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Biografía

Jack Conley

Jack Conley

Jack Conley

Filmografía
Anarchy. La noche de las bestias

2014 | The Purge: Anarchy

En The Purge. La noche de las bestias, el gobierno de Estados Unidos permite que una noche al año durante 12 horas, cualquier ciudadano pueda cometer crímenes impunemente. Al final del exitoso film un letrero anunciaba que aunque el horror había terminado momentáneamente, 365 días después comenzaría una nueva purga. Cuando ha pasado más o menos ese tiempo llega a las carteleras Anarchy. La noche de las bestias, la inevitable secuela. En Anarchy. La noche de las bestias, Leo, un misterioso individuo, aprovecha la purga anual para salir de su casa y arreglar cuentas por un episodio del pasado. Pero no puede evitar parar su coche para salvar a una madre y su hija, secuestradas por un grupo de violentos individuos. Gracias a su entrenamiento militar, Leo consigue liberarlas, y también le echa una mano a una pareja a punto de divorciarse a la que se le ha estropeado el coche. Pero el tiempo corre, y debe llegar a su destino antes de que se cierre la veda para delinquir. Repite como director y guionista James DeMonaco, aunque utiliza actores completamente nuevos. Para darle originalidad a la secuela, ha trasladado la acción a las calles, a diferencia de su predecesora, que transcurría en el interior de una vivienda, donde los protagonistas sufrían un intenso acoso. Rodada con una destacable economía de medios, el film tiene un aire de película de serie B, y por su crítica social recuerda especialmente al cine de John Carpenter. Esta vez, las numerosas secuencias de acción también traen a la mente películas ochenteras de Walter Hill como Calles de fuego y The Warriors (Los amos de la noche). Frank Grillo, secundario en títulos como La noche más oscura, encarna muy bien al lacónico protagonista, acompañado por actores más o menos desconocidos pero eficientes. Se disculpa en cierta forma que Anarchy. La noche de las bestias sea mucho menos sutil que su sugerente antecesora, con clichés como que todos los millonarios sean malvados, en una diatriba que acaba resultando un tanto ridícula. Además, el desarrollo resulta un poco previsible. Como cabía esperar, al final se sugiere una nueva 'purga' para el año que viene.

5/10
Fast & Furious. Aún más rápido

2009 | Fast & Furious

La carrera de Vin Diesel pegó un gran acelerón con A todo gas, de 2001, un insustancial pero aparatoso espectáculo de acción, que apasionó sobre todo a los espectadores jóvenes. Con la vista puesta en otros proyectos que pudieran darle proyección en otros sectores del público, Diesel rechazó rodar la secuela, A todo gas 2, y se limitó a hacer un cameo en A todo gas. Tokyo Race, la tercera parte. En su lugar, decidió decantarse por títulos como Un canguro superduro, Declaradme culpable y Babylon, que no tuvieron la repercusión esperada, por lo que en la práctica han supuesto un frenazo para las aspiraciones de Diesel. Necesitado de público, el neoyorquino se ha apresurado a volver a subirse en marcha a la saga automovilística, en una cuarta parte que le reúne con el resto del tándem original: Paul Walker, Michelle Rodríguez y Jordana Brewster. De nuevo, Diesel vuelve a meterse en la piel del ex convicto Dominic Toretto, que comete espectaculares robos, y se refugia de la policía en una cabaña junto a la playa, en Santo Domingo. Pero un día recibe la noticia de que Letty, su novia, ha sido violentamente asesinada en Los Ángeles. Decide volver allí –a pesar de que corre el riesgo de ser inmediatamente detenido–, y rápidamente averigua que los culpables son los hombres de un narcotraficante que pasa drogas a Estados Unidos a través de la frontera con México. Persigue también al mismo narcotraficante el agente Brian O’Conner, que en el pasado dejó escapar a Toretto. Repite como director el taiwanés Justin Lin, responsable de la entrega anterior, preocupado sobre todo por lograr un ritmo frenético y que la película vaya ‘a todo gas’. Se luce en un par de espectaculares secuencias automovilísticas, como el robo del principio y una angustiosa persecución final en unos túneles, muy influida por los videojuegos de acción. Por lo demás, los actores cumplen, a pesar de que sus personajes están desdibujados, y el film ofrece lo que se esperan sus potenciales espectadores, los apasionados de los coches de lujo ‘tuneados’. Uno de los momentos supuestamente más dramáticos y emotivos, cuando Toretto acude a visitar la tumba de su novia Letty, resulta involuntariamente hilarante para los espectadores españoles, por el nombre completo de la fallecida, que aparece en la lápida. Posiblemente para el guionista no hace alusión a ningún personaje público que él conozca.

4/10
Dos colgaos muy fumaos: fuga de Guantánamo

2008 | Harold & Kumar Escape from Guantanamo Bay

Harold y Kumar vuelven a vivir una disparatada y surrealista aventura. En esta ocasión se disponen a viajar a Ámsterdam pero en el avión sufren un ligero contratiempo: los confunden con terroristas. Como consecuencia inmediata los llevan directos a Guantánamo. Tras fugarse de la cárcel, viajarán por Estados Unidos para probar su inocencia. Sorprendentemente, Dos colgaos muy fumaos tuvo el suficiente éxito como para hacer una segunda parte. Todos aquellos que encontraron la primera peli graciosa, estarán en su salsa. El resto... Para los no iniciados en el típico humor absurdo norteamericano para adolescentes, esta película será un tostón de marca mayor. Está plagada de chistes –por llamarlos de alguna manera- simples, simples, muy simples; como las pelis de este gremio, todas las bromas se basan en el sexo y en escatologías de lo más explícitas. El gran problema de Dos colgaos muy fumaos es que no están ni colgaos ni fumaos. Claro que hacen locuras y fuman porros, pero la base de su problema es que son tontos a la par que insoportables, por lo que se hacen bastante dfíciles de aguantar. Es de esperar que el público fiel a la saga disfrutará con escenas como la de la fiesta en casa del amigo millonario o la surrealista con el Ku Klux Klan. Lo que imagino que no les hará tanta gracia, será la moralina final de la peli. La cinta critica la situación en Estados Unidos después de los atentados del 11-S. De hecho, si ellos son insoportables, el agente del gobierno responsable de terrorismo es lo más insufrible del mundo, pues tiene todos los defectos que se puedan imaginar. En fin, que a una peli que pretende criticar la exagerada situación que se vive en Estados Unidos con respecto al terrorismo con un tono completamente bobo, no le pega nada un mensaje final del presi Bush -también fumado, por supuesto- diciendo que aunque todo sea un asco, hay que amar al país con independencia del gobierno que haya.

1/10
Payback

1999 | Payback

"Se acabó lo del buen chico", rezaba la publicidad de la película. Cierto. Mel Gibson se cansó de aparentar ser buena persona en sus filmes. Aunque muchas veces ha dado a sus personajes un toque alocado y salvaje (en Arma letal y Mad Max, sin ir más lejos), siempre era, de alguna manera, "el bueno". Pero en Payback es, sin duda, un antihéroe. Guiado por el afán de venganza (contra su socio en un robo: le traicionó y le dio por muerto, y, encima, se acostó con su mujer), su particular sentido de justicia le pide una sola cosa: que le paguen los 70.000 dólares (ni uno más), su parte en el robo que se torció. El film presenta tipos clásicos del cine negro, bien perfilados aun los que tienen poca presencia. La subtrama romántica (matrimonio con final trágico, un toma y daca con una leal amiga, prostituta) está bien definida, con su toque fatalista. Una novedad en la película es la ironía con que se dibujan las perversiones sexuales. El personaje de Resnick (el socio que traicionó a Porter) es aficionado a las prácticas sadomasoquistas, y este extremo se ridiculiza, se convierte en gag; aunque casi se acaba resbalando hasta el morbo, motivo de chanza. Y es que Payback cae a veces en el exceso. Exceso en la violencia (la escena de tortura), en la banda de mafiosos chinos (parecen salidos de un cómic barato), en la "monometa" de Porter (recuperar su dinero).

6/10

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