Todo está a punto para el arranque mañana 7 de febrero de la edición número 63 del Festival de Cine de Berlín. Hasta el día 17 discurrirán las películas a competición, entre las que no es fácil establecer un nexo común o un claro favorito a dar el zarpazo del Oso de Oro.
Inaugura la Berlinale, fuera de concurso, The Grandmaster, el esperado nuevo film del hongkonés Wong Kar Wai, que ejerce este año de presidente del jurado. También sin competir podrá verse en la sección oficial Before the Midnight, tercera entrega de la relación de pareja entre Ethan Hawke y Julie Delpy que dirige Richard Linklater, e ingluso un film animado de Fox, Los Croods, que no sólo de películas sesudas viven los festivales.
En plan clandestino, se podrá ver del iraní enclaustrado por las autoridades de su país Jafar Panahi Pardé, que demuestra que cuando hay talento y ganas se puede hacer cine en circunstancias difíciles. Y la única presencia medio española es Gloria (2013), en coproducción con Chile.
El cine de Estados Unidos está representado el siempre en retirada Steven Soderbergh con Efectos secundarios, una crítica a la industria farmacéutica y el también relativamente indie Gus Van Sant con Tierra prometida (Promise Land), sobre consecuencias de explotar sin control el gas natural. En línea ecológica para estar también Prince Avalanche, sobre los trabajos de dos amigos en una zona afectada por un devastador incendio. Y The Necessary Death of Charlie Countryman es una cinta romántica que permitirá ver los nuevos derroteros del antaño actor juvenil y comercial Shia LaBeouf.
Curiosidad despierta Dark Blood, donde George Sluizer se atreve a terminar un film inacabado del fallecido River Phoenix. También habrá que ver un western alemán, Gold, sobre colonos de esa nacionalidad. Y Night Train to Lisboa, de Bille August, donde Jeremy Irons es un hombre cuya investigación universitaria le lleva a conocer la dictadura de Salazar en Portugal.
Cine escandaloso llega de la católica Polonia, pues en En el nombre de... tiene como protagonista a un sacerdote homosexual. También puede generar controversia el film francés La religiosa, nueva adaptación de la novela de Denis Diderot. Los galos tienen también en competición Camille Claudel, 1915, con Juliette Binoche, y Elle s'en va, con Catherine Deneuve, actrices que bien pueden aspirar a ser premiadas.
De Austria Ulrich Seidl prosigue su polémica trilogía paradisíaca con Paradise: Hope. Rumanía propone Child's Pose, sobre una madre que hará lo imposible por liberar a su hijo, acusado de homicidio involuntario por un atropello.
La nota exótica la ponen títulos de Corea y Kazajistán, mientras que se espera con interés el nuevo film del bosnio Danis Tanovic, An Episode in the Life of an Iron Picker.
Bajo el título “El toque Weimar. La influencia internacional del cine de Weimar después de 1933”, la Retrospectiva de la Berlinale analiza a través de 31 películas cómo el cine de la República de Weimar influyó más allá de las fronteras de Alemania desde 1933. Así, podrá verse entre otras Komedie om Geld (1936), de Max Ophüls.
La sección Panorama trata de tender puentes entre cine de autor y comercial, y entre los títulos programados está uno español, Ayer no termina nunca, lo nuevo de Isabel Coixet, con Candela Peña y Javier Cámara.
Entre las proyecciones especiales no faltan títulos más comerciales, el caso de la cinta animada Los Croods, Los miserables, el musical, o lo último de Giuseppe Tornatore, La migliore offerta, rodada en inglés y con un reparto internacional encabezado por Geoffrey Rush.
