funcionan también a modo de descanso del hilo principal, también por su fotografía y algunas secuencias más alegres. La venganza de Jane sigue en la línea de los westerns que quieren despojar el género de su lado más idílico y costumbrista, y se empeña por retratar una época dura, muy dura, en donde las vejaciones y la muerte violenta están a la orden del día, y donde los peores criminales campean a su antojo. En este sentido, el tratamiento de la violencia es realista, aunque no hay regodeo. Los actores están muy bien, tanto Natalie Portman en su papel de mujer de carácter, pero con su lado débil, vulnerable, como el actor en alza Joel Edgerton, con su rol de hombre sufridor, atormentado, que no tiene nada que perder. Más tópico resulta, sin embargo, el bandido encarnado por Ewan MCGregor.

6/10
Morgan

2016 | Morgan

Lee Weathers, ejecutiva de riesgos de una corporación especializada en arreglar cualquier tipo de problemas, acude a un laboratorio donde deberá evaluar a Morgan, una joven creada artificialmente. Ésta ha tenido un arranque de furia, atacando a una de las científicas que la supervisan. Ridley Scott ejerce como productor del debut en el largometraje de Jake Scott, que también sigue sus pasos como realizador, al igual que su medio hermana Jordan (Cracks). Construye un notable relato de ciencia ficción en torno a la ética de la biotecnología, tema central de la gran obra maestra de su padre, Blade Runner, con la que comparte algunos elementos. Y aunque como cabe suponer no llega a la altura, el chico apunta maneras. Con una ambientación fría, el film tiene un montaje dinámico, por lo que aprovecha muy bien un guión correcto de Seth W. Owen, que estuvo en la Black List, que recopila los mejores libretos no producidos. Además, cuenta con un reparto coral de lujo, en el que destacan Kate Mara y la inquietante Anya Taylor-Joy (La bruja), que llevan el  mayor peso de la película.

6/10
Narcos (2ª temporada)

2016 | Narcos | Serie TV

Segunda temporada de las andanzas del tristemente célebre narcotraficante Pablo Escobar. La acción arranca con su fuga de la cárcel que era más un club deportivo, jaula de oro para seguir dirigiendo sus negocios criminales, que un lugar de castigo, después de un asalto a sangre y fuego. A pesar de los deseos de Escobar para llegar a un nuevo acuerdo con el presidente de Colombia, César Gaviria promete que no habrá negociaciones que valgan. De modo que el ejército y la policía, y también la DEA americana con sus agentes Steve Murphy y Javier Peña, intentarán por todos los medios neutralizarles, mientras el otro piensa que debe dejarse ver en Medellín para que nadie piense que se ha producido un vacío de poder. Lo que sus enemigos desean aprovechar, encabezados por Judy Moncada, para orquestar una venganza. Además, los mandamases del cartel de Cali ven una oportunnidad para ampliar su negocio. De nuevo la serie de Netflix destaca por su seco realismo sucio, atravesado de mucha violencia, y también de un sexo desbocado, como si se quisiera subrayar el lado animalesco de muchos personajes. La narración atrapa, así como el dibujo de la corrupción y la miseria que aprovechan Escobar y compañía, o el de la dificultad de las personas del lado de la ley, policía y políticos, para triunfar con instrumentos legales, junto al modo en que se resiente su vida personal por un trabajo que les ocupa todo el tiempo y toda su cabeza de modo embriagador. Y hay un cierto pesimismo que apunta a que cuando se acaba con un criminal, surge otro, si no una docena, bicho malo nunca muere. Entre los elementos novedosos de esta segunda temporada de ajustado reparto destaca el acorralamiento progresivo que sufre Pablo Escobar, lo que sirve para describir con más intensidad el sufrimiento familiar, y reacciones desproporcionadas por lo que el narcotraficante considera un trato injusto hacia los suyos. También aparecen los efectos secundarios del uso de guerrilleros de extrema derecha especialmente brutales, con sus acciones reivindicadas por los temibles Pepes, o el cálculo interesado de la CIA, la DEA y otras agencias estadounidenses.

7/10
Una noche para sobrevivir

2015 | Run All Night

El maduro gángster Jimmy, "El Sepulturero' lleva décadas al servicio de Sean Maguire, líder de un clan mafioso, pero se ha refugiado en el alcohol, hastiado sobre todo porque su hijo trata de llevar una vida honrada como chófer y no le habla. Se verá obligado a ayudarle cuando el chico tiene la mala suerte de convertirse en testigo de una matanza orquestada por el desastroso e impulsivo hijo de Maguire. Tercer trabajo conjunto del realizador español Jaume Collet-Serra y el actor norirlandés Liam Neeson. Una noche para sobrevivir parte de un guión quizás no excesivamente original, pero bien tramado de Brad Ingelsby (Out of the Furnace). Quizás los personajes y algunas situaciones sobre el papel pudieran ser un poco de cómic vacuo, pero el reparto realiza una buena labor, especialmente Neeson, que consigue hacer olvidar que su personaje pasa de borrachín patético a recuperado superasesino en pocos segundos. No está del todo bien escogido Joel Kinnaman, con escasa química con su padre en la ficción, Neeson, pero en general el film cuenta con sólidos secundarios como Ed Harris, que defiende bien al antagonista de la función, y Vincent D'Onofrio, como policía que trata de que la justicia prevalezca. Tiene un brillante futuro la joven Génesis Rodríguez, aunque su personaje es muy breve, al igual que el del veteranísimo Nick Nolte, sin acreditar, pero que brilla en su única secuencia como hermano y tío de los protagonistas. Tiene mérito Collet-Serra, que sabe crear secuencias con cierta entidad dramática, y rueda muy bien la acción, sobre todo las persecuciones de coches. No se queda en el mero espectáculo pirotécnico, sino que obtiene cierta fuerza dramática, por los conflictos paternofiliales a dos bandas.

6/10
Narcos

2015 | Narcos | Serie TV

Serie televisiva producida por Netflix, que describe el ascenso de Pablo Escobar en el mundo del narcotráfico, hasta ponerse al frente del cartel de Medellín, y los esfuerzos policiales de los agentes de la DEA Steve Murphy y Javier Peña por echarle el guante. Aunque con licencias creativas, destaca por el realismo con que muestra el modo en que Escobar convierte la venta de coca en Miami en un lucrativo negocio a partir de finales de los setenta del pasado siglo, de modo que, literalmente, no sabe qué hacer con el dinero que maneja. La serie, creada por el trío Chris Brancato, Eric Newman y Carlo Bernard, está dirigida entre otros por el brasileño José Padilha, que se dio a conocer por Tropa de élite, y precisamente uno de sus protagonistas, Wagner Moura, es el que da vida a Escobar. Aunque interesante en su intento de hacer una crónica rigurosa de lo ocurrido, sin obviar la degradación moral de los narcotraficantes, o la brutalidad policial en que el fin viene a justificar los medios, agota el recurso excesivo a la voz en off del narrador, el agente Murphy.

6/10
Perdida

2014 | Gone Girl

Amy, la esposa de Nick, ha desaparecido el día en que ambos celebraban su quinto aniversario de boda en North Carnage, Misuri. Un decir, lo de celebrar, pues aunque se casaron enamorados, la relación se había deteriorado en gran medida. Algunas pistas sospechosamente dispuestas sugieren a la policía que Nick ha tenido que ver algo en el asunto. De modo que la desmesurada atención al caso de la opinión pública a través de los medios, le convierte inmediatamente en culpable, aunque la realidad es muy diferente. David Fincher ha abordado el thriller con diversas ópticas, el de un juicio al declive moral de la sociedad en Seven, concebido como un juego en The Game, con mirada objetiva y desapasionada en Zodiac. Aquí se encuentra más cerca de Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres, por su mirada nihilista a los personajes, donde nadie es inocente, y porque vuelve a insistir en la carga sexual morbosa que exhibía en ese film. También coincide con ese título en que adapta un best-seller de éxito que promete nuevas entregas, debido a Gillian Flynn, quien también firma el guión. Está claro que la trama es medianamente entretenida, tiene los giros suficientes para sorprender al espectador y mantenerle pegado a la butaca, y está bien respaldada por el poderío visual del director y su capacidad de crear una atmósfera envolvente. En su cínica mirada al matrimonio, que pone en valor el dicho de que "hay amores que matan", el film recuerda a ratos a Atracción fatal, también por algunos pasajes exagerados, casi de guiñol, y por el morbo que recorre la trama. Lo cierto es que resulta muy pobre la mirada que se ofrece a lo que debería ser una relación de pareja comprometida y los obstáculos que pueden dar al traste con ella. Los actores se esfuerzan, y sin duda a Ben Affleck le va bien hacer de tipo normal en apuros, pero Rosamund Pike en más de un momento parece un tanto pasada de rosca. Mientras que otros secundarios se pegan demasiado al estereotipo caricaturesco, como el policía que nunca duda o la presentadora televisiva. El otro gran tema que atraviesa la trama es la del gran circo mediático que se organiza en torno a la desaparición, donde se ponen en la picota los "reality-shows" y en general cualquier programa televisivo donde la gente habla y habla, y por qué no, también las tertulias caseras, donde se juzgan las acciones de los demás aunque no se dispongan de datos. La cuestión permite entregar algunas escenas bien servidas por Fincher en torno a la mentira y el fingimiento, pero también se acaba cayendo en la reiteración, algo que no se entiende en un film que dura innecesariamente dos horas y media.

5/10
The Skeleton Twins

2014 | The Skeleton Twins

Maggie y Milo son mellizos que llevan diez años sin hablarse, ella vive en Nueva York y él en Los Ángeles. Ambos han coincidido en la idea de suicidarse el mismo día, pero Milo se ha adelantado en el intento fallido, y el aviso a su hermana impide que Maggie siga por la misma dirección. Ella le invita su casa, donde vive con su marido Lance, un tipo bonachón, con el que no quiere tener hijos. En la convivencia irán saliendo a la superficie los traumas que arrastra Milo por su condición gay y su carrera fracasada como actor, y Maggie por su infidelidad y su miedo a los hijos. Además de hechos del pasado por un hogar desestructurado, supuestamente enterrados y bien enterrados, pero que acaban volviendo porque les han marcado de por vida. Craig Johnson dirige y coescribe con Mark Heyman –guionista de Cisne negro­–, una historia muy de nuestra enferma sociedad actual, tragicomedia donde los fundamentos sobre los que construir sólidamente la propia trayectoria vital resultan endebles, a veces algo parecidísimo a las arenas movedizas. Ni siquiera en el caso de los mellizos protagonistas, que tenían una conexión muy especial siendo niños, cuando celebraban ilusionados la fiesta de Halloween, existe la facilidad de abrirse y contar las preocupaciones personales: el secretismo, tragarse las propias frustraciones, considerar seriamente las salidas en falso del “escenario” para echar el telón, conforman las oscuras aguas donde resulta tentador sumergirse para siempre. El panorama es desolador, y sólo algunos apuntes de humor cínico permiten al espectador algún asomo de sonrisa. The Skeleton Twins es una película "indie" narrada con agilidad yprofundamente pesimista, aunque se deje algún resquicio a la esperanza, gracias al amor fraterno. Porque la idea es mostrar heridas profundas y lo relativo que es todo: no basta tener al lado una persona buena para ser bueno y encontrar la felicidad, la experiencia con un pederasta quizá no fue tan mala, que un gay probara a hacer el amor con una mujer sería, oh, paradoja, algo reprobable, la ceremonia de la confusión y desorientación vital está servida, bien apoyada por un inteligente reparto, están muy bien los “hermanos” Kristen Wiig y Bill Hader, el “marido” Luke Wilson en uno de sus registros habituales, y el “profesor” Ty Burrell.

6/10
Little Accidents

2014 | Little Accidents

Caminando entre las tumbas

2014 | A Walk Among the Tombstones

Scott Frank, reputado guionista de títulos como Minority Report y La intérprete, vuelve a sentarse en la silla del director siete años después de la irregular The Lookout, su ópera prima. En esta ocasión adapta una de las entregas –en concreto la decimoprimera– de la saga del ex detective alcohólico Matthew Scudder, uno de los personajes más reconocidos, junto al elegante ladrón Bernie Rhodenbarr, del escritor Lawrence Block. En Caminando entre las tumbas, Scudder se pone al servicio de un adinerado individuo, que desea encontrar a los tipos que secuestraron a su mujer, y acabaron con su vida violentamente a pesar de que pagó el rescate. En su búsqueda, el investigador contará con la ayuda de dos 'frikis' informáticos, una prostituta y un niño callejero. Liam Neeson hereda al personaje central, ya encarnado con convicción en la pantalla por Jeff Bridges, en 8 millones de maneras de morir, un film sin embargo un tanto decepcionante, dirigido en 1986 por Hal Ashby, que versionaba otra de las novelas. En cualquier caso, Neeson se trabaja bien su personaje, sobresaliendo en un reparto que sin desentonar tampoco resulta especialmente memorable. Estamos ante un film bien ejecutado en el que se agradece la opción del realizador de renunciar al ritmo excesivamente rápido que se impone en el cine actual, y a los intentos de ofrecer durante todo el metraje planos impactantes. Frank, también autor de la adaptación, acierta al seguir la línea de la novela de no acumular giros efectistas que acaben por desinteresar al espectador. Finalmente, Caminando entre las tumbas acaba siendo un producto sincero y eficaz, al que en todo caso se le pueden criticar su falta de pretensiones, pese a que tiene cierto fondo, en torno a la corrupción, y la maldad del ser humano, temas muy propios del cine negro más clásico. También sus situaciones y personajes resultan excesivamente tópicos y mil veces vistos en este género, pero en cualquier caso el espectador se mantiene interesado.

5/10
The Host (La huésped)

2013 | The Host

Adaptación de la novela homónima de Stephenie Meyer, escrita en 2008, justo después de concluir la saga de Crepúsculo, que había convertido a la autora en un fenómeno mundial. The Host (La huésped) se anunció como el principio de una trilogía –aunque hasta el momento no hayan aparecido las continuaciones literarias– y mantiene algunos elementos de la serie vampírica, pues por mucho que se vendiera como su primera novela adulta, también se dirige a adolescentes. De la misma forma, se inscribe en el género fantástico, aunque prima el romanticismo. La propia Meyer ejerce como productora del film, que ha dirigido Andrew Niccol, responsable de Gattaca, la película de ciencia ficción favorita de la autora. En The Host (La huésped), la Tierra ha sido colonizada por alienígenas cuyas almas se instalan en el cuerpo de los humanos. Quedan pocos que hayan conseguido escapar, como la jovencísima Melanie Stryder, capaz de cualquier sacrificio para proteger a su hermano, Jamie, y a Jareb, su novio. Cuando es capturada por el enemigo, le inoculan a una de las criaturas extraterrestres que toma el control de su cuerpo. Sin embargo, algo queda de la consciencia de la testaruda Melanie... The Host (La huésped) tenía una difícil adaptación al cine, pues gran parte de la trama se desarrolla en el interior de la mente de la protagonista, donde Melanie se enfrenta con la alienígena que la posee. Andrew Niccol resuelve la papeleta con una omnipresente voz en off, que al principio resulta un tanto chocante, pero que funciona gracias a la sugerente y aséptica ambientación creada por el realizador y a la excepcional interpretación de la joven Saoirse Ronan. Varias secuencias melosas dejan clara la mano de Meyer, así como el culebrón amoroso que se genera cuando las dos ocupantes del mismo cuerpo descubren que se han enamorado de chicos diferentes. Pero en general, Andrew Niccol, que ha escrito el guión adaptado, parece haber gozado de cierta libertad operativa, pues consigue ser fiel a su filmografía. Así, evita claramente la espectacularidad y las exhibiciones de efectos especiales que podrían distraer al público de la historia y de las reflexiones sobre la naturaleza imperfecta del ser humano, el pacifismo y la importancia de la espiritualidad en el amor (esto último muy en la línea de la historia de Bella y Edward). Sorprende lo poco que necesita el cineasta (algún coche raro, los ojos luminosos de los poseídos, etc.) para que el público acepte que está viendo ciencia ficción. The Host (La huésped) pivota en torno a los trabajos de la citada Saoirse Ronan, Diane Kruger (una creíble buscadora que persigue a los humanos que aún quedan) y el veterano William Hurt (el excéntrico tío de la protagonista). Los jovencísimos Max Irons y Jake Abel se esfuerzan pero acaban siendo un tanto insulsos.

5/10
Behind the Candelabra

2013 | Behind the Candelabra

No estamos propiamente ante un biopic, sino que Behind the Candelabra es una película sobre la relación homosexual que mantuvieron el excéntrico y amanerado pianista y cantante Wladziu Valentino Liberace, más conocido como Liberace, y su joven chófer y secretario personal Scott Thorson, durante más de media década. Lo que no quita para que nos podamos hacer una idea bastante aproximada del personaje, o al menos de cómo lo veía quien fuera su amante. El guión de Richard LaGravenese se basa principalmente en un libro publicado por Thorson cuando el otro ya había fallecido. Aunque Liberace nunca reconoció públicamente ser gay, los medios lo tenían como dato cierto, y algunos de su círculo íntimo lo confirmaron. Su fallecimiento se consideró ligado a complicaciones derivadas de haber contraido el sida. Steven Soderbergh da en Behind the Candelabra una vez más pruebas de su asombrosa versatilidad, para pintar de modo bastante convincente la evolución en la relación entre Liberace y Thorson, bien encarnados por un demacrado Michael Douglas, que pinta bien la exuberancia vital de su personaje, y Matt Damon, que dota al suyo de la creciente frustración de ser en el fondo, simplemente, el último “chico de Lee”. El cineasta no ahorra detalles de sensualidad homoerótica que pueden parecer algo tópicos, puro cliché, pero hay que reconocer que no entrega una narración complaciente, y ahonda en emociones como la hipersensibilidad, el amor a la madre (la veterana Debbie Reynolds), los excesos a que conduce la abundancia de bienes, el complejo de inferioridad, los celos, el egocentrismo... También se juega a la ambigüedad con ciertos sentimientos paternales de Lee hacia Scott, de modo que su adopción no es una simple tapadera, sino síntoma de una situación anímica más compleja y difícil de definir. A la vez se muestra la valía de Liberace como artista en sus puestas en escena capaces de encandilar al público, y que forman parte de los recuerdos de Scott en la escena del funeral. Y como no puede ser de otra manera, también se describen los esfuerzos de Liberace por conservar en la esfera privada su inclinación sexual, también por salvaguardar su carrera. En tal sentido el título del film, Behind the Candelabra, que alude al candelabro sobre el piano de sus actuaciones, también sería una referencia a un ocultamiento al que habrían obligado tiempos en que no existía el orgullo gay.

6/10
El verano de sus vidas

2012 | The Magic of Belle Isle

Tras la muerte de su esposa, el escritor Monte Wildhorn, se ha vuelto un amargado que ha perdido la fe en el mundo y en sí mismo y sólo encuentra consuelo en el alcohol. Su sobrino, preocupado por él, le ha encontrado un lugar para pasar las vacaciones: la casa de veraneo de un músico amigo suyo: la única condición será que cuide del perro. En ese lugar conoce a Charlotte O'Neil, una atractiva divorciada que intenta empezar una nueva vida, y a sus tres hijas: Flora, de seis años, Finnegan, de diez y Willow, de quince. Su relación con ellas le recordará lo que solía decirle su esposa: "cuando una puerta se cierra en algún sitio, otra se abre en otro lugar".

Hatfields & McCoys

2012 | Hatfields & McCoys | Serie TV

La guerra de secesión. En el bando sudista luchan codo con codo “Devil” Anse Hatfield y Randall McCoy, jefes de sus respectivas familias. Pero el descreído y pragmático Devil, dando la contienda por perdida, decide desertar y volver a casa en Fork Tug, en Kentucky. Decisión que no entiende Randall, hombre de honor y temeroso de Dios. Se ha abierto una grieta en su relación, que el tiempo no hace sino agrandar. Porque Devil prospera en casa talando árboles, mientras Randall sobrevive a una matanza y acaba en un campo de prisioneros. Y el resentimiento irá “in crescendo” cuando un pariente de Randall es asesinado por haber servido con los unionistas. De modo que el enfrentamiento entre clanes será inevitable. Cuidada miniserie televisiva que supone el retorno al western de Kevin Costner, un género en el que tiene los logros notabilísimos de Silverado, Bailando con lobos, Wyatt Earp y Open Range. Tras la cámara está Kevin Reynolds, un viejo conocido de Costner, pues han trabajado juntos en Robin Hood, príncipe de los ladrones y Waterworld. La historia se basa en hechos reales, y el hecho de que History Channel esté tras producción avala el rigor en la descripción del violentísimo enfrentamiento entre los Hatfield y los McCoy. Reynolds, con los guiones de Ted Mann, Bill Kerby y Ronald Parker, acentúa los aspectos atávicos y brutales ya desde el inicio, en el campo de batalla, y luego los asesinatos y tiroteos que se van sucediendo. La paleta de colores del relato, donde abundan los grises y los tonos pardos, siempre apagados, va en esa línea de subrayar cierto realismo documental, a lo que se suman detalles como el de los personajes escupiendo todo el tiempo. Sin duda que Hatfields & McCoys no da una visión demasiado optimista sobre la naturaleza humana, pues Devil y Randall, con sus familias, se mueven con reacciones demasiado primarias, la venganza, o un sentido del honor o religioso poco profundo, ligado a reglas poco racionales, que imperan en ambos bandos. Por ejemplo a la hora de tratar el romance a lo “Romeo y Julieta” que implica a los Hatfield y los McCoy. Y el pragmatismo del que hace gala Devil puede parecer tal vez más atractivo en nuestra sociedad contemporánea, pero no deja de llamar la atención la frialdad del personaje que se reserva Costner, quien al fin confía sólo en su propio criterio. El esfuerzo de producción es sin duda importante, y se ha contado con un gran reparto donde destacan los patriarcas, Costner y Bill Paxton. Y hay abundantes elementos sugerentes sobre la civilización del salvaje oeste, como la actuación de los tribunales, o la acción de los detectives de la agencia Pinkerton.

6/10

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