Thomas Horn
Chico listo
Brillar en un concurso televisivo ha sido el pasaporte al estrellato fílmico del chaval Thomas Horn, que ha sorprendido a propios y extraños con el protagonismo de su única película, Tan fuerte, tan cerca.
El joven actor Thomas Horn tiene a sus espaldas una sola película, Tan fuerte, tan cerca, un dramón en torno a las trágicas consecuencias de los atentados del 11-S. Al igual que ocurriera en Billy Elliot (Quiero bailar), el director Stephen Daldry concede a Horn una gran responsabilidad, al estar presente en prácticamente todos los planos de la película, ahí es un joven huérfano en busca de un sentido en la muerte de su padre en la aciaga fecha. Horn demuestra tener madera de actor, pues le toca a veces ser antipático, su personaje está armado de una coraza para sobrellevar el dolor, y sin embargo logra que el espectador conecte con su tragedia. Explica Horn que debe componer a “una persona muy lógica a quien le gusta reflexionar sobre todo, pero que ahora tiene un conflicto interno porque las circunstancias que le rodean no tienen sentido Por eso espera encontrar la cerradura que dará sentido a la llave de su padre.”
Antes de acometer el film, Horn, nacido en San Francisco, California, Estados Unidos en 1997, hijo de médicos y el mayor de dos hermanos, era sólo conocido por su magnífico papel en 2010 en el popular concurso televisivo “Jeopardy!”, en la semana especial para niños; el superinteligente chico, de origen croata, habla este idioma, y también tiene conocimientos de español y mandarín. Al parecer el productor Scott Rudin le vio en acción en la tele, y le ofreció la posibilidad de hacer una prueba para Tan fuerte, tan cerca, donde fue seleccionado para el difícil papel del huérfano Oskar Schell. Su experiencia interpretativa hasta entonces se reducía al papel de saltamontes en una representación escolar de “James y el melocotón gigante”. Daldry no ha ahorrado palabras de elogio a la hora de hablar de su joven estrella, de quien destaca su profesionalidad, dedicación, preparación, encanto, claridad e inteligencia. Una joya, vaya.
