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Biografía

Alexandre Desplat

Alexandre Desplat

58 años

Alexandre Desplat

Nació el 23 de Agosto de 1961 en París, Francia

Premios: 2 Oscar (más 3 nominaciones)

23 Octubre 2006
Escucha la banda sonora de "El árbol de la vida", uno de los grandes trabajos de Alexandre Desplat.
Oscar
2020

Nominado a 1 premio

Oscar
2019

Nominado a 1 premio

Oscar
2018

Ganador de 1 premio

Oscar
2015

Ganador de 1 premio

Nominado a 1 premio

Filmografía
Mujercitas

2019 | Little Women

“Mujercitas”, la novela de Louisa May Alcott, ha resistido de modo maravilloso el paso del tiempo. Lo demuestran las numerosas adaptaciones cinematográficas a las que ha dado lugar, incluida la que nos ocupa, de cuyo guion y dirección se ha ocupado una mujer, Greta Gerwig que confiesa una especial deuda de gratitud, su dedicación artística la debe en parte a la obra de Alcott. De hecho el film, que muestra a una Jo March mujer fuerte y escritora, reflejo de Alcott, también reverbera en la propia trayectoria de Gerwig. El espectador que dude en acometer el visionado de esta película debería renunciar a los prejuicios, tal vez alimentados por una palabra en desuso –nadie habla de “mujercitas” en sus conversaciones en los tiempos que corren–, que puede sonar a ñoñería, pero que en realidad es muy hermosa, pues alude a niñas, adolescentes, que se están convirtiendo en mujeres adultas que toman sus propias decisiones. Quizá uno de los momentos más tiernos de Mujercitas es aquel en que el señor March, recién regresado de la guerra, se refiere a sus hijas como “mis mujercitas”. La trama transcurre básicamente en dos tiempos que se alimentan e influyen reciprócamente. Por un lado tenemos a las hermanas March ya convertidas en una mujercitas, cada una viviendo su vida: Jo vive en Nueva York, desarrollando su talento literario con relatos para la prensa; Meg se ha casado con un maestro, y lleva una vida modesta con sus dos niños; Amy ha viajado a París con su tía solterona, buscando encontrar un buen partido matrimonial; y Beth ha quedado en el hogar familiar, debido a su frágil salud. Las vicisitudes en este marco temporal, se entrelazan con las del pasado, cuando las cuatro hermanas viven con su madre Marmee, pasando con alegría y paz las estrecheces y penurias que tocan, y compartiendo con los más necesitados lo poco que tienen, el padre está en el ejército, son los tiempos de la guerra de secesión; son momentos de crecer y forjar el carácter, de desarrollar su imaginación con obras de teatro compuestas por Jo, y de comenzar a interesarse por los chicos, empezando por Laurie, el nieto y único heredero del vecino señor Dashwood. En tiempos de empoderamiento y lucha por los derechos de la mujer, se advierte con claridad meridiana que Alcott se adelantó a su tiempo con esta obra donde son ellas las más fuertes. No hace falta forzar mucho el original para mostrar mujeres independientes, con ilusiones y metas que persiguen con denuedo, también reconociendo con realismo las limitaciones sociales. Pero quizá vale la pena subrayar cómo en tiempos en que en aras a objetivos profesionales y de tocar poder, muchas mujeres se dejan el alma en el camino, Gerwig recuerda las satisfacciones que ofrece una vida familiar plena, madres y hermanos a los que querer, la aventura de fundar un nuevo hogar: metas que pueden y deben ser compatibles con una carrera laboral, que no debería ser una losa que aplasta todo lo demás. Y también se habla de la importancia de la educación en virtudes, encantadora Marmie de Laura Dern, que tiene su contrapunto en su hermana solterona rica de Meryl Streep. La directora sabe plasmar en la pantalla el gozo grande de querer y ser querido incondicionalmente. Tiene mucho mérito que Gerwig vuelva a abordar una historia que tan gratos recuerdos ofrece a sus admiradores, y que lo haga sin rutina ni cansinismos, con mirada personal y fiel. Sus más de dos horas se pasan en un santiamén, pues la narración es agilísima, por su acertada estructura de guion, y una interpretaciones de ensueño, incluso de los personajes más secundarios, aquí la tentación es ofrecer la lista completa del reparto, y cantar las virtudes de todos, pero en fin, destaquemos quizá a Saoirse Ronan y Timothée Chalamet, por aquello de que repiten con la directora tras hacer Lady Bird. Además es preciosa la dirección artística, la fotografía, el vestuario y la banda sonora, obra del compositor del momento, Alexandre Desplat.

8/10
El oficial y el espía

2019 | J'accuse

El llamado “Caso Dreyfus” es uno de los hechos más vergonzantes de la historia del ejército francés, cuya repercusión fue mucho más allá de lo estrictamente militar y se extendió a todos los estamentos de la sociedad. Más de un siglo después, aquella vileza antisemita perpetrada contra un oficial del ejército, condenado injustamente, sigue siendo un perpetuo e ignominioso recordatorio de lo que hay que evitar. El cine vuelve sobre los hechos cada cierto tiempo, como puede verse en este film y en otros anteriores, como La vida de Emile Zola, Yo acuso, El caso Dreyfus o Prisioneros del honor. En El oficial y el espía el reputado Roman Polanski hace una impecable recreación histórica de los sucesos que envolvieron el caso. Se centra en la figura del teniente coronel Georges Picquart, quien tras la condena por espionaje y alta traición del Capitán Dreyfus en 1895, confinado a cadena perpetua en la remota Isla del Diablo, fue nombrado jefe de información en el ejército. En el curso de otra investigación sobre un posible espía que pasaba información militar a los alemanes, Picquart comprobó que se había acusado a Dreyfus sin pruebas y que los mandos militares se habían conducido con un claro antisemitismo contra el acusado. Desde su posición privilegiada como alto cargo del ejército, Picquart se propuso entonces sacar a la luz la verdad, aunque aquello le supusiera a él mismo el deshonor. La historia del Caso Dreyfus nunca pasará de moda porque habla de cosas que siempre estarán presentes en el mundo mientras haya seres humanos: los prejuicios, el odio, la cobardía y la injusticia contra el inocente, pero también la búsqueda de la verdad, la valentía, el heroísmo y el poder de la conciencia. Con una dirección académica pero no por eso tediosa, Polanski ofrece una trama que atrapa, basada en la novela de Robert Harris (coautor también del guión), que habla de la entereza de algunos corazones y la mezquindad de otros y de cómo un hecho aislado puede dividir a una sociedad entera y mostrar su verdadero rostro, a veces vergonzoso. El ritmo no se pierde nunca y seguimos con interés a Picquart en sus andanzas, en su misión de ir uniendo piezas y encontrar pruebas, mientras visita a unos y otros personajes, militares, abogados, amigos e incluso acudiendo al cuarto poder con literatos como Émile Zola, quien tomó serio partido por Dreyfus en su célebre artículo “Yo acuso”, desencadenante social de la crisis. La ambientación y la fotografía, casi siempre en interiores, son excelentes, así como la adecuada banda sonora de Alexandre Desplat. Y es un acierto retratar al protagonista muy alejado del maniqueísmo. Picquart no es precisamente un dechado de virtudes, como le dice con sutileza su amante (magnífica Emmanuelle Seigner), y tampoco siente una especial inclinación por el condenado Dreyfus (más bien se muestran claramente distantes en las dos escenas en que se encuentran). Pero no es eso lo relevante en El oficial y el espía: La verdad y la justicia nada tienen que ver con apreciaciones subjetivas. Todo el peso del film recae prácticamente en Jean Dujardin, que hace una composición muy correcta y oficial (por seguir con el símil militar). Está bien acompañado por un variado elenco de actores que tienen quizá escaso papel, aunque sean tan conocidos como Louis Garrel, Vincent Pérez, Mathieu Amalric o Melvil Poupaud.

7/10
Comportarse como adultos

2019 | Adults in the Room

Cine social y político del especialista en el tema y ya octogenario Costa-Gavras. Comportarse como adultos describe la misión imposible del tándem Alexis Tsipras-Yanis Varoufakis, ganadores de las elecciones griegas, por desembarazarse de las condiciones draconianas impuestas por Europa para gestionar la crisis económica que padece su país, una deuda impagable, que no hace más que crecer por los intereses. Piensan que la ilusión despertada en la ciudadanía les va a permitir dictar las reglas del juego a Bruselas, pero la realidad va a resultar muy diferente, como se va a demostrar con la convocatoria de un referéndum. El veterano cineasta griego sabe imprimir un ritmo envidiable a la narración, sin que decaiga el interés por las vueltas y revueltas de unas negociaciones kafkianas, se sabe acudir a recursos delirantes, como la escena surrealista de bailoteo de los líderes de los países europeos. La idea es que partiendo de un libro escrito por el propio Yanis Varoufakis donde muestra su desencanto, se van a conocer las interioridades de un modo de hacer política donde apelar a la responsabilidad, a comportarse como adultos, tiene bastante de cínico, pues no se tiene en cuenta, a la hora de imponer duras condiciones económicas, el bien de los ciudadanos que las soportan. El film, donde Costa-Gavras ha contado con el apoyo de Varoufakis, deja en muy buen lugar a éste, que habría hecho lo posible para poner en marcha una determinada política, pero se habría visto ahogado por supuestos apoyos manifestados en privado pero negados en público, o aceptación de determinados puntos de vista en una reunión que luego son ignorados en la siguiente. Desde luego queda claro el complicado entramado que une a los países de la Unión Europea, en que se impone un deshumanizado modo de gobernar que acaba pasando factura a los más débiles.

6/10
Mascotas 2

2019 | The Secret Life of Pets 2

Pese a los problemas iniciales de convivencia, el terrier Max ha aceptado a Duke, el terranova callejero adoptado por Katie, su dueña. Ahora ésta se ha casado con Chuck, y ha dado a luz al bebé Liam, a quien Max sobreprotege, hasta el extremo de entrar en crisis cuando le envían a la guardería. También la seguirá cuando sus progenitores la lleven de viaje a una granja. Por otro lado, el conejo Snowball tratará de rescatar con ayuda de la perrita Shih Tzu Tiffany a un felino explotado en un circo por el malvado dueño, Sergei. Finalmente, la pomerania Gidget tratará de recuperar el juguete favorito de Max, una pelotita que ella debía custodiar, pero la ha perdido en un apartamento lleno de gatos. Tras no lograr las cifras esperadas con El Grinch, Illumination juega sobre seguro con una secuela de uno de sus mayores éxitos junto a Gru, mi villano favorito. Si la primera entrega resulta poco original, ya que se trataba de un remake encubierto de Toy Story, que exploraba la idea de qué ocurría cuando las mascotas se quedaban solas sin sus dueños, esta segunda parte guarda curiosos paralelismos con Toy Story 4, que se rodó simultáneamente. Así, al igual que el sheriff Woody, su protagonista se erige como defensor de una niña, a la que también escolarizan. Una secuencia con los personajes manipulando un vehículo también recuerda a uno de los mejores momentos del film de Pixar. ¿Casualidad o espionaje industrial? El guión no tiene la agilidad de su predecesora, poniendo de manifiesto que se ha apresurado la producción, para que el film llegara a los cines antes de que llegaran a la adolescencia los jóvenes espectadores a los que estaba dirigida aquélla. De hecho tarda en arrancar porque se enreda al ceder el protagonismo a demasiados personajes, como si no se tuviera muy claro qué contar. Sobra algún detalle poco apropiado para niños, pese a que no entenderán por qué la gata Chloe está drogada debido a la ‘hierba feliz’ proporcionada por su dueña. A su favor cuenta con una impecable animación, con impresionantes secuencias nocturnas. Además, sus personajes derrochan carisma, al tiempo que abundan las secuencias que arrancan carcajadas, lo que deriva en un entretenimiento familiar efectivo, sin demasiadas pretensiones. Trata diversos temas, como los riesgos de la sobreprotección, abogando por cuidar a los seres queridos sin caer en el fanatismo, y la explotación animal en espectáculos públicos que últimamente las asociaciones denuncian con insistencia.

5/10
Isla de perros

2018 | Isle of Dogs

Un futuro cercano. Cuando se extiende una epidemia de una enfermedad canina, Kobayashi, alcalde de la ciudad de Megasaki, en Japón, toma la decisión de desterrar a toda la población de perros a la Isla Basura, que tras sufrir los efectos de una erupción volcánica, un terremoto y un tsunami se ha convertido en un vertedero, lleno de desechos, entre los que estos animales tratan de buscar algo comestible, para sobrevivir. Atari, un niño de 12 años tutelado por el primer edil, vuela hasta el lugar en una avioneta destartalada para encontrar a Spots, su mascota, la primera que fue deportada para dar ejemplo. Le ayudan en esta tarea Rex, Boss, King y Duke, cuatro carismáticos canes. Segundo largometraje de stop-motion de Wes Anderson, rodado casi una década después de Fantástico Sr. Fox, que adaptaba un cuento de Roald Dahl; aquí se nota que carece de una base literaria tan imaginativa, por lo que no llega a la altura. Quizás falta desarrollo a los personajes y algo de emotividad que conecte con el espectador. Pese a ser un film de dibujos, renuncia al público infantil por algunos detalles de humor muy negro. Sin embargo, apasionará a los incondicionales del realizador, pues mantiene su potencia visual de siempre, con imágenes caracterizadas por sus colores pastel y la simetría de encuadres. Tampoco faltan sus personajes estrafalarios llenos de simpatía, y el peculiar humor del guión, coescrito por él mismo junto a sus colaboradores habituales Roman Coppola y Jason Schwartzman (primos entre sí y amigos suyos desde la infancia), y el debutante en estas lides Kunichi Nomura, actor de su film El gran hotel Budapest. Todo indica que este último ha ejercido como asesor para los fascinantes homenajes a Japón, y al cine de este país oriental, pues trae a la memoria a realizadores como Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu (aunque los fríos laboratorios remiten a Stanley Kubrick). En la versión original los personajes humanos hablan en japonés, mientras que los perros se expresan en inglés, lo que refuerza el tono surrealista habitual de Anderson. Mientras que la mayor parte de su cine parece abstraerse de la realidad, evitando los temas sociales, aquí se desarrolla con elegancia una apología de la unión entre marginales, para corregir las desigualdades del sistema. También se denuncia la corrupción política. Técnicamente muy cuidada, en Isla de perros resulta especialmente encantadora la historia de amor entre Jefe y la coqueta perra de exposición Nutmeg.

6/10
Los hermanos Sisters

2018 | The Sisters Brothers

Los hermanos Charlie y Eli Sisters son dos matones que ejecutan sin piedad las órdenes de su jefe, El Comodoro, siempre consistentes en liquidar a sus enemigos. Un nuevo encargo, matar a Herman Warm, se complica cuando su informante, John Morris, se asocia con su objetivo e intenta despistarlos. Deben emprender entonces un largo viaje-persecución desde Oregón hasta San Francisco, donde la fiebre del oro causa furor. Y en el camino surge el cambio de impresiones entre Eli, el mayor, que desearía abandonar su vida criminal, y Charlie, más visceral y salvaje, al que la negativa relación con su progenitor ha marcado a fuego por la senda de la violencia. Poderoso western dirigido por el francés Jacques Audiard, que escribe el guión con su colaborador habitual desde Un profeta, Thomas Bidegain, a partir de una novela de Patrick Dewitt. Sorprende su visión descarnada del salvaje oeste, donde impera con frecuencia la violencia, con muertes brutales, caciques que se creen investidos del poder para decidir sobre las vidas ajenas, y subalternos que acatan sus órdenes como mercenarios sin escrúpulos. Pero también el modo en que puede introducirse la humanidad: la búsqueda de la utopía, una sociedad democrática donde todos compartan iguales derechos, la comunión con la naturaleza, la camaradería que lleva a compartir lo que uno lleva dentro y exponer ante el amigo los propios demonios interiores. Y aquí el motivo de la fiebre del oro y la fórmula química para encontrar el dorado metal se convierten en estupendo símbolo catalizador de un formidable, brioso cambio de timón en la historia. La gran habilidad del film es el modo delicado en que se nos desliza por esta pendiente de la añoranza de algo mejor, que conduce a momentos verdaderamente entrañables. Que pueda convivir lo brutal y lo emotivo en este film es una especie de milagro, donde la transformación de los personajes nunca parece artificiosa. Los cuatro actores principales, con mención especial para John C. Reilly, están sencillamente soberbios. La última secuencia es pura mágia, con un plano muy fordiano en el umbral de la puerta, y otro en que los efectos visuales, usados sin alardes, nos conducen suavemente a la hermosa conclusión. Audiard ha contado además con un magnífico equipo técnico en apartados como el diseño de vestuario –la mítica y 4 veces oscarizada Milena Canonero–, la música –vuelve a trabajar con su compositor habitual y uno de los más talentosos del momento, Alexandre Desplat, 2 veces ganador del Oscar– y la fotografía –el no tan conocido Benoît Debie, que fuerza algunos momentos difícules de imágenes nocturnas–.

8/10
Operación Final

2018 | Operation Finale

Película basada en hechos reales, describe la localización y captura en Buenos Aires, Argentina, del criminal nazi Adolph Eichmann, conocido como "El Arquitecto del Holocausto", que se ocultaba con su familia bajo el nombre supuesto de Ricardo Klement. Con bastante fidelidad a lo ocurrido, describe la identificación casual de Eichmann cuando su hijo Klaus sale con una chica alemana judía, y el operativo montado por el Mossad, con un grupo de once hombres liderados por Peter Mankin, que perdió a su hermana en el holocausto. Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) se revela como director inesperado de este film dramático de corte histórico. La histora –que ya había sido llevada a la pantalla en La caza de Eichmann– atrapa, y Ben Kingsley y Oscar Isaac comparten un par de escenas eléctricas, en que se establece una inesperada conexión entre verdugo secuestrado y captor. Pero le falta algo de equilibrio, sobre todo por el contraste de las dos intensas escenas que comparten los protagonistas, en una de ellas hay un acercamiento, en la otra hay una cruedad que no se explica ni se logra entender. Del mismo modo, el dibujo del hijo de Eichmann, Klaus, resulta algo burdo, y la escena de una reunión nazi también se antoja algo caricaturesca.

5/10
Kursk

2018 | Kursk

La trágica historia del submarino nuclear ruso Kursk (K-141) y de su tripulación, cuando durante unas maniobras realizadas en el Mar de Barents en el año 2000 sufrió un accidente debido a la explosión de varios torpedos en su interior. Los daños provocaron que el submarino descendiera semidestruido hasta el fondo del mar, en donde unos cuantos marineros lucharon por sobrevivir durante días ante la incapacidad de los servicios de rescate. El prestigioso guionista y director danés Thomas Vinterberg (La caza) se pone detrás de las cámaras para narrar la crónica de esta tragedia que conmovió al mundo al comienzos del siglo XXI. El guión de Robert Rodat (El patriota) presenta con brevedad pero suficiencia a sus personajes, en especial al capitán Mijaíl Averin y a su mujer Tanya (estupendos Matthias Schoenaerts y Léa Seydoux), y logra trasladar la angustia que se vive en los dos escenarios de la película, el interior del submarino y el pequeño pueblo en donde residen las esposas y familias de los siniestrados. En un film de este tipo, en donde el espectador conoce el desenlace de la catástrofe, el argumento no genera especial intriga, aunque hay que reconocer que está muy bien imaginado lo que pudo suceder en el interior del enorme ataúd de hierro. Fiel a su estilo, Vinterberg es sobrio en su narración , aunque eso no significa que no ofrezca momentos de valentía, heroísmo y fraternidad entre los marineros. La película es implacable por otra parte a la hora de señalar a los culpables de que se perdieran aquellas vidas. Y Vinterberg denuncia sin duda la negligencia rusa. La falta de previsión y medios de la Armada Rusa es un hecho incontestable, como lo es también la vergüenza que provocaba tal situación en los arrogantes líderes rusos. Ese recelo a mostrar su debilidad, junto a la mezquindad de los gobernantes –aquí se señala especialmente a Boris Yeltsin, interpretado por Max Von Sydow, aunque el presidente de Rusia era ya Vladímir Putin– a la hora de afrontar globalmente la tragedia fue el freno que impidió el salvamento internacional, una ayuda necesaria que fue aceptada demasiado tarde.

6/10
Valerian y la ciudad de los mil planetas

2017 | Valérian and the City of a Thousand Planets

Siglo XXVIII. La Humanidad vive en paz con el resto de razas de otros planetas. Valerian, agente del servicio espacio-temporal encargado de velar por el orden en el universo, trata de que su compañera, Laureline, acepte su proposición de matrimonio. Su superior, el comandante Arün Filitt, les envía a recuperar un sofisticado conversor en Alpha, una gigantesca estación espacial donde a lo largo de los años han convivido todas las especies conocidas. Pero se han instalado en su interior unos seres de un planeta extinto que provocan extraños incidentes. Luc Besson, director de El quinto elemento y Lucy, reincide en la ciencia ficción con una adaptación de “Valérian, agent spatio-temporel”, una de las cumbres del cómic franco-belga. La serie apareció en 1967 cuando apenas existían otras del género, que en cine estaba relegado a la serie B. Creada por el guionista Pierre Christin y el dibujante Jean-Claude Mézières para la revista “Pilote”, entre otras cosas está considerada una de las fuentes de inspiración para La guerra de las galaxias. Al cineasta galo parecen importarle sobre todo los efectos visuales, con  una lujosa recreación de mundos galácticos que justifica que se haya rodado en 3D. En este sentido, parece que la producción mira hacia Avatar, aunque quiere ser tan novedosa a nivel estético que a veces resulta estrafalaria, en la línea de las olvidables Flash Gordon y Barbarella. Por contra, Besson no ha mimado tanto su guión, escrito en solitario, que apenas esboza conflictos de entidad, que puedan interesar al público, y por momentos resulta confuso. Para terminar de arruinar la función, sus torpes intentos de comedia no acaban de funcionar. Los protagonistas decepcionarán a los seguidores de las viñetas, pues Dane Dehaan, adolescente castaño, recuerda tanto a Valerian como la modelo modosita de pelo rubio Cara Delevingne a la pelirroja con personalidad Laureline. Pese a todo, sus diálogos tipo Han-Leia, algo tópicos, son los únicos que funcionan en toda la película, pues se desperdician progresivamente los talentos de Clive Owen, Ethan Hawke o Rutger Hauer, en apariciones breves o con personajes insulsos. Se salva, a pesar de que apenas tiene cancha, la cantante Rihanna, en un divertido número musical que eleva por momentos el interés del film.

4/10
Suburbicon

2017 | Suburbicon

  A finales de los años 50, la familia Lodge se ha mudado al teóricamente idílico barrio de Suburbicon, donde sin embargo existe una tensión racial creciente por la presencia en el vecindario de una familia negra. Componen el hogar de los Lodge Gardner, el padre, su esposa Rose, ligada perpetuamente a su silla de ruedas por la parálisis que siguió a un accidente automovilístico, su hermana gemela soltera Maggie, que muy solícita ayuda en las tareas domésticas, y el hijo pequeño y único Nicky. Una mala noche irrumpen unos ladrones en la casa, y la desgracia vuelve a cebarse con los Lodge. Una dosis excesiva de cloroformo se lleva por delante la vida de Rose. George Clooney director ha firmado los guiones de la mayoría de sus películas como director en compañía de Grant Heslov. En esta ocasión suma la colaboración en el libreto de los hermanos Coen, a cuyas órdenes interpretó O Brother!, Crueldad intolerable y Quemar después de leer. Y renuncia por primera vez a asumir un rol actoral. La trama bebe de varias fuentes. Se reconoce la huella de los Coen en los elementos de cine negro de la trama, Sangre fácil mayormente, que bebía de clásicos como Perdición y El cartero llama siempre dos veces, basados en James M. Cain, en lo relativo a crímenes impulsados por amantes y timos a las compañías de seguros; y Fargo en lo relativo a los momentos de crímenes sanguinolentos ejecutados chapuceramente. Por otro lado, el enfoque de los momentos de suspense tiene muy en cuenta el cine de Alfred Hitchcock, incluso en la banda sonora de Alexandre Desplat que claramente se inspira en algunos momentos en Bernard Herrmann. A esto se suma el componente social, que da la impresión de ser la aportación de Clooney, al poner como telón de fondo el racismo, que hace a los blancos clamar contra los indeseados negros del barrio, mientras ni siquiera imaginan los asesinatos que pueden producirse tras en el interior de lo que parecen hogares impolutos. La película resulta entretenida aunque algo artificial, Clooney acaba exagerando algunas situaciones, convirtiendo el conjunto en una especie de gran guiñol. Matt Damon entrega una interpretación diferente a las que nos tiene acostumbrados, como tipo frío y envarado. Mientras que a Julianne Moore le toca un doble papel, aunque la cabeza de la leona es su Maggie, con rasgos clásicos de aparente mujer abnegada pero posesiva y siniestra. Y Oscar Isaac asume con contundencia su rol de investigador de la agencia de seguros. Quien más sorprende es el chaval Noah Jupe, lo hace muy bien, como también ha demostrado en Wonder, donde tiene a otro chaval actor enfrente muy valioso, Jacob Tremblay.  

6/10
Basada en hechos reales

2017 | D'après une histoire vraie

Delphine es una escritora de éxito que en plena promoción de su última novela conoce a una joven, Ella, una mujer fascinante con la que conecta automáticamente. Ambas se harán amigas en un santiamén y cuando Delphine entra en una crisis creativa, Ella le ayudará a salir del atolladero e incluso se mudará a su piso para estar pendiente en todo momento de su amiga. Un tema tan eminentemente cinematográfico como es la creación literaria ha encontrado lógicamente eco en muchas películas, lo cual no significa que el éxito esté asegurado. Muchas veces aporta perspectivas complejas y enriquecen la narración –Animales nocturnos–, sin embargo muy menudo la mezcla entre realidad y ficción se cobra víctimas, véase por ejemplo el fiasco de En tercera persona. Lamentablemente Basada en hechos reales parece estar más cerca del segundo caso. Rodada con oficio y el ritmo adecuado, Roman Polanski evita en su película derroteros fáciles que podrían haber derivado hacia la sordidez o la violencia. Prefiere que sea la atmósfera de creciente inquietud la que vaya copando protagonismo. Pero quizá el director polaco ha equivocado esta vez el tono de su film. El caso es que debido a ese enfoque la trama nunca resulta creíble, mientras que el retrato de Ella y sus tejemanejes (una Eva Green demasiado rarita) chirría por todos lados desde el principio, de modo que el espectador se dice así mismo que el guión ocultará algún giro, que las cosas no pueden ser tan obvias, tan simplonas. Y resulta que no, que la impostura lo es todo. Por segunda vez consecutiva rueda Polanski con su mujer, Emmanuelle Seigner, después de la notable La Venus de las pieles, película intimista, también muy literaria y con escasez de personajes. Aquí la actriz es con mucho lo mejor del film, convincente al mostrar los fantasmas de los artistas, los miedos y peligros que les invaden al enfrentarse a cada nuevo desafío creativo.

4/10
La forma del agua

2017 | The Shape of Water

Los años de la guerra fría en Estados Unidos. Elisa Esposito es una mujer muda, con un sencillo trabajo como limpiadora en unas instalaciones militares supersecretas del gobierno, lo que no le impide tener un alma delicada y sensible, que busca dar y recibir amor. Sus mejores amigos son Zelda, compañera del trabajo, y Giles un vecino ya maduro, artista de diseño gráfico cuyos trabajos no son apreciados por empresas que le consideran anticuado. El descubrimiento de que en su lugar de puesto están haciendo crueles experimentos con una extraña criatura anfibia de aspecto humanoide, despierta la sensibilidad de Elisa, que concebirá un plan para liberarlo. Lo que pasa por enfrentarse con Strickland, el responsable de las instalaciones, y verse inmersa en el clásico duelo de espionaje entre rusos y americanos. El mexicano Guillermo del Toro entrega un cuento de hadas que se desarrolla en un contexto histórico bien preciso, esquema que ya utilizó exitosamente en El laberinto del fauno. Aquí la guerra fría reemplaza a la guerra civil española, en vez de un fauno tenemos al humanoide anfibio, y el sádico militar franquista que componía Sergi López encuentra un eficaz recambio en Michael Shannon, que combina la imagen falsamente idílica de padre de familia en un feliz hogar con la de un agente del gobierno cruel e implacable a la hora de cumplir con su deber. Aunque Del Toro no renuncia, por supuesto, a su fuerte personalidad temática y visual, firma el guión del film con Vanessa Taylor, conocida sobre todo en su faceta televisiva donde ha intervenido como productora y libretista en series como Alias, Everwood y Juego de tronos, y que quizá puede aportar un mejor conocimiento de la realidad sociológica estadounidense, elementos como el racismo o la consideración de la mujer. La forma del agua es una película muy de Del Toro, lo que se percibe en su cuidado diseño de producción, en la concepción de la criatura, el laboratorio, la casa de Elisa situada en el mismo inmueble que una gran sala de cine, y en el exquisito gusto en la concepción de los planos, empezando por el fascinante arranque acuático. A la vez, su historia resulta deudora del universo de Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro, cierto toque surrealista retro con componente siniestro y la importancia del agua traen a la memoria títulos como Delicatessen y La ciudad de los niños perdidos, y el fuerte personaje femenino compuesto por Sally Hawkins hacen pensar en Audrey Tautou y Amelie. Por supuesto, también se puede pensar en las clásicas de películas de monstruos o en tramas del tipo la bella y la bestia, donde Doug Jones, habitual en el cine del mexicano, vuelve a hacer de anfibio tras su experiencia en la saga Hellboy. El planteamiento lírico de algunos pasajes, la capital historia de amor y la camaradería representada por los personajes de Octavia Spencer –la amiga que todos querríamos tener–, Richard Jenkins –el vecino perfecto– y Michael Stuhlbarg –el inesperado aliado– cuentan con el respaldo de una estructura narrativa sólida. En cambio, pesan algunos trazos gruesos, los toques gore de los que Del Toro parece no poder prescindir –a diferencia de lo que hizo su colega Peter Jackson al abordar el universo de Tolkien–, y el componente erótico que podía haber sido más comedido, aunque se revista a veces de sensual lirismo. En esa relación que parece imposible entre humana y lo que sea, puede verse simbolizada, con calculada ambigüedad, una apuesta por el amor entre dos personas, por muy diferentes que sean, aunque al menos el director mexicano señala, algo groseramente, que estamos siendo testigos de una relación entre seres mujer y varón, lo que no deja de ser una audacia en los tiempos de ideología de género que corren.

7/10
Espèces menacées

2017 | Espèces menacées

Tres familias cuyas vidas se van a cruzar. Joséphine y Tomas se acaban de casar llenos de entusiasmo. Pero tras la radiante alegría de la pareja, los padres de Joséphine van a descubrir pronto una realidad bastante más oscura. Por su lado, Mélanie anuncia a sus padres que espera un hijo, ¡pero el padre no es para nada el yerno ideal! Y en cuanto a Anthony, el estudiante lunático y desgraciado en amores, va a tener que ocuparse de su madre, que se ha vuelto de pronto incontrolable.

Florence Foster Jenkins

2016 | Florence Foster Jenkins

La historia de Florence Foster Jenkins, una neoyorquina heredera de una fortuna familiar, gran amante de la música, que tocaba el piano y organizaba veladas especiales en el Club Verdi con la ayuda de su marido, el actor St Clair Bayfield, y que se empeñó en cantar ópera, recibiendo las pertinentes clases, a pesar de que carecía de talento, no lograba dar bien las notas. El film describe cómo Bayfield trata de complacer en todo a su esposa, ocultando en la medida de la posible a la opinión pública su nula capacidad para la ópera, hasta que se presenta la prueba de fuego en 1944, en el Carnegie Hall de Nueva York, en una sesión donde ella invita a mil soldados, como forma de contribuir al esfuerzo de la Segunda Guerra Mundial. Stephen Frears lleva a la pantalla un guión del desconocido Nicholas Martin, que aborda un tema omnipresente en su filmografía, el de la impostura y el fingimiento en la vida social, piénsese en títulos como Las amistades peligrosas, Los timadores, Héroe por accidente o la muy reciente The Program. El film exige un cierto equilibrio entre el drama de quien cree que es buena en un terreno sin serlo, con un entorno de familia y amigos que le ayuda en su particular "pantomima" con buenas intenciones pero quizá equivocadamente, y la comedia ante una voz terrible que invita a risas y burlas. De modo que el clímax de Carnegie Hall, verdadero "tour de force" para el director y su equipo, funciona muy bien, conmueve. Frears logra en líneas generales moverse bien en el filo de la navaja, sobre todo gracias al extraordinario trabajo de Meryl Streep, que hace muy creíble a su personaje, y a un recuperado Hugh Grant, que compone bien al marido que cuida a su esposa –que padece sífilis transmitida por su primer marido desde tiempo atrás, lo que hace que su relación no sea física–. Menos convincente resulta el personaje de Cosmé McMoon, el pianista que trabajo con Florence, encarnado por Simon Helberg de un modo que saca de la película, como conteniendo la risa todo el tiempo ante la nulidad musical de su jefa.

6/10
Pastoral americana (American Pastoral)

2016 | American Pastoral

Adaptación de la novela de Philip Roth, ganadora del Pulitzter, a cargo de Ewan McGregor, protagonista y director debutante. No apasiona, algo se ha perdido en el camino, quizá por la mano balbuceante del recién estrenado realizador. Y como el ambicioso propósito es mostrar algo así como la muerte de la inocencia americana, una tragedia familiar con nombres y apellidos en un país en transformación con importantes distubios sociales, basta un titubeo para dar al traste con el mismo. La narración la vertebra Nathan Zuckerman, escritor ya sexagenario, que acude a una reunión de antiguos alumnos del instituto. Allí, mientras admira la foto de Seymour Levov, el sueco, alguien muy popular en sus años mozos, le saluda su hermano Jerry, que era de su curso, y que le da la triste noticia de su muerte. Lo que sirve para contarle a Zuckerman, que estuvo fuero de Estados Unidos en los 60, el drama personal del sueco. Cómo a pesar de representar a primera vista el sueño americano hecho realidad –de origen judío, heredó la fábrica de piel de su padre en Newark, y se casó con Dawn, toda una belleza y de gran personalidad–, lo suyo se convirtió en pesadilla. A pesar de su nombre, Merry, su única hija, tartamuda, protesta por todo, no entiende el mundo injusto en que vive y se relaciona con grupos violentos en el contexto de la lucha por los derechos civiles. Su conexión con un atentado terrorista, dinamitará metafóricamente a la familia. Tal vez simultanear protagonismo y dirección le ha pesado demasiado a McGregor, pues su personaje de padre preocupado y crecientemente desgarrado se encuentra envarado todo el tiempo, decididamente incómodo. Quizá el guión de John Romano no ha logrado la necesaria suavidad narrativa, o quizá algo se ha quedado en la mesa de montaje en una película con problemas, pero el hecho es que hay saltos demasiado abruptos, apariciones repentinas que no acabamos de digerir, cambios en los personajes donde la gradualidad brilla por su ausencia. El recurso a las casualidades acaba de rematar la faena. Nada hay peor en una película que suscitar la incredulidad del espectador, y las escenas con la psicoanalista o con una activista, amiga de Merry, rozan el ridículo. No deseamos destripar ni detallar mucho más, sólo queda añadir que el resto de actores poco pueden para componer unos personajes consistentes.

4/10
Cartas de Berlin

2016 | Alone in Berlin

Berlín, 1940. Cuando a Otto y Anna Quangel, un matrimonio de clase obrera, les comunican que su único hijo ha muerto en el campo de batalla, ambos emprenden una campaña nada menos que en contra de Hitler, el nazismo y la guerra, pero pronto comenzarán a ser perseguidos por la Gestapo.

Mascotas

2016 | The Secret Life of Pets

Max es el perro de Katie. Es muy feliz con su ama, que lo encontró cuando era un cachorrillo. Vive en un alto edificio de Nueva York, con preciosas vistas, y cuenta con bastante amigos –perros, gatos, canarios, hámsters– que viven con sus respectivos dueños repartidos por los demás pisos. Pero un día toda la alegría de Max se irá al traste cuando su adorada Katie se presenta en casa con otro perro, un enorme y peludo chucho llamado Duke. Ambos se llevarán a fatal y por culpa de esa rivalidad los dos se perderán en Nueva York, con muchos peligros alrededor. Simpática película de animación elaborada por el equipo que dio lugar a joyas como Gru. Mi villano favorito o Lorax: En busca de la trúla perdida, encabezado por el director Chris Renaud (aquí al alimón con Yarrow Cheney) y los guionistas Cinco Paul y Ken Daurio. Quizá Mascotas no alcance el nivel de estas películas, pero es un gran entretenimiento, que trae a la memoria otras películas animadas de canes, como Bolt. Como en anteriores filmes, la historia parte de un ingenioso planteamiento, que deja a un lado a los humanos: ¿qué hacen las mascotas durante todo el día cuando sus amos se marchan a trabajar? Pues, dice la película, pueden vivir aventuras inolvidables, en este caso caer en manos de las perreras municipales, participar en peligrosos rescates en la carretera, entrar a formar parte de una banda criminal de animales callejeros que viven en las alcantarillas o encontrar a verdaderos amigos y descubrir el amor. Cheney y Renaud envuelven todo esto en la trepidante aventura que viven los dos protagonistas –Max y Duke– por la ciudad de Nueva York, que transcurre en todos los lugares posibles: el aire, la tierra, los edificios, el agua, las alcantarillas…. La película es por eso visualmente muy variada, incluso algo apabullante. Hay frecuentes escenas de acción y muchos momentos de humor, aunque funcionan especialmente los que juegan la baza de la sorpresa, como la dulce perrita caniche apasionada de los culebrones televisivos pero capaz de luchar violentamente al más puro estilo Matrix. Por otra parte, aunque el número de personajes se antoja excesivo, los guionistas se las apañan para perfilar bien a los animales. Además de Max y Duke, tienen su importancia, entre muchos otros, la displicente gata Chloe, la romántica caniche Bridget, el solitario halcón Tiberius, el sabio y viejo perro Pa, el desagradable gato callejero Ozono y por supuesto el enajenado y criminal conejo Pompón. Por lo demás, ofrece Mascotas claros temas de reflexión para la chavalería, como la necesidad de compartir y de no sentirse más especiales que otros, así como la importancia de sacrificarse por los demás si queremos ser felices. La película deja claro también que los animales –perros, gatos, pájaros, hámsters, etc.– son seres que viven a gusto entre humanos, domesticados, de modo que se entrevé una crítica a aquéllos que abandonan desaprensivamente a sus mascotas y dejan que malvivan en las calles. En este sentido tiene su gracia la escena protagonizada por el malvado conejo –sin duda, uno de los mejores personajes de la película– que cambia radicalmente de actitud cuando unas manos amigas acarician su blanco pelaje.

6/10
Jacques

2016 | L'odyssée

Biopic del célebre investigador oceanográfico francés Jacques-Yves Cousteau (1910-1997), tremendamente popular gracias a sus documentales submarinos, como el famoso El mundo del silencio, que ganó la Palma de Oro en Cannes en 1956. La película, que no ha contado con la intervención de la fundación que él creó para asegurar su legado, incluye sus muchas exploraciones y aportaciones científicas y técnicas al conocimiento de los mares, pero se fija también en su lado humano, para así ofrecer un cuadro más amplio y complejo del personaje. Jérôme Salle (El secreto de Anthony Zimmer, Zulú) entrega una cinta que intenta no mostrar a Jacques Cousteau de un modo plano, pero a la hora de mostrar su lado más oscuro (infidelidades matrimoniales, vanidad y búsqueda de focos, dificultades para conectar con sus hijos, especialmente con el cineasta Philippe...) tiene el mérito de no demonizarlo, algo a lo que ayuda también la feliz interpretación de Lambert Wilson. La relación con el hijo pequeño (Pierre Niney) es ilustrativa de las dificultades de salir adelante a la sombra de un progenitor famoso. Aunque la cinta no logra un completo equilibrio –a la vida luminosa del principio, cuando los hijos son aún unos niños, sigue cierta brusquedad en el distanciamiento del protagonista hacia su mujer (bien Audrey Tautou) e hijos, por ejemplo–, se logra crecer en intensidad dramática, hasta llegar a la memorable y catártica expedición a la Antártida. Entre medias hay preciosas imágenes de la fotografía submarina, y está muy bien rodada, pletórica de suspense, la secuencia de la filmación de los tiburones.

6/10
Reparar a los vivos

2016 | Réparer les vivants

Una película bella, muy representativa de la actual identidad europea, donde están bien presentes el amor y los buenos sentimientos, pero con el dominio de cierta sensación de vacío, el temor a la muerte, la ausencia de Dios, el vértigo antes las pruebas que depara la existencia, la incomunicación a la hora de compartir lo que uno siente. El trasplante de órganos salva vidas, da esperanza. Y a Katell Quillévéré, directora y guionista que adapta una novela de Maylis de Kerangal, le sirve para describir dos micromundos, la familia que ha perdido a un hijo en la flor de juventud, en un inesperado accidente, y la de la familia de una mujer que necesita un corazón que reemplace el suyo, debilitado, haciendo de puente un tercer pequeño universo, el del hospital que efectuará el trasplante a través de la unidad de donación de órganos, con el médico que debe plantear a una familia rota esta opción. Quillévéré sabe contar su historia con sensibilidad y pasión. Usa bien las imágenes y la música, mueve la cámara con elegancia, evita las palabras si es posible, por ejemplo al describir el primer amor de Simon, su pasión por el surf, y el momento extraordinario en que se produce el fatal accidente. Y es sobria al abordar el dolor de los padres, o el modo en que los médicos deben plantear, con delicadeza y respeto, la posibilidad de donar los órganos de quien presenta los síntomas incontrovertibles de muerte cerebral. Con una visión muy de los tiempos que corren, hay un planteamiento del amor en pareja donde se concede importancia primordial a la parte física –Simon pasa la noche en casa de su novia, una enfermera fantasea eróticamente con un médico– y se plantea la bisexualidad de la mujer que está a la espera de un corazón que le convenga. También se tiene en gran consideración la dignidad de la persona, en la despedida a Simon, y en el trato digno de su cuerpo, luego cadáver. El reparto es muy coral, con actores convincentes y contenidos, donde quizá sobresale la dolorida madre de Simon, Emmanuelle Seigner.

6/10
La luz entre los océanos

2016 | The Light Between The Oceans

Hastiado de su experiencia en la Primera Guerra Mundial, Tom Sherbourne busca tranquilidad y llega a Australia para hacerse cargo de un trabajo bastante peculiar. Se trata de ser farero en el islote de Janus, un lugar inhóspito lindante con la Antártida, justo entre los océanos Pacífico y Atlántico, a cientos de kilómetros de la civilización. Antes de llegar a su destino conocerá a Isabel Graysmark, una joven llena de vitalidad y ambos se enamorarán hasta la médula. Tanto es así que al poco tiempo, ya casados, ella marchará a vivir con él a la solitaria Janus. La pareja esperará con ansia la llegada de un hijo. Sentida adaptación de la novela homónima de M.L. Stedman a cargo del director Derek Cianfrance, que obtuvo una gran acogida con sus dos películas anteriores, Blue Valentine y Cruce de caminos. Vuelve el director de Colorado a indagar en los sentimientos más hondos del corazón humano, capaces de generar enormes conflictos y también acciones de impresionante generosidad. En este caso, unido al amor conyugal se alza imponente el instinto de maternidad, una fuerza femenina de tal magnitud que es capaz de arrastrarlo todo a su paso. Valiéndose de unos escenarios naturales enormemente bellos (el film fue rodado en localizaciones de Nueva Zelanda y Australia), la cámara de Gianfrance ofrece unas imágenes subyugantes de la isla y sobre todo en su primer tramo se opta por la contemplación, por momentos idílicos del amor, una explosión de felicidad que inunda a los personajes acentuada por el delicado e inspirado piano de Alexandre Desplat. Y así hasta que en un “in crescendo” sostenido el núcleo de la trama dé lugar a un derroche exacerbado de sentimientos y desgarros emocionales que desembocan en una suerte de culebrón de alta temperatura afectiva, en donde el dolor, las dudas y la bondad de los personajes darán cabida al egoísmo y la desesperación, pero también al perdón, la renuncia, la asunción de la culpa y la búsqueda de redención. Todo este cúmulo de sentimientos (herencia sin duda de su diseño literario estilo superventas) puede hacerse excesivo, sobre todo hacia el desenlace, pero se muestra con eficacia extraordinaria gracias a unos actores de mucho talento. Lo que en otras manos hubiera resultado de un empalago lacrimógeno inaceptable, en las del trío formado por Michael Fassbender, Alicia Vikander y –en menor medida– Rachel Weisz se convierte en algo tan arrollador como verosímil, de una intensidad melodramática difícil de superar.

6/10
Todo saldrá bien

2015 | Every Thing Will Be Fine

Tomas Eldan es escritor. Vive un poco para adentro y tiene problemas con su novia Sara. Además está inmerso en su tercera novela y busca inspiración, por lo que ha dejado unos días a Sara y se ha marchado al campo, a la nieve. Durante esos dias un hecho trágico marcará su existencia: por accidente atropella y mata con su coche a un niño pequeño... El prestigioso cineasta Wim Wenders decidió dirigir este guión de Bjørn Olaf Johannessen, tras la buena impresión que le causó la anterior película del guionista noruego, Nowhere Man. Ambos se adentran en una historia trágica que habla de la culpa, de la búsqueda de sentido ante las adversidades y de que, pase lo que pase, la vida sigue su curso, las estaciones se suceden, los años pasan. Y hay que reponerse, hay que aceptarlo y salir de sí, expresar el amor para seguir viviendo. Pero –por hacer un fácil juego de palabras– la película no cumple del todo con su título. El resultado es discreto. Wenders narra con indudable oficio, pero el lento tempo de la historia, el tono adoptado, cierta opacidad interior de los personajes, hacen todavía más pesaroso el relato, ya de por sí poco atractivo. Todo está cargado de demasiado dolor y tristeza, y eso aunque resulten muy verosímiles (y muy humanas) las relaciones entre personajes especialmente entre Tomas y la madre del niño muerto, con su padre enfermo o, tiempo más tarde, con el adolescente Christopher. Se ve que Todo saldrá bien es un film trabajado técnicamente, con buena fotografía (por mucho que el 3D se empeñe en oscurecerla y estropearla), con una música muy adecuada de Alexandre Desplat, y con planos excelentes, con sutiles fragmentaciones de imagen, que funcionan, que encandilan. Se adivina además un montaje muy elaborado. Pero todo ello, incluidas las buenas interpretaciones (especialmente de James Franco y de Charlotte Gainsbourg), se quedan tan sólo en cortejo de una historia en general poco animante, algo extensa y a ratos aburrida, llena de abatimiento.

4/10
Sufragistas

2015 | Suffragette

En un momento en el que está de rabiosa actualidad el debate sobre la discriminación de la mujer en el cine, por la desigualdad de salarios y oportunidades, el cine británico repasa en Sufragistas un capítulo clave de la lucha por el voto femenino. 1912. Cuando acude a realizar un reparto de la fábrica en la que trabaja, Maud se topa con una acción violenta de un grupo de partidarias del voto femenino que siguen a la carismática Emmeline Pankhurst, harta de la falta de resultados de las reivindicaciones moderadas. Acaba uniéndose a ellas, lo que pondrá en peligro la relación con su esposo, con el que ha tenido un niño. Tras Brick Lane, sobre una joven de Bangladés en Londres, la británica Sarah Gavron aborda su segundo largometraje dramático, también sobre temática femenina, con guión de Abi Morgan, responsable de La dama de hierro. Se trata de una superproducción, con impecable factura técnica, que cuenta con grandes trabajos actorales, sobre todo por parte de Carey Mulligan, en una de sus interpretaciones más brillantes, pues su personaje experimenta una enorme evolución, y logra secuencias desgarradoras, sobre todo las relativas a su hijo. A su altura está sin duda Helena Bonham Carter, que lleva con ella gran parte del peso de la trama, pero también convencen en roles secundarios Ben Whishaw, Anne-Marie Duff y sobre todo Brendan Gleeson, como un inspector de policía defensor a ultranza del imperio de la ley. La presencia de la todoterreno Meryl Streep tiene su sentido para dar fuerza al papel de Pankhurst, aunque sabe a poco que sólo intervenga en un par de secuencias. Sufragistas muestra con claridad el desprecio con el que eran tratados quienes pedían el voto femenino, los engaños políticos y hasta parte del juego sucio llevado a cabo por las autoridades, en un momento histórico poco visto en la pantalla. Pero le faltan matices a su reivindicación del sector más violento de la lucha por este derecho indiscutible, y de sus imágenes parece colegirse que de forma pacífica, sin sabotajes, incendios de establecimientos públicos, atentados y hasta lo que ahora se conoce como "escraches" de políticos, no se habría conseguido nada.

6/10
El cuento de los cuentos

2015 | Il racconto dei racconti

Los reyes de Longtrellis desean tener descendencia, por lo que siguen los consejos de una especie de mago que recomienda la captura de una bestia marina, y que la reina se coma su corazón, cocinado por una virgen. El rey de Strongcliff, mujeriego sin escrúpulos, conoce el amor cuando queda deslumbrado por el canto de quien él cree que es una bella dama. Y el monarca de Highhills organiza una competición para conceder la mano de su hija a quien adivine de qué animal es una extraña piel, que en realidad pertenece a su querida mascota, recién fallecida, una extraña pulga gigante. Matteo Garrone, director de las crudas Gomorra y Reality, se evade de la 'reality' con este film, en que da un giro de 180 grados con respecto a su trayectoria anterior, también porque rueda por primera vez en inglés. Adapta libremente tres relatos cortos del siglo XVII del napolitano Giambattista Basile, entrecruzando las historias, sin conexión aparente entre ellas, salvo porque parece que ocurren en reinos vecinos. El realizador, que hasta ahora trabajaba con actores no profesionales, recurre por primera vez a figuras conocidas, como Salma Hayek, Vincent Cassel, Toby Jones y John C. Reilly, que sacan mucho partido a sus personajes. Partiendo de elementos de los cuentos clásicos, el realizador desarrolla historias un tanto sórdidas y sombrías, quizás con algunos puntos excesivamente grotescos. Que nadie piense que estamos ante un film para el público infantil, ni mucho menos, pues aquí nadie come perdices. Aparecen ogros y princesas, pero no existe una línea clara que separe a los héroes de los villanos, como en la vida misma. Todo resulta increíblemente real, pues Matteo Garrone dirige con su habitual estilo cercano al neorrealismo. Aún así se trata de un film de enorme potencia visual, por su cuidado diseño de producción, lleno de secuencias de altura, y que desarrolla cuestiones que ya estaban en el texto original, y que nunca se quedarán obsoletas, como sus críticas a la obsesión por la belleza eterna y el sexo.

6/10
La chica danesa

2015 | The Danish Girl

Einar Wegener es un pintor danés de gran prestigio, casado desde hace años con Gerda, también pintora, pero que no acaba de tener el reconocimiento que merece. Un día en que Gerda no puede disponer de su modelo, le pide a su marido que pose para ella poniéndose unas medias y sosteniendo un vestido de mujer sobre su cuerpo. Súbitamente Einar sufrirá entonces una especie shock de identidad y una poderosa personalidad femenina irrumpirá en su interior. Einar se transformará en Lili y el hombre que fue irá poco a poco desapareciendo. Tom Hooper es un director que arriesga. Tiene un descomunal talento para plasmar con perfección sus historias en la pantalla. Así lo ha demostrado una por una en todas sus películas, especialmente en las más complicadas, Los miserables y El discurso del rey. Aquí vuelve a sacar pecho y se atreve con un relato complicado, harto complicado: contar la historia real del primer hombre que decidió someterse a una operación quirúrgica para cambiar su sexo. Adapta para ello un libro de David Ebershoff. Sin embargo, pese al oficio de Hooper, la pieza esta vez se le atraganta y el resultado defrauda las expectativas. El motivo hay que buscarlo quizá en el guión de Lucinda Coxon, al que le falta mordiente y llega a aburrir. ¿Cómo es posible que eso suceda con tema tan delicado? Pues sencillamente porque el conflicto se plantea al inicio de la historia y resto del metraje no es más que un conjunto de situaciones en donde Einar se va feminizando aceleradamente, ante el estupor de su esposa. De modo que no hay más una retahíla de momentos retorcidamente sensuales, a veces de una cursilería espantosa, donde la situación deviene en irreal de tan exagerada, y que provocaría incluso vergüenza si no se acompañaran con los contrapuntos sufrientes, lacrimógenos que viven inevitablemente los dos cónyuges. La chica danesa se inscribe –no podía ser de otra manera– en la ideología de género. “Dios me hizo mujer y sólo tengo que curar la enfermedad de mi cuerpo de hombre”, se llega a decir, dándole la vuelta a la tortilla. Y el film se encarga de hacer ver que eso es realmente lo que es, una mujer. La cuestión es que entonces no es para nada creíble que Einar no sintiese a la Lili que lleva dentro hasta el día en que, por pura casualidad, sufre una verdadera conmoción cuando sus dedos rozan el tul de un vestido de bailarina sobre su cuerpo. Lo que viene después es verdaderamente desorbitado, y por mucho que se incida en el amor a “la persona” –Einar o Lili–, algo completamente admirable, no resultan verosímiles los jugueteos matrimoniales a los que se presta la adorada esposa, tan desconcertada lógicamente como su marido/a. La película gana enteros gracias a la exquisito diseño de producción, en donde Hooper demuestra ser un perfeccionista absoluto. El vestuario y la ambientación son modélicos, y la elegante planificación resalta la cuidadísima fotografía de Danny Cohen, que se esmera en el tratamiento de la luz, de los reflejos, de los interiores. Los actores están bien, pero Eddie Redmayne ya no asombra como en La teoría del todo, además de que sus continuos pucheritos acaban agotando y aportan a su personaje ademanes muy reiterativos. Mucho más sólida está Alicia Vikander (Ex Machina), que transmite mucho sentimiento con su delicado rostro sin resultar forzada.

5/10
Una historia de locos

2015 | Une histoire de fou

Marsella. Aunque han pasado cuarenta años, en la familia Alexandrian –matrimonio, abuela y dos hijos– se siente muy viva la tragedia sufrida por sus compatriotas en la Primera Guerra Mundial, en donde más millón y medio de armenios fueron asesinados por los turcos. En un ambiente sofocante de luchas y reivindicaciones, el hijo mayor, Aram, decide unirse a la milicia armada para atentar contra las autoridades turcas. Pero en su primer acto terrorista resultará herido gravemente un joven francés inocente. Una de las películas más personales del francés Robert Guédiguian (1953), director de reputado prestigio, indudablemente minoritario, que con los años ha ido puliendo su cine hasta entregar notables trabajos, como Las nieves del Kilimanjaro o la reciente El cumpleaños de Ariane. Como los personajes de Una historia de locos, Guédiguian nació en Marsella de ascendentes armenios, de modo que una parte de la historia le toca muy hondo, casi como si fuera el protagonista, mientras que para completar el guión se ha servido de la autobiografía del periodista español José Antonio Gurriarán, quien sufrió severas heridas en 1980 debido a un atentado. La película es tan honrada como suele ser el cine del director francés, que quiere ofrecer una visión amplia, nada reduccionista de los problemas sociales, teniendo en cuenta los puntos de vista de las partes y las razones que las legitiman. El difícil equilibrio se presenta al aportar sus ideas el propio cineasta, pues Guédiguian tiene mucho de rousseauniano, su confianza en el ser humano es grande, y visto lo visto no mengua con el dolor y los conflictos, lo cual prueba su autenticidad. Pero a la vez esa bondad humana, tan presente en este film como lo estaba en Las nieves del Kilimanjaro, tan maravillosa y deseable, puede quizá confundirse con una mirada demasiado utópica del mundo, poco creíble, y algo de eso ocurre aquí especialmente con el personaje de Gilles, aunque también pueda deberse a que la interpretación del actor Grégoire Leprince-Ringuet no logra golpear con la fuerza requerida al espectador. Véase la escena clave del encuentro en Beirut. Una historia de locos viene a engrosar la cada vez más numerosa serie de películas que hablan del holocausto armenio de la Primera Guerra Mundial, tales como Ararat o El padre. Con sabiduría Guédiguian imparte en mínimas dosis una lección de historia para que comprendamos el calibre de la tragedia y de la injusticia vivida por el pueblo armenio. En este sentido es fascinante la larga secuencia del prólogo de 1921, servida con un maravilloso blanco y negro que recuerda al de la reciente Frantz. E inmediatamente la canción de la abuela supone un perfecto nexo de unión entre generaciones, un dolor hondo que no cesa y que dará lugar a los acontecimientos de los años 70. A la vez Guédiguian –su apuesta por la paz es clara– traza muy bien los diferentes caracteres de los personajes y los conflictos internos que han de superar: el padre prudente, la madre osada, el hijo de firmes convicciones, la abuela, etc. A ello hay que sumar una estupenda labor actoral, encabezada por el magistral trabajo de Ariane Ascaride, estrecha colaboradora de Guédiguian en casi todas sus películas. 

6/10
Godzilla

2014 | Godzilla

Unos tremendos temblores de tierra producen una catástrofe en una central nuclear en Japón, donde trabajan el ingeniero Joe Brody y su esposa. 15 años después su hijo es un marine experto desactivador de bombas, casado y con un niño. Pero Joe sigue obsesionado por lo que ocasionó la catástrofe, y los registros de nuevos temblores sacan a la luz un secreto ocultado por científicos y agentes gubernamentales, la existencia de una extraña criatura de corte prehistórico que se alimenta de radioactividad, y que tras las bombas de Nagasaki e Hiroshima parece que no descansa. Además, se diría que no está sola... Revisitación de las míticas películas japonesas de monstruos de la Toho, protagonizadas por el inolvidable Godzilla, que hizo su primera aparición en las pantallas de la mano de Ishiro Honda en 1954. La intención ha sido presentar al monstruo con el aspecto original, pero con el realismo que facilitan los efectos visuales digitales de hoy, frente al actor de antaño vestido con un traje de látex y destrozando maquetas de edificios. De modo que hay un alejamiento en este aspecto del enfoque de reinvención hollywoodiense de 1998, que sirvió fallidamente el experto en películas catastrofistas “de demolición” Roland Emmerich. Aquí está detrás Gareth Edwards, quien siendo responsable de una apañada película de monstruos de ajustado presupuesto titulada Monsters, tiene la  oportunidad de reincidir en la materia con los medios que proporciona un gran estudio. El director es lo bastante inteligente para concebir escenas vistosas, pero sin olvidar que lo que le dio la fama era sugerir, crear una atmósfera más o menos angustiosa. Godzilla es un film entretenido, pero irregular, acaba resultando cansino. Como en tantas cintas catastrofistas, trata de describir inicialmente a los personajes y sus pequeños dramas, pero sus avatares no dejan de ser demasiado elementales. Contar con actores prestigiosos del cine “indie” –Elizabeth Olsen, David Strathairn, Juliette Binoche, la revelación de Breaking Bad Bryan Cranston, Sally Hawkins...– permitía albergar esperanzas sobre cierta complejidad en sus conflictos, pero aquéllas pronto se desvanecen. Y la moraleja apocalíptica medioambiental –“La arrogancia del ser humano le hace creer que tiene la naturaleza bajo control, en lugar de al revés”, asegura el científico encarnado por Ken Watanabe, en línea con el Noé de Russell Crowe– tiene exactamente la misma simplicidad, lejos de nosotros el peligroso ejercicio de pensar. Así que queda sobre todo el espectáculo visual y la pirotecnia de efectos especiales. Y ciertamente hay algunas escenas impactantes, porque justo es decir que Edwards demuestra talento en el ritmo y los planos de los pasajes en San Francisco del Golden Gate y del clímax en Chinatown, con un buen uso del sonido y la partitura musical de Alexandre Desplat. E incluso algunas que incluyen el elemento humano, la escena en la central nuclear con la puerta que separa a supervivientes y seguras víctimas es muy efectiva.

5/10
Invencible (Unbroken)

2014 | Unbroken

1943. Louis Zamperini es un soldado norteamericano de origen italiano. Está de misión en el Pacífico, encargado de apuntar y soltar los proyectiles desde su bombardero. Durante una misión su avión se estrellará en el mar y Zamperini junto con otros dos compañeros, intentará sobrevivir en el vasto oceano con la sola ayuda de una balsa de plástico. Tras 47 días en el mar serán por fin recogidos. La mala noticia es que sus salvadores son los japoneses... La actriz Angelina Jolie da el do de pecho para afianzar su carrera como directora de cine, que ya inició con la más o menos fallida En tierra de sangre y miel, ambientada en la Guerra de los Balcanes. Se ve que le interesa el tema de los conflictos bélicos y de la resistencia humana ante las adversidades, pues retoma la cuestión en Invencible (Unbroken), una dramática historia acontecida durante la II Guerra Mundial. El punto fuerte del film es que narra hechos reales, los vividos por el protagonista Louis Zamperini (1917-2014), un joven con una inconmensurable capacidad de sacrificio y una fortaleza mental extraordinaria. Verdaderamente sus experiencias habrían minado la moral de cualquiera, pero Zamperini aguantó estoicamente cualquier revés que la guerra le deparó, y fueron muchos y terribles. Y Jolie hace una cosa muy bien, que es presentar a su personaje como alguien normal; podría haberlo convertido en una especie de tipo con inteligencia superior, o alguien con capacidades y virtudes de superhéroe, alejado de los demás mortales, pero lo evita con tino y contundencia. El Zamperini que ofrece es un joven igual de vulnerable que los demás, de carne y hueso, que sufre y se viene abajo, y él así lo sabe, pero aún así sigue luchando sin rendirse y eso lo hace más heroico. Para lograr este enfoque ayudan convenientemente los "flashback" sobre la infancia del protagonista, y cómo gracias a sus padres y sobre todo a su hermano Peter logró distanciarse de algunos malos hábitos y destacar en el terreno del atletismo. También aporta Jolie una decidida visión trascendente de la existencia, en donde cada uno tiene su destino ante Dios y en donde la aceptación de esa voluntad y la entrega de uno mismo son lo más excelso que puede hacer el ser humano. Sin embargo, aun con tantas virtudes, la película no es redonda porque la inunda una cierta monotonía que pesa demasiado. La primera media hora, cuando Zamperini y sus compañeros cumplen misiones en su bombardero son vibrantes, lo mejor del film, momentos a los que se suman adecuadamente los flashbacks de Torrance (California). Pero a partir del accidente en el mar la cosa empieza a “hacer aguas”. La directora ha contado para el guión con pesos pesados como Joel Coen, Ethan Coen y Richard LaGravenese (El rey pescador). Se dice pronto. Pues incomprensiblemente ese equipo no ha logrado enriquecer la historia con un guión a la altura. Falta mucha riqueza, personajes con mayor calado. Sólo parece existir Zamperini, lo cual es un error. Se pierde la amistad con el amigo Phil y se olvida... La acción no avanza en el campo, no hay apenas interacción con otros prisioneros, absolutos desconocidos, etc. El film sigue únicamente la pauta del enfrentamiento entre preso y carcelero, al estilo de El puente sobre el río Kwai o Feliz Navidad Mr. Lawrence, pero aquí todo es lineal, sin sorpresas. De cualquier modo, en conjunto estamos ante una notable película bélica, de heroísmo y superación, rodada con mucho clasicismo por una Angelina Jolie que gana enteros tras las cámaras. Formalmente es muy correcta. Y atención al actor Jack O'Connell (’71), que hace un muy meritorio trabajo y aporta un carisma que le augura un buen futuro.

6/10
El Gran Hotel Budapest

2014 | The Grand Budapest Hotel

Imaginativo juego de muñecas rusas a cargo del inclasificable y ocurrente Wes Anderson, que dice haberse inspirado en la obra del genial escritor Stefan Zweig, aunque igual podría afirmar que sus personajes de bigotes son deudores de Hergé y su álbum de Tintín “El cetro de Ottokar”, ya puestos. Una joven en la actualidad se siente profundamente conmovida por la novela “El Gran Hotel Budapest”; un autor, unos años antes, confiesa haber escuchado su historia en dicho hotel sito en una montaña solitaria, de labios del señor Mustafá; y Mustafá recuerda su época de botones del hotel, cuando era Zero, a las órdenes del señor Gustave, dueño del establecimiento y todo un caballero, cuando descubrió el amor y se vio sumergido en una vertiginosa aventura conspiratoria de crímenes a cuento de una herencia. Anderson entrega una narración aventurera de enorme dinamismo, con sugerentes toques surrealistas, en la época del desmembramiento del imperio austrohúngaro previa a la Segunda Guerra Mundial, aunque aludiendo siempre a países ficticios. Y a la hora de apostar por lo grotesco, se permite algún detalle gore o tosco, jugando así al contraste con los modales impecables del señor Gustave. Como hiciera ya en Moonrise Kingdom, el cineasta texano apuesta en El Gran Hotel Budapest por una visión romántica, con una paleta de colores pastel muy estudiada, y acudiendo a encuadres atrevidos y al uso de grandes angulares. En su cuidado guión hay espacio para una idealizada historia de amor, y una bonita relación patrón-subalterno de tipo casi paternofilial, que no paternalista. Destaca además un reparto coral de divertidos personajes estrambóticos, y riesgos como el de un formato de pantalla casi cuadrado, y efectos de miniaturas apenas disimulados, que dan al conjunto un adecuado aire naïf.

8/10
Monuments Men

2014 | The Monuments Men

Durante los años de la Segunda Guerra Mundial, y con el apoyo del presidente Roosevelt, se creó el Grupo de Monumentos, Bellas Artes y Archivos, con la misión de poner a salvo las obras de arte expoliadas por Adolf Hitler, quien planeaba crear en Linz, su ciudad natal, el Führermuseum; cuando las tornas de la guerra se torcieron, el tirano nazi firmó el conocido como Decreto Nerón, por el que se ordenaba la destrucción de este tesoro artístico antes de dejarlo caer en manos aliadas. Un grupo de sietes hombres liderado por Frank Stokes, conformado por directores de museos y marchantes de arte que no eran aptos para el combate debido a su edad, librarán otra guerra diferente tratando de poner a salvo unas piezas que mostraban los grandes logros de que es capaz el ser humano, por encima de su tendencia al enfrentamiento y la destrucción. Película dirigida, producida, coescrita y protagonizada por George Clooney, basada en apasionantes hechos reales, y que cuenta con un estilo muy clásico, deudor de películas bélicas corales como Doce del patíbulo y La gran evasión. Frente a trabajos anteriores del cineasta de mayor calado político -Los idus de marzo, Buenas noches, y buena suerte-, aquí hay una apuesta por el aliento épico en las acciones de unos héroes corrientes, donde conviven drama y sentido del humor en los momentos de riesgo y en la contraposición de caracteres. El tratamiento narrativo y el diseño de producción, junto al tratamiento visual de Phedon Papamichael y la partitura musical de Alexandre Desplat, apuntan eficazmente en esa dirección, que a algunos le podría parecer algo ligera, pero que resulta muy adecuada a la hora de evocar los títulos citados. Clooney tiene el mérito de contagiar al espectador el amor por las obras de arte, por cuya defensa merece la pena arriesgar la vida. Y hace muy atractiva la integridad y coherencia de vida, la posibilidad de redimirse de los errores del pasado, y la camaradería. El reparto es excelente, de modo que aunque los personajes están apenas esbozados con unos pocos trazos, Clooney, Matt Damon, Cate Blanchett, John Goodman, Bill Murray, Bob Balaban, Hugh Bonneville y compañía se las arreglan para darles la necesaria entidad.

7/10
Descifrando Enigma

2014 | The Imitation Game

El director noruego Morten Tyldum escoge una historia real para rodar su primera película en inglés, la adaptación del libro de Andrew Hodges realizada por un guionista debutante, Graham Moore. Con mucho talento y jugando en la estructura con tres tiempos narrativos, describe la contribución al desenlace de la Segunda Guerra Mundial del gran matemático y experto en computación Alan Turing, que lideró el equipo de criptógrafos de Bletchley Park en Inglaterra, responsable de romper el código de cifrado que los nazis utilizaban en sus comunicaciones con el uso de la máquina Enigma. Producen la cinta los hermanos Weinstein. Gran mérito de Moore y Tyldum es el modo en que se imbrican el presente, en que la casa de Turing sufre un asalto con robo, y de la investigación policial empiezan a asomar indicios de tareas de espionaje, pero también de posible homosexualidad; los años de la guerra, que ocupan la mayor parte del metraje, con la petulancia e insensibilidad de Turing en el trato con la personas –sus superiores y los miembros de su equipo–, pero también con su admirable genialidad; y sus años de jovencito estudiante en el internado de Sherborne en Dorset, con la afinidad que siente por un estudiante algo mayor que él, Christopher Morcom. La narración, bien apoyada por montaje, fotografía y partitura musical, fluye con un ritmo asombroso, donde se conjugan la intriga, la humanidad de los personajes, el drama pero también el humor, propiciado éste en gran parte por la arrogancia en parte inconsciente del protagonista. Lo cierto es que hay un buen puñado de escenas modélicas en su concepción, y parece latir de fondo en todo el film la idea de que no sólo estamos descifrando Enigma, sino que de Turing también estamos rompiendo su código, para descubrir lo que encierra su aparente frialdad, pues en el fondo y paradójicamente es una persona hipersensible. Incluso el título original, "The Imitation Game", alusión al conocido artículo de Turing "Computing Machinery and Intelligence", tiene su subtexto a la hora de aludir a las capas con que se protege de los demás. Tienen fuerza los componentes del grupo que trabaja con Turing, la única chica del grupo –Joan Clarke, compuesta por Keira Knightley–, o el líder desbancado Hugh Alexander, Matthew Goode. También los superiores de inteligencia –el comandante Denniston, Charles Dance, que no traga al matemático, y el contacto con el gobierno Stewart Menzies, Mark Strong–, o el policía intrigado por el enigma Turing –Rory Kinnear–. Lo cierto es que ésta es una de esas películas que merece un premio a su reparto al completo, aunque por supuesto hay que destacar entre todos a Benedict Cumberbatch, que como Turing demuestra ser uno de los grandes actores del momento. El film quiere ser una reivindicación de las contribuciones científicas y patrióticas de Alan Turing, que sufrió un proceso por “indecencia y perversión sexual” en los años 50 por su condición homosexual. Algo que ya acometió en Reino Unido la mismísima reina Isabel II, que le concedió en 2013 un indulto de todos los cargos que se le imputaban. De todos modos, Tyldum tiene la inteligencia de aludir a la cuestión sin convertirla innecesariamente en “causa belli”.

7/10
La noche más oscura (Zero Dark Thirty)

2013 | Zero Dark Thirty

El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambió para siempre. Pero sobre todo cambió el modo en que Estados Unidos se iba a enfrentar al terrorismo a partir de entonces. Eliminar a los responsables de las masacres se convirtió en el primer objetivo de un país encolerizado y fuera de sí. Millones de dólares, de recursos y de agentes se pusieron manos a la obra. Diez años después las noticias del mundo entero se hicieron eco de la muerte de Osama Bin Laden, el jefe de Al Qaeda. Este film es una crónica de más de dos horas y media acerca de esos años. El hilo conductor es Maya, una joven agente de la CIA que es enviada desde Washington hasta Pakistán para obtener pistas acerca del paradero de Bin Laden. Una vez allí los esfuerzos de Maya se centrarán en la búsqueda de un hombre, Abu Ahmed, presumiblemente el correo de Bin Laden. Maya está segura de que encontrándole a él podrán llegar hasta su objetivo número uno. La noche más oscura tiene un comienzo discreto, quizá poco imaginativo, que remite a las típicas películas de denuncia, con esas primeras secuencias tan sucias, tan desagradables, de las torturas que los estadounidenses infligen a los presos para sacarles información; sin embargo, tal impresión inicial es un espejismo, porque poco a poco todo va adquiriendo una inusitada intensidad, una visión más amplia, más traumática, hasta llegar al impactante clímax final, ya en escenario bélico, visión nocturna de por medio, con el objetivo claro de abatir al hombre más buscado del mundo. Entre medias, muchos días, años, de pesquisas, de interrogatorios, de testigos, de decisiones, de muertes, de atentados en diferentes países. Después de En tierra hostil, la oscarizada Kathryn Bigelow vuelve a demostrar que se ha convertido en una directora muy, muy seria. Sigue buscando el hiperrealismo, que en este film está remarcado con la efusión con movimientos de cámara a menudo nerviosos y una planificación cuidadísima para que parezca “descuidada”, real, como si viéramos un trozo de lo que ocurre en el enorme puzzle de los conflictos bélicos, del terrorismo, del mundo de los agentes, de las cárceles secretas e inhumanas, de las reuniones de despacho, etc., con encuentres abiertos y una tendencia enorme a cambiar de localizaciones, no vaya a ser que la cosa resulte aburrida o previsible... En este aspecto destaca el buen uso temporal de la historia, que no acusa debilitamiento alguno pese a abarcar desde 2001 hasta 2011, y que va situando al espectador en numerosos lugares del planeta –aunque centre su base de operaciones en Pakistán y Estados Unidos–, mostrando los hechos que en ese momento suceden, sus investigaciones y avances en cuanto a las pistas que llevan hacia el posible paradero de Bin Laden. Para realizar el film, el equipo de Bigelow ha contado con información privilegiada acerca de los hechos reales que llevaron a la localización y muerte del jefe de Al Qaeda. Y parece bastante lógico que todo lo que se cuenta sea más o menos lo que ocurrió. Porque hay en La noche más oscura algo que llama mucho la atención: el poco interés que se presta a la investigación propiamente dicha. En el fondo, todo el film es una investigación, pero a Bigelow no le interesa mostrar las migas de pan que llevan al objetivo, ni trasladar al espectador una serie razonamientos que ofrezcan a lo Sherlock Holmes la solución matemática de la ecuación. Para Bigelow y su guionista Mark Boal (que ya trabajó con ella en En tierra hostil) cuenta la intensidad de esa investigación (que en realidad es la obsesión de todo un país, y así se enfatiza), las vivencias traumáticas de sus personajes protagonistas, la presión a la que están sometidos, sus tomas de postura, sus crisis, sus enfrentamientos, su frustración. Resulta genial el dibujo a trazo grueso que hace del organigrama de la CIA, donde cada uno cree una cosa, donde todo son dudas y la presumible infalibilidad del mejor sistema de espionaje del mundo se desmorona al revelarse simplemente como ineficiente. Y donde, al final, quien tiene el poder de decisión es capaz de doblegarse ante una sola persona con verdadera seguridad en sí misma. Jessica Chastain ofrece excelentes secuencias con este enfoque gracias a su portentosa interpretación de Maya, de una altura que raya la perfección. El Oscar llama a su puerta. Pero, lógicamente, para que La noche más oscura pueda ser tenida en consideración ha de poner en la picota toda la sucia realidad de la lucha contra el terrorismo. Aquí no hay casi nada para la galería. Todo es directo, despiadado, frío. No se esconden las intenciones inmorales, asesinas, de la CIA, a quien sólo interesa llegar a hasta su objetivo, da igual las vidas que siegue en su camino. Se muestra la falsedad de la Casa Blanca, pero Bigelow lo hace con enorme displicencia y a la vez sabe enfocar (o desenfocar) la mirilla para huir del puro maniqueísmo y, así, muestra, por ejemplo, cómo la inhumanidad de la tortura también acaba pasando factura a los verdugos. Visualmente el film está tan cuidado como todo lo demás aunque hay momentos destacados y de un atroz realismo, como en la escena del atentado del restaurante o en la incursión final en Abbottabad. Desde luego lo más llamativo es ese peculiar aire documental que se imprime a toda la narración, hecho que adquiere mayor entidad a la hora de sembrar la historia de numerosos personajes, sin que ninguno, salvo la Maya de Chastain, se lleve la gloria. Así, con un elenco de actores excelentes en papeles menores –Jennifer Ehle, Stephen Dillane, Mark Strong, James Gandolfini, etc.– la narración aumenta en verosimilitud a la hora de ofrecer una trama equilibrada que quiere acercarse lo más posible a lo que ocurrió en la realidad.

8/10
Philomena

2013 | Philomena

Philomena Lee, una anciana, no ha podido olvidar a pesar de los muchos años transcurridos, al hijo que tuvo siendo adolescente, y que fue dado en adopción por las monjas del convento irlandés de Roscrea, que la acogió a jóvenes madres solteras. Aunque siempre ha mantenido el hecho en secreto, un día se lo desvela a su hija, quien propone a Martin Sixmith, un periodista político de la BBC en horas bajas, que las ayude a dar con su paradero. Aunque reticente al principio a escribir sobre una historia “de interés humano”, acaba accediendo, lo que le sumerge en una investigación que le va a cambiar la vida. Después de La Reina y El gran combate de Muhammad Ali, Stephen Frears vuelve a abordar otra historia basada en hechos reales, convertida en guión por Jeff Pope y uno de los protagonistas del film, Steve Coogan, que ejerce también de productor. Se trata en efecto de un suceso “de interés humano” que parte de los remordimientos de una madre que piensa no haber hecho lo suficiente para, primero retener junto a sí a su hijo, y luego averiguar qué fue de él. La extraña pareja que constituyen Philomena y Martin funciona muy bien en su contraste, la bondad y gustos populacheros e ingenuos de ella por un lado, la pose intelectual y algo cínica de él por otra. También se podrían trazar paralelismos entre las poco caritativas monjas que “condenan” a la joven “pecadora” Philomena por su maternidad fuera del matrimonio, mientras cubren las necesidades económicas de la congregación entregando a los bebés a padres con deseos de adoptar, y el periodista y la editora que confían en sacar un libro de la historia de esa mujer, y que también en algunos momentos no ven a la persona que sufre, sino el negocio que tienen entre manos; o entre dos formas de vivir el cristianismo, el de un rigorismo poco evangélico, y el de una mujer sencilla que tal vez pecó, pero que muestra una extraordinaria grandeza de alma porque sabe perdonar y disculpar ante comportamientos poco edificantes. Todos estos elementos dan pie a un entramado argumental inteligente, donde se tratan de evitar los simplismos, en la medida en que se puede matizar en una película de menos de dos horas de metraje. Algunas soluciones visuales, como las viejas películas que evocan el modo en que Philomena ha imaginado la vida de su hijo en su ausencia, tienen su gracia -la ventanilla del avión-, y acaban fundiéndose bien con otras auténticas. De todos modos, quizá los hallazgos acerca del hijo perdido y su familia de acogida conforman la parte más débil de la película, así como algún momento dramático algo forzado. Pero el conjunto conforma una historia equilibrada con una soberbia interpretación de Judi Dench, a quien da muy buena réplica Steve Coogan.

6/10
La Venus de las pieles

2013 | La Vénus à la fourrure

Thomas Novachek, un autor teatral, termina irritado una agotadora sesión para escoger actriz para su nueva obra, “La Venus de las pieles”, adaptación de una novela decimonónica del austríaco Leopold von Sacher-Masoch, cuyo apellido y temas literarios dieron pie al término “masoquismo”. A punto de irse a casa, recibe la intempestiva visita fuera de hora de Vanda Jordan, una aspirante al papel. Su llamativa vulgaridad y arrolladora personalidad intensifican su mal humor, hasta que ella empieza a darle algunas líneas de una escena y queda sobrecogido por la transformación, se trata sin duda de su personaje. Comienza un toma y daca en que la ficción de la obra y la realidad del universo interior de Thomas se cruzan, de modo que el juego erótico y de dominio del original tienen una curiosa contrapartida en la relación que se establece entre autor y actriz. Roman Polanski es un director que ha sabido sacar un enorme partido en la pantalla a obras de teatro de gran intensidad dramática, como La muerte y la doncella y Un dios salvaje. Aquí vuelve a hacerlo con un escenario casi único, el teatro, sólo dos exteriores, elegantes planos de entrada y salida, encierran la acción en una sala donde se mueven dos actores, formidables Mathieu Amalric y Emmanuelle Seigner. El cineasta polaco maneja con gran habilidad el espacio y la iluminación de ese escenario que tiene un decorado de un musical inspirado en La diligencia de John Ford, film citado no por casualidad, su argumento partía de un relato de Guy de Maupassant donde una mujer de vida alegre tenía una poderosa presencia. Y crea esas potentes atmósferas de juego del ratón y el gato entre Thomas y Vanda, bien apoyado en la partitura de Alexandre Desplat, con saltos de la ficción a la realidad que recuerdan a ese maravilloso film de Louis Malle titulado Vania en la calle 42. Ciertamente la trama de la obra teatral de David Ives, que ha escrito el guión con Polanski, tiene ese punto retorcido al que tan dado es el cineasta, por el que se concede a las perversiones sexuales una importancia desmedida en la vida de las personas, y que hace que algunos pasajes insinuantes o groseros puedan resultar molestos. Pero en el conjunto, perfectamente controlado para evitar elementos chirriantes, acaban cobrando más peso ideas como el dominio de las personas y su manipulación, el enorme ego de los individuos que les lleva a ser desconsiderados con los otros, o la tentación del fingimiento y el autoengaño para no darnos a conocer tal y como somos. O la de la indagación acerca de la creación artística y el psicoanálisis, con un punto burlón casi socarrón. Porque hay, sí, un inteligente y medianamente sano humor negro, que invita a reírse de la estupidez humana.

7/10
Zulú

2013 | Zulu

Ciudad del Cabo, la Sudáfrica de después del apartheid. Ali, zulú que se sufrió en sus propias carnes la represión del apartheid –siendo niño, una violenta agresión le arrebató su virilidad–, es capitán de la policía, y lidera un equipo de detectives, varios blancos, que investigan la muerte de una joven blanca, hija de un popular jugador de rugby, y cuya autopsia revela restos de una droga de diseño. La serenidad de Ali, que vive con una anciana madre a la que adora, contrasta con la rabia apenas contenida de Epkeen, divorciado y con un hijo adolescente, que cada noche se acuesta con una mujer diferente. Pero forman un buen equipo, aunque esta vez les toca lidiar con una violenta organización criminal, que no tiene ningún respeto por las personas, y que ejerce la violencia de un modo brutal. El francés Jérôme Salle sorprendió muy gratamente con el sorprendente thriller El secreto de Anthony Zimmer, que incluso conoció un remake americano, The Tourist. Menos interés despertó Largo Winch, adaptación de un cómic, y aunque a priori Zulú era bastante más interesante, le pierde su violencia, salvaje y gratuita en sus aspectos más gráficos, así como la simplona ironía de fondo, como apelando a un equilibrio narrativo poco realista en que los sensatos enloquecen y los locos se vuelven cuerdos, a la hora de llevar a cabo su trabajo policial. De todos modos el director sabe crear desasosiego y entregar pasajes briosos, sobre todo hacia el final en los parajes desérticos de Namibia, y apunta los problemas que todavía aquejan a una Sudáfrica violenta, tras el régimen racista que imperó tantos años; y se beneficia de la composición de los dos protagonistas, por supuesto Forest Whitaker, soberbio como siempre, con matices, aunque aún sorprende más Orlando Bloom, un actor al que se suele asociar con personajes blandengues, y que aquí convence como tipo duro.

5/10
De óxido y hueso

2012 | De rouille et d'os

Ali se presenta en casa de su hermana en Antibes, acompañado de su hijo de 5 años al que apenas conoce, nada se nos dice de su esposa ni de su 'background', aunque le vemos inmerso en algo muy próximo a la miseria, revolviendo en los restos de comida abandonados en el tren donde viaja. Aunque a lo que aspira es a ganarse la vida como boxeador, conseguirá puestos menores de portero de una discoteca y vigilante nocturno. Gracias al primero conoce a Stéphanie, cuidadora de orcas en un oceanográfico, la ayuda en un altercado y la lleva a casa. Cuando ella sufre un terrible accidente por el que pierde las piernas, llamará inesperadamente a Ali, con el que surge una singular relación. Jacques Audiard, con su coguionista Thomas Bidegain, toman como punto de partida de De óxido y hueso una colección de relatos de Craig Davidson, aunque curiosamente inventan a los dos personajes principales de su película, Ali y Stéphanie, para contar una singularísima historia de amor. Singularísima porque no va a ser lo suyo una entrega sacrificada e incondicional, ambos arrastran heridas y egoísmos que les han endurecido y complican la relación, aunque lata también cierta generosidad y delicadeza, el deseo de ayudar y dejarse ayudar. Llama la atención el realismo brutal del relato. Sin duda que los efectos visuales han avanzado una barbaridad desde que vimos al teniente Dan sin piernas en Forrest Gump, en De óxido y hueso aceptamos sin dudar que Marion Cotillard se ha quedado sin piernas. Pero también hay naturalismo, innecesario, a la hora de mostrar la fogosidad sexual de los protagonistas, además de limitaciones antropológicas de concepto, para él se trataría de algo equivalente a hacer ejercicio o tomarse un filete, no importa demasiado con quién si está bien dotada y se está “operativo”, mientras que para ella es un elemento más de la vuelta a una “vida normal”, aunque con el deseo de que sirva para llenar las necesidades afectivas. De todos modos hay que reconocer a Audiard y Bidegain que su relato en De óxido y hueso no es simplista, sobre todo cuando sacan a la luz en sus personajes las consecuencias de sus acciones, en las que no se querían fijar, y es que no basta con cerrar los ojos para que las cosas dejen de estar mal, va a descubrir Ali a costa de su hermana, el inicio de la maduración. Además, acaba perfilándose una jerarquía de valores vitales, cosas prescindibles, los puños, cosas que no lo son, los seres queridos a tu cargo.

6/10
Moonrise Kingdom

2012 | Moonrise Kingdom

Tras debutar en el campo de los dibujos animados con Fantástico Sr. Fox, Wes Anderson vuelve a la imagen real con Moonrise Kingdom, elegida para inaugurar el Festival de Cine de Cannes. Como es habitual, el propio Anderson ha escrito el guión, con la ayuda de Roman Coppola, con el que ya había elaborado el libreto de Viaje a Darjeeling. Años 60, en una isla de Nueva Inglaterra. Sam, un preadolescente, huye del campamento de scouts para reunirse con Suzy, la chica de la que se ha enamorado, y emprender un viaje hacia territorio selvático. Trata de encontrarles el capitán Sharp, de la policía local, mientras que el jefe de scouts Ward también ha emprendido la búsqueda por su cuenta con los otros chicos a su cargo. Como cabía esperar, Anderson se mantiene dentro de su particular mundo personal, marcado por un tono surrealista, personajes estrafalarios, frescos golpes de humor y abundancia de imágenes coloridas. En suma, vuelve a realizar una apología de la excentricidad, con otro joven protagonista con gafas como el de Academia Rushmore, su debut, que a pesar de su apariencia chocante parece tener dotes excepcionales. Una vez más vuelve a estar muy presente la reivindicación de la necesidad de la unidad familiar. A diferencia de otros de sus títulos, como Life Aquatic, que parecía concebido únicamente para sus incondicionales más acérrimos, Moonrise Kingdom tiene un ritmo dinámico, se sigue con interés y logra conmover a través de su exploración del descubrimiento del amor. La huida juvenil de los protagonistas no oculta estar inspirada en "El guardián entre el centeno", el célebre libro de J.D. Salinger. Como es habitual, el realizador ha seducido a conocidos actores. como Edward Norton, Frances McDormand y Bruce Willis, en registros sorprendentes. No puede evitar Anderson ofrecer una vez más la sensación de que en Moonrise Kingdom ha desaprovechado a parte del reparto, como en el caso de la gran Tilda Swinton, que tiene un mínimo papel como asistente social, o el de Harvey Keitel, eficaz, pero breve. Tampoco tienen una enorme presencia esta vez Bill Murray y Jason Schwartzman, sus actores fetiche. Los auténticos reyes de la función son los jóvenes debutantes Jared Gilman y Kara Hayward, así como el resto del reparto juvenil, que logra personajes muy mimetizados con el universo de Anderson.

6/10
Reality

2012 | Reality

Luciano es un hombre casado, padre de dos niños, que tiene una pescadería en un pueblito de Nápoles. Dotado de una enorme gracia, tremendamente natural, sus amigos disfrutan con sus bromas y caracterizaciones. Parece el tipo ideal para ser nominado a “Gran Hermano”, el reality televisivo que alberga bajo un mismo techo durante varios meses a sus concursantes. Luciano se obsesiona con el plan de postularse para el programa, lo que se convierte en un triste escapismo que le aleja de la auténtica realidad, y más concretamente de su familia. Después de abordar el tema de la Camorra en la muy alabada Gomorra, el italiano Matteo Garrone cambia de tercio con Reality, aunque sigue pegado a la radiografía social. Su guión, coescrito con Maurizio Braucci, Ugo Chiti y Massimo Gaudioso, aborda la obsesión por los programa televisivos denominados “de realidad”, aunque si eso que muestran es la realidad resulta discutible, como mucho es el sucedáneo de una vida real cada vez más mediocre, por culpa de un mecanismo que se retroalimenta: las teles ofrecen basura, obtienen audiencias millonarias, y continúan ofreciendo más basura, tal vez en la “nueva edición” más degradada que la anterior. Si pensamos en el cine español, la trama de Reality hace pensar en Luis García Berlanga y Rafael Azcona, se nos retratan capas populares que tienen la ilusión de mejorar la propia posición social con un dinero caído del cielo: si antaño se pensaba en las quinielas o la lotería, ahora es el turno de los quince minutos o más de fama que postuló Andy Warhol en la pequeña pantalla, convenientemente retribuidos. Aunque Garrone tal vez peca de reiterativo en Reality, tiene interés el cuadro que ofrece, la enfermiza obsesión del protagonista, que se cree vigilado en el mundo real por jueces que sopesan su selección para “Gran Hermano”, a imagen y semejanza de las cámaras que retransmiten la vida de los habitantes de “la casa” las 24 horas del día. Aniello Arena se muestra muy natural como protagonista, y el resto de personajes responden bien a los tipos populares que reclama la historia. El director de Reality propone un interesante paralelismo entre la fe ciega que Luciano tiene en que acabará concursando en “Gran Hermano”, y la fe católica, sencilla, popular, que ha acabado convirtiéndose en una pátina que afecta poco a la vida de las personas, la primera habría sustuido a la segunda. De modo que hasta cuando Luciano busca ayuda en la parroquia y participa en el Via Crucis romano del Coliseo, su vieja obsesión –le están vigilando, debe actuar bien para que le seccionen– acaba reapareciendo. Son muy sugestivos los planos de arranque y cierre de Reality, ambas tomas aéreas, una inversa de la otra, que contienen un círculo vicioso de la posmodernidad sin aparente salida: la banalidad existencial, la gran horterada en que llegamos a convertir nuestras vidas, nos condena sin remedio a no ser que seamos capaces de encontrar un sentido a las cosas de cada día, la pescadería, los niños...

6/10
El origen de los guardianes

2012 | Rise of the Guardians

La Luna dio a Jack Escarcha poderes sobre el frío, la nieve y la ventisca, con los que poder alegrar la vida de los niños. Al igual que Santa Claus -en la película llamado Norte-, el Hada de los Dientes, el Fabricante de Sueños y el Conejo de Pascua, tiene un don especial, pero él es un personaje solitario, en el que los chavales no creen. Por ello se toma con cierto escepticismo el nombramiento de Guardián por parte de la Luna, para hacer frente a Sombra, un siniestro personaje que pretende ocupar las mentes de los niños con oscuras pesadillas. Adaptación del libro "El origen de los guardianes" de William Joyce, se trata de un cuento entregado con una cuidadísima animación, muy llamativa en 3D, no en balde se trata de una producción de la división animada de DreamWorks. Dirige el desconocido Peter Ramsey, que se estrenó en tareas animadas tras las cámara con una secuela de Monstruos contra alienígenas concebida para el mercado doméstico. Aunque se trata de un film entretenido, con el clásico planteamiento de protagonista que debe encontrar su lugar en el mundo, su óptica es demasiado infantil, arriesga poco en las ideas más prometedoras y que podían haber conectado con los adultos, poco desarrolladas: que los guardianes se han convertido en unos "teóricos" desconectados del mundo infantil, y que la historia de Jack Escarcha presenta un inquietante parecido con la de Sombra, ambos son dos marginados. Así que la emoción genuina en El origen de los guardianes sólo se hace presente en un par de ocasiones, se prefiere la animación apabullante con mucha acción, y algunos detalles humorísticos y sensibleros algo obvios.

5/10
Renoir

2012 | Renoir

Costa Azul, Francia, 1915. Hasta una gran finca campestre, llena de vegetación y exuberancia, llega una joven, Andrée Heuschling, y explica que ha sido recomendada para posar como modelo ante el famoso pintor Pierre-Auguste Renoir. Efectivamente, antes de fallecer, la esposa del pintor se dio cuenta de que su marido, un hombre ya mayor, gravemente artrítico, estaría encantado en trasladar al lienzo la voluptuosidad de esa lozana jovencita. Tras el visto bueno, empezará a posar para el pintor, conocerá el funcionamiento de la casa, al pequeño hijo menor Coco, a las sirvientas, etc., y quedará encantada con la llegada del hijo mediano, Jean, quien recala en el hogar tras haber sido herido en una pierna en la Primera Guerra Mundial. Andrée seguirá trabajando diariamente para el padre y cada vez estrechará más lazos afectivos con el hijo. Preciosista película, entre el biopic y el drama costumbrista, bucólico, que indaga en los últimos años de vida del celebérrimo pintor Pierre-Auguste Renoir, a propósito de un episodio real, el de la llegada de la pelirroja Andrée a la casa, suceso relatado por su bisnieto, Jacques Renoir. En la temática del film es indudable ver el parecido con la truebana El artista y la modelo, con esa perpetua fascinación por las formas femeninas, mostradas con profusión y desnuda explicitud pero evitando las más de las veces la mirada sucia, lasciva. La historia, leve, indolente, veraniega, resulta agradable por su gran naturalismo, y con pocas pinceladas se transmite eficazmente el carácter de los personajes. El director Gilles Bourdos da así un paso firma tras su renqueante traspiés anterior con Premonición. Aquí se recrea en el aspecto formal, ofreciendo una planificación precisa, muy elaborada, que ensalza la espléndida y cálida fotografía de Ping Bin Lee, el cual aprovecha a maravillosamente la intensa luz del sol mediterráneo. También resulta de gran belleza la partitura de Alexandre Desplat, cuyas impresionistas y melancólicas notas al piano recuerdan a Erik Satie. Por otra parte, el propio título del film, Renoir, está elegido con intención, ya que no sólo hace referencia al padre pintor sino también al hijo, quien se convertiría en uno de los mejores directores de la historia del cine, Jean Renoir (La regla del juego, La gran ilusión, Una partida de campo), aunque en este film no sabe todavía cuál será su rumbo, pese a que ya tiene sus primeras experiencias con el cinematógrafo. El veteranísimo Michel Bouquet (La novia vestida de negro) está magistral interpretando al pintor, sobrio y arisco, y le dan la réplica a la perfección los jóvenes Christa Theret (LOL (Laughing Out Loud) ®) y Vincent Rottiers (Espías en la sombra).

6/10
Argo

2012 | Argo

Argo, dirigida por Ben Affleck, es una buena película, tiene todas las papeletas para estar esta año en los Oscar. Entre los productores, además de Affleck, figura George Clooney. El film se basa en un caso real, una parte no excesivamente conocida de la crisis de los rehenes de la embajada americana en Irán, acontecida en 1979, en plena revolución del ayatollah Jomeini. Que gran parte del personal diplomático fue retenido y humillado durante cerca de un año, y que la tristemente célebre operación de “ResCarter” fue un fracaso sí suena. Pero el film se centra en seis personas que lograron salir de la legación y refugiarse en la embajada canadiense. Ante la falta de opciones para sacarles del país, un agente de la CIA alumbra la peregrina idea de simular que un equipo de cine canadiense, aliado con Hollywood, anda buscando localizaciones para una desopilante película de corte fantástico titulada precisamente “Argo”. El guión de Argo es obra del desconocido Chris Terrio, y Ben Affleck sabe dar al relato un aire setentero, lleno de emoción, pero también de las justas dosis de humor. El tempo es perfecto: la presentación al público de los antecedentes, las opciones de rescate, los preparativos, el caldeado ambiente en las calles de Teherán, las dudas de la administración Carter, la vida en la embajada canadiense... El riesgo de tomar este caso particular y dejar orillada la gran crisis de la embajada americana se sortea con éxito. Quizá el clímax es excesivo, muy peliculero y hollywoodiense, pero en general tenemos una de esas grandes producciones de las que puede enorgullecerse con razón el cine americano y con las que el espectador empatiza enseguida. El reparto es sencillamente perfecto, componen unos personajes creíbles, tanto en el mundo de los espías -el propio Affleck y Bryan Cranston...- como en el de Hollywood -John Goodman y Alan Arkin- y el diplomático -Tate Donovan, Victor Garber y Clea DuVall, entre otros-.

7/10
El árbol de la vida

2011 | The Tree of Life

La historia de Jack O’Brien, el mayor de tres hermanos, que vive con sus padres. Pero enmarcada audazmente en el cosmos bajo la mirada divina, de modo que se convierte en sinfonía de belleza extraordinaria. Su existencia discurre en el seno materno, en su infancia a las puertas de la adolescencia en el Texas de los años 50, y en la actualidad. La existencia cotidiana, con muchos momentos felices por crecer en plena naturaleza, jugando con sus hermanos y amigos, y abrazado por el cariño materno, se ensombrece en parte por ese sufrimiento que forma parte de la vida, y al que no es ajeno un padre severo de modos autoritarios, al que no puede evitar juzgar y condenar. Resulta difícil expresar con palabras lo que significa este poema visual y sonoro que funciona a modo de plegaria, se trata de una auténtica profesión de fe, algo nada corriente en los tiempos que corren. La película se inicia con una cita bíblica del libro de Job, que alude a cómo Dios concede y quita los bienes providencialmente, en muchas ocasiones sin que el hombre pueda entender por qué ocurre así. Y realmente el grandísimo y esquivo cineasta Terrence Malick (Malas tierras, Días del cielo, La delgada línea roja, El nuevo mundo) no hace otra cosa que seguir a los miembros de una familia católica –sobre todo a los padres y al hijo mayor–, que siempre se han apoyado en Dios, pero cuya fe se ve puesta a prueba –como la cualquier otro hijo de vecino– por los acontecimientos de la vida diaria. Y lo hace centrado el tiro en momentos ordinarios, agradables y desagradables, y manejando con voz en off los conceptos básicos que ayudan a configurar una vida lograda, donde son básicos el amor y el perdón. No faltan los momentos de duda, la prueba del sufrimiento, la rebelión contra Dios, la tentación del pragmatismo, la constación de que, citando a san Pablo, uno hace lo que no quiere. Ésta es verdaderamente una obra en la que no debe haber un verso suelto, todas las piezas son importantes. Los actores adultos –Brad Pitt, Jessica Chastain, Sean Penn– y los niños –Hunter McCraken sobre todo, pero también Laramie Eppler– están estupendos, aun siendo conscientes todos de que ninguno puede autodenominarse protagonista principal. Ellos están al servicio de una trama que les sobrepasa, y que pretende hablar nada más –ni nada menos– que del sentido de la existencia, de dónde venimos y adónde vamos. Por eso no es caprichoso, para nada –aunque sí valiente– que Malick nos entregue imágenes de gran belleza –compuestas por magos de los efectos visuales como Douglas Trumbell y Dan Glass, con el director de fotografía Emmanuel Lubezki– para mostrarnos un mundo primigenio en el que nada –y cuando decimos nada, queremos decir nada– ocurre por casualidad. O la estudiada banda sonora de la película, donde aparte de la música original de Alexander Desplat hay una selección exquisita de temas maravillosos de Mahler, Berlioz, Brahms, Schumann, Bach, Mozart, Jovanovic, Preisner... El film ganó la Palma de Oro en Cannes con todo merecimiento.

9/10
Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
Los idus de marzo

2011 | The Ides of March

Estados Unidos, elecciones presidenciales. En las primarias de los demócratas, sólo quedan dos aspirantes a candidato a presidente. Uno de ellos es el gobernador Mike Morris, para quien trabaja en la campaña con papel destacado el ambicioso joven Stephen Meyers. Un ligue con una becaria y una conversación inoportuna con el jefe de campaña del otro aspirante, en medio de la decisiva pugna por el estado de Ohio, van a colocar a Stephen en una situación muy delicada. Adaptación de la obra teatral de Beau Willimon “Farragut North”, en la que el propio autor ha participado en colaboración con George Clooney –también director y actor– y Grant Heslov. El libreto final ha logrado la única candidatura al Oscar del film. Willimon se inspiró en su experiencia durante la campaña de 2004 para el demócrata Howard Dean, y hay que reconocer que le película es todo un varapalo al cinismo que con frecuencia domina la escena política. Ritmo trepidante y diálogos bien escritos ayudan a hacer avanzar una narración que tiene un sostén fundamental en un reparto formidable, empezando por el protagonista indiscutible, Ryan Gosling, y siguiendo por los “satélites” George Clooney, Paul Giamatti, Philip Seymour Hoffman, Marisa Tomei y Evan Rachel Wood. En Los idus de marzo se pinta bien la hipocresía, el juego sucio, la “flexibilidad” de lo que se suponían unos sólidos principios, el desprecio de la vida ajena, la banalidad de ciertas relaciones amorosas... La metáfora a la que alude el título está bien traída, y permite intuir pero no desvelar por donde irá el film. Un gran acierto de Clooney es no haber hecho una película partidista. Para alguien más fácilmente identificable con los demócratas, resulta inteligente que conceda esta adscripción política a sus personajes, pues al final de lo que está hablando sobre todo es de principios en la actuación pública, para lo cual es necesario tenerlos, en primer lugar, en la vida personal, con independencia de los colores del espectro político al que uno se adscriba. En la óptica de la película no hay ingenuidad, pero tampoco se cae en el cinismo fustigado, sino que hay realismo, una constatación de cierto status quo generalizado que habría que cambiar. Lo que incluye, por supuesto, a los medios de comunicación.

7/10
Una vida mejor (A Better Life)

2011 | A Better Life

Carlos en un inmigrante mexicano afincando en Los Ángeles como ilegal, trabaja en lo que puede para sacar adelante a su hijo adolescente Luis. La adquisición de una furgoneta gracias a la ayuda de una hermana podría ofrecerles un futuro mejor cara al trabajo, pero un tipo ingrato al que Carlos ofrece empleo va a robar el vehículo. Sentido drama sobre el problema de la inmigración, que muestra cómo el sueño americano puede mutar en pesadilla. La trama es sencilla, sin sensiblerías ni demagogias fáciles, con un robo que enseguida hace pensar en la obra maestra del neorrealismo italiano Ladrón de bicicletas. Con ese film comparte el tratamiento de la relación entre un padre y un hijo, aunque en el caso que nos ocupa se trata de un adolescente que corre el riesgo de acabar en el mundo pandillero; y también el dibujo de un personaje revestido de enorme dignidad, Carlos, que a pesar de las contrariedades continúa guiándose por unos sólidos principios, apuntalados por una sencilla fe católica, hay cosas que están bien y cosas que están mal, y la rabia y la injusticia no justifica caer en las segundas. Chris Weitz (Un niño grande, Luna nueva) es consciente de que maneja un guión de Eric Season bueno en su simplicidad, y mima su desarrollo bien apoyado en unos grandes actores, sobre todo el sobrio Demián Bichir, que fue nominado al Oscar por su interpretación.

6/10
Confesiones de Roman Polanski

2011 | Roman Polanski: A Film Memoir

Crónica en primera persona de la extraordinaria vida de Roman Polanski, comenzando por su infancia en el gueto de Cracovia y sus primeras películas en Polonia, hasta su marcha a París, su fulgurante carrera en Europa y Estados Unidos -coronada por el Óscar de El pianista-, el trágico asesinato de su esposa embarazada, Sharon Tate, en Los Ángeles, la controversia en torno a su arresto en 1977 y, por último, su trabajo y vida actual en Francia con su esposa Emmanuelle Seigner. Polanski habla de todo ello con Andrew Braunsberg -su antiguo socio, productor y amigo durante años- en la casa del cineasta en Gstaad (Suiza), lugar donde permaneció varios meses bajo arresto domiciliario

Largo Winch II

2011 | Largo Winch II

Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte)

2010 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part I

Tras la muerte de Dumbledore, y la caída de la ‘careta’ de Severus Snapes, las cosas están más oscuras que nunca, tanto en el mundo de los magos como en el de los muggles. La vida de Harry Potter corre serio peligro, y sus amigos están dispuestos a arriesgar las suyas para ponerle a salvo, pues saben que él es la única opción para derrotar a Valdemort. Con la ayuda de Hermione y Ron tratará de dar con los horrocruxes, pedazos del pasado de tan poderoso enemigo, cuya destrucción resulta vital. Serán herramientas poderosas en tan desigual combate las que Dumbledore ha legado a los tres amigos en su testamento. Séptima entrega de la saga Harry Potter en cine, y primera parte de la última novela de J.K. Rowling “Harry Potter y las reliquias de la muerte”, pues se ha tomado la decisión de extraer de ella dos películas. A estas alturas resulta evidente que la adaptación al cine tiene a una legión de incondicionales que irán a verla, los fans de los libros, pues con unos actores ya conocidos y una trama de la que es celosa guardián la propia Rowling, muy mal deberían pintar las cosas para que se produjera una deserción de estos espectadores. Y es claro que básicamente el film cumple, hay una cuidada producción y elementos para entretener y atrapar el interés, gracias a un libreto del guionista habitual Steve Kloves. En el haber del film está una atmósfera que sigue creciendo en oscuridad, con la escuela Hogwarts dejada en el baúl de los recuerdos y los protagonistas puestos seriamente a prueba. De modo especial Ron, con su complejo de inferioridad y sus celos –le gusta Hermione, pero cree que ella le desprecia a favor de Harry–, que le invitan a dejar a sus amigos en la estacada. Y hay pasajes logrados, como a añagaza de un conjuro que nos muestra a múltiples Harry Potter, para proteger al auténtico. Sin embargo, continúan los síntomas de agotamiento en la saga, que ya se detectaban en Harry Potter y el misterio del príncipe. El director David Yates da la impresión de ser un director ‘a las órdenes de lo que digan los jefes’, y no resulta muy imaginativo en el uso de la parafernalia de efectos digitales –véase la enésima persecución fílmica en autopista en sentido contrario, sin nada vibrante que aportar–, además de empantanarse en los pasajes en que los personajes se encuentran como perdidos, como si él mismo se hubiera contagiado de dicha desorientación. De modo que aburre. Tampoco ayudan los personajes fugaces, con los que resulta difícil empatizar, de modo que ciertas muertes no producen el deseado efecto dramático; concretamente una casi se nos comunica de pasada, de modo que a la mayoría del público le importará sencillamente un bledo. Curiosamente, si Ron adolece de complejo de inferioridad, los impulsores de este film parecen estar aquejados del complejo de película no-adulta. Así parece explicarse la introducción de una imagen amorosa, fantasía y tentación provocada por los celos de Ron, suavizada y transfigurada eso sí, para evitar protestas de los que no la vean demasiado adecuada para la saga.

5/10
La relación especial

2010 | The Special Relationship

Tamara Drewe

2010 | Tamara Drewe

Adaptación de la novela gráfica de Posy Simmonds. La acción transcurre en el campo, en una granja propiedad del matrimonio formado por Nicholas Hardiment, popular autor de novelas de misterios, y su esposa Beth. El lugar incluye una pequeña pensión donde vienen escritores a retirarse lejos del mundanal ruido en busca de inspiración, y tal vez a aprender algo del célebre Nicholas. Éste es un tipo rematadamente egocéntrico, infiel a su esposa, pero incapaz de vivir sin ella, pues funciona casi como secretaria y agente, y le da consejos repletos de sentido común. Revoluciona el lugar la llegada de Tamara Drewe, antigua lugareña y ahora afamada periodista supersexy tras pasar por la cirugía estética, que viene a ocuparse de una propiedad familiar. Ella andará dividida entre la atracción de un amor de la adolescencia, la presencia de un rockero por el que dos jovencitas beben los vientos, y el maduro escritor incapaz de no tirar los tejos a una belleza como Tamara. Stephen Frears demuestra su capacidad de adaptarse a cualquier tipo de material, esta vez un cómic inspirado en la novela “Lejos del mundanal ruido” de Thomas Hardy –entre las múltiples alusiones, uno de los escritores está preparando un libro sobre Hardy– que le proporciona buenos personajes y una clara referencia gráfica. Aunque inicialmente le cuesta colocar todas las fichas en el tablero, por así decir, una vez dispuestas entrega una entretenida comedia de enredo con elementos dramáticos, los personajes no dejan de ser patéticos, cada uno a su modo. Hay por supuesto una crítica mordaz al narcisismo, que lleva a la insensibilidad ante las muestras de amor de los que tienes alrededor. Aunque también se contemplan las actitudes del otro lado de la barrera, es decir, la de dos fans incontroladas, que hacen verdaderas locuras por estar junto a su ídolo; y la de la gente normal, que no se deja impresionar por la fama de los que tiene cerca, pero que tal vez adoptan una postura pasiva, algo acomodaticia. El film crece en humor negro en su último tramo, y también apunta a cómo las nuevas tecnologías se pueden convertir en armas que hacen daño. La película maneja un competente reparto de rostros poco conocidos, a excepción de Gemma Arterton, en alza desde que intervino en Prince of Persia. Las arenas del tiempo. Es difícil señalar quién está mejor, si la mujer fuerte de Tamsin Greig, el ególatra Roger Allam, el experto en Hardy Bill Camp, el rockero Dominic Coooper o el lugareño Luke Evans. Incluso las histéricas Jessica Barden y Charlotte Christie están perfectas como elemento precipitador de los acontecimientos, y sirven para pintar a cierta adolescencia muy común en la actualidad.

6/10
El discurso del rey

2010 | The King's Speech

Década de los 30 del pasado siglo. Reina en Inglaterra Jorge V, y soplan aires de guerra. Su segundo hijo, Albert, padece una pronunciada tartamudez desde que era niño. Los muchos expertos que han tratado de ayudarle con su problema han fracasado. Lo que no tendría demasiada importancia, de no ser por la muerte de su padre y lo poco adecuado que es David, el heredero, para asumir la función de monarca. Los avatares del destino le obligan a llevar la corona... y sus súbditos, en tiempos difíciles, necesitan oír la voz del rey. Un heterodoxo logopeda, el australiano Lionel Logue, podría ser la solución a tan reales dificultades. Formidable película dirigida por el británico Tom Hooper, que tiene a sus espaldas un magnífico currículum de películas y series televisivas basadas en personajes auténticos, ya sean regios (Elizabeth I), presidenciales (John Adams) o futboleros (The Damned United). Tiene a su disposición un guión de lujo firmado por un sorprendente David Seidler, quien hasta ahora sólo había descollado, y eso muy relativamente, con libretos de películas animadas (El rey y yo, La espada mágica. En busca de Camelot), y con uno escrito para Francis Ford Coppola, el de Tucker, un hombre y su sueño. Los hermanos Weinstein, productores, vuelven por la puerta grande a la lucha por los Oscar, y desde luego el conjunto del reparto de este film es de los mejores que se han visto en los últimos tiempos. Los personajes son magníficos y los actores que los representan les sacan todo su jugo, está increíble, sensacional, Colin Firth, pero también Geoffrey Rush, Helena Bonham Carter, Guy Pearce, Timothy Spall, Derek Jacobi, Michael Gambon, Jennifer Ehle, Anthony Andrews... Una trama basada en la relación profesor-alumno, por así decir, es algo muy visto. Caer en el tópico es muy, pero que muy fácil. Porque hay elementos que inevitablemente se repiten, ya sea el choque de caracteres, la no comprensión de lo que el profesor pretende, el no-respeto por las capacidades del alumno, etcétera. Pero Seidler y Hooper se las arreglan para sortear una y otra vez estas dificultades ascendiendo a cotas de brillantez excepcionales. Un elemento de originalidad lo introduce, obviamente, el hecho de que uno pertenezca a la realeza y el otro sea un plebeyo, y que éste, para aplicar con éxito su método, exija una relación de igualdad, e incluso de amistad. Pero la razón de que esta película sea casi un milagro no estriba sólo en eso, pues hay mil y un detalles, perfectamente cuidados, que contribuyen a reforzar lo que se cuenta. Así, podemos entender de dónde viene la inseguridad de Albert y la confianza de Lionel, aprendemos a conocer y contrastar los respectivos entornos familiares y sus distintas responsabilidades. Y hay escenas redondísimas, que producen emociones genuinas: no quisiéramos hacer el listado de las mismas, pero vale la pena destacar la de la primera consulta de Albert, la que tiene lugar en Westminster cuando ensayan la coronación y, por supuesto, la del climático discurso tras la declaración de guerra. Es muy inteligente la partitura musical, tanto los temas originales de Alexandre Desplat, como el uso de música clásica, Beethoven y su séptima sinfonía en un momento clave. Y la fotografía, con lentes cortas, y el recurso a picados y contrapicados, resulta muy apropiada para resaltar la soledad de la función real, aunque, paradójicamente, uno se encuentre en buena compañía.

10/10
El escritor

2010 | The Ghost Writer

El ex primer británico Adam Lang prepara la publicación de sus memorias con ayuda de un 'negro'. Pero éste aparece ahogado en la costa estadounidense, cerca de donde Lang tiene una espléndida mansión. Todo apunta a una muerte accidental, y pronto llega el relevo, otro 'negro' dispuesto a dar forma a las parrafadas escritas por el político. El comienzo de su labor coincide con una convocatoria del Tribuna Internacional de La Haya para Lang, por supuestos crímenes de guerra durante la guerra de Irak. El 'premier' retirado despotrica contra los medios y lo que parece una traición de su ministro del Foreign Office, quien cuestiona la postura de Lang en este delicado tema. Mientras, el 'negro' se ve inmerso en una atmósfera artificiosa, donde Lang parece estar perpetuamente actuando, mientras su amargada esposa Ruth le echa en cara su infidelidad con una secretaria.Adaptación de un best-seller de Robert Harris, el propio autor ha coescrito el guión con Roman Polanski, el director del film. El resultado es un thriller político apasionante, con una atmósfera de conspiración que se prolonga durante todo el metraje, un logro muy meritorio. En manos de otro director la trama de El escritor podía ser absolutamente convencional, pero el cineasta polaco da con el tono –no en vano, ha entregado filmes encomiables de este género, como Chinatown y Frenético–, al que ayuda una inteligente paleta de colores donde domina el gris, cielos siempre cubiertos, con predominio de la lluvia. Polanski logra que nos identifiquemos con el punto de vista del protagonista -un entonado Ewan McGregor-, un escritor acostumbrado a hacer anónimamente un trabajo que suele ser anodino, pero que de pronto se ve inmerso en una complicada maraña de intereses. La sensación de indefensión y falta de control de los acontecimientos es permanente, con lo que la emoción del riesgo está presente en todo momento. Como resulta obligado en un film de este tipo, hay espacio para la sorpresa, pero también para la acerada crítica política, donde tanto Estados Unidos como Gran Bretaña quedan bastante malparados, los primeros como torpes manipuladores en el escenario de la política internacional, la segunda como títere manejado por su poderoso aliado. Es verdad que hay algún truco de guión 'facilón' -sobre todo el viejecillo pescador, cuya opinión invita a dudar acerca de la causa de muerte del primer 'negro'-, pero en líneas generales resulta llamativa la alta calidad de este título netamente comercial; el reparto es impecable, y el modo visual en que resuelve algunos pasajes -por ejemplo, el desenlace-, justifica que Polanski se hiciera merecedor del premio al mejor director en el Festival de Berlín.

7/10
Julie y Julia

2009 | Julie & Julia

Historia basada en hechos reales, contada en dos tiempos que se alternan. En 1947, Julia Child es una mujer estadounidense felizmente casada con un diplomático, que no puede tener hijos, y vive en París. De carácter campechano algo arrollador, dispone de mucho tiempo libre, por lo que decide aprender los secretos de la cocina francesa junto a un gran maestro. Su amistad con otras dos mujeres le embarca en el proyecto de escribir un libro sobre cocina francesa para amas de casa norteamericanas. Por otro lado, en 2002, Julie Powell se ha casado recientemente y se ha ido a vivir con su esposo al Queens neoyorquino. Y combina su trabajo en una oficina de atención a los damnificados por los atentados del 11-S, con el mantenimiento de un blog en internet, donde arroja una mirada fresca al mundo culinario y a sus propias experiencias personales. Inspiración principal de Julie es el archifamoso libro de recetas de Julia. Nora Ephron es una cineasta irregular, que combina títulos notables como guionista y/o directora (Cuando Harry encontró a Sally, Algo para recordar, Tienes un e-mail) con otros perfectamente prescindibles. El que nos ocupa, por fortuna, puede encuadrarse en el primer apartado. Ephron se ha basado en sendos libros escritos por las protagonistas, y verdaderamente demuestra estar en estado de gracia, su narración fluye con absoluta naturalidad, los saltos de una época a otra están perfectamente medidos. Suena a auténtico el amor presente en los dos matrimonios, y lo mismo ocurre con las pequeñas (o no tan pequeñas) crisis de la vida cotidiana. Y hay abundante espacio para el humor, pero también para las emociones capaces de provocar las lágrimas. Obligado es subrayar el trabajo de las dos actrices principales, sensacional. Meryl Streep resulta divertida y entrañable en su composición de 'maruja' algo paleta, con un grandísimo corazón. Resulta muy recomendable escucharla en versión original, pues su entonación, y la forma en que se maneja en francés son sencillamente tronchantes. En el otro lado del 'cuadrilátero', pero nunca compartiendo pantalla con Streep, destaca también la interpretación de Amy Adams, un personaje más contenido, y por ello menos agradecido, que saca adelante con enorme talento.

6/10
Fantástico Sr. Fox

2009 | Fantastic Mr. Fox

El atípico director Wes Anderson, cuenta con un puñado de películas que podríamos denominar “marcianas”, tales como Academia Rushmore, Los Tenenbaums o Viaje a Darjeeling. Eso le ha etiquetado con una vitola de cierto prestigio independiente, de cineasta librepensador y tal, y le ha granjeado un buen número de seguidores que disfrutan de lo lindo con su humor gamberrillo, insustancial y desconcertante, aunque también, por contra, a mucha parte del público sus ocurrencias y argumentos le dejan completamente frío. En esta película, el resultado es más equilibrado de lo que acostumbra debido a dos importantes causas: en primer lugar, Anderson utiliza por primera vez un material escrito ya existente, y en segundo lugar, se trata de una película de dibujos animados. Fantástico Sr. Fox está basada en una novela para niños escrita por Roald Dahl, creador de historias tan célebres como las de Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante. Dentro de su producción, este relato es más amable: se trata ni más ni menos que de una sencilla y divertida aventura donde los animales protagonistas son los buenos y los humanos los villanos. Mr. Fox es un zorro que disfruta haciendo lo que sabe, es decir: robar gallinas. Sin embargo, esto tiene sus peligros, y su esposa logra que abandone tales acciones cuando le anuncia que espera un zorrito. Al cabo del tiempo, sin embargo, cuando la familia se ha mudado al interior de un precioso roble con vistas a tres hermosas granjas, el Sr. Fox siente la llamada salvaje y vuelve a las andadas. Entretanto, a la familia, además del pequeño Ash, se le ha sumado el primo Kristofferson, un zorro bastante espabilado y distinguido a quien su primito Ash coge ojeriza enseguida. Las cosas se pondrán tensas cuando los robos del Sr. Fox pongan en peligro a toda la familia y a sus amigos. Anderson cuenta la historia de manera original y ofrece imágenes logradas, combinadas con una música muy rítmica y que retrotraen a los seriales televisivos de dibujos animados (véase la divertida escena del primer robo). También tiene aire retro la confección visual del film -rodado con la técnica de "stop-motion"-, con los personajes animales confeccionados con esmero, un poco como si estuvieran disecados, pero que se mueven en un escenario muy estático y simplificado. La historia es sencilla y adecuada sobre todo para los más jóvenes, aunque las relaciones entre los personajes y algunos diálogos quedarán lejos de sus entendederas. En general hay mucho ritmo y un buen puñado de escenas divertidas. Entre las mejores están los encuentros con la rata (con la genial voz de Willem Dafoe en la versión original), escenificados con un conseguido estilo de 'spaghetti western'. Y hay que alabar la inspirada banda sonora, totalmente sustancial en este film, compuesta por el francés Alexandre Desplat.

6/10
Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel

2009 | Coco avant Chanel

Gabrielle Chanel, más conocida como ‘Coco’ Chanel, es un auténtico icono de la moda, un personaje carismático que cambió para siempre el vestuario femenino del siglo XX, además de ser la creadora del celebérrimo perfume Nº 5 que sustituía al pijama de Marilyn Monroe. La durísima vida de Mademoiselle Chanel daba bastante juego para un biopic. De hecho, ha habido otros filmes sobre su vida, como Coco Chanel (1981). En muy poco tiempo han salido casi a la vez tres títulos sobre la diseñadora: Coco Chanel & Igor Stravinsky, de Jan Kounen, la televisiva Coco Chanel, de Christian Duguay –con Shirley MacLaine interpretando a la protagonista de anciana– y ésta que dirige Anne Fontaine, responsable de Nathalie X. Como avisa claramente su título original, ‘Coco avant Chanel’ (Coco antes de Chanel), se trata de una aproximación al personaje en los años previos a su consagración en el mundo de la moda. La directora comienza con un prólogo que narra su internamiento en un orfanato, tras la muerte por tuberculosis de su madre, cuando ella tenía 12 años. Su padre se desentendió por completo de ella, aunque nunca perdió la esperanza de que fuera a visitarla. Convertida en una veinteañera, Gabrielle intenta triunfar como cantante en un cabaret de mala muerte, donde interpreta una canción de cuyo estribillo (“Qui a vu Coco dans l´Trocadero”) surge su célebre apodo. Allí conoce al adinerado vividor Étienne Balsan, que se convierte en su amante y protector, e introduce a Coco en la alta sociedad, a pesar de que mantiene con ella una relación agridulce. Mientras sigue estando apoyada por él, Coco hace sus pinitos como modista, y se enamora de uno de sus socios, el jugador de polo británico Arthur ‘Boy’ Capel. La directora Anne Fontaine despliega una refinada puesta en escena y ha coescrito un guión –a partir de un libro biográfico de Edmonde Charles-Roux– que traza un hábil paralelismo entre la lucha de la protagonista por abrirse camino en un mundo de hombres, y su visionaria habilidad para quitar de sus diseños inútiles ornamentos –plumas del sombrero, corsés...– que convertían a la mujer así vestida prácticamente en un mero objeto decorativo, ya que imposibilitaban su movilidad. Además, la directora ha dado con una actriz principal, Audrey Tautou, de extraordinario parecido físico con la protagonista de joven, y facilidad para dar vida a personajes tan poco convencionales como la que inmortalizó en Amélie. Está a su altura el resto del reparto, que cuenta con actores eficaces como el francés Benoît Poelvoorde (Balsan) y el italoamericano Alessandro Nivola (Capel). Por desgracia, la narración se limita a profundizar en el triángulo amoroso, de interés bastante limitado. La estrafalaria personalidad de Balsan, que tan pronto se siente atraído por Coco Chanel, como se deja de interesar por ella, permite a su amante que se vaya con ella unos días o se arrepiente de su decisión, resulta un poco chocante, pero no sostiene un metraje cercano a las dos horas. El ritmo es bastante premioso y decepcionará a quienes busquen un retrato histórico del mundo de la moda, ya que éste apenas aparece reflejado en un emotivo desfile final, donde unas modelos lucen varios de los vestidos emblemáticos de Chanel.

4/10
Luna nueva

2009 | The Twilight Saga: New Moon

El fenómeno "Crepúsculo" es sólo ya equiparable al de las grandes sagas como las iniciadas por Harry Potter y la piedra filosofal, El señor de los anillos: La comunidad del anillo o Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. El mundo creado por escritora Stephenie Meyer ha llegado hasta el último lugar del planeta y el amor de la humana Bella Swan por el vampiro Edward Cullen ha llegado muy hondo tanto a lectores como espectadores. Esta segunda entrega retoma la historia justo en donde la dejó Crepúsculo. Edward Cullen y Bella Swan están profundamente enamorados. Saben que su situación es muy difícil, pues pertencen a mundos distintos. Bella sigue queriendo convertirse en vampiro y pide una y otra vez que la conviertan en chupasangres; Edward no lo quiere y se resiste a cumplir esa voluntad de su amada. Sin embargo, hay también serios inconvenientes para conservarla ‘pura’, los cuales quedan al descubierto cuando un simple corte provoca que un vampiro amigo esté a punto de devorarla. Edward se da cuenta de que no puede proteger a Bella ni de su propia familia, y decide desaparecer, abandonar a su amada por su propio bien. La joven quedará entonces desolada, enterrada en vida, y tardará un tiempo en recobrarse mínimamante, todo gracias a la ayuda de su amigo de la infancia Jacob Black. Las cosas se complicarán cuando la relación entre ambos vaya tomando carices más profundos y Jacob muestre que no sólo hay vampiros ocultos entre los humanos. No se nota nada que esta segunda parte esté dirigida por Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) en lugar de Catherine Hardwicke (Thirteen, Los amos de Dogtown). Se diría que el director ha decidido emular completamente a su colega, pues tanto el trabajo de los actores, como la puesta en escena y la fotografía del español Javier Aguirresarobe son herederas de la película inicial, lo cual es seguramente un acierto. Hay quizá un mayor empeño en el tratamiento de la imagen, con muchas tomas ralentizadas bajo la notable y etérea partitura de Alexandre Desplat, de modo que el conjunto adquiere un cierto aire fantasmal. Otra diferencia es que en este film el terror y la acción tienen muy poca presencia: el romanticismo lo invade todo. Por otra parte, la historia juega con los mismos parámetros del amor juvenil y apasionado, y con ese singular enfoque de la autora de los libros, Stephenie Meyer, de salvaguardar la pureza de Bella de la mordedura vampírica, estableciendo un claro paralelismo vampirismo-sexualidad. Pero también hay en este film otros temas interesantes, como la referencia explícita a la inmortal tragedia ‘Romeo y Julieta’ de William Shakespeare. La trama coge elementos del bardo inglés que funcionan en pantalla y que hacen referencia a la imposibilidad de que uno de los enamorados viva sin el otro. De todas formas, la línea central del guión gira claramente alrededor de la rivalidad entre Edward y Jacob, pues ambos reclaman el corazón de Bella y se convierten en enemigos. Un tema, pues, tan viejo como el hombre. Los actores cumplen como corresponde, aunque destaca sin duda Kristen Stewart.

5/10
Un profeta

2009 | Un prophète

Vigorosa y sombría mirada a la nueva realidad carcelaria francesa, propiciada por inmigración magrebí, cada vez más numerosa. El film, Gran Premio del Jurado en Cannes, sigue a Malik, de 19 años, que no sabe leer ni escribir, y no cuenta con amigos en la prisión en la que acaba de ingresar por motivos que nunca se nos desvelan. Uno de los ‘capos’ del lugar, el mafioso corso César Luciani, le presiona para que mate a otro preso incómodo, una forma de pagar por su protección. De este modo Malik irá haciendo ‘trabajillos’ para Luciani, de modo que se hace más fuerte, y su poder le permite planear sus propios trapicheos. ¿Llegará el momento en que el aprendiz supere al maestro? Jacques Audiard es dueño de una filmografía breve pero intensa, seis películas como director en quince años, donde brilla Un héroe muy discreto. Aquí pinta una trayectoria, la de Malik, verdadero descenso a los infiernos, y lo hace con realismo desnudo donde domina una seca y repulsiva violencia, sin juzgar su conducta ni la de los que le rodean. Estamos en un mundo inmoral, donde sólo parece contar la supervivencia y la cuota de poder. La diferencia con otros títulos de prisiones es pintar el ‘paisaje’ del nuevo milenio, donde los antiguos jefes pueden quedarse anticuados, mientras que una nueva ‘raza’ pasa a ocupar su lugar; de modo que la relación de César y Malik –grandísimos trabajos de Niels Arestrup y Tahar Rahim– es más compleja que la simplemente paternofilial, con el consiguiente salto generacional, o la del amo y el siervo, hay además una mirada diferente al mundo en uno y otro. Y utilizamos ‘raza’ en el sentido más amplio, pues Malik puede proceder del Magreb y el mundo islámico, pero sobre todo es un marginado con talento para sobrevivir en las circunstancias más adversas posibles de los nuevos tiempos. De ahí que la designación en un momento dado de Malik como ‘profeta’, por cierta premonición, tenga un alcance más amplio que el de ese detalle concreto.

7/10
L'armée du crime

2009 | L'armée du crime

En París, bajo la Ocupación, un grupo dispar de resistentes comete atentados espontáneos y desorganizados. Missak Manouchian, un exiliado del genocidio armenio, desea ayudarlos pero es reticente a la idea de matar. Las circunstancias le llevarán a transgredir su ética. Bajo su impulso, el grupo se estructura y planifica sus acciones. La “Red Manouchian” ha nacido. El largometraje sigue la historia de este grupo desde su formación hasta su ejecución en febrero de 1944.

Chéri

2009 | Chéri

París. Corren los años previos a la I Guerra Mundial, o sea el período comúnmente conocido como la Belle Époque. Léa de Lonval es una cortesana, que ha vivido toda su vida mantenida por hombres poderosos con los que mantenía relaciones sexuales. Con el tiempo ha conseguido una posición económica desahogada y ya no necesita ejercer. Un día, Léa desayuna con Madame Peloux, antigua rival, también retirada, que acude acompañada de Chéri, su joven hijo. Le pide a Léa que inicie al chico en las artes sexuales. Ella acepta, pero al final se enamora de él. Ambos mantienen una relación que va viento en popa hasta que la madre del mancebo consigue prometerle con una rica heredera, lo que despierta los celos de Léa. Más de 20 años después de Las amistades peligrosas, el director Stephen Frears reune al guionista Christopher Hampton, y a la actriz Michelle Pfeiffer, en otra traslación literaria. Esta vez, se adaptan dos novelas, “Chéri” y “El final de Chéri”, escritas por Colette, la famosa autora de Gigi. Chéri tiene muchos puntos en común con aquella legendaria adaptación de la obra de Choderlos de Laclos, pues gira en torno a personajes que utilizan sus encantos y los sentimientos para ascender en el escalafón social. También muestra la factura que su falta de escrúpulos les acaba pasando. Sin embargo, el trío ya no tiene la misma chispa de épocas pasadas. Es cierto que los tres hacen bien su trabajo. Así, Michelle Pfeiffer resulta convincente en un registro no exento de dificultad, pues es una mujer entrada en la madurez que vuelve a sentirse en la flor de la vida por su relación con un joven (en la línea de Kate Winslet en El lector). Por su parte, la dirección de Frears es muy académica, y Hampton ha escrito un correcto libreto al que quizás le sobra una voz en off que se hace pesada. Cuenta con una notable dirección artística, ya que la reconstrucción de la época es impecable. Los decorados son bastante convincentes, y los vestidos que luce la actriz principal impresionantes. Los secundarios tienen bastante nivel, sobre todo Kathy Bates, como la rival de Pfeiffer, que ha perdido con el tiempo su belleza física, y el joven Rupert Friend, que fue el príncipe Alberto en La reina Victoria. Pero es un film frío, con el que el espectador no empatiza, excesivamente premioso. Todo resulta demasiado previsible y convencional. Sin duda, está bastante alejada de las mejores obras de Frears.

4/10
Largo Winch

2008 | Largo Winch

Nerio Winch, uno de los más importantes magnates del mundo de origen bosnio, ha muerto ahogado. Su imperio empresarial corre el riesgo de caer en manos de tipos con pocos escrúpulos, pero el previsor Wich, al que se suponía sin herederos, adoptó años atrás a un niño huérfano en su país. De modo que el aventurero Largo Winch, quien nunca tuvo una relación fluída con su padre –se veía como una pieza en sus planes–, es quien en teoría controla el conglomerado, pero un traficante de armas que quiere dedicarse a negocios honorables lanza una oferta de compra hostil que puede complicar mucho las cosas. Adaptación de las aventuras del cómic de Jean Van Hamme y Philippe Francq. Aunque se trata de una producción vistosa, con diversos escenarios internacionales y animadas (y bastante violentas) peleas, y las intrigas empresariales captan el interés, el balance es más bien negativo. El romo protagonista encarnado por Tomer Sisley carece de chispa, y las motivaciones de los villanos, con sus traiciones y demás, no están justificadas, resultan bastante gratuitas; es curioso que ni siquiera los lazos afectivos con la familia que cuidó de Largo siendo niño conmueven lo más mínimo.  Tampoco una actriz de la talla de Kristin Scott Thomas es capaz de elevar la película por encima de su innegable medianía.

4/10
Premonición

2008 | Afterwards

Nathan es un abogado de prestigio, con un ex mujer y una hija pequeña. Sobre la familia pesa una tragedia del pasado, y no es fácil unir lazos. Un día un misterioso personaje se presenta en la oficina de Nathan y le hace unas extrañas revelaciones. Se trata del Dr. Kay, eminente médico especializado en enfermos desahuciados. Tras algunas pesquisas, miradas y frases misteriosas, Nathan comprueba que el Dr. Kay sabe cuándo alguien va a morir en un plazo breve, aunque desconoce la hora y el día de la muerte. desde entonces Nathan se replanteará su vida, aunque no sabe muy bien las intenciones del misterioso médico. Film desconcertante que no se sabe muy bien lo que desea contar. Todo tiene un aire artificialmente misterioso, de modo que al principio parece que estamos ante una historia de ciencia ficción, un thriller intrigante, pero la cosa deriva hacia el drama rebuscado y nebuloso en torno al tema de la muerte. La premisa de que haya personas que tengan premoniciones acerca de la muerte de los demás es una idea arbitraria, tan buena o mala como cualquier otra. Pero aquí nada de identidad sucede. Se apunta alguna leve noción interesante sobre la muerte y el más allá, y sobre la importancia de aprovechar el tiempo que se nos ha dado, pero en general el discurso es tan melifluo como el humo de cualquier perspectiva “new age”. Y es que sencillamente todo el film gira en torno a un eje sin interés: el desconcierto del protagonista ante las revelaciones del doctor. Por si eso fuera poco se intuye demasiado por dónde discurrirá el efectista desenlace. El film se basa en una novela de Guillaume Musso y está dirigido por el francés Gilles Bourdos, que hay que reconocer que pone esfuerzo en alternar las escenas de ambientación fría y las bucólicas imágenes familiares, y lleva a cabo una meritoria dirección de actores. Sin embargo, esos elementos no bastan para interesar lo más mínimo. Así de claro. El empaque del film lo lleva John Malkovich, que interpreta con gesto sempiternamente enigmático a su personaje del doctor. El resto del reparto, Romain Duris (Los seductores) y Evangeline Lilly (Perdidos), están correctos.

3/10
El curioso caso de Benjamin Button

2008 | The Curious Case of Benjamin Button

Adaptación de un relato corto de Francis Scott Fitzgerald, es de esos casos en que la película está a la altura del original, si no lo supera ampliamente, aunque sólo sea por la ventaja de su mayor ambición artística, se aumenta el tamaño del lienzo donde se pinta la narración, por así decir. La historia central es la del Benjamin Button, un hombre que nace en la Luisiana cercana a los años de la Primera Guerra Mundial, con un aspecto que espanta a su padre hasta el punto de abandonarlo. En efecto, se diría que Benjamin ha nacido anciano. Y, justamente, es acogido en una residencia de ancianos. A medida que crece, criado por una mujer negra, sus graves enfermedades y los achaques propios de la vejez van desapareciendo. Pronto es evidente que el proceso de madurez de Benjamin corre en dirección contraria a la del resto de los mortales: con el paso de los años rejuvenece. Esta narración, inspirada en el original de Fitzgerald, la enmarcan los guionistas Eric Roth y Robin Swicord dentro de otra historia contemporánea, la de una anciana ingresada en un hospital, también de Luisiana, acompañada por su hija, en un momento en que se acerca el huracán Katrina. A instancias de su madre, la hija le lee unas memorias que recogen las andanzas de Benjamin Button, y a medida que transcurra el metraje sabremos de los lazos que unen a ambas historias. Obviamente, la trama es muy original, pero difícil de trasladar a la pantalla. Y lo increíble es que, tanto el guión de la película –donde los intereses de Roth parecen conectar con los de su libreto de Forrest Gump–, como la puesta en imágenes de David Fincher, logran el milagro de que aceptemos un planteamiento que exige suspender la incredulidad. Ayuda, claro está, el empaque de una producción de Frank Marshall y Kathleen Kennedy, que ya sorprendieron en 2007 apadrinando un título de la calidad de La escafandra y la mariposa. No sólo los efectos de maquillaje son soberbios, sino que el director a cargo del proyecto tiene una gran capacidad visual, da bien los saltos narrativos a los distintos escenarios, y hace un uso perfecto de ideas de guión como la del reloj que marcha hacia atrás, o la del tipo al que gusta contar las siete veces en que fue alcanzado por un rayo. La voz en off funciona y hay un completo acierto en el reparto, con un genial Brad Pitt bien respaldada por actrices como Cate Blanchett y Tilda Swinton. El discurrir de toda una vida se convierte en una maravillosa parábola sobre el sentido de la la existencia, una reflexión sobre el paso del tiempo y las cosas a las que merece la pena dedicarlo. Abundan las peripecias en la narración, se tiene la sensación de ser testigo de cómo se van conformando la experiencia de una vida plena, que necesariamente no es perfecta, pero que ha valido la pena. De algún modo Fincher alcanza la meta que no supo hollar Francis Ford Coppola en Jack y Juventud sin juventud, dos títulos que exploran estos mismos temas. De un modo singular lo logra en la historia romántica, primero con las experiencias iniciáticas que avergüenzan y sin futuro –la “primera vez” en un prostíbulo, el primer enamoramiento, de una mujer casada...–, para dar paso, sí, al encuentro con el amor verdadero, que si ya es complicado mantener en circunstancias normales, aquí resulta más frágil y elusivo, exige incluso una mayor responsabilidad. La idea de cambiar el paso ordinario en la evolución de una relación conyugal sirve para subrayar los pilares sobre los que se sustenta, ese amor que debe ser cultivado, esa prole que es un tesoro increíble, el espíritu de sacrificio, tantas pequeñas cosas que, si se descuidan, pueden conducir a equívocos y suspicacias. Una mirada más directa a la trascendencia habría redondeado una magnífica película, que en este terreno prefiere mantenerse en un segundo plano, aunque no se eluda el tema en la naturalidad con que los personajes rezan.

9/10
La brújula dorada

2007 | The Golden Compass

Adaptación del primer libro de la célebre saga fantástica creada por Philip Pullman, escrita y dirigida por Chris Weitz, artífice de películas tan prescindibles como American Pie, en el capítulo de producción para su hermano Paul, pero también de otros títulos de interés como Un niño grande. Aquí pinta un mundo alrededor de una niña, Lyra Belacqua, que estudia en un internado, y que, como el resto de personas, está unida a un daemon, una especie de mascota, que en el caso de los niños puede mutar de forma animal, hasta adquirir su forma definitiva. La pequeña Lyra tiene poderes especiales, podría formar parte de un linaje de brujas. Además, aleccionada por su tío, lord Asriel, empieza a saber de que parece que existe una conexión entre nuestro mundo y otros mundos paralelos, algo relacionado con el polvo, cosa que el Magisterio y sus autoridades malignas no desean que se sepa, pues se pondría en peligro su dominio de este mundo, y el potencial de los otros. Además, se dedican a secuestrar niños con siniestras intenciones. Lyra cree encontrar una amiga en la señora Coulter, pero en realidad ésta oculta algo. A cambio, encontrará un inesperado aliado en un oso polar. La película trata de conectar con otros títulos de corte fantástico, mayormente las andanzas de Harry Potter, El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia. Lo cierto es que la comparación le viene grande. La trama es sencillamente soporífera, trata de introducir muchos elementos y conceptos obtusos, que no despiertan mucho interés; sus resultados fallidos recuerdan a otros intentos del mismo jaez, como Eragon o Los seis signos de la luz. La trama es líneal, sin apenas intensidad dramática; la niña protagonista resulta simpática y fotogénica, pero es fría como un témpano de hielo; hay una pléyade de buenos actores -Daniel Craig, Christopher Lee, Eva Green, Sam Elliott, Derek Jacobi...- que no aportan nada, están absolutamente desaprovechados; realmente la única que se puede explayar un poco es Nicole Kidman, en su papel de villana con glamour de estrella de cine de los años 30. Falta emoción, épica, sensación de que algo grande está en juego. De acuerdo, hay alguna escena espectacular -sobre todo el duelo de osos polares...-, pero incluso alguna como la batalla nocturna, o la de la máquina experimental, rezuman cierta torpeza; y a la tercera visión con la brújula, el efecto consiguiente empieza a cargar. La verdad es si uno lo piensa un poco, no parece una decisión demasiado acertada poner a Chris Weitz a dirigir una película de estas dimensiones, le faltaba experiencia. Pero incluso en su teórico punto fuerte el guión, hay incoherencias y cabos sueltos, como la revelación de los lazos que unen a Lyra con la señora Coulter y lord Asriel, algo que se supone debería ser un auténtico shock, para la protagonista y para el espectador, pero que no deja de ser una información que viene a importar poco más que un rábano. ¿Es ésta una película anticristiana, como ha circulado en tantos foros de internet, basándose en los prejuicios del autor, muy claros en tal sentido? Pues no, o no al menos explícitamente. Quede claro que se habla de la película, y no de las novelas. Por supuesto que uno puede sacar simbolismos, y ver en la organización siniestra del Magisterio a la Iglesia, o en su cuartel general, una especie de Vaticano en versión barata. Pero vamos, que también uno podría hacer una lectura de que Darth Vader en La guerra de las galaxias es una especie de Papa o cardenal siniestro, por poner un poner, o que los dementores de Harry Potter, tan oscuros ellos, parecen unos curas sojuzgadores de las conciencias. Nadie debería pensar que alguien se va a plantear problemas de fe con esta película, o que se va a sentir atacado en sus creencias. En realidad, simple y llanamente, estamos ante una fallida película fantástica, de buenos y malos, trufada de efectos especiales, pero sin alma.

4/10
Deseo, peligro

2007 | Se, jie

Adaptación de un relato de Eileen Chang, ambientado en la China ocupada por los japoneses, antes y durante la Segunda Guerra Mundial. La trama consiste un largo flash-back en dos tiempos, encerrado en la espera de la señora Mak -cuyo verdadero nombre es Wong Chia Chi- a su amante, el señor Yee, en una cafetería. Wong recuerda su etapa de universitaria de Hong Kong en 1938, en que se integra junto a otros compañeros en un grupo teatral estudiantil. Allí, al tiempo que se despierta un amor no confesado por el líder del grupo, preparan la escenificación de obras patrióticas. Pero eso no les basta para expresar su amor por su país, creen que deben pasar a la acción, lo que supone cometer actos terroristas contra sus compatriotas colaboracionistas; y para ello deben "actuar" ante ellos, pasar por quienes no son. Y ponen el ojo en el señor Yee, de la policía. Lograrán introducirse en su círculo de confianza, pero en un momento dado estiman que el único modo de acceder a Yee es que Wong le seduzca. Sus planes se irán al traste, y los componentes del grupo se dispersan. Sólo en 1942, en Shanghai, Wong es localizada, y se le pida que reasuma los planes de antaño, o sea, la seducción de señor Yee. Y se aplicará con ahínco en la tarea. Verdadera exploración de la degradación del alma humana, aunque resulta difícil saber si tal era el propósito de Ang Lee, y sus guionistas James Schamus y Wang Hui-Ling. Sí es cierto, en cualquier caso, que se habla en cierto momento del precio que hay que pagar por determinadas actitudes. El film muestra inicialmente a unos jóvenes imbuidos de un ideal patriótico, que les lleva primero a expresar su disconformidad con la presencia nipona en China a través del teatro. Pero se diría que esa manifestación pacífica de oposición a Japón no les resulta suficiente, consideran necesario ejercer la violencia, y por ser más concretos, matar a quien hace lo propio al colaborar con los ocupantes. El dar este paso -ese plano de las manos que se unen-, oculta razones no confesas en el caso de Wong, que hará lo que sea por estar cerca del joven a quien ama en secreto; y ese "lo que sea" incluye la disposición a practicar el sexo con alguien a quien no ama, para esos fines asesinos, lo que incluye el sórdido pasaje de iniciación sexual, terrible por la completa deshumanización que lo define, por su evidente instrumentalización. La primera parte del film, dentro de lo terrible que resulta, funciona relativamente bien. Los cineastas logran pintar los ideales de juventud -todo lo confusos y equivocados que se quiera, pero ideales a la postre-, llevados al extremo por lo que se diría un camino sin retorno. Pero el segundo tramo nos introduce por unos sórdidos vericuetos de difícil justificación, con una muy malsana relación entre Wong y Yee, mostrada con una reiterada explicitud, a todas luces desagradable y excesiva, aunque se acuda a la excusa esteticista. Tratar de fundamentar este planteamiento en que Yee tiene el alma tan emponzoñada por la traición, que se hunde en un abismo sadomasoquista, se nos antoja un simplismo de enorme pobreza antropológica. De igual modo, la actuación final de Wong, aunque se quiere revestir de inesperado atisbo de humanidad en su degradación, se diría pueril, poco razonable. La película, ganadora del León de Oro en Venecia, impresiona por su lujosa reconstrucción de época, con las calles de Hong Kong y Shanghai repletas de vehículos y figurantes de los años 30 y 40. Hay en ese sentido más aparato hollywoodiense, por así decir, si se compara el film con otro de esa época, el excelente In The Mood For Love (Deseando amar). Cuenta además con un impresionante reparto, donde a los ya conocidos Tony Leung y Joan Chen, se suma la desconocida Tang Wei, auténtica protagonista del film.

5/10
La Reina

2006 | The Queen

1997. Recién proclamado vencedor de las elecciones, Tony Blair debe entrevistarse con la reina Isabel II, para que ésta, según el protocolo, le pida que acepte el cargo de primer ministro. Poco después, una noticia provoca una auténtica conmoción en Gran Bretaña y el resto del mundo: Diana Spencer, la popular Lady Di, divorciada desde 1994 de Carlos, príncipe de Gales, fallece en accidente automovilístico en París, cuando huía de los paparazzi con su pareja, el millonario de origen egipcio Dodi Al Fayed. A la reina le cuesta ocultar que no sentía ningún cariño por su ex nuera, y se niega a que la familia real guarde luto. Esto la aleja del pueblo, que siente devoción por la fallecida. Tony Blair se da cuenta de que la cabezonería de Su Majestad podría ocasionar una crisis en la monarquía británica, e intenta interceder para que dé marcha atrás. El todoterreno director de Las amistades peligrosas (1988) y Alta fidelidad sale airoso de un arriesgado proyecto. Con la perspectiva del tiempo, parece relativamente sencillo reconstruir las relaciones entre personajes históricos, como Enrique VIII y Tomás Moro, como ocurría en Un hombre para la eternidad, o Miguel Ángel y el Papa Julio II, en El tormento y el éxtasis. Pero es mucho más difícil describir los encuentros y desencuentros entre una reina de Inglaterra viva y un primer ministro en activo, centrándose en acontecimientos muy recientes, con numerosos aspectos que probablemente no son de dominio público. Los guionistas, decoradores, actores y el propio Frears han llevado a cabo un complejo proceso de documentación, que propicia una ambientación creíble, y conversaciones perfectamente verosímiles, con secuencias muy difíciles, como la reacción del príncipe Carlos al conocer la noticia, o las conversaciones de alcoba de la reina con su marido. Dios salve a Helen Mirren, que encarna a Isabel II, poco después de haber interpretado a Isabel I, en una prestigiosa serie producida por BBC. Su trabajo es tan excepcional, que los espectadores no sienten delante a la protagonista de En el nombre del hijo, o La locura del rey Jorge, donde interpretaba a otra reina, sino a la auténtica reina de Inglaterra. Le secundan grandes actores, como Michael Sheen, que compone un Tony Blair propenso al humor, y reacio a relacionarse con la realeza al principio, que acaba sintiendo fascinación por la monarca.

8/10
El juego de los idiotas

2006 | La doublure

Nueva comedia del francés Francis Veber, divertida y amable, aunque no alcanza la altura de su mejor trabajo, La cena de los idiotas a la que alude el título español, de un modo no muy sutil. El enredo se orquesta alrededor de la foto tomada por un ‘paparazzo’, en que el conocido empresario Levasseur está acompañado de su amante Elena, una despampanante modelo que está enamorada de él. Como Levasseur es un egoísta de tomo y lomo, que ignora el significado de la palabra compromiso –querría tener a Elena, pero sin afrontar un costoso divorcio–, urde un plan de ‘salvamento’. Decide pagar a François, un tipo que casualmente sale también en la foto, buena persona pero más feo que picio, y con un modesto trabajo de aparcacoches, para que simule ser el novio de Elena. Algo poco creíble, y a lo que François se presta por una sola razón: proporcionar ese dinero a Émilie, la chica de la que siempre ha estado enamorado, y que no le corresponde. La gracia del film, que da pie a un buen puñado de situaciones hilarantes, está en la nueva situación afrontada por François, bien encarnado por un divertido Gad Elmaleh, sostén principal de la historia. De ser alguien en quien nadie se fijaba, pasa a ser centro de la atención mediática, envidia de sus amigos, causa de los celos de Levasseur, y renovado interés de Émilie. Dentro del asumido tono frívolo de su historia, Veber se muestra elegante, y nos anima a ver con ojos diferentes: Elena es algo más que una mujer hermosa, y la belleza de François reside en su corazón de oro.

5/10
Chanson d'amour

2006 | Quand j'étais chanteur

"Alain Moreau y su orquesta" amenizan veladas en discotecas para gente ya algo talludita, acuden a restaurantes, residencias de ancianos... El alma del grupo es evidentemente Alain, que pone la voz, y muy conocido del público, aunque se diría que su época ya ha pasado. Alain es un hombre maduro, separado, aunque se lleva bien con la que fue su mujer, y trabaja con ella. Una noche en que actúan en el Aquarius, Alain se reencuentra con un viejo amigo, a quien acompaña una hermosa y joven mujer, Marion. Enseguida queda prendado de ella, y se la gana con su simpatía, aunque Marion rehúsa dar datos personales, se diría que algo le hace sufrir. Ello no obsta para que pasen la noche juntos, pero cuando al día siguiente Alain quiere retomar la relación, ella da a entender que lo suyo ha sido algo ocasional. Como Marion trabaja en una inmobiliaria, y Alain busca casa, acude a sus servicios, lo que le permite verla a menudo. Así se entera de que ella está separada y que tiene un hijo pequeño. El film escrito y dirigido por Xavier Giannoli presenta un buen pulso narrativo y una buena definición de personajes, y ello sin aspavientos ni sentimentalismos facilones. Si acaso se le puede reprochar la escasa progresión de la historia, un exceso regodeo en lo anodino de unas vidas vulgares e infelices, que no logran encontrar algo que les llene. La espina dorsal de la trama la constituye la idea de que la vida se puede vivir plenamente, si se huye de posturas fácilmente conformistas; algo que los personajes descubren paulatinamente. Giannoli sabe hacer un uso excelente de la música, y sus actores protagonistas están soberbios, tanto el inmenso Gérard Depardieu como la guapísima y sufriente Cécile de France.

6/10
The Alibi (La coartada)

2006 | The Alibi

Ray Elliott tiene un trabajo un poco especial. Se dedica a servir como coartada para sus clientes, cuando éstos mantienen relaciones extraconyugales. El tipo es especialista en inventarse todo tipo de historias para justificarles de cara a sus esposas. Mientras ejerce su extraña profesión, Ray se enamora de una mujer. Comedia que parodia los tópicos del cine negro, cortada a la medida de Steve Coogan. Le acompañan actores con oficio como son Sam Elliott o Rebecca Romijn.

4/10
El velo pintado

2006 | The Painted Veil

Inglaterra, hacia 1920. Kitti (Naomi Watts) es una mujer insatisfecha, presionada por un círculo familiar asfixiante para que se case pronto. El flechazo casi instantáneo que sufre el Dr. Walter Fane (Edward Norton) cuando la conoce en una fiesta, le empuja a pedirla en matrimonio. Los caracteres de ambos no pueden ser más distintos: ella es una niña mimada, nunca ha salido de su entorno, le gustan el baile y las reuniones sociales; él es un científico, bacteriólogo para más señas, concienzudo en su trabajo; es hombre tranquilo y de pocas palabras, se diría que la mayoría de las cosas que a otros importan a él le resbalan. Pese a tales diferencias, la boda se celebra, por el enamoramiento de él y los deseos de escapar de los lazos familiares de ella. Trasladados a China por la prefesión de Walter, la relación empieza a deteriorarse rápidamente, hasta el punto de que ella inicia una relación adúltera con Charlie Townsend, un hombre también casado y sin demasiados escrúpulos. Descubierta la infidelidad, Walter fuerza el traslado con ella a una zona recóndita del país, donde se ha desatado una mortal epidemia de cólera.La rica trama urdida por W. Somerset Maugham es perfectamente atrapada por el inteligente guión de Ron Nyswaner, que arranca con el matrimonio distante en medio de una jungla donde amenaza lluvia, con unos flash-backs que se deslizan con pasmosa naturalidad, para explicar cómo se ha llegado a tan insólita situación. Norton y Watts, que son además productores del film, se han sumergido a fondo en sus personajes, de modo que se entMarieiende perfectamente la desdicha de ese matrimonio que no se construyó sobre bases sólidas, lo que ha hecho que las distancias entre marido y mujer, lejos de acortarse, se agiganten. Pero surgirá la posibilidad de redención en ese lugar dejado –aparentemente– de la mano de Dios, donde Walter se refugia en su trabajo, y ella, sin nada que hacer durante todo el día, saldrá de su cascarón, viéndose afectada por el dolor que le toca palpar a su alrededor. De modo especial toca su alma el trabajo de unas monjas francesas, que realizan abnegadamente su trabajo de cuidar enfermos y atender un orfanato. No diremos que el film –ni Maugham– capta con todas sus luces el motor que para un católico supone, en la vida ordinaria, su fe; pero se acerca bastante, sobre todo en ese diálogo entre Kitti y la madre superiora donde ésta recuerda que “cuando el amor está unido al deber, eso es una gracia”. Y apuntar a que es posible reparar las grietas de un matrimonio infeliz, cuando hay esfuerzo por ambas partes, no es baladí en los tiempos que corren. John Curran (Ya no somos dos) demuestra una habilidad especial para encajar las distintas piezas del puzzle de su película. Sabe construir el drama intimista, transmite bien las angustias de la pareja protagonista. Pero además, el telón de fondo colonial y exótico es rico en contenido, nos habla de otra cultura y de los cambios sociales que están a punto de acontecer. La escena de ópera china, las trifulcas callejeras, las obras de saneamiento del agua, todo tiene un sentido en la narración, no se insertan por mero capricho, el deseo injustificado de empaque. Una preciosa fotografía, una banda sonora bella y que no se sobrepone a las imágenes, una gran recreación de época… He aquí una película de las que los estudios hacían antaño, con personajes secundarios mimados, como ese funcionario británico encarnado por Toby Jones. Sólo que en esta ocasión no hay un estudio detrás, sino el empeño de una serie de personas –entre ellas, los protagonistas– y compañías, por sacarla adelante.

8/10
Firewall

2006 | Firewall

Jack Stanfield es el veterano experto en seguridad informática de un importante banco. Con sus potentes 'cortafuegos', ningún 'pirata' parece atreverse a entrar en el sistema de la entidad financiera. Y eso que las nuevas generaciones llegan pisando fuerte con ideas novedosas, a las que Jack, hombre prudente, se muestra reacio. En cualquier caso, el modo en que unos desaprensivos van a intentar robar el banco va a ser relativamente convencional, nada de recursos a la ultimísima alta tecnología. Una banda comandada por Bill Cox toma como rehenes a la familia de Jack. Si éste desea que sus seres queridos permanezcan a salvo, deberá colaborar realizando una transferencia informática de cien millones de dólares a determinada cuenta de las islas Caimán. Aunque Jack sigue las instrucciones del chantaje, no está claro que los ladrones tengan intención de que los Stanfield sobrevivan al robo. Harrison Ford repite el papel de hombre bueno de acción, que hará lo que sea para salvaguardar la integridad de los suyos, presente en títulos como Juego de patriotas o La sombra del diablo. Quizá ese 'déjà vu' es el que ha pesado en la tibia acogida del film por parte del público. Y no obstante se trata de un thriller lleno de ritmo y tensión, en que la trama de la familia rehén recuerda al clásico de William Wyler Horas desesperadas (o su remake de Michael Cimino, 37 horas desesperadas). Y es que la idea del 'falso culpable' –otro tipo de personaje que Ford ya ha encarnado, en El fugitivo– siempre funciona, y despierta la empatía del espectador. Algún momento está especialmente logrado, como el modo en que Jack engatusa a Bill, cambiando de sitio la microcámara con la que los ladrones siguen todos sus pasos.

6/10
Más allá del odio

2005 | The Upside Of Anger

Terry Wolfmeyer intenta superar la repentina ausencia de su marido. Consigue sacar adelante a sus cuatro hijas, pero acaba teniendo problemas con el alcohol. Empezará a salir del hoyo cuanto intima con Denny, su vecino, antigua estrella del béisbol. Éste se convertirá en un buen apoyo. Drama romántico, con algunos momentos humorísticos, e ingeniosos diálogos, sobre la desestructuración familiar. Algunas secuencias son intensas, como la del hospital.

5/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10
Casanova

2005 | Casanova

En sus memorias, todo un clásico literario a pesar de su dudosa veracidad, el italiano Giacomo Casanova exponía su labor como espía y diplomático, pero sobre todo sus frívolos galanteos amorosos. El director de Chocolat, se centra en esta última parte, presentando a un Casanova a punto de ser expulsado de Venecia por las autoridades debido a sus escándalos. Para darles a entender que ha sentado la cabeza, concertará un matrimonio de compromiso, pero poco después se enamora de verdad, de una escritora. Restan mucha credibilidad al asunto que los personajes parezcan del siglo XX, sobre todo la feminista que interpreta Sienna Miller, y el tono de farsa elegido por Lasse Hallström. Pero las localizaciones, decorados y vestuarios evidencian un gran esfuerzo de producción.

5/10
De latir mi corazón se ha parado

2005 | De Battre Mon Coeur S'est Arrêté

Tom sigue los pasos de su padre, que se dedicaba al negocio inmobiliario, usando métodos sucios para ganar dinero rápido. Pero en realidad aspira a convertirse en pianista, como su madre. Con el fin de preparar una prueba, contrata a una mujer china, virtuosa del piano, con la que sólo puede comunicarse con la música, pues ella no sabe ni jota de francés. Romain Duris, protagonista de Una casa de locos compone un personaje inmoral, desencantado, sin perspectivas vitales, que encuentra una oportunidad de redención, a través de la música. El film recoge asuntos de actualidad, como la especulación inmobiliaria y la inmigración en Europa.

3/10
Hostage

2005 | Hostage

No viene esta película con la etiqueta de las grandes superproducciones, ni como uno de los thrillers más esperados del año. Sin embargo, es una historia vibrante que atrapa al espectador por la tensión interna a la que somete a sus personajes. Hace tiempo, Jeff Talley era uno de los mejores negociadores de la policía de Los Ángeles. Sin embargo, un terrible suceso cambió su vida y le “obligó” a trasladarse a la comisaría del tranquilo pueblo de Bristo Camino, donde vive con su mujer y su hija. Pero su pacífica labor policial se ve alterada cuando tres delincuentes deciden entrar a robar a una lujosa mansión de las afueras. La casualidad dicta que allí viva un enlace de la mafia que se prepara para hacer una entrega importante. La operación mafiosa queda paralizada. Jeff Talley nada sabe de eso y sólo piensa en convencer a los jóvenes criminales para que desistan de su empeño, pero entretanto éstos han encontrado un suculento alijo de dólares… Y al tiempo que Jeff se da cuenta de que uno de los secuestradores es un psicópata muy peligroso, recibe una brutal amenaza de la organización criminal. Jeff tendrá que superar su pasado y negociar como nunca lo ha hecho antes. Estamos, sí, ante una película de acción, con un desarrollo quizá convencional, pero a la vez es mucho más que un tópico relato de secuestradores, rehenes, polis duros y dólares… Porque el guión –escrito por Doug Richardson a partir de la novela de Robert Crais– no olvida a los personajes, sobre todo al protagonista, un Bruce Willis complejo y atormentado, muy alejado del personaje de tics sarcásticos que le ha reportado los mayores éxitos de su carrera. Ahora se asemeja más al estilo sufriente que extrajo de él M. Night Shyamalan en películas como El sexto sentido y El protegido. Por otro lado, en su primera película en inglés el director francés Florent Siri (Nido de avispas) da mucha importancia a la atmósfera, y, al margen de algún giro sorprendente, dosifica extraordinariamente la intriga, la cual –y aquí hay un hallazgo sobresaliente– tiene lugar a un tiempo dentro y fuera de la casa, con un más que correcto montaje por acciones paralelas. Y, aparte de Willis, destaca en el reparto el joven Ben Foster, quien compone un psicópata que da realmente escalofríos.

6/10
Reencarnación (2004)

2004 | Birth

Anna está triste. Su marido, al que tanto amaba, ha muerto, y su pena no parece admitir consuelo. Pero el tiempo pasa, y está a punto de casarse con alguien que parece un buen hombre, aunque tampoco está excesivamente enamorada. Y de pronto, entra en su vida un chiquillo que se empeña en decir que él es su marido muerto, que se ha reencarnado bajo la piel de un chaval. Lo que parece una broma de mal gusto, podría ser algo más… Aunque el reparto del film es de campanillas, resulta difícil mantener viva la verosimilitud de lo narrado. Las escenas ‘románticas’ entre Nicole Kidman y el jovencito Cameron Bright son difíciles de creer, aunque tal vez el espectador dispuesto a suspender durante todo el metraje su incredulidad…

2/10
El archivo corso

2004 | L` enquête corse

Rémi Francois, también conocido como Jack Palmer(Christian Clavier), un detective privado de París acepta el trabajo que le da un notario de provincia: encontrar a Ange Leoni (Jean Reno), un corso que ha heredado una notable suma de dinero, pero desaparecido. Esto parece un trabajo fácil para Jack Palmer, acostumbrado a misiones más complicadas, pero tan pronto inicie la misión se convertirá en su peor pesadilla. Mezcla de acción y comedia detrás de un flojo guión, que parece hecho para volver a juntar a la pareja protagonista, Reno y Clavier. Apenas causa risa en el espectador, dejándonos como gran vencedora la fotografía de un escenario tan idílico como Córcega.  

5/10
La joven de la perla

2003 | Girl with A Pearl Earring

Adaptación de la novela homónima de Tracy Chevalier, que imagina el posible origen del cuadro “La chica de la perla” de Vermeer. El film transcurre en la Holanda del siglo XVI, cuando la joven Griet (Scarlett Johansson) deja la casa paterna para servir en casa del pintor (Colin Firth). Es una chica educada en un estricto protestantismo, espabilada (p. ej. al regatear en el mercado), recatada y celosa de su virtud. Dentro de su escasa educación admira los cuadros del maestro, y se le adivina una sensibilidad. El mismo maestro queda cautivado por ella cuando la ve iluminada en su estudio, garabateando en una ventana empañada. Vermeer deberá conciliar los deseos de su suegra para que pinte un cuadro inspirado en la joven, para un potentado y vicioso cliente, con los celos de la esposa, que no debe saber que está trabajando en ese cuadro. Entretanto, la sirvienta empieza a salir con el hijo del carnicero. Hermosa película, pelín académica y preciosista, pero de maravillosa fotografía de Eduard Serra, que reproduce muchos cuadros de Vermeer de modo asombroso, sin caer en el empalago. Narrada a modo de cuento, con trama mínima, el film responde al enigma de por qué una joven de baja extracción social llevaría unos prociosos pendientes de perlas. El film habla del modo en que surge la inspiración, y de la tragedia íntima de Vermeer, que ya casado, encuentra un alma gemela, capaz de entender su arte, en su criada. Ella es una verdadera musa, que transmite una intensa vida interior, aunque al tiempo Vermeer es consciente de la imposibilidad de su amor por Griet. Y en ese drama se debate, como muestra bien el muy expresivo Colin Firth.

7/10
Silencio pactado

2003 | Le pacte du silence

Un médico, sacerdote jesuita, investiga los síntomas de maltrato que presenta una de sus pacientes, una monja carmelita. La causa tiene que ver con su hermana, que vive en una localidad lejana. Dos reputados actores franceses, Depardieu y Bouchez, y la española Carmen Maura, protagonizan este thriller que reconstruye sucesos reales a partir de una novela de un tal Marcelle Bernstein.

4/10
Les corps impatients

2003 | Les corps impatients

Triángulo amoroso algo enfermizo, y no lo decimos sólo porque una de las personas implicadas, Charlotte, padezca una grave enfermedad terminal. La idea es que Paul y Charlotte están muy enamorados, cuando ella se entera del mal que le aflige y se lo comunica a su novio. Al tiempo, Paul se ve atraído por otra chica, Ninon, que se convierte en un desahogadero para él; pero lo más curioso es que Charlotte le anima en esta 'aventura'. Amargo film con una buena interpretación de Laura Smet. La compasión que lleva a ser condescendiente con la infidelidad resulta bastante chocante, por no decir increíble. Xavier Giannoli adapta una novela de Christian de Montella.

4/10
Nido de avispas

2002 | Nid de guêpes

Durante el traslado de un capo de la mafia albanesa, un grupo de agentes de las fuerzas especiales sufre una emboscada. Los policías logran escapar con el reo, pero sus matones les sitian en un almacén de un polígono industrial, en el que por pura casualidad, también se encuentra una banda de ladrones que intenta robar material informático. Esta espectacular cinta de acción francesa imita el esquema de la clásica Río Bravo, y otros filmes de Howard Hawks, donde el sheriff custodiaba al cabecilla de los forajidos en un lugar cerrado. Antes de encontrar cierta fama gracias a Hostage, con Bruce Willis, el director Florent Emilio Siri demuestró en esta sólda película su capacidad para crear tensión, con convincentes tiroteos.

6/10
11'09''01. 11 de septiembre

2002 | 11'09''01. September 11

Van un egipcio, un israelí, un inglés, un yanqui, un mexicano, un francés, una iraní, un japonés, una india, un bosnio y una chica de Burkina Fasso y… No se trata del comienzo de ningún chiste, sino del elenco de 11 directores, que con 11 minutos por delante de metraje cada uno, recrean lo que les sugieren los trágicos hechos ocurridos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001. Como sucede en todo film colectivo, hay mejores y peores segmentos. Conmueve la sencillez de la historia iraní de Samira Makhmalbaf en una escuela, o el triste viudo, Ernest Borgnine, en el corto de Sean Penn. Y resulta muy, muy divertida, la búsqueda de unos chavales en Burkina Fasso de Bin Laden, pensando en la recompensa que se ofrece por su cabeza. Más tomadura de pelo parece el clip de Alejandro González Iñárritu, casi todo él un fotograma en negro, con fogonazos de las caídas de la gente de las Torres Gemelas.

6/10
Lee mis labios

2001 | Sur mes lèvres

Carla tiene una pequeña sordera, pero eso no le impide realizar su trabajo de secretaria de una manera eficiente y responsable, ya que tiene gran habilidad para leer los labios. Su aspecto desaliñado, añadido a su deficiencia es la razón por la que sus compañeros la discriminan. Pero un día, Paul aparece en busca de trabajo. Es un joven que acaba de salir de prisión, por lo que tampoco gusta demasiado a los que están a su alrededor, pero entre él y Carla surgirá una relación especial. Tres premios César acaparó este peculiar thriller de Jacques Audiard, donde la actriz Emmanuelle Devos se llevó uno de ellos, mientras que el protagonista, Vincent Cassel, se tuvo que conformar con la nominación. La historia de dos marginados que deciden vengarse de aquellos que les ofendieron es el núcleo de la historia, en la que destaca una ácida crítica al machismo oficinil y a las manipulaciones empresariales.

4/10
La defensa Luzhin

2000 | The Luzhin Defence

Como todo jugador de ajedrez que se precie, Alexander Luzhin es un geniecillo en la materia, pero más raro y excéntrico que un perro verde. Pero su ingenuidad y sencillez despiertan el interés de Natalia, que se enamora perdidamente de él. Marleen Gorris, ganadora del Oscar por Antonia, compone un drama donde se dan cita el amor y la rivalidad. Destacan las interpretaciones de John Turturro y Emily Watson.

4/10
Amazone

2000 | Amazone

Edouard es un ladrón de joyas francés que, perseguido por la policía, no encuentra mejor refugio que en plena selva amazónica. Una vez allí se encontrará a una mujer llamada Lulu que dice venir de otro planeta. La situación se hace más extraña cuando ella afirma que está envejeciendo rápidamente en la Tierra y que se acerca su hora de morir. Un guión ciertamente discutible –cuando no cae de lleno en el terreno de la pantomima– que supuso la sexta colaboración entre Belmondo y el director Philippe de Broca y que incluye títulos como Cartouche (1962) y Las tribulaciones de un chino en China (1965). Al desconcierto de Belmondo ante la historia se une un indescifrable trabajo de Arielle Dombasle como la marciana.

4/10
Uno de dos

1998 | Une chance sur deux

Alice tiene 20 años. Acaba de salir de la cárcel (le encanta robar coches). Su madre murió un mes atrás. En una cinta de vídeo le deja un mensaje en que le revela que estuvo enamorado de dos hombres, y que cualquiera de ellos podría ser su padre. Así que cita a los dos, y a ambos les explica que ahí está su hija. El asunto es que, tras la aparente vida normal de Léo y Julien se esconden dos aventureros de tomo y lomo. Y junto a "su hija" acaban metidos en un buen lío por culpa de una misteriosa maleta. El film tiene la gracia de recuperar a dos pesos pesados del cine de aventuras francés: Jean-Paul Belmondo y Alain Delon. Y presentarlos como héroes envejecidos (ya no son galanes, sino tiernos papás), pero capaces de aguantar una buena persecución como en sus mejores tiempos. Patrice Leconte conjuga acción y comedia, y como él explica, "la suma de Belmondo y Delon acaba dando un padre que no está nada mal".

5/10
Atilano, presidente

1998 | Atilano, presidente

Atilano es un peculiar político que, de un modo innovador, se propone combatir los problemas de corrupción que asolan a España. El dúo La Cuadrilla completa su trilogía "España por la puerta de atrás" tras Justino, un asesino de la tercera edad y Matías, juez de línea con esta sátira política que protagoniza Manuel Manquiña.

4/10
El juego de la venganza

1998 | The Revengers' Comedies

Karen y Harry coinciden casualmente una noche, a orillas del río Támesis, con un propósito común: quitarse la vida. El motivo, las penosas relaciones con sus respectivas parejas. En vez de suicidarse, hacen un pacto: cada uno llevará a cabo la venganza que quisiera realizar el otro, evitando así sospechas. Karen se toma muy en su serio su parte del trato, mientras que Harry cree que aquello era una conversación de personas despechadas, y nada más. Sin duda que la trama recuerda a Extraños en un tren, la célebre novela de Patricia Highsmith, convertida en film por Alfred Hitchcock. Pero el planteamiento es distinto, más cercano a la comedia disparatada, con algunos momentos bastante graciosos. El excelente reparto incluye a Kristin Scott Thomas (El paciente inglés), Helena Bonham Carter (Regreso a Howards End) y Sam Neill (Parque Jurásico). Dirige el británico Malcolm Mowbray, conocido sobre todo por Función privada.

4/10
Un héroe muy discreto

1996 | Un héros très discret

Mirada crítica a la historia reciente francesa, concretamente al a veces mitificado heroísmo de la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. El film sigue al indolente joven Albert, que ha vivido siempre a la sombra del heroísmo de su padre en la Primera Guerra Mundial. Él en cambio, durante la segunda conflagración, ha tratado de pasar inadvertido, se ha casado y no se ha significado ni en un sentido ni en otro. Acabada la guerra, algo cruje dentro de él, y decide iniciar una nueva vida en París, donde alimenta la idea de un supuesto comportamiento heroico en los últimos tiempos. El film del francés Jacques Audiard, de original y compleja estructura narrativa, es un estudio fascinante de la 'bola de nieve' en que se convierte una mentira, donde el protagonista es honrado por las acciones que le atribuyen, pero a la vez empieza a pesar en su conciencia la responsabilidad que conllevan. El guión fue justamente premiado en Cannes, y Matthieu Kassovitz se revela perfecto para interpretar el papel principal.

6/10
Love, etc. (Amor y demás)

1996 | Love, etc.

Benoît es el mejor amigo de Pierre desde sus tiempos de la escuela. Ahora ambos son treintañeros, pero muy distintos. Mientras que Benoît es un hombre convencional, tímido con las mujeres, y no logra establecer una relación seria, Pierre es un conquistador, tipo gracioso y caradura, con cierto desenfado vital. Un día benoît conoce a Marie, una restauradora de arte, lista, despierta, simpática, sencilla. Y se enamoran rápidamente. Comedia dramática francesa, basada en la novela "Love, etc.", del autor inglés Julian Barnes. La baza de la interpretación de los tres personajes principales es convincente, probablemente lo mejor del film, que habla del amor, de la amistad y de sus traiciones a tres bandas (adulterio incluido). Aunque no resulta verosímil ni satisfactorio el idílico desenlace, hay algunos momentos logrados, como la cena en que salen a relucir los trapos sucios. Destaca la bella música de Alexandre Desplat.

5/10
Les Milles

1995 | Les Milles

Película ambientada en la Francia de la Segunda Guerra Mundial, y basada en hechos reales. Aunque le falta un punto de emoción, tiene interés la descripción del campo de refugiados “Les Milles” que da título al film, cuyos ocupantes van a salvarse de una muerte cierta gracias a los esfuerzos del oficial al mando, un estupendo Philippe Noiret, que da vida a un veterano de la Gran Guerra, Charles Perochon, que sabe manejarse en el ambiente hostil de los ocupantes nazis gracias a su pragmatismo.

5/10
Mentiras inocentes

1995 | Innocent Lies

Un detective inglés viaja hasta una pequeña ciudad costera de Francia para investigar sobre la muerte de un conocido. Allí descubre que la adinarada familia, de origen británico y con mucho poder en la isla, tiene muchos secretos que esconder. Las extrañas costumbres de la familia, su mentalidad y las relaciones incestuosas que viven les convertirán en los principales sospechosos. Thriller criminal, con elementos dramáticos que abusa de situaciones morbosas y las relaciones turbias. Ambientada en 1938 la película cuenta con un actor experto en generar mal rollo, Stephen Dorff.

3/10
The Hour of the Pig

1993 | The Hour of the Pig

Richard Courtois (Colin Firth) es un joven abogado en la Francia medieval. Cuando decide dejar la ciudad para irse al campo y tener una vida normal, empiezan a surgir asuntos que le requerirán, como el de defender a un cerdo por el asesinato de un joven. La película tiene cierto aroma al clásico El nombre de la rosa, pero no logró tan buenos resultados. Cuenta con un magnífico reparto y con un interesante argumento que mantiene al espectador sentado con ganas de conocer el veredicto final.

5/10
Lapse of Memory

1992 | Lapse of Memory

Después de un grave accidente un joven tiene que reunirse con un psiquiatra pues ha perdido la memoria. Con su ayuda irá descubriendo fragmentos de su pasado que había olvidado, como el repentino cambio de residencia que tuvo que hacer su familia. Segunda película que se hace en base a la novela de Robert Cormier "I am the Cheese". La primera cinta se hizo en 1983 y contaba en el reparto con la entonces desconocida Cynthia Nixon.

6/10
Family Express

1991 | Family Express

Un niño huerfano que vive cerca de una parada de autobuses en Milan se esconde debajo de uno de sus asientos para robar a los turistas y cuando se quiere dar cuenta aparece en Suiza. Alli intentará ayudar a un mago y su pareja a escapar de unos mafiosos. Es uno de los largometrajes menos conocidos de Peter Fonda. La historia recuerda al éxito familar Solo en casa, en el que un joven (Macaulay Culkin) acaba por accidente en el lugar que no debe.

3/10

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