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Biografía

Samuel Roukin

Samuel Roukin

Samuel Roukin

Filmografía
Turn: Espías de Washington (4ª temporada)

2017 | Turn: Washington's Spies | Serie TV

Última temporada de la historia de la red de espías que, al servicio de George Washington (Ian Kahn), propiciaron en buena parte el éxito de la campaña del Ejército Continental contra las tropas inglesas del rey Jorge III. Estamos ahora en los momentos decisivos de la contienda. Abraham Woodhulll (Jamie Bell) ya cuenta con su padre, el juez Richard Woodhull (Kevin McNally) en el bando rebelde y ambos planean nuevos enfoques para la lucha; el teniente Caleb Brewster (Daniel Henshall) es capturado y su vida penderá de un hilo cuando el traidor Arnold (Owain Yeoman) le ponga en manos del sanguinario Capitán Simcoe (Samuel Roukin); mientras, Ben Tallmadge (Seth Numrich) urde la manera de mantener la red a salvo, con la ayuda de Anna Strong (Heather Lind) y de Mary Wooddhull (Meegan Warner), que ahora se encuentra en el campamento de Washington. Muchas idas y venidas tiene esta intrigante y final temporada de la fabulosa serie de AMC sobre la Revolución Norteamericana. Habrá muertes dolorosas, grandes sacrificios y actos heroicos, grandezas y mezquindades, mientras la trama va enriqueciéndose con cada hilo narrativo. Es elogiable el modo en que se van atando todos los cabos, hasta llegar al equilibrado final, que quiere ser una declaración de intenciones acerca de la naturaleza del ser humano, no tanto de los hechos sino de las almas, que es donde se libra la gran batalla entre el bien y el mal. Los actores están, como siempre, espléndidos.

8/10
Turn: Espías de Washington (3ª temporada)

2016 | Turn: Washington's Spies | Serie TV

Tercera temporada acerca de la red de espías tejida por el bando de George Washington alrededor de Abraham Woodhull, alias Culper, que proporciona información crucial de los movimientos de los ingleses durante la guerra de la independencia. A medida que el conflicto avanza, los modos de hacer llegar la información se hacen más sofisticados, y los riesgos aumentan. De modo que Abraham corre el riesgo de ser entregado por su propio padre, el juez, mientras se ha establecido una inesperada conexión con una esposa a la que antes hacía poco caso; mientras que Anna Strong, aunque sigue comprometida con el bando de Washington, cada vez admira más al inglés Hewlett, todo un caballero con principios. Abraham y Hewlett encontrarán una inesperada ocasión de colaborar pensando en liquidar al asesino Simco, mientras que Robert Rogers pasa a ser aliado de conveniencia de Abraham y el americano Benedict Arnold está siendo corrompido por el dinero y el corazón gracias a las artimañas del británico John Andre. La descripción del párrafo anterior da idea de la complejidad que ha ido adquiriendo esta serie de corte histórico, muy entretenida y con buen reparto, que parte del libro de Alexander Rose. Quizá a veces se acerca al culebrón, pero es de producción impecable y sirve para pintar una faceta poco vista de la guerra de la independencia americana.

6/10
Turn: Espías de Washington (2ª temporada)

2015 | Turn: Washington's Spies | Serie TV

Segunda temporada de la serie histórica que sigue las actividades de espionaje alrededor de Abraham Woodhull (Jamie Bell) en Setautek, quien con el seudónimo de Culper proporciona información a George Washington (Ian Kahn) en la lucha contra los británicos por la independencia. Una vez asentados bien los personajes y las circunstancias, Craig Silverstein puede desarrollar bien las diversas subtramas que ocurren en 1777 y 1778, e incluso explorar ideas como la posible melancolía de Washington. También está en su mano mostrar al comandante británico Hewlett (Burn Gorman) en su lado más humano, aficionado a la astronomía, enamorado platónicamente de Anna Strong (Heather Lind), una de las espías, que demuestra una increíble fortaleza cuando es capturado por los rebeldes y tratado casi como un animal. En los diez capítulos se combina la intriga de espionaje –los mensajes escondidos en el busto del rey, la tinta invisible, la captación de agentes en Long Island, el intento de corromper a patriotas que pueden pensar que no son suficientemente considerados...–, con lo personal, los romances a varias bandas, y cómo Mary (Meegan Warner), la mujer de Abe, antepone a su familia a cualquier otro punto de vista, aun sabiendo que su marido realiza actividade clandestina que no pueden agradar a los ingleses ni a su suegro, el magistrado Richard. La trama atrapa en sus diversas ramificaciones, y cuenta con un buen reparto, donde el villano Simcoe, Samuel Roukin, resulta especialmente repulsivo.

7/10
Turn: Espías de Washington

2014 | Turn: Washington's Spies | Serie TV

Serie televisiva de corte histórico situada en los años de la guerra de la independencia norteamericana, en que las tropas de George Washington combaten a los soldados del rey Jorge III de Inglaterra, que intenta mantener un poder colonial que se le está yendo de las manos. Describe la actividad de espionaje, al principio a regañadientes, llevada a cabo por Abraham Woodhull en Setauket, un enclave de Long Island cercano a Nueva York bajo dominio británico. Woodhull, hijo de un juez leal a la corona, realizaba algunas actividades de contrabando entre los contendientes, más o menos toleradas por ambas partes en tiempos de penuria, lo que le permitió realizar clandestinamente su actividad de inteligencia. La serie está muy bien ambientada, y el rigor histórico viene garantizado por la obra de Alexander Rose de que parte, y que maneja bien Craig Silverstein. Como cabe imaginar, quedan mejor parados los rebeldes que los ingleses. Ha contado con directores de prestigio en varios episodios, como Rupert Wyatt y Oliver Hirschbiegel. En el reparto destaca el protagonista, un convincente Jamie Bell.

6/10
Solomon Kane

2009 | Solomon Kane

Película inspirada en un personaje que imaginó Robert E. Howard, el creador de Conan el Bárbaro. De nuevo se trata de una historia más o menos épica, que transcurre en una estilizada y algo confusa Inglaterra puritana del siglo XVII, donde no faltan los hechizos y las brujas, siendo el demonio una verdadera realidad maléfica. Salomon Kane era un sanguinario mercenario, que renunció al mal y a las asechanzas del diablo para refugiarse en un monasterio. Pero el abad del lugar cree que Salomon está destinado a servir al Señor por otros misteriosos caminos, y le invita a partir. Conocerá en su periplo a una simpática familia, el matrimonio y tres hijos, a los que acompaña en su viaje a la costa, desde donde desean partir al Nuevo Mundo, América. Sin embargo, en el camino Salomon no tendrá más remedio que volver a hacer uso de la violencia para combatir a los servidores del demonio que acechan, y así mirar de frente a su pasado.Esfuerzo europeo con el poco conocido Michael J. Bassett al frente, por ofrecer un film de aventuras a lo grande, con elementos fantásticos y amplio lienzo, la idea clara es seguir la estela de El Señor de los Anillos. Por desgracia el resultado está bastante deslavazado, la narración avanza a trompicones -no es honrado presentarnos a una familia, y quitárnosla sin apenas darnos tiempo a conocerla y apreciarla-, y no está bien hilvanada la búsqueda de la redención de Salomon con su motivación amorosa. De modo que al empaque visual, aceptable, le falta el indispensable refuerzo de una historia capaz de conmover. Protagoniza la cinta James Purefoy, conocido por su Marco Antonio de la serie televisiva Roma, que está simplemente correcto. Actores como Max Von Sydow están desaprovechados, su intervención en el film es poco más que irrelevante.

4/10
Jane Austen recuerda

2008 | Miss Austen Regrets

Cuidada producción televisiva de la BBC, que hace una aproximación a la vida sentimental de la gran escritora británica Jane Austen, sobre todo a través de sus cartas -las que se conservan, pues su hermana Cassandra destruyó muchas, que pensó podían molestar a algunas personas-, de cuyas líneas está atravesada la narración, con adecuada voz en off. Parece que es bastante más fiel a la realidad en este aspecto que la película rodada el año anterior La joven Jane Austen, aunque bien es cierto que ésta sólo se fijaba en los años mozos de la posterior escritora, y que faltan datos para poder entregar 'la foto completa'. El film arranca de modo brusco, con una Jane joven que ha aceptado una proposición matrimonial, para echarse atrás a las pocas horas. Años después, convertida en una escritora célebre, su sobrina Fanny Knight espera la aprobación de ella para su pretendiente, el apuesto John Plumptre. Esta tarea de consejera en cuitas de amor coincide con el reencuentro del hombre que se le declaró antaño, Brook Bridges. Lo que despierta dolorosos recuerdos, tal vez lamentos, acerca de si acertó entonces.Tanto el director Jeremy Lovering como la guionista Gwyneth Hugues son dos perfectos desconocidos, con sólo experiencia televisiva. Pero manejan su historia con aplomo y la dotan de empaque y hondura, aciertan con el enfoque de rodar la vida de Jane Austen como si fuera una novela de Jane Austen, esa atmósfera deliciosa que se disfruta casi sin advertirlo... al tiempo que inciden en la idea, expresada por la propia protagonista, de que la vida no es como sus escritos, resulta más compleja. Todo el film está sembrado de frases ingeniosas, del estilo de las que salieron de la pluma de Austen. Y se capta la psicología humana, los anhelos de amor, y a la vez las pequeñas y a veces rastreras metas que los hombres nos ponemos, la frivolidad, el deseo de seguridad, los miedos, a equivocarse, y a lo que piensen los demás, la dificultad de expresar lo que se siente... En tal sentido hay pasajes emocionantes, la crueldad de la madre con el reproche que siempre ha conservado hacia Jane, o los secretos sabidos pero no dichos entre las hermanas Jane y Cassandra. Olivia Williams está formidable como Jane Austen, sobre sus hombros reposa el peso de la película. Los demás son excelentes secundarios, ninguno chirría, y todos tienen su pequeña gran escena donde dan lo mejor de sí mismos.

6/10
Happy. Un cuento sobre la felicidad

2008 | Happy-Go-Lucky

El encuentro entre dos personajes antitéticos. Poppy es una joven maestra, vitalista y rebosante de optimismo, que exhibe siempre una sonrisa en su rostro. No se trata de que cierre los ojos a las cosas feas de la vida, pero es de las que piensa que el encargado de una librería debería ser atento con los que entran en su establecimiento, y ser capaz de bromear, o al menos de conversar, cualquier rasgo que demuestre que es un ser humano. El robo de su bicicleta, toda una contrariedad, no va a quitarle el buen humor, es la ocasión que aprovecha para apuntarse a una autoescuela, con vistas a obtener el carnet de conducir. Su profesor va a ser Scott, un tipo que sabe hacer su trabajo, pero perpetuamente hosco, y al que irrita sobremanera el modo en que mira la vida su alumna. ¿O no? Mike Leigh escribe y dirige una película muy agradable, enormemente divertida, con personajes muy bien construidos, de modo especial los principales, la formidable Sally Hawkins -premiada como mejor actriz en el Festival de Berlín-, y Eddie Marsan, que debe vérselas con un carácter a priori antipático. Como apunta el título en español, se trata de un “cuento sobre la felicidad”, pues a la postre alcanzar la dicha es el deseo, oculto o manifiesto, de todos los personajes. Acierta el cineasta británico al mostrar que Poppy no es un personaje frívolo, lo que se subraya en su trabajo como maestra, en que presta especial atención a un alumno problemático, y en los momentos en que detecta, en la conducta su profesor de autoescuela, lo que puede haber detrás. La rigidez de Scott puede ser hilarante, pero también patética, y la trama sabe salvar al personaje, no hacerlo antipático gracias a que llegamos a comprenderlo. Al corazón de la historia sabe rodearlo Leigh de buenos personajes secundarios, que sirven para que se exprese mejor la personalidad de Poppy, singularmente su compañera de piso, y el inspector de escuela que la atrae. A destacar las clases de flamenco a que se apunta la protagonista, tronchantes, y una buena manera de subrayar la necesidad de poder contar a alguien los sentimientos más profundos que nos reconcomen por dentro.

7/10
A contraluz

2008 | A contraluz

Recopilación de los tres impactantes cortos de Eduardo Chapero-Jackson, multipremiado director que ha logrado que sus dos primeros trabajos hayan sido preseleccionados para los Oscar, mientras que el segundo de ellos, Alumbramiento, obtuvo el premio UIP al Mejor Corto Europeo en el Festival de Venecia. Esta retrospectiva deja claro que Chapero-Jackson tiene un brillante futuro, por su esmerada dirección de actores, su aprovechamiento de los medios técnicos (la música y la fotografía), y sus interesantes elecciones temáticas. Contracuerpo –su ópera prima– es un oscuro relato que trata el problema de la anorexia. Una muchacha adelgaza más y más kilos, hasta que logra meterse en el interior de un maniquí. Éste es trasladado por unos mozos de almacén que lo llevan a una tienda de ropa. Así acaba siendo exhibida en el escaparate. Chapero-Jackson logra imágenes de gran intensidad, como la colección de básculas que la protagonista ha clavado en la pared, que llevan escrita la cifra de los kilos que ésta ha ido perdiendo. La fascinación que el anoréxico maniquí parece despertar en una niña que pasa junto al escaparate funciona como metáfora de la nefasta influencia de los ideales estéticos equivocados que rigen en la actualidad. Esmeradísimo trabajo de la actriz Macarena Gómez, que parece realmente afectada por la lacra que sufre su personaje. En Alumbramiento –su mejor trabajo–, Chapero-Jackson narra la última noche de una anciana enferma, que se verá rodeada por sus familiares en los momentos previos a su inminente muerte. Inspirado en la muerte de sus abuelos, a los que dedica el corto, el realizador ha sabido captar el miedo de los parientes, las dudas, los intentos de aceptar lo que va a ocurrir, la despedida de los seres queridos y la nostalgia. Destaca el momento en que los personajes rememoran una canción que la moribunda entonaba años atrás a los niños. Filma Chapero-Jackson con contundencia y sobriedad, sin recrearse en sentimentalismos artificiales. El reparto es excelente, con una sobrecogedora interpretación de Mariví Bilbao, que aunque es más conocida por su registro cómico de la serie Aquí no hay quién viva, resulta muy convincente como anciana a punto de fallecer. Por último, The End es un mediometraje de 30 minutos rodado en inglés, y que se estrenó con ocasión de la Expo del agua de Zaragoza, en 2008. No desentonaba allí, puesto que muestra las duras consecuencias a las que podría llevarnos la sequía, y la desertización en un futuro próximo. Una familia viaja en coche por una carretera estadounidense. Son testigos de un robo de un camión cisterna que transporta agua, cuyos autores les roban la única botella que tienen, y su vehículo, dejándoles a su suerte en el desierto. Al director se le ha dado bastante bien construir un film muy personal, a pesar de que tenía que cumplir una curiosa condición: rodar un western. Tan singular premisa nace del premio recibido en Almería por Contracuerpo, que ofrecía ayuda económica para otro trabajo del director siempre y cuando se circunscriba a este clásico género. Y Chapero-Jackson ha cogido del cine del oeste el tono, los personajes, el asalto a una diligencia –que en este caso es el citado camión– y sobre todo los tiroteos, pese a que en realidad es de ciencia ficción apocalíptica, en la línea de Mad Max, con ideas de Waterworld. Esmeradas interpretaciones de un reparto que cuenta con el mismísimo Miguel Ángel Silvestre, convertido en un fenómeno de masas por su papel de ‘Duque’ en la serie Sin tetas no hay paraíso.

6/10
The End

2008 | The End

Mediometraje de 30 minutos rodado en inglés, y que se estrenó con ocasión de la Expo del agua de Zaragoza, en 2008. No desentonaba allí, puesto que muestra las duras consecuencias a las que podría llevarnos la sequía, y la desertización en un futuro próximo. Una familia viaja en coche por una carretera estadounidense. Son testigos de un robo de un camión cisterna que transporta agua, cuyos autores les roban la única botella que tienen, y su vehículo, dejándoles a su suerte en el desierto. Al director se le ha dado bastante bien construir un film muy personal, a pesar de que tenía que cumplir una curiosa condición: rodar un western. Tan singular premisa nace del premio recibido en Almería por Contracuerpo, que ofrecía ayuda económica para otro trabajo del director siempre y cuando se circunscriba a este clásico género. Y Chapero-Jackson ha cogido del cine del oeste el tono, los personajes, el asalto a una diligencia –que en este caso es el citado camión– y sobre todo los tiroteos, pese a que en realidad es de ciencia ficción apocalíptica, en la línea de Mad Max, con ideas de Waterworld. Esmeradas interpretaciones de un reparto que cuenta con el mismísimo Miguel Ángel Silvestre, convertido en un fenómeno de masas por su papel de ‘Duque’ en la serie Sin tetas no hay paraíso.

6/10

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