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Biografía

Laia Marull

Laia Marull

47 años

Laia Marull

Nació el 04 de Enero de 1973 en Barcelona, España

Premios: 3 Goya (más 1 premios)

Goya
2011

Ganador de 1 premio

Goya
2004

Ganador de 1 premio

Goya
2001

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
La inocencia

2019 | La inocencia

Historia femenina íntima, que bebe seguramente de experiencias personales cercanas a la directora y coguionista debutante en el largometraje Lucía Alemany. Sigue en verano a la adolescente Lis, con sus ganas de fiesta en el pueblo, compartidas con sus amigas, su primera relación con un chico, que parecen más ganas de probar que verdadero amor, su ilusión, que parece utópica, de formarse para ser artista de circo, y el baño de realidad que supone quedarse embarazada. Alemany sigue la estela de directoras como Celia Rico Clavellino con Viaje al cuarto de una madre, o de Carla Simón con Verano 1993, o sea, filmar historias con un punto nostálgico que buscan ser auténticas, bebiendo de la vida misma. Y ciertamente, la película está bien rodada y narrativamente se sostiene de modo razonable, con actores solventes, bien por los veteranos Laia Marull y Sergi López, la recién llegada protagonista Carmen Arrufat, y el resto del juvenil reparto. Puede sin embargo pesar cierta bisoñez, pues los personajes se antojan demasiado monolíticos, lo que se traduce en cierta pobreza antropológica, de la que hace gala el propio lema promocional del film, "la culpa no existe", una solemne tontería en toda regla, una cosa es admitir la inexperiencia como disculpa, y otra negar la responsabilidad que conlleva el uso de la libertad. De modo que el padre poco hace aparte de gruñir, y aunque la madre tiene algo más de recorrido, también se diría algo contradictoria, a ratos parece sumisa, aunque puede asomar cierta personalidad para adoptar sus propias decisiones. Aunque donde queda patente la mirada superficial a los desafíos de la vida es en Lis, y el modo en que afronta su inesperada y no deseada maternidad. La vemos sufrir, sí, con dudas acerca de qué hacer, a quién contarlo y cómo. Pero pese a los consejos que recibe, que implican asumir responsabilidades, no deja de ser una cría con la cabeza más en el circo, o en sus miedos, que en la vida que ha empezado a gestarse en sus entrañas. Y esta superficialidad, que se traslada al novio y a las amigas de Lis, y que parece también la de Alemany, resta interés a su propuesta.

5/10
Llueven vacas

2017 | Llueven vacas

Historia simbólica, que se desarrolla siempre entre cuatro paredes, donde seguimos a una pareja, Margarita y Fernando, donde ella trata siempre de complacer al otro, es una mujer sumisa incluso ante la injusticia más ostentosa, mientrás que él ejerce un papel dominante y manipulador, distorsionando la realidad descaradamente, y descargando su frustración con malos modos y violencia. La intención del film de Fran Arráez, que maneja un texto de Carlos Be junto a un presupuesto limitado, es concienciar acerca de los malos tratos que padecen tantas mujeres. Pero la fórmula resulta tremendamente artificiosa y cansina, muy teatralizada; y los cambios de actores para los mismos roles, con la fórmula del espejo como plano de transición, parecen un capricho o estar motivados por la falta de tiempo de quienes han trabajado en el film desinteresadamente. Por supuesto, cabe la interpretación metafórica, Margarita y Fernando son tipos universales que se repiten todo el tiempo, un ciclo que se hace necesario romper, antes de que lo haga la muerte. Definitivamente "la lluvia de vacas" es una expresión opaca y poco lírica. Y falta emoción genuina, todo resulta muy reiterativo. Queda muy lejos de, por ejemplo, Te doy mis ojos, sobre el mismo tema, que protagonizaba Laia Marull, que también se deja ver brevemente en este film.

4/10
Brava

2017 | Brava

La estresada Janine, empleada bancaria, sufre una agresión sexual en el metro. Mientras huye contempla cómo los culpables la emprenden con otra chica. Sin embargo, no colabora con la policía para esclarecer el suceso. Su pareja no parece servir de mucho apoyo, el vínculo entre ambos se ha roto, así que pone rumbo al pueblo de la Costa Brava donde vive su padre, para tratar de encontrar la paz. Una década después de su prometedora ópera prima, Lo mejor de mí, la catalana Roser Aguilar dirige su segundo trabajo con resultados similares, pues de nuevo su puesta en escena se queda sólo en correcta. Tampoco acaba de rematar la historia, pese a que despierta ciertas expectativas en su arranque, por su tratamiento de la crisis de identidad que puede generar una experiencia violenta, cuyas víctimas se pueden bloquear, ni ayudan a cazar a los culpables ni se lo cuentan a sus seres queridos. Además, cuenta con una esforzada interpretación de la protagonista, Laia Marull, mientras que el veterano Emilio Gutiérrez Caba cumple, pese a que tiene un personaje tópico. Pero el film acaba desmoronándose, sobre todo por la falta de consistencia del desarrollo. Acumula momentos innecesarios, como una foto en un tractor que el personaje central se hace con unos vecinos del pueblo o la confesión del padre de que tiene una querida. No faltan diálogos forzados, como cuando una amiga le recuerda lo mucho que se esmeró de joven para estudiar, momento metido con calzador por Aguilar y su coguionista, para contar al espectador la historia de la protagonista, hasta entonces poco desarrollada. A veces roza el ridículo, atención a la explicación del individuo encarnado por Bruno Todeschini, sobre su violentísima reacción contra su hija, ¡no parecía capaz de algo así! O parece que el inconsciente ha traicionado a la directora catalana, que podría haber desvelado su ideología nacionalista, pues ha rodado todo el film en catalán, pero… ¡los agresores hablan en español!

4/10
Quatretondeta

2016 | Quatretondeta

Ópera prima como realizador y coguionista de Pol Rodríguez, hasta el presente ayudante de dirección en numerosos títulos, algunos relevantes, como Pan negro. Tomás, un anciano, desea enterrar a su esposa en Quatretondeta, una pequeña localidad, cumpliendo el deseo de la fallecida. Pero en la funeraria no se lo permiten, pues ha reclamado el cadáver una supuesta hija de la mujer, cuya existencia desconoce el propio viudo, así que éste opta por robar el coche fúnebre con el cadáver en su interior… El cineasta, de origen alicantino, toma como modelos los filmes más esperpénticos del valenciano más relevante del cine, Luis García Berlanga. Pero si en las obras del maestro los personajes, por muy exagerados que se presentaran, resultaban fácilmente reconocibles, aquí muchos de ellos (el ayudante del enterrador que se niega a hablar, etc.) parecen “marcianos”, y el humor de tintes negros que aquél explotó en obras maestras como El verdugo, aquí no tiene la más mínima gracia. El film acaba resultando aburrido, sobre todo en un punto en el que se empeña en realizar la promoción turística de las fiestas de Moros y Cristianos, en secuencias que no aportan nada al conjunto. Se desaprovecha así un esquema –el encuentro entre el anciano romántico y la joven desarraigada– que podría haber dado juego. No logran remontar el film los esforzados actores, por mucho que el veterano José Sacristán imponga ternura a su personaje, que Laia Marull también rebose humanidad, y que Julián Villagrán, el funerario, tenga cierta gracia. Sobresale en todo caso un inmenso Sergi López, como el brutote criador de pollos Genovés, el mejor hallazgo de la cinta.

4/10
La madre

2016 | La madre

La narración desnuda de las tribulaciones de un adolescente, Miguel, que vive con una madre incapaz de cuidar de él, más bien él cuida de ella, en lo que puede. Sin concesiones al sentimentalismo o a la comercialidad, vemos a un chaval que estudia en el instituto, vende kleenex para sacarse unos euros, se toma el bocata que le da un amigo en el recreo, sustrae algún alimento de primera necesidad en el súper... Su madre arrastra una tremenda apatía, se levanta tarde, dice que va a conseguir pronto trabajo como camarera... En tal coyuntura, los servicios sociales quieren llevarse a Miguel a un centro de menores, pero él se refugia en casa de Bogdan, un rumano que fue novio de su madre y vive en un pueblo cercano, y que le acoge a regañadientes. Allí consigue un trabajo de aprendiz, aunque André, el hijo de Bogdan, mayor que él, le mira con malos ojos... Alberto Morais, director y coguionista junto a Verónica García e Ignacio Gutiérrez-Solana, evita juzgar a los personajes anodinos, conformistas, que parecen condenados a llevar la vida que llevan, no pueden forjar su propio destino, o al menos es muy estrecho su margen de maniobra. Así Morais simplemente muestra con estudiada frialdad y un naturalismo que hace pensar en el cine de los hermanos Dardenne, las dificultades de un chico que en otras circunstancias llevaría probablemente una vida feliz. Llama la atención el desapego de unos y otros personajes, como inmersos en una pena infinita ante el estado de cosas, de modo que sabemos que la huida de Miguel es una huida a ninguna parte, y que sólo puede terminar de una manera. Los actores actúan lacónicamente, tal y como exige el guión.

6/10
Carlos, Rey Emperador

2015 | Carlos, Rey Emperador | Serie TV

Nueva apuesta española por las series televisivas de corte histórico tras el éxito de Isabel, no en balde detrás de Carlos, Rey Emperador está parte del equipo creativo de la mencionada serie. La trama arranca con la llegada a Castilla de Carlos y su hermana Leonor, donde resulta casi inevitable que sean vistos como intrusos extranjeros, pues siempre han vivido fuera de la Península. Él viene a reclamar su corona, aunque Juana todavía vive, y su hermano Fernando podría hacer también su propia reclamación, apoyos locales no le faltan. Pero Cisneros, el regente, desea que las cosas se hagan como determinó el rey católico Fernando, abuelo de Carlos, siguiendo el parecer de Isabel. Otros hilos narrativos trasladan al espectador a la corte francesa del mujeriego rey Francisco, y a Santiago de Cuba, donde Hernán Cortés se apresta para explorar y conquistar ricos territorios. Resulta muy de agradecer el esfuerzo de producción de esta serie, que ayuda a divulgar un período importante de la historia de España. El equipo dirigido por José Luis Martín, y que cuenta con cineastas solventes como Oriol Ferrer, procuran conjugar la lección de historia con el entretenimiento. El problema, al menos en lo que se detecta en el primer capítulo, es que ideas como el ataque de unos campesinos al rey por error, o los devaneos amorosos de alcoba, parecen recursos fáciles poco integrados con la mencionada lección de historia. Mientras que la decisión de no arriesgar con los idiomas quita al conjunto un poco de verosimilitud. Carlos habla un perfecto español, y se hace difícil aceptar que la corte francesa sea efectivamente francesa. Álvaro Cervantes parece demasiado joven para encarnar al futuro emperador, pero démosle un voto de confianza, por ahora se supone que es un gobernante inexperto, aunque con aptitudes, y eso, más o menos, lo transmite. Y en efecto, a medida que avanzan los capítulos, se opta por desarrollar mejor las tramas relativas a la lucha por el poder, ya sea la corona de emperador, o la conquista de México; y los personajes y lo que les mueve, una combinación de lealta, ambición y sentido del estado, que obliga a dejar los sentimientos personales en su su sitio, cobra sentido. Además, siendo conscientes de que hay un presupuesto razonable, pero limitado, se evitan los planos que requerirían masas o costosos decorados, limitando la cosa a escenas brevísimas que cumplen ese misión en América, la fugaz visión de los barcos de la expedición de Cortés y las pirámides mayas.

6/10
Las olas

2011 | Las olas

Miguel es un anciano, de salud delicada, que acaba de enviudar en Valencia. Ahora dispone de tiempo, aunque no sabe cuánto, para emprender un viaje, no sólo físico –al lugar que le vio nacer, Zaragoza, y a Francia, donde estuvo internado en un campo tras la guerra– sino sobre todo a la memoria. Primer largometraje de ficción de Alberto Morais, tras su documental Un lugar en el cine (2007), donde contaba con la intervención de Víctor Erice y Theo Angelopoulos. A estos cineastas pausados y contemplativos parece querer remitirse el cineasta, y quizá también a Solas, de Benito Zambrano, no sólo porque el título de su film rime con ése, o por la coincidencia en uno de los actores, Carlos Álvarez-Nóvoa, sino por el estudio de personajes que ofrece: sobre todo el de Miguel, interpretado por Álvarez-Nóvoa, pero también a Blanca –estupenda Laia Marull–, una mujer con problemas de pareja que le lleva en coche, o Fernando, el amigo que tiene en Barcelona. Riesgo meritorio de Morais es la sutileza y la elipsis, el film no está traspasado de verborrea o información redundante, sino que sugiere con largos silencios lo que fue el pasado del protagonista. En tal sentido hay que reconocer que la película tiene el ritmo deseado por su director y guionista, y que cuenta con unas elegantes transiciones al pasado sin cambiar de plano. Los actores, con la requerida sobriedad, están bien. El reproche que cabe hacer es el esa lentitud a veces algo exasperante, intensificada por la ausencia de partitura musical, que puede llevar al espectador a pensar aquello de "aquí no está pasando nada". Desde luego no es lo que pensaron en el Festival de Moscú, donde la cinta se llevó los premios de mejor película y actor.

5/10
Pan negro

2010 | Pa negre

Agustí Villaronga es un gran creador de atmósferas, y vuelve a demostrarlo en Pan negro. La trama de su película, que maneja un buen plantel de actores, se sitúa en la Cataluña posterior a la guerra civil, en un pueblo de montaña, y adopta el punto de vista de un niño, Andreu, cuyo padre, Farriol, de modesta condición, está mal visto por las fuerzas vivas, por haberse significado en el pasado como hombre de izquierdas, o sea, del bando de los perdedores. Un día el chaval descubre en el bosque los cadáveres de un hombre y su hijo, amigo suyo. No está claro que haya sido un accidente su caída por un barranco, y podría ser la excusa perfecta para colgar los muertos al padre de Andreu. El director adapta una desesperanzada novela de Emili Teixidor y entrega imágenes brutalmente poderosas, de modo especial en el arranque. Hay que reconocer cierta originalidad en la trama, donde se da una vuelta al habitual victimismo de las películas sobre la contienda fraticida, siempre empeñadas en "ganar la guerra" al menos en el cine. Los grandes ideales pueden que no lo sean tanto, y las miserias humanas vienen a ser las de siempre, no hay nada nuevo bajo el sol en los secretos de la España profunda, o la Cataluña profunda si se prefiere. La mirada del director es oscura, muy oscura, no hay espacio para la luz. Ya lo dice el título, con la metáfora del pan negro. La película sigue el esquema habitual de las narraciones sobre la pérdida de la inocencia en la infancia, eso sí, sin resquicio para la esperanza, no hay nadie capaz de iluminar la pantalla. La única salida es el pragmatismo cínico, adaptarse a las circunstancias como un camaleón, tragar lo que haya que tragar, tratando de seguir siendo uno mismo. Porque en el fondo el desenlace no muestra más que a un personaje que va a seguir los pasos de sus padres -que dentro de su supuesto idealismo han tenido que optar por la supervivencia- o de su prima Núria, una niña que no duda en acostarse con su maestro si eso le reporta alguna ventaja, aunque en el fondo ansía escapar. Asumido su amargo pesimismo, puede decirse que Villaronga no logra el deseable equilibrio en su película. En cierto momento las cosas se le van de las manos, pierde las riendas en los contradictorios laberintos de los distintos personajes, su tupida red de mentiras y excusas, que se acumula caóticamente; no casa bien esta parte dramática con la atmósfera algo terrorífica de algunos pasajes, ni tampoco es acertado el modo de desvelar cierta acción brutal que descalifica a sus protagonistas y conduce al final del film. Hay una denuncia de la mentira, pero en realidad nadie parece interesado en la verdad, falta el necesario referente ético.

5/10
La sombra prohibida

2010 | La sombra prohibida

Colofón del díptico que ha supuesto el debut como director y guionista de José Luis Alemán, que se basa libremente en la mitología creada por H.P. Lovecraft, escritor que aparece como personaje secundario. Supone la última aparición en la gran pantalla de Paul Naschy, el actor español más asociado al género fantaterrorífico, que falleció poco después de terminar el rodaje, y que aunque ya estaba enfermo encarna con bastante convicción a Jervás, un mayordomo. Siniestros individuos persiguen a Luisa Llorente, tasadora inmobiliaria que fue a evaluar la antigua mansión de Lázaro Valdemar. Tras escaparse de un tipo en un bosque, Luisa cae en un precipicio y pierde el sentido. Se despierta en el carromato de una gitana a la que arrebataron a su hijo, que le explica que antes que ella muchas otras personas han sido perseguidas en ese lugar. Mientras, el detective Nicolás Trámel, y por otro lado dos compañeros de trabajo de Luisa, tratan de dar con ella. La sombra prohibida tiene un problema de estructura, ya que no parece que Luis Alemán haya concebido dos películas independientes, sino una que ha acabado cortando en dos. También juega en su contra el que el realizador haya querido introducir demasiados personajes y subtramas, un típico error de principiante. Cuenta con actores extraordinarios, pero casi todos sueltan sus parrafadas sin convicción ninguna, como si no les hubieran dirigido. Sin embargo, se agradece mucho la empresa de sacar adelante un film de terror al estilo de las viejas películas de la Hammer y Universal, más sugerentes que explícitas. Y el esfuerzo de producción es notable, sobre todo en el campo de los efectos especiales por ordenador. Como se prometía al final de la anterior película, aparece la criatura más popular de Lovecraft, Cthulhu, que posiblemente sea el monstruo gigante mejor hecho de la historia del cine español, aunque no tiene grandes precedentes.

4/10
La herencia Valdemar

2009 | La herencia Valdemar

Debut en el largometraje de José Luis Alemán, también autor del guión, inspirado en el universo concebido por el escritor H.P. Lovecraft. Alemán ha contado con un holgado presupuesto y tiene el mérito de haber sacado el proyecto adelante sin contar con ninguna subvención pública, un caso poco corriente en España. Luisa Llorente, tasadora de inmuebles, desaparece mientras realiza el inventario de los bienes de una antigua propiedad, la mansión de estilo victoriano que perteneció a los Valdemar. El presidente de la compañía para la que Luisa trabaja envía a Nicolás Tramel, un detective privado, para que la encuentre. Tramel se traslada en tren al lugar, acompañado por la doctora Cerviá, presidenta de la fundación propietaria del caserón. La doctora cuenta al detective la historia del matrimonio Valdemar, formado por Lázaro y Leonor Valdemar, que vivieron en la mansión allá por el siglo XIX. Ambos fueron pioneros del espiritismo, aunque en realidad Lázaro amañaba las sesiones, lo que desencadenó la tragedia. Se agradecen las buenas intenciones de rodar una historia de corte clásico, que bebe de las películas de Hammer, Universal y especialmente de la también inspirada en Lovecraft El palacio de los espíritus, de Roger Corman, así como de las adaptaciones que hizo este productor y director de la obra de Edgar Allan Poe. José Luis Alemán desecha los sustos fáciles y los excesos sangrientos, y se centra en crear una historia que enganche al espectador, y una ambientación gótica, lo que acaba siendo todo un acierto. Asímismo, resulta atractivo el fuerte componente romántico de la historia del matrimonio Valdemar, lo que le da cierta intensidad dramática a la historia. Los apasionados del terror agradecerán sus constantes referencias al género: la aparición de Bram Stoker, la presencia de Paul Nascy, pionero del terror en España, etc. Los efectos especiales están lo suficientemente bien hechos para que den el pego. La herencia Valdemar está concebida para ser estrenada en dos partes, a lo Kill Bill. Esta primera parte desarrolla sobre todo la historia de época, mientras que la historia contemporánea sólo arranca. Concluirá en La herencia Valdemar 2. Aunque distribuir de esta forma la historia podría ayudar al triunfo comercial de la cinta –para saber cómo acaba es necesario pasar nuevamente por taquilla–, el problema es que la cinta está totalmente desestructurada. La introducción moderna es demasiado larga, y por tanto la historia principal –mucho más interesante– tarda en arrancar. Además, se nota mucho que Alemán es un primerizo. Sus diálogos son demasiado literarios, recargados y poco creíbles. Esto es un lastre para los actores, pues aunque algunos son de primera, como Laia Marull, Eusebio Poncela y Óscar Jaenada, a veces tienen que declamar unas frases larguísimas que no quedan naturales. Sobran también algunos diálogos reiterativos o que se pierden en asuntos secundarios que podrían haberse suprimido para no ralentizar el film.

4/10
Pretextos

2008 | Pretextos

Se nota que no es exactamente una ópera prima, pues aunque se trata del primer largo de ficción como cineasta de la actriz Silvia Munt, lo cierto es que ha adquirido poco a poco una gran experiencia como directora. Ganó el Goya al mejor corto con Lalia, y además tiene en su haber varios telefilmes y el documental Elena Dimitrievna Diakonova “Gala”. Y su amplia experiencia como intérprete se refleja en las intensas interpretaciones de un reparto que ha sabido escoger muy bien. Munt se ha reservado también el papel protagonista, Viena, directora teatral que sufre una crisis en su matrimonio con Daniel, médico de un geriátrico. Ambos tienen la necesidad de estar juntos, pero no pueden evitar continuas discusiones. Mientras que Viena toma como confidente al actor principal de la obra que está a punto de estrenar, Daniel se refugia en sus conversaciones con Eva, una de las enfermeras que trabajan con él. El personaje central, Viena, que tiene una madre cinéfila, se llama así en honor de Vienna, interpretada por Joan Crawford en Johnny Guitar, el gran clásico del cine, al que Munt cita en varias ocasiones. Incluso se permite incluir en un par de ocasiones el célebre tema central de la banda sonora. Estas referencias no son casuales, pues Munt comparte temas con la inmortal cinta de Nicolas Ray, como la necesidad de sentirse amado como pieza clave de la búsqueda de la felicidad. También recuerda al estilo de Ray la sutilidad con que la directora dibuja los conflictos de los personajes, a través de miradas, de gestos, de detalles. Munt logra secuencias muy llamativas, de enorme intensidad, y bastante originalidad, como cuando su personaje pone un disco en el que su hijastro ha grabado conversaciones de diferentes personas, que en conjunto resumen todo lo que el espectador ha visto hasta entonces. Se pueden sacar ‘defectillos’, pues el hijastro de la protagonista sirve de contrapunto dramático pero se antoja desdibujado. Además, algunas escenas son tan excesivamente teatrales, que parece que estamos ante la filmación de un montaje escénico. Pero sin duda estamos ante una nueva componente del valioso grupo de directoras femeninas que actualmente rueda en España, integrado por cineastas tan valiosas como Icíar Bollaín y Gracia Querejeta.

6/10
El Greco

2007 | El Greco

Coproducción hispanogriega que especula sobre la vida de Doménikos Theotokópoulos, El Greco, el celebérrimo maestro de la pintura nacido en Creta y que vivió durante muchos años en Toledo. A partir del libro 'El Greco: El pintor de Dios', de Dimitris Siatopoulos, el cineasta griego Yannis Smaragdis desarrolla sobre todo la supuesta relación entre el artista y un inquisidor, el cardenal Fernando Niño de Guevara, al que retrató en una de sus pinturas. De hecho, el film comienza con un encuentro del inquisidor con el pintor, que rememora cómo ha sido su vida hasta el momento. Años atrás abandonó Creta para ir a Venecia. Allí encuentra trabajo en el estudio de Tiziano, donde conoce al tal Niño de Guevara, sacerdote español al que decide seguir. Una vez en España, el pintor se enamora de Jerónima de las Cuevas, hija de un noble militar. Con ella no llega a casarse, pero sí que conviven y tienen un hijo. Cuando ha alcanzado un éxito sin precedentes, es requerido por Niño de Guevara, convertido en Gran Inquisidor, para que preste declaración. Se desprende de la película que las relaciones entre El Greco y la Iglesia fueron tumultuosas y truculentas, y que el pintor iba “por libre” en lo referente a la religión. En realidad es sobradamente conocido que El Greco puso al final de su vida todo su arte al servicio de la Contrarreforma, como se puede comprobar en sus piadosísimos retablos. Sí es cierto que el artista fue interrogado en 1541 por los inquisidores. Pero el asunto no parece que tuviera la importancia que le otorga esta película. La puesta en escena adolece de una artificiosidad excesiva, los personajes no parecen naturales, y algún momento la trama parece un folletín. A veces los actores parecen estar posando para los cuadros de El Greco –que sin duda los responsables del film han estudiado para documentarse– y no se desenvuelven de forma normal. Los actores por regla general son poco creíbles, especialmente el debutante Nick Ashdon, que realiza una composición desastrosa del protagonista, pues parece que se va a desternillar de risa en cualquier momento. Otros actores, como Laia Marull y Juan Diego Botto, se esfuerzan por resultar creíbles, pero sus personajes son esquemáticos y desdibujados. Por último se llevan la palma los forzados diálogos. Algunos resultan incluso involuntariamente graciosos, como el impagable comentario acerca de Cervantes.

2/10
Oculto

2005 | Oculto

Tres jóvenes coinciden en una conferencia sobre el significado de los sueños. Beatriz trabaja en el centro cultura donde se imparte, y tiene complejo de chica aburrida y sin novio. Álex es un periodista, que ha venido a cubrir el evento. Finalmente, Natalia forma parte del público, y llama la atención de todos cuando interroga al ponente acerca de lo que esconde uno de sus sueños recurrentes. Antonio Hernández sorprendió agradablemente con En la ciudad sin límites. Aquí cambia de registro con un thriller excesivamente estirado, con demasiados vericuetos, donde también están presentes los sentimientos y frustraciones de los personajes. Laia Marull hace una estupenda interpretación, y sorprende con su buen hacer la desconocida Angie Cepeda.

4/10
Las voces de la noche

2003 | Las voces de la noche

España, años 50. Una oscura ciudad de provincias. Un amor clandestino entre dos jóvenes de distinta condición social. Jorge es el hijo del creador de la fábrica de la que malvive el lugar; Elisa es, sencillamente, la hija del contable. ¿Hay alguna esperanza para ellos, o el tiempo pasará y lo suyo se agostará? Salvador García Ruiz es aficionado a las adaptaciones literarias. Acertó en su debut, llevando al cine la emblemática novela de José Ángel Mañas. Menos fortuna tuvo con la audaz El otro barrio, basada en una obra de Elvira Lindo. Ahora se las ve con una triste novela de Natalia Ginzburg, que ella situaba en Italia, pero que él readapta a lo que pudo ser la vida de sus padres y abuelos. La historia se desarrolla con ritmo moroso, como queriendo plasmar la vida gris de los personajes; y son los actores, Tristán Ulloa y sobre todo Laia Marull, los que han de arreglárselas para dar verosimilitud a los altibajos de su apasionada relación.

3/10
Te doy mis ojos

2003 | Te doy mis ojos

Una película sobre la violencia doméstica puede ser arma de doble filo. Tema de rabiosa actualidad, acapara desgraciadamente titulares en los medios de comunicación; la cuestión preocupa, hay un público interesado. Pero por otro lado, se presta fácilmente a los didactismos facilones, a la truculencia barata. Por eso hay que reconocer el virtuosismo de Icíar Bollaín (Hola, ¿estás sola?, Flores de otro mundo), que entrega una película medida equilibrada y con matices, con distintos puntos de vista. La historia se centra en la deteriorada relación de Pilar y Antonio (magníficos Laia Marull y Luis Tosar), casados y con un niño, que viven en una ciudad de provincias. Una noche, ella se presenta en casa de su hermana con el crío, llorosa y en zapatillas. Ha sufrido un episodio más de malos tratos, que le empuja a una separación temporal. Bollaín, coautora del guión con Alicia Luna, se detiene en la descripción de los dos personajes principales: ambos siguen enamorados, se quieren de verdad; ella apenas puede dominar el miedo cuando adivina el inicio de un arrebato de violencia de él; airearse, trabajar fuera de casa en un museo, hacer nuevas amigas, da a Pilar nuevas alas; mientras, Antonio se esfuerza en seguir una terapia, escucha al psicólogo, anota en un cuadernito lo que pasa por su cabeza cuando le domina la ira; pero sus estrechos horizontes, un querer y no poder, configuran un pesado lastre. El cuadro se completa con los alrededores de la pareja: la madre que aguantó junto a su marido hasta el final de sus días (“lo hice lo mejor que supe”, asegura), la hermana indignada, que no entiende que Pilar lo intente de nuevo, las amigas del trabajo (presentadas con unas pinceladas algo simplistas, como prototipo de independencia bien llevada), el terapeuta que trata de dar pistas, los compañeros de la terapia de grupo, que presentan un abanico de mayor o menor aprecio a sus mujeres.

6/10
No llores Germaine

2000 | Pleure pas Germaine

Germaine es una española casada con un belga. La familia lo está pasando mal tras la extraña muerte de Rolande, la hija mayor. Un día Germaine se echa a llorar y dice a su esposo que quiere volver a su casa en Los Pirineos para "volver a empezar". Primera película del belga Alain de Halleux, se enmarca en la tradición de esos cambios bruscos e inesperados que llevan a las familias a volver a conocerse de nuevo. La película, en ese sentido, logra dibujar bien a la familia protagonista, sobre todo a Germaine. La dureza inicial se contrasta con detalles de humor bien insertados, sobre todo a cargo de los hijos pequeños. Se trata de una coproducción de Bélgica y España, donde se pueden reconocer los rostros hispanos de Tristán Ulloa y Laia Marull. También la protagonista, Rosa Renom, es española, aunque se ha prodigado bastante menos en la pantalla hasta ahora.

5/10
El viaje de Arián

2000 | El viaje de Arián

Arián es una joven vasca que tiene una visión idealizada de la lucha callejera perpetrada por grupos radicales. Llevada de su romanticismo entra en contacto con Vivaldi, un terrorista de ETA obsesionado con la música clásica. Allí empieza a colaborar con la banda, primero con tareas informativas, y luego colaborando en un secuestro. ¿Es el suyo un viaje sin retorno? Intento del catalán Eduard Bosch de mostrar cómo una persona puede acabar asesinando en nombre de unos supuestos ideales. Ingrid Rubio, que da vida a Arián, dice que su personaje se ve sumergida en el mundo terrorista “por el amor que siente por un miembro de un comando”.

3/10
Fugitivas

2000 | Fugitivas

Tony es una joven de vida algo... desordenada. Con un grupo de “amigos”, entre los que se incluye su novio Juanjo, participa en el atraco a una administración de lotería. Lo malo es que ella y Juanjo traicionan a sus dos compinches, y luego el novio deja a Tony plantada y se lleva la pasta. Los maleantes burlados persiguen a Tony que, para colmo de males, está acompañada de una pobre niña, Laura, sobrina del novio, a la que conducían junto a su padre en Cádiz. La joven, perpleja ante tal cúmulo de circunstancias, verá cómo se despiertan sus instintos maternales gracias a la compañía de la pequeña Laura.   Interesante película del productor de Solas. Dirige Miguel Hermoso, que firmó Como un relámpago, título que pasó como un rayo por las carteleras (de lo poco que duró). No merece tal suerte este título vibrante, que conjuga bien la intriga y el suspense con el perfil humano de sus personajes. La peli se llevó 2 Goyas, a la mejor actriz revelación (Laia Marull) y a la canción (magnífica composición de Manuel Malou).

4/10
Lisboa (1999)

1999 | Lisboa

Joäo, un viajante portugués, recorre las carreteras vendiendo vídeos y casetes en los bares. Berta, una misteriosa mujer, le pide que le lleve hasta Lisboa, porque su coche está averiado. Joäo ignora que Berta está siendo perseguida por su marido. Antonio Hernández dirige un digno thriller, género poco cultivado por el cine español. Su actriz fetiche, Carmen Maura, encabeza un reparto de altura.

5/10
Mensaka

1998 | Mensaka

Realismo sociológico español de altos vuelos, en la línea de Barrio o Solas. En este caso, Mensaka sigue la pista a un grupo de jóvenes amigos, de distinta extracción social. Uno ejerce de "mensaka" para ganarse la vida, dos piensan en casarse, una es una pija rota por la infidelidad del novio... A partir de la novela de José Ángel Mañas (autor de Historias del Kronen), el guionista Luis Marías y el director debutante Salvador García Ruiz articulan muy bien historias cotidianas sobre el desconcierto de los jóvenes "urbanitas" de nuestros días. Los actores están realmente estupendos.

7/10

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