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Biografía

Jason Hall

Jason Hall

Jason Hall

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Filmografía
Deber cumplido

2017 | Thank You for Your Service

El sargento Adam Schumann, el cabo primero Solo Aieti y el soldado Billy Waller regresan de una misión en Irak, en donde han vivido una experiencia traumática. A Schumann le esperan su mujer y sus dos hijos pequeños; a Solo la noticia de que su esposa está embarazada; y Waller sueña con una inminente boda con su novia. Pero su regreso a Estados Unidos no resulta todo lo feliz que podría esperarse y a los pocos días es patente que sus respectivos estados mentales distan mucho del equilibrio. Necesitan tratamiento para superar lo que han vivido. El cine sobre los traumas provocados por la guerra es casi un subgénero dentro de las películas bélicas, siempre con una vertiente especialmente dramática, que ha encontrado una veta prolífica en Estados Unidos desde los numerosos títulos sobre la Guerra de Vietnam (Taxi Driver) hasta los conflictos más recientes del ejército norteamericano en Oriente Medio, con filmes como Ausente, En tierra hostil, Brothers o Billy Lynn, por citar sólo unos pocos. Precisamente el guionista de El francotirador, una de las películas de este estilo de mayor éxito internacional, James Hall, ejerce de director y guionista en Deber cumplido, una película también inspirada en hechos reales y cortada por el mismo patrón: héroe de guerra que ha de afrontar la nueva y rutinaria vida en su hogar, con su familia, al tiempo que sucumbe a sus demonios interiores y ha de acompañar a sus compañeros en idéntica situación. Hay en Deber cumplido una faceta que se eleva sobre las demás: denunciar la situación de los veteranos de guerra. Al menos el film incide con fuerza en el desamparo que esas personas sufren al regresar a su país, con una maquinaria administrativa que no da abasto, incapaz de ofrecer el apoyo psicológico y urgente que necesitan los soldados que han perdido a compañeros o cuyo sentimiento de culpa amenaza sus vidas y las de sus seres queridos. La alta tasa de suicidios citada en la película es abrumadora. Parece que esa palmadita en la espalda por parte del Tío Sam –el “Thank You for Your Service” del título original– no es suficiente para seguir con sus vidas. Hay realismo en la película a la hora de hablar de temas tan delicados y el guión de James Hall, basado en el libro de David Finkel, no se toma las cosas a la ligera, ni edulcora los hechos. Aquí no hay héroes que valgan. Quienes han vivido tan terribles experiencias nunca las van a olvidar, pero quizá pueda ser un alivio contarlas, hablar de ello. Hay que ayudar y dejarse ayudar, y aceptar la situación por dura que sea. Sin embargo, no hay recetas infalibles, las vidas pueden torcerse o salir adelante. Todo eso está bien narrado en el film a través de los tres personajes principales, aunque también queda la sensación de que se podría haber desarrollado más el planteamiento, entrado más en sus conflictos familiares, en sus caracteres, en su visión de la vida. De ese modo el espectador hubiera tenido mayor perspectiva, pero aquí todo está demasiado impregnado por la triste y monótona experiencia de la guerra y los actores –Miles Teller, Beulah Koale y en menor medida Haley Bennett– se encargan de que así sea con unos meritorios trabajos.

5/10
El francotirador

2014 | American Sniper

La historia real de Chris Kyle, marine de elite destinado a Irak como francotirador, suya es la responsabilidad de disparar con precisión a blancos humanos que son una clara amenaza para sus compañeros combatientes. Tantos enemigos abate con su arma que se gana el apodo de Leyenda, y el enemigo pone precio a su cabeza. A pesar de la estima que le tienen sus compañeros de guerra, y de ser un hombre de familia, enamorado de su esposa Taya, e ilusionado con los hijos que van llegando, el precio de su trabajo es una progresiva deshumanización, le cuesta conectar con los demás: y Chris es consciente de que se trata de otra guerra, esa personal, tan importante como la que libra por su país, y que no puede permitirse el lujo de perderla. Clint Eastwood ha logrado la hazaña de rodar un clásico instantáneo, la película más popular sobre la intervención de Estados Unidos en Irak de todos los tiempos, más que En tierra hostil de Kathryn Bigelow, aun habiendo ganado ésta el Oscar a la mejor película. No deja de resultar curiosa tal hazaña, cuando los filmes presentan algunas similitudes, al menos en lo que a tensión se refiere –la desactivación de bombas es el equivalente al localizar, apuntar y disparar con la mira telescópica–, y en los altibajos de carácter del protagonista –grandísimo Bradley Cooper–, que afectan a su vida familiar. Quizá donde acierta de pleno el film de Eastwood –Jason Dean Hall adapta el libro con el testimonio de Kyle escrito por James DeFelice– es en la presentación de personajes cercanos, desde el cortejo de Chris a Taya –Sienna Miller saber ser discreta y está muy bien– que termina en boda, a la distancia que crea el servicio de las armas, pasando por la camaradería y ayuda mutua entre los soldados, y la percepción de que los veteranos mutilados, física o psíquicamente, necesitan tanta ayuda como los que están en primera línea de batalla. La clave podría estribar en que Eastwood adopta una mirada "fordiana".  La cinta está muy bien estructurada, se plantea desde el principio la terrible responsabilidad de quien tiene a la vista un objetivo potencialmente peligroso, que debe ser abatido, y las dudas que surgen en una guerra donde niños y mujeres, con apariencia de indefensos civiles, pueden ser una verdadera amenaza. Las cuatro estancias de Kyle en Irak y sus períodos entre medias en Estados Unidos, jalonan bien la narración, y sirven para hacer evolucionar a los personajes. Todo el reparto es fantástico, incluidos los numerosos secundarios. El film es además políticamente honrado, sin entrar en cuestiones propagandísticas que apoyen más o menos ciertas posiciones sobre lo que Estados Unidos ha hecho o dejado de hacer en Irak, se pinta con acierto el deseo del protagonista de servir a su país, pues considera en peligro el estilo de vida que defiende –más tras los ataques del 11-S–, y el background donde se ha desenvuelto, la Texas de la biblia y el rifle, la educación en virtudes y una férrea disciplina, el amor a la patria y a los de tu familia. No se ocultan datos como las numerosas bajas, la indiferencia de parte de los conciudadanos, o el decaimiento anímico de los combatientes, pero todo está bien trenzado, se ofrece una "foto" muy completa de los horrores de la guerra; lo que incluye también a los iraquíes que están en medio, entre los americanos y los insurgentes, recibiendo "tortas" de todas partes. También tiene fuerza esa suerte de duelo entre francotiradores, Chris versus Mustafá, que hace pensar en otra notable película, Enemigo a las puertas. Las escenas bélicas están rodadas con brío, y algunas son de gran belleza estética, piénsese en esa evacuación en medio de una tormenta de arena. Y el tema del regreso –o los regresos, cabría decir–, siempre difícil, está muy bien tratado.

7/10
El poder del dinero

2013 | Paranoia

Adam Cassidy es un jovenzuelo pirado por las nuevas tecnologías, que junto a un grupo de compañeros lucha por escalar socialmente en Nueva York presentando sin suerte “geniales” ideas para su empresa de telefonía móvil, liderada por el ambicioso Nicolas Wyatt. Éste decide manipular a Adam para intentar batir a su principal rival y antiguo socio Jock Goddard: la idea es prometerle un fabuloso futuro, si acepta espiar industrialmente para él, introduciéndose en la empresa del otro. Harto de una vida humilde en Brooklyn, con un padre enfermo, y atraido por el lujo y el dinero, acepta la propuesta de Wyatt. Thriller que adapta una novela de Joseph Finder, con planteamiento inicial atractivo, pues pretende criticar una sociedad en crisis, obsesionada por la tecnología, donde las oportunidades para los jóvenes son escasas, y donde las metas acaban reducidas a subir a la cúspide del poder, como sea. Aunque medianamente entretenido y con atractivo reparto, el guión falla estrepitosamente. Primero obliga a aceptar ideas imposibles, como la de un Adam capaz de presentar a Goddar un gran invento para ganarse su confianza, y luego incluye todos los tópicos imaginables de joven inexperto tratando de robar información. Casi todos los personajes son excesivamente básicos -los mejores son los veteranos Gary Oldman y Harrison Ford, el resto aportan sobre todo atractivo físico-, y las supuestas sorpresas que depara la trama no lo son tanto. Desde luego Robert Luketic estuvo mucho más atinado en 21: Black Jack, netamente superior.

4/10
American Playboy

2009 | Spread

Nikki es un joven ambicioso sin escrúpulos que vive de las mujeres maduras a las que conquista, aprovechando su inmenso atractivo físico. Un día seduce a Samantha, una abogada de mediana edad y adinerada que le permite instalarse en su casa, y financia sus lujosos caprichos. A pesar de la comodidad que le proporciona su relación con Samantha, Nikki continúa encontrándose con otras mujeres más jóvenes. Un día conoce a Heather, una camarera que resulta ser otra vividora como él, pues practica el mismo juego. Ashton Kutcher protagoniza American Playboy, una fallida comedia dramática sobre la ambición, la obsesión por el éxito material, y la falta de escrúpulos en las relaciones. En este sentido recuerda a la muy superior Alfie (1966), aunque Kutcher carece del encanto de Michael Caine, capaz de caer bien al espectador, a pesar de que su personaje es un caradura. Tan bien se desenvolvía Caine, que cuando su personaje estaba en apuros, conmovía a pesar de todo a los espectadores. No es el caso de esta película, pues cuando al personaje de Kutcher le pasan factura sus excesos y falta de escrúpulos, el espectador no está de su parte, y se ha desentendido de él. El irregular cineasta David Mackenzie (Young Adam) no logra remontar un guión poco inspirado.

3/10
Deber cumplido

2017 | Thank You for Your Service

El sargento Adam Schumann, el cabo primero Solo Aieti y el soldado Billy Waller regresan de una misión en Irak, en donde han vivido una experiencia traumática. A Schumann le esperan su mujer y sus dos hijos pequeños; a Solo la noticia de que su esposa está embarazada; y Waller sueña con una inminente boda con su novia. Pero su regreso a Estados Unidos no resulta todo lo feliz que podría esperarse y a los pocos días es patente que sus respectivos estados mentales distan mucho del equilibrio. Necesitan tratamiento para superar lo que han vivido. El cine sobre los traumas provocados por la guerra es casi un subgénero dentro de las películas bélicas, siempre con una vertiente especialmente dramática, que ha encontrado una veta prolífica en Estados Unidos desde los numerosos títulos sobre la Guerra de Vietnam (Taxi Driver) hasta los conflictos más recientes del ejército norteamericano en Oriente Medio, con filmes como Ausente, En tierra hostil, Brothers o Billy Lynn, por citar sólo unos pocos. Precisamente el guionista de El francotirador, una de las películas de este estilo de mayor éxito internacional, James Hall, ejerce de director y guionista en Deber cumplido, una película también inspirada en hechos reales y cortada por el mismo patrón: héroe de guerra que ha de afrontar la nueva y rutinaria vida en su hogar, con su familia, al tiempo que sucumbe a sus demonios interiores y ha de acompañar a sus compañeros en idéntica situación. Hay en Deber cumplido una faceta que se eleva sobre las demás: denunciar la situación de los veteranos de guerra. Al menos el film incide con fuerza en el desamparo que esas personas sufren al regresar a su país, con una maquinaria administrativa que no da abasto, incapaz de ofrecer el apoyo psicológico y urgente que necesitan los soldados que han perdido a compañeros o cuyo sentimiento de culpa amenaza sus vidas y las de sus seres queridos. La alta tasa de suicidios citada en la película es abrumadora. Parece que esa palmadita en la espalda por parte del Tío Sam –el “Thank You for Your Service” del título original– no es suficiente para seguir con sus vidas. Hay realismo en la película a la hora de hablar de temas tan delicados y el guión de James Hall, basado en el libro de David Finkel, no se toma las cosas a la ligera, ni edulcora los hechos. Aquí no hay héroes que valgan. Quienes han vivido tan terribles experiencias nunca las van a olvidar, pero quizá pueda ser un alivio contarlas, hablar de ello. Hay que ayudar y dejarse ayudar, y aceptar la situación por dura que sea. Sin embargo, no hay recetas infalibles, las vidas pueden torcerse o salir adelante. Todo eso está bien narrado en el film a través de los tres personajes principales, aunque también queda la sensación de que se podría haber desarrollado más el planteamiento, entrado más en sus conflictos familiares, en sus caracteres, en su visión de la vida. De ese modo el espectador hubiera tenido mayor perspectiva, pero aquí todo está demasiado impregnado por la triste y monótona experiencia de la guerra y los actores –Miles Teller, Beulah Koale y en menor medida Haley Bennett– se encargan de que así sea con unos meritorios trabajos.

5/10

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