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Biografía

Jim Parsons

Jim Parsons

47 años

Jim Parsons

Nació el 24 de Marzo de 1973 en Houston, Texas, EE.UU.
Filmografía
Hollywood

2020 | Hollywood | Serie TV

Serie creada por el prolífico y sobrevalorado Ryan Murphy, en colaboración con Ian Brennan, con quien previamente ha trabajado en Glee, Scream Queens y The Politician. Recrea el Hollywood de la postguerra, años 50, en que los oropeles de la meca del cine ocultan mucha podredumbre y prejuicios. Ahí acuden muchos jóvenes con el sueño de brillar en la pantalla convertidos en estrellas, pero la realidad es que pocos logran descollar, y en el camino les toca pasar por un aro que puede resultar incómodo y donde se dejan el alma. La mirada tiene algo de fantasía idealizada muy exagerada versión Murphy, que quiere beber de Douglas Sirk, aunque, que quede claro, él no es Douglas Sirk. Curiosamente su modo de encarar la serie está emparentada con la reciente Érase una vez... en Hollywood, aunque las comparaciones son odiosas, y aquí Quentin Tarantino gana claramente por goleada. La serie combina personajes reales y ficticios para pintar lo que se suele denominar Hollywood Babilonia, o sea, los pecados y actitudes inconfesables en que caen esos personajes rutilantes que tanta fascinación despiertan en los que disfrutan de las películas salidas de la fábrica de sueños, que también oculta pesadillas. De modo que seguimos a Jack Castello, un recién llegado a Hollywood. Su esposa es camarera, y como lo de ser actor no es tan sencillo, acepta trabajo en una gasolinera, tapadera para que los apuestos empleados ejerzan de prostitutos con clientas talluditas, y también con hombres, se ofrece carne y pescado, como se llega a decir. Jack se indigna... un poquito, pues enseguida ve que es una interesante fuente de ingresos, y le permite hacer contactos, ventajas de practicar el sexo con Avis Amberg, la mujer de un jefazo de los estudios, Ace; y como él no quiere acostarse con hombres, logra reclutar al homosexual negro Archie Coleman, que está bastante enamorado de un tipo apuesto, grandote e ingenuo que adoptará el nombre artístico de... Rock Hudson, a instancias de su astuto agente Henry Willson, también gay. Coleman sueña con que le produzcan un guion y demostrar así que el color de la piel no importa si se tiene talento; cree en él su amigo aspirante a director Raymond Ainsley, que tiene una novia negra, Camille Washington. Ahora se trata de convencer a un estudio donde lleva la voz cantante Dick Samuels, un gay que no se atreve a salir del armario. Lo siento si me he entretenido un poco en describir personajes, y que conste que sólo he presentado la punta del iceberg. Lo hago para apuntalar la idea de que Murphy, como suele, nos presenta un culebrón en que quita importancia al planteamiento de que, para tener la oportunidad de triunfar en el mundo del cine, es poco menos que obligado pagar el peaje de acostarse con quien haga falta, lo que además no pasaría factura alguna. De modo que la otra pata de la base argumental, la reivindicación de los derechos laborales y oportunidades de los colectivos discriminados (afros y asiáticos, mujeres, gays) para hacer realidad sus sueños, pierde inevitablemente fuelle. Como es un narrador hábil, no se escatiman medios en la producción, y hay mucha vista en el reparto –con muchos personajes, algunos interpretados por actores no muy conocidos (destacan David Corenswet, Darren Criss, Laura Harrier y Patti LuPone) y otros asumidos por rostros reconocibles (como Jim Parsons de The Big Bang Theory, el actor director Rob Reiner, y otros en horas bajas como Mira Sorvino y Queen Latifah)–, la cosa da más o menos el pego, y atrapa la atención del espectador. Pero basta rascar un poco para advertir algo parecido a la impostura, que no hace justicia a la realidad hollywoodiense. Curiosa afición la de algunos a autoflagelarse y autojustificarse a la hora de proponer ficciones, todo al mismo tiempo.

5/10
Extremadamente cruel, malvado y perverso

2019 | Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile

Nuevo acercamiento a Ted Bundy, célebre "serial killer" en Estados Unidos en los 70, condenado por el salvaje asesinato de cuarenta mujeres, aunque el número de sus víctimas, también de violencia sexual, podría aún ser mayor. Otras películas que han abordado al personaje como Ted Bundy, se caracterizan por mostrar con pelos y señales los crímenes, acercándose al gore. Y aunque ciertamente la realidad se presta a ello, el peligro es caer en el puro morbo. La película que nos ocupa tiene detrás a Joe Berlinger, conocido por sus numerosos documentales sobre el sistema legal y casos criminales, y de hecho casi a la vez ha entregado una docuserie, Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy, que trata el mismo tema, pero aquí sin actores. De modo que prima el rigor, tambien en la parte policial, carcelaria y judicial, y sin escamotear el horror de los asesinatos, se centra en describir el lado humano de Ted Bundy, y cómo pudo enamorarse de él Liz Kendall, madre soltera que convivió con él mucho tiempo, incluso cuando tuvo lugar su primera detención, y cuyas memorias han servido mucho para pergeñar el guión. Además se juega a la ambigüedad, la idea es que pueda flotar la sombra de una duda durante casi todo el metraje, porque Bundy sostiene en todo momento su inocencia. Quizá ahí se manipula un poco al espectador, pues las pruebas, durante el juicio, no dan la impresión de ser todo lo contundentes que debieran, pero tal vez si así fuera, se resentiría el punto de vista adoptado. Zac Efron se revela una elección muy acertada para recrear el lado encantador y seductor de Bundy, que hizo gran parte del público, incluso el femenino, creyera en su inocencia. Mientras que Lily Collins sabe encarnar a la mujer que le ha amado y quiere creerle, y a la que persigue durante años una confluencia de sentimientos difíciles de sobrellevar. Además el resto del reparto funciona muy bien, por ejemplo John Malkovich como el juez de Florida y Jim Parsons representando a la acusación.

6/10
Jake

2018 | A Kid Like Jake

Alex y Greg siempre supieron que su hijo de 4 años Jake, estaba más interesado en cuentos de hadas que en coches de juguete, pero cuando Judy la directora de preescolar les avisa de que lo que parece sólo un juego podría ir más allá que una simple fase, estarán obligados a reflexionar sobre sus roles como padres e incluso como pareja.

Figuras ocultas

2016 | Hidden Figures

Una de esas películas capaces de elevar el espíritu, que hacen pensar que todo es posible cuando uno se deja guiar por la divisa del trabajo bien hecho y de hacer lo correcto. Se basa en hechos reales, y su título alude a los tres personajes femeninos retratados, tres mujeres negras que en los años 60 en Estados Unidos, con la segregación racial plenamente vigente, fueron capaces de labrarse una asombrosa carrera profesional en la NASA, la agencia espacial americana, tarea que compatibilizaban con su trabajo en casa como madres de familia. En el elocuente prólogo en que las seguimos en la niñez, descollando por su pasión científica, vemos cómo son capaces de descubrir bellas y perfectas figuras geométricas en los elementos cotidianos que les rodean. En 2014 un desconocido Theodore Melfi sorprendió con St. Vincent, una divertida comedia con su punto dramático protagonizada por Bill Murray, que se atrevía a plantear en cine la idea de que podemos ser santos en la vida cotidiana, buenas personas, una aspiración que tal vez nos cuesta distinguir en los que nos rodean, quizá porque ni ellos mismos son conscientes de que justamente eso es lo que desean. Ahora, en el fondo, aletea idéntica idea en Figuras ocultas, película de hechuras más clásicas, por partir de personajes auténticos. Y sabe destacar a los personajes que habitualmente estarían en segundo plano, dejando precisamente en este lugar a los heroicos astronautas, incluido el mítico John Glenn, que en otros filmes habrián tenido un protagonismo absoluto, más en esa carrera contrarreloj con los soviéticos durante la guerra fría, por no quedarse atrás en la carrera espacial. Melfi dirige, produce y coescribe con Allison Schroeder con talento, pues tiene la virtud de no atascarse en las aristas de las injusticias que les toca vivir a las tres protagonistas, sin que ello signifique su omisión. La idea es hacer prevalecer el tono amable, se diría que la divisa de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson –estupendas Taraji P. Henson, Octavia Spencer y la recién llegada Janelle Monáe– es poner a mal tiempo buena cara, y seguir esforzándose un día y otro en hacer las cosas mejor, ya llegará en su momento el reconocimiento, si tiene que llegar. De modo que situaciones como la de tener que perder literalmente un cuarto de hora en ir a la carrera al cuarto de baño, porque en la zona donde trabaja Katherine no hay aseos para "gente de color", se convierte en algo próximo al vodevil, se critica inteligentemente por reducción al absurdo. El guión es modélico a la hora de describir las funciones de Johnson como calculadora, Vaughan como supervisora in pectore que acaba siendo una experta en el recién adquirido superordenador IBM de fichas perforadas, Jackson completando su estudios para ser la primera ingeniera sfroamericana. Y no cae en buenismos anacrónicos a la hora de describir a los personajes blancos de la NASA, grandes profesionales y capaces de detectar lo que es injusto, pero humanos e hijos de su tiempo, lo que puede verse en el jefe del proyecto Kevin Costner, en la encargada de personal Kirsten Dunst, o en el ingeniero celosillo Jim Parsons, dando la vuelta a su Sheldon de The Big Bang Theory.

7/10
Visiones

2015 | Visions

Un matrimonio decide mudarse a una casa de campo tras un grave accidente. Poco después de llegar, la mujer comienza a sufrir una serie de terribles alucinaciones.  La película tiene momentos de auténtico miedo y sorprende con un reparto bastante conocido entre cine y televisión, con protagonismo para Isla Fisher (Confesiones de una compradora compulsiva) habitual en papeles de comedia.

4/10
Ojalá estuviera aquí

2014 | Wish I Was Here

Tras la cancelación de Scrubs, la serie que le ha hecho popular por su papel de médico soñador, Zach Braff afronta su segundo trabajo como realizador, guionista y protagonista, tras la sorprendente Algo en común, que hacía presagiar una carrera a tener muy en cuenta. En Ojalá estuviera aquí, encarna a Aidan Bloom, que a sus 35 años trata todavía de triunfar como actor sin demasiada suerte, por lo que depende del trabajo de su esposa para mantener a sus hijos, cuyos estudios están financiados por el abuelo. Cuando a éste le diagnostican un cáncer, y se ve obligado a dar clases a los chicos él mismo en su casa, Bloom se replanteará su vida. Comparte con su ópera prima el tema central, los puntos de inflexión en la vida, allí a los 20, ahora en los 30 y pico. Pero no logra la misma altura, pues mientras que la primera parecía tener como modelo el tono cómico-dramático de Woody Allen, en Ojalá estuviera aquí el referente parece ser el cine producido y dirigido por Judd Apatow, con sus defectos –chistes groseros o políticamente incorrectos, duración desmesurada–, pero también algunas virtudes, especialmente el hecho de que tiene cierto fondo, pues aporta pequeñas reflexiones sobre las relaciones familiares, y la necesidad de evolucionar y madurar. A Ojalá estuviera aquí se le puede aplicar fácilmente el adjetivo “autobiográfico”, pues a ratos Braff parece saber de lo que habla, e interpreta con solvencia al que podría ser su 'alter ego'. Además, demuestra cierto talento para la puesta en escena, así como para dirigir al reparto, con correctas interpretaciones de secundarios como Kate Hudson (la esposa), así como de los episódicos Ashley Greene (una apasionada de los comics y videojuegos), Jim Parsons (el Dr. Sheldon Cooper de The Big Bang Theory, que encarna a un aspirante a actor) y sobre todo del veterano Mandy Patinkin (el jefe de la CIA en Homeland), como progenitor enfermo del personaje central.

5/10
The Normal Heart

2014 | The Normal Heart

Adaptación de la obra teatral underground de Larry Kramer sobre los inicios del sida entre los homosexuales, contemporánea a los primeros tiempos de la enfermedad, cuando se ignoraba casi todo sobre ella. Se centra en la campaña de Ned Weeks, homosexual, que impulsa una asociación para tratar de sensibilizar al mismo tiempo a la opinión pública general y a sus compañeros gays, que no acaban de salir del armario ni de comprometerse en serio en la lucha contra “el cáncer gay”. El propio Ned era bastante indiferente hasta que le abrió los ojos la doctora Emma Brookner, que desde la silla de ruedas a la que le tiene clavada la polio trata de entender las causas de la enfermedad. 20 años después de ser escrita, y cuando el poder de influencia del lobby gay ha alcanzado cotas nunca vistas, Ryan Murphy -gay declarado y celebérrimo gracias a la serie televisiva Glee- ofrece la versión fílmica de la la obra de Kramer gracias al apoyo en la producción de la HBO y de Brad Pitt a través de su compañía Plan B. Contada desde dentro de la comunidad gay, se convierte en una especie de documento didáctico autocomplaciente de “memoria histórica”, para explicar las muchas dificultades a que se han enfrentado históricamente los homosexuales, no sólo por el sida, sino por el rechazo social, crisis de identidad, problemas afectivos, promiscuidad, etc, etc. Más allá de la aceptación o rechazo de sus postulados, el film resulta muy desequilibrado y narcisista, aunque esté movido por la loable intención de que entendamos el dolor que causó el sida entre los gays. Lo lastran los discursos teatrales algo exagerados y grandilocuentes, casi histéricos; las comparaciones con la persecución judía de los nazis; los diálogos descriptivos; los datos continuos de muertes de personas que para el espectador son anónimas y no conmueven; y el rechazo que produce la vehemencia del protagonista, Mark Ruffalo, alter ego de Larry Kramer un tanto pasado de rosca, también en su amor por un periodista del New York Times. No faltan imágenes algo cansinas de un hedonismo homoerótico; pasajes algo almibarados, como el baile de Ned con la doctora, una Julia Roberts esforzada, pero sin magia; un lacrimógeno discurso fúnebre; o el caso del enfermo en el avión, tal y como se cuenta absolutamente grotesco.

3/10
The Big Bang Theory (7ª temporada)

2014 | The Big Bang Theory | Serie TV

Sheldon y Penny tratan de encontrar a Sheldon. Howard ayuda a Raj a superar su ruptura con Lucy. Por último, Amy y Bernadette viajarán juntas para asistir a una convención de biología.

The Big Bang Theory (5ª temporada)

2012 | The Big Bang Theory | Serie TV

Una pelea entre Sheldon y Penny, provoca que Amy se quede en el medio, mientras que Leonard intenta revivir su relación de larga distancia vía Skipe con Priya, la hermana de Raj; aunque claro, en el fondo sigue sintiendo algo por Penny. Nueva tanda de episodios de la hilarante telecomedia. Como ocurría con Friends, de la que vendría a ser su versión friqui o nerd, la evolución de los personajes va sobre todo en las relaciones que empiezan y terminan, mientras que el resto son gags, muchos basados en frases de doble sentido de contenido sexual, otros en torno a las manías y "fricadas" de unos y otros, ya sea por la pasión por los cómics, Star Wars y Star Trek de los chicos, por los sueños poco realistas de actriz de Penny -su gran éxito hasta el momento es haber rodado un spot televisivo para un medicamento contra las hemorroides-, por el noviazgo de Bernadette y Howard, éste todavía en casa de mamá, etcétera.

6/10
The Big Bang Theory (6ª temporada)

2012 | Big Bang (season 6) | Serie TV

Leonard, Penny, Sheldon y el resto de amigos regresan justo donde les dejamos. Nuevos problemas de pareja, avances tecnológicos, comentarios y momentos muy frikis y especialmente la evolución de cada personaje son los puntos importantes de los que disfrutarán los fans en esta nueva entrega. Bien es cierto que con el paso de los años han ido perdiendo algo de fuerza, aunque la audiencia diga lo contrario, algo comprensible debido al elevado número de episodios. Además, en estos últimos capítulos se ha introducido un factor no tan arraigado en los anteriores: los líos amorosos. Pero por otro lado cabe destacar que sus señas de identidad siguen intactas y continúan arrancando carcajadas al espectador con momentazos de alto nivel.

7/10
El gran año

2011 | The Big Year

Todo el mundo busca algo, y Stu Preissler (Steve Martin), Brad Harris (Jack Black) y Kenny Bostick (Owen Wilson) están decididos no sólo a encontrar “su algo”, sino a ser los mejores en la tarea. Al igual que este intrépido trío dispuesto a trotar por el continente, casi todos nosotros soñamos con ser los primeros, tanto si se trata del mejor atleta, del autor de mayor venta o, tal vez, de ese artista acaparador de premios. Puede tratarse de cualquier cosa, pero en el terreno ideal debe ser algo que te apasione.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

2011 | Big Bang (Season 4) | Serie TV

Sheldon tiene una cita con Amy Farrah Fowler, una chica con la que curiosamente tiene mucho en común. Mientras Wolowitz ha construido un brazo robótico. El personaje de la hermana de Raj, Priya, interpretado por la actriz Aarti Mann, pasa de secundario a regular. Y Mayim Bialik interpreta al personaje más refrescante, Amy Farrah Fowler, que en principio parece una versión femenina de Sheldon (extremadamente inteligente e inadaptada) pero que acaba teniendo su personalidad propia.

6/10
The Big Bang Theory (3ª temporada)

2009 | Big Bang (Season 3) | Serie TV

Leonard y Sheldon, compañeros de piso y físicos, prosiguen con sus aventuras durante los 23 capítulos de la tercera temporada de esta exitosa 'sitcom'. Volvemos a ver sus problemas con las chicas y sus cabezas friquis, dispuestas a sacar a colación citas científicas, o culturetas de películas, cómics, videojuegos, etc. La trama de los capítulos se centra esta vez en la nueva vida romántica del cerebrito Leonard y de la pizpireta Penny. Mientras tanto, cierra el círculo Sheldon, quien añora los tiempos de antes. Entretenimiento y risas aseguradas.

6/10
The Big Bang Theory (2ª temporada)

2008 | Big Bang (season 2) | Serie TV

Nuevas peripecias de los físicos Leonard y Sheldon, grandes genios en su trabajo, que sin embargo tienen problemas para relacionarse. En esta temporada, contra todo pronóstico, tanto Leonard como Sheldon logran llamar la atención de sendas chicas. Por su parte, Penny, la chica de al lado, se enamora del dependiente de la tienda de comics que frecuentan Sheldon y Leonard. La segunda temporada de esta serie creada por Chuck Lorre (Dos hombres y medio) y Bill Prady (Las chicas Gilmore) se supera en comicidad. Mantiene, por supuesto, las constantes citas a teorías físicas, videojuegos, cómics y series y películas de culto.

6/10
The Big Bang Theory

2007 | Big Bang | Serie TV

Leonard y Sheldon son dos brillantes físicos. La vida de ambos da un vuelco cuando descubren que Penny –un auténtico bellezón– se ha mudado al apartamento de enfrente. Ambos son dos genios, pero se bloquean cuando tienen cerca a una mujer. Sorprendente serie con personajes bastante ‘friquis’, creada por Chuck Lorre (Dos hombres y medio) y Bill Prady (Dharma & Greg). La serie es divertidísima y aunque no está especialmente dedicada al público 'friqui', ellos lo disfrutarán especialmente por el sinfín de referencias que hay a series de televisión, películas, cómics, videojuegos, etc.

6/10
Dame 10 razones

2006 | 10 Items or Less

Morgan Freeman, que ha ejercido varias veces como productor ejecutivo, y llegó a dirigir una película (Bopha!), es el máximo impulsor, a través de su pequeña productora, de este film de bajo presupuesto. Según los títulos de crédito, Freeman se interpreta a sí mismo. Aunque no le llaman por su nombre, su personaje es una gran estrella de Hollywood, que se ha cansado de protagonizar thrillers comerciales, así que ha aceptado interpretar al encargado de un supermercado en una producción independiente. Para preparar el personaje, acude a un supermercado de un suburbio de Los Ángeles, similar al de la película. Allí le dejan literalmente abandonado, pues el encargado que le iba a atender no está, ni viene nadie a recogerle. La única que habla inglés y que parece dispuesta a echarle una mano es Scarlet, la cajera que parece sostener el negocio, y que le llevará a su casa, a pesar de que antes tiene que acudir a una entrevista de trabajo. Es la primera vez que el director Brad Silverling (Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket, El compromiso, Casper) se pone al frente de un proyecto independiente. Y sin embargo, obtiene de los actores, muchos no profesionales, esa espontaneidad de las películas americanas rodadas al margen de Hollywood. Casi todas las secuencias parecen improvisadas y el argumento es sencillo, un simple encuentro entre dos personajes variopintos, que acaban aportándose el uno al otro más de lo que esperaban. Reivindica el valor de la autoconfianza, y algunas secuencias son divertidas, sobre todo aquellas en que Freeman se toma con humor a sí mismo.

4/10
Algo en común

2004 | Garden State

Andrew Largeman es un joven de veintitantos años que un día recibe la llamada de su padre para comunicarle que su madre ha muerto. Andrew abandonó el hogar familiar hace mucho tiempo y la tirantez con su padre se ha acentuado con los años. La vida de Andrew es triste, y él mismo se hunde más y más a base de fármacos que le mantienen lejos de un pasado que le atenaza. Así las cosas, llega a su antiguo hogar en New Jersey para acudir al entierro de su madre. Allí se verá con su viejo amigo Mark, que ahora trabaja de enterrador, y sobre todo conocerá a la extraña Sam, una chica con tantas rarezas como encanto y de la que se hará inseparable durante unos días. Zach Braff es uno de esos extraños talentos que surgen de vez en cuando, capaces de decir algo con calado y de contarlo con originalidad. Hasta el momento había participado en comedias como Scrubs o El club de los corazones rotos, pero ahora debuta como director y guionista en la gran pantalla. Y recuerda de algún modo a Woody Allen en el modo de componer a su protagonista, un tipo traumatizado, patético por momentos, que se siente un espécimen en medio de un mundo cada vez más extraño, con una existencia sin sentido, sin Dios, y sin un motivo para vivir sino es el del encuentro del amor. Algunas imágenes son lúcidas, divertidas, emotivas, y, aunque arriesgado, el uso de la cámara lenta logra su propósito de modo muy sugestivo, acentuado también por una banda sonora excelente. La película trata de quitar hierro a una concepción trágica de la existencia por medio de situaciones surrealistas, cotidianas y sencillas, a su modo entrañables, y todo con un aire local de historia pequeña, de creación independiente. El éxito del resultado se debe sobre todo al trío protagonista –Braff, Portman, Sarsgaard–, que hace un trabajo excelente con sus personajes.

6/10

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