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Biografía

Gemma Chan

Gemma Chan

37 años

Gemma Chan

Nació el 29 de Noviembre de 1982 en Londres, Reino Unido
Filmografía
Eternals

2021 | Eternals

Capitana Marvel

2019 | Captain Marvel

Karell, valiosa combatiente del ejército de los Kree, raza alienígena enfrentada a los skrull, seres que pueden cambiar de forma. Tras recibir entrenamiento por parte de Yon-Rogg, líder de su escuadrón, acaba en una escaramuza que no acaba bien, y como consecuencia se estrella en la Tierra, perseguida por el enemigo. En nuestro planeta encontrará pistas que le ayuden a esclarecer los fogonazos que le sobrevienen de un pasado que no recuerda, y recibirá la ayuda de un humano, Nick Furia, agente de la organización SHIELD, que no entiende muy bien qué está pasando. Puesto que Elektra, de 2005, fracasó en las taquillas, más por falta de calidad que por ninguna otra razón, han tenido que pasar catorce años para que otra superheroína de Marvel tenga su propio largometraje en solitario. A rebufo del éxito de Wonder Woman, de la competencia, DC, llegan a la pantalla las peripecias del personaje, creado por el guionista Roy Thomas y el artista Gene Colan, en 1968. Supone la primera cinta de la casa que tiene al frente a una mujer, Anna Boden, que la ha codirigido y coescrito con su pareja profesional, Ryan Fleck, con quien por ejemplo había elaborado el guión del film de profesor desorientado Half Nelson, dirigida por el segundo. Geneva Robertson-Dworet (Tomb Raider) ha retocado su libreto para darle agilidad y algo de humor. Se consigue imprimir algo de frescura a lo que no deja de ser una convencional historia del género, sobre todo porque no se muestra cronológicamente el origen de la protagonista, el espectador descubre su origen al mismo tiempo que ella, que sufre de amnesia. También se ha incluido algún giro eficaz, y se le da un aire nostálgico al relato, que transcurre en los 90, con referencias a elementos de entonces como los videoclubs, cibercafés, canciones de Nirvana, etc. Por supuesto, los sofisticados efectos especiales de rigor garantizan la suficiente espectacularidad. Tiene de fondo un mensaje positivo, que ensalza el valor de la perseverancia, lo importante sería seguir adelante, levantándose después de cada caída. Su principal acierto reside en que no carga las tintas en el discurso feminista, se limita a presentar a una mujer independiente, a la que Brie Larson dota sin despeinarse de cierta humanidad, estando a su altura Samuel L. Jackson, como la versión rejuvenecida de Nick Furia, presentado con más humor del habitual, aunque parte de las carcajadas las desata Goose, el gato. Se disculpa que el ritmo sea un poco irregular, y que le falte algo de tensión, porque la Capitana Marvel resulta tan poderosa que no parece que sus adversarios estén a la altura, ni que tenga un tendón de Aquiles.

6/10
London Fields

2018 | London Fields

Un escritor, Samson Young, llega para ocupar el apartamento de un colega en una zona suburbial de Londres. Alí conoce a diversos personajes, como la bella Nicola Six, por la que suspiran el extravagante tirador de dardos Keith Talent y el ricachón Guy Clinch. La joven tiene una premonión sobre su muerte y eso se convertirá en el motor de la novela que Young está escribiendo. No funciona nada esta adaptación de la novela homónima de Martin Amis, en donde el propio autor está acreditado como coguionista. Ni la puesta en escena rebuscada e irreal, ni los variopintos personajes, ni la confusa historia logran atraer lo más mínimo. Algo que literariamente puede tener sentido –ese jugar con la realidad o con la creación del autor–, en pantalla se vuelve totalmente tramposo, lleno de huecos e interrogantes. ¿Es todo fruto de la imaginación del autor? ¿Existe realmente el personaje encarnado por Billy Bob Thornton o el verdadero escritor es únicamente el interpretado por Jason Isaacs? No ha sabido manejar correctamente ese material el director Mathew Cullen. La introducción además de ciertos elementos fantasiosos y la ambientación cutre acaban con la paciencia del espectador, que sólo mantiene la atención gracias a la capacidad seductora de Amber Heard, caracterizada como una mujer fatal que juega a varias bandas, y al esforzado trabajo del resto de elenco, pese a que sus roles dejan mucho que desear (especialmente el de un Jim Sturgess muy pasado de rosca). Llama la atención también que compartan varios planos en pantalla Johnny Depp y Amber Heard, tiempo después de su sonada y violenta separación matrimonial. La explicación es sencilla: el rodaje se produjo en 2013, aunque la producción de la película se cerró en 2018, lo que habla de una película maldita que ha tenido mil y un problemas en su desarrollo.

2/10
María, reina de Escocia

2018 | Mary Queen of Scots

Fastuosa película de corte histórico, con una magnífica ambientación y un exquisito cuidado en todo lo relativo a maquillaje, peluquería y vestuario. La fotografía de John Mathieson es fantástica, y la banda sonora de Max Richter, con una progresión ascendente que nunca se acaba muy característica, se funde bien con la música sacra y cortesana de la época que asoma puntualmente. Describe el reinado de María Estuardo en Escocia, desde su regreso ahí en 1561 tras enviudar Francisco, rey de Francia, hasta su decapitamiento en 1587, acusada de conspirar contra Isabel I de Inglaterra, su prima. Adapta una biografía de John Guy, y firma el guión Beau Willimon, conocido sobre todo por Los idus de marzo y por ser el creador de la serie de intriga política House of Cards. Tras la cámara se encuentra una mujer, Josie Rourke, que debuta como directora, y que hasta ahora era conocida sobre todo como directora artística de la prestigiosa compañía teatral británica Donmar Warehouse, lo que se nota de sobras en el film. Enseguida resulta evidente la complejidad de la historia que maneja Rourke, y las dificultades para darle la necesaria coherencia y unidad dramática. Por ejemplo, apenas logran definirse bien las diferencias por las guerras de religión, entre la postura protestante y la católica, más allá de las críticas con sermones incendiarios del predicador John Knox contra María, ni siquiera la supuesta profunda devoción de ella se logra atrapar. Hay además una insistencia excesiva, casi risible, en mostrar la complicidad femenina entre María y sus damas de compañía, que a veces parecen unas simples y traviesas colegialas. Y se echa en falta una mayor fuerza a la hora de pintar los lazos entre las "primas": parece que se quiera hacer una declaración feminista, dos mujeres condenadas a no entenderse en un mundo de impresentables hombres, pero incluso en esta visión falta un poco de coherencia y sobra simplismo, casi se viene a decir que Isabel falla a María por... ¡comportarse como un hombre! En lo relativo al tratamiento de la sexualidad hay un tratamiento moderno que no deja de chirriar en algunos pasajes. La gran suerte que tiene la directora, es que tiene a dos formidables actrices bajo sus órdenes, sobre todo Saoirse Ronan, verdaderamente regia, que hace medianamente creíbles las ideas de su personaje de que el amor va por delante de los asuntos de estado, aunque el libreto del film las presente confusamente. Por su parte, Margot Robbie logra perfilar la soledad de Isabel, cada vez menos libre en sus decisiones, como obligada a actuar por imperativos fatales. En un período histórico, la Inglaterra isabelina y la Escocia de María del siglo XVI, en que se suceden las conspiraciones, no es fácil pergeñar una trama consistente, donde todos los puntos de vista, lealtades y traiciones, queden nítidamente trazados; al final lo único que está claro es que María se postula con derecho a reclamar el trono de Inglaterra, si Isabel no tiene descendencia. No es fácil saber si la responsabilidad en el naufragio parcial del relato hay que achacársela a Willimon, a Rourke, o a la fuente histórica de la que principalmente beben, pero los vaivenes de bandos, los protestantes que sirven a la católica María, o la posición de los Estuardo que están en la corte de Isabel, no logran entenderse bien. Lo que incluye también el modo en que se aborda el matrimonio de María con Enrique Estuardo, en que conviven casi de seguido un enamoramiento con el descubrimiento de una sexualidad "abierta" del esposo que descoloca bastante. También parece que hay más de una licencia histórica en lo relativo al malhadado secretario David Rizzio.

5/10
Crazy Rich Asians

2018 | Crazy Rich Asians

Una de esas comedias románticas simpáticas que responde a la perfección al concepto de “película de amor y lujo”. Adaptación de una popular novela de Kevin Kwan, se convirtió en un auténtico fenómeno en Estados Unidos. Se ha postulado a muchos premios, como el de mejor reparto que entrega el sindicato de actores en Estados Unidos, o el de mejor producción, que concede el gremio de productores. Además fue galardonado por el sindicato de directores artísticos. Se trata sin duda de la mejor película dirigida por Jon M. Chu, que ha demostrado su habilidad para las coreografías en Street Dance y Step Up 3D; también ha hecho cine de acción o intriga poco estimulante en secuelas, G.I. Joe: La venganza y Ahora me ves 2. La película sigue a una pareja de enamorados, Rachel Chu y Nick Young, de origen asiático pero residentes en Nueva York, Estados Unidos. La boda del mejor amigo de él les lleva a Singapur, donde ambos reconectarán con sus familias de origen, muy diferentes. Pues la madre de Rachel es de humilde condición y viuda, mientras que el clan de Nick es prácticamente el más rico del país, de modo que el enlace es uno de los acontecimientos del año. Inevitablemente, Eleanor, la madre de Nick y otros familiares muestran rechazo a Rachel, a la que ven como una advenediza a pesar de ser una profesional de prestigio, profesora universitaria de economía, y de que el amor entre ella y Nick es tierno y sincero. De ningún modo aprobarán un posible matrimonio, aunque los planes de Nick en ese sentido son muy serios. Las tribulaciones que se derivan de la relación entre Rachel y la familia de Nick dan mucho juego, pues ella ignoraba que eran tan adinerados. Aunque ambos son los personajes principales, hay múltiples secundarios, hermanos, otros parientes y amigos, que dan pie a varias subtramas, algunas de corte humorístico, como el deslumbramiento de Peik Lin, la mejor amiga de Rachel, por la riqueza de los Young, otras dramáticas, como el resquebrajamiento del matrimonio de Michael y Astrid, ésta hermana de Nick. Y las múltiples situaciones, como las respectivas locas despedidas de soltería, el primer encuentro de Rachel con Eleanor, y otros posteriores, con amagos de acercamiento, o la boda con una puesta en escena alucinante entre lo emotivo y lo hortera, están bien vertebradas en la narración, de modo que es el típico film que se ve con agrado, aunque su concepción del amor no deje de ser bastante gaseosa. Todos los actores están sobresalientes, se trata de un reparto muy conjuntado. Destaca la veterana Michelle Yeoh, que logra que no odiemos a la madre que le toca componer. Constance Wu también consigue que su personaje de chica ideal no caiga en el estereotipo. Y está muy, muy graciosa, Awkwafina, como la mejor amiga de Rachel.

6/10
Transformers: El último caballero

2017 | Transformers: The Last Knight

Nueva entrega de la cacharrera saga de los autobots y los decepticons, de la que podríamos ofrecer la versión larga y la versión breve de la trama. Como la película, en su línea habitual, dura dos horas y media que se hacen larguísimas, parece que nosotros deberíamos evitar ese defecto en estas líneas, así que diremos simplemente, que los malvados decepticons, comandados por Quintessa, desean hacerse con un poderoso báculo que estuvo en manos del mago Merlín, y tal vez de paso, o algo así, destruir la Tierra. Algo que deberán evitar el hercúleo y desaseado Cade Yeager, la profe despampanante Vivian, sir Edmund Burton, la huerfanita hispana Izabella, y un montón de robots de los buenos. Si empezamos hablando de lo más positivo del film, toca mencionar unos efectos visuales que cada vez se superan más a sí mismo, los transformers tienen cada vez más personalidad y movimientos naturales; el robot Cogman, que es descrito como una especie de C3PO, así nadie puede acusarles de plagio; y un Anthony Hopkins que se toma muy en serio su papel, lo que tiene bastante mérito. Sobre el guión, pesa la acumulación de elementos sin demasiada conexión –chavales que parecen salidos de Stranger Things, el castillo británico, el rey Arturo, un atentado ¡contra los nazis!, el ligoteo con la profe, la madre y las tías de la profe, los militares, el científico, Cuba, qué bonita es Cuba...–, y el clímax en que hay que evitar la destrucción casi parece un remake no confeso de la película Armageddon del propio Michael Bay. Por lo demás tenemos los defectos que por desgracia se nos han hecho más familiares en los filmes que siguieron al original. O sea, cansinas e interminables peleas, planos de duración infinitesimal –y eso que Bay se contiene un poco–, explicaciones más o menos míticas sobre los objetos y circunstancias que propician la trama. La idea de arrancar en tiempos del rey Arturo podía haber dado juego, pero bromas tontas como decirnos que Merlín es un borrachín, impiden que nos podamos tomar la cosa demasiado en serio. De modo que sí, tenemos escenas de batallas de gran lienzo, de esas que parecen tener su inspiración en El Señor de los Anillos, pero falta el aliento épico, no basta el recurso fácil a la banda sonora, como curiosamente se nos dice de modo explícito, en uno de los chistes más graciosos del film. Aunque bien podríamos decir, citando el adagio latino, cuya traducción dejo al lector, "excusatio non petita, accusatio manifesta".

4/10
Animales fantásticos y dónde encontrarlos

2016 | Fantastic Beasts and Where to Find Them

Con visión preclara, J.K. Rowling se ha dado cuenta de que las andanzas de Harry Potter y demás compañeros de Hogwarts necesitaban pisar el freno, unas merecidas vacaciones, aunque no renuncie a su abordaje, recientemente lo ha hecho en una exitosa obra de teatro. Pero está claro que ese universo mágico permite otras aproximaciones, y es lo que la escritora británica acaba de hacer, partiendo de su libro homónimo, “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, una enciclopedia que remedaba un libro de texto que Potter manejaba durante su aprendizaje en Hogwarts. Estamos ante la primera película de lo que se anuncia como una pentalogía, cinco títulos. Y es la propia Rowling la firmante en solitario de un guión que presenta mimbres sólidos, su debut en estas lides está logrado. Corre el año 1926. Newt Scamander es un eminente zoólogo, que estudia y recoge animales fantásticos que sus colegas magos no acaban de entender, pues les tienen un miedo que les impide aproximarse a ellos con actitud abierta y científica. Acaba de llegar a Nueva York, con su maleta llena de raras criaturas, pero se le escapan unas cuantas, lo que pone muy nerviosos a los magos americanos –entre ellos uno de sus líderes, Percival Graves–, muy aprensivos frente a los nomajs –el término estadounidense para los muggles, la gente normal sin poderes mágicos–, pues hay un grupo que se autodenominan como los segundos salemitas, y que en su particular caza de brujas denuncia su perversa existencia, aunque los poderosos no les creen. Y sin embargo Newt encontrará un colaborador en Jacob Kowalski, un nomaj que trabaja en una fábrica de conservas, aunque su sueño es abrir una pastelería. También interactuarán con las hermanas Goldstein, Tina y Queenie, la primera agente de magos caída en desgracia, la otra belleza ingenua con la que Jacob tendrá una inesperada química. Mientras intentan recuperar los animales fantásticos extraviados, se desatan fuerzas oscuras, existe un poderoso mago malo, Gellert Grindelwald, en paradero desconocido. Tras la breve pausa en su habitual inmersión en el universo Rowling –cuatro títulos harrypotterianos–, que le permitió dirigir La leyenda de Tarzán, David Yates vuelve, y en principio está comprometido con la dirección de los próximos filmes de la saga. Desde luego supone un acierto iniciar un tipo de aventuras completamente nuevas, con personajes distintos, en esta ocasión mayoritariamente adultos. Y las primeras impresiones son, nunca mejor dicho, fantásticas. Eddie Redmayne compone bien a su personaje protagonista, como si hubiera tomado a su Stephen Hawking de La teoría del todo, y le hubiera dotado de un aire tímido y de sabio despistado. Y también Dan Fogler está muy bien como el nomaj Jacob, supone una novedad dar tanto peso, con un simpático punto cómico, a alguien sin poderes mágicos. También resultan interesantes las dos hermanas Goldstein, compuestas por Katherine Waterston y Alison Sudol, y el resto de secundarios funcionan bien. La trama de aventuras fantásticas es muy ágil imaginativa, y permite imbricar cuestiones como la segregación, la convivencia, el respeto a los diferentes, la importancia del conocimiento, la manipulación, el ejercicio del poder, el uso de los dones que uno posee, etcétera. Y llama poderosamente la atención el capítulo de los efectos visuales, realmente alucinantes: tanto la recreación del Nueva York de la época con gran profusión de detalles en calles, edificios y vehículos, como el realismo de animales muy peculiares, el juego que da la maleta, etcétera, un verdadero festín para los sentidos.

7/10
Stratton

2016 | Stratton

Grandes familias

2015 | Belles familles

Tras años de ausencia de Francia, Jerôme regresa a París con su novia china, con idea de anunciar a su madre viuda y a su hermano su próxima boda. Es un viaje relámpago, pues la pareja, colegas de trabajo, tienen pendiente una importante reunión de negocios en Londres. El caso es que Jerôme se entera que los planes de venta de la gran casa familiar en el campo están paralizados por un contencioso judicial del que se ocupa su amigo de la infancia Piaggi. Así que viaja sólo ahí, en lo que será una especie de regreso al pasado para afrontar el trauma de la relación con su padre, que nunca le mostró demasiado afecto. El encuentro con la querida de su progenitor, que tiene una hija, complicará las cosas. No se ha prodigado demasiado en la dirección de películas Jean-Paul Rappeneau después de cautivar a medio mundo con su Cyrano de Bergerac, de 1990. Después sólo ha hecho tres películas no muy apasionantes, y entre la que nos ocupa y la anterior media una docena de años. Ha sido con 83 años cuando Rappeneau ha decidido que aún tenía algo que decir, en relación a la familia, y lo ha hecho colaborando con sus hijos Martin, compositor, y Julien, coguionista. El caso es que esta historia de líos familiares, donde nadie es perfecto, a priori prometía, pero el cineasta estira la trama en exceso, e incluye extremos poco creíbles para justificar relaciones románticas, la más increíble que la hija de la querida de su padre, no sea también hija de su padre, sino de algún anónimo personaje, lo que permite jugar con un posible enamoramiento de Jêrome sin caer en el incesto. Aunque algo larga, la cinta es medianamente agradable, y tiene un ritmo aceptable y un reparto apañado, encabezado por Mathieu Amalric. Pero le falta chispa, resulta anodina, y algunos trucos de guión son demasiado obvios.

5/10
Jack Ryan: Operación Sombra

2014 | Jack Ryan: Shadow Recruit

El joven héroe de guerra Jack Ryan es reclutado por el agente de la CIA William Harper para realizar labores de analista. Gracias a su tapadera en una gran empresa de Wall Street descubrirá ciertos tejemanejes bursátiles con sus socios rusos y de ahí colegirá que se acerca un gran peligro para la seguridad de los Estados Unidos. Marchará a Rusia para investigar y allí se verá obligado a convertirse en el más letal agente de campo para salvar su vida y la de su país. Lejos en el tiempo quedan los días en que el actor y director Kenneth Branagh ofrecía adaptaciones de Shakespeare o películas originales, con personajes singulares y diálogos muy elaborados, tales como Morir todavía o Los amigos de Peter. Tan hollywoodiense se ha vuelto Branagh que se lanza a adaptar al personaje de acción más célebre del escritor Tom Clancy, el analista de la CIA Jack Ryan, ya llevado al cine anteriormente en películas como La caza del Octubre Rojo, Juego de patriotas o Pánico nuclear. Desgraciadamente el resultado no alcanza las cotas de esas películas, de las que la última es probablemente la más lograda, la más verosímil. Precisamente Branagh ha optado por primar la acción por encima de cualquier otra consideración, cosa que no ocurría con la película protagonizada por Ben Affleck, por seguir con la comparación. Falta mayor entidad dramática en el guión del experimentado David Koepp y del debutante Adam Cozad, pues las iniciales explicaciones empresariales, términos bursátiles y sesudos temores al futuro, en realidad no son más que excusas para repartir los tortazos de siempre. Reina al fin y al cabo un esquematismo alucinante en la trama y en los personajes de Jack Ryan: Juego de sombras, mientras que la narración va adelgazando en seriedad hasta convertirse en un juego plano de buenos y malos, en donde la resolución de las escenas es de lo más ligera (véase el engaño de chiste en la cena del restaurante, el rescate de la chica, las inverosímiles superdeducciones en la camioneta, la casual localización del terrorista, etc.), un cúmulo de momentos límite al más puro cine de palomitas. Dicho lo cual, el film es un entretenido divertimento, pura evasión. Las escenas de acción están bien rodadas, alguna de modo espectacular. Está claro que Hollywood busca "encontrar" su 007 yanqui en Jack Ryan y en este sentido se emula en ciertas fases el estilo realista del agente interpretado por Daniel Craig, como en la lucha cuerpo a cuerpo en la habitación del hotel. Pero, en fin, Chris Pine no alcanza a tener el carisma necesario para sacar adelante un personaje tan delicado, siempre en riesgo de caer en el ridículo de tan listo que es (al tipo no se le escapa ni una). Kenneth Branagh se reserva, como a él le gusta, el personaje del ruso malvado, un tipo malencarado con reminiscencias muy tópicas de la Guerra Fría. Mientras que Keira Knightley aporta poco más que su glamour femenino y casi dan ganas de pedir más protagonismo a un sólido Kevin Costner, aquí reducido a maduro espía tras las bambalinas.

5/10
Submarine

2010 | Submarine

Oliver Tate es un chico de 15 años, de gran imaginación y pocos amigos. Se siente atraído por una compañera de clase, Jordana, que en su desparpajo no parece sentir absolutamente nada por él. Además los padres de Oliver, Lloyd y Jill, llevan tiempo distanciados, de modo que la convivencia familiar se hace cada vez más extraña, más gris, y Oliver teme que su madre acabe abandonándolos por un antiguo amor del instituto. Tras haber dirigido varios episodios de series de televisión y algún documental, Submarine supone el debut en el largometraje de ficción de Richard Ayoade (1977), con material procedente de una novela de Joe Dunthorne. El resultado es bastante alentador, una de esas “rara avis” llamadas a convertirse en film de culto para los amantes del cine independiente. Ayoade logra encandilar al espectador con una historia la mar de sencilla, pero cuyos estrambóticos personajes son tremendamente atractivos, por lo enormemente curioso e hilarante de sus vidas. Oliver (buen trabajo de Craig Roberts) es el típico chico rarito, patito feo en su instituto y un completo inadaptado entre sus compañeros y sus padres, y más si cabe en cuanto se refiere al trato con las chicas. Y el señor y la señora Tate son una pareja digna de un estudio freudiano, padre depresivo (colgadísimo Noah Taylor) y madre perfectita (colosal Sally Hawkins). Muchos son los momentos delirantes que ofrece esta familia, todo contado con un tono cómico-dramático que funciona gracias a ese aire de historia desequilibrada, de moderno cuento familiar, de carácter decididamente optimista. Mucho tiene de formal Submarine. Ayoade se las arregla para ofrecer este material mediante una narrativa fragmentada, muy imaginativa, con una puesta en escena realista, verosímil. El punto fuerte es que se apoya precisamente en la desbordante imaginación de su protagonista para hacer avanzar la trama entre lo hechos reales y lo que ocurre en la compulsiva mente de Oliver (divertidísima la primera evocación visual de su egolátrica muerte), y todo enmarcado en los intentos desesperados por conseguir el corazón de Jordana y evitar la ruptura matrimonial de sus padres. Submarine encuentra también su acomodo dentro de esos filmes que recogen imágenes sin diálogos, que ofrecen bellos insertos de contemplación, bajo el embrujo de las canciones y punteos de guitarra de Alex Turner, líder de los Arctic Monkeys.

6/10
Shanghai

2010 | Shanghai

Coproducción de Hollywood con China, pionera de una avalancha de títulos similares, que buscan tener garantizado el estreno en el gigante asiático, puesto que el régimen comunista pone numerosas trabas a las producciones no nacionales. Mikael Håfström dirigió Shanghai después de la producción de terror 1408, también con John Cusack, y antes de regresar al género con El rito. La acción de Shanghai se sitúa en la superpoblada ciudad del este de China, en 1941, durante la ocupación japonesa, inmediatamente antes del bombardeo de Pearl Harbour. Paul Soames, agente de la inteligencia americana, llega al lugar para investigar el asesinato de su mejor amigo. Mientras que un oficial japonés, Tanaka, le sigue los pasos, Soames se pone tras la pista de un gángster local, Anthony Lanting, que mantiene a varias amantes, a pesar de que está casado con Anna, una hermosa y carismática mujer que llama la atención del estadounidense. El guión de Shanghai está escrito por Hossein Amini, posterior adaptador de Drive. Bien trazado, realiza una descripción convincente del momento histórico y de los personajes. Como es habitual, a John Cusack no le cuesta meterse al público en el bolsillo y está bien secundado por numerosas caras conocidas, pues por la pantalla desfilan Chow Yun-Fat –que realiza un buen trabajo como el gángster chino–, Ken Watanabe –el antagonista japonés–, Franka Potente, David Morse, y sobre todo la fascinante Gong Li, que sigue en plena forma actoral, pese a que parecía haberse retirado, pues no rodaba desde Hannibal. El origen del mal, de 2007. Además, Håfström acierta al apostar por una puesta en escena clásica y elegante, que tiene en el punto de mira sin duda Casablanca. Pero se echan de menos secuencias y diálogos que sin que lleguen a la altura de la mítica cinta, sí que dejen algo de poso y emocionen en cierta medida al respetable.

5/10
Exam

2009 | Exam

Original propuesta, con un planteamiento y una puesta en escena que recuerda respectivamente a películas como El método o la más claustrofóbica e inquietante Mentes en blanco. Ocho candidatos han alcanzado la fase final de selección para entrar a formar parte de una misteriosa y poderosa empresa. Entran en un cuarto sin ventanas, y el encargado de la prueba les da 80 minutos para responder a una sencilla pregunta. Les da también 3 reglas que deben obedecer si no quieren ser descalifi cados: no hablar con él o con el guardia armado de la puerta, no estropear sus papeles y no salir de la habitación. El tiempo empieza, pero cuando los candidatos dan la vuelta a su papel en busca de la pregunta, sólo hallarán una hoja en blanco.

5/10

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