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Biografía

Jean C. Havez

Jean C. Havez

Jean C. Havez

Filmografía
Siete ocasiones

1925 | Seven Chances

Ninguno de los futuros "remakes" de esta película -el último El soltero, con Chris O'Donnell de protagonista- ha brillado con el esplendor mágico que le infundió Keaton. Esta vez interpreta a un joven que hereda una gran fortuna a condición de que se case el día que cumpla 27 años a las siete de la tarde. Cuando recibe esta información le quedan pocas horas de plazo, pero su novia se niega a casarse. Tras la negativa de varias chicas más, pone un anuncio en la prensa para que la que quiera casarse con él esté en la iglesia a una hora determinada. La persecución de cientos de novias tras el pretendiente fugitivo se ha convertido en una de las secuencias más alocadas y brillantes de la historia del cine. Para "casarse de risa". Hay que señalar, como curiosidad, que el film se abre con una secuencia en color, algo no visto antes. Téngase en cuenta que el film se rodó en 1925.

6/10
El navegante

1924 | The Navigator

El argumento parte de la idea de Robinson Crusoe para dar luz a una serie de situaciones cómicas muy distintas a las de la popular novela. Una pareja de millonarios, "hijos de papá", parte en un buque abandonado por unos saboteadores. Enseguida se darán cuenta de que no saben hacer nada por sí solos. Tras una accidentada navegación llegarán a una isla en la que una tribu de salvajes caníbales prenden a la chica. La lucha contra el pez espada o la reparación del casco vestido de buzo son dos secuencias antológicas que El navegante ha dejado para la historia del cine. El film corresponde a una de las etapas de mayor creatividad de Keaton. De hecho, fue su película preferida. Seleccionada por el British Film Institute, junto con El maquinsita de la General, como una de las 50 mejores películas de 1915 a 1945. Su éxito comercial permitió a Keaton seguir gozando durante unos años más de su independencia artística.

6/10
El moderno Sherlock Holmes

1924 | Sherlock Jr.

En esta ocasión Keaton es un operador de cine que se duerme mientras proyecta y empieza a soñar que se introduce en la película y se convierte en el el famoso Sherlock Holmes. Posiblemente el film más bello de Keaton. Fue un prodigio para su tiempo y marcó un hito en la historia del cine. Keaton combina con sabia maestría el contenido onírico del argumento y los elementos poéticos de la historia con la magia de unos sorprendentes efectos técnicos que sentaron cátedra e inspiraron otras películas, como La Rosa Púrpura del Cairo de Woody Allen.

6/10
La ley de la hospitalidad

1923 | Our Hospitality

Keaton es William McKay, un joven que regresa a su pueblo natal, al sur de los Estados Unidos, para heredar la finca de su madre. En el viaje se enamora locamente de Virginia. Pero se trata de un amor imposible ya que las familias se odian a muerte. Cuando los hermanos de Virginia se enteran de que William es un McKay, intentan asesinarlo. Él se cobija en casa de sus enemigos para aprovecharse de una costumbre sureña según la cual nadie puede matar a su huésped. Keaton muestra así una estampa cómica de las costumbres sudistas, no exenta de criticismo. La película es una de sus indiscutibles obras maestras, sin tanta aureola mítica como El maquinista de la general, pero sí a su altura creativa. Famosa por su trucaje es la memorable escena en que Keaton se balancea al borde del torrente para salvar a su amada. Como dato curioso, actúan también el padre de Keaton y su hijo de quince meses: tres generaciones.

6/10
El mimado de la abuelita

1922 | Grandma's Boy

Divertida comedia del genial y hierático Harold Lloyd, que es el niño mimado de su abuela, pero que arrastra un fuerte complejo de inferioridad desde que era pequeño, cuando un compañero del cole se burlaba de él. El tiempo ha pasado, pero aquel compañero es ahora su rival amoroso, y le hace la vida imposible. Cuando el sheriff pide voluntarios para buscar a un vagabundo facineroso, él se convierte a la fuerza en uno de ellos. El miedo le domina, pero su abuela le da un amuleto que supuestamente fue la clave del valor que mostró el abuelo durante la guerra de secesión.El film muestra a Lloyd en su faceta más timorata; resulta tronchante el contraste entre su miedo con un intruso, y cómo la abuela se deshace de él a escobazo limpio. Como en sus mejores películas, hay gags muy visuales, algunos a cuento de que un personaje no ve lo que sucede ante él, como el momento en que Harold y su rival creen estar haciendo manitas con la chica, cuando en realidad ambos han juntado sus manos entre sí. El vagabundo tiene un rostro de auténtico bruto, y resulta muy divertido ver a todo el pueblo acobardado, que deja a Harold sólo ante individuo tan peligroso.

7/10
El doctor Jack

1922 | Dr. Jack

La joven hija de un ricachón siempre ha estado bajo los cuidados de un médico farsante bajo sus aires de docta sapiencia, que recomienda para su paciente un perpetuo encierro que le hace más mal que bien. Un abogado amigo de la familia no acaba de fiarse, y recomienda una segunda opinión: la de un médico rural que rebosa sentido común. Como terapia ensayará una aventura repleta de emociones fuertes, aprovechando que un loco huido de un manicomio próximo.Divertida película cómica de Harold Lloyd, coprotagonizada con la que sería su esposa, Mildred Davis. Tiene momentos inspiradísimos, cuando Lloyd ejerce de médico rural, o cuando rivaliza con el supuesto sabio. Pero el plato fuerte es el tramo de "aventura" del film, sencillamente desternillante, en que el genial cómico adopta un doble papel de hombre valeroso y de loco vestido con sombrero, capa y barba postiza.

7/10
Marino de agua dulce

1921 | A Sailor-Made Man

Un joven de posición acomodada, extremadamente indolente, se pasa el día en el club de campo holgazaneando. Un día se fija en una rica y bella heredera, y pide su mano al padre. Pero éste no acepta que su hija se una a alguien sin ocupación conocida. Para demostrar su valía, el chico se enrola en la marina, y viaja a Oriente, lo que coincide con el viaje de placer que su amada y un grupo de amigos hacen al mismo lugar.De nuevo Harold Lloyd demuestra su asombrosa vis cómica, junto a una gran capacidad de vertebrar gags de índole diversa en una historia sencilla. De modo que hay ocasión de reír en los prolegómenos, con un Lloyd con aires de superioridad sobre el resto de los mortales en el club, para pasar a su posición de marino de a pie en un barco, donde hay algún pasaje de cierto lirismo, a cuento de la amistad que traba con un colega con el que inicialmente se llevaba a matar. La apoteosis, también en el terreno de la acción, acontece en la India, cuando Lloyd debe rescatar a su amada de las garras de un marajá que la retiene en su palacio.

6/10
Keaton entre bastidores

1919 | Back Stage

Uno de los más divertidos cortos de Arbuckle-Keaton, con el mundo de los espectáculos de variedades como marco. Contiene gags memorables, desde el inicial de Fatty pegando carteles, a la llegada de los diferentes artistas, entre ellos el impresentable forzudo, o la simulada nieve que cae sobre el escenario. Se trata de un humor muy físico, al que hizo su valiosa aportación el guionista Jean C. Havez, que acabaría trabajando para Harold Lloyd.

7/10
The Garage

1919 | The Garage

Fatty en el garaje

1919 | The Garage

Uno de los más divertidos cortos de Roscoe 'Fatty' Arbuckle, donde su pareja cinematográfica Buster Keaton adquiere casi igual protagonismo, demostrando que tenía alas para volar como actor principalísimo. Transcurre alrededor de un garaje donde se lavan autos o se prestan temporalmente. Los inspirados gags aprovechan ideas como la de entretener a un cliente cuyo encargo no ha sido todavía realizado, la locura de una plataforma giratoria, la de un auto que se rompe en mil pedazos o la de la pareja actuando como bomberos, como Fatty tapando con su trasero la vía de agua de la manguera. Especialmente desternillante es la escena de Keaton en paños menores, improvisando un kit escocés para evitar las iras de una puritana dama. Aparte de la genialidad de los cómicos, se nota la mano del guionista Jean C. Haver, que sería pronto fichado por Harold Lloyd.

7/10
Fatty cartero

1918 | The Hayseed

Fatty es un cartero que sin bajarse de su carreta logra colar las cartas por la boca de los distintos buzones. Aunque cuando se trata de entregar la correspondencia a su amada, prefiere hacerlo en mano. El enamorado debe enfrentarse a un rival en amores, sheriff y perfecto pimpollo, que tiene el descaro de abrir una carta al vapor para robar el dinero que hay en su interior y comprar un anillo a la chica. Como es habitual en estos cortos que hizo Roscoe 'Fatty' Arbuckle con Buster Keaton abunda el humor físico y algunos graciosos gags, como el de Fatty enterrando una botella vacía con los honores que se brindarían a un amigo recién fallecido.

6/10
¡Oh, doctor!

1917 | Oh Doctor!

Uno de los más disparatados y enredados cortos de Roscoe 'Fatty' Arbuckle. La trama se inicia en el hipódromo, donde su personaje apuesta en las carrera, al tiempo que coquetea con la mujer de un tipo, cuando él mismo está acompañado de su esposa e hijo (este, sorprendentemente, es Buster Keaton, que berrea que da gusto, como si fuera un crío). Luego la cosa se complica en la consulta de médico de Fatty, donde escasean los pacientes. Pero la mujer con la que tonteaba le llama a su casa para que la visite, ocasión que aprovecha su marido ladrón para robar un valioso medallón. Y aún hay más lío cuando Fatty se pone el uniforme de un policía.

5/10
La cabra

1921 | The Goat

Tronchante corto de Buster Keaton, donde el genial cómico da vida a un tipo que, por vicisitudes varias, es confundido con un peligroso criminal, lo que le obliga a dar esquinazo a la policía en interminables persecuciones. Contiene escenas clásicas, como la de Keaton montado en el morro de la locomotora de un tren. A destacar el gag de inauguración de una estatua, y la ocurrente triquiñuela para detener el avance de un ascensor.

7/10

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