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Biografía

Sterling Jerins

Sterling Jerins

16 años

Sterling Jerins

Nació el 15 de Junio de 2004 en Nueva York, EE.UU.
Filmografía
Boarding School

2018 | Boarding School

Paterson

2016 | Paterson

Una auténtica joya fílmica, compuesta a partir de la vida cotidiana, poesía que sigue la pista a un poeta urbano que a su vez lee y ama la poesía, de nombre Paterson, igual que la ciudad del medio Oeste estadounidense donde se gana la vida conduciendo un autobús de línea. Allí tiene su hogar con su esposa Laura, a la que ama tiernamente. Es muy comprensivo con los afanes artísticos de ella, algo veleidosos, sus diseños en blanco y negro, o su deseo de aprender a tocar la guitarra para llegar a ser cantante country, aunque tengan que comprarla con un curso que para su economía se acerca un poco al lujo; o con la mascota de la casa, el bulldog Marvin, al que le toca sacar a pasear. Estructurada la trama rítmicamente a lo largo de una semana, con la rutina diaria de Paterson, dentro del ciclo habitual en que consiste la jornada –levantada, paseo hasta el trabajo, intercambios dialógicos con los colegas, conducción, vuelta a casa, paseo del perro, cerveza en el bar...–, siempre hay elementos que aportan la novedad –comentarios de uno u otro pasajero, una avería, sucedidos entre los que frecuentan el bar, ir a ver una película de cine en blanco y negro...–. En cualquier caso, el observador Paterson se muestra inspirado por lo que ocurre a su alrededor, y en su cuaderno secreto de notas, escribe sus poemas, que sólo conoce Laura, que los aprecia mucho, por lo que le insta a darlos a conocer al mundo. Con estos mimbres Jim Jarmusch logra algo prodigioso, que lo ordinario se vuelva extraordinario, contagia al espectador la visión tranquila y artística del protagonista, de lo que acontece a su alrededor. Y no suceden grandes cosas, pero en la épica de lo cotidiano, hay espacio para la ternura, la sonrisa, las risas y el drama; y por supuesto para la inspiración y la creación artística. Además, en su devenir Paterson encuentra personas con las que empatiza, y a las que escucha, creando una solidaridad lacónica pero muy expresiva, él entiende al otro. Ese paisaje humano está muy bien interpretado, por el protagonista Adam Driver –curiosamente su apellido alude a su profesión, igual que el de su personaje de ficción al de la ciudad donde vive y a la obra principal de un famoso poeta americano–, y por el resto de personajes, desde la más presente, su esposa –la iraní Golshifteh Farahani–, al enamorado no correspondido Everett –William Jackson Harper–, el barman Doc –Barry Shabaka Henley–, etcétera. Y también, lo que supone un gozo enorme, el protagonista se encuentra con otros artistas como él, momentos fugaces compartidos con otras personas –la niña poetisa, el rapero de la lavandería, el ocasional visitante japonés admirador de la poesía de William Carlos Williams, nativo precisamente de Paterson, donde ejercía como médico... Lo que al final supone una expresiva declaración de que todos podemos ser artistas, basta con mirar al mundo, descubrir su belleza y contarlo. Tan sencillo –y tan difícil– como eso.

10/10
Divorce

2016 | Divorce | Serie TV

Dark Places

2015 | Dark Places

La madre y dos hermanas de Libby Day fueron asesinadas en su granja familiar de Kansas cuando ella tenía ocho años. Su hermano mayor, Ben, fue condenado por el crimen, tras las declaraciones de la niña. Treinta años después, la vida de Libby está vacía, sin trabajo, sin relaciones, sin paz. Con el fin de ganar un dinero contactará con un tal Lyle With, quien a cambio de dinero la invita a asistir a una reunión de un extraño grupo de personas que tiene el hobby de investigar crímenes famosos cuya resolución es poco satisfactoria. Será el comienzo de una indagación turbia, en donde la propia Libby pondrá en entredicho su opinión sobre los hechos y las declaraciones por las que su hermano Ben aún sigue entre rejas. Una novela de Gillian Flynn (autora de la historia que dio lugar a Perdida) sirve al director Gilles Paquet-Brenner (La llave de Sarah) para ofrecer una película sobre otra mujer desorientada, estancada, no tanto físicamente sino vitalmente. Película algo fatalista, opta por un final menos cínico que la película de David Fincher, pero también es que la entidad Dark Places es mucho menor. Narrada en dos tiempos, con escenas que se mezclan a modo de puzzle gracias a un montaje eficaz, pero también algo tramposillo, observamos, por un lado, las pesquisas de Libby adulta en el presente y compartimos sus descubrimientos, sus zozobras, sus dudas; por otro, se nos ofrecen las imágenes del pasado en la granja familiar cuando ella era niña, segmentos cuidadosamente escogidos para ofrecer información limitada y mantener la intriga sobre los hechos. Literariamente puede funcionar este esquema narrativo; cinematográficamente no tanto. Falta frescura, ritmo. Es elogiable el esfuerzo con que Charlize Theron compone a su atormentado personaje y la película se deja ver, entretiene. Sin embargo, también chirría continuamente porque no resulta muy creíble el planteamiento: una trágica situación olvidada durante 30 años, que en un brote detectivesco, del todo imprevisible y alentado por causas de lo más peregrinas, acaba por resolverse en unos pocos días. Tampoco los personajes están bien diseñados (algunos no se sabe muy bien qué pintan, como el padre), otros son invenciones muy artificiales (Lyle) o toman decisiones del todo inverosímiles (Ben). Además de la Theron el resto del reparto engrandece algo el resultado, especialmente la presencia de Tye Sheridan (Mud) y Christina Hendricks (Mad Men), en sendos personajes del hijo problemático y la madre sufridora.

5/10
Golpe de estado

2015 | No Escape

La familia Dwyer se traslada en avión a un país asiático, donde el padre Jack va a trabajar en una empresa de depuración de aguas. Pero justo la noche de su llegada se produce el asesinato del primer ministro y el país queda sumido en el caos más violento. A primera hora de la mañana Jack se da cuenta de que él y los demás extranjeros son objetivos de los revolucionarios, que empiezan a asesinar a mansalva. Desde ese momento Jack tendrá como obsesión escapar y poner a salvo a su familia, cosa que parece materialmente imposible. Trepidante film, modélico en su concepción “familia atrapada sin posibilidad de escapar”, que supone sin duda el mejor trabajo hasta la fecha de su guionista y director John Erick Dowdle (Así en la Tierra como en el infierno). Aunque hay una leve aunque explícita mención a la culpabilidad de occidente respecto a la situación injusta de muchos países de asiáticos, el guión ha sido depurado hasta el extremo para no perderse en berenjenales políticos, sentimentales o simplemente discursivos. Aquí hay los mínimos pespuntes –se supone que estamos ante un golpe de estado en Tailandia– para que la trama resulte absolutamente verosímil y el realismo contundente de la situación transmita la idea de que únicamente un milagro podrá salvar a esa familia de ser asesinada. El ritmo de Golpe de estado es enorme (los hechos suceden en un único día) y la puesta en escena realista, con profusión de primeros planos y cámara en movimiento (pero sin agotar) logran que la sensación angustiante no desaparezca ni un minuto del metraje. Hay escenas potentes, como la del salto al tejado o la de la motocicleta entre la masa revolucionaria. Por encima de la autoconservación, funciona además la obsesión natural de unos padres por salvar a su prole, cuestión apuntalada varias veces por Erick Dowdle. También se evita certeramente el peligro de derivar la historia hacia un film de acción al estilo agentes especiales, de modo que la inclusión del personaje interpretado por Pierce Brosnan brilla sólo lo justo. Los actores están formidables, especialmente los padres: un Owen Wilson en un papel muy alejado de sus típicas comedias, y una aterrorizada Lake Bell (El chico del millón de dólares).

7/10
Expediente Warren: El caso Enfield

2015 | The Conjuring 2: The Enfield Poltergeist

Otro caso para los Warren, dos personajes reales, Ed, demonólogo reconocido por el Vaticano sin estar ordenado sacerdote, y su esposa, Lorraine, clarividente. Reconstruye uno de los auténticos casos que atendieron en los 70, pero no uno cualquiera, sino el que pasa por ser el más documentado de la historia. En Enfield, precioso barrio del norte de Londres, reside Peggy Harper, madre divorciada con cuatro niños. Los pequeños empiezan a notar fenómenos extraños, aseguran que alguien extraño ha entrado, o se despiertan en mitad de la noche aterrorizados, hasta que ella misma puede comprobar que los objetos se mueven solos. Avisa a la policía que salvo constatar que dice la verdad poco puede hacer. Se requiere la ayuda de los expertos… Tras una pausa para probar fortuna en el campo del cine de acción, con la bien resuelta Fast & Furious 7, el realizador (atención, nacido en Malasia, con ascendencia china, de nacionalidad australiana y residente en Estados Unidos) James Wan regresa por todo lo alto al terror, el terreno que mejor se le da, como ha demostrado en títulos como la violenta y extrema Saw, y las más clásicas Insidious, Insidious 2 y Expediente Warren (The Conjuring). Aquí asombra de nuevo su capacidad para crear una atmósfera sugerente e inquietante: gracias a su dominio de los sustos, con los que deja poca tregua al respetable, se llega a tener la sensación de estar subido en la montaña rusa. Pocos lo consiguen en el cine actual, quizás M. Night Shyamalan en sus buenos tiempos… No ofrece nada nuevo con respecto a la primera parte, e incluso se alarga más de la cuenta, con alguna escena un poco discutible, como aquélla en la que Ed imita a Elvis Presley con la guitarra, un tanto forzada. Pero el realizador sabe lo que hace, al tomarse su tiempo para presentar a la nueva familia, y el espectador acaba preocupándose por lo que le ocurre. Por su parte, los guionistas Chad y Carey Hayes, artífices de la primera entrega, apoyados por el realizador y por David Leslie Johnson (La huérfana), mantienen algo de fondo, en torno a la fe y el escepticismo y la fortaleza que otorga la unidad familiar. No falla el reparto, sobre todo Vera Farmiga, que conmueve repitiendo como Lorraine, enfrentada al mal y a sus propios demonios. También cumplen Patrick Wilson (su marido), Frances O'Connor (la madre), una recuperada Franka Potente (investigadora de lo oculto), el español especializado en criaturas Javier Botet, así como los jóvenes que dan vida a los hermanos.

6/10
Ruth & Alex

2014 | Ruth & Alex

Así nos va

2014 | And So It Goes

Oren Little es un tipo odioso, agente inmobiliario, vendedor nato, viudo, egoísta maleducado y solitario sin remedio. Un cascarrabias a quien apenas soportan sus vecinos y conocidos. Sin embargo, la noticia de que tiene una nieta de nueve años de la que él ignoraba su existencia, y de que ha de ocuparse de ella debido a que su padre (hijo de Oren) va a ingresar en prisión, trastoca todos sus planes de independencia. La pequeña se encariñará pronto con la vecina de su abuelo, la dulce Leah, al tiempo que Oren irá acercándose cada vez más a ellas. Comedia amable, en la línea habitual del director Rob Reiner (Historia de lo nuestro), quien lucha por mantener el nivel con el paso de los años, y poco a poco se apunta cada vez más a los romances crepusculares y personajes maduros, como en Ahora o nunca o El verano de sus vidas. Aquí basa toda la función en un tipo singular, un soberano egoísta, simpático a su modo, que harto de los golpes que le ha dado la vida reparte improperios y ofensas a todo el mundo que se cruza en su camino. Pero, claro, la llegada de una niña de nueve años pondrá todo su mundo patas arriba, y el tipo irá menguando poco a poco su cinismo egocéntrico e irá ofreciendo otra cara de sí mismo. El guión de Mark Andrus (Mejor… imposible) es previsible aunque más o menos entretenido, y acaba acomodándose al género de las buenas intenciones y los finales de cuento, tan habituales en Reiner. Lo mejor de la película es Michael Douglas, quien borda a su personaje, en la línea de otros papeles otoñales con problemas de convivencia, como el que encarnó en Un hombre solitario. Aquí ofrece algunas réplicas muy divertidas (genial la relación con su veterana compañera de trabajo) y en general se las apaña para que su declaración de guerra contra el mundo caiga bien al espectador. Le secunda eficazmente Diane Keaton, aunque su personaje resulte mucho más tópico.

5/10
Ático sin ascensor

2014 | 5 Flights Up

Una simpática comedia, miniatura en su duración y número de personajes de entidad, con diálogos ágiles y chispeantes, verdadero canto a Nueva York y más concretamente al East Village de Manhattan y alrededores. Sigue a una pareja que llevan casados más de 40 años, Alex, afroamericano artista, y Ruth, maestra blanca, que no han podido tener hijos. Durante un fin de semana algo frenético por una alarma terrorista en Manhattan, intentan vender su ático neoyorquino al que no se puede acceder con ascensor, y comprar otra vivienda con mejor accesibilidad, algo conveniente por los achaques de la salud, que les afectan a ellos y a su querido perro. Les ayuda en la operación su sobrina, agente inmobiliaria. Frente a las primeras impresiones de lo que cabría esperar del film –vehículo concebido para dar trabajo a dos actores "dinosaurios" a los que les cuesta encontrar papeles de enjundia, Diane Keaton y Morgan Freeman–, tenemos una divertida trama bien urdida por Charlie Peters, que adapta un libro de Jill Ciment, que, si se nos permite el juego de palabras, se cimenta bien sobre la sólida y entrañable relación de los protagonistas; entre ellos hay indudable química, también en su versión juvenil, que podemos conocer a través de varios flash-backs. El británico Richard Loncraine captura bien el ritmo acelerado hasta rayar la paranoia de las grandes urbes, que exigen el esfuerzo personal de imprimir algo de cordura para no sucumbir a la fiebre general, y que se nota en el surrealista tratamiento informativo del supuesto terrorista, y en los candidatos a comprar casas o en los agentes que los venden; sólo la mirada sosegada de una niña sabe ver las cosas sencillas, con frases como "vuestra casa es la más bonita". La película también es sintomática de los tiempos actuales en otro pequeño detalle, cuando Ruth, que no ha podido tener hijos, considera favorablemente vender el apartamento a una pareja de lesbianas que han adoptado un niño, y buscan una bonita casa para establecer su hogar.

6/10
Guerra Mundial Z

2013 | World War Z

Guerra Mundial Z adapta al cine la novela homónima de Max Brooks, hijo del cineasta Mel Brooks, publicada en 2006, que goza de gran consideración entre los apasionados del fantástico. El film ha pasado por diversas dificultades, al desbordarse el presupuesto (ha costado mucho más de lo inicialmente previsto), y alargarse el rodaje más allá de lo programado. Gerry Lane (Brad Pitt), empleado de la ONU, sobrevive con su mujer y sus hijos al advenimiento de una plaga que convierte a los contagiados en una especie de zombies violentos. Mientras su familia se queda a salvo en una embarcación militar, sus superiores envían a Lane a un viaje por diferentes ciudades, en busca de información que pueda ser útil para atajar la pandemia, que hace estragos a lo largo y ancho del globo. El film modifica radicalmente el tono documental y periodístico del libro y su carácter coral, pues está compuesto por los testimonios de numerosos personajes de diferentes puntos del planeta. Se le otorga todo el protagonismo al tal Gerry Lane, que allí se limitaba a recoger testimonios, pero ahora se convierte en un héroe activo que debe solucionar la situación. Marc Forster, capaz de salir airoso de filmes sencillos como Descubriendo Nunca Jamás (posiblemente su mejor trabajo) y superproducciones de acción al estilo de Quantum of Solace, logra un ritmo dinámico y secuencias bastante frescas a pesar de la sobreexplotación de los últimos años del subgénero zombie. Guerra Mundial Z acumula momentos de gran intensidad, como la huida inicial de la familia del protagonista, la invasión de infectados de Jerusalén, la lucha por la supervivencia en un avión, etc. Los efectos especiales están muy cuidados y evita los excesos sangrientos del cine de muertos vivientes, optando acertadamente por sugerir en lugar de mostrar. Guerra Mundial Z tiene algo de fondo, en torno a la importancia de la familia y cuenta con un gran trabajo del siempre eficiente Brad Pitt. Le rodean secundarios correctos a pesar de ser en general muy desconocidos salvo alguna excepción (Matthew Fox o David Morse intervienen en pequeños papeles). Pero se nota que es un film problemático. Tras los primeros pases de prueba, Paramount llegó a la conclusión de que el tramo final no acababa de funcionar. Se contrató a dos nuevos guionistas, Damon Lindelof, uno de los responsables de Perdidos, y Drew Goddard, que lo reescribieron, y se volvió a llamar a los actores para rodar nuevas secuencias. Se desconoce cómo acababa inicialmente Guerra Mundial Z, pero el desenlace definitivo parece metido con calzador, no acaba de funcionar, y hasta los diálogos parecen menos trabajados que los del resto del film. Se sale del cine con la sensación de que esta superproducción tiene grandes hallazgos pero podía haber dado mucho más de sí.

6/10
Expediente Warren (The Conjuring)

2013 | The Conjuring

Producción fantaterrorífica basada en la historia real del matrimonio formado por Ed y Lorraine Warren. Ed Warren (fallecido en 2006) llegó a ser autorizado por el Vaticano para llevar a cabo exorcismos sin ser sacerdote a pesar de la peligrosidad del ritual. Su esposa, Lorraine (aún viva cuando se rodó el film) está dotada de poderes de clarividencia. Juntos investigaron una enorme cantidad de sucesos paranormales, entre ellos el que dio lugar al conocido film Terror en Amityville. Al principio se explica que los experimentados parapsicólogos, que se habían enfrentado a todos los peligros imaginables, y guardaban en su casa todo un archivo de objetos demoníacos, participaron en un caso tan terrorífico que se negaban a hablar de él. Expediente Warren (The Conjuring) reconstruye precisamente este suceso. La acción transcurre en los 70, cuando los Warren son abordados por Carolyn Perron, madre de familia que vive con su marido, Roger, y sus cinco hijas en una granja de Harrisville, donde una oscura presencia les tiene aterrorizados... Por supuesto, los investigadores aceptan echar una mano con sus dos colaboradores más estrechos... James Wan, conocido por dirigir la primera entrega de Saw, coloca como protagonistas a los expresivos Patrick Wilson y Vera Farmiga. Ambos realizan un gran trabajo, así como el resto del reparto, en el que destacan las jóvenes actrices y la veterana Lili Taylor (Rescate, Enemigos públicos) en el papel de madre. Como en Insidious (donde también contó con Wilson en el papel principal), Wan se aparta por completo de la violencia y el carácter de thriller extremo de la franquicia del psicótico Jigsaw, y acierta al buscar un tipo de terror más clásico, basado en la ambientación y una utilización inteligente del suspense. El cineasta nacido en Malasia parece haber desarrollado cierta maestría para el cine de terror con el paso del tiempo, y logra sacarle un enorme partido al elaborado guión de los hermanos gemelos Chad Hayes y Carey Hayes (La cosecha, La casa de cera). En concreto, Wan se luce en algunos momentos de gran tensión, sobre todo en una secuencia con una caja de música y una especie de juego del escondite, donde la que busca lleva los ojos vendados. El género está tan maltratado que pocas veces se ha conseguido en los últimos años atemorizar al espectador con tanta habilidad. Expediente Warren (The Conjuring) mantiene el ritmo hasta el final, y describe lo suficientemente bien a los personajes como para que el espectador esté con ellos en todo momento. Además, tiene cierto fondo positivo en torno a la familia como motor para hacer frente a las dificultades de la vida. Sorprende en cierto modo una especie de crítica final y un tanto forzada a la lentitud institucional del Vaticano, equivalente a la de la policía que llega siempre tarde en todas las películas.

6/10

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