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Biografía

Vincent Ward

Vincent Ward

Filmografía
River Queen

2006 | River Queen

Nueva Zelanda, 1868. Una guerra de conquista de los británicos. Sarah, la hija de un colono, se ha enamorado de un nativo maorí. Fruto de su relación nacerá un niño, pero el padre fallece de una enfermedad. Dejada atrás por su familia, Sarah se esfuerza en educar a su hijo, pero éste será secuestrado por los maoríes, que le educan como uno de los suyos. Sarah hará lo inenarrable para dar con el paradero de su hijo; incluso poner sus dotes de curandera al servicio del lider maorí rebelde. El neozelandés Vincent Ward (The Navigator. Una odisea en el tiempo, Más allá de los sueños), con una corta filmografía tras de sí, se ha asegurado un puesto entre los cineastas con inquietudes, que no se conforman con contar cualquier cosa. Aquí describe el desgarro de unos personajes –Sarah (Samantha Morton) y su hijo, pero también su amigo irlandés que combate para los ingleses (Kiefer Sutherland), y el maorí explorador (Cliff Curtis)–, que ven su corazón y su lealtad divididos entre dos culturas diversas, que quieren obligarles a tomar partido. Con un aire tranquilo, que recuerda en parte a El nuevo mundo de Terrence Malick, Ward plantea una historia dramática que, aunque algo plomiza, interesa. La cosa está enmarcada en un precioso paraje selvático, por el que discurre el río Wanganui al que alude el título del film. Parece que el rodaje fue problemático, porque la actriz principal enfermó, y por las rarezas de Ward, que no terminó el rodaje, y quien ya en el pasado, con su libreto de Alien 3, desconcertó a sus productores.

5/10
Más allá de los sueños (1998)

1998 | What Dreams May Come

Chris (formidable Robin Williams) ha jurado amor eterno por su esposa Annie. No quiere separarse de ella nunca. Pero llega uno inevitable: la muerte. Chris pasa de este mundo al otro, y se encuentra en un paraíso con la forma de uno de los hermosos cuadros pintados por su mujer. Pese a lo maravilloso que es el cielo, la fuerza de su amor lleva a Chris a iniciar una búsqueda inasequible al desaliento, de nombre Annie. Pocos filmes tratan de la muerte de modo tan directo y hondo. Acostumbrados a una media de 4 cadáveres por película, no nos planteamos: ¿qué fue de esos personajes?, ¿adónde han ido a parar?, ¿acabó la vida para ellos?. De esto y más trata Más allá de los sueños, film valiente, difícil, fascinante. A la medida estructura se añade una emotiva historia romántica, y algún detalle de humor que alivia la seriedad de lo tratado. Sería un error juzgar la visión de la eternidad del film desde una ortodoxia pura y dura. Vincent Ward dirigió antes The Navigator. Una odisea en el tiempo, original película sita en la Edad Media, donde un niño, para salvar a la humanidad de la peste, debe coronar una catedral con una cruz; y Mapa del sentimiento humano, interesante peregrinaje espiritual. Aquí, con una novela de Richard Matheson, explora conceptos universales: muerte; retribución, premio o castigo, por las obras que uno realiza; amor a los seres queridos; y, cómo no, dolor y felicidad, extremos no tan lejanos como podría pensarse. Recuerda la exposición del amor humano a la fuerza y desgarro de la estupenda Tierras de penumbra. Y es muy sugerente la idea de que cada uno se crea su propio infierno o cielo (y habría que añadir purgatorio, pues aunque no se la llame así, ésa es la situación en que se halla uno de los personajes). En cambio, Ward opta por no abordar las relaciones del hombre con Dios: ¿un tema para otra película?

6/10
Mapa del sentimiento humano

1992 | Map of the Human Heart

Un anciano esquimal, hijo de padre blanco, recuerda su vida desde que, siendo niño, trabó amistad con un piloto canadiense trazador de mapa, que le llevó a un hospital en Montreal cuando estuvo aquejado de tuberculosis. Allí el chico tuvo un encuentro con la civilización que le marcó profundamente, además de que se enamoró de una chica india. Luego las vidas del esquimal, el piloto y la chica se separaron, hasta que se produce el inesperado reencuentro, en plena Segunda Guerra Mundial. El neozelandés Vincent Ward es un cineasta inclasificable, como demostró en su subyugante The Navigator. Una odisea en el tiempo. Aquí maneja de nuevo de modo deslumbrante los recursos estéticos, aunque su punto de vista resulta más deprimente, su "mapa del sentimiento humano", símbolo tomado de la profesión del cartógrafo, fija su mirada de modo excesivo en las bajezas del corazón, en lo relativo a la sexualidad y la violencia. Destaca la escena del bombardeo de Dresde.

6/10
The Navigator. Una odisea en el tiempo

1988 | The Navigator: A Mediaeval Odyssey

Edad Media. Inglaterra está asolada por la peste negra, y entre visiones un chaval vislumbra lo que debe hacer para salvar al mundo de la mortal enfermedad. Debe emprender una viaje a las entrañas de la tierra, para coronar una catedral con una cruz. Su extraordinario viaje le llevará a las antípodas en la Nueva Zelanda actual. Original film del neozelandés Vincent Ward, está fotografiado en blanco y negro en los pasajes medievales, mientras que los actuales se presentan en color. Hace un planteamiento audaz y simbólico sobre el tema de la ausencia de Dios en el mundo contemporáneo. Aunque algo desequilibrada, el resultado es fascinante.

7/10
Vigil

1984 | Vigil

El campo en Nueva Zelanda, en medio de ninguna parte. Es la época actual, pero podría ser el medievo, se diría que el tiempo se ha detenido en aquel lugar, donde una familia -los padres, la niña Toss, el abuelo- vive de una granja. Bajando por unos escarpados riscos, en busca de una oveja, el padre se despeña y muere. No es fácil sacar el trabajo adelante, y el abuelo contrata a un cazador de costumbres paganas, que andaba por los alrededores.Una película difícilmente catalogable de Vincent Ward, que ya anticipa otros filmes suyos como The Navigator. Una odisea en el tiempo. Con un tempo lento y una trama críptica, se ofrece el punto de vista de la niña Toss, que debe aprender a madurar, lo que incluye rebelarse contra Dios y luego rezar en un momento de necesidad, o ser testigo de la relación apasionada de su madre con el nuevo trabajador de la granja. Aunque de arduo visionado y abierta a distintas interpretaciones, la película es estéticamente muy bella, con una fotografía apoyada en el claroscuro y en colores apagados, negro, gris, azul, verde oscuro...

6/10
River Queen

2006 | River Queen

Nueva Zelanda, 1868. Una guerra de conquista de los británicos. Sarah, la hija de un colono, se ha enamorado de un nativo maorí. Fruto de su relación nacerá un niño, pero el padre fallece de una enfermedad. Dejada atrás por su familia, Sarah se esfuerza en educar a su hijo, pero éste será secuestrado por los maoríes, que le educan como uno de los suyos. Sarah hará lo inenarrable para dar con el paradero de su hijo; incluso poner sus dotes de curandera al servicio del lider maorí rebelde. El neozelandés Vincent Ward (The Navigator. Una odisea en el tiempo, Más allá de los sueños), con una corta filmografía tras de sí, se ha asegurado un puesto entre los cineastas con inquietudes, que no se conforman con contar cualquier cosa. Aquí describe el desgarro de unos personajes –Sarah (Samantha Morton) y su hijo, pero también su amigo irlandés que combate para los ingleses (Kiefer Sutherland), y el maorí explorador (Cliff Curtis)–, que ven su corazón y su lealtad divididos entre dos culturas diversas, que quieren obligarles a tomar partido. Con un aire tranquilo, que recuerda en parte a El nuevo mundo de Terrence Malick, Ward plantea una historia dramática que, aunque algo plomiza, interesa. La cosa está enmarcada en un precioso paraje selvático, por el que discurre el río Wanganui al que alude el título del film. Parece que el rodaje fue problemático, porque la actriz principal enfermó, y por las rarezas de Ward, que no terminó el rodaje, y quien ya en el pasado, con su libreto de Alien 3, desconcertó a sus productores.

5/10
Mapa del sentimiento humano

1992 | Map of the Human Heart

Un anciano esquimal, hijo de padre blanco, recuerda su vida desde que, siendo niño, trabó amistad con un piloto canadiense trazador de mapa, que le llevó a un hospital en Montreal cuando estuvo aquejado de tuberculosis. Allí el chico tuvo un encuentro con la civilización que le marcó profundamente, además de que se enamoró de una chica india. Luego las vidas del esquimal, el piloto y la chica se separaron, hasta que se produce el inesperado reencuentro, en plena Segunda Guerra Mundial. El neozelandés Vincent Ward es un cineasta inclasificable, como demostró en su subyugante The Navigator. Una odisea en el tiempo. Aquí maneja de nuevo de modo deslumbrante los recursos estéticos, aunque su punto de vista resulta más deprimente, su "mapa del sentimiento humano", símbolo tomado de la profesión del cartógrafo, fija su mirada de modo excesivo en las bajezas del corazón, en lo relativo a la sexualidad y la violencia. Destaca la escena del bombardeo de Dresde.

6/10
Alien 3

1992 | Alien³

La tercera entrega es una de las más terroríficas de la historia de la ciencia ficción. Una refinería subterránea que fue campo de trabajos forzados, alberga hoy una comunidad de convictos que eligieron permanecer indefinidamente en la que fue su cárcel. La teniente Ripley aterriza en un vehículo espacial accidentado. Aparentemente, ella es el único superviviente. Pronto descubrirán que en la nave se encontraba un inoportuno visitante. Repite Sigourney Weaver, como Ellen Ripley, papel que le dio la fama. Las secuelas han sabido mantener el nivel y David Fincher supo darle vidilla al guión más flojo, de esta entrega, de trama carcelaria.

5/10
The Navigator. Una odisea en el tiempo

1988 | The Navigator: A Mediaeval Odyssey

Edad Media. Inglaterra está asolada por la peste negra, y entre visiones un chaval vislumbra lo que debe hacer para salvar al mundo de la mortal enfermedad. Debe emprender una viaje a las entrañas de la tierra, para coronar una catedral con una cruz. Su extraordinario viaje le llevará a las antípodas en la Nueva Zelanda actual. Original film del neozelandés Vincent Ward, está fotografiado en blanco y negro en los pasajes medievales, mientras que los actuales se presentan en color. Hace un planteamiento audaz y simbólico sobre el tema de la ausencia de Dios en el mundo contemporáneo. Aunque algo desequilibrada, el resultado es fascinante.

7/10
Vigil

1984 | Vigil

El campo en Nueva Zelanda, en medio de ninguna parte. Es la época actual, pero podría ser el medievo, se diría que el tiempo se ha detenido en aquel lugar, donde una familia -los padres, la niña Toss, el abuelo- vive de una granja. Bajando por unos escarpados riscos, en busca de una oveja, el padre se despeña y muere. No es fácil sacar el trabajo adelante, y el abuelo contrata a un cazador de costumbres paganas, que andaba por los alrededores.Una película difícilmente catalogable de Vincent Ward, que ya anticipa otros filmes suyos como The Navigator. Una odisea en el tiempo. Con un tempo lento y una trama críptica, se ofrece el punto de vista de la niña Toss, que debe aprender a madurar, lo que incluye rebelarse contra Dios y luego rezar en un momento de necesidad, o ser testigo de la relación apasionada de su madre con el nuevo trabajador de la granja. Aunque de arduo visionado y abierta a distintas interpretaciones, la película es estéticamente muy bella, con una fotografía apoyada en el claroscuro y en colores apagados, negro, gris, azul, verde oscuro...

6/10
Después de una noche

1997 | One Night Stand

Mike Figgis (Leaving las Vegas) dirige este film, que nos narra una serie de relaciones que surgen a lo largo de una noche, y cómo la vida de las personas puede cambiar en cualquier momento y en cualquier lugar. El escenario de todas las historias es la ciudad de Nueva York. Un gran reparto encabeza esta historia y hace así el film atractivo. Destacan Wesley Snipes, Nastassja Kinski, Kyle MacLachlan y Robert Downey Jr. La banda sonora del film corre a cargo de Mike Figgis, haciendo un estupendo trabajo.

4/10

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